﻿{"id":24574,"date":"2026-09-14T14:42:35","date_gmt":"2026-09-14T20:42:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=24574"},"modified":"2026-09-14T15:14:55","modified_gmt":"2026-09-14T21:14:55","slug":"editorial-72","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-72\/","title":{"rendered":"Editorial #72"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Dar\u00edo Fritz<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 72.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BiC_72_Editorial.pdf\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-24576 size-medium\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Portada_BiC_72_S-222x300.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Portada_BiC_72_S-222x300.jpg 222w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Portada_BiC_72_S.jpg 593w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Istmo de Tehuantepec tiene un recorrido de siglos por consumar su potencial econ\u00f3mico de unir los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico, y trasladar mercanc\u00eda por una v\u00eda r\u00e1pida, y sobre todo barata, a los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos del planeta. Desde que Hern\u00e1n Cort\u00e9s pis\u00f3 por primera vez Veracruz y hasta el presente sigue siendo motivo de reiteradas tentativas por esculcar su tesoro entre rotundos fracasos, intentos esperanzadores y proyectos de resultados verificables<strong>. <\/strong>Hubo quienes le descubrieron motivos geopol\u00edticos y expansionistas como gobiernos e inversionistas estadunidenses, mientras no se concretaba el Canal de Panam\u00e1, intenciones genuinas de desarrollo por autoridades mexicanas, as\u00ed como la combinaci\u00f3n de intereses privados y estatales, todos de alguna manera hechos a medias, abandonados cuando dejaba de ser un negocio o sin los recursos para afrontarlo por completo. La interconexi\u00f3n oce\u00e1nica entre las costas veracruzanas de Coatzacoalcos y las oaxaque\u00f1as de Salina Cruz no ha implicado \u00fanicamente levantar el trazado ferroviario o aprovechar su v\u00eda navegable, sino la creaci\u00f3n de una infraestructura que d\u00e9 lugar a la rentabilidad del comercio internacional, se llamen hoy \u00e1reas industriales, enclaves para para la provisi\u00f3n energ\u00e9tica (petr\u00f3leo, petroqu\u00edmica o proyectos e\u00f3licos), o aprovechar los recursos naturales de sus cercan\u00edas. Revisar en este n\u00famero de <em>BiCentenario<\/em> ese proceso de siglos detr\u00e1s de la comunicaci\u00f3n transoce\u00e1nica con sus fallos y aciertos permite dimensionar lo que se pretenda alcanzar y los resultados por obtener, ahora que desde 2019 se ha hecho hincapi\u00e9 en motorizar esa zona del pa\u00eds con tanto potencial econ\u00f3mico, pero a su vez marginada del desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El corto pasado deslumbrante del proyecto transoce\u00e1nico \u2013que s\u00ed lo tuvo entre 1907 y 1917, aproximadamente)\u2013, est\u00e1 asociado al ferrocarril y las l\u00edneas que un\u00edan la ciudad de M\u00e9xico con el puerto de Veracruz y de all\u00ed al Istmo. A la par que en esos diez a\u00f1os el recorrido rebozaba de pasajeros y mercanc\u00edas, el cruce de Papaloapan, donde conflu\u00edan diversas l\u00edneas como la que un\u00eda Veracruz con Tehuantepec, fue una demostraci\u00f3n cabal del progreso de esas zonas atendidas por la urgencia de sacar de all\u00ed la producci\u00f3n de los platanales. Su reemplazo por las carreteras y el transporte automotor lo arrojaron a la ruina y el abandono. Cruzadas las dos primeras d\u00e9cadas del siglo xxi, el p\u00e9ndulo gira otra vez y se le vuelve a valorar. El tiempo hablar\u00e1 de aciertos o, en todo caso, de buenas intenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos vamos algo m\u00e1s atr\u00e1s para hurgar en esta edici\u00f3n en dos personajes que a pesar de sus creencias quedaron en el lado \u201cerr\u00f3neo\u201d de la historia. Por un lado, el general Manuel D\u00edaz de la Vega, protagonista de varios sucesos pol\u00edticos decimon\u00f3nicos, parte de un compacto n\u00facleo conservador \u2013su hermano R\u00f3mulo fue el presidente de facto por 22 d\u00edas en 1855\u2013 e integrante de las fuerzas del imperio franc\u00e9s. En segundo lugar, Pepita o la Mariscala Josefa Pe\u00f1a Azc\u00e1rate, mujer que form\u00f3 parte del sector que impuls\u00f3 la intervenci\u00f3n francesa, y una vez concretada supo cortejar a la emperatriz Carlota para estar a su lado y m\u00e1s tarde casada con el mariscal <a href=\"https:\/\/www.google.com\/search?q=Fran%C3%A7ois+Achille+Bazaine&amp;sca_esv=5df009ad8d5683cf&amp;sxsrf=ANbL-n47tErAwTNf4fKT864y2kBtzRulSw%3A1769911121828&amp;ei=UbN-aYijMqmLwbkP-pmN0A4&amp;ved=2ahUKEwil-pbImreSAxW4TTABHUcGNNwQgK4QegQIARAB&amp;uact=5&amp;oq=+quien+fue+aquiles+bazaine&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiGiBxdWllbiBmdWUgYXF1aWxlcyBiYXphaW5lMgUQIRigATIFECEYoAFIxsIBUABYqboBcAF4AZABA5gBgAOgAfyXAaoBCTAuNjUuMjguN7gBA8gBAPgBAZgCHaACrzCoAhTCAgYQABgHGB7CAgUQABiABMICCBAAGAcYChgewgIIEAAYgAQYywHCAggQLhiABBjLAcICChAuGIAEGAoYywHCAgYQABgWGB7CAgcQIxgnGOoCwgIHEC4YJxjqAsICEBAAGAMYtAIY6gIYjwHYAQHCAg4QABiABBixAxiDARiKBcICBRAuGIAEwgIIEAAYgAQYsQPCAg4QLhiABBixAxjRAxjHAcICChAAGIAEGEMYigXCAggQLhiABBixA8ICDRAAGIAEGLEDGEMYigXCAgQQABgDwgIHEC4YgAQYCsICCBAAGKIEGIkFwgIIEAAYgAQYogTCAgUQABjvBZgDCvEFZYR76kP1GoK6BgYIARABGAqSBwgxLjE0LjkuNaAH-OEEsgcIMC4xNC45LjW4B6QwwgcIMC42LjIyLjHIB4MBgAgA&amp;sclient=gws-wiz-serp\">Fran\u00e7ois Achille Bazaine<\/a>, el hombre que llevaba los hilos del poder. El desenlace de la vida de ambos habla de dos consecuencias encontradas pese a las convicciones fracasadas. El general pudo sobreponerse a las derrotas y adaptarse en nuevos puestos p\u00fablicos. Pepita perder\u00eda a su esposo y nunca recuper\u00f3 los bienes materiales que el imperio le otorg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres temas de discriminaci\u00f3n cobran una dimensi\u00f3n propia que nos permiten ver cu\u00e1nto hemos cambiado y tambi\u00e9n mejorado como sociedad incluyente. Los casos de Gabriela Brimmer, afectada por una par\u00e1lisis cerebral, los colectivos de mujeres l\u00e9sbicas que levantaron la voz en medio de la ignorancia por el tratamiento del vih en los comienzos de la pandemia del sida, y la b\u00fasqueda del respeto a una identidad en los j\u00f3venes emo, resultan una br\u00fajula para explicar c\u00f3mo el tes\u00f3n puesto de manera individual o grupal posibilita el \u00e9xito de una causa. De Brimmer nace la noci\u00f3n de independencia en la rehabilitaci\u00f3n de personas a las cuales se les niega su capacidad para tomar decisiones. De la lucha de las activistas l\u00e9sbicas, el reconocimiento de la pandemia de vih\/sida como un problema de salud p\u00fablica para erradicar los discursos morales y el agravio social. De los chicos y chicas emo, una identificaci\u00f3n contra los estigmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De contar la larga traves\u00eda del pa\u00eds por potenciar el despegue econ\u00f3mico de una regi\u00f3n postergada como la del Istmo a las pacientes refriegas contra la discriminaci\u00f3n, hay una extensa distancia entre variedad de tem\u00e1ticas, hechos, discusiones, que ponemos aqu\u00ed a tu alcance. Como lector quedan a tu arbitrio.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dar\u00edo Fritz En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 72. El Istmo de Tehuantepec tiene un recorrido de siglos por consumar su potencial econ\u00f3mico de unir los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico, y trasladar mercanc\u00eda por una v\u00eda r\u00e1pida, y sobre todo barata, a los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos del planeta. Desde que Hern\u00e1n Cort\u00e9s pis\u00f3 por primera vez Veracruz y hasta el presente sigue siendo motivo de reiteradas tentativas por esculcar su tesoro entre rotundos fracasos, intentos esperanzadores y proyectos de resultados verificables. Hubo quienes le descubrieron motivos geopol\u00edticos y expansionistas como gobiernos e inversionistas estadunidenses, mientras no se concretaba el Canal de Panam\u00e1, intenciones genuinas de desarrollo por autoridades mexicanas, as\u00ed como la combinaci\u00f3n de intereses privados y estatales, todos de alguna manera hechos a medias, abandonados cuando dejaba de ser un negocio o sin los recursos para afrontarlo por completo. 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