﻿{"id":2867,"date":"2013-09-20T19:54:57","date_gmt":"2013-09-21T00:54:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2867"},"modified":"2021-05-03T13:39:45","modified_gmt":"2021-05-03T18:39:45","slug":"la-vida-con-villa-en-la-hacienda-del-canutillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-vida-con-villa-en-la-hacienda-del-canutillo\/","title":{"rendered":"La vida con Villa en la Hacienda del Canutillo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Guadalupe Villa \/ Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p>BiCentenario # 7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><i>L<\/i><\/b><i>a d\u00e9cada en la que Francisco Villa y su gente se mantuvieron en pie de lucha tuvo su ep\u00edlogo en el poblado de Sabinas, Coahuila, tras pactar con el gobierno de Adolfo de la Huerta el 28 de julio de 1920. En la llamada Acta de unificaci\u00f3n al gobierno emanada del Plan de Agua Prieta, qued\u00f3 asentado que Villa depon\u00eda las armas para retirarse a la vida privada; que el Ejecutivo de la Uni\u00f3n le ceder\u00eda en propiedad y con los requisitos legales, la hacienda de Canutillo, ubicada en el estado de Durango, lugar en el que fijar\u00eda su residencia; el general contar\u00eda con una escolta formada por 50 hombres de su confianza &#8211;dependientes de la secretar\u00eda de Guerra y Marina&#8211;, cuyo \u00fanico objetivo ser\u00eda velar por su seguridad; a las dem\u00e1s personas que integraban su contingente se les otorgar\u00eda el importe de un a\u00f1o de haberes, de acuerdo con su grado, y tierras en propiedad para dedicarse al trabajo.<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><i>Los t\u00e9rminos en los que se celebr\u00f3 el acta han sido interpretados desde distintos puntos de vista. Para algunos se trat\u00f3 de una rendici\u00f3n que otorgaba condiciones ventajosas a Villa, para otros, el pacto con el gobierno fue m\u00e1s bien un armisticio que trajo como consecuencia el ofrecimiento espont\u00e1neo de dotar de tierras de labranza a los excombatientes como la mejor manera de prevenir un nuevo alzamiento o la proliferaci\u00f3n de gavillas de malhechores que, sin medios para subsistir, optaran por el bandidaje como <\/i>modus vivendi.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><i>Quienes pudieron ver la marcha rumbo a Canutillo afirmaron que parec\u00eda m\u00e1s un desfile triunfal que la postura de una guerrilla amnistiada: Villa y su gente ce\u00f1\u00edan pistolas al cinto y cananas cruzadas sobre el pecho. El general segu\u00eda conservando la misma energ\u00eda de otros tiempos, luc\u00eda fuerte y tostado por el sol.<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><i>De las experiencias de gente que convivi\u00f3 con Villa en la hacienda del Canutillo surge este intento de reconstruir la vida comunitaria entre 1920 y 1923.Para ello, se ha recurrido a diversas fuentes impresas y a una serie de entrevistas de historia oral con algunos testigos y part\u00edcipes en esos hechos.\u00a0<\/i><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Guadalupe Villa Guerrero<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.47.55.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2868\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.47.55.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-20 a las 19.47.55\" width=\"596\" height=\"332\" \/><\/a><\/p>\n<p>En la Hacienda de Canutillo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El por qu\u00e9 se eligi\u00f3 Canutillo nos lo cuenta Eustaquio, hijo de Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez &#8211;uno de los hombres m\u00e1s cercanos al general&#8211;, quien vivi\u00f3 en la hacienda:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un convenio que tuvo con el gobierno para que se estableciera el general Villa en el campo; que escogiera el lugar que le gustara m\u00e1s, y escogi\u00f3 Canutillo porque es una hacienda que es muy dif\u00edcil que lleguen a atacarla, porque est\u00e1 colocada de tal manera que por donde quiera que vayan es defendible, hasta con poca gente.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hacienda de la Concepci\u00f3n del Canutillo y anexas ten\u00eda una extensi\u00f3n aproximada de 87 mil hect\u00e1reas, cruzadas de norte a sur por el r\u00edo del Canutillo y regadas adem\u00e1s por el r\u00edo Florido y algunas corrientes de menor importancia. La propiedad comprend\u00eda, adem\u00e1s, las haciendas de Nieves y Esp\u00edritu Santo, y los ranchos de V\u00eda Excusada y San Antonio, que en conjunto formaban un solo predio ubicado en el partido de Ind\u00e9 en el estado de Durango. Inclu\u00eda adem\u00e1s el rancho Ojo Blanco, que se encontraba en el distrito Hidalgo en el estado de Chihuahua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ocupar Villa la hacienda en el mismo a\u00f1o de 1920, se llev\u00f3 a vivir con \u00e9l a sus hijos. Se\u00f1ala Eustaquio:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8230;Agust\u00edn, que era el mayor, Octavio, Samuel, y podr\u00eda considerarse hijo tambi\u00e9n otro Samuel porque lo adopt\u00f3, que era hijo del general Trinidad Rodr\u00edguez. Adem\u00e1s Micaela, Celia, Juana Mar\u00eda.<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_2871\" aria-describedby=\"caption-attachment-2871\" style=\"width: 189px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.53.33.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2871\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.53.33.png\" alt=\"Miguel Trillo lleva dos niAi??os a la escuela de Canutillo (ca. 1921)\" width=\"189\" height=\"301\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2871\" class=\"wp-caption-text\">Miguel Trillo lleva dos ni\u00f1os a la escuela de Canutillo (ca. 1921)<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canutillo se convirti\u00f3 &#8211;nos dice el mismo informante&#8211; en un peque\u00f1o pueblo con su propia forma de gobierno y de organizaci\u00f3n: hab\u00eda electricidad, correo, tel\u00e9grafo, m\u00e9dico, escuela, carpinter\u00eda, talabarter\u00eda, zapater\u00eda, sastrer\u00eda, molino, herrer\u00eda y tienda, entre otras cosas. Los talabarteros, por ejemplo, ten\u00edan que ayudar a conservar las 50 monturas de quienes compon\u00edan la escolta y atender la reparaci\u00f3n de la maquinaria que hab\u00eda como trilladoras; herreros para hacer herraduras para caballos. Al general no le gustaba que salieran los caballos sin herradura, porque se les echaba a perder el casco.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Por lo que toca a la tienda, Francisco Gil Pi\u00f1\u00f3n dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mire, no se le pod\u00eda llamar &#8220;tienda de raya&#8221;, le voy a decir por qu\u00e9 (a m\u00ed me pon\u00edan a despachar ah\u00ed): se le daba al pe\u00f3n lo que ped\u00eda, se anotaba su nombre y todo, y a fin de cosecha, solamente se le descontaban los productos que ten\u00edan que llevar desde Parral y a precio estrictamente de costo, como era az\u00facar, caf\u00e9, arroz, [lo] que no se produc\u00eda ah\u00ed; todo lo dem\u00e1s, eso ah\u00ed se les daba solamente [hab\u00eda] cosas de comida.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las actividades agr\u00edcolas de la hacienda encaminaron sus esfuerzos al cultivo de trigo, frijol y ma\u00edz. La maquinaria agr\u00edcola se adquiri\u00f3 en la Casa Mayers de El Paso, Texas, aunque algo se obtuvo en Parral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuentan que el general Villa se levantaba muy temprano, casi de madrugada, y se iba al campo a supervisar el trabajo. All\u00ed le informaban c\u00f3mo iba la cosecha, qu\u00e9 hac\u00edan los campesinos, los le\u00f1adores, etc\u00e9tera. Volv\u00eda a su casa para almorzar, a las nueve o diez de la ma\u00f1ana. Villa coordinaba todas las actividades de Canutillo. Eustaquio Fern\u00e1ndez afirma que el general estaba en todo: en la educaci\u00f3n, en la producci\u00f3n, en la tienda, en las relaciones, en la pol\u00edtica.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l les quitaba la yunta [a los campesinos] y se pon\u00eda tambi\u00e9n a sembrar. Sab\u00eda sembrar, \u00a1f\u00edjese!, sab\u00eda hacer surco, porque en los sembradores, he o\u00eddo yo que el que hace el surco derecho, sabe sembrar.<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_2869\" aria-describedby=\"caption-attachment-2869\" style=\"width: 481px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.51.20.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2869\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.51.20.png\" alt=\"En la Hacienda de Canutillo\" width=\"481\" height=\"313\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2869\" class=\"wp-caption-text\">En la Hacienda de Canutillo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobrevivientes de aquella experiencia cuentan que al principio la situaci\u00f3n fue dif\u00edcil, hab\u00eda poca comida y la tierra a\u00fan no rend\u00eda los deseados frutos; pero cuando las cosechas empezaron a satisfacer las necesidades internas de la hacienda, se comenz\u00f3 a vender el excedente lo que permiti\u00f3 mejorar las condiciones de la gente.<\/p>\n<p>En Canutillo hab\u00eda huertas donde se cultivaba chile, papas, cacahuate, camote, sand\u00eda, mel\u00f3n y, aunque aisladamente, uno que otro nogal, cuyo producto serv\u00eda para satisfacer el consumo interno de la poblaci\u00f3n, tambi\u00e9n ten\u00edan animales de granja, como cerdos, borregos y ganado vacuno y caballar:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villa ten\u00eda caballos anglo\u00e1rabes de registro, fin\u00edsimos, que los trataban como si fueran ni\u00f1os, los montaba el general, el jefe de caporales, un arrendador que ten\u00eda, y modestia aparte, su servidor [dice Fern\u00e1ndez] ten\u00edan caballos que solamente se dejaban montar por \u00e9l, eran de muy grande alzada, de much\u00edsima resistencia, el general pesaba como unos 100, 110 kilos, m\u00e1s el equipo que lo acompa\u00f1aba, como era la montura, sus armas, sus espuelas, pues le daba un peso de 140, 150 kilos; sin embargo cuando iba a cortar ganado para vender en grande escala, ya fuera vacuno o equino, se ten\u00eda que mover muy r\u00e1pidamente en su caballo y le aguantaba la corrida de todo el d\u00eda&#8230; y el movimiento era trote y galope, trote y galope&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_2870\" aria-describedby=\"caption-attachment-2870\" style=\"width: 411px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.52.08.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2870 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.52.08.png\" alt=\"En la Hacienda de Canutillo\" width=\"411\" height=\"333\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2870\" class=\"wp-caption-text\">En la Hacienda de Canutillo<\/figcaption><\/figure>\n<p>Respecto a la vida cotidiana, Eustaquio Fern\u00e1ndez recuerda que:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8230;en Canutillo ten\u00edan una cocina [con] cuatro cocineros; ah\u00ed com\u00edan entre 25 a 30 personas, en la misma mesa [del general], se com\u00eda dos veces al d\u00eda, muy buena carne, verduras, arroz y otras cosas, dulces, fruta envasada&#8230; El desayuno era entre ocho, nueve, nueve y media por ah\u00ed as\u00ed, al medio d\u00eda entre una a una y media. En la tarde era a las seis o siete&#8230; El general no admit\u00eda que si hab\u00eda una hora se\u00f1alada para comer fueran a comer despu\u00e9s o quisieran comer antes.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Respecto a su vida en familia, contin\u00faa Eustaquio:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces la esposa de Villa era Luz Corral [quien permaneci\u00f3 en Canutillo hasta 1922] fue una dama con mucha distinci\u00f3n, sin que por ello le faltaran energ\u00edas; tambi\u00e9n era un poco terminante en su manera de ser no aplicaba castigos, simplemente daba una reprimenda. [El general] en sus horas que se podr\u00edan llamar de ocio, ya cuando ca\u00eda el sol, nos pon\u00eda a todos los que tuvi\u00e9ramos una voz m\u00e1s o menos clara, a que ley\u00e9ramos distintos textos, sobre todo de t\u00e1cticas militares y de historia. Prefer\u00eda la historia antigua.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ala tambi\u00e9n que sus lecturas iban desde un <i>Tesoro de la Juventud <\/i>hasta las biograf\u00edas de grandes guerreros como Alejandro el Grande y Napole\u00f3n Bonaparte. Ten\u00eda organizada una peque\u00f1a biblioteca particular, con libros de historia: &#8220;libros filos\u00f3ficos, libros de sociolog\u00eda&#8221;. Le gustaba mantenerse al d\u00eda sobre el curso de la vida pol\u00edtica mexicana. Diariamente le\u00eda o hac\u00eda que su secretario Miguel Trillo le resumiera y comentase las principales noticias de la prensa.<\/p>\n<p>Eustaquio destaca algunos rasgos del car\u00e1cter de Villa:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era hombre rudo, temperamental, pero sencillo y leal; cuando ten\u00eda raz\u00f3n era incansable, pero ten\u00eda esta ventaja; ten\u00eda un arranque fuerte con alguna persona o varias, al rato ya se disculpaba. Era frecuente ver al general acompa\u00f1ado de sus hijos; diariamente concurr\u00edan los peque\u00f1os a nadar en una acequia llena de agua que pasaba por la huerta. Todos sab\u00edan nadar, las ni\u00f1as tambi\u00e9n, \u00edbamos el s\u00e1bado, el domingo, a montar, y si el general ten\u00eda que salir al campo, lo acompa\u00f1\u00e1bamos. All\u00ed [con sus hijos] muy pocas veces lo vi manifestarse con su car\u00e1cter explosivo. Solamente cuando hac\u00edan algo indebido entonces as\u00ed se manifestaba; con sus hijos fue siempre bastante exigente, terminante, no aceptaba errores; inclusive visitaba casi todos los d\u00edas, en el tiempo que ten\u00eda, aunque fuera un cuarto de hora, a cada profesor para ver lo que estaban ense\u00f1ando, y se acompa\u00f1aba siempre de dos personas que ten\u00edan mucho entendimiento en materia de ense\u00f1anza.<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_3263\" aria-describedby=\"caption-attachment-3263\" style=\"width: 408px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.13.02.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3263\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.13.02.png\" alt=\"Villa y Luz Corral\" width=\"408\" height=\"391\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3263\" class=\"wp-caption-text\">Villa y Luz Corral<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como Villa logr\u00f3 implantar un nuevo sistema de vida para una porci\u00f3n de campesinos, tambi\u00e9n insisti\u00f3 en mantener una actitud firme para desarraigar cualquier tipo de vicios, dando importancia fundamental a la educaci\u00f3n. Factor, sin duda, determinante fue la carencia de escolaridad del propio Villa, de ah\u00ed su inter\u00e9s por establecer una escuela adecuada y lograr la alfabetizaci\u00f3n de todos los habitantes de Canutillo. Por tanto, consigui\u00f3 que el gobierno federal enviara a un grupo de profesores, de los que en la \u00e9poca vasconcelista se definieron como &#8220;misioneros culturales&#8221;, a quienes dec\u00eda:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mire, aqu\u00ed en Canutillo no se pierde nada, porque al que roba alguna cosa, lo fusilo. Persigo el vino porque mis hermanitos de raza, tan mal alimentados y tan poco responsables, cuando reciben su raya se van a la cantina y a su casa no llevan nada; as\u00ed que los ni\u00f1os hijos de mexicanos no tienen la oportunidad de educarse, por la falta de responsabilidad del padre&#8230; [Ten\u00edamos que trabajar para que la educaci\u00f3n beneficiara a los ni\u00f1os, hijos de los soldados que con \u00e9l anduvieron en la Revoluci\u00f3n].<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela de Canutillo se llam\u00f3 &#8220;Felipe \u00c1ngeles&#8221;; su director fue el profesor Jes\u00fas Coello Avenda\u00f1o, a quien secundaron otros cinco profesores: Alfonso de Gortari, Varela, Ojeda, Rodolfo Rodr\u00edguez Escalera e Illarramendi, que se instalaron en una construcci\u00f3n r\u00fastica, con un gran patio central y unas cuatro o cinco aulas en derredor. Hab\u00eda un sal\u00f3n de actos y una modesta biblioteca, que Villa iba enriqueciendo. Al inaugurar la escuela, expresa el profesor Coello, Villa le dijo:<\/p>\n<figure id=\"attachment_3264\" aria-describedby=\"caption-attachment-3264\" style=\"width: 265px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.14.16.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3264\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.14.16.png\" alt=\"Antonio y Miguel, hijos de Villa con Soledad SA?enz\" width=\"265\" height=\"424\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3264\" class=\"wp-caption-text\">Antonio y Miguel, hijos de Villa con Soledad S\u00e1enz<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a abrir la escuela. Hay 250 ni\u00f1os y van a venir mujeres a hacerle la comida a los ni\u00f1os [Porque la escuela de Canutillo, Durangoa, fue la primera escuela de concentraci\u00f3n que hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os se estableci\u00f3 en Canutillo Porque los ni\u00f1os que viv\u00edan alrededor de Canutillo se reconcentraban en la hacienda y se divid\u00edan viviendo en la casa de los dem\u00e1s compa\u00f1eros de ellos que viv\u00edan en la hacienda, a los que les daban ma\u00edz, harina para hacer pan, es decir, los alimentaba, los vest\u00eda y los calzaba, a los ni\u00f1os.. entre los que figuraban los hijos de \u00e9l. Asist\u00edan a ella tanto los hijos de los campesinos, antiguos revolucionarios, como ni\u00f1os de lugares aleda\u00f1os. Por supuesto, la educaci\u00f3n se impart\u00eda gratuitamente. No s\u00f3lo hab\u00eda un turno matutino, al que concurr\u00edan estos ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n uno nocturno para instruir a los adultos que lo desearan. Asist\u00edan los campesinos, los miembros de la escolta e incluso algunas mujeres. La escuela nocturna era una cosa que nosotros hab\u00edamos hecho por el deseo de incrementar la educaci\u00f3n [\u00a1Claro que pon\u00edan atenci\u00f3n! Esa gente, es gente despierta, muy trabajadora].<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profesores que llegaron a Canutillo se encontraron con un medio ambiente desconocido para ellos. Algunos de estos &#8220;misioneros&#8221; ser\u00edan m\u00e1s adelante profesionistas destacados; pero todos, venidos de la capital, hab\u00edan o\u00eddo un sinf\u00edn de historias sobre la revoluci\u00f3n en el norte y muy especialmente sobre Villa. Aunque tuvieron la oportunidad de ir a otro lugar a ense\u00f1ar, les atrajo la posibilidad de vivir y compartir la experiencia de Canutillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profesores s\u00f3lo depend\u00edan del gobierno de la rep\u00fablica para el pago de sus honorarios. Los sueldos variaban poco. El director de la escuela ganaba doce pesos diarios y los maestros diez. Eran sumas considerables para esa \u00e9poca, si tomamos en cuenta que la hacienda les proporcionaba casa habitaci\u00f3n, comida, lavado de ropa, armas para cazar, etc\u00e9tera.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los maestros viv\u00edan en casas aparte, pod\u00edan ir a comer all\u00ed (a la casa del general) cuando quer\u00edan, ten\u00edan libertad para hacerlo; pero regularmente no iban porque no eran formales en ir a comer a las horas se\u00f1aladas, [sus casas] contaban con servicio de agua y hab\u00eda en tramos escalonados letrinas muy bien hechas, de doble escala&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los profesores recuerdan que llegaron a tener de 25 a 30 mil pesos, ya que como no sal\u00edan de la hacienda, no ten\u00edan gastos. A veces los profesores se trasladaban a la ciudad de M\u00e9xico, en plan de vacaciones, y entonces, Villa les daba de su peculio algo m\u00e1s, considerando que iban a &#8220;un rancho grande&#8221;. Villa mostr\u00f3 siempre una actitud protectora hacia ellos por lo cual trat\u00f3 de gestionarles mejores salarios.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8230;no estoy de acuerdo con los sueldos que ganan los profesores que atienden la escuela; el d\u00eda que un maestro de escuela gane m\u00e1s que un general, entonces se salvar\u00e1 M\u00e9xico. En consecuencia, quiero que le subas el sueldo a los maestros que atienden la escuela Felipe \u00c1ngeles&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se les concedi\u00f3 entonces un aumento de 2 pesos a los maestros y de 8 al director. La hacienda proporcionaba el material escolar y en algunas ocasiones, muy espor\u00e1dicas, recib\u00edan algunas cosas de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica. La educaci\u00f3n que se ofrec\u00eda se basaba en la cl\u00e1sica tabla de materias de la primaria; se impart\u00eda una educaci\u00f3n de organizaci\u00f3n completa, en la cual cada maestro ten\u00eda un grupo distinto.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces no hab\u00eda el programa nacional, sino era fundamentalmente un tipo de programas: los de la ciudad y los de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n y hab\u00eda programas de los estados; no estaba nacionalizada la ense\u00f1anza, hab\u00eda tendencia a nacionalizarse, cada estado ten\u00eda sus programas, sus horarios, etc\u00e9tera&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>De hecho, al llegar a Canutillo, los profesores tuvieron que desarrollar, de la nada, todo un sistema escolar. Rodr\u00edguez Escalera cuenta:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros hicimos un ensayo en Canutillo dado que como fuimos producto mental o profesional de la Revoluci\u00f3n, establecimos en la hacienda de Canutillo el gobierno escolar, asesorado por un maestro, donde los alumnos participaban, al nivel de la ni\u00f1ez, en la marcha de la escuela. El gobierno escolar estaba integrado por un secretario general, electo por todos los alumnos de la escuela, con una representaci\u00f3n de cada grado. Empezamos la escuela de acci\u00f3n: la ense\u00f1anza derivada de la acci\u00f3n; iba yo con los chicos donde quer\u00edan ir, \u00edbamos de cacer\u00eda los fines de semana: venado, alg\u00fan oso, y todo era ense\u00f1anzas. Era una libertad a base de convencimiento, a base de una acci\u00f3n normal y espont\u00e1nea del alumnado. Cre\u00edan los ni\u00f1os que deb\u00edan cuidar su escuela, porque la consideraban como su casa. A la media hora de que entr\u00e1ramos a clase ya sab\u00edamos cu\u00e1ntos hab\u00edan faltado, qui\u00e9nes hab\u00edan faltado, y ya hab\u00edan ido a la casa (de los ni\u00f1os) a ver por qu\u00e9 hab\u00edan faltado. As+i que hicimos un ensayo que nos dio maravilloso resultado, sin llegar a apapacharlos. \u00e9ramos amigos de ellos, jug\u00e1bamos con ellos, pero cuando dec\u00edamos trabajar, \u00a1a trabajar!&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante ser Villa la autoridad m\u00e1xima de la hacienda, permit\u00eda que la escuela funcionara libremente. Asist\u00eda con frecuencia a las aulas, sent\u00e1ndose cerca de una ventana para observar las clases; le gustaban en especial las de canto y gimnasia. En sus ratos libres conversaba con los maestros y al igual que \u00e9stos, manifestaba una seria preocupaci\u00f3n por la desigualdad social. As\u00ed fue como Villa, seg\u00fan refieren los maestros, conoci\u00f3 algo de la ideolog\u00eda socialista del siglo XIX, que se difund\u00eda en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros ya conoc\u00edamos cosas sobre Marx, sobre Engels y sab\u00edamos que la justicia social es fundamental para el desarrollo de los pueblos. Entonces nosotros habl\u00e1bamos mucho de ese tipo de cosas, sin hablar de comunismo; sino habl\u00e1bamos de los derechos del hombre, de las libertades y democracia y en contra de las dictaduras. Villa si oy\u00f3 hablar de Marx, por lo menos de las cosas que surgieron ah\u00ed, ese movimiento de 1917, donde se derrumb\u00f3 el zarismo y el pueblo ruso se mor\u00eda de hambre. S\u00ed, oy\u00f3 hablar de Marx, pero no lo mencionaba, lo lleg\u00f3 a escuchar seguramente de labios nuestros, los profesores que platic\u00e1bamos con \u00e9l.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo com\u00fan a todos los entrevistados fue el deseo de referirse a la personalidad y caracter\u00edsticas individuales del viejo luchador retirado. Coincid\u00edan en afirmar que Villa pose\u00eda una angustiada conciencia de justicia social. Quer\u00eda ayudar a los pobres:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una de las cosas quiz\u00e1 que le protegi\u00f3 para que lo ayudara el pueblo, porque a todo el que era de clase humilde, a todos nos ayudaba cuando hab\u00eda forma de ayudarnos&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_3265\" aria-describedby=\"caption-attachment-3265\" style=\"width: 536px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.16.25.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3265\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-10-23-a-las-11.16.25.png\" alt=\"Tras la firma del armisticio en 1920 entre Villa y el general Eugenio MartAi??nez, representante del presidente Adolfo de la Huerta (Sabinas, Coah.)\" width=\"536\" height=\"323\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3265\" class=\"wp-caption-text\">Tras la firma del armisticio en 1920 entre Villa y el general Eugenio Mart\u00ednez, representante del presidente Adolfo de la Huerta (Sabinas, Coah.)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed era la vida del Centauro del Norte en Canutillo hasta el 20 de julio de 1923, en que con clara intuici\u00f3n presinti\u00f3 su muerte. Generalmente sus visitas a Parral pasaban inadvertidas; pero ese d\u00eda fue a despedirse de los maestros, diciendo: &#8220;Parral me gusta hasta para morirme, qui\u00e9n me puede asegurar que no sea la \u00faltima vez que nos veamos&#8221;. A las cuatro de la tarde de ese d\u00eda, los maestros recibieron la noticia, mediante un telegrama fechado en Hidalgo del Parral, que Villa hab\u00eda sido asesinado.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se produjo un estado de confusi\u00f3n general en la hacienda. Porque las gentes de la escolta no sab\u00edan. Unos hab\u00edan salido con \u00e9l, incluso los hab\u00edan asesinado all\u00ed. Se tem\u00eda que fueran a atacar la hacienda. Todos se enteraron, esa gente sabe enfrentarse con valor a todo; no hubo histerias ni nada, tomaron precauciones y a esperar a ver que iba a pasar. A nosotros nos comunicaron a las cuatro y media de la tarde. Entonces nos movilizamos, le mandamos hablar al general Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez; asumi\u00f3 el mando y ya se reconcentraron las gentes que estaban en Torreoncillo, Torre\u00f3n de Ca\u00f1as, la hacienda Carrete\u00f1a y ya se comenzaron a armar. [El general Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez] estuvo en Canutillo varios d\u00edas porque esperaban&#8230; pues que los fueran a atacar; pero no, no hubo tal cosa; entonces ah\u00ed se organizaron para levantarse en armas otra vez&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la muerte de Villa sigui\u00f3 otro movimiento armado, la rebeli\u00f3n delahuertista. Muchos exvillistas, quiz\u00e1 confundidos, entremezclando sentimientos de venganza con deseos de saldar una deuda moral, se incorporaron a la contienda perdiendo as\u00ed las tierras por las que tanto hab\u00edan luchado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la muerte del jefe, un largo pleito judicial motivado por la herencia del general puso punto final a la incertidumbre que se ten\u00eda con respecto al destino de la propiedad. La escuela y la hacienda pasaron a poder del gobierno. Todo lo que hab\u00eda en la hacienda lo incaut\u00f3 el gobierno. Las tierras se repartieron entre ejidatarios y el casco fue convertido en museo de sitio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Luz Corral de Villa, <i>Pancho Villa en la intimidad<\/i>, Chihuahua, Centro Librero La Prensa, 1977.<\/li>\n<li>Guadalupe Villa, <i>Charlas de caf\u00e9 con Pancho Villa<\/i>, M\u00e9xico, Ramdom House Mondadori, 2009.<\/li>\n<li>Rosa Helia Villa, <i>Itinerario de una pasi\u00f3n. Los amores de mi general<\/i>, M\u00e9xico, Punto de Lectura, 2008.<\/li>\n<li>Las diversas entrevistas utilizadas para el art\u00edculo forman parte del Archivo de la Palabra del Instituto Mora:<\/li>\n<li>Entrevista al se\u00f1or Francisco Gil Pi\u00f1\u00f3n, realizada por Alicia Olivera de Bonfil y Eugenia Meyer, el 3 de agosto de 1972 en Chihuahua, Chih., PHO\/1\/9.<\/li>\n<li>Entrevista al doctor Alfonso de Gortari, realizada por Mar\u00eda Isabel Souza, el 10 de agosto de 1973 en la Ciudad de M\u00e9xico, PHO\/1\/90.<\/li>\n<li>Entrevista al profesor Jes\u00fas Coello, realizada por Mar\u00eda Alba Pastor, el 27 de octubre de 1973 en Chihuahua, Chi., PHO\/1\/117.<\/li>\n<li>Entrevista al profesor Rodolfo Rodr\u00edguez Escalera, realizada por Ximena Se\u00falveda el 4 de julio de 1974 en Torre\u00f3n, Coah., PHO\/1\/161.<\/li>\n<li>Entrevista al se\u00f1or Eustaquio Fern\u00e1ndez, realizada por Guadalupe Villa, el 3 de septiembre de 1983 en Ciudad Lerdo, Durango, PHO\/1\/226.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalupe Villa \/ Instituto Mora BiCentenario # 7 La d\u00e9cada en la que Francisco Villa y su gente se mantuvieron en pie de lucha tuvo su ep\u00edlogo en el poblado de Sabinas, Coahuila, tras pactar con el gobierno de Adolfo de la Huerta el 28 de julio de 1920. En la llamada Acta de unificaci\u00f3n al gobierno emanada del Plan de Agua Prieta, qued\u00f3 asentado que Villa depon\u00eda las armas para retirarse a la vida privada; que el Ejecutivo de la Uni\u00f3n le ceder\u00eda en propiedad y con los requisitos legales, la hacienda de Canutillo, ubicada en el estado de Durango, lugar en el que fijar\u00eda su residencia; el general contar\u00eda con una escolta formada por 50 hombres de su confianza &#8211;dependientes de la secretar\u00eda de Guerra y Marina&#8211;, cuyo \u00fanico objetivo ser\u00eda velar por su seguridad; a las dem\u00e1s personas que integraban su contingente se les otorgar\u00eda el importe<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[162,181],"tags":[2319],"class_list":{"0":"post-2867","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-7","7":"category-entrevistas","8":"tag-francisco-villa"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2867"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15622,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2867\/revisions\/15622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}