﻿{"id":5417,"date":"2015-02-25T13:24:26","date_gmt":"2015-02-25T19:24:26","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=5417"},"modified":"2026-04-29T00:32:12","modified_gmt":"2026-04-29T06:32:12","slug":"milagros-contra-la-calvicie-y-otros-enjuagues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/milagros-contra-la-calvicie-y-otros-enjuagues\/","title":{"rendered":"Milagros contra la calvicie y otros enjuagues"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Lillian Brise\u00f1o Senosiain<br \/>\nTecnol\u00f3gico de Monterrey, Campus Santa Fe<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 25.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">La publicidad jug\u00f3 un papel destacado a partir de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX para alentar a los hombres y mujeres de entonces a sostener un alto umbral de belleza que consist\u00eda en recuperar la mejor cabellera, alimentar melenas envidiables, colocarse postizos para conseguir marido o aplicar t\u00f3nicos con el fin de permanecer j\u00f3venes. La vanidad se potenciaba con productos europeos o estadounidenses que atra\u00edan consumidores desde las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos y las vitrinas de los comercios.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\">Desde las puertas de la Sorpresa<br \/>\nhasta la esquina del Jockey Club,<br \/>\nno hay espa\u00f1ola, yankee o francesa,<br \/>\nni m\u00e1s bonita, ni m\u00e1 traviesa<br \/>\nque la duquesa del duque Job.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00c1gil, nerviosa, blanca, delgada,<br \/>\nmedia de seda bien estirada,<br \/>\ngola de encaje, cors\u00e9? de !crac!,<br \/>\nnariz peque\u00f1a, garbosa, cuca,<br \/>\ny palpitantes sobre la nuca<br \/>\nrizos tan rubios como el co\u00f1ac.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a1Ah! T\u00fa no has visto, cuando se peina,<br \/>\nsobre sus hombros de rosa reina<br \/>\ncaer los rizos en profusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">La breve cofia de blanco encaje<br \/>\ncubre sus rizos, el limpio traje<br \/>\naguarda encima del canap\u00e9;<br \/>\naltas, lustrosas y peque\u00f1itas<br \/>\nsus puntas muestran las dos botitas,<br \/>\nabandonadas del catre al pie.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">La duquesa Job<br \/>\n<strong>Manuel Guti\u00e9rrez N\u00e1jera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en esta segunda d\u00e9cada del siglo XXI hojeamos las revistas y peri\u00f3dicos o vemos la televisi\u00f3n, podemos encontrar cientos \u2013por no decir miles\u2013 de art\u00edculos que parecen ayudarnos a vivir en mejores condiciones: m\u00e1s sanos, con mejor cuerpo, atl\u00e9ticos, con una melena envidiable, vigorosos, un cutis impecable, sin manchas en la piel ni verrugas, celulitis, arrugas, hemorroides\u2026 y as\u00ed podr\u00edamos seguir en una lista casi interminable de productos, algunos de los cuales parecen ser, por decir lo menos, milagrosos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23817\" aria-describedby=\"caption-attachment-23817\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23817 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_003.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_003.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_003-300x237.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_003-768x606.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23817\" class=\"wp-caption-text\">Publicidad de \u201cPokorny\u201d recorte de peri\u00f3dico en El Imparcial, M\u00e9xico, Imprenta de F. D\u00edaz de Le\u00f3n y Santiago White, [s. f.].<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profusi\u00f3n de la publicidad en los medios actuales no es, sin embargo, una novedad cuyos derechos de autor debamos otorgar a la mercadotecnia moderna, a la facilidad de las comunicaciones, a la producci\u00f3n en serie o a la globalizaci\u00f3n en la que vivimos inmersos y que parece ser responsable de todo lo que nos sucede. No, al menos, si nos atenemos a los tambi\u00e9n muy numerosos anuncios que aparecieron en los diarios mexicanos de hace m\u00e1s de un siglo, en los cuales, curiosamente, se ofrec\u00edan casi los mismos art\u00edculos que ahora, o una variante m\u00e1s sencilla de los mismos, pero cuyo objetivo era id\u00e9ntico al que vemos hoy anunciado en los diferentes medios: incrementar el consumo de los productos a partir de prometer un efecto m\u00e1gico para quienes lo adquieran y usen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aunque seguramente el t\u00e9rmino mercad\u00f3logo no exist\u00eda hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os, los comerciantes se dieron cuenta, de manera temprana, que la vanidad de las mujeres y los hombres era un buen negocio. Tanto que en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX incluyeron en las publicaciones peri\u00f3dicas diversos anuncios que daban cuenta de esos productos maravillosos que podr\u00edan mejorar sustancialmente su imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta apasionante echarse un clavado en las inserciones comerciales de entonces y constatar que, al menos por lo que estas reflejan, hab\u00eda una verdadera preocupaci\u00f3n por la salud y apariencia de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el caso de las damas, podemos encontrar que hace un siglo se publicitaban cientos de productos \u00fatiles para contrarrestar los efectos de la edad, como las canas, las arrugas, los senos ca\u00eddos y la p\u00e9rdida de la dentadura, o bien accesorios como cors\u00e9s, zapatos, abanicos o sombrillas que mejoraban tambi\u00e9n su imagen; lo mismo podemos decir de otros tantos art\u00edculos para los varones como f\u00edstoles, mancuernas, relojes, rastrillos o sombreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos aqu\u00ed ejemplos de los diversos intentos que se hicieron por hacer que ambos sexos lucieran en el pasado unas melenas envidiables. Podemos adelantar que, a decir de la recurrencia de los anuncios relacionados con <i>la coiffure<\/i>, parece ser que nuestras bisabuelas ten\u00edan muy mal cabello, pues abundan los que ofrec\u00edan todo tipo de productos para contrarrestar los estragos del tiempo y la edad.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Salvaci\u00f3n para calvos\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Para el temor a la calvicie, los productos milagrosos que se ofrec\u00edan a trav\u00e9s de ilustraciones estimulaban la imaginaci\u00f3n en cuanto\u00a0a la cantidad de pelo que podr\u00eda crecer, si se utilizaban.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">El\u00a0Tric\u00f3fero<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de Barry, cuya publicidad rezaba que se hab\u00eda establecido desde 1801, ofrec\u00eda restituir\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">infaliblemente el pelo a las cabezas calvas con tal que las ra\u00edces no est\u00e9n enteramente muertas lo que rara vez acontece<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Y al igual que vemos hoy en d\u00eda en las revistas o en la televisi\u00f3n, los tratamientos contra la calvicie mostrando un antes y un despu\u00e9s, de la misma manera aparec\u00edan anuncios que mostraban los efectos de este y otros muchos productos para el cabello.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Tal era el caso del\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Royal Windsor regenerador de los cabellos\u00a0que\u00a0sin ser una tintura, ofrec\u00eda devolver a los cabellos canos su color primitivo y su belleza natural. Impide que se caigan y los hace<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0crecer d\u00e1ndoles mucho m\u00e1s vigor. Algunas otras marcas extranjeras, como el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Aceite de\u00a0Opapanax<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">T\u00f3nico Oriental<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0o el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Agua\u00a0Sall\u00eas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, ofrec\u00edan el mismo efecto sobre el pelo de las mexicanas, y para ilustrar este\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">milagro<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0inclu\u00edan im\u00e1genes de damas que, cual Lady Godiva, portaban unas cabelleras incre\u00edbles.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Y si bien los tintes y los enjuagues para evitar la calvicie eran comunes en los diarios, no lo fueron menos los anuncios de chongos, pelucas, copetes, postizos, rizos, armazones, coronas, crep\u00e9s y trenzas que, en conjunto, ofrec\u00edan un aspecto m\u00e1s atractivo. Se pod\u00edan comprar con\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Godefroy<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0en su versi\u00f3n de pelo lacio, ondulado, en colores oscuros o por cent\u00edmetro. Con estas extensiones en el cabello de las cabezas femeninas, la felicidad parec\u00eda estar casi garantizada.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span data-contrast=\"auto\">R. Pokorni<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, quien seguramente fue un portento en los productos para el cabello si consideramos los numerosos art\u00edculos que ofrec\u00eda, sus efectos y la recurrencia de su aparici\u00f3n en los diarios, promet\u00eda que con sus postizos franceses las mujeres podr\u00edan arreglar la fealdad, desaparecer los defectos de la cara y hasta conseguir marido.<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Casarse<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0\u2013aseguraba\u2013\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">pueden f\u00e1cilmente todas las se\u00f1oritas usado postizos franceses<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Para las ni\u00f1as y los varones, promocionaba pelucas de pelo franc\u00e9s rizado natural, con un surtido espl\u00e9ndido.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En los diarios abundaron tambi\u00e9n anuncios de productos para el cabello, que eran muy ilustrativos \u2013pero tambi\u00e9n c\u00e1ndidos\u2014 en su manera de promover su consumo.\u00a0Desde las im\u00e1genes hasta las leyendas que en ellos se incluyeron resultan simp\u00e1ticas a los ojos del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XXI<\/span><span data-contrast=\"auto\">, aunque no deja de sorprender, sin embargo, que la intenci\u00f3n de entonces y ahora sea la misma.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">El boom de las pistolas\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Un aviso que llama especialmente la atenci\u00f3n, promueve la compra de una invenci\u00f3n de <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Godefroy, para secar el pelo con un golpe de aire<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, y que hoy llamar\u00edamos secadora o pistola para el pelo. De hecho, la imagen es id\u00e9ntica a las que actualmente se utilizan, sin embargo, es curioso que los avispados comerciantes le encontraron un doble uso, pues adem\u00e1s de servir para\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">estilizar<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0el cabello, el aparato ten\u00eda la virtud de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">calentar su cuarto fr\u00edo en cinco minutos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. As\u00ed es que en realidad se ofrec\u00edan dos productos por el precio de uno: secadora de pelo y calentador para el hogar.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">De la mano de esta publicidad encontramos la que promov\u00eda el calentador el\u00e9ctrico para el rizador de pelo, con el que\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">todo lo que se necesita hacer es conectar el cord\u00f3n flexible a\u00a0la corriente de luz el\u00e9ctrica, e inmediatamente se calentar\u00e1 el rizador<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Secadora y tenaza de pelo que hoy se utilizan de manera com\u00fan para modelar el cabello, pero que por aquellos a\u00f1os significar\u00edan, sin duda, toda una revoluci\u00f3n para la<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0coiffure<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, tambi\u00e9n beneficiada por la entrada de la electricidad al pa\u00eds.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Para los se\u00f1ores, que como hemos visto, no estaban exentos de vanidad, aparecieron tambi\u00e9n m\u00faltiples avisos en la publicidad de la \u00e9poca. Fue por ello\u00a0que\u00a0el<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Hair\u00a0Grower<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0se ofrec\u00eda gratuitamente a todos aquellos que escribieran a John\u00a0Craven-Burleigh, solicitando una caja gratuita de su producto para la p\u00e9rdida de pelo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En este caso, John\u00a0Craven-Burleigh\u00a0confesaba a su potencial clientela que \u00e9l sab\u00eda\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">por experiencia propia que<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0\u2013su producto\u2013<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0s\u00ed lo hace crecer. Hace a\u00f1os\u00a0encontr\u00e1bame\u00a0completamente calvo y a los cuarenta d\u00edas de emplear mi preparaci\u00f3n me sali\u00f3 un pelo hermoso y espeso<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Sobra decir que en la imagen se aprecia la abundante cabellera y bigote de nuestro personaje, a quien, por cierto, los\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">regeneradores de cabello<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0que he mencionado antes como productos milagrosos para la calvicie no le hab\u00edan ayudado seg\u00fan atestiguaba en la misma publicidad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Regeneradores y cartas\u00a0parisinas\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La marca\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La\u00a0Pertuisine<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, por su parte, ensayaba tambi\u00e9n un nuevo tipo de avisos, esta vez a partir de los testimonios que los usuarios de su producto escrib\u00edan, para dejar constancia de las maravillas de esta loci\u00f3n sobre las cabezas calvas de los hombres. Las cartas que incluyen estaban fechadas en 1907, y todas ellas con domicilio en Par\u00eds, para dar m\u00e1s soporte y credibilidad al producto que ofrec\u00eda, lo cual era congruente con el esp\u00edritu afrancesado de la \u00e9poca.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mi pelada queda\u00a0completamente curada y los pelos han crecido de nuevo como lo atestigua la fotograf\u00eda que le adjunto con esta carta<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, firmaba V\u00edctor\u00a0Hauchegorne\u00a0en su nota. Y por si hab\u00eda alguna duda, el anuncio inclu\u00eda tambi\u00e9n la declaraci\u00f3n de los amigos de V\u00edctor, que atestiguaban que el pelo de este hab\u00eda crecido \u00a1en dos meses! Los productos se vend\u00edan en Casa de los Sres. Labadie,\u00a0Sucs\u00a0y C\u00eda. Droguer\u00eda de La Profesa en M\u00e9xico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Finalmente, otra estrategia, quiz\u00e1 la que m\u00e1s pegaba en la presunci\u00f3n y vanidad de los\u00a0caballeros, fue aquella que clamaba por la juventud. Por qu\u00e9 hacerse viejo, rezaba el provocador anuncio del Restaurador Vegetal del Cabello que restitu\u00eda\u00a0al pelo cano su color\u00a0natural. En efecto, la imagen del mismo caballero, con y sin canas, parec\u00eda certificar a este t\u00f3nico como la fuente de la eterna juventud.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">\u00bfFranc\u00e9s o Estadunidense?\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Sorprende constatar que la fama de los productos de belleza galos no era ajena a los estadunidenses, que trataron de combatir la preeminencia francesa en su mismo terreno. As\u00ed, en el anuncio del tratamiento\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Foso<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de una casa de Cincinnati, hac\u00eda alarde de que sus remedios eran incluso mejores que aquellos y ofrec\u00edan una medicina gratis para la calvicie pero que adem\u00e1s quita la caspa, restaura el cabello encanecido prematuramente a su primitivo color,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">quita la ti\u00f1a y produce un crecimiento abundante en las pesta\u00f1as y cejas y en los cr\u00e1neos m\u00e1s brillantes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Y para fortalecer su argumento, inclu\u00edan en la publicidad el testimonio de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mlle. Riva, famosa contralto francesa, quien afirmaba: parece incre\u00edble que teniendo como tenemos en Par\u00eds, una pasmosa cantidad de preparaciones para el cabello, tengamos que ir a Estados Unidos por una que verdaderamente haga crecer el pelo<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La estrategia de mercadotecnia se replicaba, pues los franceses \u2013en este caso a trav\u00e9s de Mlle. Riva\u2013 como autoridades que eran en las cuestiones de belleza, reconoc\u00edan en la publicidad la jerarqu\u00eda de los estadunidenses en los temas de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">la\u00a0coiffure<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Les daban, como quien dice, una\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">sopa de su propio chocolate<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_23816\" aria-describedby=\"caption-attachment-23816\" style=\"width: 461px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-23816 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_002.jpg\" alt=\"\" width=\"461\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_002.jpg 461w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_002-173x300.jpg 173w\" sizes=\"(max-width: 461px) 100vw, 461px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23816\" class=\"wp-caption-text\">Publicidad de \u201cPokorny\u201d recorte de peri\u00f3dico en El Imparcial, M\u00e9xico, Imprenta de F. D\u00edaz de Le\u00f3n y Santiago White, [s. f.].<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En fin, que los tintes para cabello, los productos milagrosos para evitar la calvicie, las pelucas que lograban que las mujeres llegaran al matrimonio o fueran menos feas, y los t\u00f3nicos que ofrec\u00edan una apariencia juvenil, se exhibieron de manera regular en los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca como un ejemplo de todos aquellos art\u00edculos que promet\u00edan a damas y caballeros lucir mejor.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Son ejemplo, tambi\u00e9n, de c\u00f3mo la mercadotecnia iba apareciendo en las publicaciones de una forma cada vez m\u00e1s insistente por su frecuencia,\u00a0pero tambi\u00e9n por los mensajes que inclu\u00eda.\u00a0Sorprende descubrir en algunas estrategias que se han ido sofisticando, pero que al cabo de un siglo parecen actuales, como es el caso de los testimonios de las im\u00e1genes comparativas donde hay un antes y un despu\u00e9s, de la idea de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">pru\u00e9belo gratis<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, y sin duda en la esencia misma de los productos que se ofrecen y son id\u00e9nticos a los que ahora se promueven por otros medios.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Vale la pena subrayar que la mayor\u00eda de los productos eran fabricados o comercializados en el extranjero, o bien llevaban por nombre\u00a0un apellido franc\u00e9s, ingl\u00e9s o que remit\u00eda a alg\u00fan \u00e1mbito no nacional. Se repet\u00eda con ello la afinidad de las clases media y alta porfiristas por lo que suced\u00eda allende nuestras fronteras, ya fuera en el pa\u00eds vecino del norte, o en Europa, como sin\u00f3nimo de civilizaci\u00f3n y cultura.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">A pesar de esta penetraci\u00f3n extranjerizante en el pa\u00eds que se destaca e incluso se hace alarde en el poema de Guti\u00e9rrez N\u00e1jera que abre este texto, el famoso Duque Job no resisti\u00f3 la tentaci\u00f3n de rescatar y resaltar la belleza mexicana en el retrato de su famosa Duquesa, a la\u00a0que\u00a0hasta las espa\u00f1olas,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">yankees<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y francesas envidiar\u00edan por su belleza y travesura, pero tambi\u00e9n, en buena medida, por sus dorados rizos \u2013que ser\u00edan m\u00e1s bellos seguramente que los que ofrec\u00edan\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Godefroy\u00a0<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">o<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Pokorny<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En conclusi\u00f3n, estos anuncios nos revelan, en conjunto, las preocupaciones de la sociedad que nos antecedi\u00f3; sus temores, deseos, gustos, preferencias o moda. La profusi\u00f3n de su aparici\u00f3n en los diarios indica que eran productos muy comerciales; pero quiz\u00e1 tambi\u00e9n nos hablan de la forma en la que se inculc\u00f3 a finales del siglo XIX <\/span><span data-contrast=\"auto\">y principios del XX <\/span><span data-contrast=\"auto\">el gusto por una forma de ser o aparentar. De pronto, y gracias al \u00e9nfasis de la publicidad, pudo parecer importante en M\u00e9xico el pintarse el cabello, usar postizos o chongos, o dejar de ser calva, deseos que quiz\u00e1 ya eran prioritarios antes de convertirse en una moda.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_23818\" aria-describedby=\"caption-attachment-23818\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23818 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_004.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"627\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_004.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_004-300x235.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_25_004-768x602.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23818\" class=\"wp-caption-text\">Publicidad de \u201cPokorny\u201d recorte de peri\u00f3dico en El Imparcial, M\u00e9xico, Imprenta de F. D\u00edaz de Le\u00f3n y Santiago White, [s. f.].<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En todo caso, lo que los avisos de publicidad nos ense\u00f1an es que entonces, como ahora, la vanidad era una cuesti\u00f3n importante y un buen negocio para muchos. Lo confirman m\u00e1s de un siglo de practicarlo y un mercado en aumento para estos productos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Cu\u00e9llar, Jos\u00e9 Tom\u00e1s de,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Baile y cochino<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Conaculta, 2013.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Ortiz Gait\u00e1n, Julieta,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Im\u00e1genes del deseo. Arte y publicidad en la prensa ilustrada mexicana (1894-1939)<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">UNAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2003.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">L\u00b4Oreal. 1909-1956: Los primeros pasos, la construcci\u00f3n de un modelo, en <a href=\"http:\/\/www.loreal.es\/el-grupo\/historia\/1909-1956---los-primeros-pasos--la-construcci\u00f3n-de-un-modelo\">http:\/\/www.loreal.es\/el-grupo\/historia\/1909-1956&#8212;los-primeros-pasos&#8211;la-construcci\u00f3n-de-un-modelo<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"4\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">200 a\u00f1os de moda en El Palacio, en <a href=\"https:\/\/entertainmentsg.com\/prozati-1048\/\">https:\/\/entertainmentsg.com\/prozati-1048\/<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lillian Brise\u00f1o Senosiain Tecnol\u00f3gico de Monterrey, Campus Santa Fe En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 25. La publicidad jug\u00f3 un papel destacado a partir de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX para alentar a los hombres y mujeres de entonces a sostener un alto umbral de belleza que consist\u00eda en recuperar la mejor cabellera, alimentar melenas envidiables, colocarse postizos para conseguir marido o aplicar t\u00f3nicos con el fin de permanecer j\u00f3venes. La vanidad se potenciaba con productos europeos o estadounidenses que atra\u00edan consumidores desde las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos y las vitrinas de los comercios. Desde las puertas de la Sorpresa hasta la esquina del Jockey Club, no hay espa\u00f1ola, yankee o francesa, ni m\u00e1s bonita, ni m\u00e1 traviesa que la duquesa del duque Job. \u00c1gil, nerviosa, blanca, delgada, media de seda bien estirada, gola de encaje, cors\u00e9? de !crac!, nariz peque\u00f1a, garbosa, cuca, y palpitantes<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1288],"tags":[142,1293,335],"class_list":{"0":"post-5417","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-25","8":"tag-belleza","9":"tag-cabellos","10":"tag-publicidad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5417"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23867,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5417\/revisions\/23867"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}