﻿{"id":3195,"date":"2013-09-27T22:16:36","date_gmt":"2013-09-28T03:16:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3195"},"modified":"2021-05-04T14:22:52","modified_gmt":"2021-05-04T19:22:52","slug":"aqui-nadie-es-jefe-aqui-todos-ibamos-juntos-entrevista-a-un-migrante-mexicano-a-eu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/aqui-nadie-es-jefe-aqui-todos-ibamos-juntos-entrevista-a-un-migrante-mexicano-a-eu\/","title":{"rendered":"&#8220;Aqu&iacute; nadie es jefe&#8230; aqu&iacute; todos &iacute;bamos juntos&#8221;. Entrevista a un migrante mexicano a EEUU"},"content":{"rendered":"<p><strong style=\"font-size: 1rem; text-align: justify;\">Laura Su\u00e1rez de la Torre<br \/>\n<\/strong><strong style=\"font-size: 1rem; text-align: justify;\">Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h3><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>D<\/i><i>esde hace casi cien a\u00f1os, la pobreza ha empujado a muchos mexicanos a buscar soluciones en Estados Unidos, que es para ellos en una tierra de esperanza. Su trabajo se hizo necesario para efectuar las tareas m\u00e1s pesadas y desde\u00f1adas por los habitantes de este pa\u00eds &#8211;construcci\u00f3n, agricultura, rastros, jardiner\u00eda, servicio dom\u00e9stico, manufacturas, recolecci\u00f3n de basura&#8211;, si bien las pol\u00edticas migratorias se han endurecido y esto se refleja en la persecuci\u00f3n y el maltrato de quienes decidieron emprender la aventura de cruzar la frontera. Todo esto ha hecho que los migrantes se organicen y luchen por obtener mejores condiciones de vida, pues sus aspiraciones se ven contrariadas por la percepci\u00f3n estadounidense de que su llegada constante representa un problema. La posibilidad de participar en el <\/i>sue\u00f1o americano <i>parecer\u00eda crecientemente, cada vez, m\u00e1s lejana.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a style=\"font-size: 14px; font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.14.24.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3196 aligncenter\" style=\"border-style: none; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; padding: 0px; -webkit-user-drag: none;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.14.24.png\" alt=\"AtaA?des en la barda fronteriza\" width=\"704\" height=\"460\" \/><\/a><i><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Todo intento de atravesar los l\u00edmites conlleva un peligro que incluye la muerte, adem\u00e1s del riesgo de perder los ahorros de toda una vida, propios o familiares, dinero que sirve para pagar a los <\/i>polleros<i>, a cargo de conducir a los arriesgados en su tr\u00e1nsito entre ambos pa\u00edses. Muchos lo han logrado, otros m\u00e1s se quedaron en el camino, los m\u00e1s han sido v\u00edctimas de la polic\u00eda fronteriza, algunos han desistido, a todos los caracteriza el empe\u00f1o de cruzar, una y otra vez, para tener la oportunidad de un mejor empleo, para mejorar sus condiciones de vida, pero no para renunciar a su identidad. Detr\u00e1s de cada ambici\u00f3n est\u00e1 el inter\u00e9s de cambiar su posici\u00f3n econ\u00f3mica y la de su familia en M\u00e9xico; de trabajar duro para lograr mejores salarios, a costa de salir de su pa\u00eds para ingresar en otro, diferente, a veces amable, mayoritariamente hosco.<\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_3197\" aria-describedby=\"caption-attachment-3197\" style=\"width: 234px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.15.15.png\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-3197 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.15.15.png\" alt=\"Cruzando la frontera\" width=\"234\" height=\"234\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3197\" class=\"wp-caption-text\">Cruzando la frontera<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Casi 12 millones han emigrado y se han establecido en diferentes estados de la Uni\u00f3n Americana: California, Texas, Arizona, Nuevo M\u00e9xico, Nevada, Illinois, Carolina, Indiana, Georgia, Arizona, Nueva York, Nebraskaa, en distantes y distintos lugares del territorio de Estados Unidos. Se colocan en diversos negocios en Los \u00c1ngeles, Austin, Chicago, Houston, Phoenix, Raleigh, Indian\u00e1polis, Atlanta, Nueva York u Omaha. Su proveniencia es variada: son ind\u00edgenas de la sierra de Puebla, de Oaxaca, la Huasteca, Guerrero; son mestizos de Guanajuato, Michoac\u00e1n, Veracruz, Zacatecas, Durango; son\u00a0<\/i><i>mujeres y hombres de m\u00faltiples rincones de M\u00e9xico, con edades varias, que dejan todo para alcanzar una esperanza en la <\/i>tierra de oportunidades, <i>anhelo sentido por quienes se van y por quienes se quedan pues los mexicanos que trabajan en Estados Unidos env\u00edan a sus parientes en M\u00e9xico remesas de d\u00f3lares que suman en total unos 20 mil millones.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La entrevista que se presenta enseguida es la de uno de los tantos mexicanos que se han aventurado a cruzar la frontera, a fin de ganar dinero para su familia. Se hizo el 14 de octubre del 2009 a F\u00e9lix Hern\u00e1ndez, un trabajador de la construcci\u00f3n que hoy vive entre M\u00e9xico y Cuernavaca y en el 2000 decidi\u00f3 irse a Estados Unidos; lo intent\u00f3 varias veces hasta lograrlo, se qued\u00f3 tres a\u00f1os y no volvi\u00f3 a M\u00e9xico sino hasta que pudo construir una casa y dar mejor calidad de vida a su esposa e hijos. Su testimonio refleja &#8211;como muchos otros&#8211;<\/i>\u00a0<i>el sacrificio y la experiencia de la migraci\u00f3n hacia el vecino del norte. El fragmento que transcribimos forma parte de la entrevista y en \u00e9l se privilegia la narraci\u00f3n acerca de los esfuerzos de F\u00e9lix Hern\u00e1ndez por atravesar el l\u00edmite binacional as\u00ed como las vicisitudes que padeci\u00f3 en su ida hacia &#8220;el otro lado&#8221;. La transcripci\u00f3n fue hecha por Arely Villarreal.<\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_3198\" aria-describedby=\"caption-attachment-3198\" style=\"width: 272px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a style=\"font-size: 14px; font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.16.01.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3198  \" style=\"border-style: none; margin: 0px; padding: 0px; -webkit-user-drag: none;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-22.16.01.png\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"437\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3198\" class=\"wp-caption-text\">F\u00e9lix Hern\u00e1ndez<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi nombre es F\u00e9lix Hern\u00e1ndez. Nac\u00ed en el estado de Hidalgo, en un pueblito que se llama Santamar\u00eda, municipio de Tlachinol, en 1970. Mi padre se llama Mansio Hern\u00e1ndez. Mi mam\u00e1 se llama Alfreda Agust\u00edn. Ellos [nacieron] en el mismo lugar donde nac\u00ed. Se dedican a la agricultura, a la cosecha de caf\u00e9, ma\u00edz, a lo que se da.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudi\u00e9 en una telesecundaria del mismo pueblo; empec\u00e9 a trabajar desde muy peque\u00f1o. Estudiaba lo que pod\u00eda y trabajaba toda la semana y en las tardes me pon\u00eda a estudiar. Fui pasando hasta los 17 a\u00f1os que termin\u00e9 la secundaria. S\u00ed, nunca estudi\u00e9 bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo soy el mayor. Tengo dos hermanos varones y tres hermanas, soy el que trabajaba, los dem\u00e1s se dedicaron m\u00e1s al estudio. Me toc\u00f3 trabajar y estudiar, ellos ya se dedicaron m\u00e1s a la escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo esposa y tengo mis dos hijos; una ni\u00f1a, de 15 a\u00f1os y un ni\u00f1o de 13, estudiando en Cuernavaca, donde vivo.Me met\u00ed a la construcci\u00f3n. Me encontr\u00f3 una persona que era encargado de la obra, me dio chance, permiso de estudiar y trabajar al mismo tiempo una carrera corta: electr\u00f3nica. Entrando a lo que es como pe\u00f3n, estuve medio a\u00f1o y despu\u00e9s me dieron la oportunidad de trabajar ya con la cuchara, a ser alba\u00f1il.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tuve trabajo, ve\u00eda mis ni\u00f1os, no me alcanzaba; me empec\u00e9 a desesperar, y como tengo parientes all\u00e1, en Estados Unidos, le cont\u00e9 a mi primo que no ten\u00eda trabajo, y \u00e9l me dice si quieres, yo te ayudo. Entonces pues por eso decid\u00ed irme. Mis primos estaban en Atlanta en la construcci\u00f3n. Pensaba en, pues piensas, \u00bfpasar\u00e1 o no pasar\u00e1? y si llego \u00bfc\u00f3mo me ir\u00e1? Y pues primero voy a cruzar porque es muy dif\u00edcil cruzar, la verdad es muy dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me fui a Hidalgo a donde nac\u00ed, all\u00ed \u00edbamos a salir un grupo de paisanos del mismo pueblo y nos decidimos ir, un \u00bf13?, un 8 de marzo del 2000. En Cuernavaca, dejaba a mi esposa y mis dos hijos, peque\u00f1itos. Mi mam\u00e1 no quer\u00eda que fuera porque yo le ped\u00ed tres a\u00f1os de permiso, cuando sal\u00ed del pueblo, cuando yo ten\u00eda en ese tiempo 17 a\u00f1os. Esta vez, me dijo, por cu\u00e1nto te vas a ir. Me voy por dos a\u00f1os y no me la crey\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A m\u00ed me cost\u00f3 el doble, porque en la primera ida nos fue mal, se puede decir, entonces pagu\u00e9 el doble. Fueron como 36 mil pesos, hasta que llegu\u00e9 hasta all\u00ed, porque me cobraban 1,800, bueno, 1,500 d\u00f3lares en ese tiempo. Se termin\u00f3 la garant\u00eda de tres pasadas. Me deportaron la primera vez en Albuquerque, nos agarraron, all\u00ed en Amarillo y otra vez en Douglas, y otra no me acuerdo por donde, pero s\u00ed nos agarraron tambi\u00e9n.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Su\u00e1rez de la Torre Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 11. Desde hace casi cien a\u00f1os, la pobreza ha empujado a muchos mexicanos a buscar soluciones en Estados Unidos, que es para ellos en una tierra de esperanza. Su trabajo se hizo necesario para efectuar las tareas m\u00e1s pesadas y desde\u00f1adas por los habitantes de este pa\u00eds &#8211;construcci\u00f3n, agricultura, rastros, jardiner\u00eda, servicio dom\u00e9stico, manufacturas, recolecci\u00f3n de basura&#8211;, si bien las pol\u00edticas migratorias se han endurecido y esto se refleja en la persecuci\u00f3n y el maltrato de quienes decidieron emprender la aventura de cruzar la frontera. Todo esto ha hecho que los migrantes se organicen y luchen por obtener mejores condiciones de vida, pues sus aspiraciones se ven contrariadas por la percepci\u00f3n estadounidense de que su llegada constante representa un problema. 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