﻿{"id":2859,"date":"2013-09-20T19:42:27","date_gmt":"2013-09-21T00:42:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2859"},"modified":"2021-05-04T09:51:28","modified_gmt":"2021-05-04T14:51:28","slug":"abuelo-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/abuelo-grande\/","title":{"rendered":"Abuelo grande"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Juan Manuel Bueno<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BiCentenario #7<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cielo de Quer\u00e9taro siempre me ha impresionado. \u00a1Es tan luminoso! Cuando camino por sus calles adoquinadas, entre las casas coloniales, me gusta mirar el cielo azul entre las hojas verdes de los laureles que dan sombra a los paseantes. Hijo, en estas calles y en sus edificios se encuentra nuestra historia familiar, la que hoy te cuento pues no s\u00e9 si tendr\u00e1 otra ocasi\u00f3n para hacerlo y porque espero que cuando la escuches te sientas tan orgulloso de ella como lo estoy yo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.40.10.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2861\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.40.10.png\" alt=\"Vista de QuerAi??taro\" width=\"579\" height=\"386\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienzo mi relato por la ciudad, mi bella ciudad, escenario de grandes hechos de nuestra historia y que hoy lo ser\u00e1 de nuevo cuando en el Teatro de la Rep\u00fablica se inicie el Congreso Constituyente, igual que en 1917, hace cien a\u00f1os. Aunque viendo como la revoluci\u00f3n cubre a casi todo el pa\u00eds y las bajas se multiplican, la verdad es que temo que estemos m\u00e1s cerca de un golpe de Estado que de una Constituci\u00f3n. Quiero estar all\u00ed, pero ni siquiera si los grandes intereses que dominan el gobierno y me saben defensor de los marginados &#8211;de eso jam\u00e1s me arrepentir\u00e9&#8211;, y por tanto opuesto a ellos, no me dar\u00e1n acceso. Tratar\u00e9 de colarme, como pueda. Hijo, de todo coraz\u00f3n deseo que cuando enciendas este reproductor y oigas mis palabras todo haya terminado bien.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2860\" aria-describedby=\"caption-attachment-2860\" style=\"width: 376px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.38.50.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2860\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.38.50.png\" alt=\"El abuelo JoaquAi??n con su familia en el Gran Hotel de QuerAi??taro\" width=\"376\" height=\"259\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2860\" class=\"wp-caption-text\">El abuelo Joaqu\u00edn con su familia en el Gran Hotel de Quer\u00e9taro<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy sentado en los portales posteriores del Gran Hotel, cerca del teatro, en un restaurante con mesas de encino americano y manteles de lino blanco, como en su mejor \u00e9poca. Admito que venir aqu\u00ed parece un gusto burgu\u00e9s, del que no he logrado ni quiero desprenderme porque el Gran Hotel perteneci\u00f3 a don Cipriano, mi Abuelo grande. Te lo explicar mientras es hora de acudir a la gran cita. Antes estuvieron aqu\u00ed las capillas del convento de San Francisco; la Reforma lo volvi\u00f3 un gran solar en el que, a\u00f1os despu\u00e9s, el gobernador quiso construir un palacio de gobierno; como no pudo acabarlo, en 1890 lo vendi\u00f3 a tu tatarabuelo, quien enseguida reanud\u00f3 la obra, obra que fue m\u00e1s se\u00f1orial de lo que pens\u00f3 al inicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imagino al Abuelo grande muy pendiente, como ahora yo, del Congreso de 1917, aunque \u00e9l no debi\u00f3 pelear por la entrada. Pero mejor vuelvo a lo nuestro. Fue tambi\u00e9n due\u00f1o de la hacienda de San Rafael, cerca del pueblo de Chichimequillas. \u00bfRecuerdas que te contaba de ella cuando eras ni\u00f1o? Como viv\u00eda solo, hizo venir de G\u00fcemes a dos sobrinos: Joaqu\u00edn, su preferido, y Cecilia, a quien con el tiempo apodaron Chila la Tequilera por su gran afici\u00f3n al tequila. T\u00eda Cecilia no se cas\u00f3, pero tuvo amores y amigos, desde arist\u00f3cratas hasta labradores y gavilleros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.41.17.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2862\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-20-a-las-19.41.17.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-20 a las 19.41.17\" width=\"236\" height=\"354\" \/><\/a>Adem\u00e1s de administrar el Gran Hotel y llevar las cuentas de la hacienda, Abuelo Joaqu\u00edn ten\u00eda un bazar en los bajos del hotel. Fue un gran coleccionista, pues compr\u00f3 la cama en que Maximiliano durmi\u00f3 la primera vez que visit\u00f3 Quer\u00e9taro. Espero que la guardes y cuides, al igual que las copas francesas para servir ajenjo caliente y la vajilla Napole\u00f3n III que tambi\u00e9n estuvieron en el negocio. All\u00ed crecieron su hijo Isaac y sus hermanas, jugando entre antig\u00ebedades. Fueron ellos quienes llamaron Abuelo Grande al t\u00edo Cipriano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Selva Daville Landero<i>, Quer\u00e9taro: sociedad, econom\u00eda, pol\u00edtica y cultura<\/i>, M\u00e9xico, UNAM, 2000.<\/li>\n<li>Ram\u00f3n Del Llano Ib\u00e1\u00f1ez, <i>Lucha por el cielo: religi\u00f3n y pol\u00edtica en el estado de Quer\u00e9taro, 1910- 1929<\/i>, M\u00e9xico, Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa, 2006.<\/li>\n<li>Marta Eugenia Garc\u00eda Ugarte, <i>Breve historia de Quer\u00e9taro<\/i>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico\/ FCE, 1999.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Manuel Bueno BiCentenario #7 El cielo de Quer\u00e9taro siempre me ha impresionado. \u00a1Es tan luminoso! Cuando camino por sus calles adoquinadas, entre las casas coloniales, me gusta mirar el cielo azul entre las hojas verdes de los laureles que dan sombra a los paseantes. Hijo, en estas calles y en sus edificios se encuentra nuestra historia familiar, la que hoy te cuento pues no s\u00e9 si tendr\u00e1 otra ocasi\u00f3n para hacerlo y porque espero que cuando la escuches te sientas tan orgulloso de ella como lo estoy yo. Comienzo mi relato por la ciudad, mi bella ciudad, escenario de grandes hechos de nuestra historia y que hoy lo ser\u00e1 de nuevo cuando en el Teatro de la Rep\u00fablica se inicie el Congreso Constituyente, igual que en 1917, hace cien a\u00f1os. 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