﻿{"id":3224,"date":"2013-10-21T10:45:03","date_gmt":"2013-10-21T15:45:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3224"},"modified":"2021-05-03T17:14:39","modified_gmt":"2021-05-03T22:14:39","slug":"esta-fue-su-bandera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/esta-fue-su-bandera\/","title":{"rendered":"Esta fue su bandera"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mez \/ Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p><em>BiCentenario #16<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #588c5c;\"><em>M<\/em><i>ire, se\u00f1or Madero, si yo, aprovech\u00e1ndome de que estoy armado, le quito su reloj y me lo guardo, y andando el tiempo nos llegamos a encontrar, los dos armados con igual fuerza \u00bftendr\u00eda derecho a exigirme su devoluci\u00f3n?<\/i>&#8230; <i>Sin duda, le dijo Madero; incluso le pedir\u00eda una indemnizaci\u00f3n<\/i>&#8230; <i>Pues eso, justamente termina diciendo Zapata, es lo que nos ha pasado en Morelos, en donde unos cuantos hacendados se han apoderado por la fuerza de las tierras de los pueblos.<\/i>\u00a0<i>Mis soldados (los campesinos armados y los pueblos todos) me exigen diga a usted, con todo respeto, que desean se proceda desde luego a la restituci\u00f3n de sus tierras<\/i>.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.45.05.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3225\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.45.05.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-21 a las 10.45.05\" width=\"194\" height=\"557\" \/><\/a><strong>H<\/strong>ace cien a\u00f1os, Emiliano Zapata Salazar se suma a la Revoluci\u00f3n en 1911. Este jefe morelense, que inicia con unos cuantos seguidores en su entidad, re\u00fane a miles durante el curso revolucionario en el que sostiene una causa agrarista que hereda y por la que da la vida. Despu\u00e9s de ser asesinado a traici\u00f3n, su firmeza en la guerra trasciende en la historia, convirti\u00e9ndolo en s\u00edmbolo del agrarismo en Morelos, a lo largo y ancho de los Estados Unidos Mexicanos, as\u00ed como en otros pa\u00edses del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autenticidad de esa causa no data del tiempo de Emiliano. Para entenderla como la fuerza palpitante y resurgida que es a la fecha, hay que retroceder muy atr\u00e1s: a la \u00e9poca colonial, porque inicia entonces el problema entre pueblos y haciendas por el agravio de estas \u00faltimas unidades en contra de los campesinos al despojarlos de sus tierras, aguas, pastos, bosques y dem\u00e1s recursos naturales. El conflicto acontece en diversas comarcas, principalmente en el centro sur de nuestra rep\u00fablica, en la regi\u00f3n que hoy se llama estado de Morelos y donde nace Zapata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de varias centurias, los campesinos reclaman sus derechos mediante representantes que llevan los t\u00edtulos de propiedad ante las autoridades en forma pac\u00edfica, pero otras veces lo hacen con las armas en la mano. Aquella causa ancestral, sustentada por los precursores agraristas, se asociar\u00e1 al liderazgo del sujeto hist\u00f3rico que con tenacidad reclamar\u00e1 la devoluci\u00f3n de la tierra a sus leg\u00edtimos due\u00f1os y que tendr\u00e1 un nombre nuevo: <i>zapatismo<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema agrario, que se recrudece, culmina en la \u00e9poca porfiriana y al momento en que Francisco I. Madero llama a la guerra, buena parte del campesinado se suma a ella esperanzado en que se har\u00e1 justicia, pues el art\u00edculo 3\u00b0 del plan de San Luis se\u00f1ala que se regresar\u00e1 la tierra a quien le pertenece. La participaci\u00f3n de este sector significa una fuerza poderosa que promueve la ca\u00edda del gobierno dictatorial encabezado por Porfirio D\u00edaz, fin por el que se convocara a la revoluci\u00f3n y una vez que se logra, Francisco Le\u00f3n de la Barra sube al poder de manera interina y luego Madero.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3226\" aria-describedby=\"caption-attachment-3226\" style=\"width: 635px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.45.52.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3226\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.45.52.png\" alt=\"David Alfaro Siqueiros, &quot;Revolucionarios a caballo&quot; (fragmento)\" width=\"635\" height=\"482\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3226\" class=\"wp-caption-text\">David Alfaro Siqueiros, &#8220;Revolucionarios a caballo&#8221; (fragmento)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pluma y fusil apuntan contra los combatientes desde que se incorporan a la lucha en marzo de 1911, hasta que muere el caudillo en abril de 1919. Una campa\u00f1a de desprestigio llevada a cabo sobre todo por la prensa conservadora del a\u00f1o once en la ciudad de M\u00e9xico exhorta a ir contra &#8220;la barbarie&#8221;, ya que los zapatistas se manifiestan como &#8220;rebeldes y elementos m\u00f3rbidos que brotan del subsuelo y atentan contra la civilizaci\u00f3n&#8221;; es entonces que se aplican los peores denuestos a Zapata para concebirlo como bestia y bandido, como la aparici\u00f3n del subsuelo que quiere borrar todas las luces de la superficie, y para llamarlo <i>Gengis Khan <\/i>y <i>Atila del Sur<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hecho importante en el proceso hist\u00f3rico del zapatismo es cuando Emiliano adquiere el mando al ser reconocido por gente del municipio de Ayala y jefes locales de otros lugares en su estado, lo que acontece tras la muerte de Pablo Torres Burgos, cabeza del maderismo y director inicial del movimiento en los \u00faltimos meses de 1910 y los primeros de 1911; uno m\u00e1s, el momento en que los zapatistas se separan de Madero consider\u00e1ndolo traidor, porque da prioridad al licenciamiento de armas y a la instauraci\u00f3n de un orden democr\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1911, Emiliano se entrevista con Madero en la ciudad de M\u00e9xico, expone las razones de su levantamiento y le solicita que cumpla lo prometido, pero aqu\u00e9l insiste en que desarme a sus tropas. Y es, de acuerdo con Gildardo Maga\u00f1a, que Zapata acerc\u00e1ndose, se\u00f1ala la cadena de oro que trae y en el que ambos sostienen el di\u00e1logo con que inici\u00f3 el relato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A poco de que Madero resultara electo como presidente constitucional, en noviembre de 1911, los zapatistas se manifiestan a trav\u00e9s de un documento que enarbolan como <i>su bandera<\/i>: el <i>Plan de Ayala<\/i>, cuya versi\u00f3n original, que data del 25 de aquel mismo mes y a\u00f1o, se atribuye principalmente a Otilio Edmundo Monta\u00f1o; d\u00edas antes, Zapata y unos seguidores son perseguidos en la zona de Ayala y arrojados de Morelos a Puebla por fuerzas del gobierno y, cerca de Miquetzingo, \u00e9l y Monta\u00f1o revisan lo que ambos han bosquejado por escrito desde que Madero postergara las demandas agrarias, terminan de redactarlo y lo proclaman en Ayoxustla, Puebla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.54.16.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3357\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.54.16.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.54.16\" width=\"207\" height=\"270\" \/><\/a>Los jefes locales, respondiendo al llamado del caudillo, se concentran con su gente en Ayoxustla y esperan inquietos. Zapata y Monta\u00f1o salen del jacal donde han ultimado detalles; el primero los exhorta: &#8220;\u00a1\u00c9sos que no tengan miedo, que pasen a firmar!&#8221; Luego, de pie, junto a una peque\u00f1a y r\u00fastica mesa que sirve de base, se lee el plan. Sorprendidos y emocionados, pasan a firmarlo. Unos m\u00fasicos tra\u00eddos de Miquetzingo interpretan el himno nacional que se canta en posici\u00f3n de firmes. Unos cohetes truenan y se hace la jura de la bandera de M\u00e9xico que, puesta en alto, es flanqueada por Emiliano y Eufemio Zapata ante los que desfilan las tropas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, cada quien toma su camino. Emiliano regresa a Morelos y estando acampando en una rancher\u00eda cercana al mineral de Huautla, ordena que traigan una m\u00e1quina de escribir, papel carb\u00f3n y al cura local. Emigdio Marmolejo le pregunta: &#8220;\u00bfY si no quiere venir?&#8221;, a lo que aqu\u00e9l contesta que no va a consultarle su opini\u00f3n, que lo lleve y que si se resiste lo obligue a caminar con la m\u00e1quina en la cabeza. El sacerdote acude y reproduce el plan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zapata env\u00eda carta a Gildardo Maga\u00f1a, comisionado en la ciudad de M\u00e9xico, y le recomienda que lo imprima; le expresa no le importa que la prensa mercenaria les llame bandidos y los colme de oprobios; que \u00e9l como no es pol\u00edtico, ni entiende de esos triunfos en que los derrotados son los que ganan, est\u00e1 resuelto a luchar contra todo y todos sin m\u00e1s baluarte que la confianza, el cari\u00f1o y el apoyo de su pueblo. Es entonces que la primera versi\u00f3n impresa se publica en el peri\u00f3dico liberal <i>Diario del Hogar<\/i>, a mediados de diciembre de 1911, y es la que se conoce en la capital del pa\u00eds; en ella, hay correcciones gramaticales, varias modificaciones de contenido y el lema original de la manuscrita (<i>Justicia y Ley)<\/i>, aumenta a <i>Libertad, Justicia y Ley<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan de Ayala legitima a la causa agrarista y determina la identidad del zapatismo. Constituye un programa radical que se\u00f1ala c\u00f3mo resolver la problem\u00e1tica en el campo tanto en Morelos y sitios donde se enarbola, como en todo el pa\u00eds. Plantea adem\u00e1s la manera de seguir la lucha y con qu\u00e9 mecanismos legales se sostendr\u00e1. Hace suyo y reforma al plan de San Luis; revela las ideas que lo inspiran, entre ellas las de los hermanos Flores Mag\u00f3n a trav\u00e9s del Partido Liberal Mexicano y de <i>Regeneraci\u00f3n<\/i>, su portavoz, asimismo las de Paulino Mart\u00ednez y los hermanos Maga\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 integrado con una breve introducci\u00f3n y quince art\u00edculos. Inicia diciendo que quienes lo suscriben, se han constituido en junta revolucionaria para sostener y llevar a cabo las promesas que hiciera la revoluci\u00f3n de 1910; que declaran ante la faz del mundo civilizado que los juzga y ante la naci\u00f3n a que pertenecen y aman, los prop\u00f3sitos que formulan para acabar con la tiran\u00eda que los oprime y redimir a la patria de las dictaduras que se les imponen, las cuales determinan en el plan.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3354\" aria-describedby=\"caption-attachment-3354\" style=\"width: 273px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.50.48.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3354\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.50.48.png\" alt=\"Arnold Belkin, &quot;Serie Zapata II&quot;\" width=\"273\" height=\"368\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3354\" class=\"wp-caption-text\">Arnold Belkin, &#8220;Serie Zapata II&#8221;<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan advierte por qu\u00e9 Madero es traidor y exige su renuncia, as\u00ed como la de otros representantes pol\u00edticos. Demanda que haya otros gobernadores y que tenga lugar una reuni\u00f3n de revolucionarios para designar a un ejecutivo interino en M\u00e9xico, quien ha de convocar a elecciones de los poderes federales. Propone como <i>Jefe de la Revoluci\u00f3n Libertadora <\/i>a Pascual Orozco y en su defecto a Emiliano Zapata. Plantea la restituci\u00f3n agraria inmediata, la expropiaci\u00f3n previa indemnizaci\u00f3n, la nacionalizaci\u00f3n de bienes de los enemigos y c\u00f3mo pensionar a los deudos de quienes caen en la guerra. Termina exhortando al pueblo mexicano para que lo apoye con las armas en la mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sost\u00e9n de dicha insignia est\u00e1n las personas que han sufrido el despojo agrario y el ultraje; campesinos pobres y medios, peones acasillados, medieros y arrendatarios; rancheros que tienen que pagar a las haciendas por derechos de peaje y paso de animales. Y si la tierra es el eje en torno al que gira la presencia zapatista, tambi\u00e9n hay otros motivos por los que muchos se suman a la guerra: el temor a los amos y los capataces, a la leva y a las autoridades, a las campa\u00f1as de persecuci\u00f3n; por tener libertad, o porque sus mayores o compa\u00f1eros se han ido con Emiliano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda que defiende el plan de Ayala en Morelos, es de campesinos armados que dedican un tiempo a la lucha y otro al cultivo; forma bandas que no viajan juntas, que s\u00f3lo se re\u00fanen para atacar objetivos comunes y que dan la impresi\u00f3n de vivir diseminados en las monta\u00f1as. Como cuerpo militar, integra al Ej\u00e9rcito Libertador del Centro y Sur, cuyas unidades son tropas peque\u00f1as no siempre bien organizadas y que practican la guerra de guerrillas como t\u00e1ctica principal, basada en el ataque sorpresivo y la dispersi\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La supervivencia del movimiento en ese estado se debe a quienes enarbolan el plan con fervor, mujeres y hombres apoyados por ancianos, j\u00f3venes y ni\u00f1os. El car\u00e1cter popular y campesino del zapatismo se advierte en la ropa de los guerrilleros, que visten por lo general con camisa y calz\u00f3n de manta, sombreros de ancha ala y huaraches, vestimenta por la que se han dado en llamar <i>las liebres blancas <\/i>y por su agilidad, que les permite escabullirse en los montes, donde andan a salto de mata al ser perseguidos por sus enemigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rasgo singular e incipiente del movimiento que enarbola aquel emblema es su sentido original agrarista y local. Sin embargo, al paso de los a\u00f1os, el zapatismo tiene car\u00e1cter regional y nacional cuando gana mayor espacio y ampl\u00eda sus metas, a partir de que se propaga en los estados circunvecinos y alcanza otras comarcas, adhiri\u00e9ndose a \u00e9l m\u00e1s adeptos con diversas ideas. Aun as\u00ed, en el comportamiento de los locales y en la expresi\u00f3n de sus demandas, hay signos en los que prevalecen la tradici\u00f3n o la costumbre morelense&#8211; Emiliano, por ejemplo, siendo el jefe m\u00e1s reconocido en la regi\u00f3n centro sure\u00f1a de M\u00e9xico, se remite a veces a la autoridad de los ancianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme avanza la lucha, la ense\u00f1a zapatista incluye considerandos, reconocimientos, desconocimientos, adiciones; variantes que explican el porqu\u00e9 de su separaci\u00f3n de otros movimientos. Entre sus enmiendas cabe la de fines de mayo de 1913 mediante la que se desconoce a Pascual Orozco como l\u00edder, por haber simpatizado con el gobierno de Victoriano Huerta, y por la que Emiliano Zapata queda a la cabeza del Ej\u00e9rcito Libertador del Centro y Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.53.00.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3355\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-12.53.00.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-25 a las 12.53.00\" width=\"250\" height=\"303\" \/><\/a>Despu\u00e9s que Huerta cae del poder, las controversias de los revolucionarios tratan de allanarse en la Convenci\u00f3n reunida en la ciudad de M\u00e9xico y en la de Aguascalientes en octubre de 1914; a esta \u00faltima asiste una comisi\u00f3n zapatista, encabezada por Paulino Mart\u00ednez. El plan de Ayala es reconocido casi en su totalidad, gracias a la participaci\u00f3n del ide\u00f3logo Antonio D\u00edaz Soto y Gama. El gobierno convencionista, a poco de constituirse inicia y promueve cambios en Morelos y en los lugares donde se adopta el plan, al tiempo que es desacreditado y perseguido por el que instituyen los carrancistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese a\u00f1o catorce se produce un gran n\u00famero de ediciones del plan con sus ratificaciones; en una de las publicaciones salida a la luz en M\u00e9xico en 1915 destaca el &#8220;Proemio&#8221; debido a pluma de Dolores Jim\u00e9nez y Muro, quien, afiliada al zapatismo, escribe una alabanza a Emiliano, donde lo compara con Hidalgo, Morelos, Guerrero y Ju\u00e1rez, y se\u00f1ala adem\u00e1s que aunque le pese a muchos, hasta los mismos poderosos comprenden y reconocen la justicia que abriga la bandera de Ayala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Firme compromiso en apoyo de aquel pabell\u00f3n, considerado como una cosa sagrada convertida en blas\u00f3n, se revela en las fuentes a las que recurre el historiador: ya la palabra escrita y la oral, ya el corrido popular, a\u00fan en otros materiales como la literatura y la iconograf\u00eda en su diversidad. &#8220;Plan de Ayala-lucha agrarista-Emiliano&#8221; constituyen una frase, un s\u00edmbolo que, tras morir el caudillo y a partir de los a\u00f1os veinte sugiere, connota, c\u00f3mo la Historia da el fallo a favor, y al hacer justicia mueve a la bandera, la causa y al hombre en heroico nicho donde ha de venerarse al antes &#8220;Atila del Sur&#8221; como &#8220;el reivindicador agrario&#8221; de todo un pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>FELIPE \u00c1VILA ESPINOSA, <em>Los or\u00edgenes del zapatismo<\/em>, M\u00e9xico, Centro de Estudios Hist\u00f3ricos-El Colegio de M\u00e9xico\/Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas-UNAM, 2001.<\/li>\n<li>FRANCISCO PINEDA G\u00d3MEZ, <em>La irrupci\u00f3n zapatista<\/em>, 1911, M\u00e9xico, Era, 1997.<\/li>\n<li>* Ver <em>\u00a1Viva Zapata!<\/em>, dir. Elia Kazan, 1952, DVD.<\/li>\n<li>* Visitar el museo de Anenecuilco, Morelos.<\/li>\n<li>* Escuchar el Corrido del Plan de Ayala, de Leonardo<\/li>\n<li>Kosta, interpretado por el grupo Tribu en http:\/\/www.bibliotecas.tv\/zapata\/corridos\/corr03.html<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mez \/ Instituto Mora BiCentenario #16 Mire, se\u00f1or Madero, si yo, aprovech\u00e1ndome de que estoy armado, le quito su reloj y me lo guardo, y andando el tiempo nos llegamos a encontrar, los dos armados con igual fuerza \u00bftendr\u00eda derecho a exigirme su devoluci\u00f3n?&#8230; Sin duda, le dijo Madero; incluso le pedir\u00eda una indemnizaci\u00f3n&#8230; Pues eso, justamente termina diciendo Zapata, es lo que nos ha pasado en Morelos, en donde unos cuantos hacendados se han apoderado por la fuerza de las tierras de los pueblos.\u00a0Mis soldados (los campesinos armados y los pueblos todos) me exigen diga a usted, con todo respeto, que desean se proceda desde luego a la restituci\u00f3n de sus tierras. Hace cien a\u00f1os, Emiliano Zapata Salazar se suma a la Revoluci\u00f3n en 1911. 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