﻿{"id":5505,"date":"2015-03-04T09:00:32","date_gmt":"2015-03-04T15:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=5505"},"modified":"2026-04-29T01:26:50","modified_gmt":"2026-04-29T07:26:50","slug":"amaneceres-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/amaneceres-de-junio\/","title":{"rendered":"Amaneceres de junio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Silvia L. Cuesy<br \/>\nEl Colegio de M\u00e9xico.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 25.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808000;\">Once d\u00edas despu\u00e9s de la coronaci\u00f3n de Franz Joseph como rey de Hungr\u00eda, asesinaron a Max. As\u00ed termin\u00f3 su imperio en un pa\u00eds de fan\u00e1ticos conservadores mon\u00e1rquicos y de taimados ind\u00edgenas republicanos.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mi calendario desprendo la \u00faltima hoja de mayo. Los sentimientos se arremolinan\u2026 \u00bfHa pasado un a\u00f1o?, \u00bfdos?, \u00bfuna d\u00e9cada?, \u00bfun siglo acaso? El coraz\u00f3n de una madre no distingue tiempo. Los hijos son nuestro eterno presente; as\u00ed, el sufrimiento de anta\u00f1o me persigue ahora. En especial junio me estremece, trayendo im\u00e1genes de ir\u00f3nicas jugarretas de los hados, lejanas a todo entendimiento\u2026 El deseo de vivir no existe m\u00e1s en m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfEn qu\u00e9 momento el designio de la Providencia bifurc\u00f3 por tan diferentes sendas los destinos de mis dos bien amados hijos? Ocurri\u00f3 en sus mocedades, supongo, en el transcurso de unas cuantas horas. \u00c9pocas turbulentas, aquellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ah!, la avanzada tecnolog\u00eda de la era ferrocarrilera y telegr\u00e1fica hab\u00eda esparcido la explosi\u00f3n revolucionaria iniciada en Par\u00eds. Lleg\u00f3 hasta Viena cimbrando los cimientos de la monarqu\u00eda; la violencia trastoc\u00f3 lo establecido. Por doquier se pretend\u00eda tumbar gobiernos. \u00a1Dios m\u00edo!, Praga y Berl\u00edn bombardeados. Las monarqu\u00edas, aqu\u00ed y all\u00e1, sacudidas por la nueva ideolog\u00eda. Dinamarca y Holanda promet\u00edan reformas, era impensable. En Londres hubo manifestaciones. Mis hijos, los dos hermanos adolescentes, huyeron de Viena. En Europa se reprim\u00eda a los rebeldes a sangre y fuego.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n<figure id=\"attachment_23850\" aria-describedby=\"caption-attachment-23850\" style=\"width: 652px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23850\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_036.jpg\" alt=\"\" width=\"652\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_036.jpg 652w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_036-245x300.jpg 245w\" sizes=\"(max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23850\" class=\"wp-caption-text\">Johann H\u00f6felich, Francisco Jos\u00e9, Fernando Maximiliano y Carlos Ludwin, litograf\u00eda, 1844.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Austria se precis\u00f3 un cambio de mando. La sucesi\u00f3n designaba al in\u00fatil archiduque Francisco Carlos, ese est\u00fapido que en mala hora me toc\u00f3 por marido; estorbo inservible, por lo que me convert\u00ed en el <i>hombre de la casa<\/i>, mote con el que pronto fui conocida en la corte. \u00a1V\u00e1lgame si no he sido el hombre de la casa! Gracias a mi car\u00e1cter, salv\u00e9 al imperio al obligar a mi c\u00f3nyuge a abdicar a favor de Franz Joseph. \u00a1Adi\u00f3s d\u00edas de mi juventud!, suspir\u00f3 desconcertado mi primog\u00e9nito, a sus 18 a\u00f1os. Su majestad, musit\u00f3 Max, inclin\u00e1ndose ante su hermano, apenas dos a\u00f1os mayor. Era el 1 de diciembre de 1848.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo Dios y yo sabemos que la inteligencia y apostura de mis dos primeros hijos no se deben a la r\u00e9mora a la que me un\u00ed para formar una familia\u2026 \u00a1Ah!, los santos del cielo y yo no podemos enga\u00f1arnos: claramente vemos en ellos las virtudes de aquel tierno mozuelo, amante m\u00edo, a quien la parca alz\u00f3 en brazos y huy\u00f3 rob\u00e1ndomelo. En cuanto al resto de mi descendencia, la imbecilidad de mi esposo se refleja en las costumbres y el temperamento de que a diario dan muestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si estuviera en m\u00ed volver a vivir, a diferencia de ayer, hoy implorar\u00eda que mi entra\u00f1able Max no quisiera levantarse y dejar atr\u00e1s su lecho. Imagino ese lecho, tal vez ahuecado por su silueta fetal, y quiero rescatar su forma y con desesperaci\u00f3n ponerlo a salvo en el vientre m\u00edo donde otrora se escanci\u00f3 el amor. Anhelar\u00eda que la luz tempranera no se filtrara por la carcelaria ventana, hiriendo de nuevo sus azules ojos con falsas promesas de vida. Que no se diera cuenta del encierro al que esa puerta y sus c\u00f3mplices paredes lo confinaban. No m\u00e1s visitas, no m\u00e1s escritura de cartas, no m\u00e1s consejos. \u00a1No m\u00e1s traj\u00edn y llanto en los cuartos vecinos, por piedad!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00bfC\u00f3mo fueron esos instantes?, te pregunto con morboso martirio. \u00bfAcaso anhelaste que tus jardines, tu infancia, tus sue\u00f1os de ayer construyeran una defensiva muralla para impedir llegar a tus o\u00eddos las pisadas, las rodadas, los trotes, los pregones, el vocer\u00edo, los tambores, una y otra vez, afuera del convento queretano de Capuchinas?\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Convertidas en verdugos, m\u00e1s interrogaciones me agreden implacables al recordar esa otra ma\u00f1ana. Antes de acudir a la iglesia de Mat\u00edas para dejarse encumbrar por los h\u00fangaros, \u00bfvolvi\u00f3 su majestad Franz Joseph a pensar en su hermano? Budapest llevaba varios d\u00edas de fiesta y por doquier se daban banquetes con motivo del real acontecimiento. \u00bfPor ventura Franz logr\u00f3 acallar los reclamos de su alma al arribar la v\u00edspera? \u00bfLos tuvo, acaso, al sentir en su cabeza la corona de San Esteban?, una corona m\u00e1s. El escalofr\u00edo que de s\u00fabito me traspas\u00f3, entonces, fue tan s\u00f3lo el pre\u00e1mbulo del sufrimiento que se desencadenar\u00eda en m\u00ed once d\u00edas despu\u00e9s. Tu sombra no me daba tregua\u2026 Once d\u00edas despu\u00e9s, once d\u00edas despu\u00e9s de la coronaci\u00f3n de Franz como rey de Hungr\u00eda. Once d\u00edas despu\u00e9s te asesinaron a ti, Maxi. As\u00ed termin\u00f3 tu imperio en un pa\u00eds de fan\u00e1ticos conservadores mon\u00e1rquicos y de taimados ind\u00edgenas republicanos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Hab\u00edas sido aprehendido, no s\u00e9 c\u00f3mo lo supe. Miles de barrotes oprimieron mi coraz\u00f3n. Para alejar tu presencia quer\u00eda estrellar la cabeza contra alg\u00fan muro. No obstante, tu hermano y yo cruelmente acordamos una gesti\u00f3n diplom\u00e1tica desarticulada. Nos incomodaba tu situaci\u00f3n. \u00a1Imag\u00ednate! Un Habsburgo ser\u00eda presentado a juicio como criminal pol\u00edtico por una turba de desarrapados liberales. \u00a1Otra iron\u00eda!\u00a0Juzgarte a ti, el m\u00e1s liberal de los europeos nobles. \u00a1Cu\u00e1n rid\u00edculo! No soportaba pensarte en el escenario de un teatro al que atestar\u00edan los morbosos como hormigas tras la miel. Tampoco hubiera resistido verte regresar vencido. Esta ausencia tuya, enredada a mis venas, no cesa de martirizarme.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los reproches salidos de mi interior son bramidos. El emperador de Austria, y yo, \u00a1ah, c\u00f3mplices aviesos!, en ruin acto de contrici\u00f3n acordamos restituirte el t\u00edtulo de archiduque de Habsburgo que, junto con los derechos de sucesi\u00f3n, a\u00f1os atr\u00e1s, te oblig\u00e1ramos a renunciar antes de partir a tu nueva patria. Hasta hoy veo el horror cometido contigo Max \u00bfpor qu\u00e9, hijo m\u00edo?, sangre de mi sangre, \u00bfpor qu\u00e9 te di la espalda? En Miramar, Franz y yo transpir\u00e1bamos engreimiento. Hoy, la verg\u00fcenza anuda el silencio y nuestras miradas evitan el encuentro.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_23852\" aria-describedby=\"caption-attachment-23852\" style=\"width: 603px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23852\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_038.jpg\" alt=\"\" width=\"603\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_038.jpg 603w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_038-226x300.jpg 226w\" sizes=\"(max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23852\" class=\"wp-caption-text\">Joseph Karl Stieler, Princesa Sof\u00eda de Bavaria con su hijo Francisco Jos\u00e9, futuro emperador de Austria, \u00f3leo sobre tela, ca. 1831.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Ruidosas madrugadas, ambas me rasgan el aliento\u2026 Repletas de periodistas nacionales y extranjeros; expectaci\u00f3n en las miradas. Languidezco eternidades. Si tan s\u00f3lo pudiera desvanecerme en el \u00e9ter aceptando el infierno ganado a pulso. Al cielo rogu\u00e9 para que el presidente indio no te perdonara la vida, Max; as\u00ed, el honor Habsburgo quedar\u00eda enaltecido. \u00bfPuede una madre ser tan est\u00fapida? \u00bfDesgajar as\u00ed la existencia de un v\u00e1stago? El llanto se desata en mis entra\u00f1as, y tir\u00e1nicas las pupilas se niegan a escanciarlo. Lo confieso, no me importaba tanto tu vida sino el honor. Desfallezco ante tu incertidumbre por la decisi\u00f3n del ind\u00edgena, me ahogo al rumiar la angustia tuya: llegar a Europa derrotado, demolidos tus sue\u00f1os y tu mujer demente.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Supe de tu cuerpo mermado por la disenter\u00eda y las eternas fiebres padecidas desde ni\u00f1o. Desayunaste pollo fr\u00edo y vino, me dijeron. \u00bfPensaste, en aquel momento, en tu hermano, en m\u00ed? \u00bfHubo odio en tu coraz\u00f3n?, \u00bfblasfemias contra nosotros? \u00bfAlbergaste rencor antes de ofrecer tu torso a las ocho balas mexicanas que te arrancaron el aliento?<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">He sido ambiciosa, dominante, firme, para mi mal, s\u00f3lo para mi mal. Maxi, fuiste mi v\u00edctima. Mi dureza te llev\u00f3 a la inmolaci\u00f3n. Eternamente adorado Max, de hinojos imploro tu perd\u00f3n. Codici\u00e9 para cada uno de mis hijos un gran imperio. \u00bfQu\u00e9 tardes de ensue\u00f1o me envolvieron con funesta quimera?\u00a0Costara\u00a0lo que costara, apoy\u00e9 acciones ignominiosas para acorralarte y obligarte a tomar una decisi\u00f3n; te urg\u00edamos para que\u00a0de\u00a0una vez por todas aceptaras el trono, infructuosamente buscado para ti en toda Europa. A ti y a Franz, mis preferidos, los eduqu\u00e9 para gobernar. Intent\u00e9 apartarlos de toda influencia nociva. Escog\u00ed personalmente a las baronesas y condesas, damiselas que habr\u00edan de instruirlos en las lides amorosas. Quise que ustedes dos, frutos del amor, tuvieran id\u00e9ntica preparaci\u00f3n por si el destino robara la vida o las facultades del primero, el segundo pudiera ascender al trono de la l\u00ednea\u00a0sucesoria que por derecho alg\u00fan d\u00eda ser\u00eda suyo.\u00a0Metternich\u00a0en persona fue uno de sus tutores. Pese a mi antipat\u00eda hacia \u00e9l, reconoc\u00eda su habilidad maquiav\u00e9lica como canciller austriaco. Era el indicado para forjar monarcas de hierro.\u00a0Franzie\u00a0super\u00f3 al maestro; t\u00fa en cambio te volviste liberal.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00bfPor qu\u00e9 cometiste tantas sandeces durante tu imperio? Te hice falta. Necesitabas de m\u00ed como el \u00fanico hombre de la familia. No fue suficiente con la autoridad e inteligencia de tu esposa. Tantas torpezas me hacen dudar de tu verdadera cuna, Maxi. Diste rienda suelta a tu esp\u00edritu so\u00f1ador y cuando el hueco estadista intent\u00f3 relucir, fue demasiado tarde; las falanges del ind\u00edgena te vencieron.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Te hice traicionar tu destino\u2026 Bien sab\u00eda yo que por sobre todas las cosas amabas el abrasador sol poniente engullido por una lejan\u00eda de mar, las tormentas, los cielos\u00a0endiamantados\u00a0ocultando la oscuridad infinita; no cab\u00edas de contento al sumergirte en las aguas en las que reina Neptuno, donde ning\u00fan Habsburgo naveg\u00f3 tanto como t\u00fa. \u00bfC\u00f3mo pens\u00e9 que pod\u00edas cambiar? Mi enojo crec\u00eda al o\u00edrte decir que la sal incrustada en tu piel, la mirada y el cabello mecidos por el estruendo marino eran tu alegr\u00eda; el palpitar del coraz\u00f3n afiebrado por el viento oce\u00e1nico, expresabas, era tu alimento.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Sof\u00eda Dorotea Federica Guillermina, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu proverbial belleza? Ida ya, sin duda. Princesa de Baviera, \u00bferes t\u00fa la del espejo? \u00bfEres la que am\u00f3 hasta la locura a Napole\u00f3n Francisco Jos\u00e9 Carlos Bonaparte? S\u00ed eres s\u00ed eres s\u00ed eres. S\u00ed eres la madre de sus dos hijos. S\u00ed, el vaho de tu alma empa\u00f1a tu reflejo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Mis manos no pod\u00edan sostener la carta enviada por ti, adorado Max. En pleno verano, un gigantesco glaciar cay\u00f3 sobre m\u00ed:\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Morir\u00e9 tranquilamente con la verdadera consolaci\u00f3n de haber querido y ansiado el bien, y con la satisfacci\u00f3n de dejar en este pa\u00eds muchos amigos aut\u00e9nticos y nobles que honrar\u00e1n mi memoria<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span data-contrast=\"auto\">Zuz\u00a0ziz\u00a0zaz\u00a0<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a1Viva la libertad!, coreaba la plebe india al pedir tu muerte en Quer\u00e9taro\u2026 burdo y torpe estribillo, mientras en todos los rincones del magn\u00edfico Imperio Austro H\u00fangaro a\u00fan resonaban las notas de la Misa compuesta por el fantoche h\u00fangaro, el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">abb\u00e9<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Liszt, para la coronaci\u00f3n de tu hermano Franz Joseph y su insulsa consorte. Era junio de 1867.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Naufragado el entendimiento, las risas infantiles de ustedes dos intentan alegrarme en visita cruel.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mam\u00e1<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. \u00bfPuede haber una palabra m\u00e1s dulce salida de p\u00e1rvulos labios?<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><i><span data-contrast=\"auto\">\u2013Mam\u00e1,\u00a0Franzie\u00a0me ayud\u00f3 a subir a mi pony.\u00a0<\/span><\/i><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span data-contrast=\"auto\">\u2013Mam\u00e1, le hice un dibujo a Maxi para que se alivie pronto.<\/span><\/i><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Luego, en mi delirio escucho sus voces adultas y me consumo imagin\u00e1ndolos a cada uno,\u00a0cual\u00a0si dialogaran, de cama a cama, en su respectivo amanecer:<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><i><span data-contrast=\"auto\">\u2013\u00bfYa decidiste qu\u00e9 uniforme lucir\u00e1s en el festejo de tu coronaci\u00f3n, Franz Joseph?\u00a0<\/span><\/i><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span data-contrast=\"auto\">\u2013\u00bfY t\u00fa\u00a0Fernand\u00a0Maximilian, est\u00e1s listo para enfrentar tu muerte con valent\u00eda y honor Habsburgo?<\/span><\/i><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Budapest Quer\u00e9taro. Quer\u00e9taro Budapest. Junio 8, junio 19. Campanas al vuelo en Budapest. Cerro de Campanas en Quer\u00e9taro\u2026 Se me escapa la cordura.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Silvia L. Cuesy El Colegio de M\u00e9xico. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 25. Once d\u00edas despu\u00e9s de la coronaci\u00f3n de Franz Joseph como rey de Hungr\u00eda, asesinaron a Max. As\u00ed termin\u00f3 su imperio en un pa\u00eds de fan\u00e1ticos conservadores mon\u00e1rquicos y de taimados ind\u00edgenas republicanos. De mi calendario desprendo la \u00faltima hoja de mayo. Los sentimientos se arremolinan\u2026 \u00bfHa pasado un a\u00f1o?, \u00bfdos?, \u00bfuna d\u00e9cada?, \u00bfun siglo acaso? El coraz\u00f3n de una madre no distingue tiempo. Los hijos son nuestro eterno presente; as\u00ed, el sufrimiento de anta\u00f1o me persigue ahora. En especial junio me estremece, trayendo im\u00e1genes de ir\u00f3nicas jugarretas de los hados, lejanas a todo entendimiento\u2026 El deseo de vivir no existe m\u00e1s en m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfEn qu\u00e9 momento el designio de la Providencia bifurc\u00f3 por tan diferentes sendas los destinos de mis dos bien amados hijos? Ocurri\u00f3 en sus mocedades, supongo,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1288,5],"tags":[126,652,2290],"class_list":{"0":"post-5505","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-25","7":"category-cuento","8":"tag-imperio","9":"tag-maximiliano-de-habsburgo","10":"tag-queretaro"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5505"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23878,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5505\/revisions\/23878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}