﻿{"id":3375,"date":"2013-10-25T13:35:52","date_gmt":"2013-10-25T18:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3375"},"modified":"2021-05-03T13:36:20","modified_gmt":"2021-05-03T18:36:20","slug":"12-el-miscoac-de-mis-recuerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/12-el-miscoac-de-mis-recuerdos\/","title":{"rendered":"&#8220;El Mixcoac de mis recuerdos&#8230;&#8221;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Graziella Altamirano<\/strong><br \/>\n<strong>Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h3><span style=\"color: #ff0000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 12.<\/span><\/h3>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>L<\/em><em>as reminiscencias de la se\u00f1ora Guadalupe Mart\u00ednez de Ritz sobre su infancia en el Mixcoac de los a\u00f1os veinte del siglo pasado, comprenden la entrevista que presentamos a continuaci\u00f3n. Se refieren al pueblo de los apacibles calle<\/em><em>jones y nuevas calzadas; el de los establos y huertas de \u00e1rboles frutales; el de los jardines e iglesias; el que ya era recorrido por los nuevos tranv\u00edas el\u00e9ctricos y en el que se deten\u00edan los trenes que iban a los pueblos m\u00e1s alejados que rodeaban la ciudad. El Mixcoac del legendario barrio de San Juan con su placita llena de plantas, su Santuario de la Virgen de Guadalupe y la vieja y adusta casona decimon\u00f3nica que fuera hogar del pr\u00f3cer liberal Valent\u00edn G\u00f3mez Far\u00edas, y que ahora alberga al Instituto Mora.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El relato est\u00e1 salpicado de an\u00e9cdotas y vivencias, a veces con un asomo de nostalgia por los tiempos idos, y a la vez con ese entusiasmo vivaz y esa frescura de la memoria no inmediata, que a menudo permite viajar por los recuerdos de los primeros a\u00f1os y evocar n\u00edtidamente los lugares, las personas y los hechos que dejaron huella y que se observaron a trav\u00e9s de los prismas de la ni\u00f1ez.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>As\u00ed, do\u00f1a Guadalupe Mart\u00ednez nos transporta por el tiempo al barrio de San Juan y nos muestra el devenir cotidiano de una familia de clase media que viv\u00eda muy cerca de la plaza, enfrente de la casa de don Irineo Paz, el abuelo porfiriano de Octavio Paz y junto a la huerta donde fuera sepultado don Valent\u00edn G\u00f3mez Far\u00edas porque la iglesia impidi\u00f3 su inhumaci\u00f3n en el camposanto.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Es un conjunto de recuerdos que nos permite visualizar un rinc\u00f3<\/em><em>n de los alrededores de la ciudad; un espacio donde transcurre el devenir cotidiano del Mixcoac a\u00fan campirano y en el que se refleja la problem\u00e1tica pol\u00edtica encarnada en la persecuci\u00f3n religiosa que vivi\u00f3 la ciudad en los a\u00f1os posrrevolucionarios. Encuentran tambi\u00e9n un lugar los fantasmas, las leyendas del barrio y las festividades, as\u00ed como las calles, las plazas y las escuelas, mucho de lo cual ha logrado sobrevivir al paso del tiempo, a pesar de los cambios vertiginosos sufridos por la gran ciudad.<\/em><\/p>\n<figure style=\"width: 564px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a style=\"font-weight: bold; font-size: 1rem;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-13.33.18.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-13.33.18.png\" alt=\"Ladrillera en Mixcoac\" width=\"564\" height=\"609\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ladrillera en Mixcoac<\/figcaption><\/figure><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>N<\/strong>ac\u00ed el 4 de octubre de 1918 en la colonia San Rafael. Mi padre fue el abogado Juan Mart\u00ednez y mi madre, Victoria Meana, dedicada al hogar, como en aqu\u00e9l entonces. Llegamos a Mixcoac porque mi pap\u00e1 tuvo un accidente, al poco tiempo muri\u00f3, mi mam\u00e1 qued\u00f3 viuda y en Mixcoac viv\u00edan mi abuelita con sus otros hijos que eran solteros. Mis t\u00edos y mi abuelita ya no quisieron que mi mam\u00e1 regresara hasta la colonia San Rafael, que entonces estaba muy distante y le dijo: &#8220;no, t\u00fa ya no te vas&#8221;, porque yo ten\u00eda un a\u00f1o de nacida. Dijo: &#8220;\u00bfqu\u00e9 vas a hacer con la ni\u00f1a?, entonces ya nos quedamos en Mixcoac.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de mis t\u00edos rent\u00f3 una casa de ah\u00ed, enfrente a la casa de Octavio Paz, era el n\u00famero 72 de la calle que se llamaba en esa \u00e9poca avenida Cuauht\u00e9moc, ahora se llama Rubens, entonces, rent\u00f3 esa casa muy grande que ten\u00eda huerta, un corral, una alberca, estaba muy bien esa casa. Ah\u00ed vivimos muy bien, se cas\u00f3 otra de mis t\u00edas, se cas\u00f3 uno de mis t\u00edos, entonces ya quedamos nosotros ah\u00ed con mi abuelita. Vivimos hasta que ten\u00eda yo once a\u00f1os de edad. De ah\u00ed nos cambiamos a la calle de la Empresa, que es tambi\u00e9n paralela a Rubens. Casi viv\u00edamos en la esquina de Augusto Rodin. Es el mismo rumbo, pero yo de lo que m\u00e1s me acuerdo es de cuando viv\u00ed en Rubens porque, \u00bfc\u00f3mo le dir\u00e9?, entre m\u00e1s chica es una, como que recuerda con m\u00e1s claridad que cuando ya es una m\u00e1s grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi casa era&#8230; una casa muy grande, ten\u00eda siete ventanas. El zagu\u00e1n y siete ventanas, entonces, adentro, ten\u00edamos un jard\u00edn. Primero&#8230; ya ve c\u00f3mo eran los corredores para las puertas de las rec\u00e1maras y de la sala y todo, era una sala enorme. El corredor y unas escalerillas y el jard\u00edn. Atr\u00e1s del jard\u00edn estaba la huerta, una huerta enorme, ten\u00edamos hasta chirimoyas y casi todas las frutas conocidas, ten\u00edamos \u00e1rboles frutales. Despu\u00e9s, mi t\u00edo como\u00a0<em>hobbie\u00a0<\/em>puso su estad\u00eda, puso un establo, entonces empezaron a poner los macheros y acondicionar para el establo. Hab\u00eda en la zona varios establos. Hab\u00eda uno muy grande hacia adelante, para avenida Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Graziella Altamirano Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 12. Las reminiscencias de la se\u00f1ora Guadalupe Mart\u00ednez de Ritz sobre su infancia en el Mixcoac de los a\u00f1os veinte del siglo pasado, comprenden la entrevista que presentamos a continuaci\u00f3n. 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