﻿{"id":3143,"date":"2013-09-27T21:10:34","date_gmt":"2013-09-28T02:10:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3143"},"modified":"2021-05-04T10:02:58","modified_gmt":"2021-05-04T15:02:58","slug":"el-zocalo-de-la-ciudad-de-mexico-en-los-siglos-xix-y-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-zocalo-de-la-ciudad-de-mexico-en-los-siglos-xix-y-xx\/","title":{"rendered":"El Z&oacute;calo de la ciudad de M&eacute;xico en los siglos XIX y XX"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 1rem;\">BiCentenario #18<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Tania Santa Anna Saucedo<\/em> \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQ<\/strong>u\u00e9 citadino no ha caminado por el Z\u00f3calo capitalino?, \u00bfqui\u00e9n no lo ha visto por lo menos en fotograf\u00edas o televisi\u00f3n? Aunque su magnitud se puede ver opacada por la belleza de la Catedral metropolitana o la seriedad del Palacio Nacional, all\u00ed est\u00e1, siempre presente. As\u00ed lo escribi\u00f3 Madame Calder\u00f3n de la Barca en <i>La vida en M\u00e9xico<\/i>: &#8220;Hice mi debut en M\u00e9xico yendo a misa a la Catedral. Pasamos por la calle de San Francisco [hoy Madero], la calle m\u00e1s hermosa de M\u00e9xico, tanto por sus tiendas como por sus casas (entre ellas, el Palacio de Iturbide, ricamente labrado, pero ahora casi en ruinas), y que termina en la Plaza en donde se levantan la Catedral y el Palacio&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos tenemos en la mente la imagen de esa enorme plaza, donde en medio ondea la bandera de M\u00e9xico en una enorme asta, pero \u00bfcu\u00e1ntos conocemos su historia? Por ejemplo, que su nombre oficial es Plaza de la Constituci\u00f3n, y recibi\u00f3 este nombre a finales del virreinato, porque ah\u00ed se jur\u00f3 la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz de 1812 en la Nueva Espa\u00f1a de 1813. Antes era llamada Plaza de Armas, Plaza Principal o Plaza Mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.06.45.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3144\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.06.45.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.06.45\" width=\"452\" height=\"337\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, su origen se remonta a la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, cuando era el lugar donde se realizaban las ceremonias religiosas, ya que los palacios donde habitaban los gobernantes y los templos dedicados a los diferentes dioses se encontraban a su alrededor. M\u00e1s tarde, cuando llegaron los espa\u00f1oles, utilizaron esos mismos sitios para construir los edificios que representar\u00edan al poder pol\u00edtico, civil y religioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de conmemorar en 1843 la Independencia de M\u00e9xico, Antonio L\u00f3pez de Santa Anna convoc\u00f3 a un concurso para erigir una columna conmemorativa en el centro de la plaza. El ganador fue Lorenzo de la Hidalga, quien orden\u00f3 construir primero el z\u00f3calo, es decir la base donde iba a ser colocada la futura columna. El monumento nunca fue construido y el <i>Z\u00f3calo <\/i>sigui\u00f3 all\u00ed por tantos a\u00f1os que los habitantes de la ciudad comenzaron a utilizar la palabra para referirse a la Plaza Mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.09.39.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3147\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.09.39.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.09.39\" width=\"404\" height=\"291\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emperador Maximiliano retomar\u00eda este proyecto encomendando a Ram\u00f3n Rodr\u00edguez Arangoity la remodelaci\u00f3n del ZA?calo, lo cual inclu\u00eda la construcci\u00f3n de la columna monumental del proyecto original de De la Hidalga. La columna estar a rodeada con esculturas de los h\u00e9roes de la Independencia y coronada con una gran figura alada. Sin embargo, al ver los planos, el emperador decidi\u00f3 que en vez de una figura alada se pusiera el \u00e1guila imperial rompiendo una cadena y remontando el vuelo; sus planes tambi\u00e9n quedaron inconclusos por la ca\u00edda del Imperio y su fusilamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes, en 1866, el alcalde municipal Ignacio Trigueros hab\u00eda mandado a hacer los jardines de la plaza, en vista de que los citadinos ten\u00edan el h\u00e1bito de reunirse all\u00ed. Se plantaron \u00e1rboles, colocaron bancas de hierro y construyeron fuentes y para dar seguridad a los paseantes, se pusieron l\u00e1mparas de hidr\u00f3geno. A\u00f1os despu\u00e9s, en 1878, se instalar\u00eda un kiosco de hierro en el centro &#8220;hecho en Par\u00eds y regalo al ayuntamiento de Antonio Escand\u00f3n&#8221;, a fin de que orquestas y bandas alegraran a los paseantes. En el Porfiriato hubo otro kiosco m\u00e1s peque\u00f1o, colocado por las empresas de tranv\u00edas y desde el cual ellas ofrec\u00edan sus servicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.08.27.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3145\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.08.27.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.08.27\" width=\"486\" height=\"273\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la Decena Tr\u00e1gica (en 1913), al ser bombardeado el Palacio Nacional, los jardines del Z\u00f3calo fueron da\u00f1ados, por lo que al a\u00f1o siguiente se retiraron los fresnos; tambi\u00e9n se cambi\u00f3 la estructura trazando nuevos caminos entre las A?reas verdes, adem\u00e1s de que en cada esquina de la plaza se plant\u00f3 una palmera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.09.01.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3146\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-21.09.01.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 21.09.01\" width=\"513\" height=\"396\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jardines permanecer\u00edan all\u00ed hasta 1952, cuando fueron totalmente retirados. La plaza se qued\u00f3 vac\u00eda, como una gran explanada, en la que a\u00f1os m\u00e1s tarde se coloc\u00f3 la imponente asta bandera que todos conocemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">Suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BiCentenario #18 Tania Santa Anna Saucedo \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM \u00bfQu\u00e9 citadino no ha caminado por el Z\u00f3calo capitalino?, \u00bfqui\u00e9n no lo ha visto por lo menos en fotograf\u00edas o televisi\u00f3n? Aunque su magnitud se puede ver opacada por la belleza de la Catedral metropolitana o la seriedad del Palacio Nacional, all\u00ed est\u00e1, siempre presente. As\u00ed lo escribi\u00f3 Madame Calder\u00f3n de la Barca en La vida en M\u00e9xico: &#8220;Hice mi debut en M\u00e9xico yendo a misa a la Catedral. Pasamos por la calle de San Francisco [hoy Madero], la calle m\u00e1s hermosa de M\u00e9xico, tanto por sus tiendas como por sus casas (entre ellas, el Palacio de Iturbide, ricamente labrado, pero ahora casi en ruinas), y que termina en la Plaza en donde se levantan la Catedral y el Palacio&#8221;. Todos tenemos en la mente la imagen de esa enorme plaza, donde en medio ondea la bandera<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1148,1154,20],"tags":[1167],"class_list":{"0":"post-3143","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-18","7":"category-desde-ayer","8":"category-revistanumero","9":"tag-zocalo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3143"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15792,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3143\/revisions\/15792"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}