﻿{"id":23080,"date":"2026-01-28T13:56:06","date_gmt":"2026-01-28T19:56:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=23080"},"modified":"2026-02-17T16:18:35","modified_gmt":"2026-02-17T22:18:35","slug":"inspecciones-a-las-boticas-de-san-luis-potosi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/inspecciones-a-las-boticas-de-san-luis-potosi\/","title":{"rendered":"Inspecciones a las boticas de San Luis Potos\u00ed"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Sergio A. Ca\u00f1edo Gamboa<br \/>\nEl Colegio de San Luis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Mor\u00f3n R\u00edos<br \/>\nEl Colegio de la Frontera Sur<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 70.<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_03_Boticas_Potosi.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Las boticas, antecesores de nuestras farmacias, estaban sujetas a algunos controles en el siglo xix. En la capital potosina nunca pasaron de m\u00e1s de cuatro, entre 1829 y 1830. Se les observaba la calidad del servicio que ofrec\u00edan y la aplicaci\u00f3n de las reglas del ayuntamiento.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_23167\" aria-describedby=\"caption-attachment-23167\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23167 size-large\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1-1024x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1-50x50.jpg 50w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1-768x768.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_038-1.jpg 1613w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23167\" class=\"wp-caption-text\">Vista de San Luis Potos\u00ed, litograf\u00eda en Brantz Mayer, M\u00e9xico; azteca, espa\u00f1ol, y republicano, Connecticut, Estados Unidos, S. Drake, 1853.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>as visitas de boticas eran una pr\u00e1ctica acostumbrada desde el siglo XVII en Nueva Espa\u00f1a. Estaba regulada por su propio reglamento y el Real Tribunal del Protomedicato (establecido en 1628) era el encargado de su observancia. En dicho reglamento se establec\u00eda la manera como se deb\u00edan llevar a cabo las labores de supervisi\u00f3n. Entre los aspectos a inspeccionar estaban el cumplimiento de las normas profesionales para el ejercicio de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, la vigencia de la licencia para ejercer la profesi\u00f3n por parte del farmac\u00e9utico y que en el lugar se tuvieran las vasijas y dem\u00e1s instrumentos necesarios para la medici\u00f3n de las substancias. Asimismo, se revisaban las calidades de las drogas existentes en los anaqueles del establecimiento, la disponibilidad de las farmacopeas y de algunos otros libros especializados que se utilizaban com\u00fanmente. Al finalizar el periodo virreinal en algunas de las ciudades del naciente pa\u00eds se continu\u00f3 con la pr\u00e1ctica de realizar estas visitas, las cuales pasaron a ser parte de las funciones de los ayuntamientos, mientras que en otras el Protomedicato mantuvo el control hasta que fue extinto a inicios de la d\u00e9cada de 1840.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En San Luis Potos\u00ed, las visitas de botica estuvieron reguladas por el ayuntamiento de la capital desde poco antes de que iniciara la era republicana y mantuvo la funci\u00f3n de polic\u00eda m\u00e9dica (vigilar la higiene y salud p\u00fablica, as\u00ed como formular estrategias para evitar enfermedades y proponer sus remedios), durante algunas de las siguientes d\u00e9cadas de la era independiente. En 1823 el ayuntamiento convoc\u00f3 en dos ocasiones a una junta para que se hicieran estas visitas, al a\u00f1o siguiente no se cit\u00f3 a reuni\u00f3n alguna, mientras que en 1825 lo hizo en dos ocasiones y en la d\u00e9cada de 1830 en una oportunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo explicamos c\u00f3mo se hac\u00edan las visitas de botica en las d\u00e9cadas de 1820 y 1830, y en particular ponemos atenci\u00f3n a las de 1823 y 1834, ya que ilustran c\u00f3mo actuaba la polic\u00eda m\u00e9dica en una ciudad provincial como San Luis Potos\u00ed al comienzo de la vida independiente. Las boticas visitadas estaban usualmente ubicadas como anexos a una casa en la que com\u00fanmente viv\u00eda el boticario o el m\u00e9dico, deb\u00edan estar equipadas con diversos instrumentos para preparar las medicinas indicadas en las recetas elaboradas por facultativos capacitados y reconocidos, contar con la literatura indispensable, con drogas de calidad y con un farmac\u00e9utico certificado. Adem\u00e1s, exist\u00edan las que se ubicaban dentro de los hospitales, sin embrago, de ellas no contamos con registros de visitas<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Caracter\u00edsticas de las visitas<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destacan en las visitas realizadas entre 1823 y 1834 cuatro aspectos. El primero es que el ayuntamiento convocaba a una comisi\u00f3n o junta que har\u00eda las inspecciones. El lugar de reuni\u00f3n no era la sala de cabildo o alg\u00fan espacio perteneciente al ayuntamiento, era m\u00e1s bien la oficina de una de las boticas, es decir el lugar de reuni\u00f3n era la botica en s\u00ed; segundo, las visitas ten\u00edan duraci\u00f3n de entre una hora y dos horas. En tercer lugar, la ubicaci\u00f3n de estos establecimientos se limitaba a la parte central de la ciudad, repitiendo la tendencia de que estos lugares s\u00f3lo se pod\u00edan encontrar en el centro de una ciudad, como suced\u00eda en la ciudad de M\u00e9xico e incluso en otros pa\u00edses. Por \u00faltimo, la junta o comisi\u00f3n visitadora estaba integrada por los siguientes miembros: el alcalde primero, dos procuradores s\u00edndicos, dos facultativos en medicina y cirug\u00eda y un due\u00f1o de botica. A diferencia de las juntas de sanidad en las que mayormente hab\u00eda miembros del cabildo y vecinos, en el caso de las boticas predominaban los m\u00e9dicos y farmac\u00e9uticos. En cierto sentido, la representaci\u00f3n de los vecinos era sustituida por un due\u00f1o de botica, y hab\u00eda regidores en la comisi\u00f3n visitadora, quienes en ocasiones ten\u00edan profesi\u00f3n de m\u00e9dico o farmac\u00e9utico, resultando un predominio de la disciplina en una junta pr\u00e1cticamente integrada por profesionales de la salud.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23165\" aria-describedby=\"caption-attachment-23165\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23165\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_025.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_025.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_025-300x122.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_025-768x312.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_025-245x100.jpg 245w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23165\" class=\"wp-caption-text\">La botica nueva, litograf\u00eda, S. XIX<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ilustrar c\u00f3mo era una visita y las formas de integraci\u00f3n de la junta explicamos algunos detalles de la realizada el 23 de abril de 1823 a la botica ubicada en la esquina de la calle de San Juan de Dios, administrada por Jes\u00fas Gallardo. La comisi\u00f3n que visit\u00f3 esta botica estaba conformada por Pedro de Imaz, alcalde primero; Vicente Li\u00f1\u00e1n y Agust\u00edn L\u00f3pez, procuradores s\u00edndicos, Ignacio Ortiz y Jos\u00e9 Mar\u00eda Coca asesores facultativos en medicina y cirug\u00eda, adem\u00e1s particip\u00f3 Mariano Borja en calidad de farmac\u00e9utico y propietario de una botica (unos meses despu\u00e9s de la visita, Mariano Borja fue nombrado jefe de la milicia c\u00edvica de la ciudad de San Luis Potos\u00ed, posici\u00f3n que poco tiempo despu\u00e9s dej\u00f3 argumentando que ten\u00eda que atender asuntos de su profesi\u00f3n de farmac\u00e9utico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inspecci\u00f3n inici\u00f3 solicitando a Jes\u00fas Gallardo que mostrara algunos instrumentos y drogas. Los visitadores se percataron de la falta de varias cosas, incluso de medicinas, a lo que Gallardo respondi\u00f3 que los faltantes ya los hab\u00eda solicitado a la ciudad de M\u00e9xico, pero hasta el momento no los hab\u00eda recibido. Al revisar m\u00e1s a detalle las diferentes drogas se percataron que la zarzaparrilla no era la expresada en el inventario, por lo que pidieron al administrador de la botica que la desechara. Asimismo, consideraron que el mercurio que les fue presentado necesitaba \u201cse beneficiase mejor\u201d, su preparaci\u00f3n \u2013en opini\u00f3n de los visitadores\u2013 no era buena; respecto a la sal de ajenjo afirmaron que \u201cno se legitima\u201d por lo que solicitaron reponerla, de igual forma le requirieron a Gallardo que tirara la quina \u201cpor miserable\u201d. Con esto concluyeron la visita y dejaron asentadas sus anotaciones en un acta las cuales deb\u00edan ser satisfechas por el administrador en un tiempo prudente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo d\u00eda 23 de abril la junta visit\u00f3 la botica de Mariano Borja ubicada en la calle de la Concepci\u00f3n en donde despu\u00e9s de una inspecci\u00f3n de dos horas, contrario a lo acontecido en la botica de Gallardo, la Comisi\u00f3n no encontr\u00f3 objeci\u00f3n alguna con las drogas ni con los libros ni instrumental. El 25 de abril la comisi\u00f3n realiz\u00f3 una evaluaci\u00f3n a la botica de la calle de la Cruz, propiedad de Anastasio Castellanos, al igual que en la revisi\u00f3n a la botica de Borja la junta \u201cno encontr\u00f3 nota alguna\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Nuevas disposiciones<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regulaci\u00f3n sobre estas juntas y sus visitas se modific\u00f3 bajo un esp\u00edritu republicano el 31 de marzo de 1827, cuando el congreso estatal sancion\u00f3 el decreto 41 que formalizaba nuevas juntas inspectoras de boticas. En \u00e9l, adem\u00e1s de demarcar sus facultades, se sentaban las reglas a las que deber\u00edan sujetarse tanto m\u00e9dicos como boticarios. La disposici\u00f3n puntualizaba que se deb\u00eda formar una junta inspectora en los pueblos en donde hubiera boticas, dichos establecimientos ten\u00edan que estar bien asistidos por personas examinadas y que \u201cno se vendieran medicinas desvirtuadas\u201d. Las visitas se realizar\u00edan con una frecuencia de cada seis meses.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23164\" aria-describedby=\"caption-attachment-23164\" style=\"width: 533px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23164\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_023.jpg\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_023.jpg 533w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/BiC_70_023-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23164\" class=\"wp-caption-text\">El interior de una botica de pueblo, litograf\u00eda, S. XIX<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la integraci\u00f3n de las juntas, el decreto hac\u00eda una distinci\u00f3n entre la correspondiente a la capital del estado y a las de los dem\u00e1s pueblos. En la capital la junta se integraba por tres miembros: el prefecto, un s\u00edndico procurador y un m\u00e9dico. En los pueblos daba varias opciones de sustituci\u00f3n: el prefecto o subprefecto, alcalde 1\u00ba, a falta de cualquiera de estos entraba en sustituci\u00f3n el s\u00edndico procurador, y un m\u00e9dico, a falta de este \u00faltimo un vecino. Es de suponer que esta distinci\u00f3n se hac\u00eda por dos motivos, el primero por la organizaci\u00f3n geogr\u00e1fico-pol\u00edtica (prefectos, subprefectos y diferentes grados de alcaldes que hab\u00eda en los partidos del estado), y el segundo porque era m\u00e1s probable la presencia de personal m\u00e9dico en la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La junta de visita de boticas increment\u00f3 en 1827 sus atribuciones coercitivas. En caso de que detectara en una inspecci\u00f3n que alguna botica estuviera mal servida pod\u00eda ordenar su cierre. Tambi\u00e9n, en donde fuera necesario, la junta eleg\u00eda a una persona para suplir al m\u00e9dico responsable de la botica, el suplente recibir\u00eda el nombramiento por parte del prefecto o subprefecto. Adem\u00e1s de lo anterior, la junta ten\u00eda como su arbitrio nombrar al visitador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las reglas a que deb\u00edan someterse m\u00e9dicos y boticarios, el decreto establec\u00eda que toda persona que recete, debe hacerlo en castellano sin usar cifras, ni desnaturalizar el nombre de las cosas, \u201cacomod\u00e1ndose a la inteligencia vulgar\u201d. Esto obedec\u00eda a que en ocasiones las recetas llevaban los nombres de los componentes en lat\u00edn. Por otro lado, \u201cla venta de purgante activo en dosis crecida y todo medicamento compuesto o simple venenosos, tengan la denominaci\u00f3n que tuvieren, se har\u00e1 s\u00f3lo con receta firmada de m\u00e9dico conocido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico que a juicio de facultativos \u201cmatare a otro por exceso de receta\u201d, sufrir\u00e1 la pena de homicida, conforme las circunstancias del hecho y si un boticario hiciere lo mismo, equivocando el despacho de la receta, o vendiendo sin receta firmada de m\u00e9dico conocido, sufrir\u00e1 la misma pena de homicida. Unos y otros resarcir\u00edan los perjuicios, aunque no haya provenido la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta legislaci\u00f3n se mantuvo durante el resto de la d\u00e9cada de 1820. En enero de 1833 se hicieron modificaciones m\u00ednimas, las cuales regularon las visitas de botica durante 1834. En ese a\u00f1o tuvieron lugar cuatro visitas durante los d\u00edas 7 y 13 de marzo. Escasas diferencias resaltan entre estas visitas y las que se hicieron una d\u00e9cada atr\u00e1s, pues la norma realmente poco se alter\u00f3. Las revisiones que hizo la junta fueron en cierta medida m\u00e1s meticulosas, no obstante, la composici\u00f3n de la junta se mantuvo de manera similar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de notar que el n\u00famero de boticas apenas se modific\u00f3 con el paso de los a\u00f1os. En 1823 la ciudad contaba con tres, una estad\u00edstica levantada en 1825 reiter\u00f3 ese n\u00famero, la recopilada en 1829 registr\u00f3 cuatro, n\u00famero que se mantuvo en 1834. Estos establecimientos eran: la \u201cBotica del Refugio\u201d cuyo due\u00f1o era Aniceto Rivera; la \u201cBotica de la calle de la Concepci\u00f3n\u201d, propiedad de Mariana Quintero, viuda de Jos\u00e9 Cervera y Escofet, profesor de farmacia, y que era administrada por Cornelio Naveda; la \u201cBotica de Joaqu\u00edn Urbina\u201d, que seg\u00fan indican los visitadores se trataba de una nueva oficina y la \u201cBotica de Jos\u00e9 Silverio Aguilar\u201d en la calle de La Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras revisiones exhaustivas la botica que m\u00e1s observaciones tuvo fue la de Joaqu\u00edn Urbina. La inspecci\u00f3n inici\u00f3 con la solicitud hecha por los visitadores al propietario de que permitiera hacer una revisi\u00f3n al granatario, los vasos de medidas y las medidas para l\u00edquidos tanto medicinales como comunes. Se le pidieron, adem\u00e1s, las farmacopeas y \u201cdem\u00e1s autores\u201d. Posteriormente se le hizo la solicitud de muestras de una gran cantidad de drogas simples y compuestas, las cuales fueron anot\u00e1ndose en una lista en la cual se hac\u00edan comentarios respecto a la calidad de las sustancias. Los visitadores detectaron la carencia de muchas cosas e inexactitudes en otras, a pesar de ello decidieron, en esta ocasi\u00f3n, no hacer recomendaci\u00f3n porque se trataba de un nuevo establecimiento, lo que a su juicio explicaba los incumplimientos, dejando las notas para la pr\u00f3xima visita, esperando que para entonces ya se hubieran resarcido las carencias y corregido las inexactitudes encontradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la botica de Urbina fue la que tuvo m\u00e1s observaciones, la visita que mejor ilustra esta pr\u00e1ctica durante este periodo de inspecciones en 1834 fue la realizada a la botica \u201cEl Refugio\u201d, propiedad de Aniceto Rivera, debido a lo exhaustivos que fueron los miembros de la junta inspectora. Al igual que en el caso de la revisi\u00f3n a la botica de Urbina se procedi\u00f3 solicitando la revisi\u00f3n del granatario, los vasos de medidas, las farmacopeas y otra literatura. Tambi\u00e9n se le solicitaron a Rivera muestras de diversas drogas para verificar sus calidades. A diferencia de la botica de Joaqu\u00edn Urbina, la de Aniceto Rivera no recibi\u00f3 observaci\u00f3n alguna. Lo mismo aconteci\u00f3 con las otras visitas a los establecimientos de Mar\u00eda Quintero y Silverio Aguilar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El elemento com\u00fan que surgi\u00f3 en las cuatro visitas fue que se detect\u00f3 que en tres de las boticas se vend\u00eda un alcohol que les hab\u00eda sido prove\u00eddo bajo el nombre de agua carmelitana. Este alcohol no estaba elaborado conforme la receta existente en las farmacopeas, por lo que solicitaron a los propietarios y administradores de los establecimientos no lo vendieran. S\u00f3lo Joaqu\u00edn Urbina contin\u00fao vendiendo este alcohol, pero en una versi\u00f3n elaborada por \u00e9l mismo; la otra versi\u00f3n que consideraban falsificada o mal elaborada no otorgaba beneficio alguno al paciente, por el contrario, al ingerirlo se corr\u00eda el riesgo de que los pacientes quisieran volver a consumirlo s\u00f3lo por vicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocas boticas tuvieron una vida mayor a una d\u00e9cada y raras fueron las que se mantuvieron bajo el mismo due\u00f1o por largo periodo. La botica \u201cEl Refugio\u201d fue un caso peculiar. Posiblemente fue adquirida o establecida por Aniceto Rivera antes de 1828 y la mantuvo en activo hasta 1841, cuando falleci\u00f3. En virtud de ello se procedi\u00f3 al aval\u00fao de sus bienes, entre los que se encontraba su botica. Silverio Aguilar, profesor de farmacia y propietario de la botica ubicada en la Calle de la Cruz, fue quien elabor\u00f3 un aval\u00fao de la botica de Aniceto Rivera. Gracias al trabajo del Sr. Aguilar conocemos el inventario y el valor tanto de los enseres y medicinas del negocio de Aniceto. Resalta el hecho de que contaba poco m\u00e1s de 900 medicinas valuadas en $8 052 pesos, y sus enseres ten\u00edan un valor de $1 918 pesos. En total lo contenido en la botica fue valuado en $9 971 pesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Tabla. Lista de algunas medicinas y enseres existentes en la botica<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEl Refugio\u201d propiedad de Aniceto Rivera.<\/p>\n<table class=\" aligncenter\" width=\"633\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Medicinas<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Array\u00e1n<\/td>\n<td width=\"198\">Chochos<\/td>\n<td width=\"205\">Huevo de gigante muy remolido<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">\u00c1cido tart\u00e1rico<\/td>\n<td width=\"198\">Cianuro de potasa<\/td>\n<td width=\"205\">Jojoba<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">\u00c1rnica flor<\/td>\n<td width=\"198\">Escamonea de Alepo<\/td>\n<td width=\"205\">Mercurio dulce<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">\u00c1cido sulf\u00farico carbonizado<\/td>\n<td width=\"198\">Esencia de bergamota<\/td>\n<td width=\"205\">Manteca de cacao<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Ars\u00e9nico blanco<\/td>\n<td width=\"198\">\u00c9ter sulf\u00farico<\/td>\n<td width=\"205\">Opio<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Antimonio diafor\u00e9tico<\/td>\n<td width=\"198\">Flor de Granada<\/td>\n<td width=\"205\">Piel de v\u00edboras<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Cardamomo mayor<\/td>\n<td width=\"198\">Gordolobo<\/td>\n<td width=\"205\">P\u00edldoras de sulfato de quinina<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Carbonato de fierro<\/td>\n<td width=\"198\">Goma de mezquite<\/td>\n<td width=\"205\">Sal de Marte<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Enseres<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Pomos<\/td>\n<td width=\"198\">Quinques<\/td>\n<td width=\"205\">Botellones<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Vidrio<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Tubos para quiqu\u00e9s<\/td>\n<td width=\"198\">Faroles<\/td>\n<td width=\"205\">Cazuelas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Plata<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Granatario<\/td>\n<td width=\"198\">Esp\u00e1tulas<\/td>\n<td width=\"205\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Lat\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Granatarios<\/td>\n<td width=\"198\">Medidas de varias onzas<\/td>\n<td width=\"205\">Embutidos de hoja de lat\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Cucharitas<\/td>\n<td width=\"198\">Tintero<\/td>\n<td width=\"205\">Fiel de patente con taras y cadenas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Cobre<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Alambique extranjero con serpent\u00edn<\/td>\n<td width=\"198\">Mortero<\/td>\n<td width=\"205\">Cazos de diferentes medidas<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"633\"><strong>Libros<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Dos tomos <em>Diccionario de Sejournant<\/em><\/td>\n<td width=\"198\">Dos tomos <em>Diccionario Universal<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Un tomo <em>Elementos de Qu\u00edmica, te\u00f3rica y pr\u00e1ctica<\/em> en franc\u00e9s.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\"><em>Bot\u00e1nica <\/em>por Bernades [sic]<\/td>\n<td width=\"198\"><em>Bot\u00e1nica<\/em> por Lineo<\/td>\n<td width=\"205\">Un tomo <em>Diccionario de la Lengua Castellana<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Un tomo <em>Diccionario de Drogas<\/em><\/td>\n<td width=\"198\">Dos tomos <em>Diccionario Espa\u00f1ol-Franc\u00e9s<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Un tomo <em>Farmacia<\/em> de Virrei [sic]<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Dos tomos <em>Nomenclatura por Jim\u00e9nez<\/em><\/td>\n<td width=\"198\">Dos tomos <em>Orfila de Qu\u00edmica<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Tres tomos <em>Farmacopea Razonada<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Un tomo <em>Qu\u00edmica en 20 lecciones<\/em><\/td>\n<td width=\"198\">Un tomo <em>Medicinas Sin M\u00e9dico<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Un tomo <em>Nomenclatura Qu\u00edmica<\/em><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Un tomo <em>Elemento de Farmacia<\/em><\/td>\n<td width=\"198\">Un tomo <em>Tratado sobre la Destilaci\u00f3n<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Un tomo <em>Farmacopea Espa\u00f1ola<\/em> (incompleta)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Cuatro tomos <em>Farmacopea Universal<\/em><\/td>\n<td width=\"198\"><em>Formulario de Cadet en Badana<\/em><\/td>\n<td width=\"205\">Dos tomos <em>Tratado de las Calenturas<\/em> por Boisseau<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"230\">Un tomo <em>Miner\u00eda Morbifica<\/em> [sic] (manuscrito)<\/td>\n<td width=\"198\">Un tomo <em>Catecismo de Geograf\u00eda<\/em><\/td>\n<td width=\"205\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un detalle que resalta entre lo encontrado en la botica fue un conjunto de prendas que estaban empe\u00f1adas a favor de Aniceto, seg\u00fan se hace constar en un inventario levantado por Jos\u00e9 Dionisio Palomo. Estas prendas ten\u00edan un valor de 103 pesos. Es de suponer que los deudores las dejaron a cambio de medicinas que les fueron elaboradas por Aniceto y que no pudieron pagar por ellas en efectivo. Entre las prendas destacaban una cuarta de chaquira, una chaqueta de <em>drill<\/em>, pantalones de coton\u00eda, tres varas de indiana masona, una mascada negra, una plancha, anillos y rebozos de seda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis de estas visitas nos ense\u00f1a que en el transcurso de una d\u00e9cada la ciudad de San Luis Potos\u00ed pas\u00f3 de tener tres a cuatro boticas y que dos de ellas se mantuvieron en el mismo lugar, pero con propietarios diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, las ubicaciones de estos establecimientos reiteraron la centralidad geogr\u00e1fica pues estaban localizadas cerca de la plaza principal de la ciudad. Esto represent\u00f3 un problema para los habitantes de los pueblos aleda\u00f1os a la ciudad, y un problema mayor para quienes resid\u00edan en los municipios alejados de ella. Al mediar la d\u00e9cada de 1820 s\u00f3lo en cuatro poblados del estado de San Luis Potos\u00ed hab\u00eda botica (Real de Catorce, Matehuala, Charcas y San Mart\u00edn Chalchicuautla). En 1834 el n\u00famero se hab\u00eda duplicado, ocho boticas daban servicio en todo el estado, lo que sin duda segu\u00eda siendo insuficiente. La accesibilidad territorial que caracterizaba a las boticas localizadas en la ciudad era algo de lo que se privaba a la mayor parte de la poblaci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, con el transcurso del tiempo las disposiciones legislativas de finales de la d\u00e9cada de 1820 otorgaron atribuciones coercitivas a las juntas inspectoras. Se buscaba que los propietarios y administradores de las boticas cumplieran con lo establecido en las normas que regulaban estos establecimientos y, con ello, se pusieran productos de calidad a disposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n, elaborados por los propios farmac\u00e9uticos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S: <\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dussaillant Christie, Jaqueline, \u201cTurnos, t\u00edtulos e \u2018intrusos\u2019: Los dolores de cabeza de los boticarios (Santiago, 1846-1943)\u201d, <em>Historia<\/em>, 2015, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Zr6h4e6b\">https:\/\/cutt.ly\/Zr6h4e6b<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez Sol\u00eds, Sandra, Patricia Aceves Pastrana y Alba Morales Cosme, \u201cUna nueva identidad para los farmac\u00e9uticos: la Sociedad Farmac\u00e9utica Mexicana en el cambio de siglo (1890-1919)\u201d, <em>Dynamis: Acta hisp\u00e1nica ad medicinae scientiarumque historiam illustrandam<\/em>, 2007, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Tr6h7N8Y\">https:\/\/cutt.ly\/Tr6h7N8Y<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Reyna P\u00e9rez, Mar\u00eda del Carmen, \u201cBoticas y boticarios. Siglos xvi al xix\u201d, <em>Dimensi\u00f3n Antropol\u00f3gica<\/em>, 1996, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Yr6h48Pd\">https:\/\/cutt.ly\/Yr6h48Pd<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio A. Ca\u00f1edo Gamboa El Colegio de San Luis Alejandro Mor\u00f3n R\u00edos El Colegio de la Frontera Sur En revista\u00a0BiCentenario, el ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 70. Las boticas, antecesores de nuestras farmacias, estaban sujetas a algunos controles en el siglo xix. En la capital potosina nunca pasaron de m\u00e1s de cuatro, entre 1829 y 1830. Se les observaba la calidad del servicio que ofrec\u00edan y la aplicaci\u00f3n de las reglas del ayuntamiento. Las visitas de boticas eran una pr\u00e1ctica acostumbrada desde el siglo XVII en Nueva Espa\u00f1a. Estaba regulada por su propio reglamento y el Real Tribunal del Protomedicato (establecido en 1628) era el encargado de su observancia. En dicho reglamento se establec\u00eda la manera como se deb\u00edan llevar a cabo las labores de supervisi\u00f3n. Entre los aspectos a inspeccionar estaban el cumplimiento de las normas profesionales para el ejercicio de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, la vigencia de la<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2898],"tags":[2899,2900],"class_list":{"0":"post-23080","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-70","8":"tag-boticas","9":"tag-farmaceutica"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23080"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23168,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23080\/revisions\/23168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}