﻿{"id":22281,"date":"2025-07-18T17:17:15","date_gmt":"2025-07-18T23:17:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22281"},"modified":"2025-07-21T16:03:19","modified_gmt":"2025-07-21T22:03:19","slug":"editorial-68","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-68\/","title":{"rendered":"Editorial #68"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 68.<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-22282\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_Portada_page-0001-222x300.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_Portada_page-0001-222x300.jpg 222w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_Portada_page-0001-768x1036.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_Portada_page-0001-759x1024.jpg 759w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_Portada_page-0001.jpg 1182w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado siempre dejar\u00e1 ense\u00f1anzas a las cuales asirnos para entender de qu\u00e9 est\u00e1n hechos los mensajes del presente. Y hasta por qu\u00e9 ciertas maquinaciones e intrigas que hoy cuesta comprender, tuvieron su explicaci\u00f3n en tiempos no tan a\u00f1ejos. Que se plantee en estos d\u00edas la cesi\u00f3n de un pa\u00eds \u2013Canad\u00e1\u2013, la venta u ocupaci\u00f3n de los territorios de otro \u2013Groenlandia\u2013, el control de un paso econ\u00f3mico estrat\u00e9gico \u2013Canal de Panam\u00e1\u2013 y m\u00e1s cercano a nuestra historia, la oferta para que soldados extranjeros ingresen a M\u00e9xico con fines militares, no trata de ocurrencias descabelladas si el pasado ofrece antecedentes. Entre 1835 y 1846, los colonizadores angloamericanos comenzaban a llegar a Texas en carretas para obtener prosperidad, pero principalmente hacerse de esas tierras ricas para la producci\u00f3n agropecuaria. Pero su mentor, el empresario Esteban Austin, consideraba que lo m\u00e1s importante para esa estrategia de poblar era apoderarse de los puertos en el golfo de M\u00e9xico, desde donde podr\u00edan comercializar, liberados de los aduaneros mexicanos, su principal ingreso de entonces, la exportaci\u00f3n de algod\u00f3n. Las artima\u00f1as de desconocer a la autoridad mexicana y ocupar las costas fue una guerra de la que se ha hablado poco, y ayuda a entender en 2025 aquellos esbozos imperiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico, con un despliegue escaso de hombres y armas, bloqueaba los puertos de Texas para impedir la llegada de armas, dinero y voluntarios desde Estados Unidos y as\u00ed cortar el lucrativo negocio del algod\u00f3n. Del otro lado, con su declaraci\u00f3n de rep\u00fablica independiente los texanos entregaban patentes de corso a los comerciantes a fin de que pudiesen armarse y defenderse de los barcos mexicanos. El documento donde un aduanero mexicano narra en 1835 su expulsi\u00f3n del despacho de Galveston y el posterior secuestro y maltrato por un corsario texano ilustra c\u00f3mo se viv\u00edan esos tiempos de conflictos y c\u00f3mo fue escalando hasta finalizar con la apropiaci\u00f3n de Texas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella especie de guerra de guerrillas mar\u00edtima, con la que abrimos esta edici\u00f3n de <em>BiCentenario<\/em>, tendr\u00eda su correlato de intereses econ\u00f3micos, ya no tanto territoriales, por Estados Unidos, poco m\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s. Cuando comenzada la guerra de Reforma ese pa\u00eds deb\u00eda decidirse por mantener o rechazar el reconocimiento al gobierno liberal de Benito Ju\u00e1rez, o lo que deparase de los conservadores en caso de triunfar. Como trasfondo \u2013te lo contamos en estas p\u00e1ginas\u2013, los estadunidenses colocaban sus fichas en quien le podr\u00eda ofrecer mejores ventajas para transitar el estrat\u00e9gico istmo de Tehuantepec, para el cual ya hab\u00eda un Tratado de la Mesilla que los obligaba a negociar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los intereses comerciales privados primaron en esa decisi\u00f3n. Fue una suerte para Ju\u00e1rez que el principal interesado en hacer negocios a trav\u00e9s del istmo fuese un empresario conocido de Nueva Orleans que abog\u00f3 por \u00e9l. Decantado el apoyo estadunidense fue posible luego una negociaci\u00f3n que Ju\u00e1rez supo llevar con sus enviados, con resistencia a las demandas y el acoso estadunidense, centrada en la defensa de la soberan\u00eda y la integridad territorial. En d\u00e9cadas anteriores se hab\u00eda perdido territorio, correspond\u00eda ahora dar lugar al aprendizaje para que la diplomacia resolviera cualquier controversia fuera del terreno de la imposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crudeza del ejercicio de poder, expresada con alevos\u00eda muchas veces, como lo que estamos viendo en estos d\u00edas de intentos de expansionismo territorial, proteccionismo econ\u00f3mico o persecuci\u00f3n de disidentes y migrantes criminalizados, tiene sus manifestaciones violentas en todas las \u00e9pocas. En los militares de la Coahuila de la Nueva Espa\u00f1a, que aplicaban azotes y trabajos forzados ante la menor insubordinaci\u00f3n, o en los agentes policiales de la represi\u00f3n de los a\u00f1os sesenta y setenta del siglo xx, que pod\u00edan entrar a la universidad en la ciudad de M\u00e9xico y en sus patios asesinar j\u00f3venes guerrilleros. Dos historias que pueden seguirse en este n\u00famero de la revista. Tambi\u00e9n ese poder puede mostrarse flexible y dejar entrar a un investigador policial extranjero al pa\u00eds, en este caso cubano, y apoyarlo en hallar en pocos d\u00edas a los autores de un robo millonario. Una generosidad y despliegue de recursos econ\u00f3micos que no ser\u00edan posibles sin v\u00ednculos pol\u00edticos y relaciones diplom\u00e1ticas convenientes, cuando de por medio est\u00e1 el l\u00edder de una C\u00e1mara de Senadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros temas, abordamos en <em>BiCentenario <\/em>qu\u00e9 fue de esos dorados a\u00f1os veinte del siglo pasado, cuando el <em>jazz<\/em> irrumpi\u00f3 en M\u00e9xico para permear en la m\u00fasica, el baile, el teatro, el cine y la moda, y las chicas se animaban a protagonizar la vida cotidiana con cortes de cabellos cortos y unas ropas que llamaban a romper tradiciones. Te contamos c\u00f3mo se fue transformando el apacible pueblo de Mixcoac de huertos y jardines, casas de campo amplias, gente sencilla y de trabajo, al despojo de su traza rural por la urbanidad expansiva. Tambi\u00e9n hallar\u00e1s aqu\u00ed, c\u00f3mo es que las tradicionales palmeras que engalanaban el paisaje de la capital desde la glorieta de Reforma hasta las calles de muchas colonias, se han ido perdiendo para dar lugar a otros tipos de \u00e1rboles o rellenar con cemento sus lugares vac\u00edos. \u00bfConsecuencia de una nueva urbanidad forestal o del cambio clim\u00e1tico?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De estos temas trata este n\u00famero de la revista, junto a nuevas historias que te animamos a descubrir. Hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 68. El pasado siempre dejar\u00e1 ense\u00f1anzas a las cuales asirnos para entender de qu\u00e9 est\u00e1n hechos los mensajes del presente. Y hasta por qu\u00e9 ciertas maquinaciones e intrigas que hoy cuesta comprender, tuvieron su explicaci\u00f3n en tiempos no tan a\u00f1ejos. Que se plantee en estos d\u00edas la cesi\u00f3n de un pa\u00eds \u2013Canad\u00e1\u2013, la venta u ocupaci\u00f3n de los territorios de otro \u2013Groenlandia\u2013, el control de un paso econ\u00f3mico estrat\u00e9gico \u2013Canal de Panam\u00e1\u2013 y m\u00e1s cercano a nuestra historia, la oferta para que soldados extranjeros ingresen a M\u00e9xico con fines militares, no trata de ocurrencias descabelladas si el pasado ofrece antecedentes. Entre 1835 y 1846, los colonizadores angloamericanos comenzaban a llegar a Texas en carretas para obtener prosperidad, pero principalmente hacerse de esas tierras ricas para la producci\u00f3n agropecuaria. Pero su mentor, el empresario Esteban Austin, consideraba que lo m\u00e1s importante para<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2868,7],"tags":[2877,497],"class_list":{"0":"post-22281","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-68","7":"category-editorial","8":"tag-jazz","9":"tag-texas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22281"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22283,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22281\/revisions\/22283"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}