﻿{"id":4797,"date":"2014-10-14T14:16:19","date_gmt":"2014-10-14T19:16:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=4797"},"modified":"2021-05-04T14:02:13","modified_gmt":"2021-05-04T19:02:13","slug":"el-puente-sobre-el-espinazo-del-diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-puente-sobre-el-espinazo-del-diablo\/","title":{"rendered":"El puente sobre el espinazo del diablo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antonio Avitia Hern\u00e1ndez.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico \/\u00a0<\/em><em>Durango,\u00a0<\/em><em>450 a\u00f1os de historia<\/em>, edici\u00f3n especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #e17b10;\"><strong>Temida por su altura y precipicios, esta zona monta\u00f1osa entre Durango y Mazatl\u00e1n siempre fue el reto a vencer para los ingenieros y constructores de caminos y v\u00edas ferroviarias. Desde 2013, el Puente Baluarte permite cruzarla y admirarla con otra mirada.<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_4801\" aria-describedby=\"caption-attachment-4801\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Fot.-Panoramio-P.B.-Mx-10mar2012-WIKICOMMONS-7-640x427.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4801 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Fot.-Panoramio-P.B.-Mx-10mar2012-WIKICOMMONS-7-640x427.jpg\" alt=\"Fot. Panoramio, P.B. Mx, 10mar2012-WIKICOMMONS (7) (640x427)\" width=\"640\" height=\"427\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4801\" class=\"wp-caption-text\">Puente Baluarte, vista a\u00e9rea, con licencia Creative Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>n su novela <em>El hombre nuevo<\/em>, Rafael Ceniceros y Villarreal narra los m\u00faltiples problemas que pasaba un viajero de finales del siglo XIX para viajar de Durango a Mazatl\u00e1n: <em>Ricardo emprendi\u00f3 su marcha (&#8230;) hasta la ciudad de Durango. Det\u00favose all\u00ed algunos d\u00edas para aprovechar la salida de algunos arrieros con quienes acompa\u00f1arse para no hacer solo un viaje molesto, pues de Durango a Mazatl\u00e1n no hay m\u00e1s que camino de herradura, peligroso porque las veredas que atraviesan la Sierra Madre, trepan frecuentemente por elevadas monta\u00f1as y serpentean por precipicios donde m\u00e1s de una vez han rodado los jinetes. En ese camino ascendente de la Sierra Madre se llega hasta un punto llamado La Cumbre, y de all\u00ed descendente, en tierra c\u00e1lida hasta la costa, hay senderos peligros\u00edsimos, sobre todo la cuesta conocida con el nombre de El Espinazo del Diablo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a este panorama orogr\u00e1fico, hubo intentos por resolver el problema que signific\u00f3 la comunicaci\u00f3n hacia la costa del Pac\u00edfico. Entre ellos figuran los decretos emitidos por el presidente Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, el 17 de mayo de 1843, en los que &#8220;sin mayor consecuencia&#8221;, orden\u00f3 la apertura de un camino entre el puerto de Mazatl\u00e1n, Sinaloa, y la ciudad de Durango.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la guerra de Reforma, el general y gobernador de la entidad, Domingo Caj\u00fan, organiz\u00f3 en 1860 una expedici\u00f3n militar desde la ciudad de Durango en contra de los liberales republicanos para ocupar el puerto de Mazatl\u00e1n. En el sinuoso camino por la Sierra Madre Occidental, fue emboscado y derrotado en el famoso accidente orogr\u00e1fico de El Espinazo del Diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas el 31 de diciembre de 1869, los ingenieros Banda y Aguado entregaron sus proyectos de trazo del camino de la sierra hacia el mar, que nunca se concretaron. Durante todo el resto del siglo XIX el camino serrano s\u00f3lo pudo ser transitado hasta el punto llamado Never\u00eda. En la primera d\u00e9cada del siglo XX se firmaron cuatro contratos, aunque nunca se concretaron, entre diversas instancias particulares y oficiales para tender una v\u00eda f\u00e9rrea que cruzara la Sierra Madre Occidental para unir las ciudades de Durango y Mazatl\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, el 19 de octubre de 1909 la Sierra Lumber Company y Ferrocarriles Nacionales de M\u00e9xico firmaron otro contrato con el gobierno federal y el estatal para tender la v\u00eda ferroviaria desde la capital a Llano Grande, municipio de Durango, de modo que al finalizar la \u00e9poca porfirista, casi se hab\u00eda terminado el proyecto. La <em>Lumber Company<\/em> utiliz\u00f3 el ferrocarril para sacar los pinos talados en la sierra y seccionados en los aserraderos de su propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno maderista continu\u00f3 la construcci\u00f3n del ferrocarril de Llano Grande a Mazatl\u00e1n en 1912. Para principios del a\u00f1o siguiente, los 105 kil\u00f3metros entre Durango y Llano Grande estaban pr\u00e1cticamente terminados; el tramo fue considerado como el primer segmento de la v\u00eda Durango-Mazatl\u00e1n. En 1919, Ferrocarriles Constitucionalistas de M\u00e9xico, bajo la direcci\u00f3n de Felipe Pescador, termin\u00f3 los 67 kil\u00f3metros del tramo de la Pur\u00edsima a Ci\u00e9nega de los Caballos, municipio de Durango y, en la l\u00ednea a Mazatl\u00e1n, se avanzaron 20 kil\u00f3metros m\u00e1s hasta El Salto, municipio de Pueblo Nuevo, en los terrenos propiedad de Pescador y la <em>Lumber Company<\/em>. Durante el periodo presidencial de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, los errores de dise\u00f1o llevaron el ramal de Pur\u00edsima a Ci\u00e9nega de los Caballos hasta Regocijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Puente-Baluarte-640x427.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-4802 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Puente-Baluarte-640x427.jpg\" alt=\"Puente Baluarte (640x427)\" width=\"640\" height=\"427\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1926 y 1929, la primera rebeli\u00f3n cristera, bajo el mando de Trinidad Mora, hizo de los tramos Durango-El Salto y Pur\u00edsima-Regocijo el objetivo de varias de sus acciones guerrilleras, como la del 16 de febrero de 1927, en estaci\u00f3n Never\u00eda, donde los cristeros descarrilaron el tren y dieron muerte a varios oficiales federales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a title=\"A?Anda suscrAi??bete!\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario.<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Avitia Hern\u00e1ndez. 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