﻿{"id":3162,"date":"2013-09-27T21:46:23","date_gmt":"2013-09-28T02:46:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3162"},"modified":"2021-05-04T10:02:35","modified_gmt":"2021-05-04T15:02:35","slug":"cartas-de-un-padre-a-su-indeciso-hijo-y-de-un-suegro-a-su-mentecada-nuera-de-matias-quintana-a-andres-quintana-roo-y-a-leona-vicario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/cartas-de-un-padre-a-su-indeciso-hijo-y-de-un-suegro-a-su-mentecada-nuera-de-matias-quintana-a-andres-quintana-roo-y-a-leona-vicario\/","title":{"rendered":"Cartas de un padre a su indeciso hijo y de un suegro a su mentecada nuera. De Mat&iacute;as Quintana a Andr&eacute;s Quintana Roo y a Leona Vicario"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Laura Machuca G.<\/strong><br \/>\n<strong>CIESAS<\/strong><\/p>\n<h3><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 11.<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><strong>M<\/strong>at\u00edas Quintana, menos conocido por la historiograf\u00eda nacional, fue padre del c\u00e9lebre Andr\u00e9s Quintana Roo. Un acercamiento a su persona resulta de gran inter\u00e9s pues no s\u00f3lo representa a ese tipo de hombre que debi\u00f3 debatirse entre el antiguo y el nuevo r\u00e9gimen, sino que adem\u00e1s su actuaci\u00f3n en Yucat\u00e1n estuvo muy influenciada por las acciones de su hijo, a quien amaba entra\u00f1ablemente, como se puede observar tanto en las cartas que anexamos como en una publicaci\u00f3n que tuvo gran trascendencia<\/i>: Clamores de la fidelidad americana contra la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.44.30.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3164\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.44.30.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.44.30\" width=\"692\" height=\"266\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Mat\u00edas naci\u00f3 en M\u00e9rida el 24 de febrero de 1767 y contrajo nupcias con la campechana Mar\u00eda Ana Roo. Tuvieron ocho hijos: Ana Guadalupe, Andr\u00e9s, Tom\u00e1s Domingo, Tomasa, Mar\u00eda, Manuela, Josefa y Mar\u00eda Ana, aunque s\u00f3lo sobrevivieron los cinco primeros.\u00a0<\/i><i>Tom\u00e1s Domingo fue cura y un activo hacendado y pol\u00edtico local. Las hijas se casaron con personajes prominentes de la Pen\u00ednsula.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Si bien en Yucat\u00e1n no hubo lucha armada, s\u00ed se vivi\u00f3 un choque ideol\u00f3gico entre los liberales, conocidos como sanjuanistas, y los rutineros, conservadores, aunque en realidad ninguno de los dos bandos desconoci\u00f3 al rey Fernando <\/i><i>VII. <\/i><i>De hecho, el \u00fanico que lleg\u00f3 a dudar del rey fue precisamente Mat\u00edas Quintana, al enterarse del destino tomado por su hijo. Mat\u00edas se hab\u00eda unido al grupo sanjuanista desde sus inicios hacia 1805, cuando un grupo de vecinos del barrio de San Juan de M\u00e9rida se reun\u00eda en torno al capell\u00e1n de la parroquia, Vicente Mar\u00eda Ve\u00e1zquez. En 1812 el grupo encontr\u00f3 su punto de cohesi\u00f3n alrededor de la constituci\u00f3n de C\u00e1diz, cuyos preceptos se volvieron su credo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Mat\u00edas no hizo estudios profesionales o acad\u00e9micos, <\/i><i>pero le gustaba escribir. Su padre Gregorio, un espa\u00f1ol de la Coru\u00f1a, hab\u00eda sido comerciante y Mat\u00edas sigui\u00f3 por el mismo camino. Apenas hizo una educaci\u00f3n b\u00e1sica y despu\u00e9s se consagr\u00f3 a trabajar con su padre. Entre los dos crearon la compa\u00f1\u00eda Quintana e Hijo y establecieron una tienda llamada Conejo.\u00a0<\/i><i>Ni siquiera hay evidencia de que Mat\u00edas haya pasado por el seminario, de ah\u00ed quiz\u00e1 que se preocupara tanto por la educaci\u00f3n de su hijo\u00a0<\/i><i>mayor. Adem\u00e1s ocup\u00f3 puestos en la administraci\u00f3n regional, tuvo haciendas y fungi\u00f3 como prestamista. Sin duda ten\u00eda bastante solvencia econ\u00f3mica. Cabe resaltar que contadas familias yucatecas pod\u00edan costear estudios de sus hijos fuera, como \u00e9l lo hizo con Andr\u00e9s.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Para sus actividades comerciales Mat\u00edas ten\u00eda apoderados en diversos lugares: Madrid, Habana, M\u00e9xico. De hecho se tiene evidencia que en esta \u00faltima ciudad, Agust\u00edn Pomposo Fern\u00e1ndez de San Salvador, t\u00edo de Leona Vicario, hab\u00eda fungido como apoderado de la compa\u00f1\u00eda Quintana e hijo. Se debe recordar que Andr\u00e9s, despu\u00e9s de hacer estudios en el Seminario conciliar de M\u00e9rida, se fue a estudiar leyes a la Universidad de M\u00e9xico a donde lleg\u00f3 en el segundo semestre de 1808, justo poco despu\u00e9s de la destituci\u00f3n del virrey Iturrigaray. Lo primero que hizo fue validar los estudios hechos en M\u00e9rida y obtuvo as\u00ed el grado de bachiller en artes el 11 de enero de 1809 y en c\u00e1nones el 21 del mismo mes y a\u00f1o, en la Universidad Real y Pontificia de M\u00e9xico. Al mismo tiempo se integr\u00f3 en el despacho del licenciado Agust\u00edn Pomposo Fern\u00e1ndez de San Salvador. <\/i><i>Fue ah\u00ed donde conoci\u00f3 a Leona y se enamor\u00f3 a pesar de que ella ya estaba comprometida. As\u00ed empez\u00f3 el noviazgo a escondidas del t\u00edo, pues cuando por fin la pidi\u00f3 en matrimonio, aqu\u00e9l le neg\u00f3 la mano con el pretexto del prometido. Andr\u00e9s s\u00ed puso al corriente a su padre y le pidi\u00f3 permiso para casarse.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a style=\"font-size: 14px; font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.46.03.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3165 alignleft\" style=\"border-style: none; margin: 0px; padding: 0px; -webkit-user-drag: none;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.46.03.png\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"334\" \/><\/a><i>Las cartas que presentamos fueran escritas por Mat\u00edas del 22 de agosto al 7 de noviembre de 1812. Se trata de un periodo de transici\u00f3n en Yucat\u00e1n, pues aunque la constituci\u00f3n de C\u00e1diz ya hab\u00eda sido promulgada desde el 11 de marzo y que el diputado yucateco a las Cortes, Miguel Gonz\u00e1<\/i><i>lez Lastiri, en cuanto pudo regres\u00f3 y la dio a conocer en Yucat\u00e1n, el documento caus\u00f3 tanto impacto que las autoridades retrasaron su publicaci\u00f3n hasta el 8 de octubre. En las cartas de Quintana se observa la preocupaci\u00f3n porque la Constituci\u00f3n se plantificara de una vez.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se nota la gran desesperaci\u00f3n del padre por no recibir noticias del hijo desde mayo de 1812. Justo en julio, Andr\u00e9s se fue a presentar a Tlalpujahua, Michoac\u00e1n, luego en Zit\u00e1cuaro se puso a las \u00f3rdenes de Ignacio Ray\u00f3n. Don Mat\u00edas en sus cartas pide al hijo que regrese a su hogar y que deje a su novia que le quita el tiempo. Al parecer, Mat\u00edas ya hab\u00eda dado su consentimiento para el matrimonio desde principios de 1812 y no hab\u00eda recibido m\u00e1s noticias. A Leona la ve con muy malos ojos, incluso la trata de &#8220;inconsiderada&#8221;, &#8220;d\u00e9bil&#8221; , &#8220;mentecata&#8221;, e &#8220;irresoluta&#8221; . Como hombre de su \u00e9poca, Mat\u00edas no pens\u00f3 en la verdadera lucha interna que libraba Leona, por un lado, para no decepcionar a su t\u00edo, pero por el otro, para apoyar una causa en la que cre\u00eda, a la cual finalmente se entreg\u00f3. Para Leona no fue f\u00e1cil la ida de Andr\u00e9s, y desde su casa colabor\u00f3 con el movimiento, sirviendo de enlace entre distintos insurgentes, comprando armas con su dinero y envi\u00e1ndolas a su destino, adem\u00e1s de dinero, ropa y medicinas. Como no fue tan discreta en sus movimientos fue descubierta. Leona result\u00f3 ser m\u00e1s decidida de lo que su yerno cre\u00eda y en marzo de 1813 simplemente huy\u00f3, aunque con Andr\u00e9s no se ver\u00eda sino hasta meses despu\u00e9s. En cuanto a Mat\u00edas su ac<\/i><i>titud le vali\u00f3 ser encarcelado en San Juan de Ul\u00f3a de 1814 a 1817, junto a sus compa\u00f1eros Francisco Bates y Lorenzo de Zavala. Una vez obtenida la independencia march\u00f3 a M\u00e9xico como diputado por Yucat\u00e1n y nunca m\u00e1s regres\u00f3.<\/i><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ea1994;\"><b>Correspondencia emitida por Josef Mat\u00edas Quintana, vecino de M\u00e9rida, a su hijo el Licenciado Andr\u00e9s Quintana y Roo, Abogado de la Real Audiencia, y a su prometida Mar\u00e1a de la Soledad Vicario.<\/b><\/span><\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.42.43.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3163\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.42.43.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.42.43\" width=\"230\" height=\"307\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Cartas de Don Mat\u00edas Quintana vecino de M\u00e9rida, a su hijo don Andr\u00e9s que existe con Morelos.<\/strong><i><br \/>\n<\/i><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">M\u00e9rida y agosto 22 de 1812.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi amada Leoncita. Por mis anteriores habr\u00e1s visto que di la licencia a Andr\u00e9s solamente por no desairarte ni faltarte al honor debido de tu notorio merito. Pero el espacio de m\u00e1s de ocho meses y la necesidad en que me hallo de concluir este negocio, me hace suplicarte decidir con firmeza si te casas con \u00e9l, o de no decirle que se ponga en camino en un mes despu\u00e9s de recibida \u00e9sta porque yo no puedo tolerar que ni t\u00fa ni \u00e9l est\u00e1n indecisos en negocios en que al momento deben concluirse. Yo en este concepto di la licencia y no puedo sufrir que ni t\u00fa ni \u00e9l sean el objeto de las hablillas de ese pueblo de que est\u00e1 corrido tu afectuos\u00edsimo servidor que te ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josef Math\u00edas Quintana [r\u00fabrica]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">M\u00e9rida y agosto 29 de 1812.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amado hijo Andr\u00e9s. Hasta 24 de mayo te dije que tuve carta tuya. Para m\u00ed tan plausible como que por ella te miraba fiel a la constituci\u00f3n de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. Prescinde de los dicterios de los Rutineros y s\u00ed simplemente virtuoso y leal a la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No llevo a gusto por ning\u00fan pretexto que sigas con la bobera del casamiento. Si di mi consentimiento fue nada m\u00e1s que por no desairar a Leoncita. Pero ya que la debilidad de \u00e9sta la hace respetar m\u00e1s las preocupaciones de su t\u00edo y a su mismo honor, ya que no tiene talento para conocer su vituperio en el negocio de mayor importancia para una mujer, yo no puedo autorizar el esc\u00e1ndalo con mi consentimiento y tu luego, luego traslad\u00e1ndole este cap\u00edtulo le dir\u00e1s que te vienes en un mes a m\u00e1s tardar que tu padre tan celoso del honor de sus hijos, como de las personas que los favorecen con su estimaci\u00f3n no puede sufrir que sean el objeto de la s\u00e1tira y de la murmuraci\u00f3n y sin m\u00e1s av\u00edo que el m\u00edo preciso, te pondr\u00e1s en camino luego, luego, como lo espera de tu filial obediencia tu padre que te ama y bendice.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Josef Math\u00edas<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Machuca G. CIESAS En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 11. Mat\u00edas Quintana, menos conocido por la historiograf\u00eda nacional, fue padre del c\u00e9lebre Andr\u00e9s Quintana Roo. Un acercamiento a su persona resulta de gran inter\u00e9s pues no s\u00f3lo representa a ese tipo de hombre que debi\u00f3 debatirse entre el antiguo y el nuevo r\u00e9gimen, sino que adem\u00e1s su actuaci\u00f3n en Yucat\u00e1n estuvo muy influenciada por las acciones de su hijo, a quien amaba entra\u00f1ablemente, como se puede observar tanto en las cartas que anexamos como en una publicaci\u00f3n que tuvo gran trascendencia: Clamores de la fidelidad americana contra la opresi\u00f3n. Mat\u00edas naci\u00f3 en M\u00e9rida el 24 de febrero de 1767 y contrajo nupcias con la campechana Mar\u00eda Ana Roo. 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