﻿{"id":7308,"date":"2016-11-28T15:53:39","date_gmt":"2016-11-28T21:53:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=7308"},"modified":"2026-06-14T23:09:05","modified_gmt":"2026-06-15T05:09:05","slug":"un-ilusionista-estadunidense-hipnotiza-a-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-ilusionista-estadunidense-hipnotiza-a-mexico\/","title":{"rendered":"Un ilusionista estadounidense hipnotiza a M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 32.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">Ilusionistas, prestidigitadores, espiritistas, magos o charlatanes abundaron en el pa\u00eds hacia fines del siglo XIX. Uno de ellos fue Washington Irving Bishop, quien en 1888 reuni\u00f3 multitudes que segu\u00edan sus hallazgos sobrenaturales. Entre los admiradores estaba la propia esposa del presidente Porfirio D\u00edaz y miembros de su gabinete.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_24358\" aria-describedby=\"caption-attachment-24358\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24358\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_39.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"704\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_39.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_39-300x264.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_39-768x676.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24358\" class=\"wp-caption-text\">Mr. Washington Irving Bishop \/ A Mental Assassination Revealed, litograf\u00eda, ca. 1884. Nueva York, A.S. Seer&#8217;s Printing Establishment.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l a\u00f1o 1888 pareci\u00f3 presentarse cargado de promesas. Era como si el progreso hubiese llegado y la pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n rindiera sus frutos, de modo que las voces de quienes se opon\u00edan a un tercer mandato presidencial de Porfirio D\u00edaz y se percataban de que las mieles del crecimiento no llegaban m\u00e1s que a unos cuantos, se viesen opacadas. En este contexto, el arribo de personajes como Washington Irving Bishop desempe\u00f1aba un doble papel: por un lado llenaba las expectativas de aquellos que consideraban que el pa\u00eds por fin formaba parte del mundo civilizado, y por el otro distra\u00eda la atenci\u00f3n de los problemas de la realidad. Adem\u00e1s, en una \u00e9poca en que las temporadas de teatro, circo, \u00f3pera y zarzuela sol\u00edan durar poco y variar menos, el arribo de ilusionistas, hipnotizadores, magos o charlatanes ofrec\u00eda al menos una diversi\u00f3n novedosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bishop lleg\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico en los primeros d\u00edas de septiembre de 1888. Lo acompa\u00f1aba un compatriota, el bar\u00edtono Harrison Millard, compositor y m\u00fasico de profesi\u00f3n, quien ya hab\u00eda estado en M\u00e9xico y le servir\u00eda como traductor. Desde el Hotel de Iturbide, donde se alojaron, el ilusionista organiz\u00f3 la difusi\u00f3n y el programa de sus demostraciones. Lo primero que hizo fue informar al p\u00fablico de su talento para leer el pensamiento ajeno y de que lo preced\u00eda una gran fama. A trav\u00e9s de la prensa dio a conocer sus \u00e9xitos tanto en Estados Unidos, su pa\u00eds de origen, como en varias capitales europeas; que hab\u00eda hecho exhibiciones ante los pr\u00edncipes de Gales, el rey de Suecia y Noruega, y los zares en San Petersburgo, y declar\u00f3 &#8211;esto debi\u00f3 de ganarle simpat\u00edas&#8211; que \u00e9l no pose\u00eda poder sobrenatural alguno, que solo ejerc\u00eda una facultad que todos los seres humanos ten\u00edan y no actuaba por dinero, pues sus ganancias las destinaba a la beneficencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estadounidense se present\u00f3 primero ante un p\u00fablico reducido, durante la recepci\u00f3n ofrecida la noche del 12 de septiembre por Manuel Romero Rubio, el secretario de Gobernaci\u00f3n y suegro del presidente Porfirio D\u00edaz, a la que asistieron este, su esposa y de 30 a 40 personas m\u00e1s. Con ayuda de la se\u00f1ora D\u00edaz, quien esta vez le sirvi\u00f3 de int\u00e9rprete, el ilusionista comparti\u00f3 varias experiencias con los invitados, a los que dej\u00f3 boquiabiertos. Luego de pedir al ejecutivo que se retirara a la habitaci\u00f3n vecina, tomase un billete, recordara el n\u00famero, lo apuntase y guardara la nota en un sobre, adivin\u00f3 la cifra con exactitud. Sigui\u00f3 la primera dama, a quien pidi\u00f3 que le pusiera la mano sobre la frente y pensara en el \u00e1rea de una \u00f3pera, mientras \u00e9l entonces se sentaba frente al piano. Ella lo hizo y \u00e9l entonces interpret\u00f3 la melod\u00eda elegida de <em>Rigoletto<\/em>. Toc\u00f3 el turno al doctor Eduardo Liceaga, presidente del Consejo Superior de Salubridad, quien, junto con el anfitri\u00f3n, ocult\u00f3 en su casa, muy cerca, un instrumento quir\u00fargico. A su regreso, Bishop tom\u00f3 una cuerda de seda que ambos caballeros tomaron por el otro extremo y los llev\u00f3 hasta el escondite exacto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La reuni\u00f3n no s\u00f3lo dej\u00f3 satisfechos a los invitados, sino que al relatarse en los peri\u00f3dicos logr\u00f3 lo que el adivinador quer\u00eda, esto es, correr la voz de sus facultades, certificar con ayuda de personajes honorables y competentes que no embaucaba a nadie y, de tal manera, conquistar el inter\u00e9s p\u00fablico. Naturalmente, los peri\u00f3dicos no dejaron de cubrir extensamente sus actividades en M\u00e9xico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El siguiente paso de\u00a0Bishop\u00a0fue convocar al Hotel del Jard\u00edn a una sesi\u00f3n especial de \u201clos sabios, los representantes de la prensa y algunas otras personas\u201d la noche del 13 de septiembre. La reuni\u00f3n, anunciada en los medios impresos, atrajo tal curiosidad que, adem\u00e1s de los invitados, acudieron muchos mirones, pese a la lluvia y a trav\u00e9s de calles inundadas y cubiertas de lodo, que llenaron los pasillos y corredores pr\u00f3ximos al sal\u00f3n donde se hallaba quien\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Tiempo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0describi\u00f3 por\u00a0entonces como un joven delgado, no muy alto, de barba y cabello un poco largo, con mirada \u201cviva, penetrante, investigadora\u201d. Entre otros experimentos llam\u00f3 la atenci\u00f3n que, con los ojos vendados, supiera a qui\u00e9n hab\u00eda elegido Ignacio Mariscal, el secretario de Relaciones Exteriores, para que fingiese hundir un pu\u00f1al en otro espectador y, con solo tocar la mano del presunto asesino, d\u00f3nde hab\u00eda ocultado el arma. Tambi\u00e9n que supiera qu\u00e9 dolencia imagin\u00f3 el doctor Liceaga con s\u00f3lo ponerlo de pie y palparlo de arriba a abajo, y en qu\u00e9 sitio el empresario Guillermo de Landa y Escand\u00f3n y algunos amigos escondieron el fistol de la corbata del primero. Se trataba, de nuevo, de personas dignas de confianza, a las que no pod\u00eda acusarse de estar de acuerdo con \u00e9l, pues muchas veces ellos nombraban a otros. Por lo dem\u00e1s, resulta interesante que un cient\u00edfico connotado como Liceaga se prestara a\u00a0colaborar de nuevo con \u00e9l, deseoso de saber m\u00e1s sobre fen\u00f3menos nerviosos, al parecer enigm\u00e1ticos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por \u00faltimo,\u00a0Bishop\u00a0anunci\u00f3 que, contratado por Isidoro Pastor, el empresario del Teatro Nacional, el 19 de septiembre a las 8.30 p.m. dar\u00eda su \u00fanica funci\u00f3n de paga. El auditorio ya estaba a la saz\u00f3n lo bastante sensibilizado como para lograr un lleno total, pese a ser mi\u00e9rcoles y ser caras las entradas. El ilusionista y el empresario debieron de estar m\u00e1s que contentos, no s\u00f3lo porque al final el p\u00fablico brind\u00f3 al primero una gran ovaci\u00f3n, sino por haber colmado sus bolsillos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24346\" aria-describedby=\"caption-attachment-24346\" style=\"width: 486px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24346\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_27.jpg\" alt=\"\" width=\"486\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_27.jpg 486w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_27-182x300.jpg 182w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24346\" class=\"wp-caption-text\">Mr. Washington Irving Bishop, litograf\u00eda en Mr. Washington Irving Bishop, first and world eminent, demonstrator of the phenomenal power of thought reading, Estados Unidos, 1886. Boston Public Library.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En efecto, los asistentes sintieron que el gasto vale la pena. Como al otro d\u00eda resumi\u00f3 un peri\u00f3dico,\u00a0Bishop\u00a0hizo cosas \u201cverdaderamente maravillosas, como el descubrimiento de papeles ocultos; lectura y transcripci\u00f3n de escritos en diferentes idiomas; transmisi\u00f3n de m\u00fasica de pensamiento en pensamiento;\u00a0descubrimiento de nombres, reproducci\u00f3n de facciones de personas ausentes y adivinaci\u00f3n de males imaginarios o positivos\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Esta sesi\u00f3n, como las anteriores, fue todo un espect\u00e1culo:\u00a0Bishop\u00a0ten\u00eda los ojos vendados mientras el p\u00fablico estaba quieto y en silencio para que \u00e9l pudiera leer la mente pues, dec\u00eda, los pensamientos de aquellos sometidos a la experiencia se reflejaban en su cerebro como una imagen luminosa sobre una placa fotogr\u00e1fica. Un periodista describi\u00f3 as\u00ed el momento de la comunicaci\u00f3n: \u201cLos dedos del operador se agitan, temblores febriles se apoderan de sus miembros, su respiraci\u00f3n se hace ronca y se ve c\u00f3mo se produce en \u00e9l una alteraci\u00f3n nerviosa\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Multitudes en la provincia<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Dos d\u00edas despu\u00e9s de su triunfo en la capital,\u00a0Bishop\u00a0viaj\u00f3 a Guadalajara, contratado por el mismo Pastor, donde sigui\u00f3 igual estrategia. Ofreci\u00f3 tres funciones: A la primera, el 23 de septiembre por la tarde, invit\u00f3 a 50 personas a un sal\u00f3n del Hotel Humboldt, aun cuando la difusi\u00f3n en la prensa, junto con las noticias de M\u00e9xico que le precedieron, provocaron que alrededor de 5 000 curiosos rodearan el edificio al punto de impedir el tr\u00e1nsito. El programa fue parecido al ofrecido en M\u00e9xico, aunque hubo una novedad. Se nombr\u00f3 a un comit\u00e9 para que escondiera en alguna casa de la ciudad un aderezo de brillantes. Al regreso de sus integrantes, el ilusionista, con los ojos cubiertos, localiz\u00f3 la ruta que hab\u00edan seguido en un mapa colgado en la pared. Luego, atado al pu\u00f1o un alambre de cobre que aquellos sosten\u00edan por el otro\u00a0extremo,\u00a0los llev\u00f3 en carruaje hasta la casa y lugar preciso donde estaba la joya. La multitud a lo largo las calles por las que pasaba lo celebraba con mucho entusiasmo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La segunda funci\u00f3n se efectu\u00f3 esa noche y la tercera, el 25. Los n\u00fameros fueron semejantes a los anteriores y\u00a0Bishop\u00a0volvi\u00f3 a causar gran admiraci\u00f3n y obtuvo muchos aplausos. El 26 parti\u00f3 para Guanajuato, donde dio su espect\u00e1culo y por fin regres\u00f3 a la capital, pero s\u00f3lo de paso, pues de aqu\u00ed se dirigi\u00f3 al puerto de Veracruz en el que ofreci\u00f3 sus dos \u00faltimas sesiones en la rep\u00fablica mexicana. Se embarc\u00f3 para La Habana en los primeros d\u00edas de octubre, contratado por el mismo Pastor.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Durante la estancia de\u00a0Bishop\u00a0en el pa\u00eds, los peri\u00f3dicos registraron una y otra vez los diversos juicios dados por el p\u00fablico: que si era un perfecto charlat\u00e1n; que si practicaba el espiritismo o si lo que hac\u00eda era hipnotismo o \u201ccomunicaci\u00f3n de fluidos\u201d. Para\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Las Violetas del An\u00e1huac<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, revista dedicada al sexo femenino, el hombre \u201cse hipnotiza a s\u00ed mismo y en aquel estado ejerce un poder m\u00e1gico sobre las personas con quienes se pone en comunicaci\u00f3n, haciendo experimentos inexplicables\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24348\" aria-describedby=\"caption-attachment-24348\" style=\"width: 527px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24348\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_29.jpg\" alt=\"\" width=\"527\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_29.jpg 527w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_29-198x300.jpg 198w\" sizes=\"(max-width: 527px) 100vw, 527px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24348\" class=\"wp-caption-text\">Washington Irving Bishop, ca. 1860. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Otros observadores trataron de aclarar el fen\u00f3meno de manera \u201ccient\u00edfica\u201d. Algunos dec\u00edan que era un hombre con una percepci\u00f3n f\u00edsica muy desarrollada. Seg\u00fan el semanario\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Patria Ilustrada<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, se trataba de un ser excepcional, perteneciente a la familia de los \u201csensitivos, y aunque el fen\u00f3meno que presenta diariamente es ya conocido desde tiempos muy antiguos [\u2026] no se conoce ni la causa\u00a0que origina el fen\u00f3meno de adivinaci\u00f3n, ni las leyes a que est\u00e1 sujeto\u201d. Agregaba que sus experiencias pod\u00edan servir a la ciencia para \u201cllegar al perfecto conocimiento de las m\u00faltiples relaciones que unen entre s\u00ed a los seres animados de la naturaleza\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span data-contrast=\"auto\">Le\u00a0Trait\u00a0d\u2019Union<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, el diario de la colonia\u00a0francesa,\u00a0fue el que mejor lo interpret\u00f3 para sus lectores. A su entender, lo que\u00a0Bishop\u00a0hac\u00eda era sentir la contracci\u00f3n muscular del individuo al que dec\u00eda adivinar; bastaba con que hubiese una peque\u00f1a resistencia involuntaria para que de inmediato supiera qu\u00e9 \u201cestaba pensando\u201d.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Desde luego no faltaron los comentarios chuscos: un periodista pregunt\u00f3 si\u00a0Bishop\u00a0podr\u00eda decirle qui\u00e9n querr\u00eda regalarle \u201cun mill\u00f3n de duros\u201d; otro m\u00e1s si estar\u00eda dispuesto a volver a Guadalajara y ayudar a la polic\u00eda en el juicio de \u201cEl Chalequero\u201d, versi\u00f3n mexicana de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Jack El Destripador<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los \u00e9mulos de\u00a0Bishop\u00a0se multiplicaron, al punto que se habl\u00f3 de una extendida\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">bishopman\u00eda<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. \u201cCasi no hay casa particular \u2013escrib\u00eda un peri\u00f3dico de Guadalajara\u2013 donde no se hagan experimentos parecidos.\u201d Poco antes de que dejara el pa\u00eds, un peri\u00f3dico conservador,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Voz de M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, declar\u00f3 que hab\u00eda llegado a evidenciar que en el pa\u00eds sobraban quienes practicaban \u201chipnotismo, espiritismo, electromagnetismo, fluido nervioso, doble vista, sugesti\u00f3n, trampa, escamoteo, prestidigitaci\u00f3n y\u00a0dem\u00e1s\u201d. Informaba que los libros sobre esos temas se estaban vendiendo \u201ccomo pan caliente\u201d y por m\u00e1s que fuera de temerse que el fen\u00f3meno creciera dada \u201cla imaginaci\u00f3n desocupada y ardiente de nuestros compatriotas\u201d, le tranquilizaba pensar que esa clase epidemias siempre acababa por desaparecer.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24347\" aria-describedby=\"caption-attachment-24347\" style=\"width: 525px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24347\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_28.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_28.jpg 525w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_32_28-197x300.jpg 197w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24347\" class=\"wp-caption-text\">Her royal highness the princess of Wales and Mr. Washington Irving Bishop, litograf\u00eda en Mr. Washington Irving Bishop, first and world eminent, demonstrator of the phenomenal power of thought reading, Estados Unidos, 1886. Boston Public Library.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span data-contrast=\"auto\">La Voz de M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0tuvo raz\u00f3n, ya que en unas semanas m\u00e1s tarde nadie se acordaba de quien caus\u00f3 tanta sensaci\u00f3n. Sin embargo, una noticia despert\u00f3 esta vez el morbo de la opini\u00f3n p\u00fablica: en la madrugada del 13 de mayo,\u00a0Bishop\u00a0hab\u00eda sufrido un ataque de catalepsia al t\u00e9rmino de una presentaci\u00f3n en el\u00a0Lambs\u00a0Club, un c\u00edrculo teatral de Nueva York. Como se le crey\u00f3 muerto, se le hizo la autopsia sin orden del juez de instrucci\u00f3n de la ciudad y a pesar de que, sabedor de que era vulnerable a esos ataques, \u00e9l sol\u00eda llevar en el bolsillo una nota de advertencia y hab\u00eda pedido que, de\u00a0darse el caso, no le hicieran nada ni tampoco lo enterrasen sin antes averiguar si de verdad estaba muerto, es decir, que esperaran tres d\u00edas a \u201cla prueba infalible [que] es la descomposici\u00f3n org\u00e1nica de la v\u00edctima\u201d. La prensa sosten\u00eda que lo m\u00e1s probable era que los m\u00e9dicos lo hubiesen intervenido con \u00e9l plenamente consciente y sin poder \u201cmover un solo m\u00fasculo para impedirlo\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Lo anterior caus\u00f3 horror. Nadie deseaba que le pasara algo semejante.<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0La Voz de M\u00e9xico\u00a0<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">quiso sacar una lecci\u00f3n: \u201clos esfuerzos de imaginaci\u00f3n\u201d como los que hac\u00eda\u00a0Bishop\u00a0resultaban \u201cfatales para el sistema nervioso\u201d y sus imitadores tendr\u00edan que aprender. Pero\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Tiempo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0tranquiliz\u00f3 a sus lectores haciendo ver que eso no suced\u00eda en M\u00e9xico: lo que suced\u00eda era que los m\u00e9dicos estadunidenses se hallaban en tal atraso que pod\u00edan cometer esas barbaridades y la \u201cprecipitaci\u00f3n y falta de miramientos\u201d eran \u201cdistintivos y caracter\u00edsticos del pueblo norteamericano\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Ilusionistas, hipnotizadores, magos o charlatanes no dejar\u00edan de visitar M\u00e9xico durante los a\u00f1os siguientes. Todos emular\u00edan estrategias parecidas a las seguidas por\u00a0Bishop\u00a0y alcanzar\u00edan un mayor o menor \u00e9xito entre aquellos que pod\u00edan pagar el espect\u00e1culo que les ofrec\u00edan y deseaban persuadirse de que el orden y el progreso hab\u00edan llegado, arrinconando por un rato la realidad padecida por las mayor\u00edas. Todos a su vez ser\u00edan pronto olvidados.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3><span data-contrast=\"none\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Vallejo, Mauro Sebasti\u00e1n, \u201cMagnetizadores, ilusionistas y m\u00e9dicos. Una aproximaci\u00f3n a la historia del hipnotismo en M\u00e9xico, 1880-1900\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Trashumante. Revista Americana de Historia Social<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 2005, en <a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/4556\/455644905010.pdf\">https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/4556\/455644905010.pdf<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Vallejo, Mauro Sebasti\u00e1n, \u201cEl ilusionista\u00a0Onofroff\u00a0en Buenos Aires (1895) y Ciudad de M\u00e9xico (1900). Hipnosis, magnetismo y el problema de lo\u00a0paranormal en dos contextos latinoamericanos\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Nuevo Mundo. Mundos Nuevos,<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> 2015, en <a href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/68323\">https:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/68323<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Agostoni, Claudia, \u201cM\u00e9dicos ecuestres, el arte de curar y los galenos en la historia nacional (Ciudad de M\u00e9xico, 1877-1911)\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Ci\u00eancia\u00a0&amp;\u00a0Sa\u00fade\u00a0Coletiva<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 2008, en\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/goo.gl\/zDtpCH\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/goo.gl\/zDtpCH<\/span><\/a><span data-contrast=\"auto\">\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 32. Ilusionistas, prestidigitadores, espiritistas, magos o charlatanes abundaron en el pa\u00eds hacia fines del siglo XIX. Uno de ellos fue Washington Irving Bishop, quien en 1888 reuni\u00f3 multitudes que segu\u00edan sus hallazgos sobrenaturales. Entre los admiradores estaba la propia esposa del presidente Porfirio D\u00edaz y miembros de su gabinete. El a\u00f1o 1888 pareci\u00f3 presentarse cargado de promesas. Era como si el progreso hubiese llegado y la pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n rindiera sus frutos, de modo que las voces de quienes se opon\u00edan a un tercer mandato presidencial de Porfirio D\u00edaz y se percataban de que las mieles del crecimiento no llegaban m\u00e1s que a unos cuantos, se viesen opacadas. En este contexto, el arribo de personajes como Washington Irving Bishop desempe\u00f1aba un doble papel: por un lado llenaba las expectativas de aquellos que consideraban que el<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1394],"tags":[2929,2928,1398],"class_list":{"0":"post-7308","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-32","8":"tag-bishop","9":"tag-ilusionista","10":"tag-mentalista"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7308"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24364,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7308\/revisions\/24364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}