﻿{"id":3499,"date":"2013-11-29T17:17:09","date_gmt":"2013-11-29T23:17:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3499"},"modified":"2021-05-03T13:36:02","modified_gmt":"2021-05-03T18:36:02","slug":"entrevista-fernando-soler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/entrevista-fernando-soler\/","title":{"rendered":"Entrevista. Fernando Soler"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Graziella Altamirano<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 21.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><b>\u00a1El cine es para divertir y emocionar!<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #498343;\"><b>En una charla de 1975 con Eugenia Mayer, el actor relata sus inicios en el teatro y el cine, las vicisitudes en la actuaci\u00f3n y la direcci\u00f3n, y sus discrepancias con la cinematograf\u00eda vista como ense\u00f1anza o dirigida a p\u00fablicos especializados<\/b><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_3500\" aria-describedby=\"caption-attachment-3500\" style=\"width: 567px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Captura-de-pantalla-2013-11-29-a-las-17.13.48.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3500\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Captura-de-pantalla-2013-11-29-a-las-17.13.48.png\" alt=\"Fernando Soler, El Indiano, dirigida por F. soler, 1954. Col. RamA?n Aureliano AlarcA?n\" width=\"567\" height=\"411\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3500\" class=\"wp-caption-text\">Fernando Soler, El Indiano, dirigida por F. soler, 1954. Col. Ram\u00f3n Aureliano Alarc\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQ<\/strong>ui\u00e9n no ha visto las pel\u00edculas de la \u00e9poca de Oro del cine mexicano con actores como Fernando Soler en sus diversas caracterizaciones? Muchos recordar\u00e1n al bohemio y parrandero <i>don Chucho<\/i> en un <i>mano a mano<\/i> actoral con Joaqu\u00edn Pardav\u00e9; el inocente y p\u00edcaro <i>don Susanito,<\/i> de la comedia <i>M\u00e9xico de mis recuerdos<\/i>; al padre autoritario y estricto del melodrama familiar <i>Una familia de tantas<\/i>; o al padre borrach\u00edn de la comedia de enredos <i>El gran Calavera<\/i>; as\u00ed como al inolvidable norte\u00f1o irresponsable Cruz Trevi\u00f1o Mart\u00ednez de la Garza, compartiendo actuaci\u00f3n estelar con Pedro Infante, en <i>La oveja negra<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fernando Soler, cuyo verdadero nombre era Fernando D\u00edaz Pav\u00eda, es considerado como uno de los mejores actores que ha tenido el cine mexicano, principalmente por su calidad histri\u00f3nica y su naturalidad interpretativa. Fue miembro de una familia de artistas &#8211;la <em>d<\/em><i>inast\u00eda Soler&#8211;\u00a0<\/i>vinculados al teatro y a la industria cinematogr\u00e1fica, ocupando un lugar destacado como actores, guionistas, productores y directores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hijo de padres espa\u00f1oles, Fernando Soler nac\u00ed en Saltillo, Coahuila, el 24 de mayo de 1903. Al inicio de la revoluci\u00f3n la familia Soler emigr\u00f3 a California, donde Fernando estudi\u00f3 administraci\u00f3n, al mismo tiempo que su padre formaba el <i>Cuarteto Infantil Soler<\/i> con \u00e9l y tres de sus hermanos &#8211;Irene, Andr\u00e9s y Domingo&#8211;, empezando desde entonces, su carrera art\u00edstica. Siendo mayor de edad form\u00f3 su propia compa\u00f1\u00eda en La Habana con la que recorri\u00f3 gran parte del continente americano hasta que se estableci\u00f3 en la ciudad de M\u00e9xico en donde realizar\u00eda una larga y exitosa carrera art\u00edstica en la industria f\u00edlmica nacional, siendo protagonista de m\u00e1s de un centenar de pel\u00edculas y director de m\u00e1s de 22 filmes. Contrajo matrimonio con la actriz Sagrario G\u00f3mez Seco, con quien vivir\u00eda hasta su muerte en 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eugenia Meyer entrevist\u00f3 a Fernando Soler el 15 de junio de 1975, para el Programa de Historia Oral del Cine Mexicano, del Departamento de Etnolog\u00eda y Antropolog\u00eda Social del INAH (PHO\/2\/19). La conversaci\u00f3n fue editada y publicada, junto con el testimonio de un grupo de creadores del cine nacional, en sus diferentes especialidades, en los <i>Cuadernos de la Cineteca Nacional. Testimonio para la historia del cine mexicano<\/i> (coord. Eugenia Meyer), Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n, 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante su precaria salud, Soler estuvo dispuesto a conceder la entrevista en la que record\u00f3 algunos momentos de su vida art\u00edstica, expres\u00f3 su amor por el teatro y su experiencia en la industria cinematogr\u00e1fica, reflexionando sobre las distintas etapas del cine en M\u00e9xico. A continuaci\u00f3n, presentamos una selecci\u00f3n de textos de aquella entrevista de Eugenia Meyer.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #498343;\"><b>El teatro y el cine<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se me metieron porque s\u00ed; realmente nunca me he puesto a analizar las razones. Antes, lo \u00fanico que quise ser fue m\u00e9dico o aviador, despu\u00e9s actor; toda mi vida lo he sido, hasta la fecha. En teatro he hecho de todo y he tenido muchas satisfacciones a lo largo de mi vida. Lo que m\u00e1s me atrae es la tragicomedia; prueba de ello es que mis m\u00e1s grandes aciertos han sido siempre en ese g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el teatro, unos d\u00edas se siente uno genial y otros, un ignorante. A veces lo hace uno mejor, est\u00e1 sublime. No olvidemos que el actor no es una m\u00e1quina sino un ser. Por eso, con una sala medio vac\u00eda, el artista se desconsuela y le cuesta mucho entregarse; pero si la ve llena da todo su entusiasmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo personajes y obras preferidas, como son <i>Cyrano de Bergerac<\/i><b>,<\/b> que hice en Bellas Artes; <i>Bajo el puente, El c\u00edrculo de yeso <\/i>y<i> El verdugo de Sevilla<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En M\u00e9xico debut\u00e9 con mi compa\u00f1\u00eda en el Teatro Ideal, que estaba en las calles de Dolores. Obtuve grandes aplausos. En aquella \u00e9poca trabaj\u00e1bamos todos los d\u00edas y simult\u00e1neamente mont\u00e1bamos las piezas nuevas. Hubo un momento en que cambi\u00e1bamos de obra cada semana. Las entradas resultaban muy baratas; creo que costaba dos pesos la luneta y uno cincuenta general. Yo, como jefe de la compa\u00f1\u00eda, no ten\u00eda sueldo fijo, a veces pod\u00eda sacar veinte, treinta o cuarenta pesos diarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1930 me llamaron para debutar en el Teatro Infanta Beatriz de Madrid. En esa ocasi\u00f3n me estaba jugando la carrera porque todo el mundo &#8211;los periodistas y los amigos de Am\u00e9rica&#8211; me dec\u00edan que esa era la oportunidad para consagrarme en Espa\u00f1a y llegar a la meta. El triunfo fue rotundo. Junto con mi propio elenco permanec\u00ed all\u00ed durante tres temporadas consecutivas. Mi esposa, Sagra del R\u00edo, iba como primera actriz y yo como actor principal. Recuerdo en una ocasi\u00f3n que \u00edbamos de gira, nos toc\u00f3 el cambio de gobierno; subimos en Albacete al tren siendo mon\u00e1rquicos y bajamos en Valencia como republicanos. Se hab\u00eda hecho la transformaci\u00f3n, pero los disturbios no los acept\u00f3 nunca; fueron completamente ajenos a m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta \u00e9poca me solicitaron de Par\u00eds (a\u00fan el cine mudo estaba en pleno apogeo) para filmar una cinta sonora que se llam\u00f3\u00a0<i>Cu\u00e1ndo te suicidas<\/i><b>. <\/b>Llevar\u00eda el papel estelar junto con la actriz espa\u00f1ola Imperio Argentina. Era una comedia y la Paramount decidi\u00f3 contratarme. A pesar de que antes hab\u00eda hecho unas cuantas pel\u00edculas mudas en Hollywood junto con mi hermana Irene, al iniciar esta producci\u00f3n en Francia sent\u00ed unos nervios espantosos; no me di cuenta de lo que pasaba dentro de m\u00ed; era como romper un enigma.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3501\" aria-describedby=\"caption-attachment-3501\" style=\"width: 261px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Captura-de-pantalla-2013-11-29-a-las-17.15.28.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3501\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Captura-de-pantalla-2013-11-29-a-las-17.15.28.png\" alt=\"Cartel, El Gran Calavera.\" width=\"261\" height=\"390\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3501\" class=\"wp-caption-text\">Cartel, El Gran Calavera.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regres\u00e9 de Par\u00eds y empec\u00e9 a dedicarme en serio al cine. Fui advirtiendo la enorme variedad de t\u00e9cnicas que existen para expresar un mismo parlamento. Desde el principio not\u00e9 las diferencias entre cine y teatro. Aunque he sido un actor excesivamente natural y no me cost\u00f3 gran esfuerzo pasar de un escenario a un foro cinematogr\u00e1fico, s\u00ed, percib\u00ed cierta modificaci\u00f3n. En el teatro hay que utilizar el gesto, la palabra, el adem\u00e1n para llegar hasta las \u00faltimas filas; mientras que el cine es un acto de gigantes; est\u00e1s tan grande que tienes que condensar tu presentaci\u00f3n, si no, resultas artificial. Mis primeras intervenciones estaban un poco sobreactuadas, as\u00ed las veo ahora, pero poco a poco fui tomando confianza frente a las c\u00e1maras, como si estuviera en mi casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,<a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Graziella Altamirano Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 21. \u00a1El cine es para divertir y emocionar! 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