﻿{"id":2887,"date":"2013-09-20T20:11:28","date_gmt":"2013-09-21T01:11:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2887"},"modified":"2021-05-04T14:30:02","modified_gmt":"2021-05-04T19:30:02","slug":"villa-y-zapata-metamorfosis-de-una-fotografia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/villa-y-zapata-metamorfosis-de-una-fotografia\/","title":{"rendered":"Villa y Zapata. Metamorfosis de una fotograf&iacute;a"},"content":{"rendered":"<p><strong>Guadalupe Villa G. \/ Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p>BiCentenario # 8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>ntre las miles de im\u00e1genes que se tomaron a lo largo de la revoluci\u00f3n mexicana, s\u00f3lo unas pocas se convirtieron en \u00edconos o referentes de un momento hist\u00f3rico trascendental. Es el caso de la fotograf\u00eda de Francisco Villa y Emiliano Zapata, tomada en Palacio Nacional en diciembre de 1914 cuando, rodeados de colaboradores y simpatizantes, el primero se arrellan\u00f3 sobre uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s emblem\u00e1ticos del poder pol\u00edtico en M\u00e9xico: la silla presidencial.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2888\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-20.09.26.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-20 a las 20.09.26\" width=\"589\" height=\"357\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego del asesinato de Francisco I. Madero, Villa se adhiri\u00f3 al movimiento constitucionalista. Zapata, por su parte, no reconoci\u00f3 el <i>Plan de Guadalupe<\/i>, manteni\u00e9ndose como jefe del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur. Tras las victoriosas batallas de la Divisi\u00f3n del Norte que determinaron la derrota del ej\u00e9rcito federal, las relaciones entre Villa y Venustiano Carranza se volvieron tensas, por lo que\u00a0 &#8211;en busca de un avenimiento&#8211;, los generales de la Divisi\u00f3n del Noreste, al mando de Pablo Gonz\u00e1lez, promovieron las conferencias de Torre\u00f3n, proponi\u00e9ndose una convenci\u00f3n de generales y gobernadores revolucionarios. Del 1 al 5 de octubre se celebraron reuniones en la capital del pa\u00eds; y a partir del 10 de octubre en el teatro Morelos de la ciudad de Aguascalientes se iniciaron las sesiones preliminares de la convenci\u00f3n en la que todos los grupos revolucionarios estar\u00edan representados. Lejos de llegar a un avenimiento, se agudizaron las contradicciones entre villistas, zapatistas y Venustiano Carranza. Roto todo v\u00ednculo, la Convenci\u00f3n Revolucionaria nombr\u00f3 presidente provisional a Eulalio Guti\u00e9rrez y acord\u00f3 el cese de Carranza como primer jefe del Ej\u00e9rcito Constitucionalista y de Villa como jefe de la Divisi\u00f3n del Norte, no obstante, \u00e9ste \u00faltimo fue designado jefe del Ej\u00e9rcito Convencionista. Con su investidura emprendi\u00f3 la marcha rumbo a la Ciudad de M\u00e9xico, cuya vanguardia lleg\u00f3 al pueblo de Tacuba el 28 de noviembre de 1914. Cuatro d\u00edas antes hab\u00edan arribado los zapatistas, quienes establecieron su cuartel general en Xochimilco. El general Villa se uni\u00f3 a sus avanzadas el 2 de diciembre y paulatinamente fueron incorporndose a la ciudad capital los miembros de la comisi\u00f3n permanente convencionista, entre ellos, el presidente provisional Eulalio Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-20.10.27.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2889\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-20.10.27.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-20 a las 20.10.27\" width=\"594\" height=\"498\" \/><\/a><\/p>\n<p>El primer encuentro entre Villa y Zapata ocurri\u00f3 en Xochimilco. La escuela municipal dio cabida a estos l\u00edderes. Un testigo describe as\u00ed el suceso:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la habitaci\u00f3n no hab\u00eda m\u00e1s que pocas sillas; los generales Villa y Zapata se sentaron ante una gran mesa oval, y pudo verse el marcado contraste entre ellos [&#8230;] Villa, alto, robusto, con unos noventa kilos de peso, tez casi roja como la de un alem\u00e1n, tocado con casco ingl\u00e9s, un grueso su\u00e9ter caf\u00e9, pantalones color caqui, polainas y gruesos zapatos de montar. Zapata [&#8230;] con un inmenso sombrero que por momentos daba sombra a sus ojos de modo que no era posible distinguirlos, piel oscura, rostro delgado, mucho m\u00e1s bajo que Villa y con unos sesenta y cinco kilos de peso. Llevaba un saco negro, una gran pa\u00f1oleta de seda azul claro anudada al cuello, una camisa de intenso color turquesa, y usaba alternativamente un pa\u00f1uelo blanco con ribetes verdes y otro con todos los colores de las flores. Vest\u00eda pantalones de charro negros, muy ajustados, con botones de plata en la costura exterior de cada pierna. Villa no llevaba ning\u00fan tipo de joya ni color alguno en sus prendas [&#8230;] fue interesante y divertido ver a Villa y Zapata tratando de hacer amistad. Durante media hora se quedaron sentados en un inc\u00f3modo silencio, ocasionalmente roto por alg\u00fan comentario insignificante, como novios de pueblo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<ul>\n<li>ARNOLD BELKIN, <i>Para disfrutar el infinito: homenaje a Arnold Belkin<\/i>, M\u00e9xico, Museo Universitario del Chopo, 1998<\/li>\n<li>JOHN REED, <i>M\u00e9xico insurgente<\/i>, M\u00e9xico, Grupo Editorial Tomo, M\u00e9xico, 2007.<\/li>\n<li>Ver <i>Reed, M\u00e9xico insurgente<\/i>, M\u00e9xico, 1972. Dir. Paul Leduc (v\u00eddeo).<\/li>\n<li>Visitar el Museo Nacional de Historia, donde se encuentra la pintura de Belkin en gran formato.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalupe Villa G. \/ Instituto Mora BiCentenario # 8 Entre las miles de im\u00e1genes que se tomaron a lo largo de la revoluci\u00f3n mexicana, s\u00f3lo unas pocas se convirtieron en \u00edconos o referentes de un momento hist\u00f3rico trascendental. Es el caso de la fotograf\u00eda de Francisco Villa y Emiliano Zapata, tomada en Palacio Nacional en diciembre de 1914 cuando, rodeados de colaboradores y simpatizantes, el primero se arrellan\u00f3 sobre uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s emblem\u00e1ticos del poder pol\u00edtico en M\u00e9xico: la silla presidencial. Luego del asesinato de Francisco I. Madero, Villa se adhiri\u00f3 al movimiento constitucionalista. Zapata, por su parte, no reconoci\u00f3 el Plan de Guadalupe, manteni\u00e9ndose como jefe del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur. 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