﻿{"id":6852,"date":"2016-05-31T13:44:08","date_gmt":"2016-05-31T18:44:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=6852"},"modified":"2026-05-12T23:05:04","modified_gmt":"2026-05-13T05:05:04","slug":"tadeo-ortiz-un-pionero-en-el-istmo-de-tehuantepec","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/tadeo-ortiz-un-pionero-en-el-istmo-de-tehuantepec\/","title":{"rendered":"Tadeo Ortiz, un pionero en el istmo de Tehuantepec"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/em>o, n\u00fam. 29-30.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Terminado el proceso de independencia, este criollo propuso m\u00e1s de un centenar de ideas para hacer frente a los obst\u00e1culos que imped\u00edan echar a andar el pa\u00eds. entre ellos Tadeo Ortiz vio la necesidad geoestrat\u00e9gica de poblar el Istmo de Tehuantepec, desarrollar el comercio y crear una v\u00eda navegable transoce\u00e1nica. una faena que se hizo mucho m\u00e1s compleja de lo que se imaginaba.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">Tadeo Ortiz regres\u00f3 a M\u00e9xico en 1821, con el \u00e1nimo de contribuir a <\/span><i style=\"text-align: justify;\">la consolidaci\u00f3n de la libertad y la prosperidad de la patria<\/i><span style=\"text-align: justify;\">. Deseaba ardientemente que esta fuera igual de libre y pr\u00f3spera que otros pa\u00edses que hab\u00eda conocido. Con la certeza de que M\u00e9xico era un cuerno de la abundancia y lo \u00fanico que ten\u00eda qu\u00e9 ha\u00adcerse era explotarlo apropiadamente se ocup\u00f3 de analizar la realidad del pa\u00eds y hacer pro\u00adpuestas para que progresara. Una de las m\u00e1s interesantes fue la que hizo para el istmo de Tehuantepec.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24081\" aria-describedby=\"caption-attachment-24081\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24081\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_009.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_009.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_009-300x223.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_009-768x570.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24081\" class=\"wp-caption-text\">Urbano L\u00f3pez, Vista del Monte Virgen, litograf\u00eda a color en \u00c1lbum pintoresco de la Rep\u00fablica Mexicana, M\u00e9xico, Imprenta de Julio Michaud y Thomas, 1850.<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"mceTemp\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">\u00bfQui\u00e9n era Tadeo Ort\u00edz?<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es poco lo que se sabe del criollo nacido en el valle de Mascota, en el reino de Nueva Galicia, el 18 de octubre de 1788. Apenas que, siendo alguien instruido en lat\u00edn y filosof\u00eda, fue preceptor de los hijos del virrey Jos\u00e9 de Iturrigaray y que, a la ca\u00edda de este a ra\u00edz del golpe de Estado de 1808, lo acompa\u00f1\u00f3 a Es\u00adpa\u00f1a, donde permaneci\u00f3 hasta 1811. La no\u00adticia de la muerte de su padre \u2013junto con el deseo de sostener a su madre y hermana\u2013 al igual que su aspiraci\u00f3n de colaborar de algu\u00adna manera con la reci\u00e9n iniciada revoluci\u00f3n de independencia, lo decidieron a volver a tierras americanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f3 la metr\u00f3poli de manera clandestina, embarc\u00e1ndose en Portugal rumbo a Estados Unidos; all\u00ed residi\u00f3 primero en la ciudad de Filadelfia y m\u00e1s tarde en la de Nueva Orleans, donde se qued\u00f3 por alg\u00fan tiempo pese a su deseo de trasladarse a Nueva Espa\u00f1a, pues <i>las dificultades del momento, <\/i>seg\u00fan dijo, se lo impidieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, tanto en Estados Unidos como en Veracruz los espa\u00f1oles ejerc\u00edan una estrecha vigilancia. Con todo, Ortiz logr\u00f3 por fin entrar en contacto con los insurgentes; aunque ni Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos ni Ignacio L\u00f3pez Ray\u00f3n sab\u00edan de qui\u00e9n se trataba, ambos decidieron aceptar sus servicios en el exterior para que, en su nombre, entrara en relaciones con los jefes insurrectos de otras colonias espa\u00f1olas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo entonces ocasi\u00f3n de satisfacer uno de sus grandes deseos: <i>viajar, porque me con\u00adsideraba no pod\u00eda de otro modo instruirme de las costumbres de los hombres<\/i>. De modo que de Nueva Orleans zarp\u00f3 hacia la isla de Ja\u00admaica y de ah\u00ed parti\u00f3 a Nueva Granada, para desembarcar en Cartagena de Indias a fines de 1814. Lleg\u00f3 sin papeles ya que luego de ser detenido en el camino prefiri\u00f3 quemarlos y esto le complicar\u00eda la existencia pues no se le quiso reconocer como enviado de M\u00e9xico. Se traslad\u00f3 a Santa Fe y posteriormente a Buenos Aires, donde al parecer permaneci\u00f3 por un buen tiempo, hasta que se traslad\u00f3 a Londres a mediados de 1819.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los distintos lugares en los que estuvo trat\u00f3 con liberales, masones, conspiradores, diputados a Cortes, mercaderes, corsarios y filibusteros, por inte\u00adreses y razones distintas ligadas a la libertad de los pa\u00edses de Hispanoam\u00e9rica. En esos a\u00f1os se ocup\u00f3, al parecer, de enviar informaci\u00f3n a Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al poco tiempo de consumarse la indepen\u00addencia, Tadeo Ortiz volvi\u00f3 a M\u00e9xico, donde colabor\u00f3 con varios gobiernos, pero sin com\u00adprometerse con un grupo pol\u00edtico. M\u00e1s bien, muy influido por las ideas de la Ilustraci\u00f3n y la obra de Alexander von Humboldt, se consagr\u00f3 a su deseo de hacer pr\u00f3spera y li\u00adbre a la patria. Lo primero que llev\u00f3 a cabo, por juzgarlo indispensable, fue la escritura y publicaci\u00f3n del <i>Resumen de la estad\u00edstica del Imperio Mexicano <\/i>(1822), en el que en la primera parte aborda las realidades geogr\u00e1ficas, econ\u00f3micas, demogr\u00e1ficas y pol\u00edticas, en tanto que en la segun\u00adda ofrece 115 recomenda\u00adciones para atender a los obst\u00e1culos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Ortiz refleja en el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Resumen de la estad\u00edstica del Imperio Mexicano<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0el optimismo que imper\u00f3 en el pa\u00eds despu\u00e9s de la independencia, en el sentido de que reinaba la convicci\u00f3n de que todos los problemas ten\u00edan soluci\u00f3n.\u00a0 Muestra de su gran confianza en el futuro era su opini\u00f3n de que:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">M\u00e9xico, adem\u00e1s de la superioridad de su terreno, excelencia de su poblaci\u00f3n y mediocridad de la mano de obra, re\u00fane la importante ventaja (a lo menos para las primeras empresas) de acumular una masa enorme de\u00a0caudales\u00a0en las pocas manos de los hacendados, comerciantes y mineros, circunstancias\u00a0anunciadoras de que el imperio\u00a0mexicano bien administrado y dirigido por un gobierno h\u00e1bil y activo, ofrece todos los elementos para [\u2026] arruinar el comercio de las Antillas y poner en decadencia el de la rep\u00fablica angloamericana [\u2026]<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El proyecto\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En el Resumen de la estad\u00edstica\u2026, Tadeo Ortiz da un \u00e9nfasis especial a los proyectos de inmigraci\u00f3n y colonizaci\u00f3n de las zonas fronterizas. Para el istmo de Tehuantepec propone \u201cla poblaci\u00f3n, comercio, administraci\u00f3n y fortificaci\u00f3n\u201d. Hace notar el valor geoestrat\u00e9gico de la regi\u00f3n, pues era objeto de la ambici\u00f3n de las naciones mar\u00edtimas, as\u00ed como de su jerarqu\u00eda mercantil\u201d, id\u00f3nea \u201cnada menos que para hacer cambiar la faz del comercio de la China y la India\u201d. Se lamenta, sin embargo, del abandono en que se hallaba y urge a emprender, de inmediato, su poblamiento y la apertura del pueblo de Coatzacoalcos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Se aboc\u00f3 a planear esta tarea durante los meses siguientes, Por fin el 5 de junio de 1823, junto a los diputados Jos\u00e9 Antonio Ech\u00e1varri y\u00a0Massano\u00a0Barbadosa\u00a0present\u00f3 al Congreso un proyecto que justificaba\u00a0la formaci\u00f3n de una entidad federativa independiente, la\u00a0cu\u00e1l\u00a0abarcar\u00eda los cantos de Tehuantepec, Oaxaca y Acayucan, Veracruz \u2013esto es, todo el istmo: del Golfo de M\u00e9xico al oc\u00e9ano Pac\u00edfico\u2013, a fin de impulsar la explotaci\u00f3n de sus excelentes tierras para el cultivo y la cr\u00eda del ganado, as\u00ed como para la colonizaci\u00f3n. Este \u00faltimo aspecto inclu\u00eda la formaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n privada que mediase entre el gobierno estatal y los inmigrantes, se encargara de las diligencias oportunas y asentase las bases sobre las que se erigir\u00eda una colonia.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La iniciativa fue aceptada por el Congreso el 14 de octubre, cuando el istmo de Tehuantepec se construy\u00f3 en provincia independiente. La de istmo de Coatzacoalcos. Se otorg\u00f3 una aportaci\u00f3n para la colonizaci\u00f3n de las tierras bald\u00edas y para repartir estas entre los naturales, capitalistas y militares, as\u00ed como otros privilegios, como el de exenci\u00f3n y reducci\u00f3n de diversos pagos y contribuciones.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Sin embargo, la resoluci\u00f3n tuvo apenas una vigencia de poco m\u00e1s de tres meses.\u00a0Al poco de iniciarse la rep\u00fablica federal de 1824, el nuevo poder legislativo dispuso que la reci\u00e9n formada entidad volviera a la condici\u00f3n que antes ten\u00eda y que se convocara a presentar propuestas para construir una v\u00eda de comunicaci\u00f3n por Tehuantepec, entre M\u00e9xico y aquellos pa\u00edses donde fuera conveniente. De ah\u00ed que recibe el encargo de reconocer el territorio y reunir noticias precisas para construir un canal. Estudiar\u00eda tambi\u00e9n si conven\u00eda llevar a cabo un proyecto de colonizaci\u00f3n. Emprendi\u00f3 de inmediato el trabajo, dando a conocer los resultados en el peri\u00f3dico\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Sol de M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0entre el 10 de noviembre de ese a\u00f1o y el 1 de septiembre de 1825.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Lo que segu\u00eda era, de acuerdo con la nueva Constituci\u00f3n en vigor, que el gobierno de Veracruz avalase e impulsara sus propuestas, pues el territorio de su inter\u00e9s hab\u00eda quedado comprendido, en parte, dentro de sus l\u00edmites. No fue sino hasta 1827 que el Congreso del Estado promulg\u00f3 un decreto de ley\u00a0que invitaba a empresas de colonizaci\u00f3n a pedir tierras bald\u00edas en el departamento de Acayucan y establec\u00eda las condiciones contractuales.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La medida muestra, de excelente forma, la excelente confianza en el porvenir que privaba en los primeros tiempos del M\u00e9xico independiente:<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Poblad nuestros inmenso[s] y f\u00e9rtiles campos con brazos industriosos y r\u00e1pidamente prosperar\u00e1n. Tambi\u00e9n ganar\u00e1n las costumbres pues en todas partes la clase agr\u00edcola es la m\u00e1s virtuosa y liberal [\u2026] El cultivo de la tierra no da solo frutos materiales sino tambi\u00e9n morales, que son de la mayor importancia. El ejemplo del ingl\u00e9s constante, el alem\u00e1n austero, el franc\u00e9s activo y el virtuoso estadunidense germinar\u00e1 en vuestros sencillos campesinos. Las nuevas ideas y relaciones que les\u00a0presentar\u00e1n,\u00a0les ense\u00f1ar\u00e1n a amar el trabajo y la econom\u00eda dom\u00e9stica.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Tadeo Ortiz viaj\u00f3 a la cuenca del Coatzacoalcos ese mismo a\u00f1o, comisionado por el gobierno de Veracruz para poblar la regi\u00f3n. Su plan era fundar comunidades ind\u00edgenas, lo cual hizo con los grupos de la Mixteca que llev\u00f3, dando a\u00a0las nuevas poblaciones\u00a0los peculiares de nombres Minatitl\u00e1n,\u00a0Hidalgotitl\u00e1n,\u00a0Morelostitl\u00e1n,\u00a0Allendetitl\u00e1n,\u00a0Abasolotitl\u00e1n\u00a0y\u00a0Barragantitl\u00e1n. Sin embargo, fracas\u00f3; solo sobrevivieron las primeras dos poblaciones y esto, en buena medida, porque ten\u00eda pobladores desde antes.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por otro lado, Alexandre Martin, c\u00f3nsul general de Francia en M\u00e9xico, lo present\u00f3 en 1828 con dos agentes de la compa\u00f1\u00eda de colonizaci\u00f3n formada por\u00a0Laisn\u00e9\u00a0de\u00a0Villev\u00eaque, diputado del Cuerpo Legislativo franc\u00e9s, y con Fran\u00e7ois\u00a0Giordan, un hombre de negocios, ya que ambos quer\u00edan emprender el cultivo del gusano de seda, la vid y el olivo, y para ello esperaban establecer colonos franceses y suizos en el pa\u00eds. Ortiz los ayud\u00f3 y les describi\u00f3 el istmo de Tehuantepec. Se lleg\u00f3 pronto a un acuerdo con el estado de Veracruz, que otorg\u00f3 a la empresa 500 leguas cuadradas en la cuenca del r\u00edo Coatzacoalcos, con el compromiso de que trasladara a 300 familias de dos naciones europeas, sanas y de buenas costumbres.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Un don Tadeo\u00a0rebosante de entusiasmo acompa\u00f1\u00f3 a\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">monsieur<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Giordan\u00a0a la regi\u00f3n, haci\u00e9ndole ver cu\u00e1nta importancia ten\u00eda que,\u00a0antes de asentar a los emigrados., se tomaran las medidas adecuadas. Los acompa\u00f1aba un sacerdote franc\u00e9s, el abad\u00a0Barad\u00e8re, cuyos\u00a0exagerados informes, juntos con los m\u00e1s comedidos de Ortiz, alimentaron los m\u00e1s optimistas\u00a0folletos\u00a0con los que, en Francia,\u00a0Vill\u00e9v\u00eaque\u00a0invit\u00f3 a sus compatriotas a apuntarse en las listas\u00a0de personas que poblar\u00edan la nueva colonia. Aseguraba que:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">esta regi\u00f3n\u00a0es sin contradicci\u00f3n la m\u00e1s bella y f\u00e9rtil del globo y seis horas de trabajo al d\u00eda\u00a0procurar\u00e1n no solamente holgura, sino riquezas a los simples cultivadores que se establezcan en \u00e9l [\u2026] Todos los indios de las provincias\u00a0que rodean la concesi\u00f3n son de trato suave, civilizados y agricultores; la raza es robusta. Ayudar\u00e1n a los colonos con poco salario.\u00a0Ya m\u00e1s de 120 familias de agricultores se encuentran establecidas; sin cesar llegan nuevos colonos. As\u00ed pues, esta colonia debe poblarse con rapidez y\u00a0alcanzar, en poco tiempo, la mayor prosperidad [\u2026]<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A\u00f1ad\u00eda como un se\u00f1uelo\u00a0m\u00e1s:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El c\u00e9lebre Sr. Humboldt, quien\u00a0recorri\u00f3\u00a0estas localidades, juzg\u00f3 que un canal de seis leguas [\u2026] unir\u00eda el r\u00edo navegable de Chimalapa, que se pierde en el mar Pac\u00edfico, al de Malpaso, que lo es igualmente y se vierte en\u00a0el Coatzacoalcos, el cual se descarga en el golfo mexicano. As\u00ed se establecer\u00eda la comunicaci\u00f3n m\u00e1s natural y menos costosa\u00a0para el transporte en el golfo de M\u00e9xico [\u2026]<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">La rudeza de la colonizaci\u00f3n\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Ahora bien, \u00bfqui\u00e9n mejor que los supervivientes de la primera expedici\u00f3n\u00a0para relatar lo que en realidad sucedi\u00f3? Pierre\u00a0Charpenne\u00a0public\u00f3\u00a0muy pronto unas memorias que dedic\u00f3 a los\u00a0\u201cj\u00f3venes\u00a0aventureros\u201d deseos de lanzarse a la aventura mexicana, para\u00a0que \u201csepan que, siguiendo el ejemplo de otros colonos de Coatzacoalcos, perd\u00ed mi dinero en M\u00e9xico y no aprend\u00eda m\u00e1s que una cosa, a sufrir\u201d. Otro de ellos,\u00a0Matthieu\u00a0de\u00a0Fossey\u00a0record\u00f3 unos a\u00f1os despu\u00e9s:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24087\" aria-describedby=\"caption-attachment-24087\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24087\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_015.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"488\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_015.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_015-300x183.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_015-768x468.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24087\" class=\"wp-caption-text\">J. M\u00fcller, Vista del Paso Mazahua, ca. 1840, litograf\u00eda a color en J. J. Williams, Isthmus of Tehuantepec, New York, D. Appleton &amp; Co., 1852.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A su llegada, los primeros colonos debieron\u00a0ocuparse de inmediato\u00a0de tirar \u00e1rboles para construir sus casas y preparar los terrenos destinados al cultivo;\u00a0cambiaron de s\u00fabito su manera de vivir pasando del reposo absoluto en el nav\u00edo a los m\u00e1s rudos\u00a0trabajos bajo un cielo\u00a0ardiente y esta brusca transici\u00f3n, que con celo debe evitarse en los tr\u00f3picos, pronto acarre\u00f3 enfermedades y muerte.\u00a0Durante el desmonte tuvieron que luchar contra la naturaleza en mil formas diferentes; las duras maderas, el enorme grosor de los \u00e1rboles, los reptiles, los insectos de todas clases y, en particular, los mosquitos\u00a0que llegaban en nubes a hostigar a los trabajadores, causando hinchazones y llagas espantosas a estos infelices.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por fin, despu\u00e9s de muchas pruebas y muchas fatigas, la esperanza\u00a0comenz\u00f3 a nacer: un terreno bastante grande estaba cultivado;\u00a0con alegre sorpresa se notaban cada d\u00eda los adelantos de una vegetaci\u00f3n\u00a0prodigiosa; las caba\u00f1as aumentaban con construcciones nuevas o alg\u00fan mueble \u00fatil.\u00a0Pero entonces\u00a0sobrevivieron las lluvias, las inundaciones, y los desesperados colonos vieron que sus pr\u00f3speros cultivos se\u00a0transformaban en lagunas. Todo se perdi\u00f3\u00a0y varios de ellos, atrapados en sus caba\u00f1as por la crecida de las aguas, lograron\u00a0escapar con penas inauditas.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24088\" aria-describedby=\"caption-attachment-24088\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-24088 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_016.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"575\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_016.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_016-300x216.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_016-768x552.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24088\" class=\"wp-caption-text\">J. Mc L. Murphy, Amate Picadura, ca. 1840, litograf\u00eda a color en J. J. Williams, Isthmus of Tehuantepec, New York, D. Appleton &amp; Co., 1852.<\/figcaption><\/figure><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En efecto, a partir\u00a0de 1829 y hasta 1834 llegaron al r\u00edo Coatzacoalcos aproximadamente 921 franceses. De los siete\u00a0barcos en que\u00a0se transportaron, el primero encall\u00f3 en la barra del r\u00edo. Despu\u00e9s de sufrir los abusos m\u00e1s inesperados por parte\u00a0de los agentes aduanales, los\u00a0nuevos pobladores surcaron el r\u00edo rumbo a Minatitl\u00e1n, con la esperanza de ocupar y beneficiarse de un para\u00edso tropical.\u00a0Se topar\u00edan, de inicio, con que faltaban tanto las casa y los terrenos para la labranza como las obras m\u00ednimas\u00a0que promet\u00edan los folletos de\u00a0Vill\u00e9v\u00eaque\u00a0y deb\u00edan facilitar la supervivencia de los reci\u00e9n llegados, mientras\u00a0desarrollaban sus propios recursos. Los colonos continuar\u00edan adelante, con el deseo de descubrir el\u00a0lugar id\u00f3neo para establecerse, sin lograrlo. Poco a poco, muchos murieron de miseria\u00a0y de las caracter\u00edsticas del clima insalubre de la costa. De quienes sobrevivieron, la mayor\u00eda se rindi\u00f3; algunos trataron de arregl\u00e1rselas en las ciudades, otros regresaron derrotados a Francia.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00bfCu\u00e1les fueron las razones del fracaso?\u00a0Hubo irresponsabilidad y mala fe de los empresarios, que no prepararon lo indispensable para asegurar la vida y seguridad de quienes hab\u00edan confiado en\u00a0ellos, ni vigilaron el proyecto ni hicieron un inadecuado reclutamiento de los colonos, la mayor\u00eda ineptos para el rudo trabajo de cultivar una regi\u00f3n virgen del tr\u00f3pico.\u00a0Hubo tambi\u00e9n desatenci\u00f3n por parte de las autoridades mexicanas, que inmersas en problemas de todo\u00a0orden, creyeron que con promulgar leyes se poblar\u00eda el istmo\u00a0y hasta se construir\u00eda una ruta interoce\u00e1nica. Hubo, por \u00faltimo y compartido por todos, un optimismo desbordado, se crey\u00f3 que bastaba con fomentar la colonizaci\u00f3n\u00a0y las comunicaciones para que el \u00e1rbol de la abundancia que era M\u00e9xico comenzase a dar frutos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24086\" aria-describedby=\"caption-attachment-24086\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24086\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_014.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_014.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_014-300x185.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_014-768x474.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24086\" class=\"wp-caption-text\">J. Mc L. Murphy, Haciendo Tortillas, ca. 1840, litograf\u00eda a color en J. J. Williams, Isthmus of Tehuantepec, New York, D. Appleton &amp; Co., 1852.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En cuanto a Tadeo Ortiz, acaso\u00a0acept\u00f3 su misi\u00f3n en Burdeos con demasiada facilidad. Al hacerlo, abandon\u00f3\u00a0sin terminar un proyecto por el que ven\u00eda combatiendo desde que se consum\u00f3 la independencia de M\u00e9xico. Confi\u00f3 en que las cosas marcharan por\u00a0si\u00a0mismas y esto, sin duda, contribuy\u00f3 al fracaso del proyecto. Sin embargo, su doble propuesta de colonizaci\u00f3n y ruta\u00a0transoce\u00e1nica en el istmo de Tehuantepec quedar\u00eda pendiente hasta que, en 1842, Jos\u00e9 Garay\u00a0obtuvo de Antonio L\u00f3pez de Santa Anna el privilegio para llevar ambas a cabo.\u00a0V\u00edctima de la epidemia de c\u00f3lera de 1833, Tadeo Ortiz no lo sabr\u00eda ya.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"none\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Charpenne, Pierre,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mi viaje a M\u00e9xico o el colono del Coatzacoalcos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Conaculta<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2000.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">De\u00a0Fossey, Mathieu,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Viage\u00a0a M\u00e9jico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Ignacio Cumplido, 1844,\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/viageamejico00fossgoog\"><span data-contrast=\"none\">https:\/\/archive.org\/details\/viageamejico00fossgoog<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">De la Torre Villar, Ernesto, \u201cTadeo Ortiz de Ayala, emisario insurgente\u201d\u00a0en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Temas de la insurgencia<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Coordinaci\u00f3n de Humanidades-<\/span><span data-contrast=\"none\">UNAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2000.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 29-30. Terminado el proceso de independencia, este criollo propuso m\u00e1s de un centenar de ideas para hacer frente a los obst\u00e1culos que imped\u00edan echar a andar el pa\u00eds. entre ellos Tadeo Ortiz vio la necesidad geoestrat\u00e9gica de poblar el Istmo de Tehuantepec, desarrollar el comercio y crear una v\u00eda navegable transoce\u00e1nica. una faena que se hizo mucho m\u00e1s compleja de lo que se imaginaba. Tadeo Ortiz regres\u00f3 a M\u00e9xico en 1821, con el \u00e1nimo de contribuir a la consolidaci\u00f3n de la libertad y la prosperidad de la patria. Deseaba ardientemente que esta fuera igual de libre y pr\u00f3spera que otros pa\u00edses que hab\u00eda conocido. Con la certeza de que M\u00e9xico era un cuerno de la abundancia y lo \u00fanico que ten\u00eda qu\u00e9 ha\u00adcerse era explotarlo apropiadamente se ocup\u00f3 de analizar la realidad del pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1369],"tags":[1376],"class_list":{"0":"post-6852","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-29-30","8":"tag-istmo-de-tehuantepec"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6852"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24115,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852\/revisions\/24115"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}