﻿{"id":5068,"date":"2014-11-21T13:10:08","date_gmt":"2014-11-21T19:10:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=5068"},"modified":"2021-05-03T14:54:06","modified_gmt":"2021-05-03T19:54:06","slug":"correo-del-lector-4-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/correo-del-lector-4-2\/","title":{"rendered":"Correo del Lector #4"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CARTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5075\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo6.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"122\" height=\"118\" \/><\/a>Hago referencia al art\u00edculo de Laura Su\u00e1rez de la Torre: &#8220;Y se hizo la imagen de Hidalgo&#8221; (<em>BiCentenario<\/em> 1) y le transmito la existencia de una leyenda que dice que la imagen que hoy reconocemos como del padre de la patria corresponde, en realidad, al doctor Samuel Hahnemann, fundador de la homeopat\u00eda. Se cuenta que a una persona que conoci\u00f3 a Hidalgo se le pregunt\u00f3 acerca de su imagen, y que luego de describirlo le mostraron algunos retratos, entre ellos uno de Hahnemann, al que le encontr\u00f3 parecido. \u00bfQu\u00e9 opina la autora al respecto? \u00bfHabr\u00e1 servido ese retrato para definir la imagen del cura de Dolores?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Arno Burkholder de la Rosa, historiador.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que Samuel Hahnemann fue el modelo; que el pintor Joaqu\u00edn Ram\u00edrez bas\u00f3 su retrato en una escultura de madera y las pl\u00e1ticas que tuvo con los hermanos de Hidalgo; que no ten\u00eda esos rasgos, etc\u00e9tera. Para responder a su atento se\u00f1alamiento, habr\u00eda que recordar que en el arte se habla de &#8220;escuelas&#8221;, en el sentido de que cada una hace las cosas a la manera de \u00e9l. Para nosotros ser\u00e1 siempre muy dif\u00edcil hablar de la &#8220;verdadera&#8221; imagen del &#8220;Padre de la Patria&#8221;, lo que s\u00ed debemos aceptar es que \u00e9sta se hizo en el tiempo y que los mexicanos la identificamos sin problema, aunque quiz\u00e1 no corresponda al Miguel Hidalgo de carne y hueso.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>LST<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuento de Ana Su\u00e1rez (<em>BiCentenario <\/em>1) sobre las operaciones de compraventa de indios mayas entre M\u00e9xico y Cuba me conmovi\u00f3. Me gustar\u00eda saber si los &#8220;contratos&#8221; que legalizaban dichas operaciones fueron un antecedente o se relacionan con los tratos que se hac\u00edan con los indios que eran enganchados para trabajar en las haciendas mediante pagos por adelantado, que, a la postre, se convert\u00edan en una deuda impagable, que tan bien describen Ricardo Pozas en <em>Juan P\u00e9rez Jolote<\/em> y John K. Turner en <em>M\u00e9xico b\u00e1rbaro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Javier Romero Cort\u00e9s, estudiante.<\/em><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5069 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"606\" height=\"302\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agradezco el gentil comentario. Es cierto: entre los contratos firmados en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n a mediados del siglo XIX y los descritos por Pozas y Turner en sus libros respectivos hay un claro v\u00ednculo, si bien con los matices propios de las etapas y los lugares en que se hicieron. Todos pretend\u00edan, en suma, disfrazar una forma de trabajo esclavista con un documento &#8220;voluntario&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>AS<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felicito a Mar\u00eda Concepci\u00f3n Mart\u00ednez por su relator\u00eda sobre el Multifamiliar Miguel Alem\u00e1n (<em>BiCentenario <\/em>3), pues es un tema que merece el estudio de todos los profesionistas interesados en el desarrollo urbano. Es indudable que, cada vez m\u00e1s, las ciudades ser\u00e1n un conjunto de <em>ghettos<\/em> (unidades habitacionales) y que el D.F., donde ha habido varias experiencias de este tipo (Miguel Alem\u00e1n, Ju\u00e1rez, Tlatelolco, El Rosario) no podr\u00e1 escapar. Sin embargo, se ignora a\u00fan la f\u00f3rmula de administraci\u00f3n id\u00f3nea para ellos. La entrevista ilustra con claridad los cambios acaecidos cuando se pas\u00f3 de la gesti\u00f3n centralizada por el ISSSTE a la llevada por los due\u00f1os de los departamentos. Sin embargo, en mi opini\u00f3n, falt\u00f3 abordar un aspecto cardinal en la vida de estos conjuntos: la inseguridad causada por las pandillas que comenzaron a proliferar desde los a\u00f1os 1970. Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 opina la autora para el caso del multifamiliar que estudia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Ra\u00fal Lozano, Tlatelolco.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a style=\"color: #0f3647; font-size: 14.3999996185303px; line-height: 19.2000007629395px;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5070 alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo1.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"313\" height=\"185\" \/><\/a>En la investigaci\u00f3n que realizamos en el Centro Urbano Presidente Alem\u00e1n, se abord\u00f3, entre otros temas, y a partir de la visi\u00f3n de los vecinos, el de la inseguridad. Seg\u00fan algunos, \u00e9sta fue una de las consecuencias del retiro de la administraci\u00f3n por parte del ISSSTE. Recomiendo al se\u00f1or Lozano que revise las distintas publicaciones aparecidas en el Instituto Mora sobre el multifamiliar Alem\u00e1n, donde podr\u00e1 ver los diversos resultados del estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>CM<\/em><\/p>\n<p><strong style=\"font-size: 14.3999996185303px; line-height: 19.2000007629395px; text-align: justify;\"><a style=\"color: #0f3647;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-tAi??tulo2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5071\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo2.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"146\" height=\"488\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CONSULTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\nA?Es cierto que antes se pensaba que los pies peque\u00f1os en las mujeres eran sensuales?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Rosa Castillo,Tacubaya.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, en el siglo XIX se pensaba que los pies peque\u00f1os eran un s\u00edmbolo de belleza y sensualidad. Las mujeres mexicanas gustaban de presumirlos, mostr\u00e1ndolos por debajo de la falda. Se trataba de un atrevimiento muy grande para la \u00e9poca; de all\u00ed que las faldas de picos propias del vestido de china poblana fueran juzgadas como un atuendo impropio para las &#8220;mujeres decentes&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfEs cierto que Joaqu\u00edn de la Cantolla y Rico, nuestro famoso volador de globos aerost\u00e1ticos, debe ser considerado el primer aeronauta mexicano?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Miguel Valero, aficionado a la aviaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos lo piensan as\u00ed, pero al parecer el primero fue el guanajuatense Benito Le\u00f3n Acosta (1819-1886), ingeniero egresado de la Escuela de Miner\u00eda, quien 20 a\u00f1os antes que Cantolla construy\u00f3 un globo, con el cual logr\u00f3 ascender desde la plaza de toros de San Pablo, en la ciudad de M\u00e9xico, el 3 de abril de 1842.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5072 alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo3.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"284\" height=\"412\" \/><\/a>\u00bfDesde cu\u00e1ndo se celebra en M\u00e9xico el d\u00eda de las madres?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Madre sin memoria.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de las madres se estableci\u00f3 en M\u00e9xico en 1922, durante el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Fue una iniciativa de la Iglesia cat\u00f3lica, impulsada por el diario <em>Exc\u00e9lsior<\/em>, que realiz\u00f3 una campa\u00f1a de varias semanas para que se organizaran homenajes y festejos el 10 de mayo. Se buscaba exaltar la maternidad y fortalecer a la familia, disgregada por la revoluci\u00f3n reciente. Tambi\u00e9n se quer\u00eda poner un freno a la educaci\u00f3n racionalista, el avance del feminismo y la liberaci\u00f3n en el vestir y las costumbres que ya se viv\u00eda en esa d\u00e9cada. La iniciativa fue apoyada por el arzobispo Jos\u00e9 Mora y del R\u00edo y por el secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica Jos\u00e9 Vasconcelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfSAB\u00cdAS QU\u00c9?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En Durango se descubri\u00f3 el suero antialacr\u00e1nico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durango ha sido siempre conocido como la tierra de los alacranes, pues en ella estos ar\u00e1cnidos han cobrado innumerables vidas. Pese a las distintas campa\u00f1as religiosas y civiles que se emprendieron desde la \u00e9poca colonial y durante todo el siglo XIX para acabar con la amenaza, por muchos a\u00f1os se desconoci\u00f3 el remedio que ayudara a cancelar los efectos de su ponzo\u00f1oso aguij\u00f3n. La labor se dividi\u00f3 entre el ayuntamiento de la ciudad de Durango, que compraba por docena los alacranes entregados vivos o muertos, y la intervenci\u00f3n divina de San Jorge, quien se convirti\u00f3 en el patr\u00f3n de la ciudad para proteger a las familias del piquete de alacr\u00e1n, a cuya imagen se le llevaban ofrendas a\u00f1o con a\u00f1o y se le rezaba invocando su auxilio con una oraci\u00f3n popular: &#8220;San Jorge Bendito, amarra tu animalito&#8221;: <a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5073\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo4.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"312\" height=\"203\" \/><\/a>Se\u00f1or san Jorge bendito,\/ por tu gloria celestial\/ y tu poder especial,\/ l\u00edbranos de todo mal,\/ de sabandijas y v\u00edboras,\/ de todo bicho rabioso,\/ de piquetes de alacr\u00e1n\/ y de animal ponzo\u00f1oso\/ y de pecado mortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda d\u00e9cada del siglo XX, cuando se calculaba un promedio de 44 defunciones por a\u00f1o causadas por las picaduras de alacr\u00e1n, dos cient\u00edficos de Durango desarrollaron un suero que result\u00f3 el remedio perfecto contra los efectos del mortal veneno. En la Segunda Convenci\u00f3n M\u00e9dica, celebrada en Torre\u00f3n, Coahuila, en septiembre de 1931, Carlos Le\u00f3n de la Pe\u00f1a Gavil\u00e1n (1890-1947) e Isauro Venzor Fuedesi (1888-1943) presentaron un estudio titulado <em>El alacr\u00e1n de Durango. Clasificaci\u00f3n y distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica en el estado. Sintomatolog\u00eda de la intoxicaci\u00f3n producida por su piquete. Eficacia del tratamiento seroter\u00f3pico<\/em>, en el cual dieron a conocer los resultados vistos en 300 casos en que se aplic\u00f3 el suero contra los alacranes. Desde entonces, se han salvado muchas vidas en M\u00e9xico y en otras partes del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>POR AMOR A LA HISTORIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porfirio Francisco Rodelas \u00c1lvarez trabaja en el Hotel Fort\u00edn de las Flores, como auxiliar de mantenimiento. Joven padre de familia, se ayuda econ\u00f3micamente dando visitas guiadas a los turistas. Y es que Porfirio es un enamorado de su pueblo natal, que gusta de mostrar a los viajeros mientras camina sin prisa, dejando ver la belleza y el colorido de los jardines y aspirando el aroma de sus flores, rumbo a la antigua estaci\u00f3n del ferrocarril. Luego les acompa\u00f1a a C\u00f3rdoba, Orizaba o Coscomatepec y les cuenta la historia de cada lugar, de cada edificio, de cada monumento, que \u00e9l conoce bien pues &#8211;dice&#8211; se ha puesto a estudiarlas, as\u00ed logra que se aprecien mejor los lugares maravillosos que tiene su estado y que quienes lo visitan se lleven algo bonito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5074 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Sin-t\u00edtulo5.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo\" width=\"291\" height=\"349\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Si desea contribuir al correo del lector, m\u00e1ndenos sus escritos a: <em><a href=\"mailto:bicentenario@mora.edu.mx\">bicentenario@institutomora.edu.mx<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARTAS Hago referencia al art\u00edculo de Laura Su\u00e1rez de la Torre: &#8220;Y se hizo la imagen de Hidalgo&#8221; (BiCentenario 1) y le transmito la existencia de una leyenda que dice que la imagen que hoy reconocemos como del padre de la patria corresponde, en realidad, al doctor Samuel Hahnemann, fundador de la homeopat\u00eda. 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