﻿{"id":2386,"date":"2013-05-17T13:54:51","date_gmt":"2013-05-17T18:54:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2386"},"modified":"2021-05-03T18:30:24","modified_gmt":"2021-05-03T23:30:24","slug":"las-navidades-campechanas-de-los-anos-1950","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-navidades-campechanas-de-los-anos-1950\/","title":{"rendered":"Las Navidades campechanas de los a&ntilde;os 1950"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s \/ Cronista de la ciudad de Campeche<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Revista BiCentenario #19<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda nieve ni tampoco fr\u00edo, pero s\u00ed gran entusiasmo e inter\u00e9s por guardar tradiciones conservadas de tiempo atr\u00e1s. Esto, y mi corta edad, daban quiz\u00e1s un sabor diferente a las Navidades en Campeche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Navidad-campechana-2-B-19.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2393 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Navidad-campechana-2-B-19.png\" alt=\"Navidad campechana 2 B-19\" width=\"263\" height=\"325\" \/><\/a>La Navidad Chiquita<\/strong><\/em><br \/>\nAs\u00ed se denominaba a la entrada de las fiestas navide\u00f1as el 8 de diciembre, con la fiesta para las Conchitas. La v\u00edspera, puertas y ventanas se adornaban con farolitos y en la noche las festejadas recib\u00edan serenata. Al d\u00eda siguiente, se pon\u00eda en todas las casas un peque\u00f1o altar con la imagen de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n, adornado con papel de china de colores blanco y azul, y se llamaba a la rezadora para decir un rosario en su honor. Ya en la noche, la familia se reun\u00eda para la cena de la Navidad Chiquita, consistente en pedazos de jam\u00f3n, queso de bola holand\u00e9s, mantequilla danesa de marca Dos Manos y gallina asada, acompa\u00f1ados con tazas de chocolate humeante y pan grande. Y es que la tradici\u00f3n en la ciudad de Campeche es que las panader\u00edas preparen pan franc\u00e9s, mojadas, ri\u00f1ones y hojaldras para el 8, 24 y 31 de diciembre y esos d\u00edas su producci\u00f3n se multiplica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La rama<\/em><\/strong><br \/>\nNo existe la tradici\u00f3n de las posadas, sino el canto de la rama. No se sabe de d\u00f3nde vino \u00e9sta, ni cuando naci\u00f3 (hay quien dice que lleg\u00f3 de Veracruz, o tal vez de Cuba), pero justo quince d\u00edas antes del 24 de diciembre, grupos de chiquillos sal\u00edan a las calles llevando una rama seca de \u00e1rbol, pintada con cal y adornada con farolitos, globos y a veces una gu\u00eda de colores. Uno de los ni\u00f1os cargaba una cajita de cart\u00f3n con los peregrinos y otro m\u00e1s una peque\u00f1a alcanc\u00eda. Iban tocando de puerta en puerta, cantando estos versos:<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Ya lleg\u00f3 la rama, ya lleg\u00f3 de Cuba,<\/em><br \/>\n<em>Y le trajo al ni\u00f1o un racimo de uva,<\/em><br \/>\n<em>Salgan para afuera, miren que bonito,<\/em><br \/>\n<em>Ver\u00e1n a la rama con sus farolitos.<\/em><br \/>\n<em>Denos aguinaldo si nos han de dar,<\/em><br \/>\n<em>Que la noche es corta y tenemos que andar.<\/em><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ni\u00f1os esperaban que los due\u00f1os de las casas salieran y les diesen algunas monedas. Si se las daban, el alegre canto de despedida era:<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Ya se va la rama muy agradecida<\/em><br \/>\n<em>Porque en esta casa fue bien recibida.<\/em><\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">En caso contrario, la estrofa era de despecho:<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Ya se va la rama con patas de alambre,<\/em><br \/>\n<em>Porque en esta casa se mueren de hambre.<\/em><\/h4>\n<p style=\"text-align: left;\">Y si los ignoraban:<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Ya se va la rama con una escalera<\/em><br \/>\n<em>Porque en esta casa les dio cagalera.<\/em><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, por quince d\u00edas, en las tardes-noches los ni\u00f1os alegraban con su canto barrios, callejones y diversos puntos de la ciudad. Con el dinero recolectado adquir\u00edan pi\u00f1atas, dulces, antojitos y hac\u00edan una fiesta a la que iban todos los cantantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Navidad-campechana-1-B-19.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2392 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Navidad-campechana-1-B-19.png\" alt=\"Navidad campechana 1 B-19\" width=\"202\" height=\"324\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo, <a title=\"SUSCRIBIRSE\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario<\/a>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Brocca Andrade, <em>Historia regional de Campeche: perfil socioecon\u00f3mico<\/em>, M\u00e9xico, SEP-Limusa Noriega, 2000.<\/li>\n<li><em>Enciclopedia hist\u00f3rica de Campeche<\/em>, Campeche, Gobierno del estado de Campeche, 2003, 8 t.<\/li>\n<li>Joaqu\u00edn Lanz Paullada, <em>Villancicos campechanos: los cantos al ni\u00f1o Dios<\/em>, Campeche, Universidad Aut\u00f3noma de Campeche, 2006.<\/li>\n<li>William Pinz\u00f3n Reyes, <em>Evocaciones, Santa Ana de mis amores<\/em>, Campeche, Ayuntamiento de Campeche, 2005.<\/li>\n<li>Luis Mauricio Rodr\u00edguez Salazar y Bracilia Carde\u00f1a Alamina, <em>Campeche: arte, fe y folclor religioso: una alternativa de turismo en la ciudad<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Polit\u00e9cnico Nacional, 2002.<\/li>\n<li>&#8220;La Rama Campeche&#8221;, en https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3atFIHNbi_A<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s \/ Cronista de la ciudad de Campeche Revista BiCentenario #19 No hab\u00eda nieve ni tampoco fr\u00edo, pero s\u00ed gran entusiasmo e inter\u00e9s por guardar tradiciones conservadas de tiempo atr\u00e1s. Esto, y mi corta edad, daban quiz\u00e1s un sabor diferente a las Navidades en Campeche. La Navidad Chiquita As\u00ed se denominaba a la entrada de las fiestas navide\u00f1as el 8 de diciembre, con la fiesta para las Conchitas. La v\u00edspera, puertas y ventanas se adornaban con farolitos y en la noche las festejadas recib\u00edan serenata. Al d\u00eda siguiente, se pon\u00eda en todas las casas un peque\u00f1o altar con la imagen de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n, adornado con papel de china de colores blanco y azul, y se llamaba a la rezadora para decir un rosario en su honor. 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