﻿{"id":4348,"date":"2014-06-10T14:23:07","date_gmt":"2014-06-10T19:23:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=4348"},"modified":"2026-05-07T22:03:18","modified_gmt":"2026-05-08T04:03:18","slug":"iturbide-coronacion-imperial-o-ruptura-con-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/iturbide-coronacion-imperial-o-ruptura-con-espana\/","title":{"rendered":"Iturbide: coronaci\u00f3n imperial o ruptura con Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Joaqu\u00edn E. Espinosa Aguirre<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 23.<\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\"><strong>La investidura como monarca del libertador en una fiesta c\u00edvica y popular pretendi\u00f3 convertirse en su legitimaci\u00f3n. Pero se sosten\u00eda entre algodones por el conflicto pol\u00edtico entre el Congreso y el emperador.Tampoco ayudaban las arcas vac\u00edas del erario p\u00fablico.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Es bien sabida la fama de M\u00e9xico de ser un pa\u00eds <i>cuetero y fiestero<\/i>. Los visitantes de todas las latitudes supieron siempre que si ven\u00edan a M\u00e9xico, alguna fiesta, religiosa o c\u00edvica, habr\u00eda de arrebatarles el sue\u00f1o nocturno. Ya en la actualidad, el fallecido escritor mexicano Carlos Fuentes, dec\u00eda que <i>el lugar ideal para escribir, siempre lo dije, es Londres. Si me encontraba a mitad de un libro, y se me ocurr\u00eda venir a M\u00e9xico, siempre se me atravesaba algo; el recibimiento de alg\u00fan cercano amigo querido, los caf\u00e9s con gente importante, los desayunos que se hac\u00edan comida y terminaban en cena, o sino, al menos los cuetones y la gente festejando fuera, que simplemente a uno no lo dejan concentrarse<\/i>. Ello puede rastrearse a la \u00e9poca colonial, y por supuesto tuvo una buena repercusi\u00f3n y seguimiento en el M\u00e9xico independiente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfen qu\u00e9 medida hubo una continuidad importante de las festividades que se dieron desde el per\u00edodo de dominio espa\u00f1ol, y cu\u00e1les rupturas se presentaron en M\u00e9xico al independizarse? Es esto, con base en las festividades efectuadas alrededor del libertador Agust\u00edn de Iturbide, lo que abordar\u00e9 en este texto, enfocado en los holgorios que hubo en torno a la obtenci\u00f3n de la independencia y, sobre todo, al ascenso del <i>H\u00e9roe de Iguala <\/i>al trono del naciente imperio mexicano. Ver\u00e9 tambi\u00e9n la relaci\u00f3n con otras festividades, pues nada nuevo (aunque s\u00ed con ciertas variantes) se realiz\u00f3 en los agasajos festivos del M\u00e9xico reci\u00e9n independizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes que nada, digno es de mencionar que tras la entrada del ej\u00e9rcito Trigarante a la ciudad de M\u00e9xico el 27 de septiembre de 1821, suceso que marca el fin de la guerra de independencia, la reci\u00e9n formada Junta (Provisional y Gubernativa) procedi\u00f3 a la firma del <i>Acta de Independencia del Imperio Mexica- no<\/i>, donde aparecen las firmas de Agust\u00edn de Iturbide, del obispo de Puebla Antonio P\u00e9rez, el \u00faltimo capit\u00e1n general y jefe superior pol\u00edtico Juan de O\u2019 Donoj\u00fa (quien por enfermedad no pudo asistir), Jos\u00e9 Miguel Guridi y Alcocer, Anastasio Bustamante y otros personajes de la lucha de emancipaci\u00f3n..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un mes despu\u00e9s, el 27 de octubre, se hizo la jura solemne de sostener la independencia, en la que aqu\u00ed no es necesario ahondar, aun cuando sirve de antecedente, ya que en esta festividad se busc\u00f3 la negaci\u00f3n de lo espa\u00f1ol, constando ello en que estando la estatua ecuestre de Carlos IV, de Manuel Tols\u00e1, en la elipse de la Plaza de la Constituci\u00f3n (luego <i>Z\u00f3calo<\/i>), fuera cubierta por un templete <i>ex profeso<\/i>. La montura sirvi\u00f3 adem\u00e1s para recrear alegor\u00edas y representaciones a prop\u00f3sito de la independencia. Hubo un agasajo popular generalizado, pues no se excluy\u00f3 a nadie, invit\u00e1ndose a asistir a toda la poblaci\u00f3n. Con todo, s\u00ed hubo una representaci\u00f3n hisp\u00e1nica: el <i>paseo del pend\u00f3n <\/i>imperial, que era costumbre en el imperio espa\u00f1ol cuando se festejaba la erecci\u00f3n de un nuevo monarca al trono.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Confusi\u00f3n y coronaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras conocerse en Espa\u00f1a lo acaecido en M\u00e9xico, con el Plan de Iguala y los Tratados de C\u00f3rdoba, en el que O\u2019 Donoj\u00fa reconoci\u00f3 la independencia de M\u00e9xico, la decisi\u00f3n de las Cortes fue negar completamente la legitimidad de dicho tratado, y por tanto desconocer en absoluto la separaci\u00f3n pol\u00edtica. Al llegar esta noticia a M\u00e9xico a principios de 1822, todo fue confusi\u00f3n, pero el pacto de C\u00f3rdoba ofrec\u00eda una salida; las cortes mexicanas podr\u00edan elegir al monarca, ante la negativa de Fernando VII u otro de su dinast\u00eda de venir a gobernar M\u00e9xico. De ese modo, por ambiciosos planes personales proyectados con much\u00edsima anticipaci\u00f3n, o por el simple hecho de que no hab\u00eda nadie con suficiente fama ni revestimiento como Iturbide para se\u00f1alarlo al cargo de monarca, y de la mano de <i>la soldadesca <\/i>y un considerable (pero s\u00f3lo capitalino) gent\u00edo, se orill\u00f3 al Congreso a erigir al libertador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo enfrentar la tarea de una coronaci\u00f3n, siendo que, por un lado, no era costumbre de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola llevarla a cabo; y por otro, que nunca se hab\u00eda hecho en la capital de la otrora Nueva Espa\u00f1a? Para resolverlo se nombr\u00f3 a una comisi\u00f3n que se encargara de elaborar un proyecto. \u00c9ste tuvo como resultado un <i>champurrado <\/i>de 63 art\u00edculos, donde se mezclaban tradiciones rom\u00e1nicas (el ceremonial Pontifical Romano) e hisp\u00e1nicas, as\u00ed como los ceremoniales de entronizaci\u00f3n de Napole\u00f3n Bonaparte (a quien sin duda Iturbide buscaba emular) y de los monarcas franceses antes de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s arraigada de las tradiciones ven\u00eda necesariamente de Espa\u00f1a, y ello queda mucho m\u00e1s patente en el ejemplo de c\u00f3mo se efectuaba la entrada de los virreyes en procesi\u00f3n solemne a la ciudad de M\u00e9xico, sede de los poderes. Como se ha mencionado, el <i>Paseo del pend\u00f3n <\/i>era la <i>entrada triunfal <\/i>ficticia del rey en las provincias de la monarqu\u00eda (fuera de Madrid), paseando el l\u00e1baro regio en manos del alf\u00e9rez real o el gobernador militar por toda la plaza principal, atravesando por arcos triunfales, colgaduras y escenograf\u00edas (todas ef\u00edmeras), muestra de que la ciudad se adher\u00eda al nuevo rey. Se echaban campanas al vuelo y soltaban ca\u00f1onazos y salvas de fusil por dejar saber que hab\u00eda un nuevo rey, se regalaban monedas a la <i>canalla<\/i>, y a los notables de la ciudad medallas conmemorativas. Luego se realizaba el <i>besamanos<\/i>, que se hac\u00eda simb\u00f3licamente con el pend\u00f3n real, aunque a veces (como en Nueva Espa\u00f1a sucedi\u00f3) se hac\u00eda con el virrey. Las corridas de toros, bailes y saraos no pod\u00edan faltar. Lo religioso se limitaba al reconocimiento eclesi\u00e1stico y la celebraci\u00f3n del <i>Te Deum<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la segunda fuente de que se nutri\u00f3 el proyecto de coronaci\u00f3n de Iturbide: la coronaci\u00f3n del Napole\u00f3n como emperador, varias cosas son dignas de mencionar. Antes que nada hay que ver que el 2 de diciembre de 1804 Bonaparte buscaba, tras la reciente tradici\u00f3n tolerante de la Francia revolucionaria, una secularizaci\u00f3n del acto, comenzando con impedir que el Papa P\u00edo VII lo coronara; en efecto, <i>cuando el Papa se dirigi\u00f3 hacia el altar para coger la corona de Carlomagno \u2013se\u00f1ala la cr\u00f3nica de un testigo\u2013, Napole\u00f3n se adelant\u00f3 a tomarla con sus propias manos y \u00e9l mismo se la puso<\/i>, dejando ver que <i>Su Santidad <\/i>estaba ante un igual; incluso no comulg\u00f3, y junto a su esposa, oy\u00f3 la misa de rodillas y en silencio. Luego, el ya coronado monarca, entest\u00f3 \u00e9l mismo la corona en la emperatriz Josefina. Se dispusieron tambi\u00e9n dos tronos para cada emperador; uno para usar antes de la investidura y otro, m\u00e1s grandes, para despu\u00e9s de ella, desde donde ambas majestades observaron el resto de la ceremonia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23782\" aria-describedby=\"caption-attachment-23782\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23782 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_019.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_019.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_019-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_019-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23782\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo. Solemne coronaci\u00f3n de Iturbide en la Catedral el 21 de julio de 1822. Museo Nacional de Historia.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La que se presenci\u00f3 en la Catedral de\u00a0N\u00f4tre\u2013Dame fue una fastuosa y larga\u00a0ceremonia. Napole\u00f3n estuvo cerca de la gente (que lo acababa de sentar en el trono), no s\u00f3lo\u00a0acompa\u00f1ado por las autoridades, sino por la propia gente del pueblo. Al final, todav\u00eda en la catedral, pero ya sin la autoridad eclesi\u00e1stica, el emperador hizo el juramento de proteger y servir a Francia.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Respecto a las otras dos tradiciones, del Pontifical Romano se tom\u00f3 la pr\u00e1ctica del ayuno de los emperadores, as\u00ed como la presentaci\u00f3n de una ofrenda al monarca, y el besamanos. Por su parte, la tradici\u00f3n francesa\u00a0del antiguo r\u00e9gimen defin\u00eda una ofrenda espec\u00edfica:\u00a0\u201cun pan de oro, un pan de plata, un c\u00e1liz y trece piezas de oro y trece de plata\u201d.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Para la coronaci\u00f3n de Iturbide, el 21 de julio de 1822, la gente tuvo oportunidad de ver los decorados internos horas antes de la\u00a0ceremonia, pues luego se taparon las partes centrales del interior de la catedral. Fuera estaban dispuestas gradas para ver pasar al emperador y a su s\u00e9quito que, como en el\u00a0rito napole\u00f3nico, se trasladaba en medio de 48 diputados, pues en ambos casos se trataba de un monarca constitucional. El desfile, salido del Palacio de Moncada, hoy conocido como\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Palacio de Iturbide<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, en la calle de Madero (entonces Plateros), donde \u00e9l resid\u00eda, era mayoritariamente encabezado por elementos del ej\u00e9rcito. La caballer\u00eda iba al frente, llevando ondeante la bandera Trigarante, con el \u00e1guila detenida en el pie izquierdo, las alas desplegadas, y coronada. Segu\u00edan el desfile las parcialidades o procesiones de indios, las \u00f3rdenes religiosas, la universidad y las autoridades capitalinas, todos a pie. Los regidores de la capital condujeron el palio del monarca hacia el interior de la catedral. Iturbide vest\u00eda el traje del regimiento de Celaya, tan importante para \u00e9l en su carrera militar. Una vez en la catedral, se les sent\u00f3 a \u00e9l y a su esposa en un trono peque\u00f1o, mientras se cantaba\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Veni\u00a0Creator<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">; luego el consagrante grit\u00f3 una sola vez \u00a1<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Vivat\u00a0Rex in aeternum<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">!, siendo que en la vieja Francia se hac\u00eda tres veces y se besaba la mejilla del coronado. Luego le ungi\u00f3, pero en una sola ocasi\u00f3n, del codo al brazo derecho, siendo en esto contradictorio con el rito pontifical, que preve\u00eda hasta nueve unciones.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Despu\u00e9s se dio lo que probablemente fue lo m\u00e1s impresionante de la celebraci\u00f3n: la coronaci\u00f3n. Al acabar de ungirlo, el cardenal se retir\u00f3, y dio paso al presidente del Congreso: Rafael\u00a0Mangino. \u00c9ste tom\u00f3 la corona y la entest\u00f3 en Iturbide, que as\u00ed se convirti\u00f3 en Agust\u00edn I. Sobre ello mucho puede decirse, m\u00e1s que nada que es una similitud a medias con la solemnidad con que se coron\u00f3 Napole\u00f3n. Pero hay una diferencia sustanciosa, por no decir abismal: en 1804 Francia se encontraba en pleno proceso de secularizaci\u00f3n; M\u00e9xico, por otro lado, en 1822 con el Plan de Iguala y el Tratado de C\u00f3rdoba estaba basado fundamentalmente en la religi\u00f3n cat\u00f3lica, y no pod\u00eda prescindir de ella, ni siquiera de pensar en un proceso de tolerancia religiosa. Tan es as\u00ed, que la coronaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en la catedral metropolitana.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Otro factor, ya mencionado, que tampoco pod\u00eda pasarse por alto, y tambi\u00e9n enunciado en Iguala y C\u00f3rdoba: era que la monarqu\u00eda que se estaba consumando era constitucional, y el Congreso tendr\u00eda una fuerte carga de poder en sus manos. As\u00ed se explica\u00a0por qu\u00e9\u00a0el s\u00edmil con Napole\u00f3n fue inacabado, pues no era Iturbide por propia mano quien se coronaba, sino que era la autoridad que representaba la soberan\u00eda\u00a0de la\u00a0naci\u00f3n, quien le entregaba el honor de soberano. As\u00ed se corrobor\u00f3 en el discurso en el que\u00a0Mangino\u00a0areng\u00f3 a los presentes sobre las limitantes y las obligaciones del emperador, que era tal\u00a0\u201cpor la Divina Providencia y por el Congreso de la Naci\u00f3n\u201d. Tras ello, Iturbide coron\u00f3 a la emperatriz, estando ella de rodillas, como lo estuvo Josefina ante Napole\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Enseguida pasaron a ocupar sus m\u00e1s grandes tronos de emperadores, y faltaba s\u00f3lo corroborar el juramento de Iturbide, para lo que se dispuso que se acercaran al trono el presidente, vicepresidente y secretarios del Congreso, a fin de solicitar a Su Majestad Ilustr\u00edsima el juramento que prestar\u00eda en voz alta y\u00a0en lengua castellana. Luego de verificado, se les entregar\u00edan las ofrendas, que en\u00a0N\u00f4tre\u2013 Dame fueron conferidas por cinco damas de la emperatriz, pero en el caso de M\u00e9xico se hizo con cinco diputados. Ellos entregaron las cinco (para Napole\u00f3n fueron siete) insignias de emperador:\u00a0\u201ccorona, cetro, anillo, espada y manto\u201d, llevando solamente antes de la\u00a0ceremonia la espada, y no portando el resto como s\u00ed lo hizo el emperador franc\u00e9s. Despu\u00e9s, todas las ofrendas fueron bendecidas ante el altar y exhibidas por el presidente del Congreso.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_23768\" aria-describedby=\"caption-attachment-23768\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-23768 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_005.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"629\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_005.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_005-300x236.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/BiC_23_005-768x604.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23768\" class=\"wp-caption-text\">Ferdinand Bastin, Julio Michaud y Thomas. Iturbide y los Generales del Ej\u00e9rcito Mexicano, ca. 1842.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al final de la\u00a0ceremonia la comitiva de los emperadores abandon\u00f3 el recinto y se dirigi\u00f3 a la Plaza Mayor, donde recibi\u00f3 la ovaci\u00f3n\u00a0del pueblo; se lanzaron las campanas a vuelo, hubo salvas, vivas y dem\u00e1s albricias ante la entronizaci\u00f3n del Libertador y ahora monarca. Ellos, el pueblo, eran\u00a0\u201cla representaci\u00f3n nacional\u201d\u00a0soberana, eran quienes\u00a0\u201cpon\u00eda en sus sienes la corona al emperador\u201d. Tras esto, se decretaron tres d\u00edas de fiesta nacional, para ensalce del monarca.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #5ba9d6;\">Imperio precario\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Pero por mucha juerga y milonga que hubo, nada se resolvi\u00f3 en el pa\u00eds. Los problemas eran profundos e insalvables en el periodo tan breve que existi\u00f3 el imperio (que no dur\u00f3 ni un a\u00f1o). El erario estaba seco, y el poco oro existente se dilapid\u00f3 en buena parte en los festejos, motivo de descontento que erosion\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la paciencia de la gente. Adem\u00e1s, un territorio tan enorme no se pod\u00eda dominar tan f\u00e1cilmente; pues el que abarc\u00f3 el imperio de Iturbide fue de enormes dimensiones, por la anexi\u00f3n de Centroam\u00e9rica, extendi\u00e9ndose desde California hasta la frontera con Panam\u00e1.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Con todo, y a pesar de la fort\u00edsima oleada en su contra, en la ciudad de M\u00e9xico se decret\u00f3 el 9 de septiembre de 1822 que deb\u00eda hacerse la jura de la poblaci\u00f3n al emperador. Se efectuar\u00eda de la forma en que se hac\u00eda con\u00a0el monarca espa\u00f1ol, lo que nos devuelve al tema de la reproducci\u00f3n de las antiguas costumbres espa\u00f1olas. La jura se verific\u00f3 en todo el amplio territorio del imperio mexicano, en unos lugares mucho m\u00e1s\u00a0efusivamente que en otros, pero en todos cumpli\u00e9ndose con la instrucci\u00f3n llegada del centro.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la ciudad de M\u00e9xico, \u00faltimo rescoldo iturbidista, probablemente por su presencia real, la jura se efectuar\u00eda el 24 de enero de 1823, cuando hab\u00eda mayor efervescencia pol\u00edtica. Ah\u00ed se mostr\u00f3 la firmeza del respaldo al monarca por parte de las autoridades,\u00a0ya que\u00a0en medio de la precariedad econ\u00f3mica y la crisis pol\u00edtica generalizada, prefirieron ganarse la desaprobaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda a dejar que la\u00a0ceremonia careciera de esplendor. A los inquilinos del Pari\u00e1n les exigieron seis meses de adelanto de sus rentas, e impusieron a las fincas donativos del 3% de la producci\u00f3n y se pretendi\u00f3 tambi\u00e9n pedir al gobierno imperial de 25 000 a 30 000 pesos, pero Iturbide estuvo en desacuerdo. Se opt\u00f3 entonces por buscar pr\u00e9stamos personales de comerciantes adinerados, quienes se negaron rotundamente. Al final se juntaron s\u00f3lo 6 474 pesos, por lo cual se cancelaron los fuegos artificiales y los bailes, y se recurri\u00f3 al superintendente de\u00a0la Casa de\u00a0Moneda\u00a0para conseguir el metal con que se acu\u00f1ar\u00edan las medallas conmemorativas que se obsequiaron.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Poco despu\u00e9s de las juras, en febrero, el Acta de\u00a0Casa Mata\u00a0daba el \u00faltimo empell\u00f3n al barranco al gobierno del militar que hab\u00eda dado la libertad a su patria. Hasta sus m\u00e1s allegados (desde los m\u00e1s fieles como Jos\u00e9 Antonio Ech\u00e1varri y el Marqu\u00e9s de Vivanco), se sumaron a las fuerzas\u00a0antiabsolutistas\u00a0que buscaban restituir al Congreso, disuelto en octubre del a\u00f1o anterior por el emperador. En este periodo, y m\u00e1s claramente que nunca, se vio la p\u00e9sima virtud de pol\u00edtico y estadista de Iturbide. Lorenzo de Zavala, entonces diputado y su enemigo, declar\u00f3\u00a0que\u00a0si el monarca hubiera desechado al Congreso opositor convocando a uno enteramente nuevo, sin designar \u00e9l mismo a los miembros de una junta sustituta,\u00a0la opini\u00f3n p\u00fablica no se hubieran\u00a0inclinado definitivamente en su contra.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al final, puede verse\u00a0que\u00a0lograda la independencia, muy lejos de haberse consumado una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, lo que se hizo fue realizar una independencia de Espa\u00f1a relativamente ambigua, pues al llamar a uno de los Borbones a gobernar y mantenerse en esencia los ritos hisp\u00e1nicos, se dej\u00f3 ver que la identidad mexicana estaba apenas form\u00e1ndose y\u00a0en ese momento los ciudadanos del nuevo imperio ten\u00edan muy arraigada todav\u00eda la afinidad con la metr\u00f3poli.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En suma, podemos concluir que esta fiesta c\u00edvica, emanada del poder pol\u00edtico, en este caso imperial, busc\u00f3, por medio del recurso hist\u00f3rico, la legitimaci\u00f3n de emperador. Se vel\u00f3 tambi\u00e9n por la identidad nacional, en gestaci\u00f3n, conmemorando la haza\u00f1a fundadora, en una etapa de\u00a0\u201cdesdivinizaci\u00f3n\u201d\u00a0del poder, destacando virtudes personales, mundanas y humanas, que se posaron en la figura de Iturbide. Pero,\u00a0\u201csostenido\u00a0por alfileres\u201d\u00a0en su legitimidad, y empeorado por los conflictos emanados de la dificultad de definir la residencia de la soberan\u00eda, reflejado en el choque de dos \u00f3rganos que la deseaban para s\u00ed: el Congreso legislativo y el emperador ejecutivo, detonando la ruptura definitiva. Y as\u00ed, el tener a todos los pol\u00edticos de la \u00e9poca en su contra y haber cometido terribles errores pol\u00edticos, la herencia pol\u00edtica, hist\u00f3rica y social ha sido un estigma que tiene al libertador a\u00fan hoy fuera del pante\u00f3n nacional y del sepulcro homenaje a los padres fundadores (el \u00c1ngel de la Independencia, pues Iturbide est\u00e1 en la Catedral metropolitana), esperando su tiempo para dejar la banca y tomar su lugar como h\u00e9roe nacional.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"none\">PARA SABER M\u00c1S<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Carbajal L\u00f3pez, David, \u201cUna liturgia de ruptura: el\u00a0ceremonial de consagraci\u00f3n y coronaci\u00f3n de Agust\u00edn I\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Signos Hist\u00f3ricos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 2011,\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/pdf\/sh\/v13n25\/v13n25a3.pdf\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/www.scielo.org.mx\/pdf\/sh\/v13n25\/v13n25a3.pdf<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Hensel,\u00a0Silke, \u201cLa Coronaci\u00f3n de Agust\u00edn I. Un ritual ambiguo en la transici\u00f3n mexicana del Antiguo R\u00e9gimen a la independencia\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Historia Mexicana<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 2012,\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/codex.colmex.mx:8991\/exlibris\/aleph\/a18_1\/apache_mediaT24RQES95EIH9UGQI%20273T24LKXEEH2.pdf\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/codex.colmex.mx:8991\/exlibris\/aleph\/a18_1\/apache_mediaT24RQES95EIH9UGQI 273T24LKXEEH2.pdf<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">V\u00e1zquez Mantec\u00f3n, Mar\u00eda Del Carmen, \u201cLas fiestas para el libertador y monarca de M\u00e9xico Agust\u00edn de Iturbide, 1821-1823\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Estudios de Historia Moderna y Contempor\u00e1neas de M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, 2008,\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/www.historicas.unam.mx\/publicaciones\/revistas\/moderna\/vols\/ehmc36\/412.pdf\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/www.historicas.unam.mx\/publicaciones\/revistas\/moderna\/vols\/ehmc36\/412.pdf<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"4\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Hern\u00e1ndez M\u00e1rquez, Ver\u00f3nica, \u201cLas fiestas de la Independencia nacional en la ciudad de M\u00e9xico. Su proceso de institucionalizaci\u00f3n de 1821\u20131887\u201d, (Tesis de maestr\u00eda), M\u00e9xico, Facultad de Filosof\u00eda y Letras,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">Unam<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2002.\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/132.248.9.195\/pdtestdf\/0310019\/Index.html\"><span data-contrast=\"none\">http:\/\/132.248.9.195\/pdtestdf\/0310019\/Index.html<\/span><\/a><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joaqu\u00edn E. Espinosa Aguirre Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 23. La investidura como monarca del libertador en una fiesta c\u00edvica y popular pretendi\u00f3 convertirse en su legitimaci\u00f3n. Pero se sosten\u00eda entre algodones por el conflicto pol\u00edtico entre el Congreso y el emperador.Tampoco ayudaban las arcas vac\u00edas del erario p\u00fablico. Es bien sabida la fama de M\u00e9xico de ser un pa\u00eds cuetero y fiestero. Los visitantes de todas las latitudes supieron siempre que si ven\u00edan a M\u00e9xico, alguna fiesta, religiosa o c\u00edvica, habr\u00eda de arrebatarles el sue\u00f1o nocturno. Ya en la actualidad, el fallecido escritor mexicano Carlos Fuentes, dec\u00eda que el lugar ideal para escribir, siempre lo dije, es Londres. Si me encontraba a mitad de un libro, y se me ocurr\u00eda venir a M\u00e9xico, siempre se me atravesaba algo; el recibimiento de alg\u00fan cercano amigo querido, los caf\u00e9s con<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1228],"tags":[],"class_list":{"0":"post-4348","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-23"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4348"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4348\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23932,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4348\/revisions\/23932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}