﻿{"id":3996,"date":"2014-02-26T13:16:14","date_gmt":"2014-02-26T19:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3996"},"modified":"2026-03-22T00:55:40","modified_gmt":"2026-03-22T06:55:40","slug":"correo-del-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/correo-del-lector\/","title":{"rendered":"Correo del Lector"},"content":{"rendered":"<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 22.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<p><strong>CARTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed \u201cRetos de la diplomacia mexicana, la coyuntura del golpe de Estado en Chile en (!. El testimonio del embajador Gonzalo Mart\u00ednez Corbal\u00e1\u201d, de Silvia Dutr\u00e9nit Bielous. Quiero decir que gracias a este se\u00f1or mi padre salv\u00f3 la vida y gracias al gobierno de M\u00e9xico nosotros tuvimos un nuevo lugar donde comenzar. Gracias, mil gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><strong>Paul Barra<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Excelente revista! \u00a1Buenas im\u00e1genes! \u00a1Maravillosos art\u00edculos! \u00a1Muy bien por ustedes!<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><strong>Patricia Delgadillo<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/BiC22-WEB_PA?gina_05-copia.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"141\" height=\"171\" class=\"wp-image-4125 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/BiC22-WEB_P\u00e1gina_05-copia.jpg\" alt=\"Leopoldo Galluzzo, Altre scoverte fatte nella luna dal Sigr\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"right\"><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Me pareci\u00f3 genial el art\u00edculo sobre los inicios de la ciencia ficci\u00f3n en M\u00e9xico que apareci\u00f3 en el n\u00famero 21. Un saludo y muchas felicidades.<\/span><\/p>\n<h4 align=\"right\"><strong><i>Mart\u00edn Josu\u00e9 Mart\u00ednez<\/i><\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Me gusta M\u00e9xico. Gracias por las fotos.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>Fina Larraz<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfSAB\u00cdAS QUE..?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Atlixco, Puebla, existe un hospital fundado en 1580 que a\u00fan sigue funcionando como tal. Fue instituido por un cl\u00e9rigo local, ayudado por la Cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n. Los hermanos juaninos, procedentes de Durango, se hicieron cargo a partir de 1731 y estuvieron al frente del nosocomio hasta que su orden fue suprimida en 1837 y ellos exclaustrados. El Hospital de San Juan de Dios, sin embargo, sigui\u00f3 operando a cargo del ayuntamiento y hasta hoy ofrece sus servicios. Cuenta con una excelente colecci\u00f3n de pintura barroca poblana.<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_3997\" aria-describedby=\"caption-attachment-3997\" style=\"width: 432px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/4.3-Patio-del-Hospital-de-San-Juan-de-Dios-Atlixco-Puebla-2013.-Col.-ARSA.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-3997 \" title=\"Patio del Hospital de San Juan de Dios\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/4.3-Patio-del-Hospital-de-San-Juan-de-Dios-Atlixco-Puebla-2013.-Col.-ARSA.jpg\" alt=\"[4.3] Patio del Hospital de San Juan de Dios, Atlixco, Puebla, 2013. Col. ARSA\" width=\"432\" height=\"576\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3997\" class=\"wp-caption-text\">Patio del Hospital de San Juan de Dios, Atlixco, Puebla, 2013.<\/figcaption><\/figure><b>CONSULTA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Es ahora muy com\u00fan referirse a la esposa de los presidentes de la Rep\u00fablica Mexicana como <i>\u201cprimera dama\u201d<\/i>. \u00bfPodr\u00edan informarme desde cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 se utiliza este t\u00edtulo?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a no existir un consenso sobre el origen del t\u00e9rmino <i>primera<\/i><i> dama<\/i>, es posible que provenga de la expresi\u00f3n anglosajona <i>first lady<\/i>, empleada en alusi\u00f3n al estatus honor\u00edfico que socialmente correspond\u00eda a la figura femenina que acompa\u00f1aba al mandatario de Estado. Fue as\u00ed utilizada en Estados Unidos en\u00a01849 por el presidente Zachary Taylor, durante los funerales de Dolley Madison, viuda de James Madison (1809-1817). Otro ejemplo ser\u00eda el de Harriet Lane Johnston, sobrina de James Buchanan (1857-1861), a quien se refer\u00edan como <i>the first lady <\/i><i>of the White House<\/i>, por ser el presidente soltero. En M\u00e9xico, donde el t\u00edtulo carece de car\u00e1cter oficial y alude a las responsabilidades protocolarias que en mayor o menor grado puede ejercer la esposa de quien desempe\u00f1a el poder ejecutivo, podr\u00eda afirmarse que empez\u00f3 a emplearse a mediados de 1890, cuando Carmen Romero Rubio de D\u00edaz era una figura p\u00fablica de gran peso social. En lo sucesivo se continu\u00f3 haciendo uso de esta designaci\u00f3n honor\u00edfica para la consorte presidencial.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3998\" aria-describedby=\"caption-attachment-3998\" style=\"width: 318px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/4.1-Gilbert-Stuart-Dolley-Maddison-1804.-Wikicommons.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-3998 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/4.1-Gilbert-Stuart-Dolley-Maddison-1804.-Wikicommons.jpg\" alt=\"[4.1] Gilbert Stuart, Dolley Maddison, 1804. Wikicommons\" width=\"318\" height=\"389\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3998\" class=\"wp-caption-text\">Gilbert Stuart, Dolley Maddison, 1804.<\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>POR AMOR A LA HISTORIA<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Museo de los Vestidos de Santa Mar\u00eda Magdalena, situado en el patio de la Parroquia del mismo nombre, en Xico, Veracruz, exhibe alrededor de 800 vestidos elegantes y ricamente bordados -de un total de 950-, que datan de 1910, y a\u00f1o con a\u00f1o los fieles han regalado a la que tienen como patrona de la ciudad. \u00danico en su g\u00e9nero en M\u00e9xico, este recinto permite al visitante observar el desarrollo del vestido, as\u00ed como de la devoci\u00f3n popular en los \u00faltimos cien a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>RELOJ DE ARENA <\/b><\/p>\n<p><b>6 de noviembre de 1813.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Congreso de An\u00e1huac, instalado en la ciudad de Chilpancingo, en esa fecha, declara <i>a presencia del se\u00f1or Dios <\/i>que, ante los sucesos europeos, ha recobrado el uso de su sobe- ran\u00eda y por tanto <i>queda rota para siempre jam\u00e1s, y disuelta la dependencia del trono espa\u00f1ol<\/i>; que es libre para proclamar las leyes que m\u00e1s convengan a su arreglo y <i>felicidad interior, para hacer la guerra y paz, y establecer alianzas con los monarcas y rep\u00fablicas del antiguo continente <\/i>y no profesa otra religi\u00f3n que la cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/512px-Congreso_de_Chilpancingo.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-4127 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/512px-Congreso_de_Chilpancingo.png\" alt=\"512px-Congreso_de_Chilpancingo\" width=\"512\" height=\"196\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>9 de octubre de 1863.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El archiduque Maximiliano de Habsburgo escribe a Juan Nepomuceno Almonte que ha aceptado <i>la corona de M\u00e9xico con un amor igual al que me ha sido ofrecido<\/i>, pero que por la dignidad de su casa, el respeto que se debe a s\u00ed mismo y el \u00e9xito de la empresa, esta aceptaci\u00f3n no ser\u00e1 <i>plena ni absoluta<\/i>, mientras no se exprese la mayor\u00eda de los hijos de M\u00e9xico y el pa\u00eds no haya sido pacificado <i>en una extensi\u00f3n que por lo menos toque las principales ciudades, tales como San Luis, Quer\u00e9taro, Guanajuato, Morelia, Zacatecas, Guadalajara, con los territorios intermedios<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>29 de noviembre de <\/b><b>1913.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Washington, Eduardo Hay exdiputado del Congreso disuelto por Victoriano Huerta\u2013 se dirige al presidente Woodrow Wilson para hacerle ver, como <i>ciudadano mexicano que no tiene otro pensamiento, ni otro deseo que trabajar por su pa\u00eds<\/i>, que una intervenci\u00f3n de Estados Unidos en M\u00e9xico provocar\u00eda <i>un profundo resentimiento <\/i>y que debe dejar que el gobierno constitucional restaure el orden <i>por medio de las armas <\/i>y d\u00e9 al responsable <i>el castigo a que se ha hecho acreedor<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>10 de octubre de 1963. <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional, reunido en la ciudad de Baden-Baden, Alemania Occidental, realiza el proceso de selecci\u00f3n de la sede de los Juegos de la XIX Olimpiada (1968). Tres ciudades se la disputan: Buenos Aires, Detroit y M\u00e9xico. El anuncio del resultado favorable para la tercera, con 30 de 58 votos, provoca aplausos y gritos de alegr\u00eda en la delegaci\u00f3n mexicana. Hubo varias razones para la decisi\u00f3n, entre otras la llegada de Avery Brundage a la presidencia del COI, as\u00ed como sus visitas a M\u00e9xico, el apoyo abierto del presidente Adolfo L\u00f3pez Mateos y el voto favorable del bloque sovi\u00e9tico.<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/256px-1968_Mexico_emblem.svg_.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-4129 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/256px-1968_Mexico_emblem.svg_.png\" alt=\"256px-1968_Mexico_emblem.svg\" width=\"256\" height=\"64\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 22. CARTAS Le\u00ed \u201cRetos de la diplomacia mexicana, la coyuntura del golpe de Estado en Chile en (!. El testimonio del embajador Gonzalo Mart\u00ednez Corbal\u00e1\u201d, de Silvia Dutr\u00e9nit Bielous. Quiero decir que gracias a este se\u00f1or mi padre salv\u00f3 la vida y gracias al gobierno de M\u00e9xico nosotros tuvimos un nuevo lugar donde comenzar. Gracias, mil gracias. Paul Barra \u00a1Excelente revista! \u00a1Buenas im\u00e1genes! \u00a1Maravillosos art\u00edculos! \u00a1Muy bien por ustedes! Patricia Delgadillo Me pareci\u00f3 genial el art\u00edculo sobre los inicios de la ciencia ficci\u00f3n en M\u00e9xico que apareci\u00f3 en el n\u00famero 21. Un saludo y muchas felicidades. Mart\u00edn Josu\u00e9 Mart\u00ednez Me gusta M\u00e9xico. Gracias por las fotos. Fina Larraz \u00bfSAB\u00cdAS QUE..? En Atlixco, Puebla, existe un hospital fundado en 1580 que a\u00fan sigue funcionando como tal. Fue instituido por un cl\u00e9rigo local, ayudado por la Cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[147,59],"tags":[2353],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3996"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3996"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23319,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3996\/revisions\/23319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}