﻿{"id":6392,"date":"2015-11-25T13:05:01","date_gmt":"2015-11-25T19:05:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=6392"},"modified":"2026-06-22T16:54:11","modified_gmt":"2026-06-22T22:54:11","slug":"las-desatinadas-politicas-del-desastre-petrolero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-desatinadas-politicas-del-desastre-petrolero\/","title":{"rendered":"Las desatinadas pol\u00edticas del desastre petrolero"},"content":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor L. Zarauz L\u00f3pez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 27.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/BiC_27_Desde-hoy_Desastre_petrolero.pdf\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\">M\u00e9xico apunt\u00f3 a ser una potencia petrolera, pero con el paso de las d\u00e9cadas se transform\u00f3 en importador de petr\u00f3leo. Es una industria que baj\u00f3 la producci\u00f3n, perdi\u00f3 reservas y exportaciones, sus instalaciones quedaron obsoletas y, adem\u00e1s, sin posibilidades de hacer reinversiones porque sufre altas cargas fiscales. La pol\u00e9mica reforma energ\u00e9tica de 2013 que apuesta a la inversi\u00f3n privada en el sector sigue generando dudas.<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_6393\" aria-describedby=\"caption-attachment-6393\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/RefinerAi??a-en-Azcapotzalco-1938-800x653.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-6393 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Refiner\u00eda-en-Azcapotzalco-1938-800x653.jpg\" alt=\"RefinerAi??a en Azcapotzalco, 1938 (800x653)\" width=\"800\" height=\"653\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Refiner\u00eda-en-Azcapotzalco-1938-800x653.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Refiner\u00eda-en-Azcapotzalco-1938-800x653-300x244.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Refiner\u00eda-en-Azcapotzalco-1938-800x653-624x509.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6393\" class=\"wp-caption-text\">Obreros de la refiner\u00eda &#8220;El \u00e1guila&#8221;, 22 de marzo de 1938. SINAFO, CONACULTA-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os se ha dado en nuestro pa\u00eds un intenso debate sobre el curso que debe tomar la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo. En torno a ello han surgido b\u00e1sicamente dos posiciones encontradas. La primera postula la necesidad de liberar a esta industria de los principios estatizadores de la expropiaci\u00f3n decretada en 1938 y que, en consecuencia, se permita la participaci\u00f3n de capitales privados en las diversas fases de este proceso (exploraci\u00f3n, extracci\u00f3n, procesamiento y distribuci\u00f3n) aduciendo la necesidad de recursos econ\u00f3micos y modernizaci\u00f3n de instalaciones, a cambio, desde luego, de compartir las ganancias derivadas de toda esta cadena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda postura sigue considerando como tab\u00fa la participaci\u00f3n del capital privado y se\u00f1ala el car\u00e1cter estrat\u00e9gico de esta industria como impulsora de la econom\u00eda y principal fuente de re- cursos p\u00fablicos. Los debates en diversos foros han sido intensos y en ocasiones \u00e1lgidos. Ello prueba la enorme importancia del tema del petr\u00f3leo en distintos campos. Desde la perspectiva econ\u00f3mica, por ser fundamental en el desarrollo de infraestructura para promover la industrializaci\u00f3n como generador de empleo y motor de crecimiento en el pa\u00eds, pero tambi\u00e9n en el plano de la pol\u00edtica, como reducto ideol\u00f3gico del nacionalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En diciembre del a\u00f1o 2013, la llamada reforma energ\u00e9tica fue aprobada terminando con uno de los paradigmas del Estado nacionalista emanado de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Tal decisi\u00f3n fue urdida y ejecutada por el mismo partido pol\u00edtico que 75 a\u00f1os antes (con gran consenso social y pol\u00edtico) diera origen al decreto expropiatorio y que ahora, transmutado en agrupaci\u00f3n neoliberal, dio marcha en sentido contrario. Ante tales eventos vale la pena desde hoy hacer una reflexi\u00f3n y un balance hist\u00f3rico y actual en torno al significado de estos eventos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\">De los inicios al crecimiento con caos<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo y su uso industrial en nuestro pa\u00eds se remonta\u00a0 a mediados del siglo XIX. Entonces ya se comercializaba b\u00e1sicamente como iluminante, lubricante y combustible. De hecho, bajo el mandato imperial de Maximiliano se otorg\u00f3 la primera de una serie de concesiones que se dar\u00edan a lo largo de los a\u00f1os siguientes para llevar a cabo la explotaci\u00f3n petrolera, con resultados m\u00e1s bien limitados.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6397\" aria-describedby=\"caption-attachment-6397\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Pozo-petrolero-ca.-1922-373574.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-6397 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Pozo-petrolero-ca.-1922-373574.jpg\" alt=\"Pozo petrolero, ca. 1922 - 373574\" width=\"576\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Pozo-petrolero-ca.-1922-373574.jpg 576w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Pozo-petrolero-ca.-1922-373574-300x209.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6397\" class=\"wp-caption-text\">Trabajadores junto a una tuber\u00eda en un pozo petrolero, 1922, Temapache Veracruz. Fondo Hugo Brehme, SINAFO.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En a\u00f1os posteriores, se aplicaron medidas para impulsar el desarrollo de esta creciente industria. En 1884 se dio el primer paso para desarrollar la producci\u00f3n local de petr\u00f3leo y carb\u00f3n con una nueva ley minera que revoc\u00f3 el derecho de la naci\u00f3n sobre los recursos del subsuelo y lo traspas\u00f3 al due\u00f1o de la superficie. Con la misma idea, en 1901 se decret\u00f3 la primera ley petrolera que autorizaba al ejecutivo a otorgar directamente con- cesiones de explotaci\u00f3n a particulares en terrenos de propiedad federal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo esas condiciones, empresarios extranjeros invirtieron en el negocio, explotando los enormes yacimientos en M\u00e9xico. Los iniciadores de esta industria fueron el\u00a0 estadounidense Edward L. Doheny y el constructor brit\u00e1nico Weetman D. Pearson, quienes con sus firmas Mexican Petroleum Company y Compa\u00f1\u00eda Mexicana de Petr\u00f3leo El \u00c1guila, respectivamente, dominaron la industria petrolera nacional durante el primer cuarto del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed inici\u00f3 una industria que, por su complejidad y enormes requerimientos de capital, tal vez no se hubiera desarrollado de manera end\u00f3gena. Vale se\u00f1alar que sorprendentemente el verdadero crecimiento se dio en una coyuntura que m\u00e1s bien parec\u00eda adversa a las inversiones: el caos revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n iniciada en noviembre de 1910 gener\u00f3 una gran inestabilidad debido a la lucha armada y a los diversos cambios de gobierno. Por si fuera poco en todo este periodo, desde Francisco I. Madero hasta \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, se establecieron nuevas legislaciones y requerimientos fiscales a las compa\u00f1\u00edas petroleras, las cuales resistieron hasta el l\u00edmite de sus posibilidades (incluyendo un amplio rango de medidas que fueron desde acciones legales e inconformidad diplom\u00e1tica, hasta el apoyo a rebeliones contrarevolucionarias). Sin embargo, por primera vez debieron pagar impuestos al erario. Pronto los recursos provenientes del petr\u00f3leo fueron vitales para las finan- zas nacionales y ya en 1920 representaban el 21.5% de los ingresos federales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni la Revoluci\u00f3n ni el cobro de impuestos lograron impedir el desarrollo de esta industria y en ello fueron fundamentales un par de factores ajenos a la realidad nacional: el primero fue que se generaliz\u00f3 en el mundo el uso del motor de combusti\u00f3n interna, que se hab\u00eda ido mejorando desde la segunda mitad del siglo XIX cuando Karl Benz construy\u00f3 un\u00a0 modelo que\u00a0 funcionaba con gasolina. Este invento hizo que, en pocos a\u00f1os, cambiara radicalmente el patr\u00f3n de consumo energ\u00e9tico, sustituy\u00e9ndose el carb\u00f3n por gasolina. Ello propici\u00f3 el desarrollo de la industria automotriz, en la cual se hab\u00eda aplicado esta innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo factor fueron algunas convulsiones internacionales, principalmente la llamada Gran Guerra (1914- 1918), que incrementaron el consumo de petr\u00f3leo, pues la maquinaria b\u00e9lica se mov\u00eda con \u00e9l. Tal contexto convirti\u00f3 a M\u00e9xico en el segundo productor mundial, al punto que entre 1920 y 1922, uno de cada cuatro barriles de petr\u00f3leo extra\u00eddos en el orbe, proven\u00edan de suelo nacional.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, <a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">suscr\u00edbase a la revista BiCentenario.<\/a><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor L. Zarauz L\u00f3pez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 27. M\u00e9xico apunt\u00f3 a ser una potencia petrolera, pero con el paso de las d\u00e9cadas se transform\u00f3 en importador de petr\u00f3leo. Es una industria que baj\u00f3 la producci\u00f3n, perdi\u00f3 reservas y exportaciones, sus instalaciones quedaron obsoletas y, adem\u00e1s, sin posibilidades de hacer reinversiones porque sufre altas cargas fiscales. La pol\u00e9mica reforma energ\u00e9tica de 2013 que apuesta a la inversi\u00f3n privada en el sector sigue generando dudas. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha dado en nuestro pa\u00eds un intenso debate sobre el curso que debe tomar la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo. En torno a ello han surgido b\u00e1sicamente dos posiciones encontradas. 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