﻿{"id":2640,"date":"2013-09-04T13:55:54","date_gmt":"2013-09-04T18:55:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2640"},"modified":"2021-05-04T14:34:37","modified_gmt":"2021-05-04T19:34:37","slug":"adolfo-lopez-mateos-exhuma-a-madero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/adolfo-lopez-mateos-exhuma-a-madero\/","title":{"rendered":"Adolfo L\u00f3pez Mateos exhuma a Madero"},"content":{"rendered":"<p><strong>Harim Benjam\u00edn Guti\u00e9rrez M\u00e1rquez<br \/>\nUAM-Xochimilco<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 20.<\/strong><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los festejos en 1960 por los 150 a\u00f1os de la independencia y medio siglo de la revoluci\u00f3n mexicana se convirtieron en una autocelebraci\u00f3n. Hab\u00eda logros pol\u00edticos y econ\u00f3micos, pero a los opositores apenas se les reconoc\u00eda legitimidad.<\/span><\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.56.45.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2735\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.56.45.png\" alt=\"Captura de pantalla 2013-09-04 a las 13.56.45\" width=\"607\" height=\"481\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D<\/strong>urante muchos a\u00f1os los restos de Francisco I. Madero yacieron en el Pante\u00f3n Franc\u00e9s de La Piedad. Su reposo termin\u00f3 el 18 de noviembre de 1960, cuando los sepultureros Vicente Alc\u00e1ntara Mart\u00ednez y Fidel Reyes los exhumaron para colocarlos en una bolsa forrada de seda. Luego fueron puestos en una urna y entregados a sus familiares, quienes los llevaron a una capilla para celebrarles una misa; afuera, guardando las formas del Estado laico, permanec\u00edan varios funcionarios gubernamentales. Terminada la misa, una escolta militar traslad\u00f3 los huesos a la C\u00e1mara de Diputados, donde los instalaron al pie de la tribuna, cubiertos con la bandera nacional y una guardia de cuatro cadetes del Heroico Colegio Militar. El 20 de noviembre se celebr\u00f3 una sesi\u00f3n solemne ante los restos del pr\u00f3cer. Luego los llevaron a la Plaza de la Rep\u00fablica, donde el presidente Adolfo L\u00f3pez Mateos los coloc\u00f3 personalmente en una cripta en la esquina noroeste del monumento a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese fue el momento m\u00e1s solemne del a\u00f1o de las conmemoraciones del sesquicentenario de la independencia y el cincuentenario de la revoluci\u00f3n mexicana. La primera fue brillante, pero la segunda tuvo un peso especial, pues fue aprovechada para celebrar el origen del r\u00e9gimen pol\u00edtico que imperaba en el pa\u00eds. En efecto, hay que recordar que durante la serie de luchas que comenzaron con el llamado a las armas de Madero del 20 de noviembre de 1910, el viejo r\u00e9gimen porfirista fue destruido, se dot\u00f3 al pa\u00eds de una nueva Constituci\u00f3n y se comenz\u00f3 a formar un nuevo Estado. Esa tarea continu\u00f3 durante la d\u00e9cada de 1920 y tuvo como resultado que se modificaran las instituciones y las reglas para conquistar y ejercer el poder, por lo que se desarroll\u00f3 un nuevo r\u00e9gimen pol\u00edtico, el <i>r\u00e9gimen de la revoluci\u00f3n mexicana<\/i>, el cual debe su nombre al hecho de que sus gobiernos se asum\u00edan como los herederos y continuadores de la revoluci\u00f3n; es decir, se echaban a cuestas &#8211;no siempre con \u00e9xito&#8211; la tarea de hacer realidad los principios y metas surgidos a lo largo de ese proceso hist\u00f3rico, como el sufragio efectivo, la no reelecci\u00f3n, el reparto agrario y la mejora de las condiciones de vida de los obreros, as\u00ed como la reivindicaci\u00f3n de la soberan\u00eda de la naci\u00f3n y de su propiedad sobre los recursos naturales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-21.29.00.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2641\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-21.29.00.png\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"303\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>Equilibrios<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su libro <i>La ideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana<\/i>, Arnaldo C\u00f3rdoba explica que este r\u00e9gimen fue populista, pues se apoy\u00f3 &#8211;valga la redundancia&#8211; en las clases populares satisfaciendo de manera limitada las demandas de obreros y campesinos; al mismo tiempo, un gran n\u00famero de estos se integr\u00f3 a organizaciones rurales y sindicatos que se afiliaron al partido oficial y se convirtieron en las v\u00edas preferentes para hacer peticiones o recibir beneficios del gobierno. Este r\u00e9gimen estaba encabezado por un gobierno paternalista y autoritario, con un presidente dotado de gran poder, pues entre otras cosas de \u00e9l depend\u00eda el reparto de tierras para los campesinos, y era adem\u00e1s el \u00e1rbitro supremo para las controversias entre trabajadores y patronos. Por \u00faltimo, durante el siglo XX se fue gestando un modelo de desarrollo econ\u00f3mico capitalista vigilado y apoyado por el Estado, que defend\u00eda el principio de la propiedad privada, promov\u00eda a los empresarios y trataba de conciliar a las distintas clases sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza del r\u00e9gimen de la revoluci\u00f3n le impon\u00eda la tarea de guardar un equilibrio entre los distintos sectores de la sociedad. Por ejemplo, necesitaba a los empresarios para fomentar el crecimiento econ\u00f3mico, pero no pod\u00eda dejar de proporcionar beneficios a sus bases obreras y campesinas (o por lo menos darles la expectativa razonable de conseguirlos en un futuro pr\u00f3ximo). Se corr\u00eda el riesgo de que, en cierto momento, el equilibrio se rompiera en favor de un sector, aumentando el descontento y comprometiendo la estabilidad del pa\u00eds.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2642\" aria-describedby=\"caption-attachment-2642\" style=\"width: 299px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-21.30.18.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2642\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-21.30.18.png\" alt=\"Portada de la revista &quot;PolAi??tica&quot;, diciembre, 1960.\" width=\"299\" height=\"443\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2642\" class=\"wp-caption-text\">Portada de la revista &#8220;Pol\u00edtica&#8221;, diciembre, 1960.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa tarea era muy dif\u00edcil, pero en 1960 los gobiernos del r\u00e9gimen de la revoluci\u00f3n pod\u00edan presumir un balance generalmente favorable o exitoso en cuanto a estabilidad pol\u00edtica, crecimiento econ\u00f3mico y prestigio internacional; por consiguiente, las efem\u00e9rides de ese a\u00f1o eran una oportunidad imperdible para exhibir esos logros. El pa\u00eds pod\u00eda presumir tambi\u00e9n de la vitalidad de su econom\u00eda, su crecimiento demogr\u00e1fico y urbano, la expansi\u00f3n de su clase media, de avances importantes en salud y educaci\u00f3n &#8211;a pesar de grandes rezagos&#8211; y de tener un ej\u00e9rcito excepcional en Am\u00e9rica Latina por su lealtad a las autoridades civiles. El crecimiento econ\u00f3mico &#8211;en especial el de las industrias&#8211;, fue calificado con cierta exageraci\u00f3n como el <i>milagro mexicano<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo tambi\u00e9n hab\u00eda cuentas pendientes y fracasos. Por ejemplo, el reparto de tierras benefici\u00f3 a muchos campesinos con los ejidos, pero no bast\u00f3 para la creciente poblaci\u00f3n rural ni acab\u00f3 con los latifundios.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em><\/h2>\n<div><\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Benjamin, Thomas, <i>La revoluci\u00f3n mexicana, memoria, mito e historia<\/i>, M\u00e9xico, Taurus, 2003.<\/li>\n<li>C\u00f3rdoba, Arnaldo, <i>La ideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana<\/i>, M\u00e9xico, Era, 1973, reimpresi\u00f3n 2003.<\/li>\n<li>Krauze, Enrique, <i>La presidencia imperial<\/i>, M\u00e9xico, Tusquets, 2009.<\/li>\n<li>Medina, Luis, <i>Hacia el nuevo Estado, 1920-2000<\/i>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Harim Benjam\u00edn Guti\u00e9rrez M\u00e1rquez UAM-Xochimilco En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 20. Los festejos en 1960 por los 150 a\u00f1os de la independencia y medio siglo de la revoluci\u00f3n mexicana se convirtieron en una autocelebraci\u00f3n. Hab\u00eda logros pol\u00edticos y econ\u00f3micos, pero a los opositores apenas se les reconoc\u00eda legitimidad. Durante muchos a\u00f1os los restos de Francisco I. Madero yacieron en el Pante\u00f3n Franc\u00e9s de La Piedad. Su reposo termin\u00f3 el 18 de noviembre de 1960, cuando los sepultureros Vicente Alc\u00e1ntara Mart\u00ednez y Fidel Reyes los exhumaron para colocarlos en una bolsa forrada de seda. Luego fueron puestos en una urna y entregados a sus familiares, quienes los llevaron a una capilla para celebrarles una misa; afuera, guardando las formas del Estado laico, permanec\u00edan varios funcionarios gubernamentales. 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