﻿{"id":2946,"date":"2013-09-27T13:23:42","date_gmt":"2013-09-27T18:23:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2946"},"modified":"2021-05-03T17:15:15","modified_gmt":"2021-05-03T22:15:15","slug":"orizaba-y-las-fiestas-del-centenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/orizaba-y-las-fiestas-del-centenario\/","title":{"rendered":"Orizaba y las fiestas del Centenario"},"content":{"rendered":"<p><strong>Eulalia Ribera Carb\u00f3 \/ Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BiCentenario #9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.23.26.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2952\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.23.26.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 13.23.26\" width=\"653\" height=\"406\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l M\u00e9xico de 1910 no era lo que parec\u00eda, y menos a\u00fan lo que el gobierno de Porfirio D\u00edaz intentaba que pareciera. Es verdad que el balance de los 33 a\u00f1os, si contamos el cuatrienio de Manuel Gonz\u00e1lez, durante os cuales el general D\u00edaz ejerci\u00f3 el mando supremo del Estado, era altamente positivo, sobre todo si se compara la situaci\u00f3n del pa\u00eds en 1910 con la de 1877.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00f3lido aparato estatal construido por los liberales reformadores de mediados de siglo, hizo posible que la alianza concertada en los a\u00f1os ochenta entre el poder pol\u00edtico y los grandes terratenientes, principales beneficiarios de la desamortizaci\u00f3n y de la nacionalizaci\u00f3n de los bienes de las corporaciones, rindiera frutos. El desarrollo econ\u00f3mico era notable, nadie pod\u00eda poner en duda la estabilidad pol\u00edtica, y la paz social, conseguida m\u00e1s a base de palo que de pan, eran fieles testimonios de los logros alcanzados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.19.43.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2949\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.19.43.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 13.19.43\" width=\"454\" height=\"262\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el desarrollo econ\u00f3mico depend\u00eda de las condiciones prevalecientes en las potencias industrializadas que adquir\u00edan nuestros productos. La estabilidad pol\u00edtica era, en lo fundamental, resultado de una f\u00e9rrea dictadura pactada con los se\u00f1ores de la tierra y del dinero, y la paz social encubr\u00eda la gran ofensiva de los hacendados sobre las tierras de los pueblos, el despojo a peque\u00f1os propietarios, salarios de hambre, jornadas de trabajo de 14 horas, tiendas de raya, justicia patronal ejercida por propia mano y una larga lista de agravios que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n parec\u00eda soportar resignada y calladamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el siglo XX empez\u00f3 con una crisis econ\u00f3mica originada en Estados Unidos, las voces de la oposici\u00f3n, expresadas en \u00f3rganos de prensa siempre amenazados, crecieron no s\u00f3lo con nuevas publicaciones cada vez m\u00e1s radicales, sino con la organizaci\u00f3n de c\u00edrculos liberales que se plantearon la necesidad de recuperar la vigencia de las garant\u00edas individuales consignadas en la Carta Magna y de parar las pretensiones de la Iglesia cat\u00f3lica de recuperar espacios y riqueza. El malestar soterrado se empez\u00f3 a politizar. Los magonistas, a trav\u00e9s de su peri\u00f3dico <em>Regeneraci\u00f3n<\/em>, parec\u00edan llegar a todas partes y los clubes liberales proliferaban. Para 1906 la huelga minera de Cananea, en Sonora, y un conato de alzamiento revolucionario en Coahuila en 1908 fueron indicios, que se intent\u00f3 pasar por alto, de que la cosa no iba tan bien. En enero de 1907 la feroz represi\u00f3n de la huelga de R\u00edo Blanco, Veracruz, se\u00f1al de nuevo que el sistema ya no funcionaba como lo hab\u00eda hecho hasta hac\u00eda poco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo a\u00f1o se inici\u00f3 otra crisis capitalista en Estados Unidos, \u00e9sta mucho m\u00e1s profunda que la de 1901, y al comenzar el a\u00f1o de 1908 el &#8220;tirano honrado&#8221; anunci\u00f3 que ya no se postular\u00eda para un nuevo periodo presidencial. Todo se precipit\u00f3 a partir de aquel momento. Otro intento revolucionario ese mismo a\u00f1o, pugnas entre los secretarios del gabinete para alcanzar la silla presidencial, y la oposici\u00f3n nacida en el seno de la propia oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su libro <em>La sucesi\u00f3n presidencial en 1910<\/em>, Francisco I. Madero propuso la creaci\u00f3n de un partido, e invit\u00f3 a Porfirio D\u00edaz a postularse para la presidencia, junto con un miembro del nuevo partido para la vicepresidencia. Sordo a la propuesta de transici\u00f3n pac\u00edfica que se le ofrec\u00eda, D\u00edaz se volvi\u00f3 a postular con su mismo vicepresidente. Entonces, obligado a radicalizarse, Madero hizo campa\u00f1a con la bandera del sufragio efectivo y la no reelecci\u00f3n, pero fue detenido y apresado a un mes de las elecciones, que dieron un triunfo fraudulento a Porfirio D\u00edaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.18.16.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2950\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.18.16.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 13.18.16\" width=\"257\" height=\"374\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en ese ambiente en el que se dieron los festejos del primer centenario del inicio de la guerra de Independencia. Las celebraciones echaron un resplandeciente velo sobre la gravedad del momento y el pa\u00eds pudo mostrar ante el mundo sus logros recientes y su capacidad para dar soluci\u00f3n a problemas ancestrales. La ocasi\u00f3n fue amplia y h\u00e1bilmente aprovechada para reafirmar la autoridad y los m\u00e9ritos de Porfirio D\u00e9az, h\u00e9roe de la guerra patri\u00f3tica y h\u00e9roe de la paz promotora del orden y el progreso, y la capital de la Rep\u00fablica fue el escenario privilegiado del gran despliegue de la grandeza mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los festejos en la ciudad de M\u00e9xico fueron los de mayor resonancia del pa\u00eds. Sin embargo, en cada ciudad y en cada pueblo, los poderes locales se aprestaron a organizar sus propias celebraciones. Seguramente hab\u00eda en ello un aut\u00e9ntico sentimiento patri\u00f3tico y un real gusto por la efem\u00e9ride. Pero sin duda tambi\u00e9n, el fasto acontecimiento ofrec\u00eda la ocasi\u00f3n a cada ayuntamiento para exhibir, desde su \u00e1mbito, la prosperidad del r\u00e9gimen porfiriano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Orizaba era un lugar conspicuo en aquel panorama de modernidad tan ponderado por el gobierno de Porfirio D\u00edaz. Durante las d\u00e9cadas de 1880 y 1890, en apenas 20 a\u00f1os, la ciudad y su valle se hab\u00edan convertido en la regi\u00f3n industrial m\u00e1s moderna de M\u00e9xico, sobre todo por las grandes f\u00e1bricas textiles que hab\u00edan encontrado ah\u00ed las condiciones propicias para su instalaci\u00f3n y funcionamiento exitosos. La antigua y se\u00f1orial villa cosechera del tabaco, que hab\u00eda vivido su esplendor urbano en el siglo XVIII con la riqueza que el cultivo de la hoja hab\u00eda permitido amasar\u00eda unas poderosas \u00e9lites locales, estaba convertida un siglo despu\u00e9s en un hervidero de innovaciones que alteraba sin remedio su arm\u00f3nico y tranquilo semblante colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.17.22.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2948\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-13.17.22.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-27 a las 13.17.22\" width=\"648\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ferrocarril Mexicano hab\u00eda empezado a correr por las anchuras de Orizaba a finales de 1872 y con \u00e9l se hab\u00edan abierto las puertas a la transformaci\u00f3n. Muy bien lo comprendi\u00f3 Manuel Payno cuando en 1864 escribi\u00f3 que el tren de carros y el convoy de pasajeros pronto acabar\u00edan con las &#8220;vejeces&#8221; y desplazar\u00edan a los antiguos cosecheros y a los descendientes de los administradores del tabaco. El ferrocarril fue efectivamente un condicionante principal para hacer de Orizaba un enclave conveniente para el florecimiento de la industria. Otro lo fue el agua. Y es que en los a\u00f1os ochenta y noventa, grandes capitales franceses amasados en M\u00e9xico en la actividad comercial y otros europeos canalizados a trav\u00e9s de sociedades an\u00f3nimas, fueron invertidos para levantar las ingentes f\u00e1bricas de la regi\u00f3n orizabe, que funcionaron con la energ\u00eda el\u00e9ctrica que pod\u00eda producirse con los caudales del r\u00edo Orizaba y el R\u00edo Blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os atr\u00e1s, Tom\u00e1s Grandisson, el escoc\u00e9s que fuera administrador de la famosa f\u00e1brica de Cocolapan, lo hab\u00eda augurado cuando dijo que en tiempos no muy lejanos, Orizaba ser\u00eda la Manchester mexicana. Parec\u00eda que la profec\u00eda se estaba cumpliendo: cinco f\u00e1bricas de textiles de algod\u00f3n, una f\u00e1brica de textiles de yute, grandes cervecer\u00edas con producci\u00f3n asociada de hielo, varias f\u00e1bricas de cigarros y puros, res grandes talleres de barro cocido para materiales de construcci\u00f3n, un aserradero de m\u00e1rmol, carpinter\u00edas mec\u00e1nicas, molinos de ma\u00edz y trigo, m\u00e1quinas para beneficio del caf\u00e9, curtidur\u00edas, fundiciones, tener\u00edas, tejer\u00edas, panader\u00edas, zapater\u00edas, sastrer\u00edas y camiser\u00edas, sin dejar de mencionarlos grandes y modernos talleres mec\u00e1nicos de la estaci\u00f3n del Ferrocarril Mexicano. Muchos de estos establecimientos funcionaban con la energ\u00eda el\u00e9ctrica que produc\u00edan los dinamos de las hidroel\u00e9ctricas de la cascada de Rinc\u00f3n Grande, del Salto de Barrio Nuevo, de la barranca de Ojo de Agua y de Zoquitl\u00e1n; pero adem\u00e1s, eran centros de trabajo que aglutinaban, muchos de ellos, a centenares de obreros, y algunos, como las imponentes R\u00edo Blanco y Santa Rosa, a cerca de 2000 cada una.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En poco m\u00e1s de cinco lustros, Orizaba hab\u00eda aumentado su poblaci\u00f3n a m\u00e1s del doble. La ciudad y todo el valle eran un trasiego de gente oriunda y otra que ven\u00eda de fuera; trabajadores textiles que llegaban de Puebla, Tlaxcala y la Ciudad de M\u00e9xico; campesinos de Oaxaca que buscaban acomodo en las industrias. Tambi\u00e9n llegaron operarios extranjeros a las nuevas empresas: ingleses y escoceses al ferrocarril y a la maquinaria textil, franceses a las industrias textiles, alemanes a las cervecer\u00edas, estadounidenses a la ingenier\u00eda hidrol\u00e9ctrica, sin contar a los espa\u00f1oles ocupados en los giros comerciales tradicionales, y hasta alg\u00fan sueco que vend\u00eda m\u00e1quinas de coser, muebles y pianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La modernidad que iba de la mano de la industrializaci\u00f3n se manifestaba en todo. La ciudad se comunicaba con un amplio sistema de tranv\u00edas de tracci\u00f3n animal y se iluminaba con focos de arco gracias a contratos celebrados entre el Ayuntamiento y las hidroel\u00e9ctricas que serv\u00edan a las f\u00e1bricas; se constru\u00edan casas, un nuevo cementerio municipal, un manicomio; se levantaban monumentos y estatuas, se ajardinaban las plazas e instalaban kioscos; se inauguraban elegantes hoteles, se fundaban sociedades cient\u00edficas, art\u00edsticas y academias de m\u00fasica; se abr\u00edan escuelas y se hac\u00edan reformas educativas, y hasta se creaba uno de los primeros equipos de f\u00fatbol de M\u00e9xico, el Orizaba A.C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El progreso orizabe o parec\u00eda no enfrentar obst\u00e1culos. Pero, como suced\u00eda en todo el pa\u00eds, la bonanza y la renovaci\u00f3n escond\u00edan por detr\u00e1s de sus fachadas, malestares provocados por la explotaci\u00f3n inmisericorde de la mano de obra trabajadora en las f\u00e1bricas por la falta de libertades pol\u00edticas y la mano dura de un gobierno que solo en apariencia era monol\u00edtico. La irrupci\u00f3n de una inestable poblaci\u00f3n proletaria, numeros\u00edsima y de ra\u00edces campesinas apenas disimuladas, incomodaba a la &#8220;gente decente&#8221; y de refinadas manera urbanas, ten\u00eda en vilo a las a &#8220;buenas conciencias&#8221;, a los esp\u00edritus cultos de las familias linajudas de la ciudad. Se hab\u00edan creado c\u00edrculos mutualistas, escuelas nocturnas para obreros, bibliotecas populares que fomentaban las celebraciones c\u00edvicas del santoral liberal. Las protestas de los trabajadores y la fundaci\u00f3n del <strong>Club Antirreeleccionista Ignacio de la Llave<\/strong>, con sucursales por todas las villas fabriles del valle, eran un constante motivo de inquietud para la gente de orden. El 5 de mayo de 1910, un gran mot\u00edn antirreeleccionista fue dispersado por la polic\u00eda estatal, y el 22 se llevaba cabo una multitudinaria manifestaci\u00f3n en la Alameda por la llegada de Madero a Orizaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese panorama, las fiestas de celebraci\u00f3n del primer centenario de la Independencia iban a ser una gran puesta en escena de la prosperidad, la modernidad y las buenas maneras de los orizabe\u00f1os. El centenario sirvi\u00f3 de pretexto para hacer mejoras urbanas que acicalaban la imagen de la ciudad. En marzo de 1910, por ejemplo, el Ayuntamiento otorg\u00f3 una autorizaci\u00f3n a la Comisi\u00f3n de Paseos y gir\u00f3 la instrucci\u00f3n al tesorero municipal y al ingeniero de la ciudad para trasladar el centro de la fuente p\u00fablica situada frente a la iglesia de los Dolores a una de las fuentes de la Alameda, dejando frente a la citada iglesia un hidrante para servicio del p\u00fablico. Tambi\u00e9n se\u00f1ala facult\u00f3 para que mandara construir un centro para otra de las fuentes del principal paseo de la ciudad y para que se quitara la columna que se encontraba en el centro del parque Alberto L\u00f3pez, remiti\u00e9ndola al pante\u00f3n en lo que se le hallaba un lugar m\u00e1s conveniente. Todo, como se dec\u00eda, para que Orizaba no se quedase atr\u00e1s y presentara tambi\u00e9n sus calles y jardines de manera agradable a la vista de los visitantes que la honraren con su presencia el d\u00eda 16 de septiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-11.32.23.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3330\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-11.32.23.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-25 a las 11.32.23\" width=\"579\" height=\"494\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como era ya una tradici\u00f3n de a\u00f1os, el cabildo nombr\u00f3 a una Junta Patri\u00f3tica que hab\u00eda de encargarse de organizar las festividades. La lista de los integrantes de la Junta sol\u00eda estar encabezada por el Jefe Pol\u00edtico del Cant\u00f3n y seguir con el alcalde municipal, los s\u00edndicos y regidores del Honorable Ayuntamiento, entre quienes se encontraban siempre nombres conocidos por la prosapia de las antiguas familias de cosecheros del tabaco o propietarios destacados por sus negocios urbanos. Esa Junta de varias decenas de personas, nombraba a su vez a la comisi\u00f3n encargada de detallar el programa de actividades que deb\u00edan solemnizar el aniversario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cien a\u00f1os eran cien a\u00f1os, as\u00ed que en 1910 los festejos no durar\u00edan solamente el 15 y 16 de septiembre como de costumbre, sino que, iniciando el 14, se alargar\u00edan hasta el 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El programa oficial de las fiestas con que se celebrar\u00eda en la ciudad de Orizaba el primer centenario de la independencia nacional empezaba as\u00ed:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">MEXICANOS:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde las m\u00e1rgenes del Suchiate hasta las orillas del Bravo, del Atl\u00e1ntico al Pac\u00edfico y en el poblado m\u00e1s humilde como en la misma ciudad capitalina, no hay lugar en la Rep\u00fablica donde no se presten los buenos mexicanos a conmemorar, en la medida de sus fuerzas, el centenario del movimiento insurgente con que se inici\u00f3 la magna empresa de nuestra emancipaci\u00f3n pol\u00edtica.(&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si faltan en nuestros festejos los esplendores de la opulencia, en cambio palpitar en ellos el regocijo de nuestro esp\u00edritu patri\u00f3tico, que sabr\u00e1 dar a tal solemnidad toda la animaci\u00f3n que desbordan nuestros corazones en un aniversario de recuerdos tan gloriosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, sin distinci\u00f3n de creencias, partidos, posici\u00f3n y jerarqu\u00edas, todos, absolutamente todos cuantos llevamos en nuestras venas la candente sangre de Cuauht\u00e9moc, debemos cooperar con nuestro esfuerzo individual a fin de que la conmemoraci\u00f3n resulte digna de quienes derramaron su sangre por legarnos nacionalidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta inflamaci\u00f3n patri\u00f3tica empezaron los festejos el mi\u00e9rcoles 14 de septiembre a las seis de la ma\u00f1ana, izando el pabell\u00f3n nacional en todos los edificios p\u00fablicos, y con una salva de 21 ca\u00f1onazos y repiques de las campanas en todos los templos de la ciudad. A las diez, en la glorieta central de la Alameda, en presencia de las autoridades del Cant\u00f3n, los miembros de la Junta del Centenario, la Academia Cantonal de Profesores y los invitados, se entreg\u00f3 la bandera nacional a un &#8220;Batall\u00f3n Escolar&#8221;, que recorri\u00f3 las principales calles de la poblaci\u00f3n hasta el parque Castillo, donde se enton\u00f3 un himno frente a la estatua de Miguel Hidalgo y Costilla. Por la tarde, hubo en la Alameda un concurso infantil de trajes y, al terminar, los ni\u00f1os trajeados, por supuesto hijos de familias acomodadas, repartieron juguetes a los ni\u00f1os pobres que concurrieron al evento. Eso s\u00ed, en el parque Castillo todos los ni\u00f1os, ricos y pobres, pudieron participar de un baile organizado para ellos. Despu\u00e9s de arriar la bandera a las seis de la tarde, el jolgorio de ese primer d\u00eda continu\u00f3 con serenatas en los parques Castillo, Alberto L\u00f3pez y Teodoro A. Dehesa, que lucieron magn\u00edficamente iluminados hasta las once de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El jueves 15, se iz\u00f3 de nuevo la bandera a las seis, saludada con los mismos 21 ca\u00f1onazos y repiques de campanas, pero tambi\u00e9n con m\u00fasicas y silbatos de todas las sirenas de f\u00e1bricas, talleres y locomotoras de Orizaba. El d\u00eda fue de inauguraciones. A las diez de la ma\u00f1ana, las autoridades civiles y militares, empleados, corporaciones, colegios y vecinos se reunieron en el Palacio Municipal, para dirigirse en caravana al puente Porfirio D\u00edaz, que fue solemnemente inaugurado con m\u00fasica de la banda militar y un aplaudido discurso de don Rafael Escand\u00f3n, de ilustre apellido. Acto seguido, la comitiva se dirigi\u00f3 a la 1a calle de la Santa Escuela para descubrir las placas en que estaba inscrito el nuevo nombre de las ahora calles de la Independencia y, despu\u00e9s, se coloc\u00f3 la primera piedra del que hab\u00eda de ser el puente de la Independencia que unir.a las calles de Montiel con las antiguas de la Santa Escuela. Ah\u00ed tambi\u00e9n hubo un discurso, \u00e9ste a cargo de Don Crist\u00f3bal Granillo, destacado pasante de Jurisprudencia. Enseguida, la comitiva se dirigi\u00f3 a la Alameda, donde fue inaugurado un kiosco construido por el Ayuntamiento, con una serenata de la banda infantil del Hospicio Municipal, formada con el patrocinio del Jefe Pol\u00edtico del Cant\u00f3n. Esa misma banda habr\u00eda de amenizar despu\u00e9s el reparto de 500 trajes a los ni\u00f1os pobres de la ciudad, que har\u00edan se\u00f1oras, se\u00f1oritas y caballeros designados por el llamado Centro de Dependientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-11.40.17.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3331\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-25-a-las-11.40.17.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-25 a las 11.40.17\" width=\"252\" height=\"207\" \/><\/a>En la tarde de ese 15 de septiembre, despu\u00e9s de la comida, los habitantes de Orizaba se dirigieron de nuevo a la Alameda para ver c\u00f3mo arrancaba una cabalgata de distinguidas se\u00f1oritas y jinetes vestidos a las usanzas mexicana y europea, que recorri\u00f3 las principales calles de la ciudad con banderas y ramos de flores que fueron depositados al pie del monumento erigido al h\u00e9roe de Dolores. Siguieron las serenatas populares en el parque Castillo y en el Alberto L\u00f3pez, mientras que la crema y nata de la sociedad orizabe\u00f1a asist\u00eda en el Teatro Llave a una velada literario-musical. A las 11 de la noche, llegado el punto m\u00e1s importante de aquellos festejos, en el balc\u00f3n central del mismo teatro, la primera autoridad pol\u00edtica del cant\u00f3n vitore\u00f3 la Independencia y, en ese momento, todos los edificios p\u00fablicos, los paseos y las avenidas de Orizaba fueron iluminados mientras las campanas de los templos se echaron al vuelo y el aire fue atronado con salvas y cohetes. De tal manera aquella noche se recre\u00f3, en la original ceremonia del &#8220;grito&#8221;, la convocatoria del padre Hidalgo a toque de campana a la heroica gesta de los insurgentes mexicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda no hab\u00eda acabado. Los elegantes ocupantes de los balcones del Teatro Llave, seguidos por los humildes espectadores de la plaza, se encaminaron hasta el templo de San Jos\u00e9 de Grac\u00eda para inaugurar un moderno reloj colocado en la torre, mediando unas palabras del profesor de Instrucci\u00f3n P\u00fablica Miguel Saavedra Guzm\u00e1n. Y entonces s\u00ed, para acabar, todas las agrupaciones sociales de Orizaba recorrieron en &#8220;Gran V\u00edtor&#8221;, como se hab\u00eda previsto en el programa oficial, las calles de la ciudad, acompa\u00f1adas por el pueblo y m\u00fasica incesante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco rato de sue\u00f1o tuvieron los orizabe\u00f1os para rehacerse de jornada tan intensa, porque al d\u00eda siguiente, a las nueve de la ma\u00f1ana, volv\u00edan a reunirse en la Jefatura Pol\u00edtica todas las autoridades locales, empleados, obreros, invitados de las colonias extranjeras y ciudadanos comunes, para recorrer en procesi\u00f3n c\u00edvica la ciudad. La columna, en la que tambi\u00e9n participaban carros aleg\u00f3ricos, recorri\u00f3 las calles de 5 de Mayo, de Mercaderes, de Teodoro A. Dehesa, de la Correcci\u00f3n, la avenida de la Libertad, la de la Reforma y toda la avenida Col\u00f3n hasta la Alameda, donde hubo un breve acto con dos n\u00fameros musicales y un discurso de un tal se\u00f1or Ulloa. En la tarde se llev\u00f3 a cabo un vistoso combate de flores en la Alameda y la avenida Col\u00f3n, y en la noche se cerraron los festejos del d\u00eda con serenatas en todos los parques y un espect\u00e1culo pirot\u00e9cnico en la avenida de la Libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda concluido la jornada m\u00e1s se\u00f1alada de la efem\u00e9ride, pero, como dijimos, las celebraciones habr\u00edan de prolongarse dos d\u00edas m\u00e1s. El s\u00e1bado 17 se inaugur\u00f3, en la 2a calle de Aldama, la escuela Miguel Hidalgo para mujeres que la Comisi\u00f3n del Centenario mand\u00f3 construir como recuerdo material del primer centenario de la Independencia. El acto consisti\u00f3 en una larga sucesi\u00f3n de n\u00fameros musicales a cargo de una orquesta, un bar\u00edtono y unas se\u00f1oritas sopranos, intercalando poes\u00eda, discurso y declaraci\u00f3n oficial. Por la tarde se inauguraron tambi\u00e9n las bancas colocadas en el paseo del parque Teodoro A. Dehesa, mientras las bandas militar y municipal amenizaban el evento. Por la noche, de vuelta las serenatas de ocho a once y, al terminar, bailes populares en el Teatro Gorostiza y el Sal\u00f3n Verde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El domingo fue el \u00faltimo d\u00eda de fiesta. Se inaugur\u00f3 el parque de los H\u00e9roes con la alocuci\u00f3n, la declaraci\u00f3n y la m\u00fasica correspondientes, y en la Escuela Cantonal Ignacio de la Llave hubo una exposici\u00f3n de trabajos manuales. La colonia francesa obsequi\u00f3 un lote de cobertores al hospital. A las dos de la tarde se inici\u00f3 una gran <em>kermesse<\/em> en la glorieta central de la Alameda a cargo de la cual estuvieron las &#8220;principales damas&#8221; orizabe\u00f1as, que termin\u00f3 con una batalla de confeti que despu\u00e9s debi\u00f3 dar mucho trabajo a los barrenderos de la ciudad. La poblaci\u00f3n obrera de Orizaba tambi\u00e9n tuvo sus responsabilidades; los trabajadores del Departamento de Fuerza Motriz del Ferrocarril Mexicano, de las f\u00e1bricas de cigarros La Violeta y El Progreso, de la Empresa de Pulques y los textileros del Yute de Santa Gertrudis, los Cerritos y Cocolapan tuvieron la encomienda de levantar arcos triunfales en las calles 5 de Mayo, San Rafael y las avenidas Libertad y Col\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llegaba al final de las celebraciones. Aquellas jornadas de pompa y regocijo terminar\u00edan con un gran desfile, en el que deb\u00edan participar todas las agrupaciones obreras de Orizaba, las corporaciones, los ni\u00f1os hospicianos que estrenaban uniformes de gala y las colonias extranjeras, portando cada una sus sus estandartes respectivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho hab\u00edan cuidado las autoridades pol\u00edticas del cant\u00f3n que la ciudad y sus habitantes se mostraran con la mayor decencia y lucimiento posibles. Al igual que en la ciudad de M\u00e9xico, hasta a los indios se les quiso acicalar lo m\u00e1s posible y se conmin\u00f3 a los ayuntamientos a que procurasen, por todos los medios posibles, a lograr que &#8220;la raza ind\u00edgena&#8221; supliera su habitual vestido por el pantal\u00f3n, la blusa, los zapatos y el sombrero charro, y as\u00ed confirmar el renombre de M\u00e9xico como naci\u00f3n culta del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante cinco d\u00edas, Orizaba fue una ciudad feliz. Los orizabe\u00f1os parec\u00edan todos hermanados al son de un sentimiento patri\u00f3tico inspirado en el recuerdo de los h\u00e9roes que nos dieron patria. Pero, como dice la canci\u00f3n, al terminar la fiesta, &#8220;el pobre volvi\u00f3 a su pobreza y el rico a su riqueza&#8221; y el 5 de octubre, Francisco I. Madero lanz\u00f3 su plan revolucionario convocando a los mexicanos a levantarse en armas contra el presidente espurio.<\/p>\n<p><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>BERNARDO GARC\u00cdA y LAURA ZEVALLOS, <em>Orizaba. Veracruz: im\u00e1genes de su historia<\/em>, M\u00e9xico, Gobierno del Estado de Veracruz\/Archivo General del Estado, 1989.<\/li>\n<li>RAFAEL DELGADO, <em>Los parientes ricos<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 1993 (Colecci\u00f3n de Escritores Mexicanos).<\/li>\n<li>EULALIA RIBERA CARB\u00d3, <em>Herencia colonial y modernidad burguesa en un espacio urbano. El caso de Orizaba en el siglo XIX<\/em>, M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora, 2002.<\/li>\n<li>Visita a la ciudad de Orizaba, al Archivo Municipal de Orizaba (esquina de Sur 9 y Oriente 4, Orizaba) y al Museo de Arte del Estado (ex Oratorio de San Felipe Neri, Orizaba).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eulalia Ribera Carb\u00f3 \/ Instituto Mora BiCentenario #9 El M\u00e9xico de 1910 no era lo que parec\u00eda, y menos a\u00fan lo que el gobierno de Porfirio D\u00edaz intentaba que pareciera. Es verdad que el balance de los 33 a\u00f1os, si contamos el cuatrienio de Manuel Gonz\u00e1lez, durante os cuales el general D\u00edaz ejerci\u00f3 el mando supremo del Estado, era altamente positivo, sobre todo si se compara la situaci\u00f3n del pa\u00eds en 1910 con la de 1877. El s\u00f3lido aparato estatal construido por los liberales reformadores de mediados de siglo, hizo posible que la alianza concertada en los a\u00f1os ochenta entre el poder pol\u00edtico y los grandes terratenientes, principales beneficiarios de la desamortizaci\u00f3n y de la nacionalizaci\u00f3n de los bienes de las corporaciones, rindiera frutos. El desarrollo econ\u00f3mico era notable, nadie pod\u00eda poner en duda la estabilidad pol\u00edtica, y la paz social, conseguida m\u00e1s a base de palo que de pan,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,228],"tags":[1164,1038],"class_list":{"0":"post-2946","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-9","8":"tag-fiestas-centenario","9":"tag-orizaba"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2946"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2946\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15714,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2946\/revisions\/15714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}