﻿{"id":24546,"date":"2026-09-14T21:24:43","date_gmt":"2026-09-15T03:24:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=24546"},"modified":"2026-09-14T21:26:40","modified_gmt":"2026-09-15T03:26:40","slug":"el-amargo-desencanto-del-general-manuel-diaz-de-la-vega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-amargo-desencanto-del-general-manuel-diaz-de-la-vega\/","title":{"rendered":"El amargo desencanto del   general Manuel D\u00edaz de la Vega"},"content":{"rendered":"<p>Ilihutsy Monroy Casillas<br \/>\nInstituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas, UNAM<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 71.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">D\u00edaz de la Vega recibi\u00f3 la orden de marchar a San Luis Potos\u00ed y tomar el mando pol\u00edtico y militar, lo cual sucedi\u00f3 el 28 de noviembre de 1859. Se encarg\u00f3 de un contingente que ascend\u00eda a 1 296 efectivos.<span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">En el contexto de la revoluci\u00f3n encabezada por el general Juan \u00c1lvarez, qued\u00f3 evidenciado el desprecio de varios militares \u2013entre ellos, los hermanos D\u00edaz de la Vega\u2013 a la formaci\u00f3n de la Guardia Nacional porque no segu\u00eda la estructura formal del ej\u00e9rcito.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos sugerir que el ser humano tiende a vivir momentos de amargo desencanto cuando la desolaci\u00f3n se apodera de sus esperanzas pol\u00edticas, sociales o econ\u00f3micas. Aunque el empe\u00f1o sea grande, deviene una congoja y mucho desaliento si el camino es distinto a la ilusi\u00f3n. Los indicios de estas penas se expresan en frases agoreras, que detienen y tuercen las confianzas que tienen los dem\u00e1s. Sin embargo, siempre hay medidas o herramientas efectivas para librarse de esas emociones: algunos escogen salidas religiosas, otros se entregan a disciplinas que forjan cuerpo, mente y esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de desconsuelo lo vivi\u00f3 Manuel D\u00edaz de la Vega, quien ya contaba con una v\u00eda para alejarse del desencanto. Fue un general que particip\u00f3 en distintos sucesos pol\u00edticos decimon\u00f3nicos, cont\u00f3 con una carrera militar ascendente y estuvo dentro de una red pol\u00edtica conservadora debido a que su hermano era R\u00f3mulo D\u00edaz de la Vega, el presidente de facto por 22 d\u00edas en 1855 y gobernador de Tamaulipas y el Distrito Federal, entre otros cargos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus condiciones sociales permitieron que Manuel D\u00edaz de la Vega hiciera una carrera importante en un periodo pol\u00edtico y b\u00e9lico complejo: un siglo xix que se debati\u00f3 entre las intervenciones estadunidense y francesa, as\u00ed como numerosas guerras internas. Esta formaci\u00f3n militar profesional hace comprensible su compromiso con instituciones y sectores sociales, y deja ver en sus escritos el lenguaje y la ense\u00f1anza castrense que aprendi\u00f3. A la par, dej\u00f3 ciertas frases que manifiestan un pesar pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es notorio durante la Guerra de Reforma, cuando D\u00edaz de la Vega fue nombrado jefe de la Ciudadela, cuartel general de los conservadores, en 1859. Para esos momentos, \u00e9l cumpl\u00eda con las funciones de vigilar y controlar la entrada y la salida de pertrechos militares, guarniciones y carros con caballos y mulas, adem\u00e1s de proveer alimento, guarecer prisioneros e interrogarlos, auxiliar a otras tropas cercanas y, sobre todo, mantener la disciplina militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el minutario del 31 de marzo de 1859, D\u00edaz de la Vega expres\u00f3 una dificultad que tuvo con el coronel Francisco V\u00e9lez, ya que este no sigui\u00f3 las \u00f3rdenes de los superiores denotando falta de conocimiento militar. Coment\u00f3 as\u00ed: \u201ccomo este proceder es tan contrario a la disciplina y puede producir repiti\u00e9ndose muy funestos resultados, me apresuro a ponerlo en conocimiento de Vuestra Se\u00f1or\u00eda para que se sirva dictar, si lo tiene a bien, las providencias que el caso requiere\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El jefe D\u00edaz de la Vega vivi\u00f3 tensas circunstancias, ya que la batida por la plaza principal se daba entre uno y otro bando. Recordemos que el general Santos Degollado atac\u00f3 la ciudad de M\u00e9xico entre el 2 y 11 de abril de 1859, aunque el general Leonardo M\u00e1rquez gan\u00f3 el sitio. Por tanto, su encomienda era de importancia porque permiti\u00f3 que la log\u00edstica se cumpliera de forma adecuada para abastecer a las tropas imperialistas. Observ\u00f3 la constante entrada y salida de tropas y dem\u00e1s guarniciones, as\u00ed como el desconocimiento e incumplimiento de ordenanzas y convenios disciplinares. En ello le\u00eda una debilidad que le pareci\u00f3 de suma importancia registrar y compartir con sus superiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su adicci\u00f3n por la obediencia castrense qued\u00f3 enunciada poco despu\u00e9s, todav\u00eda en la contienda de la reforma. D\u00edaz de la Vega recibi\u00f3 la orden de marchar a San Luis Potos\u00ed y tomar el mando pol\u00edtico y militar, lo cual sucedi\u00f3 el 28 de noviembre de 1859. Se encarg\u00f3 de un contingente que ascend\u00eda a 1 296 efectivos de distintos grados, secciones y batallones, adem\u00e1s de tener 243 caballos y 20 mulas; asimismo, dirigi\u00f3 acciones militares contra los enemigos liberales y gestion\u00f3 los presupuestos de las tropas. A pesar de esta formaci\u00f3n armada, D\u00edaz de la Vega particip\u00f3 en la Batalla de la Loma Alta, el 24 de abril de 1860, y sali\u00f3 derrotado. Precisamente ese enfrentamiento dej\u00f3 en manos de los liberales la zona del Baj\u00edo y de San Luis Potos\u00ed. Por eso, desde su refugio en Dolores Hidalgo, Guanajuato, se vio obligado a solicitar apoyo pecuniario ante la desbandada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun con el descalabro, D\u00edaz de la Vega regres\u00f3 a San Luis Potos\u00ed y continu\u00f3 con su vida castrense. Eso se desprende del comunicado que envi\u00f3 al Supremo Gobierno el 20 de septiembre de 1860, en el cual se quej\u00f3 del arresto que recibi\u00f3 ante su inasistencia a dos actos solemnes. La explicaci\u00f3n se reduc\u00eda a que carec\u00eda de un uniforme completo, ya que hab\u00eda perdido todo su equipaje despu\u00e9s del descalabro. As\u00ed fue como respondi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto de la exactitud y puntualidad en el cumplimiento de las \u00f3rdenes supremas, adem\u00e1s de mis antecedentes, Vuestra Excelencia, como jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito, puede decir si alguna vez pudo tach\u00e1rseme de moroso, pues yo, Excelente Se\u00f1or, es esta precisamente una de las cosas en que fundo mi orgullo militar. En cuanto a mis sentimientos acerca de la Independencia Nacional y a mi decisi\u00f3n por el actual orden de cosas, combatiendo constantemente y derramando mi sangre, cre\u00eda haberlo probado lo suficiente para confiar en que el Gobierno Supremo no los pondr\u00eda en duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edaz de la Vega, presuntuoso y enojado, destac\u00f3 su impoluto respeto por la instituci\u00f3n militar as\u00ed como por el \u201corden de cosas\u201d por el que combati\u00f3. Remat\u00f3 su texto con la solicitud de su separaci\u00f3n del servicio, asunto que no se tramit\u00f3 en dicho entorno de guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El militar sigui\u00f3 bajo las \u00f3rdenes del bando conservador aun despu\u00e9s del fin de esa guerra civil y con el inicio de la invasi\u00f3n de las tropas francesas en 1862. Por eso, la Regencia del Imperio decidi\u00f3 enviar a D\u00edaz de la Vega a encargarse de la comandancia y el gobierno de Tabasco el 9 de octubre de 1863. All\u00ed se hab\u00eda suscitado un grave conflicto, ya que el coronel Eduardo Gonz\u00e1lez Ar\u00e9valo, enviado para reunir informaci\u00f3n sobre ese territorio por el gobernador conservador Tom\u00e1s Mar\u00edn, a cargo de la Isla del Carmen, hab\u00eda actuado como gobernador de la zona exigiendo impuestos y devastando a la sociedad. Cuando D\u00edaz de la Vega arrib\u00f3 a San Juan Bautista, actual Villahermosa, el 20 de enero de 1864, la situaci\u00f3n militar, financiera y social estaba muy comprometida. Esto se complic\u00f3 mucho m\u00e1s cuando los marinos franceses salieron el 23 de febrero de 1864, lo que ocasion\u00f3 que los republicanos dirigidos por el general Gregorio M\u00e9ndez ganaran la plaza en la batalla del 27 de febrero, y los imperialistas renunciaron al territorio definitivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este dif\u00edcil ambiente, el general tuvo que ser muy estricto y para ello exacerb\u00f3 su disciplina, encontrando que ella coincide con el honor militar. D\u00edaz de la Vega conoci\u00f3 la situaci\u00f3n en la que se encontraba \u2013los enemigos tendr\u00edan 1 500 hombres mientras que ellos contaban con 478, y sin reserva ni armas\u2013, y con esos elementos tom\u00f3 el mando, obteniendo la obediencia del coronel Gonz\u00e1lez Ar\u00e9valo y de su tropa, para lo cual invirti\u00f3 \u201cextraordinaria prudencia y energ\u00eda\u201d. Despu\u00e9s de haber tenido una reuni\u00f3n con los jefes y oficiales al mando en enero, tuvo otra m\u00e1s el 11 de febrero con once de ellos, en la que escuch\u00f3 sus opiniones. Si bien la mayor\u00eda se manifestaba por la retirada, D\u00edaz de la Vega impuso continuar con la defensa de la plaza, \u201crecomend\u00e1ndoles los sostengan con honor hasta tanto dicta las providencias al decoro de las armas del imperio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opini\u00f3n de D\u00edaz de la Vega al respecto de la falta de disciplina de los elementos imperialistas en Tabasco es contundente, y por esa caracter\u00edstica los llama \u201ccontraguerrilla del Se\u00f1or Gonz\u00e1lez Ar\u00e9valo\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tropa no usaba m\u00e1s distintivo que una camisa colorada y estaba entregada a la indisciplina m\u00e1s lastimosa. Jefes, oficiales y soldados disent\u00edan siempre sobre las \u00f3rdenes que recib\u00edan sobre todos los asuntos del servicio. Todos protestaban su cansancio y desaliento y ped\u00edan con insistencia que se abandonase una situaci\u00f3n ya perdida. La indisciplina produce vicios detestables, como el juego, la embriaguez y la flojedad y descuido en el servicio. Estos vicios estaban desgraciadamente tan arraigados en aquella tropa\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una ventana m\u00e1s a este afecto disciplinar est\u00e1 impresa en la respuesta que el general graduado le envi\u00f3 a la Regencia del Imperio en febrero de 1864, cuando la instituci\u00f3n proyectaba la organizaci\u00f3n militar de las guardias nacionales como elemento importante para sostener el imperio mexicano. D\u00edaz de la Vega dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una palabra, carecemos de la uni\u00f3n y h\u00e1bito de obediencia indispensables para plantear con \u00e9xito una instituci\u00f3n semejante [la guardia nacional] en medio de una guerra civil como la que nos agobia [&#8230;, por tanto] la adopci\u00f3n del proyecto dar\u00eda el deplorable resultado de aumentar los elementos de agresi\u00f3n de los disidentes, que f\u00e1cilmente podr\u00edan reducir a los ciudadanos alistados cuyas opiniones pol\u00edticas, intereses o compromisos personales se incluyeran a la causa que ellos sostienen [&#8230;todo lo cual le hace recomendar que] la fuerza armada debe estar sujeta a una severa disciplina, si no se quiere que se convierta en instrumento de las facciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo testimonio muestra, a su vez, el amargo desaliento que vivi\u00f3 el general. En 1855, en el contexto de la revoluci\u00f3n encabezada por el general Juan \u00c1lvarez, qued\u00f3 evidenciado el desprecio de varios militares \u2013entre ellos, los hermanos D\u00edaz de la Vega\u2013 a la formaci\u00f3n de la Guardia Nacional porque no segu\u00eda la estructura formal del ej\u00e9rcito. Dicho sea de paso, esta Guardia se convirti\u00f3 en un organismo fundamental para institucionalizar el Plan de Ayutla. En la ocasi\u00f3n de 1864, la propuesta de retomar una guardia fue considerada viable por el propio bando imperialista. En la respuesta del general D\u00edaz de la Vega se lee un tono pesaroso ante esta sugerencia, quiz\u00e1 porque su alejamiento f\u00edsico y el nuevo encargo pol\u00edtico lo empujaron a advertir la debilidad de las condiciones sociales del momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Tabasco, el general D\u00edaz de la Vega vivi\u00f3 una serie de emociones de desconsuelo consigo mismo \u2013\u00bfc\u00f3mo ser\u00eda posible que el bando que apoyaba fuera en contra de sus principios militares, tal como la implementaci\u00f3n de la guardia nacional?\u2013 y con los dem\u00e1s. As\u00ed lo rememor\u00f3 en ocasi\u00f3n de su ingreso por el r\u00edo Grijalva hacia Frontera con direcci\u00f3n a San Juan Bautista, ya que percibi\u00f3 la pena en los habitantes afines pol\u00edticamente y el gozo en los enemigos. \u201cEra yo esperado con la mayor ansiedad por toda la poblaci\u00f3n, que con mi llegada cre\u00eda salvar sus hogares de los estragos de la artiller\u00eda; pero al ver que llegaba sin fuerzas y que la situaci\u00f3n no pod\u00eda mejorar, todos se entregaron al m\u00e1s profundo <span class=\"TextRun SCXW182590654 BCX0\" lang=\"ES-ES\" xml:lang=\"ES-ES\" data-contrast=\"auto\"><span class=\"NormalTextRun SCXW182590654 BCX0\">desaliento\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p>(NdR. Aqu\u00ed termina el texto principal. Los dos textos breves que siguen, ordenarlos como recuadros separados en p\u00e1ginas distintas).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Breve biograf\u00eda<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel D\u00edaz de la Vega naci\u00f3 en 1827 en el Valle de M\u00e9xico e ingres\u00f3 al Ej\u00e9rcito en 1844 con el grado de subteniente de la 1.\u00aa Compa\u00f1\u00eda del Batall\u00f3n Permanente de Granaderos de la Guardia de los Supremos Poderes, bajo la presidencia del general Valent\u00edn Canalizo. Particip\u00f3 en diversas contiendas desde 1845 y entre ellas estuvo en la guerra contra los estadunidenses e hizo campa\u00f1a contra los mayas sublevados de Bacalar, Chichanh\u00e1 y M\u00e9rida. Posteriormente, como general graduado \u2013o sea que su grado no estaba ratificado\u2013, Manuel combati\u00f3 contra la Revoluci\u00f3n de Ayutla, as\u00ed como en las guerras de reforma, la intervenci\u00f3n francesa y el Segundo Imperio al lado de conservadores e imperialistas. El imperio lo nombr\u00f3 presidente del Consejo de Guerra y particip\u00f3 en la entrega de la Ciudad de M\u00e9xico en 1867, por lo que estuvo preso en Perote en 1867.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus posteriores labores estuvieron alejadas del \u00e1mbito militar. Fue director de la Aduana de Paso del Norte en 1881, jefe de Hacienda en Coahuila y administrador de las Aduanas Mar\u00edtimas en Tuxpan, Veracruz. En 1888 fue director de El Nacional. Muri\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico en noviembre de 1903.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Hallazgos de archivo<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La agrupaci\u00f3n documental Manuel D\u00edaz de la Vega, conservada en el Archivo Hist\u00f3rico de la UNAM desde 1965, resguarda los documentos que retratan parte de la vida militar que tuvo el general, y se complementa con registros fragmentados de Francisco de Coss\u00edo y Francisco S\u00e1enz Enciso, cu\u00f1ado y concu\u00f1o, respectivamente. Su volumen total es de siete cajas y abarcan desde 1786 a 1891. A pesar de hacer una atenta lectura de los documentos, estos no presentan una idea completa de sus acciones porque sus unidades documentales no siempre est\u00e1n vinculadas, resultado de los descuidos personales y del complejo contexto pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al revisar dichas evidencias, se puede encontrar el desconsuelo de un general que combati\u00f3 por m\u00e1s de 20 a\u00f1os en el bando derrotado. Este tipo de acervos nos permiten aportar m\u00e1s color al \u00e1rido mundo de los soldados conservadores decimon\u00f3nicos, quienes han sido poco estudiados.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl se\u00f1or general D. Manuel D\u00edaz de la Vega\u201d, El Nacional. Peri\u00f3dico de literatura, ciencias, artes, industria, agricultura, miner\u00eda y comercio, 4 de enero de 1888, tomo x, a\u00f1o x, n\u00fam. 156, p. 2, en https:\/\/cutt.ly\/Wt5mNw0s<\/p>\n<p>\u201cManuel D\u00edaz de la Vega\u201d, Wikipedia, en https:\/\/cutt.ly\/zt5mNm3l<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colecci\u00f3n Manuel D\u00edaz de la Vega, Archivo Hist\u00f3rico de la UNAM\/Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci\u00f3n, en https:\/\/cutt.ly\/Lt5mN2Ol<\/p>\n<p>Monroy Casillas, Ilihutsy (selecci\u00f3n, transcripci\u00f3n, notas e introducci\u00f3n). El general Manuel D\u00edaz de la Vega y el desastre imperial en Tabasco, 1863-1864. \u201cEntre dos malestares inevitables siempre se escoge el menor\u201d, M\u00e9xico, iisue, 2025, en https:\/\/cutt.ly\/Kt5m1UvO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ilihutsy Monroy Casillas Instituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas, UNAM En revista\u00a0BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 71. D\u00edaz de la Vega recibi\u00f3 la orden de marchar a San Luis Potos\u00ed y tomar el mando pol\u00edtico y militar, lo cual sucedi\u00f3 el 28 de noviembre de 1859. Se encarg\u00f3 de un contingente que ascend\u00eda a 1 296 efectivos.\u00a0En el contexto de la revoluci\u00f3n encabezada por el general Juan \u00c1lvarez, qued\u00f3 evidenciado el desprecio de varios militares \u2013entre ellos, los hermanos D\u00edaz de la Vega\u2013 a la formaci\u00f3n de la Guardia Nacional porque no segu\u00eda la estructura formal del ej\u00e9rcito.\u00a0 Podr\u00edamos sugerir que el ser humano tiende a vivir momentos de amargo desencanto cuando la desolaci\u00f3n se apodera de sus esperanzas pol\u00edticas, sociales o econ\u00f3micas. Aunque el empe\u00f1o sea grande, deviene una congoja y mucho desaliento si el camino es distinto a la ilusi\u00f3n. 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