﻿{"id":23252,"date":"2026-03-06T00:25:28","date_gmt":"2026-03-06T06:25:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=23252"},"modified":"2026-10-20T14:10:06","modified_gmt":"2026-10-20T20:10:06","slug":"la-mirada-costumbrista-de-rugendas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-mirada-costumbrista-de-rugendas\/","title":{"rendered":"La mirada costumbrista de Rugendas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Blanca\u00a0Azalia\u00a0Rosas Barrera<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\"><br \/>\n<\/span><span data-contrast=\"auto\">Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<i>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/i>, n\u00fam.\u00a022.\u00a0<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/BiC_22_Arte_Rugendas.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16736 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Entre 1831 y 1834, el pintor alem\u00e1n retrat\u00f3 en dibujos y pinturas el paisaje y los personajes del M\u00e9xico rural y urbano que descubri\u00f3 desde Veracruz hasta Colima. A pesar de la corta estad\u00eda \u2013fue obligado a salir del pa\u00eds\u2013, reflej\u00f3 la vida cotidiana en un momento de transici\u00f3n entre la \u00e9poca virreinal y la conformaci\u00f3n del Estado moderno.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:360,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los artistas viajeros fueron grandes exponentes del romanticismo, corriente surgida a\u00a0finales del siglo XVIII <\/span><span data-contrast=\"auto\">y principios del XIX <\/span><span data-contrast=\"auto\">como consecuencia de la revoluci\u00f3n francesa \u2013que puso en entredicho al despotismo ilustrado en el gobierno y quiso eliminar los valores pol\u00edticos y religiosos tradicionales\u2013, as\u00ed como del desarrollo tecnol\u00f3gico implicado en la revoluci\u00f3n industrial inglesa. En el caso de los escritores, ilustradores y pintores, este movimiento se vio reflejado en el intento de aprehender el mundo desde una perspectiva subjetiva y de eliminar las jerarqu\u00edas entre g\u00e9neros, as\u00ed como desde\u00f1ar la ense\u00f1anza acad\u00e9mica de un arte y literatura oficiales realizados con convenciones racionalistas y clasicistas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Aunque los ideales que guiaban al esp\u00edritu rom\u00e1ntico fueron continuamente redefinidos a lo largo de la primera mitad del siglo XIX (incluso llegaron a integrarse a la ense\u00f1anza acad\u00e9mica), se fundamentaron siempre en el concepto de la libertad art\u00edstica para capturar la esencia de la naturaleza.\u00a0En el caso de la literatura, el g\u00e9nero costumbrista se convirti\u00f3 en el mejor medio para el rescate de lo propio y para reafirmar la identidad nacional, lo que se logr\u00f3 en gran medida con la publicaci\u00f3n de libros y revistas ilustradas.\u00a0La proliferaci\u00f3n de este tipo de publicaciones impuls\u00f3 a su vez el desarrollo de las artes gr\u00e1ficas, el grabado y la litograf\u00eda, las cuales ten\u00edan mayores libertades frente a los principios acad\u00e9micos y permit\u00edan reproducir m\u00e1s im\u00e1genes manteniendo la calidad del dibujo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El esp\u00edritu rom\u00e1ntico se hizo presente en muchos viajeros de la primera mitad del siglo<\/span><span data-contrast=\"none\">\u00a0XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">, quienes salieron de sus pa\u00edses de origen para buscar lo\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">pintoresco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, las tradiciones y las ra\u00edces de naciones poco conocidas,\u00a0entre las cuales M\u00e9xico tuvo un papel destacado. Desde el siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XVIII<\/span><span data-contrast=\"auto\">, por\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">pintoresco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0se entend\u00edan los elementos distintivos de regiones extra\u00f1as, sobre todo las costumbres y el paisaje, organizados arm\u00f3nicamente en textos e im\u00e1genes para el p\u00fablico europeo. Aunque los juicios de cada viajero part\u00edan de intereses e ideales particulares, por lo general econ\u00f3micos y pol\u00edticos, el esp\u00edritu rom\u00e1ntico de la \u00e9poca les dio un\u00a0fin com\u00fan: interpretar a una naci\u00f3n apenas conocida, desmintiendo los juicios que sobre ella se hab\u00edan producido.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El bar\u00f3n Alexander\u00a0Von\u00a0Humboldt, quien recorri\u00f3 Am\u00e9rica entre 1799 y 1804, fue el primer viajero europeo que cuestion\u00f3 la informaci\u00f3n existente sobre M\u00e9xico. En sus trabajos sobre el reino de Nueva Espa\u00f1a quedaron sistematizados todos los conocimientos \u00fatiles sobre esta regi\u00f3n, siendo confrontados con estudios respecto a la realidad hist\u00f3rica,\u00a0geogr\u00e1fica, bot\u00e1nica, zool\u00f3gica y antropol\u00f3gica. El\u00a0cient\u00edfico\u00a0alem\u00e1n inspir\u00f3 un nuevo tipo de viaje y de publicaciones, con el criterio de la documentaci\u00f3n y la observaci\u00f3n directa y objetiva. Su\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Essai\u00a0politique\u00a0sur le\u00a0royaume\u00a0de la\u00a0Nouvelle\u00a0Espagne<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Ensayo pol\u00edtico sobre el reino de la Nueva Espa\u00f1a) y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">su Atlas\u00a0g\u00e9ographique\u00a0et\u00a0physique\u00a0du\u00a0royaume\u00a0de la\u00a0Nouvelle\u00a0Espagne<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Atlas\u00a0geogr\u00e1fico\u00a0y f\u00edsico del reino de la Nueva Espa\u00f1a), publicados en Par\u00eds en 1811, tuvieron una enorme\u00a0influencia\u00a0en\u00a0cient\u00edficos\u00a0y artistas, as\u00ed como en la mayor\u00eda de los viajeros europeos que con diversos motivos se interesaron por esa parte de la entonces Am\u00e9rica espa\u00f1ola. Adem\u00e1s, su inter\u00e9s por el empleo de la pintura como medio de registro para la ciencia\u00a0influy\u00f3\u00a0en diversos artistas para realizar su viaje a M\u00e9xico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Un b\u00e1varo en M\u00e9xico<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El recorrido de los\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">artistas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0viajeros por el territorio mexicano inspir\u00f3 la revaloraci\u00f3n de la pintura de paisaje y los temas de g\u00e9nero,\u00a0considerados menores por las academias de arte frente a los temas hist\u00f3ricos. Algunos participaron en las artes\u00a0gr\u00e1ficas\u00a0y otros dieron autonom\u00eda al boceto y los estudios de modelos. Sus obras trascendieron la mera ilustraci\u00f3n\u00a0cient\u00edfica, las pr\u00e1cticas acad\u00e9micas y la representaci\u00f3n de particularidades f\u00edsicas o psicol\u00f3gicas para centrarse en expresiones y sentimientos, buscando mostrar un simbolismo referido en los elementos naturales, que fuera m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones del pintor y el conocimiento de la tradici\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Un representante indiscutible del romanticismo fue el pintor b\u00e1varo Johann Moritz\u00a0Rugendas, nacido en Augsburgo el 29 de marzo de 1802, en el seno de una familia de artistas. Inici\u00f3 su formaci\u00f3n bajo la tutela del pintor de batallas Albrecht Adam, y la sigui\u00f3 en la Academia de Arte de M\u00fanich, donde realiz\u00f3 vistas urbanas y paisaje<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Rugendas\u00a0fue contratado en 1821 por el naturalista y c\u00f3nsul de Rusia en R\u00edo de Janeiro, el bar\u00f3n Georg Heinrich\u00a0Langsdorff, como ilustrador de una expedici\u00f3n a Brasil. Las diferencias con el bar\u00f3n lo llevaron a abandonar el viaje y continuar por su cuenta. A su regreso a Europa, se estableci\u00f3 en Par\u00eds para publicar las notas y litograf\u00edas sobre el viaje, lo que logr\u00f3 con ayuda del bar\u00f3n de Humboldt, quien se mostr\u00f3 especialmente interesado en el realismo de sus bocetos sobre la naturaleza brasile\u00f1a. En 1827 se public\u00f3 por entregas su<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0Voyage\u00a0Pittoresque\u00a0dans\u00a0le\u00a0Br\u00e9sil<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(Viaje pintoresco a Brasil), formado por 100 litograf\u00edas, y en 1835 la casa\u00a0Engelman\u00a0edit\u00f3 la obra en franc\u00e9s y alem\u00e1n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Rugendas\u00a0continu\u00f3 su formaci\u00f3n art\u00edstica e intelectual en Par\u00eds e Italia, vi\u00e9ndose influenciado por el naturalismo y el romanticismo en boga, as\u00ed como por los maestros cl\u00e1sicos. Nuevamente su relaci\u00f3n con Humboldt lo motiv\u00f3 a realizar un segundo viaje por Am\u00e9rica. Debido a la falta de patrocinadores, coste\u00f3 la empresa con sus propios medios, vali\u00e9ndose de la venta de sus obras.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">El pintor b\u00e1varo lleg\u00f3 a M\u00e9xico en 1831. En su recorrido por Jalapa y Orizaba se hosped\u00f3 en la hacienda El Mirador perteneciente a Carl Christian Sartorius, promotor del establecimiento de colonias agr\u00edcolas alemanas en M\u00e9xico, de quien pronto se hizo amigo. La relaci\u00f3n de estos germanos fue m\u00e1s all\u00e1 de la nacionalidad o las tendencias pol\u00edticas liberales, puesto que en 1852 se edit\u00f3 en Alemania\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mexiko\u00a0Landschaftsbilder\u00a0und\u00a0Skizzen\u00a0aus\u00a0dem\u00a0volksleben<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(M\u00e9xico. Paisajes y bosquejos sobre la vida del pueblo) escrito por Sartorius, ilustrado con 18 grabados en acero realizados por\u00a0Rugendas, y que despu\u00e9s apareci\u00f3 con los t\u00edtulos\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mexico\u00a0and\u00a0the\u00a0mexicans<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0y\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">M\u00e9xico hacia 1850<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. En las ilustraciones se puede apreciar el itinerario del artista, su recorrido por Veracruz y Puebla (noviembre a diciembre de 1831); la Ciudad de M\u00e9xico y sus alrededores (de enero de 1832 a diciembre de 1833) y la regi\u00f3n occidental, espec\u00edficamente Michoac\u00e1n y Colima.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Los grabados de la obra de Sartorius constituyen una muestra representativa del prolijo trabajo de\u00a0Rugendas\u00a0en territorio mexicano. Represent\u00f3 numerosos paisajes, destacando los volcanes y las sierras, vistas urbanas, escenas costumbristas y retratos, en su mayor\u00eda realizados al \u00f3leo. Durante su estancia en la capital, hizo obras en peque\u00f1o formato y bocetos, tanto por gusto personal como por encargo. Su relaci\u00f3n con pol\u00edticos,\u00a0cient\u00edficos\u00a0y artistas nacionales le atrajo trabajo constante, con lo cual costeaba sus viajes por el pa\u00eds. Asimismo, su relaci\u00f3n con otros viajeros foment\u00f3 su inter\u00e9s en el paisaje y los habitantes de M\u00e9xico. Conoci\u00f3 al alem\u00e1n Carl Nebel, cuyo viaje tambi\u00e9n fue\u00a0influido\u00a0por Humboldt, y al franc\u00e9s Jean-Fr\u00e9d\u00e9rick\u00a0Waldeck, con quienes compiti\u00f3 en la realizaci\u00f3n de una descripci\u00f3n completa de\u00a0Palenque para participar en un premio otorgado por la Soci\u00e9t\u00e9 de\u00a0G\u00e9ographie\u00a0de Par\u00eds, el cual nadie gan\u00f3.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Personajes mexicanos<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Si bien la obra paisaj\u00edstica de este artista alem\u00e1n fue numerosa, la presencia de los habitantes de cada regi\u00f3n era un elemento indispensable para resaltar la singularidad de cada cuadro. Como otros artistas viajeros que recorrieron M\u00e9xico en la primera mitad del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">,\u00a0Rugendas\u00a0represent\u00f3 la sociedad mexicana a partir de la selecci\u00f3n de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">tipos<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0populares, cuyo atuendo y actividades, as\u00ed como su entorno, resultaran representativos por su car\u00e1cter<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0pintoresco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">. Sus obras muestran temas idealizados, armados a partir de aquellos elementos distintivos en la compleja sociedad y paisajes del pa\u00eds.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En bellos cuadros de costumbres el pintor alem\u00e1n reprodujo personajes del interior del pa\u00eds, como mujeres ind\u00edgenas de\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Puebla,\u00a0Indios\u00a0de tierra templada<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, arrieros,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Placeros y rancheros<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, el\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Jarocho y el Chinaco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, las tortilleras poblanas, y Soldados de tierra caliente y fruteros. Asimismo, realiz\u00f3 pinturas y dibujos que muestran la convivencia de los capitalinos en las Cestas que se hac\u00edan en el paseo de La Viga, el recorrido por la Alameda u observando una Corrida de toros. Sus trabajos tambi\u00e9n muestran a la bella\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">China poblana<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, mujeres mestizas vendiendo frutas rodeadas de compradores y escenas que reun\u00edan a personas de diversas clases sociales en las calles, plazas y paseos principales de la ciudad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En cuanto a la representaci\u00f3n de los personajes y costumbres mexicanas m\u00e1s distintivas, el propio Sartorius expres\u00f3 que las escenas de mercado fueron la mejor situaci\u00f3n para representar\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">estampas<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0de la sociedad mexicana. Casi todos los viajeros extranjeros, escritores y artistas mostraban su admiraci\u00f3n por la variedad de productos mexicanos, inexistentes en los campos europeos. Estos productos no pod\u00edan faltar en los principales mercados de la capital, como diversidad de maderas\u00a0finas, especias, textiles de\u00a0fibras naturales, animales silvestres, manufacturas ind\u00edgenas, alimentos t\u00edpicos y, sobre todo, los coloridos puestos de frutas y legumbres.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Entre las escenas m\u00e1s completas y bellas sobre los puestos de fruta podemos mencionar dos \u00f3leos de\u00a0Rugendas. El primero lleva por t\u00edtulo\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">La reina del mercado<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(ca. 1833), en donde se aprecia un puesto colocado en la pared de un\u00a0edificio\u00a0o posiblemente en un portal, que gracias a la presencia del establecimiento ha perdido una de sus salidas. La bella vendedora de atuendo mestizo, mismo que resalta su\u00a0figura, baja un racimo de uvas para ponerlo en el pa\u00f1uelo de un ranchero. Las uvas y los pl\u00e1tanos cuelgan del techo del\u00a0edificio\u00a0bajo la sombra que protege al puesto. El resto de las frutas aparecen colocadas sobre\u00a0tarimas de madera o cajas dispuestas en forma piramidal, de las cuales podemos distinguir pi\u00f1as, mangos, naranjas, ca\u00f1as y lechugas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">En la segunda escena, titulada\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Mercado en M\u00e9xico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0(ca. 1833), un puesto muy parecido se ubica en medio de una plaza, y en el que distinguimos a la vendedora mestiza sostenida del armaz\u00f3n del toldo que cubre su mercanc\u00eda. Lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n, al igual que en la imagen anterior, es la variedad de personas que rodean el puesto. Podemos ver a religiosos, estudiantes, soldados y mujeres vestidas a la espa\u00f1ola \u2013otras de atuendo mestizo\u2013, rancheros, l\u00e9peros, mandaderos y vendedores ambulantes caminando o tendiendo sus productos en el suelo, as\u00ed como una pareja de ind\u00edgenas\u00a0que no parece tener ninguna relaci\u00f3n con el medio urbano. Aunque se trata de escenas exteriores, capturan la esencia del mercado mexicano que tanto interes\u00f3 a los europeos, es decir, su capacidad de reunir a todas las clases, mientras muestran las claras diferencias sociales marcadas por la indumentaria y la actividad. Sin duda, el mercado era el espacio p\u00fablico id\u00f3neo para representar una imagen de la sociedad mexicana observada con suma atenci\u00f3n por\u00a0Rugendas.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Por lo general, sus obras muestran la desigualdad prevaleciente: la pobreza y el atraso del ind\u00edgena, mismo que ten\u00eda un papel importante en el abasto de productos de primera necesidad en las ciudades y poblaciones; la presencia de vendedores ambulantes en los espacios p\u00fablicos y festividades indicando la proliferaci\u00f3n de empleos informales a los que recurr\u00eda la clase urbana con escasos recursos econ\u00f3micos. Esto, en contraste con la alta sociedad de hombres y mujeres dedicados al ocio, al paseo y la conversaci\u00f3n, as\u00ed como miembros del clero, cuya riqueza e\u00a0influencia\u00a0segu\u00eda siendo un hecho para la d\u00e9cada de 1830.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span data-contrast=\"none\">Final de la aventura<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;134245418&quot;:true,&quot;134245529&quot;:true,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2,&quot;335559738&quot;:360,&quot;335559739&quot;:240,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Podemos suponer que la estancia de\u00a0Rugendas\u00a0en la ciudad de M\u00e9xico no se limit\u00f3 al simple paseo y desarrollo de su arte, pues era asiduo asistente a tertulias y reuniones privadas. Si bien sus relaciones personales le procuraron constante trabajo y sustento, tambi\u00e9n provocaron su salida del pa\u00eds. La colaboraci\u00f3n del artista en el escape de la capital de sus amigos el general Jos\u00e9 Mor\u00e1n y el escritor Miguel de Santa Mar\u00eda (perseguidos por apoyar los levantamientos en contra del programa liberal de Valent\u00edn G\u00f3mez Far\u00edas), lo llev\u00f3 a permanecer dos meses en la prisi\u00f3n de la Acordada, tras lo cual se le conmin\u00f3 a abandonar el pa\u00eds. Antes de cumplir tal disposici\u00f3n, el artista sigui\u00f3 su viaje por Michoac\u00e1n y Colima. Aparentemente, Mor\u00e1n y Santa Mar\u00eda tampoco sufrieron mayor castigo, quiz\u00e1 por la inestabilidad pol\u00edtica reinante en ese momento; el primero recibi\u00f3 un aplazamiento a su\u00a0condena y ocup\u00f3 cargos militares importantes, y el segundo sali\u00f3 del pa\u00eds como ministro en Londres, siendo despu\u00e9s\u00a0firmante del tratado de Santa Mar\u00eda-Calatrava, en el que Espa\u00f1a reconoci\u00f3 la independencia de M\u00e9xico.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Despu\u00e9s de su excursi\u00f3n por occidente, prol\u00edfica en vistas de volcanes,\u00a0Rugendas\u00a0fue obligado por oficiales del gobierno a embarcarse en el puerto de Acapulco con destino a Chile. El artista alem\u00e1n continuar\u00eda de esta manera su viaje por Am\u00e9rica, fruct\u00edfero en dibujos, pinturas y relaciones sentimentales, que incluy\u00f3 Per\u00fa, Bolivia, Argentina, Uruguay y, otra vez, Brasil.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Rugendas\u00a0regres\u00f3 a Par\u00eds en 1847 para intentar publicar sus obras, aunque no tuvo \u00e9xito, pero le reconocieron el m\u00e9rito de su trabajo y le otorgaron una pensi\u00f3n vitalicia. Aunque llev\u00f3 una vida precaria econ\u00f3micamente, no estuvo exenta de otros reconocimientos. En 1854, por intervenci\u00f3n de su viejo amigo el bar\u00f3n de\u00a0Humboldt,\u00a0fue condecorado con la orden prusiana del \u00c1guila Roja. Se cas\u00f3 en mayo de 1858 y falleci\u00f3 un mes despu\u00e9s de un ataque al coraz\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Las escenas de costumbres y paisajes mexicanos realizados por\u00a0Rugendas\u00a0son en la actualidad una fuente muy rica de informaci\u00f3n sobre la vida cotidiana en los primeros a\u00f1os del M\u00e9xico independiente. En el \u00e1mbito local, la Academia de San Carlos carec\u00eda en este periodo de los fondos necesarios para el desarrollo de las artes, sobre todo de g\u00e9neros que a\u00fan no obten\u00edan autonom\u00eda frente a los\u00a0motivos hist\u00f3ricos y las alegor\u00edas, como la pintura de temas costumbristas o de g\u00e9nero. En este sentido,\u00a0Rugendas, como otros destacados artistas viajeros europeos que representaron M\u00e9xico en la primera mitad del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">, nos legaron importantes referencias sobre la vida diaria, las ciudades y los paisajes mexicanos en el momento de transici\u00f3n entre el r\u00e9gimen virreinal y la consolidaci\u00f3n de un Estado moderno, la cual inici\u00f3 en la segunda mitad del siglo\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">XIX<\/span><span data-contrast=\"auto\">. Ellos se encargaron de tomar personajes representativos de la vida urbana y rural mexicana, tipific\u00e1ndolos. Aunque para lograr lo anterior tuvieron la influencia de la pintura de castas y las\u00a0figuras de cera hechas por artesanos mexicanos desde el periodo colonial, los viajeros a su vez influyeron en el desarrollo del costumbrismo mexicano, en la literatura, las artes gr\u00e1ficas, y posteriormente en la pintura, en suma, en el intento de artistas y escritores mexicanos por definir lo propio.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:120,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S.<\/h3>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"1\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Diener, Pablo, \u201cLo pintoresco como categor\u00eda est\u00e9tica en el arte de viajeros. Apuntes para la obra de\u00a0Rugendas\u201d,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Historia<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, Chile, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, 2007, en <a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/334\/33440202.pdf\">https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/334\/33440202.pdf<\/a>.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul style=\"text-align: left;\">\n<li aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"2\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">Esparza Liberal, Mar\u00eda Jos\u00e9, &#8220;La aventura\u00a0cient\u00edfica\u00a0y rom\u00e1ntica: los volcanes mexicanos en la obra pl\u00e1stica de Johann Moritz\u00a0Rugendas\u201d, en Karl Kohut, Alicia Mayer et al.,\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Alemania y el M\u00e9xico independiente. Percepciones mutuas, 1810-1910<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span data-contrast=\"none\">CIESAS<\/span><span data-contrast=\"auto\">\/<\/span><span data-contrast=\"none\">UNAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">\/Herder\/Universidad Iberoamericana\/C\u00e1tedra Guillermo y Alejandro de Humboldt, 2010, pp. 11-131.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\" aria-setsize=\"-1\" data-leveltext=\"\uf0b7\" data-font=\"Symbol\" data-listid=\"2\" data-list-defn-props=\"{&quot;335552541&quot;:1,&quot;335559685&quot;:720,&quot;335559991&quot;:360,&quot;469769226&quot;:&quot;Symbol&quot;,&quot;469769242&quot;:[8226],&quot;469777803&quot;:&quot;left&quot;,&quot;469777804&quot;:&quot;\uf0b7&quot;,&quot;469777815&quot;:&quot;hybridMultilevel&quot;}\" data-aria-posinset=\"3\" data-aria-level=\"1\"><span data-contrast=\"auto\">P\u00e9rez Salas, Mar\u00eda Esther, \u201cTipos y oficios a mediados del siglo XIX <\/span><span data-contrast=\"auto\">en la ciudad de M\u00e9xico: \u00bfPintoresquismo o modos de subsistencia?\u201d, en Mar\u00eda del Carmen Collado (coord.),\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Miradas recurrentes II. La ciudad de M\u00e9xico en los siglos XIX y XX<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora\/<\/span><span data-contrast=\"none\">UAM<\/span><span data-contrast=\"auto\">, 2004, pp. 164\u2013199.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134245417&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559739&quot;:0,&quot;335559740&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Blanca\u00a0Azalia\u00a0Rosas Barrera Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a022.\u00a0 Entre 1831 y 1834, el pintor alem\u00e1n retrat\u00f3 en dibujos y pinturas el paisaje y los personajes del M\u00e9xico rural y urbano que descubri\u00f3 desde Veracruz hasta Colima. A pesar de la corta estad\u00eda \u2013fue obligado a salir del pa\u00eds\u2013, reflej\u00f3 la vida cotidiana en un momento de transici\u00f3n entre la \u00e9poca virreinal y la conformaci\u00f3n del Estado moderno.\u00a0 Los artistas viajeros fueron grandes exponentes del romanticismo, corriente surgida a\u00a0finales del siglo XVIII y principios del XIX como consecuencia de la revoluci\u00f3n francesa \u2013que puso en entredicho al despotismo ilustrado en el gobierno y quiso eliminar los valores pol\u00edticos y religiosos tradicionales\u2013, as\u00ed como del desarrollo tecnol\u00f3gico implicado en la revoluci\u00f3n industrial inglesa. En el caso de los escritores, ilustradores y pintores, este movimiento se vio reflejado en el intento de aprehender el<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,1217],"tags":[2916,2915,2226],"class_list":{"0":"post-23252","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-arte","7":"category-bicentenario-22","8":"tag-estado-moderno","9":"tag-rugendas","10":"tag-virreinato"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23252"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23252\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25170,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23252\/revisions\/25170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}