﻿{"id":6028,"date":"2015-07-22T16:04:23","date_gmt":"2015-07-22T21:04:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=6028"},"modified":"2026-05-11T03:09:01","modified_gmt":"2026-05-11T09:09:01","slug":"miguel-agustin-pro-el-sacerdote-martir-que-festejaba-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/miguel-agustin-pro-el-sacerdote-martir-que-festejaba-la-vida\/","title":{"rendered":"Miguel Agust\u00edn Pro, el sacerdote m\u00e1rtir que festejaba la vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Gabriela Aguirre Cristiani<br \/>\nUniversidad Aut\u00f3noma Metropolitana, X.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 26.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El padre jesuita pas\u00f3 algunos a\u00f1os en Europa, fortaleciendo su formaci\u00f3n educativa y afrontando problemas de salud. Su regreso a M\u00e9xico lo tom\u00f3 por sorpresa, en un momento en que la actividad religiosa era perseguida por el gobierno de Calles. La convivencia con su colega John J. Druhan muestra la personalidad alegre, entusiasta y comprometida con sus creencias de un hombre que seis d\u00e9cadas despu\u00e9s de su fusilamiento fue beatificado por el Vaticano.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_23976\" aria-describedby=\"caption-attachment-23976\" style=\"width: 571px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23976\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_26_024.jpg\" alt=\"\" width=\"571\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_26_024.jpg 571w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_26_024-214x300.jpg 214w\" sizes=\"(max-width: 571px) 100vw, 571px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23976\" class=\"wp-caption-text\">John J. Druhan, Padre Miguel Agust\u00edn Pro Ju\u00e1rez, diciembre de 1925, B\u00e9lgica. Fotograf\u00eda cortes\u00eda de \u201cArchives of the New Orleans Province of the Society of Jesus, Loyola University New Orleans Monroe Library\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de diciembre de 1924, en plenas fiestas navide\u00f1as, dos jesuitas iniciaron una corta pero significativa amistad cuyo punto de encuentro fue la casa de estudios de Maison St. Augustin, en Enghien, B\u00e9lgica. Se trataba del padre mexicano Miguel Agust\u00edn Pro y del estadunidense John J. Druhan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siete a\u00f1os despu\u00e9s de aquella fecha, con cierta dosis de nostalgia, y tal vez como una forma de consuelo ante la muerte de un amigo, el padre Druhan se dio a la tarea de escribir una especie de <i>memorias <\/i>a las que titul\u00f3 <i>Detalles anecd\u00f3ticos relacionados con el padre Miguel Agust\u00edn Pro, S. J<\/i>. (<i>Side <\/i><i>lights on father Miguel Pro, S. J<\/i>.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Movido probablemente por la trascendencia que tuvo el fusilamiento de su compa\u00f1ero y amigo, ocurrido el 23 de noviembre de 1927, Druhan dej\u00f3 evidencias de su relaci\u00f3n con Pro. El escrito se encuentra en el Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en Nueva Orleans, jurisdicci\u00f3n a la cual perteneci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la primera impresi\u00f3n que el padre Miguel le provoc\u00f3, comenta: fue la de ser un hombre bromista y alegre que con gran prontitud mereci\u00f3 el t\u00edtulo de buf\u00f3n de Dios (God&#8217;s jester);<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">sobresal\u00eda del resto de los hermanos por su indiscutible jovialidad y buen humor, caracter\u00edsticas que hicieron imposible sospechar que padec\u00eda\u00a0intestino ulcerado que afectaba sobremanera su salud. Con gran destreza \u2013contin\u00faa\u2013, el religioso mexicano jugaba billar, fumaba y entreten\u00eda a los compa\u00f1eros reci\u00e9n llegados al colegio, como lo fue su propio caso.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su opini\u00f3n, val\u00eda la pena recordarlo como el jovial mexicano que alegr\u00f3 la navidad a un ciudadano estadunidense en un d\u00eda invernal de B\u00e9lgica. Para entonces, Miguel Agust\u00edn estaba cerca de cumplir los 34 a\u00f1os. \u00c9l ten\u00eda 32.<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/John-Druhan-2-503x640.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6030 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/John-Druhan-2-503x640.jpg\" alt=\"John Druhan (2) (503x640)\" width=\"302\" height=\"384\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un a\u00f1o despu\u00e9s de haberse conocido, en el mismo mes de diciembre, pero ahora de 1925, ambos jesuitas volver\u00edan a coincidir. Antes de este segundo encuentro, el hermano Pro hab\u00eda conseguido su ordenaci\u00f3n sacerdotal. El 30 de agosto de ese a\u00f1o recibi\u00f3 el presbiterado de manos de monse\u00f1or Charles-Albert Lecomte, obispo de Am\u00edens. No obstante, Druhan refiere que este logro no cambi\u00f3 el car\u00e1cter humilde y de servicio ya detectado por \u00e9l y mucho menos ayud\u00f3 a evitar sus problemas de salud, cada vez m\u00e1s intensos. Ahora m\u00e1s que nunca, expresa y reitera, el padre Miguel Agust\u00edn era un <i>enfermo alegre <\/i>que fue obligado a someterse a una seria y dolorosa operaci\u00f3n, una <i>gastroenterostom\u00eda<\/i>, de acuerdo con los t\u00e9rminos m\u00e9dicos. No obstante, su personalidad jocosa y entusiasta no desapareci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar del reencuentro fue la Cl\u00ednica Saint R\u00e9mi, en Bruselas, B\u00e9lgica, un hospital privado bajo la administraci\u00f3n de unas hermanas francesas que contaba, en opini\u00f3n de Druhan, con un magn\u00edfico m\u00e9dico alem\u00e1n como director del lugar. El padre Pro no hablaba alem\u00e1n, pero dominaba el franc\u00e9s al igual que el doctor, as\u00ed que su comunicaci\u00f3n fue menos dif\u00edcil que la de otros pacientes que ten\u00edan problemas con el idioma. En su narraci\u00f3n, el jesuita estadunidense insiste: <i>el sarcasmo, las bromas y el contagioso buen humor del padre Pro se transmit\u00edan en todos los idiomas con la misma fluidez.<\/i><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Amistad y admiraci\u00f3n\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El ep\u00edteto de\u00a0\u201cbuf\u00f3n de Dios\u201d\u00a0no pod\u00eda quedar mejor a un hombre que desde chico se destac\u00f3 por su car\u00e1cter bromista y divertido que en ocasiones \u2013seg\u00fan narran sus bi\u00f3grafos\u2013 no ca\u00eda del todo bien. Sin embargo, la ligereza y\u00a0el entusiasmo con que el padre Miguel Agust\u00edn se desenvolv\u00eda no pas\u00f3 inadvertido por sus compa\u00f1eros de estudio en B\u00e9lgica, incluido el propio John\u00a0Druhan\u00a0con el que tambi\u00e9n convivi\u00f3 en el hospital.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Fue en este escenario de plena convalecencia que el jesuita estadunidense inici\u00f3 su amistad con el mexicano. Durante el transcurso de diciembre de 1925, ambos convivieron d\u00eda y noche sin saber que nunca volver\u00edan a verse despu\u00e9s. Con algo de a\u00f1oranza,\u00a0Druhan\u00a0narra todas las\u00a0\u201cfechor\u00edas\u201d\u00a0que Pro hizo pese a estar obligado al reposo. Logr\u00f3 que la madre superiora le concediera permiso para\u00a0oficiar\u00a0la misa, aunque\u00a0\u201csu devoci\u00f3n hab\u00eda rebasado su juicio\u201d, confes\u00f3 despu\u00e9s.\u00a0\u201cNunca olvidar\u00e9\u201d, nos dice,\u00a0\u201ccuando juntos fumamos en el balc\u00f3n de 40 cent\u00edmetros de ancho afuera de una de las ventanas de su cuarto, alejados de toda posible vigilancia. Despu\u00e9s de una larga abstinencia\u201d, aclara,\u00a0\u201cnecesit\u00e1bamos hacerlo, \u00e9ramos hombres y ca\u00edmos en tentaci\u00f3n de contar chistes al fumar\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Un evento m\u00e1s merece ser mencionado.\u00a0Druhan\u00a0se pregunta a s\u00ed mismo:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00bfPor qu\u00e9 le tom\u00e9 una fotograf\u00eda al padre Pro? A lo que responde: era s\u00f3lo un acad\u00e9mico jesuita de los 5 000 o 6 000 que hab\u00eda conocido durante los \u00faltimos once a\u00f1os, y el clima era una raz\u00f3n m\u00e1s para estar deca\u00eddo. Sin embargo, la presencia de la c\u00e1mara en la habitaci\u00f3n, y tal vez mi \u00e1ngel guardi\u00e1n, sugirieron la idea de que la tomara. Coloqu\u00e9 la c\u00e1mara en una de esas mesas de hospital\u2026\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">una ventana, cortinas pesadas y un d\u00eda sin sol. El padre Pro se sent\u00f3 en un sill\u00f3n grande con un peque\u00f1o libro en la mano \u2013la enc\u00edclica\u00a0Rerum\u00a0Novarum\u2013, e hizo como si la estuviera leyendo. El proceso tard\u00f3 tanto que el jesuita mexicano confes\u00f3 que\u00a0\u201ccasi se le romp\u00edan las costuras internas por la presi\u00f3n de tener que aguantar la risa\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El resultado de ser un fot\u00f3grafo\u00a0aficionado\u00a0trajo su recompensa. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, expresa\u00a0Druhan, la fotograf\u00eda adquiri\u00f3 un gran valor. Justo cuando era el D\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias de 1927, mientras la mayor\u00eda de los estadunidenses esper\u00e1bamos cenar pavo, el padre Pro se arrodillaba rezando para sacar fuerzas y agradecer a Dios por ser llamado para enfrentar al pelot\u00f3n de fusilamiento en defensa de su religi\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">John\u00a0Druhan\u00a0termina su escrito precisando que quiso enfatizar las caracter\u00edsticas puramente humanas y naturales del hombre y el sacerdote que llev\u00f3 una\u00a0\u201cvida heroica\u201d, pero no por ello dej\u00f3 de mostrar siempre un rostro sonriente y alegre. A manera de ep\u00edlogo confiesa que la fotograf\u00eda que tom\u00f3 a su amigo dejar\u00eda de ser\u00a0suya\u00a0pero en \u00e9l vivir\u00eda la tan conocida frase que el personaje de Polonio cit\u00f3 en la obra Hamlet de William Shakespeare:\u00a0\u201cA los amigos que tienes, y cuya lealtad has puesto a prueba, abr\u00e1zalos con brazos de acero en tu coraz\u00f3n\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Ciertamente, la mirada que nos brinda el jesuita estadunidense John\u00a0Druhan\u00a0a trav\u00e9s de esta breve rese\u00f1a de su amistad con el padre Miguel Agust\u00edn Pro es la de un amigo que quiere que pase a la historia, m\u00e1s por su car\u00e1cter humano, generoso y, en especial, alegre y divertido, que por su papel de m\u00e1rtir al ser fusilado sin juicio previo por el gobierno de\u00a0Plutarco El\u00edas Calles. Un tanto ajeno a los acontecimientos mexicanos y a la problem\u00e1tica de la persecuci\u00f3n religiosa en M\u00e9xico durante el periodo de 1926 a 1929,\u00a0Druhan\u00a0nos muestra un rostro diferente del jesuita mexicano que vivi\u00f3 fuera de su pa\u00eds durante doce a\u00f1os. Su retorno en julio de 1926, en pleno inicio de la guerra cristera, y su labor como militante cat\u00f3lico durante m\u00e1s de un a\u00f1o lo llevaron al martirio. Sin embargo, a los ojos de\u00a0Druhan, la muerte en s\u00ed misma no debe ser motivo de exaltaci\u00f3n, sino serlo m\u00e1s bien la experiencia de vida del propio padre Miguel Agust\u00edn Pro. Sus\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">memorias<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0nos muestran la necesidad de resaltar la personalidad de un jesuita que supo\u00a0vivir la adversidad con su mejor actitud pese a estar lejos de su familia y a estar\u00a0\u201cdesahuciado\u201d\u00a0por los m\u00e9dicos que lo trataron en B\u00e9lgica. En su sentir, el\u00a0\u201cbuf\u00f3n\u201d\u00a0de Dios no pod\u00eda quedar en el\u00a0olvido\u00a0pero era importante que su recuerdo quedara vinculado a su vida y no a su muerte. Una paradoja que dif\u00edcilmente se pudo entender: mientras en M\u00e9xico se resaltaba su\u00a0\u201cheroica muerte\u201d, John\u00a0Druhan\u00a0resalt\u00f3 su\u00a0\u201cheroica\u00a0vida\u201d, es decir el rostro alegre de un jesuita m\u00e1rtir.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">El <strong><span style=\"color: #5ba9d6;\">s<\/span>acerdocio<\/strong><\/span><\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Este testimonio puede ser sugerente para conocer la vida del padre Miguel Agust\u00edn y, al mismo tiempo, ser \u00fatil para comprender su camino al martirio.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Jos\u00e9 Ram\u00f3n Miguel Agust\u00edn\u00a0Pro Ju\u00e1rez\u00a0naci\u00f3 el 13 de enero de 1891 en la poblaci\u00f3n de Guadalupe, estado de Zacatecas. Fue el tercer hijo de once hermanos y el mayor de los hombres del matrimonio de Miguel Pro y Josefa Ju\u00e1rez. A\u00a0finales\u00a0del a\u00f1o de su nacimiento la familia se traslad\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico; dos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1896, se fueron a Monterrey y a principios de 1898 mudaron a Concepci\u00f3n del Oro, nuevamente en Zacatecas, donde en marzo de ese a\u00f1o el peque\u00f1o Miguel Agust\u00edn hizo su primera comuni\u00f3n junto con sus hermanas mayores. Contaba con siete\u00a0a\u00f1os de edad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La profesi\u00f3n de su padre era la de administrador de minas, de ah\u00ed la necesidad de estar cambiando de lugar de\u00a0residencia\u00a0aunque fue en Concepci\u00f3n del Oro donde permanecer\u00eda m\u00e1s tiempo. No es por coincidencia que en tiempos posteriores llegara a\u00a0firmar\u00a0su correspondencia con el seud\u00f3nimo\u00a0de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">el\u00a0barretero<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0dado su contacto con el trabajo de la mina.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Tomando en cuenta el relato de algunos de sus cronistas, un talento que Miguel adquiri\u00f3 desde muy temprana edad fue el de caricaturista; era capaz de captar, de manera exagerada, las peculiaridades en las caras de la gente.\u00a0Tambi\u00e9n aprendi\u00f3 a tocar la guitarra y la mandolina. Todo ello aunado a su gran sentido del humor que contempor\u00e1neos suyos no dudaron en destacar. Estas caracter\u00edsticas fueron una constante en su vida que en el imaginario colectivo han quedado un tanto olvidadas, pues se ha privilegiado su muerte como el hecho m\u00e1s\u00a0significativo\u00a0de su existencia. Sin embargo, John\u00a0Druhan, como se ha comentado, logr\u00f3 rescatarlas a trav\u00e9s de su escrito.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El 10 de agosto de 1911, Miguel Agust\u00edn decidi\u00f3 ingresar al noviciado de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en El Llano, Michoac\u00e1n, justo tres meses despu\u00e9s de que\u00a0Porfirio\u00a0D\u00edaz renunciara al poder. Sus bi\u00f3grafos coinciden en se\u00f1alar que la entrada al convento de sus dos hermanas mayores, Concepci\u00f3n y Mar\u00eda de la Luz, con las que ten\u00eda gran cercan\u00eda, gener\u00f3 en \u00e9l un vac\u00edo y tristeza que lo llev\u00f3 a una crisis de identidad. Al parecer, de ello se desprende su v\u00ednculo con los jesuitas. Por intercesi\u00f3n de su madre, fue invitado a realizar trabajos de evangelizaci\u00f3n a comunidades aisladas (misiones) con padres de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, mismos que lo motivaron a iniciarse en esta orden religiosa. Hizo sus primeros votos el 15 de agosto de 1913, justo cuando estaban por cumplirse los cinco meses del asesinato del presidente Francisco I. Madero. Se convirti\u00f3 as\u00ed en novicio de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas a los 22\u00a0a\u00f1os de edad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Con la llegada de Victoriano Huerta al poder y la consecuente oposici\u00f3n interna que su gobierno ocasion\u00f3, la situaci\u00f3n de la Iglesia y en concreto de los religiosos empez\u00f3 a verse afectada. A lo largo del a\u00f1o de 1914 los carrancistas persiguieron a los curas, saquearon y profanaron iglesias, y\u00a0finalmente\u00a0dispersaron a las comunidades religiosas por el apoyo brindado a Huerta y su connivencia en el asesinato de Madero. En estas circunstancias, el hermano Pro recibi\u00f3 noticias de su familia: los revolucionarios hab\u00edan despojado a su padre, don Miguel, quien se vio obligado a huir sin que nadie supiera su paradero. En el mes de julio de ese mismo a\u00f1o, la revoluci\u00f3n constitucionalista logr\u00f3 triunfar provocando la renuncia del general Huerta, situaci\u00f3n que\u00a0suscit\u00f3 la salida de los jesuitas del pa\u00eds, ante la persecuci\u00f3n religiosa que se hab\u00eda desatado.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Emprendieron la marcha el 1 de octubre de 1914. El padre Pro, forzado a abandonar el colegio de El Llano, en Michoac\u00e1n, y ocultarse en Guadalajara, pudo reunirse unos d\u00edas con su familia en esa ciudad para\u00a0finalmente\u00a0despedirse. Ser\u00eda la \u00faltima vez que viera a su madre.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Con grandes peripecias, los novicios lograron llegar a Estados Unidos, primero a San Antonio, Texas, y despu\u00e9s a Los Gatos, California. Sin embargo, ante las pocas esperanzas de volver a M\u00e9xico en un tiempo breve, la Compa\u00f1\u00eda decidi\u00f3 mandar a los mexicanos a Granada, Espa\u00f1a. Su permanencia en Estados Unidos se complicaba por la barrera del idioma y del espacio. El 21 de junio de 1915 se realiz\u00f3 la partida pasando por El Paso, Texas, Nueva Orleans, La Habana y Nueva York.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En Granada, Miguel Agust\u00edn Pro permanecer\u00eda cinco a\u00f1os estudiando ret\u00f3rica y\u00a0filosof\u00eda\u00a0para posteriormente trasladarse a Nicaragua por \u00f3rdenes del reci\u00e9n nombrado provincial de la Compa\u00f1\u00eda en M\u00e9xico, el padre Camilo\u00a0Crivelli. Era el a\u00f1o de 1920 cuando lleg\u00f3 al Colegio de Centroam\u00e9rica del Sagrado Coraz\u00f3n a cubrir sus dos a\u00f1os de magisterio. Fue entonces encargado de la primera divisi\u00f3n de internos e imparti\u00f3 clases de dibujo en la primaria. Recordemos sus habilidades para la caricatura descritas anteriormente.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En palabras del jesuita Antonio Drag\u00f3n, uno de sus principales bi\u00f3grafos, pas\u00f3 all\u00ed los dos a\u00f1os m\u00e1s dif\u00edciles de su vida. La casa de estudios se encontraba sin terminar, algunos ni\u00f1os que le encomendaron eran de car\u00e1cter rudo y -seg\u00fan narra-\u00a0\u201cse juzgaba con severidad las ocurrencias del joven mexicano que algunas veces se interpretaban mal sus esfuerzos\u201d.\u00a0Dificultades\u00a0de todo tipo pusieron a prueba su persona que \u00e9l pudo soslayar gracias a la afectuosa direcci\u00f3n de su padre espiritual, el padre Bernardo Portas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Dej\u00f3 Nicaragua en 1922 sin pasar por su pa\u00eds, lo cual por obvias razones lo dej\u00f3 triste, pero la Compa\u00f1\u00eda consider\u00f3 que no era prudente su regreso a M\u00e9xico pues a\u00fan prevalec\u00edan condiciones cr\u00edticas para el clero.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El 10 de septiembre lleg\u00f3 nuevamente a Espa\u00f1a. Ten\u00eda 31 a\u00f1os y en el Colegio de Sarri\u00e1, cerca de Barcelona, se dedic\u00f3 al estudio de moral y del derecho can\u00f3nico cuyo conocimiento le pareci\u00f3 m\u00e1s \u00fatil para su futuro ministerio.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Su destino continu\u00f3 en Europa. Sus superiores lo enviaron despu\u00e9s a B\u00e9lgica, a la peque\u00f1a poblaci\u00f3n\u00a0flamenca\u00a0de Enghien, donde conoci\u00f3 a John\u00a0Druhan\u00a0y los jesuitas franceses ten\u00edan establecido su\u00a0teologado. Al principio se sinti\u00f3 un poco\u00a0\u201cdestanteado\u201d\u00a0\u2013seg\u00fan confesa en su correspondencia\u2013 ante la presencia de una gran variedad de estudiantes procedentes de distintos lugares del mundo.\u00a0\u201cLa \u00fanica lengua\u00a0com\u00fan era el lat\u00edn que cada cual pronunciaba a su modo\u201d. Su car\u00e1cter bromista y alegre, de acuerdo con testimonios de sus compa\u00f1eros, le ayud\u00f3, en mucho, a superar estas barreras. Sin embargo, el clima era hostil pues\u00a0\u201clos eternos d\u00edas de lluvia y bruma\u201d\u00a0resultaban algo nuevo para \u00e9l. Vivi\u00f3 semanas de desaliento, tristeza y temor. Estaba incierto sobre si\u00a0ser\u00eda\u00a0promovido al sacerdocio. Pese a ello aprovech\u00f3 su estancia en B\u00e9lgica, cuna del catolicismo, para adentrarse en las cuestiones sociales. Le interes\u00f3 la Asociaci\u00f3n de la Juventud Obrera Cat\u00f3lica y busc\u00f3 las oportunidades para interactuar con los trabajadores. De alguna manera ello daba sentido a su militancia religiosa.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por\u00a0fin, pronto recibi\u00f3 la noticia de que\u00a0oficiar\u00eda\u00a0su primera misa en agosto de 1925. El 30 de ese mes fue ordenado sacerdote. La ceremonia dur\u00f3 tres horas y una vez ordenado, junto con otros compa\u00f1eros, se procedi\u00f3 a que los nuevos sacerdotes dieran su primera bendici\u00f3n a sus padres y hermanos. Al respecto Pro escribi\u00f3:\u00a0\u201ccuatro s\u00f3lo fuimos los que no tuvimos esa dicha\u2026\u201d<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Justo tres meses despu\u00e9s, la actividad del padre Pro se ver\u00eda interrumpida incluido su cuarto curso de teolog\u00eda, debido a los problemas de salud que lo llevaron a parar a la mencionada cl\u00ednica de Saint R\u00e9mi. El diagn\u00f3stico no era del todo\u00a0preciso\u00a0pero se relacionaba con problemas estomacales, \u00falceras en el intestino o, en su defecto, oclusi\u00f3n del p\u00edloro.\u00a0\u201cLos dolores no cesan\u201d\u00a0\u2013escribe en una carta \u00edntima\u2013,\u00a0\u201cdisminuyo de peso, 200 a 400 gramos cada semana, y a fuerza de tragar porquer\u00edas de botica, tengo descarriado el est\u00f3mago\u2026 Las dos operaciones \u00faltimas estuvieron mal hechas y otro m\u00e9dico ve probable la cuarta.\u201d\u00a0Detalla luego el insoportable r\u00e9gimen diet\u00e9tico que se le hace sufrir. Para colmo, su organismo no parece responder al tratamiento. La enfermedad se le fue alargando mucho y requiri\u00f3 de otra operaci\u00f3n, programada para\u00a0el 5 de enero de 1926. Nuevamente comenta:\u00a0\u201cla herida no cierra, la sangre sale en abundancia, la convalecencia se prolonga, mi a\u00f1o de teolog\u00eda corre peligro de perderse&#8230; \u00a1Bendito sea Dios por todo esto! \u00c9l sabe el\u00a0por qu\u00e9\u00a0de estos trastornos y yo me resigno y beso la mano que me hace sufrir\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Regreso y persecuci\u00f3n\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En medio de este panorama m\u00e9dico adverso, el padre Pro se enter\u00f3 de la muerte de su madre ocurrida un poco despu\u00e9s, el 8 de febrero.\u00a0La noticia lo entristeci\u00f3, la llor\u00f3 y se lament\u00f3 con profundo dolor por no haber podido estar con ella. Ello reforz\u00f3 la idea, por parte de sus directores, de que era conveniente que volviese a su pa\u00eds. Y en efecto, una vez estabilizada su precaria salud, emprendi\u00f3 el regreso. Hab\u00eda salido a los 23 a\u00f1os; ten\u00eda en ese momento 35. En una carta que escribi\u00f3 a un antiguo amigo, el padre Jes\u00fas Mart\u00ednez Aguirre, expres\u00f3 su sentir de c\u00f3mo fue que lleg\u00f3 a M\u00e9xico:\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">corrido de B\u00e9lgica\u2026 \u00e9sta es la verdad, pues tal fue la prisa que se dieron de echarme fuera para que no dejara por all\u00e1 mis huesos, pas\u00e9\u00a0los mares en una compa\u00f1\u00eda deliciosa de puros mexicanos, siendo el \u00fanico cura a bordo. Por permisi\u00f3n extraordinaria de Dios fui admitido en mi patria pues siendo el gobierno el que es y echando a curas y frailes de su territorio, no s\u00e9 c\u00f3mo quiso que yo entrara en \u00e9l, pues ni la sanidad se opuso, ni se fij\u00f3 en mi pasaporte, ni en la aduana vieron mis maletas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:709,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El destino lo trajo a M\u00e9xico justo en uno de los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos de la relaci\u00f3n Estado-Iglesia, cuando la persecuci\u00f3n hacia el clero cat\u00f3lico estaba a la orden del d\u00eda. El 8 de julio de 1926 el padre Pro arrib\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico, donde pudo reunirse con su padre y sus hermanos Roberto y Ana Mar\u00eda. Otro hermano, Humberto, de 24 a\u00f1os, estaba encarcelado por su activismo como miembro de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, agrupaci\u00f3n de reciente formaci\u00f3n, para luchar contra el anticlericalismo callista. As\u00ed las cosas, Miguel Agust\u00edn Pro inici\u00f3 su actividad pastoral en medio de un ambiente tenso y complejo en el que con asombrosa rapidez pudo involucrarse llevando a cabo\u00a0tareas propias de su ministerio, pero tambi\u00e9n de car\u00e1cter pol\u00edtico. Todo parec\u00eda indicar que su llegada a M\u00e9xico le dio un\u00a0\u201csegundo aire\u201d\u00a0y su problema de salud dej\u00f3 de ser noticia, por lo menos en los relatos de sus bi\u00f3grafos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por principio de cuentas le fue encomendada la parroquia de la Sagrada Familia, ide\u00f3 las que llegaron a conocerse como\u00a0\u201cestaciones eucar\u00edsticas\u201d\u00a0que eran casas establecidas para dar el sacramento de la comuni\u00f3n y\u00a0oficiar\u00a0misas. En este nuevo papel, su ingenio y personalidad bromista salieron de nuevo a relucir; entre carreras, escondidas, contrase\u00f1as y disfraces logr\u00f3 ejercer su ministerio evitando a la polic\u00eda. Ingeniosamente se ataviaba de obrero, chofer o profesionista para pasar inadvertido cuando recolectaba despensas para los pobres, o para\u00a0oficiar\u00a0misas y dar sacramentos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Su activismo fue cada vez m\u00e1s intenso. En un principio no le caus\u00f3 problemas pues era pr\u00e1cticamente\u00a0desconocido\u00a0pero despu\u00e9s todo se le complic\u00f3. Su bi\u00f3grafo Antonio Drag\u00f3n da cuenta de c\u00f3mo el gobierno le dict\u00f3 entre tres y cuatro \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n, e inclusive ofreci\u00f3 una recompensa a quien lo delatara.<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">Las cosas llegaron al grado de que nadie sab\u00eda d\u00f3nde viv\u00eda.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La persecuci\u00f3n religiosa arreciaba, los meses pasaban y el padre Pro entrelazaba su ministerio con el estudio de su cuarto a\u00f1o de teolog\u00eda:\u00a0\u201cHe estudiado lo que he podido en un miserable compendio de\u00a0Tanquerey. Digo todo lo que he podido; porque las circunstancias especiales de c\u00e1rceles, encierro,\u00a0hu\u00eddas, etc\u00e9tera no [me] han dado toda la paz apetecida.\u201d\u00a0Pese a ello logr\u00f3 presentar su examen obteniendo una nota satisfactoria. Es decir, cubri\u00f3 el m\u00ednimo indispensable para ser aprobado.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Poco tiempo despu\u00e9s, el 13 de noviembre de 1927, ocurri\u00f3 el atentado fallido contra el candidato presidencial \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Un grupo de j\u00f3venes lanzaron una bomba desde un viejo autom\u00f3vil marca Essex, hacia el carro del general, el cual hab\u00eda pertenecido a Humberto Pro, motivo\u00a0suficiente\u00a0para que los tres hermanos Pro \u2013Miguel, Humberto y Roberto\u2013 se convirtieran en los principales sospechosos por lo que fueron buscados y arrestados. Al enterarse de las detenciones, el verdadero autor intelectual y material del\u00a0ataque, el ingeniero Luis Segura Vilchis, se present\u00f3 voluntariamente ante la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda para declarar su autor\u00eda. Con todo, no se otorg\u00f3 la libertad al padre Pro ni a ninguno de los implicados.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El 23 de noviembre de 1927 sin juicio alguno fueron fusilados los presuntos culpables.\u00a0Adem\u00e1s de Miguel y Humberto Pro, fueron ejecutados Juan Antonio Tirado Arias y Luis Segura Vilchis. La excepci\u00f3n fue Roberto Pro, el \u00fanico de los detenidos que logr\u00f3 sobrevivir gracias a las acciones diplom\u00e1ticas que los familiares y amigos consiguieron en \u00faltimo momento. Otra versi\u00f3n sostiene que fue debido a que era menor de edad, ten\u00eda 17 a\u00f1os. Nahum Lamberto Ruiz, otro de los implicados en el atentado, muri\u00f3 a consecuencia de las balas que recibi\u00f3 cuando la polic\u00eda intent\u00f3 detenerlo. El padre Miguel Agust\u00edn Pro ten\u00eda 36 a\u00f1os. Estaba a mes y medio de cumplir los 37.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al d\u00eda siguiente de su ejecuci\u00f3n, los hermanos Pro fueron sepultados en el Pante\u00f3n Dolores con asistencia de una verdadera multitud. La opini\u00f3n p\u00fablica cat\u00f3lica consider\u00f3 que la muerte de Miguel Agust\u00edn obedeci\u00f3 a una causa religiosa debida a su investidura sacerdotal, en defensa de la libertad de cultos y no a su posible involucramiento en el atentado contra el general \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Un amplio consenso lo convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en un m\u00e1rtir de la guerra cristera. La persecuci\u00f3n continu\u00f3 contra el resto de la familia Pro, que fue desterrada a Cuba.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A\u00f1os despu\u00e9s, el 28 de agosto de 1934, se inici\u00f3 el proceso informativo ante la Santa Sede sobre el martirio del padre Pro y no fue sino hasta el 25 de septiembre de 1988 cuando el papa Juan Pablo II lo\u00a0beatific\u00f3\u00a0en Roma. Miguel Agust\u00edn\u00a0Pro Ju\u00e1rez\u00a0se convirti\u00f3 en el primer m\u00e1rtir\u00a0beatificado\u00a0de la guerra cristera. No cabe duda\u00a0que\u00a0nos encontramos ante un personaje singular cuya vida fue de sobra interesante. Los espacios familiares, escolares, el exilio, su convivencia con jesuitas europeos, su misma enfermedad, la nostalgia por los suyos, la muerte de la madre, etc\u00e9tera, templaron un car\u00e1cter fuerte y tenaz que se dej\u00f3 ver en el rostro alegre y bromista que siempre tuvo. Esta faceta fue la que el jesuita estadunidense\u00a0Druhan\u00a0quiso compartirnos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Queda la impresi\u00f3n de que su regreso\u00a0\u201ctard\u00edo\u201d\u00a0a M\u00e9xico lo estimul\u00f3 y, como si quisiera recuperar el tiempo perdido, asumi\u00f3 un activismo poco com\u00fan en momentos de hostilidad para el clero. Se contagi\u00f3 de inmediato de la l\u00f3gica en la cual los cat\u00f3licos mexicanos estaban inmersos. No ten\u00eda mucho que perder pues, en opini\u00f3n de sus m\u00e9dicos, hab\u00eda regresado a morir. El destino le ten\u00eda preparada otra muerte.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Hab\u00eda llegado a luchar en defensa de un proyecto cat\u00f3lico como religioso h\u00e1bil y militante comprometido. Se trataba de preservar un nacionalismo cat\u00f3lico fiel a los valores cristianos y totalmente antag\u00f3nico al proyecto secular que el Estado revolucionario pretend\u00eda construir. Morir por ello, en su l\u00f3gica, val\u00eda la pena.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Grag\u00f3n, Antonio,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Vida \u00edntima del padre Pro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Buena Prensa, 1940.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Lopez-Menendez, Marisol, \u201cThe Holy Jester: Martyrdom, Social Cohesion and Meaning in Mexico\u00a0The\u00a0story of Miguel Agustin Pro SJ, 1927-1988\u201d,\u00a0tesis\u00a0de\u00a0doctorado, New School University, 2012,\u00a0en\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/pqdtopen.proquest.com\/pqdtopen\/doc\/924485046.html?FMT=ABS\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/pqdtopen.proquest.com\/pqdtopen\/doc\/924485046.html?FMT=ABS<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u201cPadre Pro\u201d, en <a href=\"https:\/\/padrepro.com.mx\/\">https:\/\/padrepro.com.mx\/<\/a>\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"4\" data-aria-level=\"1\"><i><span data-contrast=\"auto\">Padre Pro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 110 min., direcci\u00f3n Miguel Rico, 2007.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"5\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u201cVida del Padre Miguel Agust\u00edn Pro\u201d, en <a href=\"https:\/\/martirdecristorey.jimdofree.com\/vida-del-padre-pro\/\">https:\/\/martirdecristorey.jimdofree.com\/vida-del-padre-pro\/<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"6\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u201cCr\u00f3nicas de un cristero\u201d<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li style=\"text-align: justify;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"7\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">\u201cPadre Miguel A. Pro, m\u00e1rtir\u201d<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"8\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Visitar el Museo Padre Pro. Puebla 144, entre Jalapa y Orizaba, colonia\u00a0Roma, Distrito Federal.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559685&quot;:714,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240,&quot;335559991&quot;:357}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Gabriela Aguirre Cristiani Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, X. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 26. El padre jesuita pas\u00f3 algunos a\u00f1os en Europa, fortaleciendo su formaci\u00f3n educativa y afrontando problemas de salud. Su regreso a M\u00e9xico lo tom\u00f3 por sorpresa, en un momento en que la actividad religiosa era perseguida por el gobierno de Calles. La convivencia con su colega John J. Druhan muestra la personalidad alegre, entusiasta y comprometida con sus creencias de un hombre que seis d\u00e9cadas despu\u00e9s de su fusilamiento fue beatificado por el Vaticano. A finales de diciembre de 1924, en plenas fiestas navide\u00f1as, dos jesuitas iniciaron una corta pero significativa amistad cuyo punto de encuentro fue la casa de estudios de Maison St. Augustin, en Enghien, B\u00e9lgica. Se trataba del padre mexicano Miguel Agust\u00edn Pro y del estadunidense John J. Druhan. Siete a\u00f1os despu\u00e9s de aquella fecha, con cierta dosis de<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1304],"tags":[1314,1315,1313],"class_list":{"0":"post-6028","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-26","8":"tag-cristeros","9":"tag-cristiada","10":"tag-padre-pro"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6028"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24001,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6028\/revisions\/24001"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}