﻿{"id":23912,"date":"2026-05-07T01:34:10","date_gmt":"2026-05-07T07:34:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=23912"},"modified":"2026-05-22T15:15:56","modified_gmt":"2026-05-22T21:15:56","slug":"editorial-71","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-71\/","title":{"rendered":"Editorial #71"},"content":{"rendered":"<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 71.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_71_editorial.pdf\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-24224\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_71_Portada-758x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"593\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_71_Portada-758x1024.jpg 758w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_71_Portada-222x300.jpg 222w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BiC_71_Portada-768x1037.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\"><strong>E<\/strong>ncaramados en la inestabilidad pol\u00edtica de gran parte del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">xix<\/span><span data-contrast=\"auto\"> y cubiertos por la ausencia de autoridad en los caminos rurales del pa\u00eds, arropados en la convivencia con los pueblos a donde la fortuna nunca llegar\u00eda, los bandidos fueron motivo de inseguridad, miedo y terror para quienes quer\u00edan cruzar las solitarias rutas de tierra y polvo del pa\u00eds. Se hicieron leyenda bajo el nombre de Joaqu\u00edn Murrieta, Juan Vicario, Leonardo M\u00e1rquez y Heraclio Bernal, as\u00ed como de bandas c\u00e9lebres: Los Plateados y Los Chave\u00f1os. La valent\u00eda los convirti\u00f3 en mito entre los suyos, as\u00ed como el crimen, los maltratos y, obviamente, el robo, en motivo de persecuci\u00f3n. Lograda la estabilidad pol\u00edtica y entrada la modernidad porfiriana, fueron perdiendo vitalidad hasta desaparecer (d\u00e9cadas despu\u00e9s se organizar\u00eda otra criminalidad letal y corruptora que seguimos padeciendo. Pero esa es otra historia).<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En el trayecto\u00a0de aquel bandidaje,\u00a0el arte lo supo tener como un animado protagonista\u00a0de\u00a0inspiraciones\u00a0para\u00a0la pintura, que no\u00a0fue\u00a0m\u00e1s que el reflejo de una mirada urbana asentada en\u00a0diferencias raciales y clasistas, de\u00a0observar\u00a0morenos y pobres\u00a0donde hab\u00eda\u00a0delincuentes,\u00a0y\u00a0del otro lado\u00a0v\u00edctimas adineradas,\u00a0gente de bien\u00a0de tez clara.\u00a0El \u00fanico prop\u00f3sito\u00a0de\u00a0esa\u00a0representaci\u00f3n pict\u00f3rica\u00a0costumbrista\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u2013<\/span><span data-contrast=\"auto\">en la literatura\u00a0fue\u00a0similar<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u2013<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0consistir\u00eda en evidenciar la\u00a0capacidad\u00a0de unos villanos\u00a0en\u00a0hacer\u00a0da\u00f1o\u00a0por encima de cualquier\u00a0otro\u00a0punto de vista.\u00a0Y como contraposici\u00f3n, al cabo del\u00a0tiempo\u00a0se instalar\u00eda\u00a0una visi\u00f3n rom\u00e1ntica de h\u00e9roe popular\u00a0que\u00a0tampoco contribuir\u00eda a hacer justicia con los hechos.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">La litograf\u00eda de Casimiro Castro y un \u00f3leo\u00a0de\u00a0Manuel Serrano, ambos de mediados de ese siglo, dejan ver en el texto que abre este n\u00famero de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">BiCentenario<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0la ausencia intencionada de la autoridad\u00a0y\u00a0una denuncia\u00a0sesgada\u00a0sobre los peligros\u00a0que acechaban los caminos del pa\u00eds. Se hace complejo observar con los ojos de hoy lo que fue aquel pasado, pero\u00a0el presente\u00a0bien podr\u00eda comulgar con las ideas de hace siglo y medio:\u00a0desinter\u00e9s y\u00a0silencio\u00a0a pesar del asentamiento del odio, exacerbaci\u00f3n del individualismo, festejo\u00a0o indiferencia ante\u00a0el enriquecimiento desigual o la destrucci\u00f3n de todo aquello que huela a comunidad.\u00a0\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el castigo que amedrenta la corrupci\u00f3n\u00a0y\u00a0la criminalidad organizada? \u00bfCu\u00e1ndo se combate la brecha entre la riqueza minoritaria y las carencias desmedidas? \u00bfA qui\u00e9nes permitimos menoscabar por el color de la piel, el origen\u00a0de identidad o el alcance de\u00a0bajos\u00a0recursos econ\u00f3micos? \u00bfQui\u00e9n reclama cuando\u00a0no es v\u00edctima?<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Contempor\u00e1neo a los tiempos en que aquellos bandidos asolaban los solitarios caminos mexicanos, otros, m\u00e1s temibles y peligrosos, se hab\u00edan hecho de territorio en Texas, Nuevo M\u00e9xico, California y la Mesilla, y no era desechable que fueran tambi\u00e9n por el noroeste despoblado. Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Baja California eran apetecibles. \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda defender con colonizadores en el lugar y derrama econ\u00f3mica los apetitos expansionistas? Maximiliano, el monarca imperial, tuvo en sus manos resolver aquello, y te lo contamos en estas p\u00e1ginas. \u00bfSe hubiese ganado el nombre de una calle por afrontar unas intenciones extranjeras en principio altruistas y al final sospechosas? La mirada de la historia, una vez m\u00e1s, se hace desde diversos \u00e1ngulos y no siempre convergen en un punto en com\u00fan.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El relato ha tenido un largo periplo de menosprecio hacia la mujer, que poco a poco se logra quebrantar, aunque vuelvan a asomar s\u00edntomas de regresi\u00f3n. Para construir cambios de percepci\u00f3n y alumbramientos de reconocimientos, han quedado en el trayecto variedades infinitas de sacrificios. El de <\/span><span data-contrast=\"auto\">Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez Ch\u00e1vez asoma por su entrega.\u00a0Lo cuenta aqu\u00ed su amiga y pintora,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">Aurora Reyes Flores.\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">Pag\u00f3 con la c\u00e1rcel su confrontaci\u00f3n con el porfiriato y se adelant\u00f3 en reclamar el voto femenino y derechos\u00a0laborales para la mujer que hasta incomodaron a sus colegas revolucionarios.\u00a0Bel\u00e9n, tambi\u00e9n poeta, le recuerda a cada mujer\u00a0que,\u00a0aunque los\u00a0hombres\u00a0pretendan\u00a0ir al m\u00e1s all\u00e1 por descubrir algo nuevo, terminar\u00e1n diciendo que nada ser\u00e1 tan profundo como el alma de una\u00a0de\u00a0ellas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Entre el anonimato que no lo es tanto para quienes se encuadran en el feminismo militante y el compromiso, el tr\u00e1nsito por M\u00e9xico de la holandesa\u00a0Safuega\u00a0en los a\u00f1os 80 y 90 del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"auto\">XX<\/span><span data-contrast=\"auto\">\u00a0no pasa desapercibido. Como tampoco pueden quedar en el olvido las madres que obtuvieron el reconocimiento legal\u00a0a\u00a0sus demandas\u00a0de pago alimentario cuando los\u00a0padres\u00a0abandonan el hogar y se desentienden de sus hijos.\u00a0Un hito m\u00e1s en\u00a0una lucha que abona a\u00a0cambios\u00a0de conciencia\u00a0sin alternativa de retroceso.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span data-contrast=\"auto\">BiCentenario<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> te propone en este n\u00famero otras historias que valen la pena desentra\u00f1ar. Desde los agasajos en las mesas distinguidas del Segundo Imperio hasta c\u00f3mo se pobl\u00f3 la Ciudad de M\u00e9xico de exquisitos \u00e1rboles. De un exilio porfirista al artista que transform\u00f3 la experiencia popular en recurso esc\u00e9nico. Hasta la pr\u00f3xima.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559731&quot;:708,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:360}\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista\u00a0BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 71. Encaramados en la inestabilidad pol\u00edtica de gran parte del siglo\u00a0xix y cubiertos por la ausencia de autoridad en los caminos rurales del pa\u00eds, arropados en la convivencia con los pueblos a donde la fortuna nunca llegar\u00eda, los bandidos fueron motivo de inseguridad, miedo y terror para quienes quer\u00edan cruzar las solitarias rutas de tierra y polvo del pa\u00eds. Se hicieron leyenda bajo el nombre de Joaqu\u00edn Murrieta, Juan Vicario, Leonardo M\u00e1rquez y Heraclio Bernal, as\u00ed como de bandas c\u00e9lebres: Los Plateados y Los Chave\u00f1os. La valent\u00eda los convirti\u00f3 en mito entre los suyos, as\u00ed como el crimen, los maltratos y, obviamente, el robo, en motivo de persecuci\u00f3n. Lograda la estabilidad pol\u00edtica y entrada la modernidad porfiriana, fueron perdiendo vitalidad hasta desaparecer (d\u00e9cadas despu\u00e9s se organizar\u00eda otra criminalidad letal y corruptora que seguimos padeciendo. Pero esa es otra historia).\u00a0 En el<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2945,7],"tags":[2967,2965,2969],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23912"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23912"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23912\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24226,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23912\/revisions\/24226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}