﻿{"id":6890,"date":"2016-06-09T13:29:06","date_gmt":"2016-06-09T18:29:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=6890"},"modified":"2026-06-01T01:22:42","modified_gmt":"2026-06-01T07:22:42","slug":"un-lider-campesino-sin-tierras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-lider-campesino-sin-tierras\/","title":{"rendered":"Un l\u00edder campesino sin tierras"},"content":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Grijalva D\u00e1vila<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/em>o, n\u00fam. 29-30.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Jacinto L\u00f3pez Morenos fue una <em>RARA AVIS<\/em> de la lucha agraria y sindical. Estuvo preso, sufri\u00f3 persecuciones, fue diputado, le robaron elecciones y muri\u00f3 sin tener ni siquiera una casa. Los campesinos y sus organizaciones lo recuerdan en Sonora por conseguir el reparto de tierra, organizarlos gremialmente y por ser un modelo de integridad.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_24075\" aria-describedby=\"caption-attachment-24075\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24075\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_003.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_003.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_003-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_003-768x510.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24075\" class=\"wp-caption-text\">Jacinto L\u00f3pez (al centro) con sus seguidores durante las manifestaciones de 1949. AGN, Fondo de la Direcci\u00f3n General de Investigaciones Pol\u00edticas y Sociales.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una patrulla de polic\u00edas arrib\u00f3 a la estaci\u00f3n de trenes de Hermosillo. Descendieron varios uniformados y un civil al que subieron a un vag\u00f3n con destino a Tepic. Los oficiales le di\u00adjeron al detenido que por \u00f3rdenes del gober\u00adnador Rodolfo El\u00edas Calles (1931-1934), ten\u00eda prohibido volver a poner un pie en Sonora. Se trataba de Jacinto L\u00f3pez Moreno, joven oriundo del pueblo de Ban\u00e1michi, inquieto organizador de trabajadores y por lo tanto un personaje inc\u00f3modo para los empresarios y el gobierno, raz\u00f3n por la que Rodolfo El\u00edas Calles (hijo del expresidente) orden\u00f3 su des\u00adtierro. Eran los comienzos de la d\u00e9cada de 1930, se acercaba el final del callismo, el ini\u00adcio del cardenismo y el liderazgo de Jacinto, hombre olvidado por muchos, pero jam\u00e1s por los campesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando L\u00e1zaro C\u00e1rdenas viaj\u00f3 a Sonora como candidato presidencial en 1934, busc\u00f3 apoyo para realizar su proyecto sexenal y sus propuestas encontraron eco entre los l\u00edderes campesinos de la regi\u00f3n. Entre ellos estaban Pascual Ay\u00f3n, carpintero y curtidor; Saturni\u00adno Sald\u00edvar, contador; y el maestro Francisco Figueroa, entre otros; pero sin lugar a dudas Jacinto fue el m\u00e1s importante, quien hab\u00eda regresado del destierro \u2013dur\u00f3 de dos a tres meses\u2013 y se desempe\u00f1aba como zapatero en Ciudad Obreg\u00f3n. Tanto L\u00e1zaro C\u00e1rdenas como Vicente Lombardo Toledano decidie\u00adron pactar una alianza con Jacinto, pues ten\u00eda organizados a los campesinos bajo su liderazgo. Por lo mismo, fue elegido primer secretario estatal de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico (CTM) en 1937.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinto era muy delgado y la palidez de su piel exhib\u00eda sus venas. Aparentaba ser un hombre d\u00e9bil y enfermo, pero cuando hablaba era un l\u00e1tigo. Pas\u00f3 muy poco tiempo en las aulas (no termin\u00f3 ni la primaria) y aquello se reflej\u00f3 en el lenguaje com\u00fan de su oratoria, pero fue eso lo que hizo que se entendiera con su gente. No encend\u00eda al p\u00fablico con t\u00e9rminos te\u00f3ricos o elegantes, sino con la intensidad y pasi\u00f3n con la que hablaba. Manten\u00eda un estilo de vida muy humilde, gustaba beber bacano\u00adra (bebida de origen sonorense, parecida al mezcal) y comer carne asada, pero su \u00fanico vicio era el cigarro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinto se reuni\u00f3 con C\u00e1rdenas y le dijo que su principal inter\u00e9s era que se repartieran las tierras del Valle del Yaqui a los miembros de esa tribu. Siendo presidente, C\u00e1rdenas concedi\u00f3 la expropiaci\u00f3n y reparto, y Jacinto convenci\u00f3 a la tribu para que en lugar de dividir las tierras en parcelas individuales, las mantuvieran uni\u00addas en una propiedad comunal. Y los yaquis accedieron, abanderaron el ejido colectivo y se negaron a dividir la tierra diciendo <i>Dios nos dio el Valle del Yaqui a todos, no un pedacito a cada quien<\/i>. Jacinto dej\u00f3 de ser zapatero y se dedic\u00f3 de lleno a la organizaci\u00f3n campesina. Hac\u00eda m\u00edtines en los ejidos, hablando desde el techo de una <i>pick up<\/i>, donde luego de terminar sus palabras alzaba el brazo para saludar a la multitud y un mar de sombreros agit\u00e1ndose le devolv\u00edan el saludo. Se volvi\u00f3 el protagonista del cardenismo, pero como todo l\u00edder tuvo su antagonista: el gobernador Rom\u00e1n Yocupicio (1937-1939), hombre opuesto a los proyectos cardenistas. Aunque Yocupicio estaba a favor del reparto agrario, apoyaba el ejido parcelado y por lo tanto se opon\u00eda al colectivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diferencias entre colectivistas e in\u00addividualistas (partidarios del ejido parcela\u00addo) alcanzaron tintes violentos y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n los campesinos mancharon con su propia sangre la tierra por la que lucha\u00adban. Maximiliano <i>el Machi <\/i>L\u00f3pez, colega de Jacinto, fue arrestado arbitrariamente en septiembre de 1938, lo que provoc\u00f3 protestas de los campesinos y enfrentamientos violentos con la autoridad. D\u00edas despu\u00e9s, <i>el Machi <\/i>sali\u00f3 de prisi\u00f3n y de inmediato intentaron matarlo en un atentado en el que result\u00f3 herido. Al\u00adcanz\u00f3 a huir y se atrincher\u00f3 en su casa rifle en mano, pero afortunadamente sus perse\u00adguidores decidieron no buscarlo en su hogar y as\u00ed termin\u00f3 aquel episodio. A los pocos d\u00edas, Jacinto tambi\u00e9n fue detenido y remitido a la comisar\u00eda del pueblo de Yaqui (municipio de Cajeme). Pero horas despu\u00e9s, al caer la noche, 200 campesinos con rifles, machetes y hoces rodearon la comisar\u00eda, desarmaron a los ofi\u00adciales y lo liberaron.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El pol\u00edtico campesino\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por su fuerte compromiso\u00a0con el cardenismo,\u00a0Jacinto\u00a0L\u00f3pez Moreno fue invitado a unirse al Partido de la Revoluci\u00f3n Mexicano (<\/span><span data-contrast=\"none\">PRM<\/span><span data-contrast=\"auto\">)\u00a0y alcanz\u00f3 una diputaci\u00f3n federal en 1940. Hizo buenas relaciones con presidente\u00a0Manuel \u00c1vila Camacho, quien lo\u00a0comision\u00f3 para resolver problemas agrarios en Chiapas, Pueblas y Durango.\u00a0A pesar de que era diputado, amigo de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y hombre de confianza de \u00c1vila Camacho, un nuevo contrincante nubl\u00f3 el futuro de Jacinto: el general Abelardo L. Rodr\u00edguez. El expresidente tom\u00f3 el gobierno de Sonora en 1934 y excluy\u00f3 de puestos importantes a los cardenistas, entre ellos Jacinto, quien eventualmente dej\u00f3 la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">CTM<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y fund\u00f3 la Uni\u00f3n General de Obreros y Campesinos de M\u00e9xico (<\/span><span data-contrast=\"none\">UGOCM<\/span><span data-contrast=\"auto\">), aliada al Partido Popular (<\/span><span data-contrast=\"none\">PP<\/span><span data-contrast=\"auto\">). A partir de entonces, dej\u00f3 de pertenecer al grupo en el poder y pas\u00f3 a ser la oposici\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El\u00a0Partido Revolucionario Institucional (<\/span><span data-contrast=\"none\">PRI<\/span><span data-contrast=\"auto\">) anunci\u00f3 que Ignacio Soto ser\u00eda\u00a0su candidato a las elecciones estatales de julio de 1949, el primer sonorense en competir bajo estas siglas. El estado se llen\u00f3 de carteles con su imagen y escudo tricolor priista. Pero en los poblados yaquis\u00a0comenzaron a aparecer carteles en blanco y negro, con textos en dialecto\u00a0yaqui\u00a0pero con un encabezado en espa\u00f1ol: Jacinto L\u00f3pez gobernador. Era una propaganda como candidato por el Partido Popular.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La popularidad de jacinto con los campesinos le dio fuerza a su campa\u00f1a, pero tambi\u00e9n la ayuda de hombres como Bernab\u00e9 Arana, l\u00edder del ejido yaqui de\u00a0Quechechueca; Ram\u00f3n\u00a0Danz\u00f3s\u00a0Palominos, normalista afiliado al\u00a0Partido\u00a0Comunista Mexicano\u00a0(<\/span><span data-contrast=\"none\">PCM<\/span><span data-contrast=\"auto\">); y Hermenegildo Pe\u00f1a, concu\u00f1o de Vicente lombardo Toledano. Sus m\u00edtines eran los m\u00e1s concurridos y su arrastre era innegable. La posibilidad de que el\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">PRI<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0perdiera la elecci\u00f3n no s\u00f3lo era real, tambi\u00e9n muy probable.\u00a0Jacinto comenz\u00f3 a ser hostigado e intimidado, incluso sufri\u00f3 un atentado en pleno\u00a0mitin, cuando al iniciar su discurs\u00f3 se apag\u00f3 el alumbrado p\u00fablico\u00a0y sali\u00f3 un disparo hacia donde \u00e9l estaba. Los gatilleros ganaron y el l\u00edder lleg\u00f3\u00a0ano\u00a0y salvo al d\u00eda de las votaciones. Pero el resultado oficial favoreci\u00f3 al\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">PRI<\/span><span data-contrast=\"auto\">, haciendo que Jacinto y sus seguidores se sintieran v\u00edctimas de un robo.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Prepar\u00f3 una protesta en un parque de Hermosillo y convoc\u00f3 a los campesinos. De todos los rincones de Sonora, los trabajadores del campo abandonaron sus tierras\u00a0para asistir al llamado ya fuera en tren, carro, cami\u00f3n, de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">raite<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(avent\u00f3n) o a pie. Los que no pudieron ir enviaron sus cosechas de papa, zanahoria u hortalizas, todo para la subsistencia de la protesta.\u00a0El mismo d\u00eda que Ignacio Soto tom\u00f3 posesi\u00f3n como gobernador, Jacinto se proclam\u00f3 gobernador leg\u00edtimo. Frente a un enorme estandarte de Benito Ju\u00e1rez y con la mano sobre la Constituci\u00f3n, jur\u00f3 respetarla y hacer que se respetara, nombr\u00f3 regidores, expidi\u00f3 leyes y pidi\u00f3 a la poblaci\u00f3n que remitieran sus impuestos a su gobierno leg\u00edtimo.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La prensa oficialista se burl\u00f3 del acto, pero el gobierno se preocup\u00f3\u00a0cuando la capital se vio inundada de campesinos. D\u00eda con d\u00eda sus seguidores recorr\u00edan las calles de Hermosillo y no faltaron\u00a0los encontronazos. Ram\u00f3n\u00a0Danz\u00f3s\u00a0palominos lider\u00f3 una manifestaci\u00f3n que se enfrent\u00f3 a un grupo de choque priista, brutal episodio que termin\u00f3 con alrededor de 30 hospitalizados y el doble de arrestados. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n\u00a0intentaron arrestar a Jacinto, pero los campesinos entrelazaban sus brazos haciendo una cadena humana e imped\u00edan el paso a las autoridades.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Adolfo Ruiz Cortines, entonces secretario de Gobernaci\u00f3n, viaj\u00f3 a Sonora para presidir la reuni\u00f3n entre el gobernador y el gobernador leg\u00edtimo. Jacinto\u00a0pidi\u00f3 cuatro demandas antes de disolver a sus seguidores, ninguna para su beneficio personal: 1) retirar todo cuerpo armado que los vigilaba; 2) libertad para todos los detenidos\u00a0\u2013m\u00e1s de 150\u2013; 3)\u00a0la devoluci\u00f3n de sus pertenencias incautadas, particularmente los carros, y 4) autobuses para ayudar a que los manifestantes for\u00e1neos regresaran a sus hogares. Ignacio Soto accedi\u00f3 a todas las demandas\u00a0y Jacinto disolvi\u00f3 la protesta y su gobierno leg\u00edtimo.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Luego de aquel episodio, Jacinto se consolid\u00f3 como l\u00edder de oposici\u00f3n e iniciaron\u00a0los a\u00f1os m\u00e1s dif\u00edciles de su vida. Fue candidato al Senado en 1952\u00a0y una vez m\u00e1s al gobierno estatal en 1955. Fue declarado derrotado en ambas elecciones y sus campa\u00f1as tuvieron menos fuerza que la de 1949, pero el mismo acoso e injusticias.\u00a0Luego de ser derrotado nuevamente, se dio cuenta de que las elecciones no eran el camino para lograr el reparto de las tierras, as\u00ed que opt\u00f3 por una v\u00eda m\u00e1s directa: las invasiones.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Lucha contra los latifundios\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los descendientes de William Greene, propietario de la mina de Cananea durante la huelga de 1906,\u00a0ten\u00edan medio siglo con la posesi\u00f3n del latifundio Green, ubicado cerca de dicha poblaci\u00f3n.\u00a0Era la propiedad m\u00e1s grande de Sonora y una de las m\u00e1s\u00a0extensas del pa\u00eds, constituida\u00a0por un cuarto de mill\u00f3n de hect\u00e1reas\u00a0dedicado a la ganader\u00eda.\u00a0Los gendarmes, contratados por los Greene, evitaban que los habitantes de la zona entraran a la propiedad para cortar le\u00f1a, recoger bellotas o extraer pepitas de oro del r\u00edo que atravesaba las tierras.\u00a0Aquellos que se atrev\u00edan\u00a0a hacerlo terminaban en prisi\u00f3n, golpeados o amenazados.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Jacinto ten\u00eda m\u00e1s de 20 a\u00f1os reclamando la expropiaci\u00f3n y reparto del latifundio. Finalmente, decidi\u00f3 hacer presi\u00f3n invadiendo las tierras en julio de 1958. Cientos de campesinos lo acompa\u00f1aron en su peregrinaje de Cananea hasta el lugar. Levantaron su campamento con lonas para proteger sus muebles de la intemperie: comedores, sillones, camas, estufas de petr\u00f3leo, etc. Residencias improvisadas sin paredes para un\u00a0hogar, pues\u00a0ten\u00edan planeado quedarse ah\u00ed el tiempo que fuera necesario.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24089\" aria-describedby=\"caption-attachment-24089\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24089\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_017.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_017.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_017-300x262.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_017-768x670.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24089\" class=\"wp-caption-text\">Visita de Vicente Lombardo Toledano (al centro) a los miembros de la UGOCM en Los Mochis, ca. 1960. Colecci\u00f3n de Miguel \u00c1ngel Grijalva D.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por las noches, bajo el estrellado cielo de la sierra que divide a Sonora de Chihuahua,\u00a0se escuchaban las teclas de una m\u00e1quina de escribir, la \u00fanica que hab\u00eda en el campamento, sobre un escritorio lleno de expedientes de reclamos agrarios y sobres membretados. Era bajo la lona de jacinto, quien inhalando y exhalando\u00a0humo sin necesidad de remover el cigarro de su boca, escrib\u00eda cartas con sus huesudos dedos para mantener informado a L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. El resto de los invasores o paracaidistas, como les dec\u00edan por la prontitud con la que ocupaban las tierras, pasaban las veladas junto a una enorme fogata.\u00a0Los adultos platicaban, contaban chistes y beb\u00edan caf\u00e9 de talega (calentado en le\u00f1a, en una olla de peltre y colgado en una bolsa de tela llamada talega)\u00a0o bacanora para calentar el cuerpo, mientras los ni\u00f1os correteaban por el bosque compitiendo por ver quien recolectaba m\u00e1s bellotas. Pero el alegre ambiente se tens\u00f3 cuando a menos de una semana iniciada la invasi\u00f3n, el ej\u00e9rcito hizo acto de presencia y sitio el campamento.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A cambio de que no se desalojara el campamento, Jacinto y otros cinco l\u00edderes accedieron a entregarse a las autoridades. Fueron enviados a la c\u00e1rcel de Cananea, remitidos a las mismas celdas donde estuvieron los l\u00edderes de la huelga minera de 1906. Pero dicha c\u00e1rcel no pudo contener la popularidad de Jacinto, pues mineros, campesinos y trabajadores de la regi\u00f3n se arremolinaron a las afueras protestando. Algunos estaban armados e incitaban a los dem\u00e1s a lanzarse a una rebeli\u00f3n justiciera.\u00a0Antes de que esto ocurriera, los detenidos fueron enviados a la penitenciar\u00eda de Hermosillo.\u00a0All\u00ed fueron aislados y se les neg\u00f3 el derecho\u00a0de visitas. Los pusieron en las mazmorras, calabozos h\u00famedos, oscuros y con un peque\u00f1o orificio que serv\u00eda m\u00e1s como respirador que como ventana.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Despu\u00e9s de varios d\u00edas se permiti\u00f3 la entrada a los periodistas, quienes notificaron que Jacinto sali\u00f3 animado, compartiendo una bolsa de bellotas y sin dejar de presumir que fueron recolectadas en las tierras del latifundio. Sin rencor o des\u00e1nimo declar\u00f3 que cualquier sacrificio\u00a0valdr\u00eda la pena si el latifundio era expropiado, cosa que ocurri\u00f3 en septiembre (dos meses despu\u00e9s). A pesar de que las tierras volv\u00edan a ser propiedad de la naci\u00f3n, Jacinto sigui\u00f3 privado de su libertad por capricho del gobernador \u00c1lvaro Obreg\u00f3n Tapia, quien se vio desprestigiado por la prensa luego del revuelo que caus\u00f3 la invasi\u00f3n campesina. Pero Jacinto no estuvo solo, fue visitado por periodistas, campesinos, familiares y personalidades importantes como Demetrio Vallejo, l\u00edder de los trabajadores ferrocarrileros. Adolfo L\u00f3pez Mateos\u00a0tom\u00f3 posesi\u00f3n como presidente en diciembre de 1958, dando al gobernador la determinante orden de liberar a los presos, quienes\u00a0llevaban medio a\u00f1o viviendo en las mazmorras.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A inicios del siguiente a\u00f1o, el presidente viaj\u00f3 a Cananea para acudir a la ceremonia de reparto de las tierras expropiadas. Con \u00e9l se encontraban en el templete el gobernador Obreg\u00f3n Tapia, Juli\u00e1n Rodr\u00edguez Adame, secretario de Agricultura, y Braulio Maldonado, gobernador de Baja California, entre otros. Jacinto tambi\u00e9n estaba, pero entre el p\u00fablico que v\u00eda el evento. Sin embargo, en un gesto de reconocimiento a la labor de Jacinto, el presidente le orden\u00f3 al gobernador que le cediera su silla al l\u00edder campesino.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Pareci\u00f3 que Jacinto hab\u00eda encontrado a un aliado en la presidencia, pero su buena relaci\u00f3n con el primer mandatario no dur\u00f3 mucho. Primero porque el reparto del latifundio benefici\u00f3 a los campesinos de la Confederaci\u00f3n Nacional Campesina (<\/span><span data-contrast=\"none\">CNC<\/span><span data-contrast=\"auto\">), y no a los que invadieron las tierras. Despu\u00e9s, se distanciaron cuando Demetrio Vallejo fue encarcelado durante la huelga ferrocarrilera de 1959 y Jacinto, fiel a sus ideales y a la amistad, lo visit\u00f3 en Lecumberri y se reuni\u00f3 con L\u00f3pez Mateos para abogar por su libertad. La pl\u00e1tica no alcanz\u00f3 buenos resultados. L\u00f3pez Mateos y Jacinto terminaron a los gritos y su relaci\u00f3n nunca volvi\u00f3 a ser la misma.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El cigarro final\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la d\u00e9cada de 1960 llegaron los problemas de salud. Viajar toda su vida, someterse a constantes encarcelamientos, llevar una vida llena de carencias y su adicci\u00f3n al tabaco le cobraron la factura: le diagnosticaron\u00a0enfisema pulmonar. A pesar de su enfermedad acept\u00f3 el ofrecimiento del Partido Popular\u00a0para ser parte de los primeros diputados del partido. Junto a varios de sus colegas del\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">PP<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y miembros de los partidos Acci\u00f3n Nacional (<\/span><span data-contrast=\"none\">PAN<\/span><span data-contrast=\"auto\">) y Aut\u00e9ntico de la Revoluci\u00f3n Mexicana (<\/span><span data-contrast=\"none\">PARM<\/span><span data-contrast=\"auto\">), form\u00f3 parte del primer grupo de diputados federales no pertenecientes al\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">PRI<\/span><span data-contrast=\"auto\">.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Terminada la d\u00e9cada, sus pulmones no pod\u00edan m\u00e1s y le faltaba dinero para atenderse.\u00a0Estaba en la pobreza a pesar de haber sido diputado dos veces, l\u00edder estatal de la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">CTM<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y l\u00edder nacional de la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">UGOCM<\/span><span data-contrast=\"auto\">.\u00a0Toda su vida mantuvo un estilo de vida humilde y su nombre nunca figur\u00f3\u00a0en los repartos agrarios por los que luch\u00f3. Era un l\u00edder campesino sin tierras, Su sueldo de diputado se le fue invirti\u00e9ndolo en la causa y pagando rentas atrasadas, pues no ten\u00eda casa propia a pesar de L\u00f3pez Mateos le ofreci\u00f3 una.\u00a0Jacinto la rechaz\u00f3 para evitar que lo acusaran de vendido. No trabajaba para ninguna instancia de gobierno o empresa, as\u00ed que no era derechohabiente en ning\u00fan programa de salud. Cuando el presidente Gustavo D\u00edaz Ordaz se enter\u00f3 de la complicada situaci\u00f3n de Jacinto, dio una orden presidencial para que fuera atendido en un\u00a0hospital de la ciudad de M\u00e9xico.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los doctores le recetaron dejar de fumar,\u00a0cargar con un tanque de ox\u00edgeno y mudarse a un lugar al nivel del mar. Regres\u00f3 a Sonora. Si bien ya no pod\u00eda guiar invasiones campesinas,\u00a0fue consejero de nuevos l\u00edderes como Ram\u00f3n\u00a0Danz\u00f3s\u00a0Palominos, quien termin\u00f3 la\u00a0d\u00e9cada encarcelado\u00a0por participar en el movimiento estudiantil de 1968, o Vicente Padilla y Ramiro Vald\u00e9s, miembros de la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">UGOCM<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0que volvieron a la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">CTM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, con la\u00a0venia de Jacinto, a cambio de la promesa de defender a los campesinos. Incluso Luis Echeverr\u00eda le pidi\u00f3 consejo durante un recorrido por Sonora como candidato a la presidencia.\u00a0Jacinto, amable, lo recibi\u00f3 y hasta se quit\u00f3 la m\u00e1scara de ox\u00edgeno para charlar con el futuro presidente.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En sus \u00faltimos d\u00edas pasaba su tiempo descansando, visitando la playa y fumando a escondidas de su esposa. Ninguna prohibici\u00f3n le quit\u00f3 el gusto por el tabaco. Le faltaba una prueba por superar: la muerte de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. Jacinto asisti\u00f3 al funeral de su l\u00edder y amigo, derram\u00f3 algunas l\u00e1grimas sobre el ata\u00fad y prometi\u00f3 alcanzarlo pronto. Un a\u00f1o despu\u00e9s fue trasladado de urgencia a un hospital de la capital, donde falleci\u00f3 el 3 de mayo de 1971. Las cuentas funerarias y el traslado de sus restos corrieron por orden del presidente Echeverr\u00eda.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El cuerpo de Jacinto L\u00f3pez Moreno lleg\u00f3 en avi\u00f3n a Hermosillo, el mismo lugar del que siendo joven fue desterrado en un tren. El gobierno que lo hab\u00eda echado ahora lo regresaba. Aunque parezca ir\u00f3nico, esto se deb\u00eda al compromiso ejemplar de Jacinto con el bienestar de los campesinos. Su recuerdo se fue diluyendo entre las nuevas generaciones. Sin embargo, visitando los pueblos de Sonora, uno no puede evitar encontrarse con hombres que tambi\u00e9n se llaman Jacinto L\u00f3pez. Al preguntar sobre la coincidencia, la respuesta siempre es la misma: \u201cEs que\u00a0habemos\u00a0[<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">sic<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">] muchos\u00a0L\u00f3pez\u00a0y antes a todos nos pon\u00edan Jacinto\u201d.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"none\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Cornejo Murrieta, Gerardo,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Como temiendo al olvido<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Hermosillo, Instituto Sonorense de Cultura, El Colegio de Sonora, 2009.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Padilla Calder\u00f3n, Esther,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Agua, poder y escasez: la construcci\u00f3n social de un territorio en un ejido sonorense, 1938-1935<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Hermosillo, El Colegio de Sonora, 2012.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Consultar \u201cMirinda GD. Historia y cr\u00f3nica\u201d en mirindagd.wordpress.com<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li style=\"text-align: justify;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"4\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Ver el canal de El Colegio de Sonora en\u00a0ColSonora\/youtube.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: left;\"><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:714,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240,&quot;335559991&quot;:357}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Grijalva D\u00e1vila Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 29-30. Jacinto L\u00f3pez Morenos fue una RARA AVIS de la lucha agraria y sindical. Estuvo preso, sufri\u00f3 persecuciones, fue diputado, le robaron elecciones y muri\u00f3 sin tener ni siquiera una casa. Los campesinos y sus organizaciones lo recuerdan en Sonora por conseguir el reparto de tierra, organizarlos gremialmente y por ser un modelo de integridad. Una patrulla de polic\u00edas arrib\u00f3 a la estaci\u00f3n de trenes de Hermosillo. Descendieron varios uniformados y un civil al que subieron a un vag\u00f3n con destino a Tepic. Los oficiales le di\u00adjeron al detenido que por \u00f3rdenes del gober\u00adnador Rodolfo El\u00edas Calles (1931-1934), ten\u00eda prohibido volver a poner un pie en Sonora. Se trataba de Jacinto L\u00f3pez Moreno, joven oriundo del pueblo de Ban\u00e1michi, inquieto organizador de trabajadores y por lo tanto un personaje inc\u00f3modo para los empresarios y<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1369],"tags":[1379],"class_list":{"0":"post-6890","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-29-30","8":"tag-sonora"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6890"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24241,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890\/revisions\/24241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}