﻿{"id":2616,"date":"2013-09-04T13:46:30","date_gmt":"2013-09-04T18:46:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2616"},"modified":"2021-05-04T14:35:52","modified_gmt":"2021-05-04T19:35:52","slug":"los-primeros-pasos-de-la-ciencia-ficcion-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/los-primeros-pasos-de-la-ciencia-ficcion-mexicana\/","title":{"rendered":"Los primeros pasos de la ciencia ficci\u00f3n mexicana"},"content":{"rendered":"<p><strong>Miguel \u00c1ngel Castro<br \/>\nInstituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas, UNAM<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 20.<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2617\" aria-describedby=\"caption-attachment-2617\" style=\"width: 392px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-20.39.12.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2617 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-02-a-las-20.39.12.png\" alt=\"Leopoldo Galluzzo, Altre scoverte fatte nella luna dal Sigr, Herschel, 1836 \" width=\"392\" height=\"493\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2617\" class=\"wp-caption-text\">Leopoldo Galluzzo, Altre scoverte fatte nella luna dal Sigr, Herschel, 1836<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M<\/strong>\u00e9xico en el a\u00f1o 1970<i> <\/i>fue la segunda obra de ciencia ficci\u00f3n que recoge la literatura mexicana. Escrita hace 169 a\u00f1os, sus dos personajes hablan de una ciudad culta de 800 000 habitantes, un mundo de profesionales calificados, calles iluminadas, justicia impoluta y una paz construida con base al combate a la corrupci\u00f3n de los funcionarios p\u00fablicos. Presentamos el cuento escrito bajo el seud\u00f3nimo de F\u00f3sforos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale recordar el \u00e9xito editorial que tuvieron hacia finales del siglo XIX las obras de Julio Verne y, m\u00e1s tarde, las de H. G. Wells, que contribuyeron, sin duda, a que fueran consideradas lecturas de entretenimiento provechoso, sobre todo para los j\u00f3venes, y le confirieron a las aventuras cient\u00edficas, sin propon\u00e9rselo tal vez, un lugar destacado y propio en la cultura escrita al arranque del siglo XX. Cerraban as\u00ed el ciclo del viaje en globo alrededor del planeta para especular con el viaje en el tiempo y anunciar el viaje a la Luna en cohete, como lo comprendi\u00f3 y dramatiz\u00f3 en su extraordinaria y perdurable cinta George M\u00e9li\u00e8s en 1902. Es oportuno mencionar que Hugo Gernsback es el menos conocidos de los fundadores de la <i>ciencia ficci\u00f3n <\/i>(cf) a pesar de que fue \u00e9l quien populariz\u00f3 el nombre del g\u00e9nero de los textos especulativos con explicaciones cient\u00edficas en su revista ilustrada <i>Amazing Stories <\/i>(1926).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto que recibe el honor de inaugurar el g\u00e9nero de la cf entre nosotros se debe al fraile Manuel Antonio de Rivas. Apareci\u00f3 en 1775 y en \u00e9l intenta mezclar a Descartes y Newton con Voltaire para imaginar un viaje a la Luna en un carro volador. El t\u00edtulo completo revela la anticipaci\u00f3n de su autor: <i>Un viaje literario a la luna. Zizigias y cuadraturas lunares ajustadas al meridiano de M\u00e9rida de Yucat\u00e1n por un anct\u00edtona o habitador de la luna, y dirigidas al bachiller don Ambrosio de Echeverr\u00eda, entonador de kyries funerales en la parroquia del Jes\u00fas de dicha ciudad, y al presente profesor de logar\u00edtmica en el pueblo de Mama de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, para el a\u00f1o del Se\u00f1or de 1775<\/i>. Lo siguen en el siglo XIX diez cuentos de diversos autores, an\u00f3nimos casi todos; <i>Querens<\/i>, la primera novela de cf mexicana salida en 1890 de la alterada imaginaci\u00f3n de Pedro Castera; un pu\u00f1ado de cuentos de Amado Nervo, y <i>Eugenia<\/i>, narraci\u00f3n de Eduardo Urzaiz, publicada en 1919 y, al parecer, cercana a <i>Un mundo feliz <\/i>de Aldous Huxley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ratificar la existencia de una historia de la literatura de cf mexicana, merece la pena recuperar el cuento <i>M\u00e9xico en el a\u00f1o 1970<\/i>, considerado por los especialistas como el segundo en ver la luz, tras el del fraile Rivas. Fue publicado en <i>El Liceo Mexicano <\/i>(M\u00e9xico, Imprenta de J. M. Lara, 1844, pp. 347-348), escrito por un autor de personalidad incendiaria ya que se ocult\u00f3 tras el seud\u00f3nimo de F\u00f3sforos (o F\u00f3sforos Cerillos). Los estudiosos de la cf mexicana han aceptado la tesis propuesta por Miguel \u00c1ngel Fern\u00e1ndez Delgado en diversos trabajos sobre la identificaci\u00f3n de Sebasti\u00e1n Camacho y Zulueta como F\u00f3sforos-Cerillos. Sus argumentos se hallan en el compendio <i>Latin American Science Fiction <a href=\"http:\/\/stablewriters.com\">Writers<\/a>. An A-to-Z Guide<\/i>, editado por Darrell B. Lockhart en 2004. Fern\u00e1ndez menciona que Camacho y Zulueta naci\u00f3 en Jalapa en 1820 (hoy, gracias a la investigaci\u00f3n del historiador Antonio S\u00e1nches, podemos precisar que fue en 1822 y tuvo tres esposas; con la primera concibi\u00f3 siete hijos), que se gradu\u00f3 como ingeniero de minas, que fue pol\u00edtico y negociante, involucrado en las inversiones relacionados con los ferrocarriles, y que fue senador hasta su muerte en la capital mexicana en 1915.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><b><i>M\u00e9xico en el a\u00f1o 1970<\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Don Pr\u00f3spero.\u00a0<\/b>Es preciso confesar, sobrino m\u00edo, que los adelantos del siglo XX en todas materias son gigantescos; pero el que m\u00e1s me entusiasma y me hace concebir las m\u00e1s lisonjeras esperanzas de que nuestra juventud causar\u00e1 una revoluci\u00f3n brillante en las ciencias y artes, es que por fin los hombres se han convencido \u00edntimamente de que la piedra filosofal para todas las empresas es que cada individuo se dedique exclusivamente a un solo ramo y trate de hacer en \u00e9l cuantas reformas juzgue convenientes. El defecto m\u00e1s pronunciado de nuestros mayores en los siglos XVIII y XIX era el esp\u00edritu enciclop\u00e9dico; y el que no pod\u00eda dar su opini\u00f3n sobre varias materias, no era tenido por sabio; lo cual, como debes suponer, s\u00f3lo produc\u00eda charlatanes, los m\u00e1s superficiales que pueden concebirse. Registra la mayor parte de los peri\u00f3dicos literarios de M\u00e9xico del siglo pasado y los hallar\u00eda llenos (principalmente algunos que hab\u00eda de <i>pane lucrando et stomacho deponendo<\/i>) de art\u00edculos de ning\u00fan inter\u00e9s, regularmente de costumbres; pero \u00a1\u00a1qu\u00e9 costumbres!!!&#8230; y necesitas echarte a nadar para hallar en ellos alg\u00fan buen art\u00edculo cient\u00edfico o hist\u00f3rico. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 muerto, que est\u00e1n doblando en todas las iglesias de M\u00e9xico?<\/p>\n<figure id=\"attachment_2722\" aria-describedby=\"caption-attachment-2722\" style=\"width: 230px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.45.56.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2722\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.45.56.png\" alt=\"MAi??xico, 1870\" width=\"230\" height=\"380\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2722\" class=\"wp-caption-text\">M\u00e9xico, 1870<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ruperto.\u00a0<\/b>El tel\u00e9grafo el\u00e9ctrico avis\u00f3 esta ma\u00f1ana a las siete que ha muerto repentinamente, a las cinco y media de la ma\u00f1ana, el gobernador de las Californias, hombre muy apreciable por sus virtudes, su vasta instrucci\u00f3n y su laboriosidad. El presidente ha dispuesto se le haga un suntuoso funeral: se han preparado 120 globos para conducir las guarniciones militares de M\u00e9xico, Puebla, Veracruz, Jalisco, Matamoros, Monterrey y Chihuahua al lugar de dicho funeral; y se han citado a los gobernadores y autoridades principales de todos los departamentos, para que est\u00e1n a las diez del d\u00eda de ma\u00f1ana en el palacio del difunto para que asistan a la funci\u00f3n f\u00fanebre que debe verificarse en la Catedral de la misma ciudad en que falleci\u00f3.<\/p>\n<p><b>Don Pr\u00f3spero.\u00a0<\/b>Si no me perjudicase tanto el movimiento de los globos aerost\u00e1ticos, ir\u00eda al funeral; pero a los noventa a\u00f1os nada puede un pobre viejo y desgraciadamente es la edad en que se desea todo, a\u00fan con m\u00e1s ah\u00ednco que en la infancia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2723\" aria-describedby=\"caption-attachment-2723\" style=\"width: 227px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.47.07.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2723 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Captura-de-pantalla-2013-09-04-a-las-13.47.07.png\" alt=\"MAi??xico, 1870\" width=\"227\" height=\"355\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2723\" class=\"wp-caption-text\">M\u00e9xico, 1870<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ruperto.\u00a0<\/b>Pierda usted cuidado, t\u00edo, pues el presidente ha mandado que se grabe la vista de la comitiva del paseo f\u00fanebre, en una l\u00e1mina de daguerrotipo que tenga ocho varas de largo y seis de ancho, y que se coloque en un sal\u00f3n del palacio de Californias, pero sac\u00e1ndose otro igual que debe colocarse en las casas consistoriales de M\u00e9xico, para que recuerde siempre a los gobernadores de este departamento que el buen porte produce siempre la estimaci\u00f3n p\u00fablica. Adem\u00e1s se ha de publicar en los peri\u00f3dicos la descripci\u00f3n del funeral.<\/p>\n<p><b>Don Pr\u00f3spero. <\/b>\u00bfY\u00a0los ministros concurrir\u00e1n?<\/p>\n<p><b>Ruperto. <\/b>Se dice que no; porque est\u00e1n muy disgustados con el presidente, y no quieren acompa\u00f1arlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Don Pr\u00f3spero. <\/b>\u00bfDe qu\u00e9 ha provenido esta incomodidad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ruperto.\u00a0<\/b>De haberles circulado una orden para que den audiencia a todo el mundo dos horas antes del despacho; pues ha tenido repetidas quejas de que se encierran en sus gabinetes y no quieren o\u00edr las solicitudes de los que a ellos ocurren.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista <em>BiCentenario<\/em><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Castro Instituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas, UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 20. M\u00e9xico en el a\u00f1o 1970 fue la segunda obra de ciencia ficci\u00f3n que recoge la literatura mexicana. Escrita hace 169 a\u00f1os, sus dos personajes hablan de una ciudad culta de 800 000 habitantes, un mundo de profesionales calificados, calles iluminadas, justicia impoluta y una paz construida con base al combate a la corrupci\u00f3n de los funcionarios p\u00fablicos. Presentamos el cuento escrito bajo el seud\u00f3nimo de F\u00f3sforos. Vale recordar el \u00e9xito editorial que tuvieron hacia finales del siglo XIX las obras de Julio Verne y, m\u00e1s tarde, las de H. G. 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