﻿{"id":7341,"date":"2016-11-29T12:42:53","date_gmt":"2016-11-29T18:42:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7341"},"modified":"2026-06-16T00:36:31","modified_gmt":"2026-06-16T06:36:31","slug":"la-muerte-de-un-heroe-por-la-espalda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-muerte-de-un-heroe-por-la-espalda\/","title":{"rendered":"La muerte de un h&eacute;roe por la espalda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Laura Su\u00e1rez de la Torre<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 32.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800080;\">Dos versiones retoman el fusilamiento de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Pav\u00f3n por \u00f3rdenes del virrey F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja. Carlos Mar\u00eda Bustamante centra la atenci\u00f3n en el hombre valiente que no teme morir; Lucas Alam\u00e1n lo hace desde el testimonio del padre Salazar, quien acompa\u00f1\u00f3 al estratega militar y pol\u00edtico hasta los momentos finales.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_24361\" aria-describedby=\"caption-attachment-24361\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24361\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_42.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_42.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_42-300x170.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_42-768x434.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24361\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo, Fusilamiento de Jos\u00e9 Ma. Morelos y Pav\u00f3n, siglo XIX, acuarela. Museo Hist\u00f3rico Casa de Morelos, Morelia, Michoac\u00e1n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era un fr\u00edo 22 de diciembre; la fecha se quedar\u00eda en la memoria de los novohispanos y, m\u00e1s tarde, de los mexicanos. Recordaba el fusilamiento en 1815 de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Pav\u00f3n, el cura que hab\u00eda logrado poner orden a las huestes insurgentes, el soldado que hab\u00eda puesto a temblar al jefe militar y m\u00e1s tarde virrey, F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja. El cura de Car\u00e1cuaro que hab\u00eda ganado una batalla tras otra, pero tambi\u00e9n la simpat\u00eda de los insurgentes y de los habitantes que quer\u00edan un cambio. Orden\u00f3 al ej\u00e9rcito que acompa\u00f1aba a Hidalgo, gan\u00f3 territorios en el sur de la Nueva Espa\u00f1a &#8211;Chilapa, Tehuac\u00e1n, Orizaba, Oaxaca, Acapulco, Veracruz y Puebla de los \u00c1ngeles&#8211;, y rompi\u00f3 el sitio que le hab\u00edan impuesto en Cuautla. Convoc\u00f3 un Congreso en Chilpancingo, proclam\u00f3 la soberan\u00eda y la independencia, recogi\u00f3 en los <em>Sentimientos de la Naci\u00f3n<\/em> su idea e ideal de naci\u00f3n y en la Constituci\u00f3n de Apatzing\u00e1n consign\u00f3 los principios constitucionales y la forma de gobierno para el pa\u00eds que anhelaba. Fue tambi\u00e9n el que enfrent\u00f3 diversas derrotas que, m\u00e1s que sumirlo en la depresi\u00f3n, le dieron br\u00edo para continuar con el ideal que persegu\u00eda para Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00e9l, como se\u00f1ala Fernando Serrano Migall\u00f3n, conviven el ide\u00f3logo, el insurgente, el pol\u00edtico y el sacerdote. Ese hombre, seg\u00fan refiere Genaro Garc\u00eda en sus <em>Episodios de la guerra de independencia<\/em>, de &#8220;mediana estatura, robusta complexi\u00f3n y color moreno [&#8230;] ojos negros, limpios, rasgados y brillantes, [&#8230;] mirada profunda e imponente [&#8230;] A la hora del combate, seg\u00fan los que de cerca le observaron, sus ojos relampagueaban siniestros y su voz adquir\u00eda tonante inflexi\u00f3n para animar a las tropas [&#8230;] la prosperidad no le ensoberbec\u00eda, ni el infortunio quebrantaba su altiva y digna entereza&#8221;. Pero ese hombre, un d\u00eda, cay\u00f3 prisionero en manos de los realistas. Ser\u00eda conducido como prisionero; juzgado militar y eclesi\u00e1sticamente, y encerrado en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A manos de las tropas realistas, ese hombre amado por muchos y odiado por otros, cay\u00f3 fusilado, &#8220;por la espalda como a traidor&#8221;, en el pueblo de San Crist\u00f3bal Ecatepec. Su muerte pareci\u00f3 marcar el fin de la guerra, pues su captura y fusilamiento eliminaba del camino al m\u00e1s importante estratega militar y pol\u00edtico de la lucha, Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Pav\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24344\" aria-describedby=\"caption-attachment-24344\" style=\"width: 589px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24344\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_24.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_24.jpg 589w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_24-221x300.jpg 221w\" sizes=\"(max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24344\" class=\"wp-caption-text\">Morelos, litograf\u00eda en Vicente Riva Palacio, El libro rojo: 1520-1867, M\u00e9xico, Imprenta de D\u00edaz de Le\u00f3n, 1870. Biblioteca \u201cErnesto de la Torre Villa\u201d \u2013 Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre su muerte, los historiadores del siglo XIX escribieron sus versiones y lo hicieron de acuerdo con diferentes intenciones, a partir de diversos informantes y documentos. De all\u00ed que en este art\u00edculo se muestran dos de los varios textos que corrieron sobre este hecho hist\u00f3rico: el de Carlos Mar\u00eda de Bustamante y el de Lucas Alam\u00e1n. Dos visiones distintas, centradas en el episodio de la muerte. Cada uno de ellos tom\u00f3 la pluma en diferentes momentos para dejar este pasaje escrito, para guardarlo en la memoria a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de sus historias sobre la guerra de Independencia. Cada uno centr\u00f3 su atenci\u00f3n en detalles espec\u00edficos, dando con ello un significado especial a los \u00faltimos momentos del h\u00e9roe.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\">Bustamante<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Mar\u00eda de Bustamante (1774-1848) conoci\u00f3 y colabor\u00f3 con el proyecto insurgente. Estuvo al lado de Morelos en distintos momentos de la guerra insurgente. Escribi\u00f3 el discurso con el que se inaugur\u00f3 el Congreso de Chilpancingo, conocido como <em>Sentimientos de la Naci\u00f3n<\/em>. Fue un incansable promotor de la letra impresa a trav\u00e9s de peri\u00f3dicos: <em>Diario de M\u00e9xico<\/em> (1805), <em>El Juguetillo<\/em> (1812), <em>La Avispa de Chilpancingo<\/em> (1822) y diversos libros. Escribi\u00f3 muchas obras, entre ellas: <em>Cuadro hist\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n de la Am\u00e9rica Mexicana<\/em>, comenzado el quince de septiembre de 1810 por el ciudadano Miguel Hidalgo y Costilla (1823-1827); <em>Campa\u00f1as del general D. F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja, comandante en jefe del Ej\u00e9rcito Real de Operaciones llamado del Centro\u00a0<\/em>(1828); <em>Los tres siglos de M\u00e9xico durante el gobierno espa\u00f1ol hasta la entrada del Ej\u00e9rcito Trigarante<\/em> (1836); <em>Apuntes para la historia del gobierno del general Antonio L\u00f3pez de Santa Anna<\/em> (1845); <em>El nuevo Bernal D\u00edaz del Castillo, o sea Historia de la invasi\u00f3n angloamericana <\/em>(1847), entre otras. Edit\u00f3 otras m\u00e1s, como la de Bernardino de Sahag\u00fan. Fue un activo pol\u00edtico que particip\u00f3 en diversos congresos desde la etapa insurgente y m\u00e1s tarde en la \u00e9poca independiente, dando voz a sus inquietudes y a las de otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Con sus escritos quiso dejar memoria de los acontecimientos, periodos y personajes m\u00e1s importantes que constitu\u00edan una parte de la historia de M\u00e9xico. En su\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Cuadro hist\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n Mexicana de 1810,<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> en el volumen 111, narra el episodio de la muerte. En este libro publicado originalmente en la d\u00e9cada de los a\u00f1os veinte por la imprenta del \u00c1guila, Bustamante revela su admiraci\u00f3n por Morelos y deja su testimonio poniendo atenci\u00f3n en aquellos \u00faltimos momentos del hombre valeroso, sereno y cristiano, que no temi\u00f3 morir porque sab\u00eda la importancia del movimiento que hab\u00eda acaudillado, tras la muerte del cura Miguel Hidalgo, su mentor, su gu\u00eda. <\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">As\u00ed narra: <\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u201cCalleja temeroso de que se supiese el d\u00eda de la ejecuci\u00f3n, que sin duda fue de consternaci\u00f3n para todo M\u00e9jico, procur\u00f3\u00a0ocultarla del p\u00fablico.\u00a0Sac\u00f3sele\u00a0temprano de la prisi\u00f3n [\u2026] Cuando se le llev\u00f3 a fusilar a San Crist\u00f3bal Ecatepec (he dicho en su elogio hist\u00f3rico), se le prepar\u00f3 de comer en el cuerpo de guardia de aquel destacamento;\u00a0sent\u00f3se, y lo hizo con m\u00e1s serenidad que Le\u00f3nidas en el \u00faltimo banquete con que refaccion\u00f3 a sus 300 espartanos para sorprender el campo de\u00a0Xerxes.\u00a0La conversaci\u00f3n, durante la comida, rod\u00f3 sobre el m\u00e9rito de la f\u00e1brica material de aquella iglesia, y de cosas indiferentes\u2026 Concluida la comida le dijo su conductor Concha [\u2026] Sabe U. a qu\u00e9 ha venido aqu\u00ed?\u00a0[&#8230;] No lo s\u00e9, pero lo presumo [\u2026] A morir [\u2026] S\u00ed, pues t\u00f3mese U. el tiempo que\u00a0necesite.-\u00a0Dentro de breve despacho (dijo Morelos), pero perm\u00edtame U. que fume un puro pues lo tengo de costumbre despu\u00e9s de comer.\u00a0Encendi\u00f3lo\u00a0con tranquilidad:\u00a0traj\u00e9ronle\u00a0un fraile para que lo confesase [\u2026] Que venga el cura (dijo) pues no he gustado de confesarme con frailes; de hecho, vino el vicario, y encerr\u00e1ndose en una pieza recibi\u00f3 la \u00faltima absoluci\u00f3n: oy\u00f3 tocar las cajas, vio desfilar la tropa y dijo [\u2026] Esta llamada es para formar, no mortifiquemos m\u00e1s [\u2026] Deme U. un abrazo Sr. Concha, y ser\u00e1 el \u00faltimo que nos demos: meti\u00f3 los brazos en la turca, se la ajust\u00f3 bien, y dijo [\u2026] \u2018esta ser\u00e1 mi mortaja, pues aqu\u00ed no hay otra\u2019. Quisieron vendarle los ojos y se resisti\u00f3 diciendo [\u2026] No hay aqu\u00ed objeto que me distraiga. Sac\u00f3 el reloj, vio la hora, pidi\u00f3 un crucifijo, y le dijo estas formales palabras, Se\u00f1or si he obrado bien, t\u00fa lo sabes; y si mal, yo me acojo a tu infinita misericordia. Persistieron en que se vendase los ojos, y sacando su pa\u00f1uelo lo hizo \u00e9l mismo, d\u00e1ndole vueltas por las puntas encontradas y se lo amarr\u00f3 [\u2026] \u2018\u00bfAqu\u00ed es el lugar?\u2019 (pregunt\u00f3), m\u00e1s adelante le respondieron: dio unos cuantos pasos, y habi\u00e9ndole dicho que se hincase lo hizo, y por detr\u00e1s lo fusilaron duplic\u00e1ndole las descargas por no haberse empleado bien los primeros tiros. Al caer dio dos botes contra el suelo, y un horrendo y herido grito cual pudiera un tigre puesto entre el cazador y el venablo; grito con que invoc\u00f3 la justicia del cielo; grito con que anunci\u00f3 a la Espa\u00f1a que perder\u00eda el mundo hermoso de Col\u00f3n por cuya libertad\u00a0se sacrificaba tan preciosa\u00a0v\u00edctima;\u00a0grito, en fin, que reson\u00f3 en los senos m\u00e1s profundos del coraz\u00f3n de los buenos americanos!!!\u00a0Su alma vol\u00f3 a colocarse en aquel lugar distinguido, que seg\u00fan la expresi\u00f3n de Tulio tienen los\u00a0dioses preparado\u00a0a los que amaron a su patria y dieron por ella la vida [\u2026] Tama\u00f1a desgracia ocurri\u00f3 el 22 de diciembre de 1815.\u201d<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\">Alam\u00e1n\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por su parte, Lucas Alam\u00e1n (1792-1853) vivi\u00f3 la entrada de las huestes de Hidalgo a Guanajuato, la violencia y el saqueo de la Alh\u00f3ndiga de Granaditas; consider\u00f3 a la etapa colonial ben\u00e9fica para Nueva Espa\u00f1a. Durante el trienio liberal fungi\u00f3 como diputado a Cortes en Espa\u00f1a y ya en la etapa independiente de M\u00e9xico fue un personaje muy influyente en la vida pol\u00edtica del nuevo pa\u00eds. Gran impulsor de la vida cultural, fund\u00f3 el Museo de Historia Natural y el Archivo General de la Naci\u00f3n. Fund\u00f3 los peri\u00f3dicos<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0El Tiempo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0El Universal<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24336\" aria-describedby=\"caption-attachment-24336\" style=\"width: 498px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24336\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_16.jpg\" alt=\"\" width=\"498\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_16.jpg 498w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_16-187x300.jpg 187w\" sizes=\"(max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24336\" class=\"wp-caption-text\">Cautiverio de Morelos, litograf\u00eda en Eduardo Gallo, Hombres ilustres mexicanos, M\u00e9xico, Imprenta de Ignacio Cumplido, 1874. Biblioteca \u201cErnesto de la Torre Villa\u201d \u2013 Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Escribi\u00f3 para justificar la etapa colonial sus\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Disertaciones sobre la historia de la Rep\u00fablica Mejicana desde la \u00e9poca de la conquista que los espa\u00f1oles hicieron a fines del siglo\u00a0<\/span><\/i><i><span data-contrast=\"none\">xv<\/span><\/i><i><span data-contrast=\"auto\"> y principios del siglo <\/span><\/i><i><span data-contrast=\"none\">xvi<\/span><\/i><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de las islas y continente americano hasta la independencia<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1844-1849) y su\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Historia de M\u00e9jico desde los primeros movimientos que prepararon la independencia en el a\u00f1o de 1808 hasta la \u00e9poca presente<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (1849-1852), en un periodo en que la situaci\u00f3n que viv\u00eda el M\u00e9xico independiente era inestable pol\u00edticamente, ca\u00f3tica desde un punto de vista financiero. El pa\u00eds, adem\u00e1s, hab\u00eda sufrido la invasi\u00f3n estadunidense y la p\u00e9rdida de m\u00e1s de la mitad del territorio nacional. Pero, al mismo tiempo, la figura de Morelos era la de un h\u00e9roe presente en los discursos conmemorativos. Lo incorpor\u00f3 como tal en su relato de la guerra de Independencia y present\u00f3 su muerte como la enfrentar\u00eda un valiente, creyente, \u201cel hombre m\u00e1s extraordinario que hab\u00eda producido la revoluci\u00f3n en Nueva Espa\u00f1a\u201d. En ese mismo texto insisti\u00f3 en la importancia de contar con el testimonio del padre Salazar, quien acompa\u00f1\u00f3 a Morelos en sus \u00faltimos momentos, como una prueba irrefutable de verdad que acompa\u00f1aba su escrito y para refutar la versi\u00f3n que Bustamante hab\u00eda hecho de tan sonado acontecimiento. Con ello validaba su visi\u00f3n, para convencer a sus lectores de la grandeza del h\u00e9roe. As\u00ed escribi\u00f3:<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces se reconcili\u00f3 con el padre Salazar, se quit\u00f3 el capote que llevaba, se vend\u00f3 el mismo los ojos con un pa\u00f1uelo blanco, y atados los brazos con los portafusiles de dos soldados que lo conduc\u00edan, arrastrando con dificultad los grillos, fue llevado al recinto exterior del edificio que forma una especie de parapeto, y habiendo o\u00eddo que el oficial que mandaba la escolta, haciendo una se\u00f1al en el suelo con la espada, dijo a los soldados \u2018h\u00ednquenlo ah\u00ed\u2019 pregunt\u00f3: \u2018\u00bfaqu\u00ed me he de hincar?\u2019 y habi\u00e9ndole contestado el padre Salazar \u2018si, aqu\u00ed, haga usted cuenta que aqu\u00ed fue nuestra rendici\u00f3n\u2019. Se puso de rodillas:\u00a0di\u00f3se\u00a0la voz de fuego, y el hombre m\u00e1s extraordinario que hab\u00eda producido la revoluci\u00f3n en Nueva Espa\u00f1a, cay\u00f3 atravesado por la espada de cuatro balas; pero movi\u00e9ndose todav\u00eda y quej\u00e1ndose, se le dispararon otras cuatro, que acabaron por extinguir lo que quedaba de vida, El padre Salazar hizo vestir el cad\u00e1ver con el mismo capote que Morelos se hab\u00eda quitado para el acto de ejecuci\u00f3n, y a las cuatro de la tarde se le enterr\u00f3 en la parroquia del pueblo, seg\u00fan certificaci\u00f3n dada por el cura, que con todos los pormenores relativos a la ejecuci\u00f3n, mand\u00f3 el virrey insertar en la gaceta del gobierno.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24342\" aria-describedby=\"caption-attachment-24342\" style=\"width: 618px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24342\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_22.jpg\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_22.jpg 618w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_22-232x300.jpg 232w\" sizes=\"(max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24342\" class=\"wp-caption-text\">Fusilamiento de Morelos, litograf\u00eda en Vicente Riva Palacio, El libro rojo: 1520-1867, M\u00e9xico, Imprenta de D\u00edaz de Le\u00f3n, 1870. Biblioteca \u201cErnesto de la Torre Villa\u201d \u2013 Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En aquella ma\u00f1ana, se public\u00f3 en M\u00e9xico con todo el aparato de bando real el indulto ampl\u00edsimo que el virrey concedi\u00f3, por los motivos que expuso en la \u00faltima parte de la sentencia de Morelos, y las noticias plausibles de la toma del puente del Rey en el camino de Veracruz, y otras de que en su lugar hablaremos en otro momento, publicadas el mismo d\u00eda, calmaron la fuerte conmoci\u00f3n que la muerte de Morelos hab\u00eda causado en los esp\u00edritus en uno y otro partido.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Nota al pie: Todo lo conservo ante la ejecuci\u00f3n de Morelos, lo he tomado de los apuntes del P. Salazar. Bustamante ha publicado una relaci\u00f3n muy diferente, fundada en lo que le refiri\u00f3 un oficial pariente suyo, que no estuvo presente, sino en lo que oy\u00f3 decir a otros y en que hay cosas muy inveros\u00edmiles [&#8230;]\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Su\u00e1rez de la Torre Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 32. Dos versiones retoman el fusilamiento de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Pav\u00f3n por \u00f3rdenes del virrey F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja. Carlos Mar\u00eda Bustamante centra la atenci\u00f3n en el hombre valiente que no teme morir; Lucas Alam\u00e1n lo hace desde el testimonio del padre Salazar, quien acompa\u00f1\u00f3 al estratega militar y pol\u00edtico hasta los momentos finales. Era un fr\u00edo 22 de diciembre; la fecha se quedar\u00eda en la memoria de los novohispanos y, m\u00e1s tarde, de los mexicanos. Recordaba el fusilamiento en 1815 de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Pav\u00f3n, el cura que hab\u00eda logrado poner orden a las huestes insurgentes, el soldado que hab\u00eda puesto a temblar al jefe militar y m\u00e1s tarde virrey, F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja. El cura de Car\u00e1cuaro que hab\u00eda ganado una batalla tras otra, pero tambi\u00e9n la simpat\u00eda de los insurgentes y<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1394,773],"tags":[2750,1077,681],"class_list":{"0":"post-7341","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-32","7":"category-testimonios-2","8":"tag-bustamante","9":"tag-felix-maria-calleja","10":"tag-jose-maria-morelos-y-pavon"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7341"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7341\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24370,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7341\/revisions\/24370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}