﻿{"id":3021,"date":"2013-09-27T16:25:36","date_gmt":"2013-09-27T21:25:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=3021"},"modified":"2021-05-04T10:03:21","modified_gmt":"2021-05-04T15:03:21","slug":"el-20-de-noviembre-en-el-siglo-xx-y-el-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-20-de-noviembre-en-el-siglo-xx-y-el-xxi\/","title":{"rendered":"El 20 de noviembre en el siglo XX y el XXI"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Juli\u00e1n Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n Heiblum \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BiCentenario #10<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.22.32.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3022\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.22.32.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 16.22.32\" width=\"477\" height=\"235\" \/><\/a><strong>E<\/strong>l primer aniversario de la Revoluci\u00f3n iniciada el 20 de noviembre de 1910 no tuvo grandes festejos, aunque s\u00ed se aclam\u00f3 al nuevo presidente Francisco I. Madero y al movimiento triunfador. No fue sino hasta 1912 que hubo una ceremonia oficial, con un banquete en Palacio Nacional en el que los invitados eran sobre todo parte de los tres poderes y hubo discursos apologistas. El momento cl\u00edmax fue la alocuci\u00f3n presidencial sobre la justicia, la ley y la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis econ\u00f3mica, entre otros factores, impidi\u00f3 los festejos muy elaborados para ese d\u00eda, pero hab\u00eda funciones especiales de cine, teatro, m\u00fasica y oratoria, promovidas por la Asociaci\u00f3n pro-Madero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Comit\u00e9 Oficial de Conmemoracione Patrias se hizo cargo de la celebraci\u00f3n durante el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n (1920-1924), pero no fue sino hasta 1929, con el presidente Emilio Portes Gil, que tuvo mayores dimensiones. Se inaugur\u00f3 el Campo Deportivo Militar, aprovechando un festival preparado por la secretar\u00eda de Guerra y Marina, con entrega de medallas y concurso de carros aleg\u00f3ricos que sobre todo representaban los deportes propios de los militares, como polo, equitaci\u00f3n nataci\u00f3n y otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.24.03.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3023\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.24.03.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 16.24.03\" width=\"480\" height=\"301\" \/><\/a>Desfiles deportivos y militares cruzaron el centro de la capital hacia Palacio Nacional en los siguientes a\u00f1os y por varios sexenios, el presidente participaba con discursos cortos y\/o rituales patri\u00f3ticos. A partir de que se decret\u00f3 en 1946 como fiesta nacional, brigadas de deportistas representaron a las instituciones de gobierno, educaci\u00f3n y militares; asociaciones deportivas y laborales y grupos extranjeros en los carros. La cifra de participantes creci\u00f3 con los a\u00f1os; de 8,000 en 1930 pas\u00f3 a 50,000 en 1934. Luego vari\u00f3 el n\u00famero, siendo a veces m\u00e1s alto, otras menos. Se redujo en los \u00faltimos lustros, quiz\u00e1 por la gradual separaci\u00f3n del discurso revolucionario, sobre todo con el ascenso del Partido Acci\u00f3n Nacional al Ejecutivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el tiempo, se introdujo la pr\u00e1ctica de celebrar, antes del 20 de noviembre, torneos a los que se llam\u00f3 Juegos Deportivos Nacionales de la Revoluci\u00f3n. Se a\u00f1ad\u00edan y quitaban espect\u00e1culos siempre numerosos: demostraciones de la Fuerza A\u00e9rea, tablas gimn\u00e1sticas, bailes, actos de malabarismo, el relevo del Fuego Simb\u00f3lico de la Revoluci\u00f3n Mexicana &#8220;una antorcha iba de mano en mano hasta encender una llama fija en el Monumento del mismo nombre&#8221; y aun la recreaci\u00f3n de la llegada de Madero, Zapata y Villa a la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desfile perdi\u00f3 a veces su esp\u00edritu alegre, como muestra de luto por tragedias nacionales. Fue as\u00ed en 1984 con las explosiones petroleras en San Juan Ixhuatepec y en 1985 por el terremoto. Hubo a\u00f1os en que los festejos fueron muy elaborados y otros m\u00e1s bien sencillos, como en el 2000, \u00faltimo a\u00f1o del gobierno de Ernesto Zedillo y del Partido Revolucionario Institucional en la presidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.24.57.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3024\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-16.24.57.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 16.24.57\" width=\"212\" height=\"153\" \/><\/a>El aniversario sol\u00eda acompa\u00f1arse de eventos paralelos, como entrega de galardones a veteranos de la Revoluci\u00f3n, as\u00ed como banquetes, m\u00edtines, conciertos, lecturas u obras de teatro. Los presidentes pronunciaban discursos legitimadores e sus gobiernos e inauguraban obras p\u00fablicas en el D.F. o los estados. Casos especiales fueron la Sala de la Revoluci\u00f3n en el Museo Nacional (1935) y el Museo de la Revoluci\u00f3n (1986). En el 50 aniversario, los restos f\u00fanebres de Madero se llevaron al Monumento, con una gran ovaci\u00f3n al iniciado del movimiento revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La solemnidad perdi\u00f3 fuerza en 2004, cuando el presidente Vicente Fox la redujo a su visita personal para poner flores ante la estatua de Madero. Dos a\u00f1os despu\u00e9s la cancel\u00f3, aunque el gobierno del D.F. se encarg\u00f3. El presidente Felipe Calder\u00f3n restaur\u00f3 el desfile en 2009, d\u00e1ndole una \u00edndole militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo, <a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juli\u00e1n Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n Heiblum \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM BiCentenario #10 El primer aniversario de la Revoluci\u00f3n iniciada el 20 de noviembre de 1910 no tuvo grandes festejos, aunque s\u00ed se aclam\u00f3 al nuevo presidente Francisco I. Madero y al movimiento triunfador. No fue sino hasta 1912 que hubo una ceremonia oficial, con un banquete en Palacio Nacional en el que los invitados eran sobre todo parte de los tres poderes y hubo discursos apologistas. El momento cl\u00edmax fue la alocuci\u00f3n presidencial sobre la justicia, la ley y la libertad. La crisis econ\u00f3mica, entre otros factores, impidi\u00f3 los festejos muy elaborados para ese d\u00eda, pero hab\u00eda funciones especiales de cine, teatro, m\u00fasica y oratoria, promovidas por la Asociaci\u00f3n pro-Madero. 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