﻿{"id":3152,"date":"2013-09-27T21:25:10","date_gmt":"2013-09-28T02:25:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3152"},"modified":"2021-05-03T13:37:10","modified_gmt":"2021-05-03T18:37:10","slug":"recordar-para-comprender-gilberto-bosques-saldivar-testimonio-de-un-defensor-de-los-derechos-humanos-1892-1995","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/recordar-para-comprender-gilberto-bosques-saldivar-testimonio-de-un-defensor-de-los-derechos-humanos-1892-1995\/","title":{"rendered":"Recordar para comprender: Gilberto Bosques Sald&iacute;var. Testimonio de un defensor de los derechos humanos (1892-1995)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><i>E<\/i><i>l testimonio de Gilberto Bosques Sald\u00edvar que, presentamos a continuaci\u00f3n, constituye una muestra de las posibilidades de la diplomacia mexicana para la defensa de los derechos humanos y la salvaguarda de la paz internacional.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Bosques merece una p\u00e1gina en la historia, entre otras cosas, por sus valerosas acciones como c\u00f3nsul general de M\u00e9xico en Par\u00eds (1938-1943) y, en particular, por cumplir la palabra del presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (1934-1940) de auxiliar a los refugiados de la guerra civil espa\u00f1ola, en lo que tuvo un papel notable y es m\u00e1s conocido (1936-1939). Los desplazados emigraron de su tierra a causa de sus ideas pol\u00edticas y sociales, contrarias a la dictadura de Francisco Franco, protagonista de la embestida fascista que derrib\u00f3 la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, elegida democr\u00e1ticamente en 1931.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.19.13.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3153\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.19.13.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.19.13\" width=\"480\" height=\"644\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Pero los actos del diplom\u00e1tico mexicano van m\u00e1s all\u00e1 de su interpretaci\u00f3n \u00e9tica y moral del derecho internacional y la defensa de la libertad. Gilberto Bosques destaca tambi\u00e9n, de manera sobresaliente, por su voluntad de asistir a los jud\u00edos perseguidos durante la segunda guerra mundial, cuando la Alemania del <\/i><i>III <\/i><i>Reich, por razones raciales, retir\u00f3 a estas personas su nacionalidad, les limit\u00f3 sus opciones de ingreso a otros pa\u00edses ya fuera como inmigrantes, refugiados o asilados pol\u00edticos. Las v\u00edctimas perdieron un estado que representara sus intereses y respaldara hasta el final su solicitud de asilo. Esta\u00a0<\/i><i>situaci\u00f3n los convirti\u00f3 en individuos no repatriables. Frente a esta anomia jur\u00eddica, los tratados y las convenciones internacionales quedaron cortos en cuanto a la defensa de los derechos ciudadanos y humanos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El \u00e9xodo jud\u00edo, de acuerdo con la historiadora Daniela Gleizer, plante\u00f3 un problema nuevo a la pol\u00edtica inmigratoria mexicana porque, en esos a\u00f1os, no contemplaba dentro de su legislaci\u00f3n la figura del refugio, vigente en Europa y entendida como una pr\u00e1ctica humanitaria y colectiva; incorporada en nuestra Ley General de Poblaci\u00f3n hasta 1990, es diferente de la instituci\u00f3n del asilo, extinta en el Viejo Continente pero propia del derecho interamericano desde 1823 y definida, por acuerdo de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, con un car\u00e1cter pol\u00edtico e individual el 1\u00b0 de diciembre de 1936. El vac\u00edo legal antes descrito, seg\u00fan la especialista, propici\u00f3 la aplicaci\u00f3n de pr\u00e1cticas discrecionales que dependieron de las circunstancias pol\u00edtico-econ\u00f3micas, nacionales e internacionales del momento, e incluso de reservas ideol\u00f3gicas de sesgo antisemita que, en muchas ocasiones, prevalecieron sobre cualquier razonamiento pragm\u00e1tico o legal. De hecho, M\u00e9xico acogi\u00f3 desde 1937 hasta 1948 a 22,123 refugiados espa\u00f1oles, mientras que durante el periodo nazi (1933-1945) los especialistas estiman que s\u00f3lo recibi\u00f3 un promedio de entre 1,850 y 2,250 refugiados jud\u00edos. La comparaci\u00f3n evidencia que el n\u00faimero de estos refugiados, admitidos en tierras nacionales a lo largo del periodo cardenista y avilacamachista fue muy reducido.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En ese ambiente b\u00e9lico y de incertidumbre normativa, Gilberto Bosques ejerci\u00f3 facultades extraordinarias para otorgar el asilo a las personas que los estados totalitarios europeos amenazaban expulsar por causas pol\u00edticas o raciales. Acept\u00f3 el riesgo a sabiendas de que al violar las disposiciones de M\u00e9xico y las naciones en conflicto, sus actos ser\u00edan duramente sancionados. No obstante, \u00e9l siempre crey\u00f3 que las razones humanitarias y el derecho de gentes anteceden a cualquier impedimento legal.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El 1\u00b0 de septiembre de 1938, el poblano Gilberto Bosques, maestro, pol\u00edtico y periodista, ocup\u00f3 el cargo de c\u00f3nsul general de M\u00e9xico en Par\u00eds. El presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas le encomend\u00f3 la misi\u00f3n espec\u00edfica de procurar el asilo a los republicanos espa\u00f1oles que a partir de enero de 1939 se hab\u00edan refugiado en esa naci\u00f3n mientras lograban salir a nuestro pa\u00eds para establecerse de forma temporal o definitiva. El mandato era dif\u00edcil de instrumentar porque el gobierno galo no recibi\u00f3 a los republicanos espa\u00f1oles como amigos. Por el contrario, los intern\u00f3 en campos de concentraci\u00f3n porque desconoc\u00eda el derecho de asilo, adem\u00e1s de discrepar de las ideas izquierdistas de los exiliados y por considerarlos una carga econ\u00f3mica. Desde los primeros d\u00edas de 1939, con el aval de la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n, Narciso Bassols, jurista y ministro de la legaci\u00f3n de M\u00e9xico en Francia, solicit\u00f3 a la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores autorizaci\u00f3n para que el Consulado General documentara, a la brevedad posible, tanto a los exiliados espa\u00f1oles como a los perseguidos pol\u00edticos de diversas nacionalidades que hu\u00edan de las represalias fascistas y necesitaban de un lugar para vivir. Pero las cosas se complicaron todav\u00eda m\u00e1s cuando en abril de ese a\u00f1o, la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola fue reemplazada por el gobierno totalitario de Francisco Franco y el 1\u00b0 de septiembre de 1939, Alemania invadi\u00f3 Polonia para dar inicio a la segunda guerra mundial.<\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_3154\" aria-describedby=\"caption-attachment-3154\" style=\"width: 212px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.20.57.png\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-3154 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.20.57.png\" alt=\"Albert Speer, Hitler y Arno Broker (der.) cuando ocuparon ParAi??s en 1940\" width=\"212\" height=\"239\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3154\" class=\"wp-caption-text\">Albert Speer, Hitler y Arno Broker (der.) cuando ocuparon Par\u00eds en 1940<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La historia de Francia cambi\u00f3 radicalmente al\u00a0<\/i><i>momento que los nazis bombardearon Par\u00eds. El 10 de junio de 1940, el gobierno franc\u00e9s abandon\u00f3 esta ciudad capital e invit\u00f3 a los jefes de las representaciones diplom\u00e1ticas a salir de la capital para instalarse en la provincia. Ese mismo d\u00eda, Italia declar\u00f3 la guerra a Francia e Inglaterra.\u00a0<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i style=\"font-size: 1rem;\">Las tropas nazis avanzaron sobre Francia y ocu<\/i><i style=\"font-size: 1rem;\">paron Par\u00eds. El mariscal Philippe P\u00e9tain, quien se hizo cargo del gobierno franc\u00e9s, decidi\u00f3 que ante la derrota y la posibilidad de negociar una paz menos onerosa, lo mejor era solicitar el armisticio a Alemania e Italia, lo cual hizo el 22 de junio. Mientras, desde Londres, el general Charles de Gaulle convocaba a sus compatriotas a la resistencia contra el invasor. Finalmente, el 25 de junio a la 1:35 horas las hostilidades cesaron. Francia acept\u00f3 un armisticio que divid\u00eda su territorio en dos \u00e1reas: la Francia ocupada por el ej\u00e9rcito alem\u00e1n, que comprendi\u00f3 la parte norte y la costa atl\u00e1ntica, incluyendo Par\u00eds, as\u00ed como la totalidad de sus colonias, y la Francia Libre, supuestamente aut\u00f3noma, que abarc\u00f3 el resto y reconoci\u00f3 como sede de sus poderes a la ciudad de Vichy, en el centro del pa\u00eds. As\u00ed surgi\u00f3 el r\u00e9gimen de Vichy o Estado Franc\u00e9s (\u00c9<\/i><em><span style=\"font-size: 1rem;\">tat Fran\u00e7ais<\/span><\/em><i style=\"font-size: 1rem;\">), nombre oficial del gobierno que sustituy\u00f3 a la <\/i><i style=\"font-size: 1rem;\">III <\/i><i style=\"font-size: 1rem;\">Rep\u00fablica, liquid\u00f3 la democracia parlamentaria e instaur\u00f3 un sistema pol\u00edtico autoritario pro alem\u00e1n. La derecha francesa, convencida de que sus compatriotas socialistas eran responsables del desastre b\u00e9lico, justific\u00f3 sus tendencias fascistas y su determinaci\u00f3n de colaborar con la Alemania de Hitler.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Luis I. Rodr\u00edguez, sucesor de Narciso Bassols en nuestra legaci\u00f3n, se ocup\u00f3 entonces de reanudar las relaciones de M\u00e9xico con Gran Breta\u00f1a, rotas a partir de la expropiaci\u00f3n petrolera proclamada del 18 de marzo de 1938, as\u00ed como de manifestar la solidaridad nacional con el pueblo franc\u00e9s. Asimismo, pese a los quebrantos morales, jur\u00eddicos y materiales del momento, el gobierno de M\u00e9xico le orden\u00f3 solicitar al general P\u00e9tain autorizaci\u00f3n para continuar con la pol\u00edtica de asilo ofrecida a los espa\u00f1oles refugiados en Francia y sus colonias. P\u00e9tain consinti\u00f3 aunque despreciaba a los rojos por sus ideas antifascistas y por sus v\u00ednculos con la resistencia francesa en el combate al nazismo. El \u00e9xito de la negociaci\u00f3n se formaliz\u00f3 con la firma del Acuerdo Franco-Mexicano el 22 de agosto de 1940. Ahora bien, no obstante la buena voluntad, el gobierno franc\u00e9s no siempre cooper\u00f3 ni respet\u00f3 la documentaci\u00f3n mexicana que amparaba a los republicanos. Sucedi\u00f3 que las autoridades locales responsables de la Francia ocupada entregaron, ya fuera a los nazis o a la polic\u00eda franquista decenas de exiliados espa\u00f1oles para realizar trabajos forzados en su pa\u00eds de origen o en Alemania.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Con apoyo en el Acuerdo Franco-Mexicano, Gilberto Bosques, c\u00f3nsul general en Par\u00eds desde 1938 &#8211;m\u00e1s tarde se traslad\u00f3 a Marsella&#8211;, y ministro encargado de negocios en el periodo 1942-1944, se ocup\u00f3 entonces de evacuar de los campos de concentraci\u00f3n franceses a republicanos y brigadistas internacionales, as\u00ed como a luchadores antifascistas y antinazis para trasladarlos a los castillos de Reynade y Montgrad en Marsella. Bosques rent\u00f3 estos lugares para documentar a la gente mientras se instrumentaba su salida a M\u00e9xico o cualquier otro pa\u00eds de Am\u00e9rica dispuesto a recibirla. La protecci\u00f3n del Consulado General de M\u00e9xico tambi\u00e9n se hizo extensiva a polacos, austriacos, jud\u00edos y alemanes antifascistas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los nazis invadieron la Francia de P\u00e9tain el 11 de noviembre de 1942. Acto seguido, las tropas de la Wehrmacht establecieron su control directo sobre todo el pa\u00eds, aunque mantuvieron la autoridad de P\u00e9tain para garantizar la colaboraci\u00f3n de los vencidos. Ese mismo d\u00eda, por instrucciones de su gobierno, Bosques entreg\u00f3 la nota de ruptura de las relaciones diplom\u00e1ticas entre M\u00e9xico y Francia y se prepar\u00f3 para afrontar las consecuencias. El d\u00eda 14, oficiales del ej\u00e9rcito alem\u00e1n asaltaron la legaci\u00f3n de M\u00e9xico en Vichy y aprehendieron a los diplom\u00e1ticos mexicanos para trasladarlos el 30 de enero de 1943\u00a0<\/i><i>a la ciudad alemana de Bad Godesberg, donde permanecieron prisioneros por un a\u00f1o hasta que se gestion\u00f3, a trav\u00e9s de la Casa Blanca, su intercambio por un n\u00famero de alemanes detenidos en Cofre de Perote, Veracruz y otros lugares de la Rep\u00fablica.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Las puertas de la legaci\u00f3n de M\u00e9xico en Vichy estuvieron siempre abiertas a todos aquellos que hu\u00edan de la barbarie fascista, pero las acciones de Gilberto Bosques reivindicaron de una manera sobresaliente la defensa del derecho de asilo. El 4 de julio de 1995 muri\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico Gilberto Bosques: un hombre singular de reconocimiento universal.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En homenaje a la destacada labor que realiz\u00f3 el diplom\u00e1tico mexicano en la protecci\u00f3n de los jud\u00edos perseguidos por el nazismo durante el Holocausto, la municipalidad de la ciudad de Viena inaugur\u00f3 el 4 de junio de 2003, en el distrito 22 <\/i>(Donaustadt)<i>, una calle a la que le dio el nombre de <\/i>Paseo Gilberto Bosques<i>. Ahora, procede ofrecer al lector un episodio de la vida de un hombre que interesa a la historia de todos los hombres.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Graciela de Garay \/ Instituto Mora<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>La ayuda a los jud\u00edos en el exilio.<\/i><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i><\/i><\/b><i>Testimonio de Gilberto Bosques Sald\u00edvar<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de salir de Francia, tuve conocimiento de un plan para establecer en el pa\u00eds colonias agr\u00edcolas con inmigrantes jud\u00edos. Hice saber al general C\u00e1rdenas que no pod\u00eda ser ni estaba fundado debidamente en la realidad ese proyecto de colonias agr\u00edcolas, porque normalmente los israelitas se ocupan de negocios que no los arraigan. El arraigo a la tierra, a la tierra extra\u00f1a, est\u00e1 fuera de la mentalidad jud\u00eda. Regularmente se ocupan de asuntos industriales, comerciales, de aquello en lo que, como se ha dicho, se puede levantar la tienda y volver al pa\u00eds de origen. Indudablemente la meta era volver, una vez terminada la guerra, si \u00e9sta terminaba. Volver era entonces la mayor y m\u00e1s honda aspiraci\u00f3n jud\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3155\" aria-describedby=\"caption-attachment-3155\" style=\"width: 527px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.24.25.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3155\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.24.25.png\" alt=\"Gilberto Bosques en la avenida CanebiA?re. Marsella, 1941.\" width=\"527\" height=\"709\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3155\" class=\"wp-caption-text\">Gilberto Bosques en la avenida Canebi\u00e9re. Marsella, 1941.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Propuse al general C\u00e1rdenas que se hiciera un plan sobre un mapa de nuestros recursos naturales, zonas de producci\u00f3n de materias primas, v\u00edas de comunicaci\u00f3n, es decir, de todo ese conjunto de circunstancias en donde pudiera caber un proyecto de desarrollo industrial. En esos momentos Europa era campo de refugiados israelitas. Hab\u00eda t\u00e9cnicos y elementos que podr\u00edan aprovecharse con miras a un desarrollo industrial congruente, de acuerdo con nuestra realidad nacional, con la realidad potencial de nuestros recursos naturales. El presidente C\u00e1rdenas me dijo que se dar\u00edan las \u00f3rdenes a las secretar\u00edas de Gobernaci\u00f3n y de Relaciones Exteriores para que yo tuviera amplias facultades y al efecto se seleccionara en Europa a t\u00e9cnicos y hombres capaces de venir y ofrecer una colaboraci\u00f3n importante en nuestro desarrollo econ\u00f3mico. En esos t\u00e9rminos qued\u00f3 para m\u00ed el problema que se present\u00f3 en una solicitud de migraci\u00f3n masiva de familias israelitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Polonia, Austria, B\u00e9lgica, Ruman\u00eda, etc\u00e9tera, emigraron familias buscando abrigo en Francia. Pero Francia fue ocupada en parte; a la otra, se le llam\u00f3 zona no ocupada. En las dos, la poblaci\u00f3n jud\u00eda sumaba un grupo bastante numeroso e importante. Todos fueron objeto de una persecuci\u00f3n enconada de parte de las autoridades alemanas de la zona ocupada. En Par\u00eds la persecuci\u00f3n se realiz\u00f3 de acuerdo con lo establecido por las autoridades alemanas en leyes y disposiciones especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para establecer un mecanismo de persecuci\u00f3n en contra de los jud\u00edos de la zona ocupada se formul\u00f3 en Par\u00eds un estatuto que se llam\u00f3 de las cuestiones jud\u00edas. El primer y desgarrador espect\u00e1culo que se produjo en Par\u00eds fue cuando hubo algunos atentados en contra de los alemanes, con bombas que estallaron en el Barrio Latino. Las autoridades alemanas determinaron poner a la ciudad de Par\u00eds una multa de 1,000 millones de francos franceses. Esta multa deb\u00edan pagarla los jud\u00edos. Adem\u00e1s se enviaron a Alemania 93 jud\u00edos en calidad de rehenes. M\u00e1s tarde se expidi\u00f3, ya por el gobierno de Vichy, otro estatuto calcado del de los alemanes, y por el cual se creaba un comisariado, al frente del cual se puso a un conocido abogado antisemita.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Gilberto Bosques Sald\u00edvar<\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico, Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Distrito Federal, 2010, pp. 111-115 (Biogr\u00e1ficos).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Daniela Gleizer, <\/span><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">El exilio inc\u00f3modo: M\u00e9xico y los refugiados jud\u00edos, 1933-1945<\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico- Centro de Estudios Hist\u00f3ricos\/Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Unidad Cuajimalpa, 2011.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Shulamit Goldsmit y Natalia Gurvich, (coord.), <\/span><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Sobre el juda\u00edsmo mexicano. Diversas expresiones de activismo comunitario<\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico, Universidad Iberoamericana-Departamento de Historia-Programa de Cultura Judaica, 2009.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Fernando Serrano Migall\u00e1n, <\/span><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Duras tierras ajenas: un asilo, tres exilios, <\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">M\u00e9xico, FCE, 2002.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Pablo Yankelevich (coord.), <\/span><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">M\u00e9xico, pa\u00eds refugio. La experiencia de los exilios en el siglo <\/i><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">XX<\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico, INAH\/Plaza y Vald\u00e9s, 2002.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">* <\/span><i style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Visa al para\u00edso<\/i><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, documental dirigido por Liliana Liberman, M\u00e9xico, Producciones Nitya\/Foprocine\/BambA? Audiovisual\/1,2,3 Producciones\/ Ibermedia\/ Shottama, A.C., 2010, duraci\u00f3n 108 minutos.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El testimonio de Gilberto Bosques Sald\u00edvar que, presentamos a continuaci\u00f3n, constituye una muestra de las posibilidades de la diplomacia mexicana para la defensa de los derechos humanos y la salvaguarda de la paz internacional. Bosques merece una p\u00e1gina en la historia, entre otras cosas, por sus valerosas acciones como c\u00f3nsul general de M\u00e9xico en Par\u00eds (1938-1943) y, en particular, por cumplir la palabra del presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (1934-1940) de auxiliar a los refugiados de la guerra civil espa\u00f1ola, en lo que tuvo un papel notable y es m\u00e1s conocido (1936-1939). Los desplazados emigraron de su tierra a causa de sus ideas pol\u00edticas y sociales, contrarias a la dictadura de Francisco Franco, protagonista de la embestida fascista que derrib\u00f3 la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, elegida democr\u00e1ticamente en 1931. Pero los actos del diplom\u00e1tico mexicano van m\u00e1s all\u00e1 de su interpretaci\u00f3n \u00e9tica y moral del derecho internacional y la defensa de la libertad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1148,181,20],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3152","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-18","7":"category-entrevistas","8":"category-revistanumero"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3152"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15616,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3152\/revisions\/15616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}