﻿{"id":2972,"date":"2013-09-27T14:26:10","date_gmt":"2013-09-27T19:26:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2972"},"modified":"2021-05-04T14:27:54","modified_gmt":"2021-05-04T19:27:54","slug":"recuerdos-del-centenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/recuerdos-del-centenario\/","title":{"rendered":"Recuerdos del Centenario"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.16.54.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2973\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.16.54.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 14.16.54\" width=\"284\" height=\"383\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sof\u00eda Crespo y Ram\u00f3n Aureliano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BiCentenario #9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz dio tal importancia a la conmemoraci\u00f3n del Centenario de la Independencia que una Comisi\u00f3n Nacional se consagrar\u00eda organizarlos y coordinar las actividades en cada rinc\u00f3n de la rep\u00fablica desde abril de 1907. El gobierno tendr\u00eda, naturalmente, un papel relevante. Se propuso exaltar a los h\u00e9roes mexicanos, como Miguel Hidalgo y Benito Ju\u00e1rez, aunque en el pante\u00f3n patrio el presidente D\u00edaz ocup\u00f3 un lugar a su lado, en uniforme de gala y con el pecho cubierto de condecoraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resultado de este af\u00edn celebrador fue, por el lado del gobierno, la inauguraci\u00f3n de instituciones, monumentos, edificios y otras obras p\u00fablicas as\u00ed como el despilfarro de recursos para obsequiar\u00eda las delegaciones extranjeras a lo largo del a\u00f1o de 1910. Por su lado, distintas asociaciones privadas organizaron congresos, exposiciones y concursos. Y desde luego abundaron los desfiles, los conciertos y las escenificaciones teatrales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.23.35.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2974\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.23.35.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 14.23.35\" width=\"604\" height=\"435\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los recuerdos del Centenario fueron un componente primordial de los festejos. Las empresas dedicadas a la producci\u00f3n de objetos especiales para la conmemoraci\u00f3n, bien como negocio, bien como encargo oficial, mismos que se multiplicaron, en especial, las tarjetas postales y fotograf\u00edas, aunque tambi\u00e9n hubo monedas, medallas, estampillas, monedas, insignias, galardones, libros, fistoles, gallardetes, partituras, carteles, hojas sueltas, men\u00fas, invitaciones, programas, etc\u00e9tera. Estos &#8220;recuerdos&#8221; gozaron de un valor altamente afectivo, pues quienes los hicieron suyos &#8211;mediante la compra o incluso el robo&#8211; debieron valerse m\u00e1s tarde de ellos para evocar un momento o unos d\u00edas extraordinarios, en especial durante los tiempos aciagos que estaban por llegar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.26.18.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2975\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-14.26.18.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 14.26.18\" width=\"692\" height=\"395\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo, <a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sof\u00eda Crespo y Ram\u00f3n Aureliano BiCentenario #9 El r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz dio tal importancia a la conmemoraci\u00f3n del Centenario de la Independencia que una Comisi\u00f3n Nacional se consagrar\u00eda organizarlos y coordinar las actividades en cada rinc\u00f3n de la rep\u00fablica desde abril de 1907. El gobierno tendr\u00eda, naturalmente, un papel relevante. Se propuso exaltar a los h\u00e9roes mexicanos, como Miguel Hidalgo y Benito Ju\u00e1rez, aunque en el pante\u00f3n patrio el presidente D\u00edaz ocup\u00f3 un lugar a su lado, en uniforme de gala y con el pecho cubierto de condecoraciones. Resultado de este af\u00edn celebrador fue, por el lado del gobierno, la inauguraci\u00f3n de instituciones, monumentos, edificios y otras obras p\u00fablicas as\u00ed como el despilfarro de recursos para obsequiar\u00eda las delegaciones extranjeras a lo largo del a\u00f1o de 1910. Por su lado, distintas asociaciones privadas organizaron congresos, exposiciones y concursos. Y desde luego abundaron los desfiles, los conciertos y las escenificaciones<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,228],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2972"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2972"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2972\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15966,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2972\/revisions\/15966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}