﻿{"id":6789,"date":"2016-05-27T16:03:57","date_gmt":"2016-05-27T21:03:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=6789"},"modified":"2026-06-01T01:18:32","modified_gmt":"2026-06-01T07:18:32","slug":"al-borde-de-la-butaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/al-borde-de-la-butaca\/","title":{"rendered":"Al borde de la butaca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn J. Mart\u00ednez Mart\u00ednez<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/em>o, n\u00fam. 29-30<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El cine de horror en M\u00e9xico ha tratado de instalarse con producciones propias, pero magros resultados. La fusi\u00f3n de sus historias y tem\u00e1ticas con la comedia, la ciencia ficci\u00f3n o el cine de luchadores le han quitado la pureza necesaria para hacerlo destacar. Hay una falta de apoyo oficial y de inversi\u00f3n privada que tambi\u00e9n contribuye a ocupar un espacio menor en la escena cinematogr\u00e1fica.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un viento atronador abre las ventanas e irrum\u00adpe en el comedor principal del convento, los monjes reunidos en la mesa intercambian miradas de desconcierto. De pronto, una se\u00adrie de murmullos, gemidos y gritos inexpli\u00adcables inunda el ambiente; los comensales se ven dominados por el p\u00e1nico, pero el padre prior, empu\u00f1ando un crucifijo, los conmina a ser firmes: &#8220;Hermanos m\u00edos, nuestra lucha no ha terminado a\u00fan. \u00c9l se acerca, \u00e9l ronda ya nuestra santa casa; opongamos nuestra fe y nuestra ora\u00adci\u00f3n contra su martirio&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes proyectadas en la pantalla, la m\u00fasica, el suspenso y los l\u00fagubres escenarios se han fusionado, de manera perfecta, para instaurar una tensa calma. Por momentos, la respiraci\u00f3n se detiene y se incrementan los latidos del coraz\u00f3n de las poco m\u00e1s de 1 800 personas que se dieron cita aquella noche del 27 de septiembre de 1934, en el cine Balmori, bell\u00edsimo y enorme palacio del s\u00e9ptimo arte, dividido en tres zonas: lunetario, anfiteatro y palcos (se ubicaba en la avenida Jalisco, hoy \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, en la colonia Roma). Era el estreno de <i>El fantasma del convento <\/i>(1934), pel\u00edcula dirigida por Fernando de Fuentes, escrita por Juan Bustillo Oro y filmada en el ex Colegio Jesuita de Tepotzotl\u00e1n, Estado de M\u00e9xico, sede actual del Museo Nacional del Virreinato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El fantasma del convento <\/i>es uno de los pio\u00adneros del cine de horror en M\u00e9xico, g\u00e9nero cinematogr\u00e1fico que se caracteriza por el dis\u00adcurso fant\u00e1stico que plasma la pugna entre dos fuerzas c\u00f3smicas: el bien y el mal. Asimismo, plantea situaciones en las que se quebrantan los valores universales y la cotidianidad. Por \u00faltimo, se vale de un c\u00famulo de recursos ar\u00adgumentales, t\u00e9cnicos, expresivos y escenogr\u00e1fi\u00adcos que buscan construir ambientes en donde reinen la tensi\u00f3n y el p\u00e1nico a fin de generar en el espectador un temor constante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como g\u00e9nero, el cine mexicano de horror ha tenido una existencia larga pero limitada. Desde principios de la d\u00e9cada de 1930 hasta la actualidad, se han producido cerca de una centena de filmes; sin embargo, las cintas que han sido consideradas como piezas <i>de culto <\/i>pueden contarse con los dedos de las manos. Lo anterior se debe a que son muy pocas las pel\u00edculas de horror puro, pues fueron m\u00e1s co\u00admunes los <i>h\u00edbridos<\/i>, en los que se alternaron las historias y tem\u00e1ticas con la comedia, la ciencia ficci\u00f3n o el cine de luchadores. En efecto, no era raro ver a seres del folclor nacional como <i>La Llorona <\/i>compartiendo escenas con <i>El San\u00adto, El Enmascarado de Plata<\/i>, o alg\u00fan c\u00f3mico de la \u00e9poca.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El miedo a la innovaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, la indus\u00adtria cinematogr\u00e1fica en M\u00e9xico se orient\u00f3 por explotar temas que, adem\u00e1s de ser conside\u00adrados nacionalistas, garantizaban el \u00e9xito en taquilla; abundaron los filmes sobre la revo\u00adluci\u00f3n mexicana, la comedia ranchera, el cine indigenista, as\u00ed como las historias costumbris\u00adtas cargadas de ambientes id\u00edlicos, charros valentones, mujeres sumisas, fuertes dosis de mezcal y broncas de cantina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Siendo as\u00ed, los productores manifestaron un gran temor hacia el manejo de nuevos g\u00e9neros y temas, ya que se desconoc\u00eda su rentabilidad; sin embargo, en ese clima que parec\u00eda inalterable, algunos cineastas\u00a0se arriesgaron\u00a0e innovaron en la escena; ahondaron en temas fant\u00e1sticos.\u00a0El vasto pasado colonial, plagado de leyenda, historias de aparecidos y romances m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, inspir\u00f3 cintas como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Llorona<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1933, Ram\u00f3n Pe\u00f3n),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Dos monjes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1934, Juan Bustillo Oro),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El misterio del rostro p\u00e1lido<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1935, Juan Bustillo Oro),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El ba\u00fal macabro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1935, Miguel Zacar\u00edas)\u00a0y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El monje loco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1940, Alejandro Galindo). M\u00e1s tarde, las creencias del \u00e1mbito rural en las que abundaban las historias de malvadas brujas, los pactos diab\u00f3licos y la religiosidad popular,\u00a0se trasladaron al \u00e1mbito humano y se entremezclaron con los dramas policiacos; es el caso de la tetralog\u00eda de Ren\u00e9 Cardona:\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El espectro de la novia<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1943),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El as negro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1943),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La mujer sin\u00a0cabeza<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1944) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El museo del crimen<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1944).<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En esta etapa, s\u00f3lo un filme pas\u00f3 a la posteridad: El fantasma del convento (1934, Fernando Fuentes). La cinta narra las peripecias de un trio de amigos: Alfonso (Enrique del Campo), Eduardo (Carlos Villatoro) y su esposa Cristina\u00a0(Marta\u00a0Ruel), quienes se extrav\u00edan de noche en un bosque lleno de peligros.\u00a0En medio del p\u00e1nico y la desesperaci\u00f3n, un\u00a0sujeto extra\u00f1o, que aparece de la nada, los conduce a un convento abandonado que data de la \u00e9poca virreinal. A su llegada, la sorpresa de los tres exploradores es enorme pues descubren\u00a0con gran desconcierto, que el\u00a0convento se encuentra habitado por los monjes de la Orden del Silencio, quienes los invitan a pasar para resguardarse de las inclemencias nocturnas. Una vez dentro observan cosas muy extra\u00f1as; los libros se caen solos, las puertas y ventas se abren sin explicaci\u00f3n alguna, los muebles cambian de lugar, sombras raras se plasman en los muros de las habitaciones y cada pasillo es asediado por los gemidos de los monjes que se flagelan. En ese t\u00e9trico ambiente, discurre una historia de infidelidad con fat\u00eddicas consecuencias.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los aciertos de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El fantasma del convento<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0no s\u00f3lo se deben a la armon\u00eda de sus elementos art\u00edsticos y al correcto manejo del horror, sino tambi\u00e9n a que sus realizadores fusionaron los antecedentes literarios del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">xix<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0mexicano con los elementos caracter\u00edsticos del expresionismo alem\u00e1n de posguerra, el cual marc\u00f3 un precedente a nivel mundial con filmes como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El estudiante de Praga<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1931,\u00a0Stellan\u00a0Rye),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El gabinete del Dr. Caligari<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Robert\u00a0Wiene) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El\u00a0Golem<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Paul Wegener), ambas de 1920. Efectivamente, podemos apreciar en cada encuadre el contraste de luz y sombra que, en conjunto\u00a0con la exageraci\u00f3n de\u00a0gestos\u00a0faciales, busc\u00f3 evidenciar aspectos internos como angustia, locura, ansiedad, maldad, etc\u00e9tera.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Lo risible y lo macabro\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por lo general, las parodias surgen en el cine cuando un g\u00e9nero presenta s\u00edntomas de agotamiento. Sin embargo, la\u00a0comicidad estuvo presente desde la primera d\u00e9cada de vida del cine de horror en M\u00e9xico; es el caso del\u00a0filme\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El signo de la muerte<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1939,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Chano<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Urueta), protagonizado por el legendario\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">peladito<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Cantinflas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. M\u00e1s tarde\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Tin-Tan<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Clavillazo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El Loco Vald\u00e9s<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Resortes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Capulina<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Chabelo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0enfrentaron\u00a0diversas aventuras en las que eran presa de fantasmas chocarreros, brujas sensuales y una pl\u00e9yade de monstruos\u00a0ataviados con gruesas botargas en cintas como Un d\u00eda con el diablo (1959, Jaime Salvador), El castillo de los monstruos (1957, Juli\u00e1n Soler),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La casa del terror<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1959, Gilberto Mart\u00ednez),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Frankenstein, el\u00a0Vampiro\u00a0y compa\u00f1\u00eda<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1961, Benito\u00a0Alazraki) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Los fantasmas burlones<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1964, Rafael\u00a0Baled\u00f3n). Algunos productores no se dieron por satisfechos al mezclar el horror con la comedia, sino que adem\u00e1s le sumaron la lucha libre, como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El luchador fen\u00f3meno<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1952, Fernando Cort\u00e9s), pel\u00edcula que recurri\u00f3 al antiqu\u00edsimo tema de la posesi\u00f3n demoniaca, pero la volvi\u00f3 un asunto de burla al mostrarnos las dificultades del escu\u00e1lido\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Resortes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0quien, tras ser\u00a0pose\u00eddo por el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Diablo negro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Wolf\u00a0Ruvinskis), deb\u00eda encarar a luchadores de gran talla y mayor capacidad atl\u00e9tica.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Si bien los\u00a0filmes anteriores\u00a0ten\u00edan como prop\u00f3sito la risa, la crisis\u00a0que vivi\u00f3 la industria cinematogr\u00e1fica nacional desde mediados de la d\u00e9cada de 1950 \u2013producto de la recuperaci\u00f3n\u00a0del mercado hispanohablante que emprendi\u00f3 Estados Unidos despu\u00e9s del fin de la segunda guerra mundial\u2013, se tradujo en la generaci\u00f3n de un cumulo de cintas de horror que rayaron en el humor involuntario. Basta s\u00f3lo con mencionar nombres como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La bruja<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1954,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Chano<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Urueta),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El hombre y el monstruo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1958, Rafael\u00a0Baled\u00f3n),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El mundo de los vampiros<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1960,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Chano<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Urueta) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La maldici\u00f3n de la Llorona<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1961, Rafael\u00a0Baled\u00f3n) para que cr\u00edticos como Jorge Ayala Blanco se\u00f1alen que el g\u00e9nero\u00a0de horror manufacturado en M\u00e9xico es el desastre art\u00edstico\u00a0m\u00e1s vergonzoso que cinematograf\u00eda alguna haya padecido, y para que estudiosos del tema como Sa\u00fal Rosas Rodr\u00edguez, se\u00f1alen sus errores abundantes:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Su argumento es totalmente flojo; los di\u00e1logos son, en su mayor\u00eda, inveros\u00edmiles porque, como en las telenovelas, los personajes anuncian su pr\u00f3xima acci\u00f3n y luego la ejecutan al pie de la letra. Refritos, malas actuaciones, direcci\u00f3n fallida, ambientes mal logrados, un uso de la c\u00e1mara fuera de lugar, personajes y situaciones sobrantes y efectos especiales que no dan m\u00e1s y que nos har\u00e1n re\u00edr a m\u00e1s no poder.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De todos modos, en ese dif\u00edcil periodo en el que rebos\u00f3 el cine\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">churrero<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(pel\u00edculas filmadas en serie, con presupuestos\u00a0irrisorios y en muy corto periodo) y se careci\u00f3\u00a0de\u00a0propuestas art\u00edsticas, cuatro cineastas produjeron verdaderas obras maestras del\u00a0horror: Fernando M\u00e9ndez, Carlos Enrique Taboada,\u00a0Juan L\u00f3pez Moctezuma y Gilberto Mart\u00ednez Solares. Sus trabajos causaron pol\u00e9mica, marcaron precedente y se ganaron el aprecio de la cr\u00edtica\u00a0cinematogr\u00e1fica nacional e internacional.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24103\" aria-describedby=\"caption-attachment-24103\" style=\"width: 552px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24103\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_031.jpg\" alt=\"\" width=\"552\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_031.jpg 552w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_031-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 552px) 100vw, 552px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24103\" class=\"wp-caption-text\">El Vampiro, Dir. Fernando M\u00e9ndez, cartel publicitario, 1957. Colecci\u00f3n RAA.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En 1956, el michoacano Fernando M\u00e9ndez (1908-1966) debut\u00f3 en el cine de espantos con\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Ladr\u00f3n de cad\u00e1veres<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Un a\u00f1o despu\u00e9s, film\u00f3\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El vampiro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, cinta que, a la postre, ser\u00eda considerada entre las mejores pel\u00edculas de horror a nivel mundial; su producci\u00f3n\u00a0se llev\u00f3 a cabo bajo las p\u00e9simas condiciones y compiti\u00f3 contra la televisi\u00f3n que, cada vez m\u00e1s llegaba a los hogares mexicanos; pero la historia, que\u00a0se ambient\u00f3 en el medio rural e inmortaliz\u00f3 a Germ\u00e1n Robles como el Dr\u00e1cula mexicano, represent\u00f3 un verdadero \u00e9xito en taquilla. En 1988 form\u00f3 parte de la\u00a0XXXVI edici\u00f3n del Festival de San Sebasti\u00e1n en Espa\u00f1a y desde entonces ha sido homenajeada en diversos ciclos de cine fant\u00e1stico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Carlos Enrique Taboada (1929-1996) incursion\u00f3 como guionista en el cine de horror con la trilog\u00eda de Federico Curiel:\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La maldici\u00f3n de\u00a0Nostradamus<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1960),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La sangre de Nostradamus<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1961) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Nostradamus, el genio de las tinieblas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1962). Posteriormente, como director, experiment\u00f3 con horror psicol\u00f3gico. Sus cintas no requirieron\u00a0monstruos\u00a0o efectos especiales,\u00a0ya que\u00a0a trav\u00e9s\u00a0de la claustrofobia, ansiedad y locura, consigui\u00f3 llevar al espectador a situaciones realmente terror\u00edficas. De igual\u00a0forma, en sus filmes se quebrant\u00f3 la frontera entre la realidad y la fantas\u00eda. Poco a poco, los aspectos de la vida cotidiana comenzaron a formar parte del mundo sobrenatural: el deseo de venganza se tradujo en un g\u00e9lido viento que, adem\u00e1s de mover ventanas, penetraba hasta los huesos e incitaba al crimen en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Hasta el viento tiene miedo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1967), las\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">travesuras<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de una peque\u00f1a y su obsesi\u00f3n con su amigo imaginario resultaron\u00a0ser magia negra proveniente de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El libro de piedra<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1968). Una promesa incumplida, la infidelidad y el deseo de poder propiciaron un clima de muerte en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">M\u00e1s negro que la noche<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1974)\u00a0y los\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">juegos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de un par de ni\u00f1as, su odio y sentimiento de superioridad finalizaron con un\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Veneno para las hadas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1984).<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A mediados de la d\u00e9cada de 1970 se proyect\u00f3\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Sat\u00e1nico Pandem\u00f3nium<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, filme que\u00a0combin\u00f3 el horror con el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">nunsploitation<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, subg\u00e9nero\u00a0cinematogr\u00e1fico\u00a0que mezcl\u00f3 diversos aspectos del mundo conventual con fuertes dosis de erotismo. Como era de esperarse, la historia dirigida por Gilberto Mart\u00ednez Solares (1906-1997) gener\u00f3 gran controversia y encendi\u00f3 las enconadas cr\u00edticas de los sectores m\u00e1s conservadores.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La\u00a0sexorcista<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, nombre con el que el filme se\u00a0conoci\u00f3 en el plano internacional, tiene como principal m\u00e9rito la verosimilitud; sus realizadores ubicaron la trama en un contexto adecuado, donde forman parte de la\u00a0realidad aspectos como la posesi\u00f3n demoniaca y la presencia f\u00edsica del mal.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24102\" aria-describedby=\"caption-attachment-24102\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24102\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_030.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_030.jpg 570w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_030-214x300.jpg 214w\" sizes=\"(max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24102\" class=\"wp-caption-text\">Sat\u00e1nico Pandemonium, Dir. Gilberto Mart\u00ednez Solares, cartel publicitario, 1975. Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN), Colecciones Gr\u00e1ficas, Asamblea de Ciudades, Carteles de Pel\u00edculas Mexicanas, AC-4.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Finalmente, Juan L\u00f3pez Moctezuma (1929-1995)\u00a0hizo dos cintas de horror que le permitieron ganarse el reconocimiento internacional:\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La mansi\u00f3n de la locura<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1971) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Alucarda<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La hija de las tinieblas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1975). La primera, filmada en el Museo Universitario del Chopo durante se \u00e9poca de abandono y basada en el cuento de Edgar Allan Poe, \u201cEl sistema del doctor\u00a0Tarr\u00a0y el profesor\u00a0Fether\u201d, posee un gran\u00a0manejo del suspenso y cuenta con magn\u00edficas actuaciones que, sin duda alguna pusieron a temblar a m\u00e1s de un espectador.\u00a0Estos aspectos\u00a0le permitieron ganar la Medalla de Oro del Festival Internacional de Cine Fant\u00e1stico\u00a0y Ciencia Ficci\u00f3n de Paris, en 1974; de igual forma, fue premiada en Espa\u00f1a, Italia, Yugoslavia, Suiza y, en fechas recientes, ha formado parte de diversos festivales de cine g\u00f3tico en M\u00e9xico y en otros pa\u00edses.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por otro lado,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Alucarda<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0es el filme nacional que mejor ha abordado el tema de posesi\u00f3n demoniaca.\u00a0La historia nos transporta a un convento derruido de 1750, que se ve trastornado violentamente por la llegada de\u00a0la hermosa Justine (Susana\u00a0Kamini), quien ha despertado la atenci\u00f3n y el deseo de\u00a0Alucarda\u00a0(Tina Romero). La pel\u00edcula lleva al espectador a presenciar situaciones aterradoras;\u00a0socava los valores morales del cristianismo, cuestiona la autoridad divina y presenta al Maligno profanando un lugar\u00a0sagrado. El filme represent\u00f3 un parteaguas en la historia del cine fant\u00e1stico a nivel mundial gracias a sus fuertes escenas cargadas de sangre y realismo, a la representaci\u00f3n de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">aquelarres<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y ritos sat\u00e1nicos, as\u00ed como al enfrentamiento entre polos antag\u00f3nicos como el bien y el mal.\u00a0Desde su estreno y hasta la actualidad,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Alucarda. La hija de las tinieblas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0se ha vuelto un filme imprescindible\u00a0en los festivales de cine de terror e inclusive es considerada como la pieza, por\u00a0antonomasia, del cine g\u00f3tico mexicano.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Estos cuatro\u00a0realizadores exponen en todas y en cada una de sus pel\u00edculas los elementos que caracterizan al cine\u00a0de horror como son el manejo del suspenso, la generaci\u00f3n de atm\u00f3sferas t\u00e9tricas y el establecimiento de la tensi\u00f3n; aunado a esto, se deben plantear situaciones comunes y construir personajes inmersos en problemas de la vida real. Por \u00faltimo, debe existir alg\u00fan elemento o ser que termine con la cotidianidad, llevando\u00a0a los\u00a0personajes a vivir experiencias que rompan la delgada l\u00ednea entre la realidad y la fantas\u00eda. S\u00f3lo as\u00ed se consigue instaurar la verosimilitud y el espectador se identifica con los personajes, hace suyos sus problemas, queda inmerso en\u00a0la historia y deja al descubierto sus propios temores y sus m\u00e1s oscuros deseos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Filmes como los de Gilberto\u00a0Mart\u00ednez\u00a0Solares y Juan L\u00f3pez Moctezuma, que causaron gran pol\u00e9mica y horror en su\u00a0\u00e9poca,\u00a0s\u00f3lo fueron posibles gracias al apoyo que recibi\u00f3 la industria cinematogr\u00e1fica nacional en la d\u00e9cada de 1970, periodo en el que Rodolfo Echeverr\u00eda \u00c1lvarez, hermano del entonces presidente de la rep\u00fablica, estuvo al\u00a0frente del Banco Nacional Cinematogr\u00e1fico. La \u00e9poca, tambi\u00e9n conocida como la reestructuraci\u00f3n, se caracteriz\u00f3, entre otras cosas, por el apoyo a la producci\u00f3n autoral y la inclusi\u00f3n de nuevos directores y guionistas en el\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">STPC<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Sindicato de Trabajadores de la Producci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica) y la Cineteca Nacional.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Muerte y resurrecci\u00f3n\u00a0\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La apertura cinematogr\u00e1fica termin\u00f3 pocos a\u00f1os despu\u00e9s de que\u00a0Margarita L\u00f3pez Portillo asumiera el control de la\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">RTC<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Direcci\u00f3n General de Radio, Televisi\u00f3n y Cinematogr\u00e1fica) e instaurarse su llamada gesti\u00f3n de tutelaje. Durante este periodo, se obstaculiz\u00f3\u00a0la producci\u00f3n de car\u00e1cter autoral, se importaron cineastas extranjeros, se termin\u00f3 con el Banco Nacional Cinematogr\u00e1fico y manufactur\u00f3 un cine de f\u00e1cil\u00a0comprensi\u00f3n, orientado a dos polos totalmente opuestos: el cine de ficheras y el infantil.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por consiguiente, las pel\u00edculas reflejaron los males que aquejaban a la industria cinematogr\u00e1fica. Cintas como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Cementerio del terror<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1984, Rub\u00e9n Galindo),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Vacaciones del terror<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(1988, Ren\u00e9 Cardona III) y su secuela\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Vacaciones del terror II. Cumplea\u00f1os\u00a0diab\u00f3lico\u00a0<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">(1990, Pedro Galindo III)\u00a0echaron por la borda la labor de sus predecesoras. Algunas cr\u00edticas se\u00f1alaron que \u201cfueron hechas siguiendo los par\u00e1metros comerciales m\u00e1s viles e indiscriminados, dando como resultado pel\u00edcula malas, pero malas a m\u00e1s no poder [\u2026]\u00a0infamias y atentados contra la m\u00e1s pura raz\u00f3n\u201d.\u00a0En esta etapa fr\u00e1gil, los productos\u00a0sustituyeron\u00a0a los grandes actores por los cantantes m\u00e1s famosos de la \u00e9poca como Tatiana y Pedro Fern\u00e1ndez, con el fin de obtener mayor \u00e9xito en taquilla. Sin embargo, los p\u00e9simos guiones, la inverosimilitud, las actuaciones acartonadas y, sobre todo, los horribles efectos especiales, alejaron al p\u00fablico del cine de horror, pues en lugar\u00a0de generar atm\u00f3sferas que llevaran al espectador a la tensi\u00f3n constante, s\u00f3lo lo sumerg\u00edan en el humor involuntario.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En \u00e9pocas recientes, el cine de horror, en su \u00e1mbito comercial, se orient\u00f3 b\u00e1sicamente a realizar\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">remakes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de cintas que vieron glorias en \u00e9pocas pasadas como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El\u00a0libro de piedra<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(2009, Julio C\u00e9sar Estrada) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">M\u00e1s negro que la noche<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(2014, Henry\u00a0Bedwell). En\u00a0la mayor\u00eda de los casos s\u00f3lo se modificaron algunos aspectos e incluyeron escenas\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">er\u00f3ticas,<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0a fin de hacerlas m\u00e1s atractivas.\u00a0Asimismo, se pretendi\u00f3 innovar mediante la aplicaci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas cinematogr\u00e1ficas como el 3D, sin embargo, los resultados fueron bastante risibles y desalentadores. Nuevamente, como sucedi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980, los espectadores\u00a0nacionales optaron por dejar de consumir el cine de horror manufacturado en el pa\u00eds y decidieron entretenerse con los filmes estadunidenses. De igual forma, los espectadores se alejaron del cine fant\u00e1stico debido a que los elementos que anta\u00f1o produc\u00edan\u00a0terror,\u00a0resultaron ser, en la actualidad, ineficaces, pues la cotidianidad\u00a0escond\u00eda horrores m\u00e1s terribles que aquellos surgidos de monstruos como Dr\u00e1cula, el hombre lobo o los fantasmas. De ah\u00ed que en la primera d\u00e9cada del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">xxi<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0abundaran pel\u00edculas con temas como el narcotr\u00e1fico, la inmigraci\u00f3n, la delincuencia y la trata de blancas.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_24101\" aria-describedby=\"caption-attachment-24101\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-24101\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_029.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"677\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_029.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_029-300x254.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/BiC_29-30_029-768x650.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-24101\" class=\"wp-caption-text\">Cecilia Prezet en Sat\u00e1nico Pandemonium, Dir. Gilberto Mart\u00ednez Solares, fotograma, 1975. AGN, Colecciones Gr\u00e1ficas, Pel\u00edculas Mexicanas, IMCINE<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Mientras tanto, la historia que se est\u00e1 escribiendo en el cine independiente de horror es completamente diferente. J\u00f3venes realizadores como Lex Ortega, Jorge Michel Grau, Isaac\u00a0Ezban\u00a0y Gigi Saul Guerrero han decidido romper esquemas, innovar en la escena y resucitar a un g\u00e9nero que, m\u00e1s de una vez,\u00a0ha sido considerado como \u201cejemplo de una cinematograf\u00eda en crisis permanente\u201d. La propuesta de estos nuevos directores lleg\u00f3 a su culmen\u00a0con\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">M\u00e9xico b\u00e1rbaro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(2014,\u00a0Lex Ortega), cinta que narra, de forma bastante t\u00e9trica, las leyendas y tradiciones que han forjado nuestra cultura. En ocho historias el espectador se convierte en la presa de seres sobrenaturales como brujas, aluxes y nahuales que, innegablemente, evocan el pasado y enriquecen nuestro presente.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"none\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><i><span data-contrast=\"auto\">El fantasma del convento<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Fuentes, Fernando de, 1934, 85 min.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><i><span data-contrast=\"auto\">El vampiro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9ndez Fernando, M\u00e9xico, 1957, 95 min.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><i><span data-contrast=\"auto\">El libro de piedra<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Taboada, Carlos Enrique, 1968, 100 minutos.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"4\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Rosas Rodr\u00edguez, Sa\u00fal,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El cine de horror en M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Lumen, 2003.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"5\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">S\u00e1nchez, Francisco,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Luz en la oscuridad. Cr\u00f3nica del cine mexicano 1896-2002<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Conaculta<\/span><span data-contrast=\"auto\">, Juan Pablos Editores, 2002.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"6\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Avi\u00f1a, Rafael,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Una mirada\u00a0ins\u00f3lita. Temas y g\u00e9neros del cine mexicano<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Conaculta<\/span><span data-contrast=\"auto\">-Oc\u00e9ano, 2004.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span data-contrast=\"none\">\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mart\u00edn J. Mart\u00ednez Mart\u00ednez Facultad de Filosof\u00eda y Letras En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 29-30 El cine de horror en M\u00e9xico ha tratado de instalarse con producciones propias, pero magros resultados. La fusi\u00f3n de sus historias y tem\u00e1ticas con la comedia, la ciencia ficci\u00f3n o el cine de luchadores le han quitado la pureza necesaria para hacerlo destacar. Hay una falta de apoyo oficial y de inversi\u00f3n privada que tambi\u00e9n contribuye a ocupar un espacio menor en la escena cinematogr\u00e1fica. Un viento atronador abre las ventanas e irrum\u00adpe en el comedor principal del convento, los monjes reunidos en la mesa intercambian miradas de desconcierto. De pronto, una se\u00adrie de murmullos, gemidos y gritos inexpli\u00adcables inunda el ambiente; los comensales se ven dominados por el p\u00e1nico, pero el padre prior, empu\u00f1ando un crucifijo, los conmina a ser firmes: &#8220;Hermanos m\u00edos, nuestra lucha no ha terminado a\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1369],"tags":[1370,352],"class_list":{"0":"post-6789","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-29-30","8":"tag-cine-de-horror","9":"tag-cine-mexicano"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6789"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24240,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6789\/revisions\/24240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}