﻿{"id":2389,"date":"2013-05-17T14:26:07","date_gmt":"2013-05-17T19:26:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2389"},"modified":"2021-05-03T18:30:01","modified_gmt":"2021-05-03T23:30:01","slug":"un-mexicano-en-paris-jose-manuel-hidalgo-y-la-intervencion-francesa-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-mexicano-en-paris-jose-manuel-hidalgo-y-la-intervencion-francesa-en-mexico\/","title":{"rendered":"Un mexicano en Par&iacute;s: Jos&eacute; Manuel Hidalgo y la intervenci&oacute;n francesa en M&eacute;xico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V\u00edctor Villavicencio Navarro \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revista BiCentenario #19<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/caricatura-J.M.-Hidalgo-B-19.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2408 alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/caricatura-J.M.-Hidalgo-B-19.png\" alt=\"caricatura J.M. Hidalgo B-19\" width=\"329\" height=\"425\" \/><\/a> Durante el oto\u00f1o de 1861, Jos\u00e9 Manuel Hidalgo y Esnaurr\u00edzar se encontraba acomodado pl\u00e1cidamente dentro de la alta sociedad de la capital francesa. Para entonces, hab\u00edan pasado poco m\u00e1s de trece a\u00f1os desde que abandon\u00f3 M\u00e9xico, tras haber sido incorporado al servicio exterior como recompensa a su participaci\u00f3n en la batalla del convento de Santa Mar\u00eda de Churubusco, donde, seg\u00fan el presidente Manuel de la Pe\u00f1a y Pe\u00f1a, prest\u00f3 &#8220;desinteresados servicios en la guardia nacional&#8221;, bati\u00e9ndose con valor y bizarr\u00eda frente a las tropas invasoras estadounidenses en aquel lejano 1847. Comenz\u00f3 entonces una larga carrera diplom\u00e1tica, que se caracterizar\u00eda en buena medida por la fortuna y la casualidad.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">&#8220;- \u00bfA d\u00f3nde tan de prisa, paisano? -Voy en busca de una<br \/>\nnueva patria&#8230;&#8221; Caricatura de Escalante en <em>La Orquesta<\/em>, 1866.<\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/J.M.-Hidalgo-con-libros-B-19.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2409 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/J.M.-Hidalgo-con-libros-B-19.png\" alt=\"J.M. Hidalgo con libros B-19\" width=\"223\" height=\"346\" \/><\/a>Su primer nombramiento fue el de secretario en la legaci\u00f3n mexicana que se encontraba en Londres. Tan pronto se hall\u00f3 en Europa, Pepe Hidalgo (como lo llamaban sus amigos m\u00e1s cercanos) se sinti\u00f3 maravillado. Pero tras apenas dos meses de trabajo, debi\u00f3 dejar la capital brit\u00e1nica al ser promovido por el gobierno a oficial de la legaci\u00f3n que resid\u00eda en Roma, representando a M\u00e9xico ante el Papa P\u00edo IX, cuya corte se encontraba entonces refugiada en la fortaleza napolitana de Gaeta debido a los movimientos por la unidad italiana. Una vez establecido en tierras de la Campania, en el invierno de 1848, Pepe descubri\u00f3 la comodidad con la que se desenvolv\u00eda dentro del cuerpo diplom\u00e1tico y la facilidad con la que su car\u00e1cter le permit\u00eda hacer amigos entre las personas de la alta sociedad. Al mismo tiempo, el catolicismo f\u00e9rreo bajo el que hab\u00eda sido educado en la casa paterna no pudo sino acrecentarse cuando el propio pont\u00edfice lo distingui\u00f3 con su amistad, mostr\u00e1ndole en reiteradas ocasiones su confianza y cari\u00f1o. Una vez calmada la tempestad revolucionaria en Italia, la corte papal volvi\u00f3 a Roma en abril de 1850. Debieron ser a\u00f1os felices en la vida de Pepe Hidalgo. Como sus labores en la legaci\u00f3n, ubicada en una calle muy cercana a los Foros Imperiales, no le representaban mucho trabajo, se dio tiempo para perfeccionar su italiano, aprender franc\u00e9s y tambi\u00e9n tomar lecciones de filosof\u00eda, mientras continuaba afinando sus maneras en medio de las familias m\u00e1s importantes de Roma, code\u00e1ndose con personajes de la talla del monarca Luis I de Baviera y la princesa Carlota Bonaparte, sobrina, nada menos, que del Gran Corso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>[&#8230;]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo, <a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Egon Caesar Conte Corti, <em>Maximiliano y Carlota<\/em>, M\u00e9xico, FCE, 2004.<\/li>\n<li>Visitar el Castillo de Chapultepec (alc\u00e1zar y habitaciones de Maximiliano y Carlota).<\/li>\n<li><em id=\"__mceDel\">Pel\u00edcula: <\/em><em>Mexicanos al grito de guerra<\/em>. Dir.: \u00c1lvaro G\u00e1lvez y Fuentes, 1942, en http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=J7lVUvDccak<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00edctor Villavicencio Navarro \/ Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM Revista BiCentenario #19 Durante el oto\u00f1o de 1861, Jos\u00e9 Manuel Hidalgo y Esnaurr\u00edzar se encontraba acomodado pl\u00e1cidamente dentro de la alta sociedad de la capital francesa. Para entonces, hab\u00edan pasado poco m\u00e1s de trece a\u00f1os desde que abandon\u00f3 M\u00e9xico, tras haber sido incorporado al servicio exterior como recompensa a su participaci\u00f3n en la batalla del convento de Santa Mar\u00eda de Churubusco, donde, seg\u00fan el presidente Manuel de la Pe\u00f1a y Pe\u00f1a, prest\u00f3 &#8220;desinteresados servicios en la guardia nacional&#8221;, bati\u00e9ndose con valor y bizarr\u00eda frente a las tropas invasoras estadounidenses en aquel lejano 1847. Comenz\u00f3 entonces una larga carrera diplom\u00e1tica, que se caracterizar\u00eda en buena medida por la fortuna y la casualidad. &#8220;- \u00bfA d\u00f3nde tan de prisa, paisano? -Voy en busca de una nueva patria&#8230;&#8221; Caricatura de Escalante en La Orquesta, 1866. Su primer nombramiento fue el de secretario en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1147],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2389","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-19"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2389"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15743,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389\/revisions\/15743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}