﻿{"id":494,"date":"2010-05-04T21:24:09","date_gmt":"2010-05-05T02:24:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistabicentenario.com.mx\/?p=494"},"modified":"2024-12-17T16:59:55","modified_gmt":"2024-12-17T22:59:55","slug":"1975-el-ano-en-que-chicago-vino-a-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/1975-el-ano-en-que-chicago-vino-a-mexico\/","title":{"rendered":"1975: El a\u00f1o que Chicago vino a M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Leonides Afendulis Garc\u00eda<br \/>\nInstituto Polit\u00e9cnico Nacional<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 8.<\/strong><\/span><\/h4>\n<address><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Chicago-B-8.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2444 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Chicago-B-8.png\" alt=\"Chicago B-8\" width=\"415\" height=\"328\" \/><\/a><\/address>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El campeonato mundial de futbol celebrado en 1970 dio un respiro al gobierno mexicano, interesado en tener en calma a la juventud y en distraer a la poblaci\u00f3n que a\u00fan ten\u00eda fresca en la memoria la masacre de Tlatelolco de 1968. Y que el 2 de octubre no se olvida quedaba m\u00e1s que claro al escuchar a la mayor\u00eda de las bandas nacionales de rock, que dejaron de interpretar canciones de grupos extranjeros y comenzaron a componer sus propias canciones en espa\u00f1ol y a comunicar mensajes m\u00e1s afines a las nuevas generaciones y la realidad del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, la oposici\u00f3n segu\u00eda y provocaba problemas. El movimiento guerrillero avanzaba con Lucio Caba\u00f1as, Genaro V\u00e1zquez y la Liga 23 de Septiembre parec\u00eda extenderse. Los estudiantes tampoco se conservaban tranquilos. El presidente Luis Echeverr\u00eda, quien como secretario de Gobernaci\u00f3n hab\u00eda sido corresponsable de los sucesos del 68, no se detuvo para hacer sentir su mano dura el 10 de junio de 1971. Ese d\u00eda, llamado tambi\u00e9n Jueves de Corpus, el grupo paramilitar conocido como \u201cLos Halcones\u201d, que se hallaba al servicio del Departamento del Distrito Federal, reprimi\u00f3 brutalmente una marcha de protesta en los alrededores de la Escuela Normal de Maestros, llevando a cabo otra matanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el \u00e1nimo de congraciarse con la juventud nacional, Carlos Hank Gonz\u00e1lez, entonces gobernador del estado de M\u00e9xico, autoriz\u00f3 a Luis de Llano, Eduardo L\u00f3pez Negrete y otros j\u00f3venes de familias adineradas para que organizaran un Festival Rock y Ruedas en Av\u00e1ndaro, el cual se celebrar\u00eda los siguientes 12 y 13 de octubre. El programa era que durante todo un d\u00eda y toda una noche se presentaran grupos de rock y que la jornada musical terminara con una carrera de autos. Hank Gonz\u00e1lez hac\u00eda su juego, considerando que no ten\u00eda nada que perder, pues, si las cosas marchaban bien, sus aspiraciones pol\u00edticas se ver\u00edan fortalecidas y, en caso contrario, sabr\u00eda como deslindarse de cualquier tipo de responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evento se llev\u00f3 a cabo con \u00e9xito y tranquilidad. Sin embargo, al otro d\u00eda del evento, y con una actitud terriblemente amarillista, la prensa se dio vuelo inventando desastres. Se reportaron, por ejemplo, cuatro muertos en el \u00e1rea del concierto, cuando en realidad los fallecimientos acaecieron, uno a 20 kil\u00f3metros, porque un desafortunado participante fue atropellado por un coche y el resto no hab\u00edan tenido nada que ver. Se public\u00f3 tambi\u00e9n que hubo una bacanal de sexo y drogas, y que se atendieron 224 casos de sobredosis, cuando el hospital civil L\u00f3pez Mateos de Valle de Bravo declar\u00f3 haber auxiliado s\u00f3lo a 27 muchachos intoxicados con estupefacientes, a los que dio de alta a las pocas horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho era que el gobierno, junto con el sector m\u00e1s conservador de la sociedad, se hallaban totalmente en contra de los llamados en la \u00e9poca \u201cjipitecas\u201d \u2013versi\u00f3n nacional de los hippies estadunidenses\u2013, a los que tildaban de desaseados y criticaban por su modo de vestir y su m\u00fasica. Surgieron as\u00ed los \u201choyos funkys\u201d, que eran sitios marginales donde estos grupos pod\u00edan reunirse. Los m\u00e1s emblem\u00e1ticos en el DF fueron el sal\u00f3n Chicago en el barrio de Peralvillo y El Herradero, por el rumbo de la colonia Agr\u00edcola Oriental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La represi\u00f3n y la escasez de oportunidades educativas y laborales aumentaron el resentimiento de la juventud lumpen contra las clases media y alta, que les representaban una forma de vida que, todos los d\u00edas, la televisi\u00f3n les restregaba en el rostro como algo inalcanzable. Fue en estas condiciones que, en el a\u00f1o de 1975, el gobierno de Echeverr\u00eda cancel\u00f3 la \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 visita de los Rolling Stones a la Ciudad de M\u00e9xico, permitiendo en cambio la actuaci\u00f3n en el Auditorio Nacional de la entonces triunfante banda Chicago. Los sucesos en los tres conciertos, que Leonides Af\u00e9ndulis nos ofrece en lo que es un testimonio de un gran momento de su adolescencia y que ahora comparte generosamente con nosotros, sirvieron de term\u00f3metro para medir el grado de alteraci\u00f3n e insatisfacci\u00f3n entre los j\u00f3venes, por lo menos en la capital de la rep\u00fablica. Con argumentos tramposos, como el de que la juventud nacional no estaba lista para ese tipo de espect\u00e1culos, el gobierno los prohibi\u00f3 totalmente. No fue sino hasta 1989, cuando volvi\u00f3 a haber en M\u00e9xico conciertos masivos de rock con cantantes nacionales e internacionales.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Alexis Leyva, m\u00fasico<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Testimonio<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me preguntas cu\u00e1l fue mi momento m\u00e1s prendido en la adolescencia, mi buen, y te respondo la neta que la visita a M\u00e9xico de la banda de rock Chicago. No me olvido de ese noviembre de 1975, cuando se present\u00f3 en el Auditorio Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo c\u00f3mo me emocion\u00e9 cuando supe que ven\u00edan, pues al inicio de ese a\u00f1o se hab\u00eda anunciado la llegada para el mes de agosto de los Rolling Stones, pero para el nefasto gobierno de Luis Echeverr\u00eda y las buenas conciencias mexicanas la imagen de excesos y desmadres que los Stones arrastraban no era nada recomendable. Por eso pap\u00e1 gobierno prefiri\u00f3 recibir a Chicago, se pensaba que esta banda no desquiciar\u00eda a los j\u00f3venes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me cae que todav\u00eda se me enchina el cuerpo nom\u00e1s de acordarme. Deseaba verlos, por ning\u00fan motivo me los quer\u00eda perder, lo dif\u00edcil era conseguir permiso para que mi hermana y yo pudi\u00e9ramos asistir. Pens\u00e9 que no nos dejar\u00edan ir por nuestra edad y por aquello de que al rock lo asociaban con drogas, sexo, desmanes y mil cosas m\u00e1s, pero mi pap\u00e1 se port\u00f3 buena onda y acept\u00f3. Me inform\u00e9 de la venta de boletos y mi jefe me pregunt\u00f3 cu\u00e1nto costaban las entradas y, \u00a1qu\u00e9 nos raya!, nos dio para dos de a cien pesos. Luego de eso me lanc\u00e9 a conseguirlos, no importaba para cu\u00e1l de las presentaciones, si para el 7, 8 \u00f3 9. Pero deja, antes te cuento cu\u00e1ndo conoc\u00ed el Auditorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como que entre sue\u00f1os me viene a la memoria \u2014y por lo mismo no me hagas mucho caso\u2014 que en una ocasi\u00f3n fui con mis pap\u00e1s y mis abuelitas. All\u00ed instalaban la Feria del Hogar; era un mar de gente entre puesto y puesto, donde vend\u00edan todo tipo de tiliches para la casa. Fue bien aburrido para m\u00ed, aparte de que no me compraron nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui por segunda vez \u2014y de eso s\u00ed que estoy completamente seguro\u2014 a una ceremonia de fin de cursos de la Academia Militarizada M\u00e9xico, donde estudiaba uno de mis t\u00edos. Ver a los cadetes y escuchar a la banda de guerra a mis seis a\u00f1os de edad hicieron que les dijera a mis pap\u00e1s que yo quer\u00eda ir a esa escuela, para ser soldado, pero no, cuando todo termin\u00f3, mi mam\u00e1 me dijo que ni estando loca me dejar\u00eda estudiar all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s memoria que hago, no recuerdo haber visitado otra vez el Auditorio hasta, como te platico, enterarme de los conciertos de Chicago. Ten\u00eda entonces catorce a\u00f1os de edad y s\u00ed, era un rockero en pa\u00f1ales, pero tener el chance de ir a una de las tocadas me provoc\u00f3 tal excitaci\u00f3n que la neta me dur\u00f3 desde la noticia de la visita hasta d\u00edas despu\u00e9s de celebrados los conciertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La venta de boletos fue a las diez de la ma\u00f1ana en el Auditorio Nacional. Llegu\u00e9 all\u00ed como a las ocho, y \u00a1c\u00e1mara mi amigo!, cu\u00e1l no ser\u00eda mi sorpresa que al llegar vi que sal\u00edan dos colas de la entrada que alcanzaban hasta la mism\u00edsima Avenida Reforma, volv\u00edan al Auditorio y lo rodeaban por sus dos costados hacia la parte de atr\u00e1s, donde se encuentran los teatros, para regresar a la explanada de enfrente. Me enter\u00e9 de que muchos chavos hab\u00edan llegado desde la noche anterior, todo con tal de ser los primeros en comprar sus boletos. En lo que las colas comenzaban a avanzar le puse atenci\u00f3n al Auditorio. La verdad se me hizo grand\u00edsimo y lo acentuaba la explanada tan llena de gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra cosa que me impresion\u00f3 fue estar rodeado de miles de j\u00f3venes como yo, con las m\u00e1s diversas vestimentas, adornados con collares, pulseras, colguijos, largas cabelleras, a la usanza setentera pues. Tengo que confesarte que me sent\u00ed bien apa\u00f1ado, pues yo apenas estudiaba la secundaria y tra\u00eda un corte de pelo casquete regular y mi vestuario no ten\u00eda nada de rockero, pero bueno, despu\u00e9s de un rato ya no me import\u00f3. De pronto las colas comenzaron a moverse y la excitaci\u00f3n nos contagi\u00f3 a todos los que est\u00e1bamos all\u00ed. \u00bfC\u00f3mo qu\u00e9 cuales colas, mi buen? Pues as\u00ed se les dec\u00eda a las filas. \u00bfQu\u00e9 te dicen cuando te quieres meter a una fila sin formarte? \u00a1A la cola, a la cola!, no sea maje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Total, que pas\u00f3 como hora y media en que \u00edbamos muy lentamente y, cuando ya me encontraba por los teatros, comenz\u00f3 el desmadre. Muchos se desesperaron y empezaron a salirse de las colas, corrieron hacia la entrada y dejamos de avanzar. F\u00edjate que, aunque la mayor\u00eda conserv\u00f3 su lugar, yo prefer\u00ed dejarle encargado el m\u00edo a una chava que estaba detr\u00e1s de m\u00ed y que me tiendo hacia la entrada, \u00a1y \u00f3rale!, al no respetar las colas, mucha de la banda intent\u00f3 dar portazo, pero la polic\u00eda impidi\u00f3 el paso, hubo vidrios rotos, se escuchaban gritos, chiflidos, mentadas de madre, era el caos. S\u00f3lo los que en ese momento se hallaban hasta adelante, m\u00e1s los que se lograron meter, tuvieron la suerte de comprar sus boletos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces vi las rejas de los costados del Auditorio y pens\u00e9 que, como era flaco, me podr\u00eda colar entre los barrotes y sin pensarlo m\u00e1s lo hice, pero \u00a1chale valedor!, que se me atora la hebilla del cintur\u00f3n. Pude zafarme gracias que, al verme, un mach\u00edn se acerc\u00f3 y de un jal\u00f3n la desator\u00f3. Le di las gracias y me dije que lo bueno era que mi hermana no hab\u00eda ido conmigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQue c\u00f3mo pude colarme o c\u00f3mo se me ocurri\u00f3? La verdad, mi amigo, es que en esos tiempos, aparte de estudiar la secundaria, yo empezaba a andar de vago por las tardes con mis cuates de la colonia, y pues se aprende mucho en la calle, uno se vuelve medio ma\u00f1oso \u00bfno? Eso hizo que me animara. Una vez dentro, vi que los polic\u00edas y el personal del Auditorio hab\u00edan ordenado a la gente y reiniciado la venta de boletos, entre miles de mentadas de madre que les propinaban todos los que se quedaron fuera. Me di cuenta de que mi \u00fanica salida era pedir a alguien de los formados que comprara los m\u00edos, pues nadie me iba a dejar meter en las colas. Ten\u00eda que ponerme al tiro y utilizar bien el verbo, como dec\u00edamos en aquellos tiempos, no me fueran a pi\u00f1ar y me bailaran con mis varos. A los tres primeros que les dije se negaron, y eso que les ofrec\u00ed una lana, hasta que un valedor me dijo: dame treinta varos y te los compro. Ni modo, cont\u00e9 y s\u00f3lo tra\u00eda 22 y lo de mi cami\u00f3n de regreso, pero \u00e9l se alivian\u00f3 y me hizo el paro. Minutos despu\u00e9s, que me parecieron una eternidad, ya ten\u00eda en mis manos dos boletos de balc\u00f3n lateral \u201cC\u201d para el d\u00eda 9 de noviembre de 1975, ocho de la noche, la tercera y \u00faltima actuaci\u00f3n que dar\u00eda Chicago.<\/p>\n<p><a style=\"color: #ff1493; text-decoration-line: underline; text-align: justify;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Boleto-Chicago-B-8.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2445 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Boleto-Chicago-B-8.png\" alt=\"Boleto Chicago B-8\" width=\"222\" height=\"293\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00edjate que el d\u00eda del primer toqu\u00edn rein\u00f3 el desorden. Lleg\u00f3 tal cantidad de chavos que no alcanzaron boleto y que por nada quer\u00edan perderse del concierto, as\u00ed que imag\u00ednate que desmadre. Quisieron dar portazo, los granaderos los reprimieron en pleno y ellos respondieron quemando un cami\u00f3n. El personal del Auditorio improvis\u00f3 sacando unas bocinas para que toda esa gente oyera el concierto en la explanada y as\u00ed se apaciguara. Ya sabes, al otro d\u00eda la prensa sataniz\u00f3 al personal rockero, y as\u00ed empez\u00f3 lo que despu\u00e9s se convirti\u00f3 en la prohibici\u00f3n del gobierno a los conciertos de rock, que dur\u00f3 muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 el d\u00eda del tercer concierto. Mi pap\u00e1 nos llev\u00f3 y despu\u00e9s de darnos algunas recomendaciones, mi hermana y yo estuvimos listos para la velada rockera. Luego de instalarnos en nuestros lugares, puse por primera vez atenci\u00f3n en el Auditorio por dentro; nada que ver con como est\u00e1 ahora, cab\u00eda m\u00e1s gente y, quitando los asientos de la zona de abajo, todos los dem\u00e1s eran de concreto. El lleno del lugar me impresion\u00f3. Una espesa nube de humo flotaba sobre nosotros \u2014pues sabr\u00e1s que en ese entonces se pod\u00eda fumar en el interior\u2014, era una mezcla de tabaco con dos-tres hornazos de mota que te llegaban por todos lados. A la distancia alcanzamos a ver c\u00f3mo, en algunas zonas donde se encontraba el personal m\u00e1s macizo, los granaderos intentaban apa\u00f1ar a algunos de ellos, pero en realidad fueron hechos aislados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hizo la oscuridad y al tiempo que se escuchaban las primeras notas, se encendieron luces de colores y aparecieron en el escenario: Peter Cetera, James Pankow, Terry Kath, Walter Parazaider, Robert Lamm, Danny Seraphine y Lee Loughnane, los siete magn\u00edficos, y su nueva adici\u00f3n en las percusiones: Laudir de Oliveira, \u00a1imag\u00ednatelo mi amigo, alineaci\u00f3n de lujo! Una griter\u00eda ensordecedora llen\u00f3 el lugar y la verdad no recuerdo con cual rola abrieron, pero todo el concierto fue un paseo por sus ocho discos grabados hasta esa fecha. Tocaron rolas de sus \u00faltimos discos \u201cOld Days\u201d y \u201cHarry Truman\u201d, pero el prendid\u00f3n total se dio con sus m\u00e1s que reconocidos \u00e9xitos, \u201c25 or 6 to 4\u201d, que no viajes valedor, nos transport\u00f3 al cielo lo prendido de esa rola. Siguieron otras como \u201cBegginings\u201d, \u201cI\u00b4m a man\u201d, \u201cSaturday in the park\u201d, \u201cQuestion 67-68\u201d; en esos momentos core\u00e1bamos y bail\u00e1bamos en nuestros asientos canci\u00f3n tras canci\u00f3n. \u00a1C\u00f3mo lo disfrut\u00e9! Es algo que por m\u00e1s que te lo platique, es&#8230; \u00bfc\u00f3mo te dir\u00e9?, algo interno, lo sientes. El saque de onda fue cuando un bonche de cabrones comenz\u00f3 a brincarse el enrejado que separaba las distintas secciones, quer\u00edan estar m\u00e1s junto al escenario. De volada la polic\u00eda trat\u00f3 de evitarlo, pero muchos alcanzaron a acercarse, todos est\u00e1bamos prendid\u00edsimos mi buen. Los m\u00fasicos estaban totalmente entregados y lo que ellos nos hablaban entre rola y rola era festejado por toda la audiencia, aunque no entendi\u00e9ramos lo que nos dec\u00edan. Me cae que esos tres conciertos marcaron definitivamente a la escena rockera de M\u00e9xico. Fueron entre dos horas, dos horas y media de gozo total. Cuando el concierto termin\u00f3 todos ped\u00edamos m\u00e1s, pero nos tuvimos que conformar. Por primera vez, M\u00e9xico hab\u00eda sido tocado por una banda de primera divisi\u00f3n a nivel mundial, porque la neta la visita de los Doors al Gran Forum de los hermanos Castro hab\u00eda sido s\u00f3lo para \u201cpirrurris\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo la caminata hacia la avenida Mariano Escobedo para tomar nuestro cami\u00f3n de regreso a casa. \u00c9ramos cientos los que nos dirig\u00edamos en esa direcci\u00f3n, una masa compacta y hermanada por el rock. Al poco vi en el Auditorio a Procul Harum y asist\u00ed a los Festivales de Blues, pero despu\u00e9s se consum\u00f3 la infame prohibici\u00f3n de m\u00e1s conciertos de rock en el Distrito Federal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero una vez que esa termin\u00f3, \u00a1c\u00e1mara cabr\u00f3n!, Deep Purple, Jethro Tull, el Tri, en fin, ha sido enorme la lista de excelentes bandas que se han presentado en el Auditorio. Despu\u00e9s, con el tiempo, se han habilitado otros lugares para conciertos como el Palacio de los Deportes, el Metropolitan, el Foro Sol. Pero quien me pregunte cu\u00e1l es el mejor lugar para ver y escuchar un concierto, sea de rock o de cualquier otro g\u00e9nero, sin pensarlo le digo: ll\u00e9guenle al Auditorio Nacional, y s\u00ed, mi buen, ese 9 de noviembre de 1975 qued\u00e9 marcado para siempre por el rock.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El campeonato mundial de futbol celebrado en 1970 dio un respiro al gobierno mexica no, interesado en tener en calma a la juventud y en distraer a la poblaciA?n que aA?n tenAi??a fresca en la memoria la masacre de Tla telolco de 1968. 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