﻿{"id":22216,"date":"2025-07-15T17:58:38","date_gmt":"2025-07-15T23:58:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22216"},"modified":"2025-07-18T18:32:11","modified_gmt":"2025-07-19T00:32:11","slug":"el-cambio-climatico-y-una-palma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-cambio-climatico-y-una-palma\/","title":{"rendered":"El cambio clim\u00e1tico y una palma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Cintia Vel\u00e1zquez Marroni<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 68.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_07_DH_Palma.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La palma que daba nombre a una de las glorietas de avenida Reforma, muri\u00f3 en 2022. Su presencia all\u00ed no fue una an\u00e9cdota. Detr\u00e1s hubo un s\u00edmbolo de modernidad, estilo, exuberancia y desarrollo de una \u00e9poca del siglo xx, pero con antecedentes de m\u00e1s de medio siglo de vida. Hoy, las palmas f\u00e9nix no logran convivir en la ciudad, fen\u00f3menos medioambientales se han convertido en certeros enemigos.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22217\" aria-describedby=\"caption-attachment-22217\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22217\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_090.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_090.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_090-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_090-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22217\" class=\"wp-caption-text\">Glorieta de la Palma, Reforma, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico, abril del 2022. Fotograf\u00eda de Sergio Caffarel.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de las glorietas de la avenida Reforma est\u00e1 plantado un joven ahuehuete, pero casi no se puede ver porque lo tapan unas barreras met\u00e1licas antimotines, adem\u00e1s de estar plagadas de carteles y grafitis. S\u00f3lo se asoma la copa del \u00e1rbol, aunque si una tiene la suerte de subir a alguna de las torres o edificios circundantes, se puede ver el interior de ese \u201cb\u00fanker\u201d donde el ahuehuete ha ido, poco a poco, arraig\u00e1ndose. Antes estaba all\u00ed la Palma de Reforma \u2013de hecho, el lugar se llamaba la Glorieta de la Palma. Pero la palma muri\u00f3 en 2022, al igual que ya lo hicieron, lo est\u00e1n haciendo y lo seguir\u00e1n haciendo todas las palmas de esa misma especie (<em>Phoenix canariensis<\/em>), tambi\u00e9n llamadas palmas canarias o f\u00e9nix, que abundaban en la ciudad. Todas ellas est\u00e1n sucumbiendo a una combinaci\u00f3n de pat\u00f3genos y plagas \u2013hongos, bacterias e insectos\u2013 que antes no las afectaba. La hip\u00f3tesis actual prevaleciente es que todos ellos est\u00e1n asociados a los cambios radicales en el ambiente debido al calentamiento planetario y a la circulaci\u00f3n global de especies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volvamos a la historia de la extinta palma de Reforma. Despu\u00e9s de un evento de despedida en abril del 2022 llamado \u201cPalmas a la palma\u201d y su posterior derrumbamiento, vino la etapa de definir su sustituci\u00f3n. El gobierno capitalino emprendi\u00f3 una consulta p\u00fablica digital con una preselecci\u00f3n de especies que inclu\u00eda: un ahuehuete, una palma canaria, una ceiba, una jacaranda, un \u00e1rbol de la manita, y un fresno, entre otras opciones. El ahuehuete gan\u00f3 su derecho a ser el nuevo inquilino de este emblem\u00e1tico espacio de la ciudad y se plant\u00f3 un primer ejemplar en junio de 2022, pero este no logr\u00f3 aclimatarse y pereci\u00f3 meses despu\u00e9s. Fue as\u00ed como en mayo de 2023 se plant\u00f3 un nuevo ejemplar, pero este sufri\u00f3 un ataque que, seg\u00fan la entonces jefa de gobierno, obedeci\u00f3 a tintes pol\u00edticos. Hoy en d\u00eda y a paso lento, parece ser que este segundo ahuehuete est\u00e1 a\u00fan adapt\u00e1ndose a su nuevo hogar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n del ataque no ha sido esclarecida, pero es parte de una serie de conflictos pol\u00edticos e identitarios que han marcado el destino de la glorieta que desocup\u00f3 la palma. Uno de ellos es, por ejemplo, el deseo de algunos sectores de la ciudadan\u00eda por imponer su propio proyecto simb\u00f3lico para este lugar: han querido convertirlo en la \u201cGlorieta de las Personas desaparecidas\u201d, con el fin de visibilizar los pendientes del Estado mexicano con respecto a este doloroso tema. Las discordias por la glorieta, aunadas a la vulnerabilidad de su nuevo inquilino, han hecho necesario el cerco del \u00e1rbol. El joven ahuehuete no tiene a\u00fan la autoridad moral que la palma hab\u00eda ganado por su larga presencia, de forma que ha tenido que crecer sitiado f\u00edsica y simb\u00f3licamente como si fuera un ente <em>non grato.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n del ahuehuete de Reforma es muy peculiar. Su especie (<em>Taxodium mucronatum<\/em>) encarna algunos hitos de este pa\u00eds. As\u00ed, por ejemplo, los abatidos<strong>,<\/strong> pero a\u00fan presentes restos del \u201c\u00c1rbol de la noche triste\u201d \u2013renombrado como \u201cde la noche victoriosa\u201d en 2021, con los 500 a\u00f1os de la conmemoraci\u00f3n de la ca\u00edda de Tenochtitlan\u2013 nos recuerdan las batallas \u00e9picas que se jugaron en estas tierras a la llegada de los conquistadores. En el Bosque de Chapultepec tambi\u00e9n tenemos un ahuehuete que parece estar vinculado a esos tiempos, el llamado \u201cAhuehuete de Moctezuma\u201d y que es uno de los \u00e1rboles m\u00e1s viejos de la ciudad. Vay\u00e1monos a Oaxaca, donde yace el \u00e1rbol m\u00e1s grande del pa\u00eds y el m\u00e1s ancho del mundo: el ahuehuete de Santa Mar\u00eda del Tule, con sus aproximados 2 000 a\u00f1os de vida. Una figura central en la vida de esa comunidad, no s\u00f3lo por la presencia que ocupa sino por las din\u00e1micas tur\u00edsticas que ha generado y de la cual depende la econom\u00eda local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 por algunos de esos hitos y el v\u00ednculo identitario que favorecen, el ahuehuete fue el ganador de la consulta p\u00fablica para reemplazar a la palma de Reforma. Casi todas las especies a ser votadas eran nativas del pa\u00eds. Esto se debe a que una fuerte tendencia actual clama por la reintroducci\u00f3n y protecci\u00f3n de la flora end\u00e9mica o nativa a partir de razones ambientales: favorecen la subsistencia de la fauna tambi\u00e9n end\u00e9mica o nativa; resisten mejor a las temperaturas y cambio clim\u00e1tico que est\u00e1 experimentando el altiplano mexicano y necesitan menos agua que las plantas \u201cex\u00f3ticas\u201d. No sobra decir que todas ellas son razones de mucho peso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, destaca que en la consulta tambi\u00e9n hubo dos especies que no eran end\u00e9micas, pero que llevan tanto tiempo coexistiendo aqu\u00ed que ya han sido \u201cnaturalizadas\u201d: la palma f\u00e9nix y la jacaranda. S\u00ed, &#8220;naturalizaci\u00f3n\u201d tambi\u00e9n se usa en biolog\u00eda para referirse a ese proceso por el cual una especie se adapta y arraiga en su nuevo entorno \u2013as\u00ed como en el caso de las personas de origen extranjero que adquieren la ciudadan\u00eda mexicana\u2013. Despu\u00e9s del ahuehuete, la segunda especie m\u00e1s votada fue precisamente la palma f\u00e9nix, con una diferencia de tan s\u00f3lo 6 000 votos, de forma que las y los endemistas ganaron la batalla por poco a aquellas personas que ya se hab\u00edan acostumbrado a la palma. En tercer lugar<strong>,<\/strong> qued\u00f3 la jacaranda, originaria de Brasil e introducida al pa\u00eds a principios del siglo xx. Qu\u00e9 interesante que dos de las tres finalistas hayan sido especies naturalizadas, lo que demuestra el apego que estas plantas lograron ganarse entre la ciudadan\u00eda, y que el v\u00ednculo no necesariamente se explica en funci\u00f3n del endemismo. Las jacarandas, por ejemplo, son uno de los \u00e1rboles m\u00e1s ic\u00f3nicos y queridos de la ciudad porque todas las primaveras cubren las calles de un morado que roba miradas. Adem\u00e1s, con su floraci\u00f3n a inicios de la primavera, se han convertido en las compa\u00f1eras por excelencia de la marcha del 8 de marzo en el D\u00eda Internacional de las Mujeres.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La palma en la Historia<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanta discusi\u00f3n, nos olvidamos de la protagonista de esta historia, la extinta palma de Reforma. Como vimos, la palma perdi\u00f3 en la consulta popular el lugar central que hab\u00eda ocupado desde principios del siglo xx, pero no se qued\u00f3 muy atr\u00e1s. Y es que las palmas f\u00e9nix tambi\u00e9n son compa\u00f1eras cotidianas de muchas zonas de la ciudad y de otros estados inclusive, desde hace mucho tiempo. En el caso de la de Reforma, llevaba tanto tiempo en esa glorieta, que nos hemos olvidado de preguntarnos <em>c\u00f3mo <\/em>llego ah\u00ed. Y es que a diferencia de todos los otros elementos de las glorietas de Reforma \u2013el \u00c1ngel, el Monumento a Cuauht\u00e9moc, el Monumento a Col\u00f3n, la Diana cazadora\u2013, la pobre palma no tiene historia, o m\u00e1s bien, ha sido tratada como si<em> no<\/em> la tuviera. C\u00f3mo, cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 lleg\u00f3 espec\u00edficamente una <em>Phoenix canariensis<\/em> a esa glorieta de Reforma, y no cualquier otra especie, parece haber sido una pregunta irrelevante para quienes estudian la historia de esta ciudad. Como si di\u00e9ramos por hecho que su presencia y existencia ah\u00ed no tiene significado ni importancia alguna.<\/p>\n<figure id=\"attachment_22218\" aria-describedby=\"caption-attachment-22218\" style=\"width: 637px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22218\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_087.jpg\" alt=\"\" width=\"637\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_087.jpg 637w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_087-239x300.jpg 239w\" sizes=\"(max-width: 637px) 100vw, 637px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22218\" class=\"wp-caption-text\">Mayo &amp; Weed, Palma, Alameda, Ciudad de M\u00e9xico, fotograf\u00eda, 1898. Biblioteca P\u00fablica de Nueva York, EUA, Colecciones digitales.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero algunas miradas curiosas s\u00ed la volteamos a ver y s\u00ed nos preguntamos sobre su historia; no s\u00f3lo la de Reforma, sino tambi\u00e9n la de cientos de otras que a\u00fan abundan en el paisaje de la ciudad. Es mucho lo que desconocemos de su historia<strong>, <\/strong>pero hay avances. Sabemos ya, por ejemplo, que la de Reforma fue sin duda la pionera en t\u00e9rminos de la centralidad urbana que le dio su posicionamiento estrat\u00e9gico en esa glorieta. Pero tambi\u00e9n sabemos que lo que convirti\u00f3 a las palmas canarias en un elemento ic\u00f3nico de la ciudad \u2013y cuando digo ic\u00f3nico, es tambi\u00e9n literal puesto que cuentan con su propio s\u00edmbolo en las estaciones de Metro y de Metrob\u00fas\u2013 fue su introducci\u00f3n masiva a partir de la d\u00e9cada de 1930 y, sobre todo, en la de 1940.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los gobiernos priistas de entonces, la palma se convirti\u00f3 en una de las especies predilectas de la paleta vegetal de parques, camellones, glorietas y avenidas. Era un s\u00edmbolo de modernidad, de estilo, de exuberancia y de desarrollo. Estaba presente en aquellos espacios en donde la llegada y masificaci\u00f3n del coche como principal medio de transporte hab\u00eda hecho necesario calles amplias; estaba en los nuevos vecindarios que ten\u00edan, tambi\u00e9n, nuevas formas de viviendas; y estaba en los parques renovados que sustitu\u00edan viejas plazoletas coloniales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preguntarse por qu\u00e9 las palmas simbolizaban eso es tambi\u00e9n una pregunta hist\u00f3rica que nos remite a historias m\u00e1s globales como la historia de la horticultura. Historias como la de la introducci\u00f3n de la palma f\u00e9nix \u2013originaria de las Islas Canarias\u2013 al sur de Europa por ah\u00ed de principios del siglo xix, cuando por su majestuosidad, adaptabilidad y exuberancia, se convirti\u00f3 en presencia indispensable de las mansiones mediterr\u00e1neas de las clases altas en el sur de Francia y de Italia. Tener una palma reflejaba la posibilidad de vivir siempre con lujo y en una eterna vacaci\u00f3n soleada. Todo esto llam\u00f3 la atenci\u00f3n fuertemente a varios horticultores estadunidenses, quienes importaron a las f\u00e9nix para su reproducci\u00f3n comercial, tanto en California como en Florida, con la visi\u00f3n de que no s\u00f3lo estaban cultivando y ofreciendo una especie, sino, sobre todo, un estilo de vida. Esa visi\u00f3n, y por lo tanto esa historia horticultural, es la que tambi\u00e9n lleg\u00f3 aqu\u00ed a nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si uno le rasca m\u00e1s a la historia de las palmas en nuestro pa\u00eds, resulta que se va a encontrar con otra historia, una a\u00fan m\u00e1s antigua. Una que tiene que ver con la historia de la conquista y de la colonizaci\u00f3n, as\u00ed como con el intercambio de nuevas especies entre los continentes hace m\u00e1s de 500 a\u00f1os. En el territorio de lo que despu\u00e9s se convertir\u00eda M\u00e9xico, hab\u00eda s\u00f3lo unas pocas especies de palmas nativas \u2013sobre todo en lo que hoy es la pen\u00ednsula de Baja California y la de Yucat\u00e1n\u2013. Fueron los frailes quienes trajeron las palmas f\u00e9nix y datilera (<em>Phoenix dactylifera<\/em>). En ese entonces no exist\u00eda ni la bot\u00e1nica ni la horticultura; ni siquiera exist\u00eda la nomenclatura cient\u00edfica para diferenciar las especies, por lo que ambas eran confundidas con frecuencia. Obviamente, los registros de los barcos que tra\u00edan mercanc\u00edas durante la colonia, si acaso mencionaban palmas. S\u00f3lo se sab\u00eda que algunas daban d\u00e1tiles y otras no. Las hojas de ambas se usaban para la misa del Domingo de Ramos; pero la datilera, adem\u00e1s, era b\u00e1sica para la alimentaci\u00f3n en las misiones y puestos de espa\u00f1oles. As\u00ed que resulta, conociendo esta historia, que las palmas tienen m\u00e1s de 500 a\u00f1os de naturalizaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds. Despu\u00e9s de todo, quiz\u00e1 no sean especies tan arribistas como pens\u00e1bamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero claro, no se puede negar tampoco que ese v\u00ednculo con la historia de la conquista y colonizaci\u00f3n pesa. Por algo en la Glorieta de Col\u00f3n ya no est\u00e1 Col\u00f3n sino nuevas reivindicaciones sociales como la de la lucha de las mujeres. Tambi\u00e9n pesan las visiones e ideas de desarrollo urbano en torno a las grandes avenidas y el auto que convirtieron a la ciudad de M\u00e9xico, durante la segunda mitad del siglo xx, en la ca\u00f3tica megal\u00f3polis que es hoy en d\u00eda. Se podr\u00eda entender entonces que las palmas, aunque elementos ic\u00f3nicos y con una larga historia en nuestro pa\u00eds, sean figuras <em>non gratas<\/em>; que no las sintamos como nuestras y que pensemos que realmente no deber\u00edan estar aqu\u00ed ni en el pa\u00eds. Adem\u00e1s, est\u00e1n las ya mencionadas importantes razones ambientales que justifican la reintroducci\u00f3n de especies nativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, un clavado a la historia de las palmas nos muestra que forman y han formado parte de la historia de esta ciudad y pa\u00eds de diversas maneras, y que han interactuado con nosotros de formas a veces dolorosas y a veces festivas. Pero es tanto lo que desconocemos sobre esa historia y sobre ellas, que quiz\u00e1 por eso su extinci\u00f3n se ha sucedido enfrente de nuestros ojos sin que le demos mayor importancia; como algo irrelevante o, incluso, deseable.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La ciudad sin palmas<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez quedan menos sobrevivientes, porque la mayor\u00eda de las f\u00e9nix se han convertido en cad\u00e1veres o en fantasmas. \u201cPalmas-fantasma\u201d son aquellas que a la vez est\u00e1n y no est\u00e1n; es decir, las que ya est\u00e1n infectadas y empiezan a tener indicios de su inevitable muerte \u2013con el horror que significa estar viendo algo que se sabe que va a morir, o sea que t\u00e9cnicamente ya est\u00e1 muerto, pero frente a lo cual no hay nada que hacer\u2013. Esos indicios pueden ser algunas hojas deca\u00eddas (amarillentas) o la presencia de s\u00f3lo una copa viva con algunas hojas a\u00fan verdes, pero donde todas las dem\u00e1s ya han muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPalmas-cad\u00e1ver\u201d las hay de muchas variedades. Hay \u201clas zoombies\u201d: aquellas palmas que claramente ya murieron, pero que permanecen con su copa entera marchita y ca\u00edda, sin que nadie haga nada por ellas; son como muertos que a\u00fan no han sido enterrados. Tambi\u00e9n est\u00e1n \u201clas mu\u00f1\u00f3n\u201d: aquellas a las que ya les cortaron la copa pero s\u00f3lo queda el tronco, como una especie de brazo sin mano, que se alza horrendamente marcando la presencia de algo que estuvo pero que, estando, realmente ya no est\u00e1. A estas tambi\u00e9n nadie se ha acordado (o importado) de retirar y enterrar. Por otra parte, est\u00e1n \u201clas troceadas\u201d: aquellas palmas que s\u00f3lo existen como pedazos de troncos talados y apilados en los parques, esperando ser retirados. Estos s\u00ed ya no parecen mucho una palma, pero todav\u00eda tienen algo de ella. Y finalmente est\u00e1n \u201clas ausentes\u201d: las palmas que ya no est\u00e1n ni son, pero que incluso as\u00ed todav\u00eda existen sutilmente por su ausencia como un hueco en la tierra, o como un ligero mont\u00edculo, donde claramente se nota que hubo una palmera, pero donde ya ni los troncos quedan. Estas existen s\u00f3lo como recordatorios de la ausencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n podr\u00edamos hablar de otras formas sutiles en que la ausencia de esas palmas se hace evidente mediante otras presencias: j\u00f3venes \u00e1rboles reci\u00e9n plantados en camellones donde sab\u00edamos \u2013donde nuestra memoria nos dice\u2013 que ah\u00ed hab\u00eda palmas hasta el punto de que casi podemos todav\u00eda imaginarlas; o nuevas palmas plantadas, pero esta vez no f\u00e9nix sino de la otra especie que parece no sucumbir (la <em>Washingtonia robusta<\/em>, que adem\u00e1s de ser nativa de la pen\u00ednsula de California, desarrolla un coqueto fald\u00f3n si no se poda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y claro, me olvid\u00e9 de mencionar las que a\u00fan est\u00e1n plenamente vivas, \u201clas sobrevivientes\u201d, pero que son una rareza: aquellas canarias que, sorprendentemente, no se han contagiado y que siguen donde siempre han estado. Estas se han convertido en algo as\u00ed como bombas de tiempo esperando detonar; sabemos que sus d\u00edas est\u00e1n contados. Desde la ventana de mi sala puedo ver una de esas; es una de las f\u00e9nix m\u00e1s grandes, altas y hermosas que he visto. Pero cada vez que la miro, en lugar de maravillarme de su ser colosal, me invade una fuerte angustia porque lo \u00fanico que pienso es \u00bfy cu\u00e1ndo se nos va a ir esta? Todos los d\u00edas la observo un poco en busca del indicio fat\u00eddico de sus hojas que me indique que, finalmente, ella tambi\u00e9n ha sucumbido, y que tendr\u00e9 que irme acostumbrando a no verla ya todos los d\u00edas. Me pregunto cu\u00e1ndo ser\u00e1 el d\u00eda en que se extingan todas las palmas canarias de esta ciudad \u2013de que va a suceder, eso parece ser ya indudable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver hay una hoja de palma fosilizada que habitaba en un lago de Wyoming hace 50 millones de a\u00f1os. Me enter\u00e9 de esto gracias a una amiga que, sabiendo de mis obsesiones y excentricidades, se tom\u00f3 la molestia de mandarme una foto. La c\u00e9dula del f\u00f3sil dice que las \u201cpalmas son importantes indicadores del clima\u201d. Hoy nos parecer\u00eda impensable que en un lugar tan fr\u00edo como Wyoming exista una planta que relacionamos tan \u00edntimamente con el calor y los entornos \u201ctropicales\u201d. Lo que ese f\u00f3sil de palma nos dice, por lo tanto, es que hace millones de a\u00f1os ah\u00ed hab\u00eda condiciones de vida para ellas. Y esto me ha hecho pensar en lo que pasa con nuestra ciudad hoy en d\u00eda: se ha convertido en un lugar donde ya no hay condiciones de vida para ellas, ni para muchas otras cosas. Me pregunto, \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n en algunos miles o cientos de miles de a\u00f1os los registros f\u00f3siles de las palmas que alguna vez vivieron aqu\u00ed y que fallecieron masivamente? \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 eso sobre el calentamiento global y sobre quienes lo presenciamos d\u00eda a d\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entonces, me hago otra serie de preguntas: \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s estamos perdiendo con la p\u00e9rdida de las palmas? \u00bfPodemos ser m\u00e1s optimistas sobre el futuro cuando vemos a un ahuehuete en vez de una palma \u2013a\u00fan si tiene que estar permanentemente protegido por muros antimotines? \u00bfQu\u00e9 dicen sobre nosotros y sobre nuestro pa\u00eds todas estas historias de plantas perdidas, ganadas, consentidas, repudiadas? Eso es lo que intento saber. Como dice por ah\u00ed el t\u00edtulo de un art\u00edculo de Leticia Durand de 2022, intento entender \u201cel mundo que construimos en colaboraci\u00f3n con las plantas\u201d.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S <\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Durand, Leticia; Radam\u00e9s Villag\u00f3mez y Francisco Vergara, \u201cLa palma que convoc\u00f3 a una ciudad\u201d en <em>Nexos,<\/em> 2022, en https:\/\/goo.su\/euLqlc<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez Assad, Carlos, <em>La Patria en el Paseo de la Reforma<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, UNAM\/FCE, 2005.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Micrositio de la Procuradur\u00eda Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la cdmx sobre las palmeras de la Ciudad, en https:\/\/goo.su\/6j3uiT<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Micrositio del Gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico sobre la consulta p\u00fablica para sustituir la Palma de Reforma, en https:\/\/goo.su\/tja4IA<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Podcast Masaje Cerebral de la Sociedad de Cient\u00edficos An\u00f3nimos. Episodio: \u201cLa muerte de las palmeras\u201d, en <a href=\"https:\/\/goo.su\/u8C6tbE\">https:\/\/goo.su\/u8C6tbE<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cintia Vel\u00e1zquez Marroni Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 68. La palma que daba nombre a una de las glorietas de avenida Reforma, muri\u00f3 en 2022. Su presencia all\u00ed no fue una an\u00e9cdota. Detr\u00e1s hubo un s\u00edmbolo de modernidad, estilo, exuberancia y desarrollo de una \u00e9poca del siglo xx, pero con antecedentes de m\u00e1s de medio siglo de vida. Hoy, las palmas f\u00e9nix no logran convivir en la ciudad, fen\u00f3menos medioambientales se han convertido en certeros enemigos. En una de las glorietas de la avenida Reforma est\u00e1 plantado un joven ahuehuete, pero casi no se puede ver porque lo tapan unas barreras met\u00e1licas antimotines, adem\u00e1s de estar plagadas de carteles y grafitis. S\u00f3lo se asoma la copa del \u00e1rbol, aunque si una tiene la suerte de subir a alguna de las torres o edificios circundantes, se puede ver el interior de ese \u201cb\u00fanker\u201d donde el<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2868,1156],"tags":[2875,2874,423,1357],"class_list":{"0":"post-22216","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-68","7":"category-desde-hoy-2","8":"tag-historia-ambiental","9":"tag-palma","10":"tag-paseo-de-la-reforma","11":"tag-plagas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22216","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22216"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22296,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22216\/revisions\/22296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}