﻿{"id":7318,"date":"2016-11-29T11:52:18","date_gmt":"2016-11-29T17:52:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7318"},"modified":"2026-06-14T23:45:13","modified_gmt":"2026-06-15T05:45:13","slug":"olimpiadas-de-paris-1924-un-debut-con-tropezones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/olimpiadas-de-paris-1924-un-debut-con-tropezones\/","title":{"rendered":"Olimpiadas de Par\u00eds 1924. Un debut con tropezones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Miguel Esparza<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 32.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #003366;\">Los or\u00edgenes del olimpismo mexicanos est\u00e1n atravesados por disputas de organizaciones y liderazgo. La convocatoria internacional para asistir a las olimpiadas parisinas ayud\u00f3 a establecer la conformaci\u00f3n de un equipo. Los resultados no fueron los esperados, pero la participaci\u00f3n fue un parteaguas para el deporte amateur.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_24326\" aria-describedby=\"caption-attachment-24326\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24326\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_06.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_06.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_06-300x183.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_06-768x469.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24326\" class=\"wp-caption-text\">Timbre postal conmemorativo de la 8va Olimpiada, 1924, Francia. Colecci\u00f3n particular.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>as olimpiadas son uno de los eventos que a nivel mundial generan mayor impacto social y captan gran atenci\u00f3n medi\u00e1tica. Cada cuatro a\u00f1os, las naciones del mundo se preparan para disputarse la hegemon\u00eda deportiva en todas y cada una de las competencias. M\u00e9xico no ha sido ajeno al movimiento ol\u00edmpico y en la actualidad existen instituciones como el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Mexicano (COM) y la Comisi\u00f3n Nacional de Cultura F\u00edsica y Deporte (CONADE), que fueron creadas con el objetivo de administrar y fomentar el desarrollo de las diversas disciplinas deportivas y que cuentan con enormes sumas de dinero para financiar la formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n de los deportistas que representan al pa\u00eds.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Los inicios<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los deportes se practican en M\u00e9xico desde el porfiriato, pero no fue sino hasta 1924 cuando por primera vez nuestro pa\u00eds particip\u00f3 en unas olimpiadas. Las razones que retrasaron su integraci\u00f3n al movimiento ol\u00edmpico fueron, en primer lugar, que los deportes m\u00e1s populares entre los mexicanos durante el porfiriato (el boxeo y el beisbol) no formaban parte del programa ol\u00edmpico, porque su pr\u00e1ctica era profesional y no <em>amateur<\/em>. Adem\u00e1s, el deporte que en el Porfiriato cubr\u00eda el requisito del amateurismo era el atletismo, sin embargo, era administrado y fomentado, principalmente, por estadounidenses, quienes no deseaban ni tampoco pod\u00edan representar al pa\u00eds en las olimpiadas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24329\" aria-describedby=\"caption-attachment-24329\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24329\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_09.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"569\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_09.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_09-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_09-768x546.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24329\" class=\"wp-caption-text\">Mario G\u00f3mez Daza atraviesa la meta en una carrera de 100 metros en la ciudad de M\u00e9xico, ca. 1923. Fondo Casasola, n\u00fam. inv. 104141, SINAFO<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el estallido de la revoluci\u00f3n maderista en 1910, la pr\u00e1ctica deportiva celebrada en p\u00fablico decay\u00f3 significativamente, pues los extranjeros dejaron de administrarla (volvi\u00e9ndose improvisada, disgregada y desorganizada).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1916 se inici\u00f3 la recuperaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n de las actividades deportivas y a partir de 1920 se logr\u00f3 un considerable crecimiento, incluso la prensa se\u00f1alaba que todos los deportes se hab\u00edan convertido en una fiebre que hab\u00eda contagiado a un gran n\u00famero de individuos, pues semana a semana, muchos mexicanos practicaban alguno y un tanto m\u00e1s era asiduo a presenciarlo en los diversos campos y llanos de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a pesar de la existencia de un gran n\u00famero de practicantes y espectadores, no hab\u00eda un gran nivel competitivo ni un significativo progreso en cuanto a las marcas y r\u00e9cords realizados, ya que cada club realizaba sus competencias por separado. Nuestro pa\u00eds carec\u00eda de instituciones (federaciones) que a nivel nacional se encargaran de administrar, fomentar y extender la pr\u00e1ctica deportiva, organizando competencias donde los mejores deportistas de cada estado o regi\u00f3n se eliminaran entre s\u00ed, para con ello conocer qui\u00e9nes eran los mejores atletas, lo que finalmente har\u00eda posible que M\u00e9xico pudiera participar en las olimpiadas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Institucionalizaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico se integr\u00f3 al movimiento ol\u00edmpico e hizo posible que participara en olimpiadas cuando comenz\u00f3 a construir sus propias instituciones deportivas, principalmente en el atletismo. Sin embargo, ni la institucionalizaci\u00f3n de los deportes ni la incorporaci\u00f3n al movimiento ol\u00edmpico, fueron procesos simples de lograr, pues exist\u00edan pugnas entre los diversos grupos que se disputaban el control de los deportes. Estos se enconaron a\u00fan m\u00e1s cuando se supo que el vicepresidente del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional (Coi), el conde Henry Baillet Latour, hab\u00eda invitado a M\u00e9xico a integrarse y participar en las olimpiadas. Conviene aqu\u00ed explicar c\u00f3mo se lograron institucionalizar los deportes (en espec\u00edfico, el atletismo), c\u00f3mo los diversos grupos se conciliaron y diluyeron sus diferencias para establecer los acuerdos que permitieron formar y enviar un equipo atl\u00e9tico a las olimpiadas de Par\u00eds de 1924.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1918, el deporte m\u00e1s organizado en M\u00e9xico era el atletismo, gracias a que el grupo de los estudiantes de las escuelas profesionales de la Ciudad de M\u00e9xico hab\u00edan formado la Federaci\u00f3n Atl\u00e9tica Interescolar (FAI), una organizaci\u00f3n encargada de promover las carreras a pie, los saltos y los lanzamientos. Sin embargo, esta agrupaci\u00f3n s\u00f3lo fomentaba el atletismo entre los estudiantes capitalinos, sin permitir la participaci\u00f3n ni reconocer o validar los r\u00e9cords impuestos por los deportistas que no pertenec\u00edan al gremio estudiantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la FAI imped\u00eda la participaci\u00f3n de los atletas no estudiantes en los eventos que organizaba, se propuso realizar una competencia donde pudieran participar todos los corredores del pa\u00eds, pues se pensaba que en lugar de restringirse la participaci\u00f3n, deb\u00eda hacerse todo lo posible por acrecentar la pr\u00e1ctica y el nivel de competencia. Fue as\u00ed que en 1920 surgi\u00f3 el primer Encuentro Atl\u00e9tico Nacional, una competencia que marcar\u00eda \u201cuna verdadera revoluci\u00f3n en el desarrollo cultural de nuestra raza\u201d, puesto que servir\u00eda para mostrar el progreso deportivo que para ese momento hab\u00eda alcanzado la pr\u00e1ctica del atletismo en el pa\u00eds y para mostrar a los extranjeros que no todos los mexicanos ten\u00edan \u201cpenachos de plumas\u201d, sino que M\u00e9xico era un pa\u00eds capaz de organizar y celebrar competencias deportivas similares a las de cualquier \u201cpa\u00eds civilizado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer Encuentro Atl\u00e9tico Nacional fue un \u00e9xito porque propici\u00f3 la formaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Atl\u00e9tica Nacional (FAN), instituci\u00f3n que se encargar\u00eda de organizar competencias nacionales anualmente. Sin embargo, dividi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a los grupos atl\u00e9ticos, ya que a principios de 1923 el grupo de los estudiantes boicote\u00f3 la reuni\u00f3n en la que se pretend\u00eda formar la Federaci\u00f3n Atl\u00e9tica Nacional. Despu\u00e9s de un primer intento fallido por constituir la Fan, la llegada providencial al pa\u00eds del vicepresidente del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional, el conde Henry Baillet Latour, impuls\u00f3 a los diferentes grupos en pugna a establecer acuerdos. Baillet Latour invit\u00f3 a M\u00e9xico a incorporarse al movimiento ol\u00edmpico, siempre y cuando se cumpliera con los requisitos de constituir un Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Nacional y que todos los deportes estuvieran organizados en federaciones nacionales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24353\" aria-describedby=\"caption-attachment-24353\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24353\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_34.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_34.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_34-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_34-768x520.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24353\" class=\"wp-caption-text\">Encuentro atl\u00e9tico, 1925, ciudad de M\u00e9xico. AGN, Archivo fotogr\u00e1fico Enrique D\u00edaz y Delgado Garc\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atletas estudiantes y no estudiantes se reunieron para trabajar en conjunto y buscar puntos de acuerdo que permitieran que el atletismo se organizara conforme a los requisitos del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional y as\u00ed poder asistir con una representaci\u00f3n atl\u00e9tica en la Olimpiada de Par\u00eds de 1924.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto se form\u00f3 el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Mexicano y la Federaci\u00f3n Atl\u00e9tica Nacional, se dio paso a la organizaci\u00f3n del III Encuentro Atl\u00e9tico Nacional, que a sugerencia de Baillet Latour ser\u00eda el evento que, en su cuarta edici\u00f3n, ser\u00eda el selectivo para reunir al equipo representativo de M\u00e9xico en las olimpiadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la tregua entre los grupos durar\u00eda muy poco. La disputa por controlar el atletismo resurgi\u00f3 e incluso se hizo m\u00e1s enconada. La nueva disrupci\u00f3n aconteci\u00f3 luego de la visita del conde Baillet Latour y deriv\u00f3 en la desintegraci\u00f3n del reci\u00e9n formado Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Mexicano. Se criticaba que Baillet Latour impuso como dirigentes a miembros de la aristocracia, pol\u00edticos, militares y empleados del gobierno (como Carlos Rinc\u00f3n Gallardo, Carlos B. Zetina, Tirso Hern\u00e1ndez y Mois\u00e9s S\u00e1enz), en lugar de elegir a los personajes m\u00e1s compenetrados con el atletismo (estudiantes y no estudiantes), como Alfredo B. Cu\u00e9llar o Rosendo Arnaiz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, con el argumento de que poco iba a lograrse con personas que no ten\u00edan inter\u00e9s en desarrollar las tareas encomendadas, Rosendo Arnaiz, Jos\u00e9 Peralta, Fernando Valenzuela y Alejandro Aguilar citaron a una reuni\u00f3n y ante la presencia de Lamberto \u00c1lvarez Gayou, miembro del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional se dio paso a la formaci\u00f3n legal de un segundo y nuevo comit\u00e9 ol\u00edmpico, la Asociaci\u00f3n Ol\u00edmpica Mexicana, quedando en espera del reconocimiento del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional, el cual, al conocer la existencia de otro organismo que buscaba su aprobaci\u00f3n, hizo caso omiso, pues, para Baillet Latour, el deporte en Centroam\u00e9rica estaba \u201cprimitivamente organizado\u201d. As\u00ed que se consider\u00f3 un problema normal que existieran grupos en pugna (eventualmente ambos grupos se fusionar\u00edan y colaborar\u00edan en conjunto con el membrete del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Mexicano).<\/p>\n<figure id=\"attachment_24354\" aria-describedby=\"caption-attachment-24354\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24354\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_35.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_35.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_35-300x202.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_35-768x517.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24354\" class=\"wp-caption-text\">Encuentro centroamericano de atletismo, 1926, ciudad de M\u00e9xico. AGN, Archivo fotogr\u00e1fico Enrique D\u00edaz y Delgado Garc\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto como qued\u00f3 constituida, la Asociaci\u00f3n Ol\u00edmpica Mexicana se autonombr\u00f3 como el \u00fanico organismo reconocido para enviar un equipo representativo a las Olimpiadas y en 1924 puso en operaci\u00f3n un plan de trabajo para organizar el IV Encuentro Atl\u00e9tico Nacional, que tendr\u00eda car\u00e1cter selectivo, ya que los atletas ganadores formar\u00edan el equipo representativo que ir\u00eda a la Olimpiada de Par\u00eds. Todo deportista que buscara ser parte del equipo ol\u00edmpico deb\u00eda inscribirse en la Asociaci\u00f3n Ol\u00edmpica Mexicana, presentarse a los entrenamientos y participar en la competencia selectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se integr\u00f3 una comisi\u00f3n financiera a cargo del banquero Ernesto Amezcua, con el objetivo de recaudar los fondos necesarios para organizar el IV Encuentro Atl\u00e9tico Nacional, adem\u00e1s de los 30 000 pesos mexicanos para pagar el transporte de quince deportistas a Francia. El comit\u00e9 financiero busc\u00f3 afanosamente la ayuda econ\u00f3mica de Obreg\u00f3n, sin embargo, en esos momentos \u201cestaba m\u00e1s interesado en lograr imponer a Calles como su sucesor que en el env\u00edo de una representaci\u00f3n deportiva a las Olimpiadas\u201d. El gobierno mexicano no aport\u00f3 recursos, tampoco realiz\u00f3 acciones significativas para recaudarlos, sino que fueron los esfuerzos y gestiones particulares de entusiastas deportistas como Alfredo B. Cu\u00e9llar y Lamberto \u00c1lvarez Gayou, as\u00ed como el apoyo de las \u201cfuerzas vivas\u201d del pa\u00eds, los que hicieron posible reunir el dinero necesario para el env\u00edo de los atletas a la olimpiada.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Selecci\u00f3n ol\u00edmpica<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre m\u00e1s se acercaba la fecha de partida hacia Francia, m\u00e1s notoria se hac\u00eda la disputa que manten\u00edan los grupos de estudiantes y no estudiantes por dominar el atletismo. En el IV Encuentro Atl\u00e9tico Nacional la paridad fue notoria: los estudiantes ganaron cinco pruebas, mientras que los no estudiantes seis. Posteriormente, se dio paso a la formaci\u00f3n del equipo representativo que ir\u00eda a las olimpiadas y aunque en repetidas ocasiones se dijo que la \u201cselecci\u00f3n ser\u00eda cuidadosa y sin inter\u00e9s de ninguna especie\u201d, y se dar\u00eda prioridad a los atletas que hubieran realizado las marcas m\u00e1s cercanas a los r\u00e9cord mundiales, ambas federaciones atl\u00e9ticas (la Interescolar y la Nacional) buscaron imponer a sus atletas en el equipo ol\u00edmpico y acabaron por convenir realizar la selecci\u00f3n mediante una votaci\u00f3n y no por las marcas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa de haber decidido lo anterior fue el dinero, pues no se recaud\u00f3 lo suficiente para poder enviar a los 20 triunfadores del IV Encuentro Atl\u00e9tico. As\u00ed que se decidi\u00f3 enviar a aquellos que, por su experiencia (se pensaba), tuvieran mayores posibilidades de destacarse. Debido a que en la votaci\u00f3n participaron \u00fanicamente los representantes de las federaciones Interescolar y Nacional, los atletas de otros estados y otros grupos fueron excluidos. Tan pronto se public\u00f3 la lista de atletas seleccionados, se comenz\u00f3 a decir que \u201cno todas las designaciones fueron justificadas\u201d, ya que varios ni siquiera lograron ganar el primer lugar de sus competencias, como fue el caso de Daniel Eslava y Mariano Aguilar, quienes en sus respectivas pruebas llegaron en segundo lugar. Caso similar fue el del corredor de 800 metros Juan Escutia, quien por encontrarse enfermo no fue capaz de terminar su prueba, pero, aun as\u00ed, se le incluy\u00f3 en el equipo nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mitad de los seleccionados no debi\u00f3 asistir a la Olimpiada porque simplemente no se ganaron su lugar. Sin embargo, las federaciones atl\u00e9ticas (la Interescolar y la Nacional) antepusieron sus intereses de grupo, aunque fuera en detrimento del rendimiento deportivo. El desempe\u00f1o del equipo ol\u00edmpico mexicano en Par\u00eds dej\u00f3 mucho que desear pues, aunque se esperaba que la delegaci\u00f3n fuera derrotada, su desempe\u00f1o fue muy inferior al realizado en las competencias en M\u00e9xico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_24355\" aria-describedby=\"caption-attachment-24355\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24355\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_36.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"634\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_36.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_36-300x238.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_36-768x609.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24355\" class=\"wp-caption-text\">Desfile de la delegaci\u00f3n mexicana durante las olimpiadas de Par\u00eds, 1924, en A. Av\u00e9, Les jeux de la VIIIe Olympiade Paris 1924, rapport officiel, Par\u00eds, Librairie de France, 1924. Colecci\u00f3n Particular.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En opini\u00f3n de Alfredo B. Cu\u00e9llar, el jefe de la delegaci\u00f3n mexicana, la causa principal del fracaso fue la inexperiencia de los atletas en este tipo de eventos. Por ejemplo, durante el viaje en barco a Europa, no entrenaron por dos semanas y comieron m\u00e1s de la cuenta y como resultado aumentaron de peso (cerca de cinco kilos cada uno, en promedio). En segundo t\u00e9rmino, los atletas no iban lo suficientemente concentrados o f\u00edsicamente aptos para afrontar la competencia: el lanzador de bala Jes\u00fas Aguirre Delgado se lesion\u00f3 la mu\u00f1eca al tratar de impresionar a una dama haciendo un salto, lo que le impidi\u00f3 que pudiera igualar su r\u00e9cord personal. El saltador de altura Alfonso Stoopen, casi un ni\u00f1o, tuvo p\u00e1nico esc\u00e9nico, y \u201cpor completo perdi\u00f3 sus facultades\u201d y no fue capaz de saltar ni a lo alto ni a lo largo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de Juan Escutia, este atleta sigui\u00f3 enfermo; literalmente se levant\u00f3 de la cama para competir y por su estado f\u00edsico fue el \u00faltimo lugar de su eliminatoria. Daniel Eslava, por su parte, desde que lleg\u00f3 a Par\u00eds se dedic\u00f3 \u201ca engullir manjares de todos colores, sabores y olores, resultando que a la hora de la hora estaba m\u00e1s panz\u00f3n que un can\u00f3nigo y comenzaba a sudar y resoplar en cuanto se mov\u00eda\u201d, raz\u00f3n por la cual termin\u00f3 abandonando su prueba. Los m\u00e1s destacados fueron Herminio Ahumada, Carlos Garc\u00e9s, Guillermo Ampar\u00e1n y Pedro Curiel, quienes, sin embargo, por el peso ganado durante el viaje, no pudieron competir al t\u00fa por t\u00fa con los corredores finlandeses (los atletas m\u00e1s destacados de la Olimpiada de Par\u00eds).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Aprendizaje<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En opini\u00f3n de Alfredo B. Cu\u00e9llar, M\u00e9xico pudo tener una mejor actuaci\u00f3n si hubiera contado con mejor apoyo t\u00e9cnico y mejor entrenamiento. Con respecto a lo primero, se quej\u00f3 de la poca ayuda que recibi\u00f3 de los enviados del gobierno ( Jos\u00e9 Peralta y Tirso Hern\u00e1ndez), quienes se ocuparon m\u00e1s de la diplomacia que de la preparaci\u00f3n de los atletas. Menciona que mientras \u00e9l hizo \u201cel papel de entrenador, de representante oficial, de proveedor, de enfermero, de todo\u201d, los representantes gubernamentales, por su inexperiencia, fueron un estorbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, los atletas mexicanos se dieron cuenta de que con sus rudimentarios conocimientos en materia de entrenamiento deportivo les era imposible competir al nivel de las otras naciones, ya que por no saber c\u00f3mo entrenarse, en los d\u00edas previos, presentaban diversas molestias: \u201cm\u00fasculos distendidos y tendones restirados\u201d, as\u00ed que antes de competir se sometieron a un tratamiento de \u201ctoallas con agua hirviente para neutralizar los dolores musculares\u201d, aspecto no recomendable previo a una competencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Cu\u00e9llar, hubo una mala planeaci\u00f3n de todo el proceso de preparaci\u00f3n, selecci\u00f3n y transporte, que acentu\u00f3 de manera significativa la mala actuaci\u00f3n que tuvieron los atletas mexicanos y propon\u00eda que, en el futuro, se sometiera a los deportistas a una preparaci\u00f3n cient\u00edfica que les permitiera desarrollar de mejor manera sus capacidades y se seleccionara a quienes tuvieran los mejores r\u00e9cord. Finalmente, a pesar de las pugnas y los problemas entre grupos as\u00ed como de los traspi\u00e9s suscitados en la traves\u00eda, lo importante de la primera participaci\u00f3n de M\u00e9xico en las olimpiadas fue el aprendizaje que signific\u00f3 y que sirvi\u00f3 para impulsar el atletismo organizado en todo el pa\u00eds, el cual, a partir de las Olimpiadas de 1924, tuvo una significativa expansi\u00f3n a nivel nacional e hizo pensar que, en poco tiempo, los atletas mexicanos estar\u00edan en condiciones de competir contra los extranjeros \u201ccon muchas probabilidades de \u00e9xito\u201d.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>Mcgehee, Richard V., \u201cThe origins of Olympism in Mexico: The Central American games of 1926\u201d, The International Journal of the History of Sport, 1993, <a href=\"http:\/\/goo.gl\/6oBSkx\">http:\/\/goo.gl\/6oBSkx<\/a><\/li>\n<li>Mcgehee, Richard V., \u201cEl pugilismo en Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico 1900-1927\u201d, V Congreso Centroamericano de Historia, San Salvador, 2000.<\/li>\n<li>Torres, C\u00e9sar, R., \u201cThe Latin American \u2018Olympic explosion\u2019 of the 1920s: Causes and Consequences\u201d, The International Journal of the History of Sport, 2006, <a href=\"http:\/\/goo.gl\/psMc2L\">http:\/\/goo.gl\/psMc2L<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Esparza Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 32. Los or\u00edgenes del olimpismo mexicanos est\u00e1n atravesados por disputas de organizaciones y liderazgo. La convocatoria internacional para asistir a las olimpiadas parisinas ayud\u00f3 a establecer la conformaci\u00f3n de un equipo. Los resultados no fueron los esperados, pero la participaci\u00f3n fue un parteaguas para el deporte amateur. Las olimpiadas son uno de los eventos que a nivel mundial generan mayor impacto social y captan gran atenci\u00f3n medi\u00e1tica. Cada cuatro a\u00f1os, las naciones del mundo se preparan para disputarse la hegemon\u00eda deportiva en todas y cada una de las competencias. M\u00e9xico no ha sido ajeno al movimiento ol\u00edmpico y en la actualidad existen instituciones como el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Mexicano (COM) y la Comisi\u00f3n Nacional de Cultura F\u00edsica y Deporte (CONADE), que fueron creadas con el objetivo de administrar y fomentar el desarrollo de las diversas disciplinas deportivas<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1394],"tags":[338,1399,2931],"class_list":{"0":"post-7318","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-32","8":"tag-338","9":"tag-olimpiadas","10":"tag-revolucion-maderista"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7318"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24366,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7318\/revisions\/24366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}