﻿{"id":22204,"date":"2025-07-15T16:46:48","date_gmt":"2025-07-15T22:46:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22204"},"modified":"2025-07-18T18:29:58","modified_gmt":"2025-07-19T00:29:58","slug":"de-como-estados-unidos-reconocio-al-gobierno-de-juarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/de-como-estados-unidos-reconocio-al-gobierno-de-juarez\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo Estados Unidos reconoci\u00f3 al gobierno de Ju\u00e1rez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993300;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 68.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_68_03_Reconocimiento.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16736 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La mirada positiva que hac\u00edan en Washington sobre el gobierno liberal del oaxaque\u00f1o tuvo su peso en el reconocimiento pol\u00edtico. Pero tambi\u00e9n influy\u00f3 con determinaci\u00f3n el empresario y excongresista estadunidense, \u00c9mile La S\u00e8re, conocido de Ju\u00e1rez durante su exilio en Nueva Orleans. Los estadunidenses jugaban con una carta especial: obtener a cambio un tratado para transitar por el istmo de Tehuantepec.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22205\" aria-describedby=\"caption-attachment-22205\" style=\"width: 1600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22205\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Suchil.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"726\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Suchil.jpg 1600w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Suchil-300x136.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Suchil-768x348.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Suchil-1024x465.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22205\" class=\"wp-caption-text\">Suchil, litograf\u00eda en Harper&#8217;s Weekly, Nueva York, EUA, Harper &amp; Brothers, 22 de enero de 1859.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra de Reforma llevaba apenas unos meses, cuando John Forsyth, el enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Estados Unidos en M\u00e9xico, rompi\u00f3 con F\u00e9lix Zuloaga, el presidente conservador. El gobierno de James Buchanan aprob\u00f3 su decisi\u00f3n y el 15 de julio de 1858 le orden\u00f3 cerrar la legaci\u00f3n, dispuesto a aprovechar la ocasi\u00f3n para revisar las relaciones con M\u00e9xico; valoraba ya la posibilidad de entrar en tratos con el gobierno liberal encabezado por Benito Ju\u00e1rez, quien despu\u00e9s de huir de la ciudad de M\u00e9xico y recorrer penosamente media rep\u00fablica, se embarc\u00f3 en Manzanillo hacia Veracruz, a d\u00f3nde hab\u00eda llegado el 4 de mayo, luego de atravesar el istmo de Panam\u00e1 y detenerse frente a Cuba y Nueva Orleans. Lo sab\u00eda desesperado por conseguir tanto fondos para la guerra como el reconocimiento diplom\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buchanan segu\u00eda con atenci\u00f3n los sucesos en M\u00e9xico. En su mensaje anual al Congreso, el siguiente 6 de diciembre de 1858, hizo ver que exist\u00edan motivos suficientes para llegar a un conflicto armado con el gobierno conservador \u2013como la inseguridad en la frontera norte\u2013 y que, si este triunfaba, desaparecer\u00eda toda posibilidad de un arreglo pac\u00edfico. En cambio, si ganaba el gobierno liberal, \u201chab\u00eda razones para esperar que estuviera animado de un esp\u00edritu menos hostil [\u2026]\u201d. Apunt\u00f3 a la \u201cimportancia incalculable\u201d de la ruta del istmo de Tehuantepec, as\u00ed como para la comunicaci\u00f3n y el comercio interoce\u00e1nicos e intim\u00f3 a no permitir que se detuviera el tr\u00e1nsito por \u201cguerras civiles o estallidos revolucionarios\u201d. Por \u00faltimo, anunci\u00f3 que esa ruta acababa de ser abierta a la circulaci\u00f3n \u201cbajo los auspicios m\u00e1s favorables\u201d y que urg\u00eda regular los derechos de tr\u00e1nsito de que Estados Unidos gozaba desde el Tratado de la Mesilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, el 11 de julio de 1857 hab\u00eda surgido una empresa con el nombre de Louisiana Tehuantepec Company (LTC). Pretend\u00eda construir la v\u00eda \u00edstmica, \u201ccon sus medios, esfuerzos e industria\u201d. Tan pronto como el gobierno de Ignacio Comonfort le otorg\u00f3 la concesi\u00f3n para ello en el mes de septiembre, la LTCse puso a trabajar. As\u00ed, se habilit\u00f3 una ruta que vincul\u00f3 Nueva Orleans con Minatitl\u00e1n mediante un barco de vapor, de all\u00ed se dirig\u00eda en carruaje hacia el r\u00edo Coatzacoalcos, el cual se surcaba en un vapor peque\u00f1o, y luego, de nuevo por tierra, segu\u00eda de Suchil a Ventosa, con los pasajeros y la carga en carruajes y carromatos. Una vez en Ventosa, un vapor recog\u00eda todo, lo depositaba en Acapulco, donde otro vapor de la l\u00ednea de Panam\u00e1 \u2013con la cual se lleg\u00f3 a un acuerdo\u2013 lo transportaba a San Francisco. Con el apoyo de un subsidio de correos, la ruta operaba con regularidad desde el 1\u00ba de noviembre de 1858.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, ocupado en la cuesti\u00f3n esclavista, los aranceles y las disputas entre partidos y dentro de ellos, temeroso adem\u00e1s de que una intervenci\u00f3n y\/o protectorado sobre M\u00e9xico ahondase las divisiones internas, el Congreso se rehus\u00f3 a acceder a estas propuestas y para conseguirlas Buchanan debi\u00f3 utilizar otra estrategia. El 27 de diciembre envi\u00f3 a M\u00e9xico a William B. Churchwell como agente confidencial, con la misi\u00f3n de sondear a qu\u00e9 gobierno deb\u00eda respaldar, si al conservador de Zuloaga, que parec\u00eda due\u00f1o de la capital y de parte importante del pa\u00eds, o al liberal de Ju\u00e1rez, el cual dominaba Veracruz y Tampico, adem\u00e1s del norte y sur de la rep\u00fablica, cuya \u201csincera simpat\u00eda\u201d ten\u00eda y que estaba dispuesto a darle el reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Churchwell le faltaba experiencia diplom\u00e1tica, pero el presidente debi\u00f3 inclinarlo a favor del r\u00e9gimen liberal. As\u00ed, a las pocas semanas de haber desembarcado en Veracruz, se pronunci\u00f3 a favor del gobierno de Ju\u00e1rez y contra el gobierno de Miguel Miram\u00f3n, que reci\u00e9n suced\u00eda a Zuloaga. A su juicio, si probaba a los liberales que Estados Unidos no deseaba aprovecharse de la relaci\u00f3n, lo adoptar\u00edan como \u201c<em>Protector<\/em>\u201d. Advert\u00eda que ya era momento de firmar un tratado en el que M\u00e9xico cediera el paso perpetuo por Tehuantepec, adem\u00e1s de Baja California y varios tr\u00e1nsitos por el norte. De manera que el 22 de febrero de 1859 suscribi\u00f3 con Melchor Ocampo, el secretario de Relaciones, el llamado Protocolo Churchwell-Ocampo, que planteaba varios puntos por negociarse, entre otros y respecto al istmo, el derecho perenne de v\u00eda, el ingreso libre de mercanc\u00edas y medios para el amparo y la defensa del tr\u00e1nsito.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Dos personajes<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buchanan decidi\u00f3 entonces otorgar el reconocimiento al gobierno de Ju\u00e1rez, aunque exigir\u00eda un precio muy alto por \u00e9l. Al poco de volver Churchwell a Washington, pidi\u00f3 a Robert M. McLane que viajara a M\u00e9xico como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario. Su tarea no ser\u00eda f\u00e1cil pues iba a tener que decidir cu\u00e1l de los partidos en pugna gozaba de m\u00e1s autoridad y posibilidades para sostenerse y, por ende, reconocerlo. Ante lo que pod\u00eda ser una desviaci\u00f3n de la pol\u00edtica tradicional de acordar trato diplom\u00e1tico s\u00f3lo a aquel gobierno que fuese due\u00f1o de la capital, se le dijo que no se trataba de una \u201ccuesti\u00f3n de derecho, sino de hecho\u201d y, en todo caso, depender\u00eda en mucho de su sentido com\u00fan. Si la decisi\u00f3n le resultaba dif\u00edcil \u2013se le aclar\u00f3\u2013, deber\u00eda aguardar en Veracruz por nuevas instrucciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">McLane reun\u00eda, a los 43 a\u00f1os, credenciales apropiadas como diplom\u00e1tico y pol\u00edtico dem\u00f3crata. En todo caso, acept\u00f3 y se dirigi\u00f3 a Nueva Orleans en el barco de pasajeros <em>Tennessee, <\/em>el cual sufri\u00f3 un desperfecto que lo dej\u00f3 ah\u00ed varado. La ltc le hizo entonces el favor \u2013y se lo hizo a s\u00ed misma\u2013 de poner a su disposici\u00f3n el vapor de la empresa: el <em>Quaker City<\/em>, que para recogerlo se desvi\u00f3 a Veracruz cuando se dirig\u00eda a Minatitl\u00e1n. Sus \u00f3rdenes, suscritas el 7 de marzo por Lewis Cass, el secretario de Estado, le dec\u00edan que su gobierno simpatizaba con el grupo de Ju\u00e1rez por ser de opiniones m\u00e1s liberales y tener \u201csentimientos amistosos hacia Estados Unidos\u201d, pero que \u00e9l podr\u00eda decidir a cu\u00e1l gobierno conven\u00eda dar el reconocimiento. Eso s\u00ed, tan pronto lo hiciera, deb\u00eda negociar un tratado que asegurase a su pa\u00eds, entre otras ventajas, el tr\u00e1nsito por el istmo de Tehuantepec. Por \u00e9l y otros tr\u00e1nsitos, as\u00ed como por la venta de la pen\u00ednsula de Baja California, estaba autorizado a ofrecer la suma de hasta diez millones de d\u00f3lares, de los cuales se retendr\u00edan dos para indemnizar a sus conciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El diplom\u00e1tico lleg\u00f3 a Veracruz el 1\u00ba de abril. La situaci\u00f3n que encontr\u00f3 era distinta a la dejada por Churchwell pues, en ese momento, el general presidente Miram\u00f3n sitiaba la plaza. Varios motivos lo decidieron entonces a reconocer a Ju\u00e1rez: el enojo de los liberales porque la Casa Blanca a\u00fan no recib\u00eda a Jos\u00e9 Mar\u00eda Mata, su propio enviado, cuando ellos s\u00ed hab\u00edan recibido a su predecesor, as\u00ed como el temor a que pensaran que el Protocolo carec\u00eda ya de validez, as\u00ed como de que los conservadores ganaran y con ellos perdiese toda capacidad de negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda tambi\u00e9n influy\u00f3 el reencuentro en Veracruz con \u00c9mile La S\u00e8re, con quien comparti\u00f3 banca y sesiones en el Capitolio y que, como \u00e9l, apoy\u00f3 la postulaci\u00f3n presidencial de Buchanan. La S\u00e9re estaba ahora de pl\u00e1cemes por el nombramiento diplom\u00e1tico de McLane como porque su amigo Ju\u00e1rez hubiera ratificado y, de modo muy favorable, el privilegio de la ltc. Y es que este empresario-pol\u00edtico-editor de Nueva Orleans hab\u00eda dado gran apoyo a Ju\u00e1rez, cuando este viv\u00eda en la miseria en Nueva Orleans, exiliado por la dictadura de Santa Anna, lo cual se tradujo en una buena amistad y en buenos negocios y sus consecuentes viajes por el pa\u00eds vecino del sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contaba el abate Charles Brasseur de Bourbourg, un viajero franc\u00e9s que a la saz\u00f3n recorr\u00eda el istmo de Tehuantepec que, deseoso de seguir siendo presidente de la empresa \u2013lo que le daba \u201cgran influencia en Nueva Orleans\u201d\u2013 y, de paso, asegurarse otra representaci\u00f3n legislativa \u2013\u201cfunci\u00f3n que da gran influencia en Nueva Orleans\u201d\u2013, La S\u00e8re logr\u00f3 persuadir a McLane, \u201ccon zalamer\u00edas y mimos\u201d, de la legitimidad de Ju\u00e1rez y de que no hab\u00eda nadie m\u00e1s resuelto a \u201chacer los m\u00e1s grandes sacrificios a favor de los ciudadanos de la Uni\u00f3n\u201d. Lo sedujo tambi\u00e9n \u201ccon la gloria que caer\u00e1 sobre su persona si logra obtener nuevas concesiones en Tehuantepec y asegurar, mediante un nuevo tratado, la preponderancia de Estados Unidos en estas regiones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tal manera, se evidencia c\u00f3mo, m\u00e1s all\u00e1 de que a Washington le conviniera reconocer a Ju\u00e1rez, la cuesti\u00f3n de Tehuantepec y la relaci\u00f3n de McLane y La S\u00e8re, ambos delegados, respectivamente, de los intereses p\u00fablicos y privados de Estados Unidos, coadyuvaron a tal determinaci\u00f3n. Lo ratifica otra historia registrada por Brasseur de Bourbour, que pudiera ser un mero rumor, pero que, de cualquier modo, indica la cercan\u00eda entre ambos. Relata el abate que, al poco del arribo del diplom\u00e1tico al puerto de Veracruz, el louisian\u00e9s llev\u00f3 a buen fin su estrategia persuasiva en la cena que le ofreci\u00f3 en el <em>Quaker City<\/em> y a la que invit\u00f3 tambi\u00e9n a Ju\u00e1rez, sus ministros y algunos amigos. Dej\u00e9moslo hablar:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El champa\u00f1a corre a raudales. McLane sentado entre Ju\u00e1rez y La S\u00e8re, festejado, mimado, ebrio de elogios y cumplimientos que se le prodigan con los brindis, exclama imprudentemente al elevar su copa: \u201cEstoy entre dos presidentes; bebo a la salud del presidente constitucional de M\u00e9xico\u201d. El paso estaba dado, ya no hab\u00eda manera de echarse atr\u00e1s. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, quiz\u00e1 a disgusto, McLane presentaba oficialmente sus cartas credenciales al se\u00f1or Ju\u00e1rez y lo reconoc\u00eda, en nombre de Estados Unidos, como el verdadero y leg\u00edtimo presidente de la confederaci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No de balde La S\u00e8re hab\u00eda escrito a Buchanan: \u201cUna cosa es cierta [\u2026] y es que en tanto que el partido de Ju\u00e1rez se encuentre en el poder, encontraremos para nuestra empresa todo el apoyo que pudi\u00e9ramos desear\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Reconocimiento<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">McLane se reuni\u00f3 con Ocampo el 2 de abril de 1859. Le comunic\u00f3 el deseo del gobierno estadunidense de comprobar que su gobierno lo fuese <em>de facto<\/em>, que estuviera dispuesto a resolver los asuntos bilaterales, al igual que respetar el Protocolo de Churchwell y que, de ser as\u00ed, podr\u00eda \u201cabrir las relaciones pol\u00edticas\u201d. El ministro de Relaciones describi\u00f3 una situaci\u00f3n propicia a la causa liberal y dej\u00f3 ver el \u201cgran deseo\u201d de recibir el reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los d\u00edas siguientes fueron de estire y afloje. McLane resolvi\u00f3 finalmente otorgarlo, luego de la sesi\u00f3n del 5 de abril, en la que Ocampo se mostr\u00f3 renuente a una cesi\u00f3n de territorio, pero m\u00e1s d\u00factil en otros puntos, y \u00e9l acab\u00f3 por concluir que el r\u00e9gimen liberal ofrec\u00eda m\u00e1s opciones de estabilidad y oportunidades comerciales que el de Miram\u00f3n y, adem\u00e1s, dominaba el istmo de Tehuantepec, donde sus conciudadanos hab\u00edan \u201cconsolidado un gran inter\u00e9s comercial y pol\u00edtico, por el que nuestros correos y gente pasan dos veces al mes hacia y desde los estados atl\u00e1nticos y pac\u00edficos de la Uni\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se evidencia as\u00ed el peso de la cuesti\u00f3n de Tehuantepec y de la mancuerna McLane-La S\u00e8re en el reconocimiento del gobierno de Benito Ju\u00e1rez. En la ceremonia verificada el 6 de abril en el Palacio de Gobierno de Veracruz, el ministro McLane entreg\u00f3 sus credenciales. Lo acompa\u00f1aban varios estadunidenses \u2013entre otros un satisfecho La S\u00e8re\u2013, adem\u00e1s de funcionarios, empleados civiles y militares y residentes extranjeros. Despu\u00e9s de sendos discursos por parte del \u201crubio anglosaj\u00f3n\u201d y el \u201cmoreno tolteca\u201d \u2013seg\u00fan se\u00f1al\u00f3 el corresponsal del <em>New York Times<\/em>\u2013, \u201cel fuego de ca\u00f1ones, la m\u00fasica marcial, los ta\u00f1idos de las campanas y los alegres gritos de la poblaci\u00f3n\u201d se\u00f1alaron la reanudaci\u00f3n de relaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contento el gobierno liberal con un reconocimiento que aumentaba su fuerza moral, pod\u00eda asegurarle un apoyo b\u00e9lico as\u00ed como las posibilidades de obtener recursos, Ocampo se apresur\u00f3 a informar a los gobernadores y jefes militares, as\u00ed como a Jos\u00e9 Mar\u00eda Mata, a quien instruy\u00f3 para que a su vez se acreditara como el enviado de M\u00e9xico en Washington, \u201ccuidando de negociar de preferencia un tratado sobre el istmo de Tehuantepec, y paso o pasos por el norte, pidiendo por tales tr\u00e1nsitos una indemnizaci\u00f3n\u201d. Se le orden\u00f3 adem\u00e1s entenderse con La S\u00e8re, a quien se pidi\u00f3 apoyo para nombrar agentes financieros en Nueva Orleans y Nueva York y para conseguir un cr\u00e9dito. Por su parte, el presidente Buchanan recibi\u00f3 a Mata el 28 de abril en la Casa Blanca. Quedaba as\u00ed restablecido plenamente el v\u00ednculo bilateral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera favorecida fue la LTC cuando gracias a la \u201cinfluencia y esfuerzo\u201d que hab\u00eda puesto, La S\u00e8re obtuvo un pr\u00e9stamo de su cu\u00f1ado Jean Martial Lapeyre, presidente del Louisiana State Bank y socio de la casa financiera Pike, Lapeyre and Brother. Tal vez se debi\u00f3 a la relaci\u00f3n familiar, pero fue casi la excepci\u00f3n pues, a pesar del trato diplom\u00e1tico, \u201cno aflojan los <em>yankees<\/em> la mosca \u2013coment\u00f3 Mata\u2013 con la misma facilidad que se prometen los que intentan hacer una especulaci\u00f3n sin fondos o darse importancia de otro g\u00e9nero\u201d. Era este el \u00faltimo buen momento de la empresa. A partir del mes de mayo, los problemas se precipitar\u00edan, inici\u00e1ndose el r\u00e1pido fin de una aventura a la que faltaron los recursos materiales y humanos para triunfar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, McLane reanud\u00f3 las negociaciones con Melchor Ocampo el 13 de abril. Descubrir\u00eda a continuaci\u00f3n que se hab\u00eda jugado de balde su mejor carta: el reconocimiento y que ahora deb\u00eda enfrentar la estrategia de los liberales de darle largas, resistiendo a sus demandas y defendiendo la soberan\u00eda y la integridad territorial acosadas por la vecina rep\u00fablica del norte. Ahora parec\u00eda no importarles los planes del presidente Buchanan.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S <\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Brasseur de Bourbourg, Charles, <em>Viaje por el istmo de Tehuantepec<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1983.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Fuentes Mares, Jos\u00e9, <em>Ju\u00e1rez: los Estados Unidos y Europa<\/em>, M\u00e9xico, Grijalbo, 1981.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Su\u00e1rez Arg\u00fcello, Ana Rosa, <em>El camino de Tehuantepec. <\/em><em>De la visi\u00f3n a la quiebra (1854-1861)<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mora, 2013.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 68. La mirada positiva que hac\u00edan en Washington sobre el gobierno liberal del oaxaque\u00f1o tuvo su peso en el reconocimiento pol\u00edtico. Pero tambi\u00e9n influy\u00f3 con determinaci\u00f3n el empresario y excongresista estadunidense, \u00c9mile La S\u00e8re, conocido de Ju\u00e1rez durante su exilio en Nueva Orleans. Los estadunidenses jugaban con una carta especial: obtener a cambio un tratado para transitar por el istmo de Tehuantepec. La guerra de Reforma llevaba apenas unos meses, cuando John Forsyth, el enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Estados Unidos en M\u00e9xico, rompi\u00f3 con F\u00e9lix Zuloaga, el presidente conservador. El gobierno de James Buchanan aprob\u00f3 su decisi\u00f3n y el 15 de julio de 1858 le orden\u00f3 cerrar la legaci\u00f3n, dispuesto a aprovechar la ocasi\u00f3n para revisar las relaciones con M\u00e9xico; valoraba ya la posibilidad de entrar en tratos con el gobierno liberal encabezado<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2868],"tags":[946,1376,2870,2310,2871,2869],"class_list":{"0":"post-22204","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-68","8":"tag-benito-juarez","9":"tag-istmo-de-tehuantepec","10":"tag-mclane","11":"tag-melchor-ocampo","12":"tag-ocampo","13":"tag-suchil"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22204"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22292,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22204\/revisions\/22292"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}