﻿{"id":2647,"date":"2013-09-04T13:58:52","date_gmt":"2013-09-04T18:58:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2647"},"modified":"2021-05-04T14:34:22","modified_gmt":"2021-05-04T19:34:22","slug":"los-retratos-del-general-y-la-imagen-del-presidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/los-retratos-del-general-y-la-imagen-del-presidente\/","title":{"rendered":"Los retratos del general y la imagen del presidente"},"content":{"rendered":"<p><strong>Roberto Fern\u00e1ndez Castro<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h4><span style=\"color: #993300;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 20.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Porfirio D\u00edaz supo aprovechar la fotograf\u00eda para cuidar una imagen sin emociones ni sentimientos, de un militar fr\u00edo, inquebrantable y de mano dura. Ya en la ancianidad, se retrataba como un patriarca austero y benigno. De h\u00e9roe militar republicano a estadista y constructor de una naci\u00f3n moderna. El culto porfirista ser\u00eda sustituido luego de su ca\u00edda por un antiporfirismo igualmente poderoso.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2738\" aria-describedby=\"caption-attachment-2738\" style=\"width: 296px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.59.07.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2738 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.59.07.png\" alt=\"El mundo ilustrado, MAi??xico, 5 de abril de 1913\" width=\"296\" height=\"462\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2738\" class=\"wp-caption-text\"><strong>El mundo ilustrado, M\u00e9xico, 5 de abril de 1913<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQ<\/strong>u\u00e9 clase de persona fue Porfirio D\u00edaz? La pregunta que el periodista y caricaturista Carlo de Fornaro se hizo, y que con tremenda sa\u00f1a respondi\u00f3 en las p\u00e1ginas de su libro <i>D\u00edaz, zar de M\u00e9xico <\/i>(1909) no puede ser extra\u00f1a para un bi\u00f3grafo, pero a veces lo es para el historiador, sobre todo cuando nos olvidamos de la importancia de nuestro trato con las personas del pasado, o cuando la vida personal, incluyendo la propia, deja de ser el inicio y el fin de la historia. Para Fornaro, director art\u00edstico del suplemento dominical del <i>Diario Ilustrado <\/i>que dirig\u00eda Juan S\u00e1nchez Azcona, como ocurr\u00eda con las biograf\u00edas de la antig\u00fcedad, la descripci\u00f3n f\u00edsica de Porfirio D\u00edaz ocupa el sitio de primera importancia: un hombre de mediana estatura que gracias a la excelente proporci\u00f3n de sus miembros parec\u00eda alto; de gesticulaci\u00f3n mesurada y calmosa, con la frente baja, oblicua e intelectual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ojos, como cuentas, penetrantes, eran algunas veces bondadosos y festivos, pero siempre observadores y suspicaces. La nariz deformada por sus ventanillas demasiado amplias, la barba ancha, las mand\u00edbulas macizas y articuladas, las orejas grandes y afeadas por largos l\u00f3bulos, pero caracter\u00edsticas de hombres y de razas destinados a la longevidad. El pelo y el bigote blancos, el cutis claro y salpicado de rojas manchas h\u00e9cticas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2648\" aria-describedby=\"caption-attachment-2648\" style=\"width: 244px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-03-a-las-19.21.34.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2648\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-03-a-las-19.21.34.png\" alt=\"Retrato del general Porfirio DAi??az sentado en la silla presidencial, MAi??xico, principios del siglo XX, Col. de postales de la UACJ\" width=\"244\" height=\"379\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2648\" class=\"wp-caption-text\">Retrato del general Porfirio D\u00edaz sentado en la silla presidencial, M\u00e9xico, principios del siglo XX, Col. de postales de la UACJ<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objeto de tan minuciosa descripci\u00f3n era servir como contraste con los retratos de cuando D\u00edaz ten\u00eda 37 a\u00f1os, para percibir una transformaci\u00f3n tan maravillosa como incre\u00edble, pues <i>merced al restregamiento, al estropajo, a los ba\u00f1os de regadera, al jab\u00f3n y a la alimentaci\u00f3n propia de la gente<\/i>, el general se hab\u00eda transformado <i>de un grasiento capit\u00e1n de mercenarios en un completo zar blanco, algo as\u00ed como el producto del cruzamiento de un prusiano Bismarck de frente estrecha y de un dorado Crispi azteca.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edaz hab\u00eda concentrado adem\u00e1s todas sus energ\u00edas en el gran juego de la pol\u00edtica y de su ambici\u00f3n personal, desechando todo aquello que para los hombres de su tiempo y de su posici\u00f3n resultaba atractivo: jugar, fumar, beber, poseer mujeres, asistir al teatro, aficionarse a las bellas artes, a los deportes o a la lectura.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Para leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>D\u00edaz y de Ovando, Clementina, <i>Invitaci\u00f3n al baile: arte, espect\u00e1culo y rito en la sociedad mexicana (1825-1910), <\/i>M\u00e9xico, UNAM, 2006, 2 vols. + 1 CD ROM.<\/li>\n<li>Fornaro, Carlo de, <i>D\u00edaz zar de M\u00e9xico<\/i>, M\u00e9xico, Debolsillo, 2010.<\/li>\n<li>Garner, Paul, <i>Porfirio D\u00edaz: del h\u00e9roe al dictador. Una biograf\u00eda pol\u00edtica, <\/i>M\u00e9xico, Planeta, 2010.<\/li>\n<li>Rosa Casanova, <i>Francisco I. Madero, entre la imagen p\u00fablica y la acci\u00f3n pol\u00edtica 1901-1913<\/i>, M\u00e9xico, Museo Nacional de Historia INAH, 2012.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto Fern\u00e1ndez Castro Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 20. Porfirio D\u00edaz supo aprovechar la fotograf\u00eda para cuidar una imagen sin emociones ni sentimientos, de un militar fr\u00edo, inquebrantable y de mano dura. Ya en la ancianidad, se retrataba como un patriarca austero y benigno. De h\u00e9roe militar republicano a estadista y constructor de una naci\u00f3n moderna. El culto porfirista ser\u00eda sustituido luego de su ca\u00edda por un antiporfirismo igualmente poderoso. \u00bfQu\u00e9 clase de persona fue Porfirio D\u00edaz? 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