﻿{"id":4777,"date":"2014-10-14T11:55:37","date_gmt":"2014-10-14T16:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=4777"},"modified":"2021-05-04T14:02:51","modified_gmt":"2021-05-04T19:02:51","slug":"con-la-musica-por-dentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/con-la-musica-por-dentro\/","title":{"rendered":"Con la m\u00fasica por dentro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ingrid S. Bivi\u00e1n<br \/>\nInstituto Mora.<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>\/<em>Durango <\/em><em>450 a\u00f1os de historia<\/em>, edici\u00f3n especial.<\/span><\/h4>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #e17b10;\"><strong>Nombres como Revueltas, Fournier, Alvarado, Castro o Baca, sobresalen como autores de las destacadas obras filarm\u00f3nicas que ha dado M\u00e9xico.<\/strong><\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_4780\" aria-describedby=\"caption-attachment-4780\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Ricardo-Castro-640x454.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4780  \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Ricardo-Castro-640x454.jpg\" alt=\"Ricardo Castro (640x454)\" width=\"640\" height=\"454\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4780\" class=\"wp-caption-text\">Ricardo Castro tocando el piano en Composiciones de Ricardo Castro, M\u00e9xico, A. Wagner y Levien Socs. 1a Capuchmas 21, [s. f.]. Colecci\u00f3n particular.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A<\/strong>l hablar de la historia de la m\u00fasica en M\u00e9xico es indispensable dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia Durango, tierra f\u00e9rtil que ha acunado a int\u00e9rpretes y compositores que han dejado una huella indeleble en el cultivo del arte de Euterpe en nuestro pa\u00eds. Este texto se referir\u00e1 a cinco destacados filarm\u00f3nicos durangue\u00f1os: Luis Baca, Ricardo Castro, Alberto M. Alvarado, Francisco Fournier y Silvestre Revueltas, quienes, no obstante representar solo una parte del talento musical del que ha dado muestra el estado, tienen el suficiente peso e importancia para permitirnos atisbar a trav\u00e9s de sus trayectorias y composiciones algunos de los rasgos que caracterizaron a la m\u00fasica en M\u00e9xico durante la segunda y primera mitad de los siglos XIX y XX, respectivamente. Periodo durante el cual el predominio de la \u00f3pera italiana y de los bailes de sal\u00f3n fue quedando poco a poco atr\u00e1s, acerc\u00e1ndose el gusto musical hacia otras formas de composici\u00f3n como las sinfon\u00edas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #e17b10;\"><strong>Baca, un compositor en Par\u00eds<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro recorrido comienza cronol\u00f3gicamente con Luis Baca Elorriaga, quien vino al mundo el 15 de diciembre de 1826. A la edad de siete a\u00f1os comenz\u00f3 sus estudios musicales en su natal Durango con Vicente Guardado, maestro de capilla de la catedral, y, posteriormente, los continu\u00f3 en la ciudad de M\u00e9xico, donde asisti\u00f3 a las clases del Conservatorio de la Gran Sociedad Filarm\u00f3nica, reci\u00e9n inaugurado en 1839. All\u00ed fue instruido por Jos\u00e9 Antonio G\u00f3mez, de quien seguir\u00eda recibiendo lecciones despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del centro de ense\u00f1anza en 1843.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan grande era la inclinaci\u00f3n del joven Luis hacia la m\u00fasica que declin\u00f3 continuar la carrera de derecho que cursaba en la capital; sin embargo, su familia no estuvo de acuerdo con su proceder y en 1844 lo inst\u00f3 a viajar a Par\u00eds para estudiar medicina. Ni qu\u00e9 decir que accedi\u00f3 de buen grado, pero no por el gusto de hacerse un galeno, sino por el de aprovechar su estancia en la Ciudad Luz para dedicarse de lleno a la composici\u00f3n; convirti\u00e9ndose as\u00ed en el primer mexicano en hacer estudios musicales en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baca se inscribi\u00f3 en el Conservatorio de Par\u00eds como alumno de asignatura libre y asisti\u00f3 a la c\u00e1tedra de composici\u00f3n para la cual habr\u00eda de escribir una serie de polkas de sal\u00f3n como ejercicios de clase. Los frutos de su residencia parisina no se hicieron esperar: en 1850, con motivo de las fiestas de Nuestra Se\u00f1ora de Loreto, compuso su <em>Ave Mar\u00eda<\/em>, que logr\u00f3 tan buena aceptaci\u00f3n que fue lujosamente impresa, y se inici\u00f3 en la composici\u00f3n de \u00f3pera italiana con <em>Leonor <\/em>y<em> Giovanna di Castiglia.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_4781\" aria-describedby=\"caption-attachment-4781\" style=\"width: 357px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Alberto-M.-Alvarado-Partitura-Palomita-Consentida-1-446x640.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-4781  \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Alberto-M.-Alvarado-Partitura-Palomita-Consentida-1-446x640.jpg\" alt=\"Alberto M. Alvarado Partitura 'Palomita Consentida' (1) (446x640)\" width=\"357\" height=\"512\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4781\" class=\"wp-caption-text\">Alberto M. Alvarado, &#8220;Palomita consentida&#8221;, partitura, fox trot para piano.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras visitar Italia, B\u00e9lgica e Inglaterra, finalmente retorn\u00f3 a M\u00e9xico en 1852, donde fue recibido con benepl\u00e1cito por sus coterr\u00e1neos; sin embargo, ante las dificultades para presentar sus \u00f3peras, resolvi\u00f3 hacer un nuevo viaje al Viejo Mundo. Por desgracia, este prop\u00f3sito se vio truncado en 1855, al morir repentinamente <em>atacado de c\u00f3lico.<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Para leer el art\u00edculo completo, consulte la revista <i>BiCentenario<\/i>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ingrid S. Bivi\u00e1n Instituto Mora. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico\/Durango 450 a\u00f1os de historia, edici\u00f3n especial. Nombres como Revueltas, Fournier, Alvarado, Castro o Baca, sobresalen como autores de las destacadas obras filarm\u00f3nicas que ha dado M\u00e9xico. Al hablar de la historia de la m\u00fasica en M\u00e9xico es indispensable dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia Durango, tierra f\u00e9rtil que ha acunado a int\u00e9rpretes y compositores que han dejado una huella indeleble en el cultivo del arte de Euterpe en nuestro pa\u00eds. Este texto se referir\u00e1 a cinco destacados filarm\u00f3nicos durangue\u00f1os: Luis Baca, Ricardo Castro, Alberto M. Alvarado, Francisco Fournier y Silvestre Revueltas, quienes, no obstante representar solo una parte del talento musical del que ha dado muestra el estado, tienen el suficiente peso e importancia para permitirnos atisbar a trav\u00e9s de sus trayectorias y composiciones algunos de los rasgos que caracterizaron a la m\u00fasica en M\u00e9xico durante la segunda<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1249],"tags":[2267,163],"class_list":{"0":"post-4777","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-durango","8":"tag-durango","9":"tag-musica"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4777"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15912,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4777\/revisions\/15912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}