﻿{"id":5227,"date":"2015-01-09T13:23:46","date_gmt":"2015-01-09T19:23:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=5227"},"modified":"2021-05-04T10:00:40","modified_gmt":"2021-05-04T15:00:40","slug":"la-fortaleza-de-san-carlos-de-perote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-fortaleza-de-san-carlos-de-perote\/","title":{"rendered":"La fortaleza de San Carlos de Perote"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Jairo Eduardo Jim\u00e9nez Sotero<br \/>\nUniversidad Veracruzana<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 24<\/span>.<\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #d52580;\">En m\u00e1s de dos siglos de vida, esta fortaleza veracruzana alberg\u00f3 tropas de la corona espa\u00f1ola, estudiantes militares, soldados estadunidenses, revolucionarios, alemanes, italianos y japoneses durante la segunda guerra mundial, as\u00ed como presos comunes. Su historia hoy se puede apreciar como museo.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_5228\" aria-describedby=\"caption-attachment-5228\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/9-800x450.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-5228\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/9-800x450.jpg\" alt=\"9 (800x450)\" width=\"630\" height=\"434\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5228\" class=\"wp-caption-text\">Entrada a la fortaleza de San Carlos, 2009, Perote, fotograf\u00eda de Jairo Eduardo Jim\u00e9nez Sotero<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"right\">Las estatuas de dos soldados de la corona espa\u00f1ola reciben al visitante cuando se ingresa al castillo de San Carlos de Perote. Representan a los centinelas Francisco Ferrer y Jaime Castells, quienes por abandonar la guardia en el baluarte de Figueres, Catalu\u00f1a, a fin de batirse por el amor de Olalla de Clots, y pese a haber muerto ambos en el encuentro, fueron condenados a montar eterna vigilancia en ultramar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5229\" aria-describedby=\"caption-attachment-5229\" style=\"width: 293px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Planta-de-la-fortaleza-de-San-Carlos-Perote-533x800.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-5229   \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Planta-de-la-fortaleza-de-San-Carlos-Perote-533x800.jpg\" alt=\"Planta de la fortaleza de San Carlos Perote (533x800)\" width=\"293\" height=\"439\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5229\" class=\"wp-caption-text\">Murgu\u00eda e hijos, Planta de la fortaleza de San Carlos de Perote, litograf\u00eda, en<br \/>Manuel Rivera Cambas, Historia antigua y moderna de Jalapa, M\u00e9xico, Imprenta de I. Cumplido, 1869. Biblioteca \u201cErnesto de la Torre Villar\u201d-Instituto Mora<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La toma de La Habana en 1762 por parte del imperio brit\u00e1nico y el estado\u00a0deplorable en que se hallaban San Juan de Ul\u00faa y las murallas que proteg\u00edan\u00a0 a Veracruz llevaron al virrey Joaqu\u00edn de Montserrat, marqu\u00e9s de Cruillas, a pedir el apoyo de la corona para la fortificaci\u00f3n del puerto, lo cual supon\u00eda la necesidad de erigir en el pueblo de Perote, sobre el Camino Real, y a <i>tres tr\u00e1nsitos regulares de tropas <\/i>del puerto, un almac\u00e9n para la gran cantidad de pertrechos que requerir\u00edan las tropas, y que el clima caluroso de la costa echar\u00eda a perder. El proyecto se inscrib\u00eda, por lo dem\u00e1s, en el proceso reformista emprendido por la nueva casa reinante de los Borbones, que se propon\u00eda que el imperio espa\u00f1ol recuperara el sitio que tuvo en el concierto de las naciones europeas, e inclu\u00eda la modernizaci\u00f3n de la infraestructura militar. Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1763, llegar\u00eda a Nueva Espa\u00f1a el ingeniero brigadier Manuel de Santisteban, quien pronto se ocupar\u00eda de reconocer tanto las defensas del puerto como las de tierra adentro, y decidi\u00f3 levantar una fortaleza en Perote, para tambi\u00e9n asegurar las ciudades de Puebla y M\u00e9xico, y ser puesto de vigilancia, no s\u00f3lo del paso de personas, sino de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Baluarte-de-San-Carlos-Perote-800x534.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-5232 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Baluarte-de-San-Carlos-Perote-800x534.jpg\" alt=\"Baluarte de San Carlos Perote (800x534)\" width=\"293\" height=\"460\" \/><\/a>Los trabajos de\u00a0 construcci\u00f3n se aprobaron en 1769, en el virreinato de Carlos Francisco, marqu\u00e9s de Croix. Al a\u00f1o siguiente se iniciaron, a cargo de Santisteban, y concluyeron en 1777, con el virrey Antonio de Mar\u00eda de Bucareli. La fortaleza recibi\u00f3 el nombre de San Carlos, en honor del entonces rey Carlos III de Borb\u00f3n (1759-1788). Se trata de un recinto de planta cuadrada, cuyos \u00e1ngulos terminan en baluartes, puestos bajo la advocaci\u00f3n de San Carlos, San Antonio, San Juli\u00e1n y San Jos\u00e9; con un foso protector, trincheras y troneras que rematan los muros y que son resultado de una arquitectura b\u00e9lica funcional. La fortaleza de San Carlos de Perote ser\u00eda sede del primer Colegio Militar de M\u00e9xico entre 1823 y 1827, y en la guerra con Estados Unidos fue utilizada por las huestes de este pa\u00eds como prisi\u00f3n y sitio para vigilar a las guerrillas, que le causaban muchos problemas. M\u00e1s tarde, el ej\u00e9rcito republicano intent\u00f3 volarlo en v\u00edsperas de la invasi\u00f3n francesa, en 1863, a fin de que no sirviera al enemigo, sin conseguirlo, aun cuando s\u00ed se provoc\u00f3 una explosi\u00f3n en el pueblo cercano.Ya en el siglo XX, durante la revoluci\u00f3n mexicana, el edificio se emple\u00f3 como c\u00e1rcel por parte de las tropas federales y las constitucionalistas, y m\u00e1s tarde, durante la segunda guerra mundial, fue centro de reclusi\u00f3n para los ciudadanos alemanes, italianos y japoneses que permanecieron en M\u00e9xico. A partir de agosto de 1949 se convirti\u00f3 en reclusorio del estado de Veracruz, y as\u00ed continu\u00f3 hasta su cierre en marzo de 2007.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5233\" aria-describedby=\"caption-attachment-5233\" style=\"width: 819px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Vista-Lateral-Panoramica-lateral-de-San-Carlos-copia.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-5233   \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Vista-Lateral-Panoramica-lateral-de-San-Carlos-copia.jpg\" alt=\"Vista Lateral Panoramica lateral de San Carlos - copia\" width=\"819\" height=\"457\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5233\" class=\"wp-caption-text\">Muro lateral poniente de la fortaleza de San Carlos, 2008, Perote, fotograf\u00eda de pacom\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista <em>BiCentenario<\/em>.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jairo Eduardo Jim\u00e9nez Sotero Universidad Veracruzana En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 24. En m\u00e1s de dos siglos de vida, esta fortaleza veracruzana alberg\u00f3 tropas de la corona espa\u00f1ola, estudiantes militares, soldados estadunidenses, revolucionarios, alemanes, italianos y japoneses durante la segunda guerra mundial, as\u00ed como presos comunes. Su historia hoy se puede apreciar como museo. Las estatuas de dos soldados de la corona espa\u00f1ola reciben al visitante cuando se ingresa al castillo de San Carlos de Perote. Representan a los centinelas Francisco Ferrer y Jaime Castells, quienes por abandonar la guardia en el baluarte de Figueres, Catalu\u00f1a, a fin de batirse por el amor de Olalla de Clots, y pese a haber muerto ambos en el encuentro, fueron condenados a montar eterna vigilancia en ultramar. 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