﻿{"id":4143,"date":"2014-04-07T16:32:22","date_gmt":"2014-04-07T21:32:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=4143"},"modified":"2026-03-27T00:00:37","modified_gmt":"2026-03-27T06:00:37","slug":"los-cimientos-del-voto-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/los-cimientos-del-voto-femenino\/","title":{"rendered":"Los cimientos del voto femenino"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Martha Eva Rocha Islas<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">Direcci\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos, INAH<\/span><\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 22.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #003366;\"><b>Se cumplen seis d\u00e9cadas de la entrada en vigor de la ley que puso en pie de igualdad el derecho a votar de la mujer mexicana. Pero ya en 1915 un grupo de mujeres hab\u00eda colocado el tema en discusi\u00f3n a trav\u00e9s de los clubes femeniles y la difusi\u00f3n en la prensa. El Congreso Constituyente de 1916 le dio un eco poderoso, donde si bien no permearon las propuestas por el sufragio femenino, dot\u00f3 de legitimidad su reclamo democr\u00e1tico.<\/b><\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_4144\" aria-describedby=\"caption-attachment-4144\" style=\"width: 422px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/40-49494.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4144 \" title=\"Voto femenino\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/40-49494.png\" alt=\"[40] 49494\" width=\"422\" height=\"496\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4144\" class=\"wp-caption-text\">Sra. Margarita Robles de Mendoza, sosteniendo un cartel en la espalda, M\u00e9xico D.F., ca. 1934-1940, SINAFO.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El debate legislativo sobre el voto femenino en M\u00e9xico se dio por primera vez en el Congreso Constituyente de 1916. El pa\u00eds a\u00fan no estaba en paz; sin embargo la facci\u00f3n carrancista se vislumbraba como la vencedora. All\u00ed se presentaron tres iniciativas a discusi\u00f3n, resultado de la activa participaci\u00f3n que hab\u00edan llevado a cabo las mujeres como propagandistas en la revoluci\u00f3n mexicana y que algunas de ellas iniciaron desde la primera d\u00e9cada del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n mexicana involucr\u00f3 a las familias y sus acciones no podr\u00edan entenderse si no se mira el entramado de relaciones sociales y de parentesco que las sustentan; las mujeres propagandistas resolvieron la log\u00edstica organizativa mediante la formaci\u00f3n de clubes pol\u00edticos femeniles, aunque algunas se integraron a los clubes presididos por hombres que operaban en\u00a0 distintas poblaciones del interior del pa\u00eds.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4148\" aria-describedby=\"caption-attachment-4148\" style=\"width: 384px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/43.2-5265-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-4148 \" title=\"Sociedad Feminista\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/43.2-5265-2.jpg\" alt=\"[43.2] 5265 (2)\" width=\"384\" height=\"274\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4148\" class=\"wp-caption-text\">&#8220;La mujer en la lucha social&#8221;<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros clubes femeniles que se formaron fueron el Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez, en Puebla, en 1909; y el Hijas de Cuauht\u00e9moc, en la ciudad de\u00a0 M\u00e9xico, en junio de 1910. En la segunda etapa revolucionaria encabezada por Venustiano Carranza, bajo la bandera de la legalidad constitucional suscrita en el Plan de Guadalupe, el 26 de marzo de 1913, se llam\u00f3 una vez m\u00e1s a los mexicanos a sublevarse. Unido a la lucha b\u00e9lica, el despliegue de las campa\u00f1as de propaganda por parte de los distintos grupos revolucionarios \u2013constitucionalistas, zapatistas, villistas\u2013 era fundamental para lograr el triunfo de sus programas. El compromiso de las mujeres propagandistas en esta etapa adquiri\u00f3 una relevancia inusitada y se fundaron nuevos clubes. Atala Apodaca dirig\u00eda el c\u00edrculo Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez, en Guadalajara, Jalisco; Mercedes Olivera estaba al frente del club del mismo nombre en Juchit\u00e1n, Oaxaca; el club Plan de Guadalupe fue organizado por Mercedes Rodr\u00edguez Malpica, en Veracruz. Hay que mencionar, adem\u00e1s, el club Melchor Ocampo en la regi\u00f3n de Atlixco, Puebla; la Segunda Junta Revolucionaria Constitucionalista de Puebla-Tlaxcala, el club Mariano Escobedo del cual era vicepresidenta Josefina Lerena; el club Lealtad que presidi\u00f3 Mar\u00eda Arias Bernal, y que fund\u00f3 en el Pante\u00f3n Franc\u00e9s, el 22 de marzo de\u00a0 1913, un mes despu\u00e9s de ocurridos los asesinatos de Francisco I. Madero y Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez, y el club Democr\u00e1tico Feminista, ambos formados en la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los clubes constituyeron un lazo de uni\u00f3n entre los rebeldes en armas y la poblaci\u00f3n civil a la que hab\u00eda que convencer buscando la adhesi\u00f3n de voluntarios que engrosaran las filas constitucionalistas. Las integrantes de los clubes eran tambi\u00e9n esp\u00edas, correos, agentes confidenciales, enfermeras, consegu\u00edan y transportaban armas y material de guerra as\u00ed como medicamentos y alimentos a los campamentos b\u00e9licos, lo que las hizo padecer cateos, detenciones y encarcelamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_4149\" aria-describedby=\"caption-attachment-4149\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/49.3-228385-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4149 \" title=\"Triunfo para MAi??xico\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/49.3-228385-2.jpg\" alt=\"[49.3] 228385 (2)\" width=\"480\" height=\"433\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4149\" class=\"wp-caption-text\">Mujer colocando su voto para gobernador de Jalisco, 1955. SINAFO<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En los clubes se desarroll\u00f3 entonces el trabajo de las propagandistas, quienes no\u00a0solo\u00a0distribu\u00edan materiales impresos en sus recorridos (planes, programas, peri\u00f3dicos, circulares, hojas volantes, decretos), sino que, como voceras, impart\u00edan conferencias y hac\u00edan arengas pol\u00edticas a la poblaci\u00f3n civil. Este convencimiento mediante la palabra fue fundamental en una poblaci\u00f3n mayoritariamente rural y analfabeta. El activismo de las mujeres hac\u00eda evidente en la pr\u00e1ctica lo que en el discurso se les negaba: sus aspiraciones de participar en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La prensa fue otro medio de difusi\u00f3n y protesta. Voces femeninas tomaron la pluma como arma de lucha y opinaron, usaron los medios de difusi\u00f3n a su alcance para hacerse o\u00edr y expresar sus ideas pol\u00edticas, y cuando no hubo imprentas, de su pu\u00f1o y letra surgieron proclamas, excitativas, libelos, volantes que sin duda se perdieron en el tiempo, adem\u00e1s de que en no pocos casos los\u00a0firmaron con seud\u00f3nimo. Una buena parte de los textos de propaganda nos muestra c\u00f3mo un peque\u00f1o grupo de mujeres intent\u00f3 sensibilizar, convencer y activar la conciencia del pueblo para participar en la lucha por una sociedad m\u00e1s justa. Su contribuci\u00f3n respecto a propuestas, acciones y convicci\u00f3n pol\u00edtica las coloca en el rango de revolucionarias.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La derrota del ej\u00e9rcito federal y la firma de los Tratados de Teoloyucan, el 15 de agosto de 1914 confrontaron a las facciones beligerantes debido a las diferencias entre los principales caudillos. El desmembramiento del constitucionalismo hizo que las campa\u00f1as de\u00a0propaganda cobraran mayor \u00edmpetu entre las facciones beligerantes. La lucha militar y pol\u00edtica entablada entre el gobierno emanado de la soberana Convenci\u00f3n revolucionaria de Aguascalientes en 1914, sostenida por villistas y zapatistas, y el de Venustiano Carranza y sus seguidores, establecidos en Veracruz desde\u00a0finales\u00a0del mismo\u00a01914, presion\u00f3 al primer jefe a radicalizar su programa social, contenido en el decreto del 12 de diciembre de 1914.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">En las adiciones y reformas al Plan de Guadalupe se comprometi\u00f3 a expedir y poner en vigor, durante la lucha, todas las leyes, disposiciones y medidas encaminadas a establecer un r\u00e9gimen que garantice la igualdad de los mexicanos [\u2026] el pleno goce de sus derechos, y la igualdad ante la ley<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Activismo\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Las declaraciones de Carranza y la activa participaci\u00f3n de las mujeres en la lucha armada las llev\u00f3 a plantear sus ideas en torno a las condiciones de desigualdad prevalecientes. Entre 1915 y 1919 se empieza a delinear un proyecto feminista constitucionalista inserto en el liberalismo, que una vez m\u00e1s se pronunci\u00f3\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">por la emancipaci\u00f3n de la mujer<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Este proyecto trat\u00f3 de llevarse a cabo a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n de clubes feministas en distintos estados del pa\u00eds, as\u00ed como de la edici\u00f3n de revistas, particularmente\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La Mujer Moderna<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, y la celebraci\u00f3n de dos congresos feministas en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, en enero y diciembre de 1916. Hermila Galindo Acosta ser\u00eda una de las m\u00e1s destacadas exponentes del feminismo liberal en el periodo revolucionario. Sus aportaciones tanto en la tribuna como sus escritos en la prensa testimonian dicha contribuci\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Fue el gobernador de Yucat\u00e1n, Salvador Alvarado, quien deleg\u00f3 en la profesora Consuelo Zavala la organizaci\u00f3n del Primer Congreso Feminista de la Rep\u00fablica Mexicana, celebrado en el teatro Pe\u00f3n Contreras de M\u00e9rida, con una asistencia aproximada de 600 congresistas. Alvarado entreg\u00f3 a la comisi\u00f3n cuatro preguntas a partir de las cuales se organizar\u00edan las discusiones. En realidad, dos eran los temas que m\u00e1s lo preocupaban y buscaban mejorar la condici\u00f3n social de las yucatecas. El primero se refiere al proceso de secularizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n femenina para librar a las mujeres del\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">fanatismo religioso<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, as\u00ed como el papel que correspond\u00eda a la escuela tanto a nivel primario como vocacional en la preparaci\u00f3n\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">para la vida intensa del progreso<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">; el segundo, el del voto femenino, defendido por las yucatecas Elvia Carrillo Puerto, Rosa Torre, Francisca Ascanio, Dilia Mac\u00edas de Trujillo, Piedad Carrillo Gil, Encarnaci\u00f3n Rosado y Ana Mar\u00eda Espinosa, integrantes de la posici\u00f3n avanzada del Congreso Feminista, quienes no consiguieron que su propuesta prosperara. En la votaci\u00f3n, 31 mujeres pidieron el sufragio\u00a0a escala municipal como un primer paso, aunque sin duda era un grupo minoritario, pues el Congreso en su conjunto no aval\u00f3 dicha petici\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En el Segundo Congreso Feminista, Hermila Galindo prepar\u00f3 un trabajo en el que trat\u00f3, entre otros temas, el voto femenino, desarrollando una puntual argumentaci\u00f3n en el sentido de que era de estricta justicia que la mujer tuviera el voto en las elecciones de las autoridades porque, si ten\u00eda obligaciones, era razonable que no careciera de derechos<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">: las mujeres necesitan el derecho al voto por las mismas razones que los hombres; es decir, para defender sus intereses particulares, los intereses de sus hijos, los intereses de la Patria y de la humanidad<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los argumentos de Hermila no eran v\u00e1lidos en un mundo que estaba regido por los hombres, quienes hist\u00f3ricamente pose\u00edan la autoridad. Proponer la inclusi\u00f3n de las mujeres en la vida pol\u00edtica del pa\u00eds como ciudadanas plenas significaba no s\u00f3lo un desaf\u00edo, sino atentar contra el orden social establecido. Que Hermila enmarcara su petici\u00f3n en el contexto mundial, atendiendo a los acuerdos del d\u00e9cimo Congreso Internacional de Mujeres \u2013<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">en todos los pa\u00edses se otorgue a las mujeres el derecho de sufragio y de elegibilidad<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u2013, mostraba que era una mujer informada y sus propuestas estaban debidamente sustentadas. Ve\u00eda en la revoluci\u00f3n constitucionalista la posibilidad de lograr medidas reivindicativas en beneficio de las mujeres, y contar con el apoyo de algunos correligionarios como Salvador Alvarado, Jos\u00e9 D. Ram\u00edrez Garrido, F\u00e9lix F. Palavicini y Venustiano Carranza, la alent\u00f3 en su proyecto feminista.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Las discusiones del segundo congreso, en relaci\u00f3n con el tema del sufragio, concluyeron que la mujer pod\u00eda votar, pero a\u00fan no ser votada.\u00a0Al respecto, Porfiria \u00c1vila, integrante de la comisi\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 que a pesar de que su propuesta fue derrotada, se hab\u00eda caminado un buen trecho con respecto al primer congreso, cuando el asunto del voto provoc\u00f3 gran esc\u00e1ndalo: no importa que no se le conceda el derecho de ser votada, ser\u00e9 perseverante, dijo.\u00a0As\u00ed, los congresos feministas de 1916 fueron el foro que un grupo de profesoras tuvo para debatir ideas y propuestas. Aunque se asumieron feministas, la manera como lo entend\u00edan revel\u00f3 posturas encontradas. Las moderadas apoyaban la dignificaci\u00f3n de su papel de esposas y madres y buscaban ampliar los horizontes de participaci\u00f3n en el espacio p\u00fablico mediante una mayor preparaci\u00f3n intelectual: la educaci\u00f3n como camino para lograr la emancipaci\u00f3n. Las radicales exig\u00edan derechos pol\u00edticos iguales a los hombres. Ambos congresos establecieron el di\u00e1logo de las mujeres con el Estado, buscando que sus demandas fueran tomadas en cuenta y se tradujesen en acciones concretas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Debate constituyente\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al\u00a0finalizar el segundo congreso, a partir del 1 de diciembre de 1916, el Congreso Constituyente inici\u00f3 trabajos en el teatro Iturbide de Quer\u00e9taro para redactar la nueva Constituci\u00f3n del pa\u00eds, que ser\u00eda promulgada el 5 de febrero de 1917. Se discutieron temas del inter\u00e9s de las mujeres como la educaci\u00f3n, los derechos laborales y el sufragio femenino. En relaci\u00f3n con el \u00faltimo se presentaron tres iniciativas: dos a favor, la de Hermila Galindo y la del general S. Gonz\u00e1lez Torres, y una en contra suscrita por In\u00e9s\u00a0Malv\u00e1ez. La comisi\u00f3n la integraron Francisco J. M\u00fagica, Enrique Colunga, Luis G. Monz\u00f3n, Enrique Recio y Alberto Rom\u00e1n. La iniciativa que present\u00f3 Hermila\u00a0Galindo el 8 de diciembre de 1916 sintetiza sus ideas en torno a los derechos pol\u00edticos de las mujeres, que hab\u00eda venido sosteniendo a trav\u00e9s de escritos y en conferencias dictadas en distintos foros tanto nacionales como internacionales. Sobre el sufragio expresaba que no exist\u00eda una raz\u00f3n fundamental para que la mujer no participara en la pol\u00edtica de su pa\u00eds, cuando la igualdad completa ante la ley era un principio general de justicia. Al referirse a los argumentos de los opositores al voto, respecto a que las mujeres no tomaban las armas para defender a la patria, se\u00f1alaba que hab\u00eda sido evidente la participaci\u00f3n militar de las mujeres en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">la revoluci\u00f3n constitucionalista<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y destacaba su activismo en tareas de propaganda. Sostuvo que la revoluci\u00f3n de las ideas antecede y corre paralela a la lucha armada, y en esta las mujeres tambi\u00e9n expusieron su vida. Otro argumento de los adversarios se refer\u00eda al papel del clero en el manejo de las conciencias femeninas, puesto que las mujeres eran f\u00e1cilmente sugestionables y sus directores espirituales les indicar\u00edan por qui\u00e9n votar, ocasionando un retroceso en la lucha democr\u00e1tica. Se\u00f1al\u00f3 que las feministas hab\u00edan luchado por que las mujeres tuvieran la misma ilustraci\u00f3n que los hombres y el medio para adquirirla era ejercitando sus derechos ciudadanos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La propuesta de Hermila se centraba en el voto restringido, con el argumento de que no era lo mismo que lo ejercieran las mujeres ignorantes que las ilustradas. Sustentaba tal planteamiento en lo expresado por John Stuart Mill en el sentido de que ser\u00eda perjudicial m\u00e1s que\u00a0ben\u00e9fico\u00a0para una naci\u00f3n declarar derechos pol\u00edticos por igual a la ignorancia que a la ilustraci\u00f3n. Expresaba que el sufragio (activo y pasivo) lo deb\u00edan ejercer las mujeres en forma gradual, empezando con las elecciones municipales. Al mismo tiempo reiter\u00f3 que ser\u00eda una grave anomal\u00eda que el constituyente dejara a la mujer en el mismo grado de infelicidad en el que se encontraba hasta entonces respecto a sus derechos pol\u00edticos. Esperaba que la Asamblea decretara favorablemente el asunto del voto femenino (art\u00edculo 34\u00b0 constitucional), pues lo consideraba de estricta justicia dado el activismo desplegado por las\u00a0mujeres en la gran revoluci\u00f3n social, a pesar de los riesgos impl\u00edcitos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por su parte, In\u00e9s Malv\u00e1ez envi\u00f3 una carta al constituyente manifest\u00e1ndose en contra del otorgamiento del sufragio femenino. Sus argumentos se\u00f1alaban, primero, la falta de educaci\u00f3n de las mujeres en los asuntos electorales y el peligro que significaba, dada la mentalidad religiosa de la mayor\u00eda, que el clero las manipulara al emitir su voto, lo que\u00a0pondr\u00eda en peligro la soberan\u00eda de la patria, los principios constitucionales y la misma revoluci\u00f3n. Aunque sosten\u00eda que las mujeres deb\u00edan tener los mismos derechos que los hombres, pensaba que no era conveniente otorgarles el voto, dec\u00eda. Sin embargo, en tanto ciudadanas, las mujeres deber\u00edan expresar libremente sus ideas y opiniones pol\u00edticas, derecho ganado por ellas en la lucha por darle a la patria una verdadera libertad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La iniciativa de Galindo para conseguir el voto en estricta justicia no prosper\u00f3. La comisi\u00f3n argument\u00f3 en contra la falta de preparaci\u00f3n pol\u00edtica de la mayor\u00eda, ya que s\u00f3lo algunas mujeres excepcionales ten\u00edan las condiciones necesarias para ejercer ese derecho pol\u00edtico, as\u00ed que la conclusi\u00f3n fue que no deb\u00eda conced\u00e9rseles el voto como g\u00e9nero. Insisti\u00f3 en se\u00f1alar que la actividad de la mujer no hab\u00eda salido del c\u00edrculo del hogar ni sus intereses estaban desvinculados de los varones de la familia y no sent\u00edan la necesidad de participar en los asuntos p\u00fablicos como, en ese sentido, lo demostraba la falta de un movimiento colectivo. Agregaba que, por otra parte, los derechos pol\u00edticos no se fundaban en la naturaleza del ser humano, sino en las funciones reguladoras que el Estado deb\u00eda ejercer para que se mantuviera la coexistencia de los derechos naturales de todos. Los argumentos sostenidos por la teor\u00eda organicista, desde principios de siglo, daban sustento cient\u00edfico a la persistente desigualdad. El dictamen del art\u00edculo 34\u00b0 se aprob\u00f3 sin discusi\u00f3n alguna por el Congreso Constituyente el 26 de enero de 1917 y el texto que qued\u00f3 fue pr\u00e1cticamente el mismo que el de la Constituci\u00f3n de 1857.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Son ciudadanos de la Rep\u00fablica todos los que, teniendo la calidad de mexicanos re\u00fanan, adem\u00e1s, los siguientes requisitos: I. Haber cumplido 18 a\u00f1os siendo casados o si no lo son 21 a\u00f1os y II. Tener un modo honesto de vivir<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. El art\u00edculo 35\u00b0 se refer\u00eda a las prerrogativas del ciudadano, pero las mujeres no fueron reconocidas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003366;\">Legitimaci\u00f3n\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Las propuestas de Hermila y del grupo de colaboradoras no prosperaron en ese momento, pero sus escritos contribuyeron a legitimar la voz de las mujeres, sentando un precedente en las luchas posteriores, hasta transformar su palabra en\u00a0autoridad p\u00fablica. La negaci\u00f3n del sufragio basada en el argumento de la incapacidad de las mujeres para el ejercicio\u00a0ciudadano,\u00a0no era v\u00e1lida. En un acto de desaf\u00edo a la ley, Hermila Galindo acept\u00f3 la candidatura para diputada por el 5\u00ba distrito de la ciudad de M\u00e9xico en 1917. Aun cuando result\u00f3 derrotada, su participaci\u00f3n intent\u00f3 hacer p\u00fablica la exigencia del sufragio.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Al final\u00a0de la d\u00e9cada revolucionaria tampoco prosperaron peticiones innovadoras como la escuela racionalista, la coeducaci\u00f3n, la educaci\u00f3n sexual, y una moral social igualitaria, demandas sostenidas por una minor\u00eda de mujeres de vanguardia que expresaron lo que pensaban del papel social que aspiraban a tener en la sociedad. La modificaci\u00f3n del art\u00edculo 34\u00b0 constitucional se conseguir\u00eda en el \u00e1mbito federal en el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines, y fue publicada en\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">el Diario Oficial<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0el 17 de octubre de 1953, haciendo realidad para las mujeres la ciudadan\u00eda plena.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">PARA SABER M\u00c1S.<\/span><\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Rocha, Martha, Ana Lau\u00a0Jaiven, Enriqueta Tu\u00f1\u00f3n Pablos, \u201cLa mujer en la Revoluci\u00f3n\u201d, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Proceso\u00a0Bi-Centenario<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, n\u00fam. 3, junio de 2009.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Valles Ruiz, Rosa Mar\u00eda,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Sol de libertad. Hermila Galindo: Feminista, constitucionalista y primera censora legislativa en M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Durango, Instituto de Cultura del Estado de Durango, 2010.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Cruz, Ana,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Las sufragistas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, documental, 2012, 77 minutos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martha Eva Rocha Islas Direcci\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos, INAH En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 22. Se cumplen seis d\u00e9cadas de la entrada en vigor de la ley que puso en pie de igualdad el derecho a votar de la mujer mexicana. Pero ya en 1915 un grupo de mujeres hab\u00eda colocado el tema en discusi\u00f3n a trav\u00e9s de los clubes femeniles y la difusi\u00f3n en la prensa. El Congreso Constituyente de 1916 le dio un eco poderoso, donde si bien no permearon las propuestas por el sufragio femenino, dot\u00f3 de legitimidad su reclamo democr\u00e1tico. El debate legislativo sobre el voto femenino en M\u00e9xico se dio por primera vez en el Congreso Constituyente de 1916. El pa\u00eds a\u00fan no estaba en paz; sin embargo la facci\u00f3n carrancista se vislumbraba como la vencedora. All\u00ed se presentaron tres iniciativas a discusi\u00f3n, resultado de la activa participaci\u00f3n que hab\u00edan<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1217],"tags":[522,1222,430],"class_list":{"0":"post-4143","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-22","8":"tag-elecciones","9":"tag-feminismo","10":"tag-movimientos-sociales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4143"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23454,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions\/23454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}