﻿{"id":22123,"date":"2025-04-08T11:57:48","date_gmt":"2025-04-08T17:57:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22123"},"modified":"2025-08-04T17:49:19","modified_gmt":"2025-08-04T23:49:19","slug":"nellie-campobello-la-revolucion-en-la-piel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/nellie-campobello-la-revolucion-en-la-piel\/","title":{"rendered":"Nellie Campobello. La revoluci\u00f3n en la piel"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Izcoalt Ismael Guzm\u00e1n G\u00f3mez<br \/>\nEscuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 67.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/BiC_67_11_Entrevista_Campobello.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Recuperamos aqu\u00ed la entrevista de Emmanuel Carballo, de 1958, donde la escritora y bailarina se describe como \u201cparlanchina\u201d y \u201caut\u00e9ntica\u201d, y da cuenta de su pasi\u00f3n por Francisco Villa, las lecturas que la formaron, las motivaciones detr\u00e1s de sus libros y el oficio de escribir.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22522\" aria-describedby=\"caption-attachment-22522\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22522\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_237.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"526\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_237.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_237-300x197.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_237-768x505.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22522\" class=\"wp-caption-text\">Nelli Campobello durante una presentaci\u00f3n de Ballet en la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, ca. 1958.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Francisca Moya Luna, mejor conocida como Nellie Campobello, naci\u00f3 en Villa Ocampo, Durango, en 1900. Fue escritora, bailarina, asidua promotora de la danza ind\u00edgena en M\u00e9xico y feroz defensora de Francisco \u201cPancho\u201d Villa. Nellie es la \u00fanica mujer incluida en la antolog\u00eda de Antonio Castro Leal <em>La novela de la revoluci\u00f3n mexicana<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Registrada como hija natural, sus padres fueron Rafaela Luna y Felipe de Jes\u00fas Moya; fue la tercera de siete hijos que vivieron una infancia dif\u00edcil, con un padre alcoh\u00f3lico y pr\u00e1cticamente ausente. Quiz\u00e1 por eso, como dice Elena Poniatowska, cambi\u00f3 su nombre. Inspirada en el apellido del pap\u00e1 de su hermana Gloria, Ernest Campbell, lo castellaniz\u00f3 como Campobello. Su familia experiment\u00f3 las injusticias del sistema social del porfiriato y fue testigo del estallido, progreso y culminaci\u00f3n del movimiento revolucionario, iniciado por Francisco I. Madero en 1910.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacida entonces del pueblo,<br \/>\nla revoluci\u00f3n lleg\u00f3<br \/>\ny se meti\u00f3 en nuestras casas<br \/>\ny se abraz\u00f3 a nuestros hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda ra\u00edz de noche,<br \/>\napuntaba luces de alba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la sierra nos llegaron<br \/>\nhombres, cartuchos y flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre banderas de humos<br \/>\na morir se fueron todos,<br \/>\ntodos como un solo hombre.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En busca de mejores condiciones de vida, tras el abandono de su marido, Rafaela Luna se mud\u00f3 junto con sus hijos a Parral, Chihuahua, en 1908 donde gracias al apoyo de algunos familiares se instal\u00f3 en la calle Segunda del Rayo. El cambio ser\u00eda determinante para Nellie, ya que para fines de 1913 Chihuahua comenz\u00f3 a ser gobernado por el villismo y fue precisamente la calle en donde vivi\u00f3, uno de los principales escenarios para su obra m\u00e1s conocida: <em>Cartucho. Relatos de la lucha en el Norte de M\u00e9xico<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nellie creci\u00f3 en un entorno de mujeres independientes, fuertes, inteligentes y solidarias, ambiente que molde\u00f3 su personalidad e inspir\u00f3 su arte. Debido a las adversidades de su tiempo, Nellie tuvo limitaciones para asistir a la escuela, sin embargo, muy pronto descubri\u00f3 su habilidad para la escritura pues aprendi\u00f3 a leer y escribir casi de manera aut\u00f3noma: \u201cUn d\u00eda do\u00f1a Isabel, una t\u00eda m\u00eda, me ense\u00f1\u00f3 a leer. Quise hacerlo y no me cost\u00f3 trabajo. Aprend\u00ed a escribir. Supe todo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su primer libro fue un poemario titulado \u00a1<em>Francisca Yo! Versos<\/em>, publicado en 1929, edici\u00f3n que cont\u00f3 con pr\u00f3logo y portada de Gerardo Murillo, el Dr. Atl. Dos a\u00f1os despu\u00e9s se edit\u00f3 la primera edici\u00f3n de <em>Cartucho,<\/em> obra que aborda la vida durante la revoluci\u00f3n. En 1940 public\u00f3 la segunda edici\u00f3n de la obra, con cambios significativos, lo cual demuestra su aprendizaje y madurez como escritora. En 1937 public\u00f3 <em>Las Manos De Mam\u00e1<\/em>, obra que rinde homenaje a Rafaela Luna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a la amistad que entabl\u00f3 con Austreberta Renter\u00eda, una de las viudas del Centauro del Norte, Campobello logr\u00f3 tener acceso a las memorias que el general Villa dict\u00f3 a Manuel Bauche Alcalde en 1914, material que dio pie a los <em>Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa<\/em>, libro que narra las acciones b\u00e9licas del caudillo. Para 1960 escribi\u00f3 <em>Tres Poemas<\/em> y un pr\u00f3logo para una compilaci\u00f3n de su obra reunida en <em>Mis libros<\/em>, publicada ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su obra oscila entre lo hist\u00f3rico y lo biogr\u00e1fico, los g\u00e9neros de la cr\u00f3nica, la poes\u00eda y el relato corto se entrecruzan en ella, algunos de sus textos presentan m\u00e1s de un narrador. Su madre y Villa son sus h\u00e9roes definitivos. La violencia, el amor y la muerte ser\u00e1n rasgos distintivos de su pluma. Nellie logr\u00f3 trascender en m\u00e1s de un \u00e1mbito, la danza fue otra de sus grandes pasiones, pasi\u00f3n que comparti\u00f3 con Gloria, su hermana menor. Hoy en d\u00eda ambas son igualmente reconocidas como notables bailarinas y core\u00f3grafas. Nellie fue adem\u00e1s maestra de ballet y una de las fundadoras de la Escuela Nacional de Danza que comenz\u00f3 a dirigir en 1937. Esta actividad se tradujo en el libro <em>Ritmos Ind\u00edgenas de M\u00e9xico<\/em>, escrito en 1940 en coautor\u00eda con su hermana Gloria e ilustrado por Jos\u00e9 Clemente Orozco. En \u00e9l se profundiza en la danza y las artes esc\u00e9nicas de manera antropol\u00f3gica y etnol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante su vida mantuvo una estrecha relaci\u00f3n con Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n. Tambi\u00e9n se relacion\u00f3 con el Dr. Atl, colabor\u00f3 con Jos\u00e9 Clemente Orozco, conoci\u00f3 a Tina Modotti y realiz\u00f3 numerosos viajes al extranjero. Diversos historiadores y escritores han incorporado en sus trabajos a Nellie Campobello, lo que demuestra su vigencia dentro de la literatura mexicana as\u00ed como ser una pieza fundamental para comprender a la revoluci\u00f3n en el norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nellie Campobello, la \u201cCentaura del Norte\u201d, vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os privada de su libertad, familia y amigos, a causa de sus \u201ccompadres\u201d Cristina Belmont y Claudio Fuentes, quienes aprovech\u00e1ndose de su avanzada edad la secuestraron, destruyendo su casa, su archivo y su memoria. Nellie muri\u00f3 el 9 de julio de 1986 en Progreso de Obreg\u00f3n, Hidalgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se reproducen algunos fragmentos de la entrevista que Emmanuel Carballo le realiz\u00f3 a Nellie Campobello \u2013publicada en 1965 en <em>Diecinueve<\/em> <em>protagonistas de la literatura mexicana<\/em>\u2013, como la \u00fanica narradora de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<h3 style=\"text-align: center;\">\u201cLos hombres de la revoluci\u00f3n eran unos nibelungos\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bf<strong>Nellie es su verdadero nombre o, simplemente, su nombre como escritora y bailarina?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Mi nombre completo es Nellie Francisca Ernestina. Nellie por una perrita que ten\u00eda mam\u00e1. Yo deseaba que me dijesen Francisca. Mi primer libro, <em>Yo<\/em>, as\u00ed lo firm\u00e9. Me llaman, sin embargo, Nellie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo se define usted misma, Nellie?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Soy una parlanchina que, a veces, se pone seria. Soy tan aut\u00e9ntica, tan verdadera que cuando hablo la gente dice que cuento mentiras. No puede. No puede creer que alguien diga, sin inmutarse, que dos y dos son cuatro. Pienso, para mis adentros, en una frase de Camus: \u201cHay siempre un momento en la historia en el que quien se atreve a decir que dos y dos son cuatro est\u00e1 condenado a muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>\u00bfCu\u00e1ndo y d\u00f3nde naci\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Nac\u00ed el 7 de noviembre de 1909 en Villa Ocampo, al norte de la sierra del estado de Durango. A Villa Ocampo la fundaron en 1630 los tarahumaras y los tepehuanes. Primero le llamaban Bocas de R\u00edo Florido, despu\u00e9s, San Miguel de las Bocas. Ahora se le conoce por Villa Ocampo. Mi familia es tan vieja como el pueblo: particip\u00f3 en su fundaci\u00f3n. A\u00fan ahora, Villa Ocampo es un pueblo que vive en pleno siglo xvii. La gente es dif\u00edcil de trato porque es muy pura en su manera de ser y actuar. Una deber\u00eda deber\u00eda encontrarse en los antepasados, ser como fueron sus mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>Qu\u00e9 recuerdos surgen, en este momento, de su ni\u00f1ez transcurrida en plena lucha armada?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013A los cuatro a\u00f1os se me notaba, impresa en el rostro, la tragedia de la revoluci\u00f3n. No me re\u00eda por nada del mundo. De peque\u00f1a, luc\u00eda plastas de pecas en la cara, me sudaba la nariz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfCu\u00e1l fue su ocupaci\u00f3n m\u00e1s deleitosa durante la infancia?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013En el norte dos eran mis ocupaciones, montar a caballo y sufrir: los inviernos, la revoluci\u00f3n. Desde los seis a\u00f1os corr\u00eda por esos desiertos, por esas llanuras. En M\u00e9xico, todos los d\u00edas, hasta hace unos cuantos a\u00f1os, mont\u00e9 a caballo. Lo hac\u00eda muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>En sus obras en prosa y verso destaca, por el cari\u00f1o con el que est\u00e1 creada, la figura de su mam\u00e1. H\u00e1bleme de ella.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Mam\u00e1 muri\u00f3 a los 38 a\u00f1os, en Chihuahua. Yo conoc\u00ed siempre a una mam\u00e1 joven. Se llamaba Rafaela. Conservo la \u00faltima ropa que us\u00f3. A Mam\u00e1 no le gustaba que la toc\u00e1semos; nos permit\u00eda, cuando mucho, que le ador\u00e1ramos la mano con la punta de la nariz. La quise tanto que no he tenido tiempo de dedicarme al amor. Claro que he tenido pretendientes, pero estoy muy ocupada con mis recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>Otro personaje de la vida real que aparece en sus libros revestido de atractivos es su hermana Gloria. \u00bfQu\u00e9 me cuenta de ella en relaci\u00f3n con usted?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Gloriecita y yo \u00e9ramos de peque\u00f1as muy irreverentes. Atropell\u00e1bamos a la gente con nuestra franqueza, como potros salvajes. Las personas a quienes molest\u00e1bamos enviaban telegramas a nuestra familia: \u201cQue sus hijitas estudien el Carre\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>Usted que vio u oy\u00f3 hablar de algunos de los jefes m\u00e1s importantes de los ej\u00e9rcitos revolucionarios, \u00bfqu\u00e9 me dice de Francisco Villa, de la etapa oscura del admirable guerrillero?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Villa (en ese entonces se llamaba, lo s\u00e9 por tradici\u00f3n familiar, Doroteo Arango) se cri\u00f3, desde los 17 a\u00f1os, en Villa Ocampo, en la casa de don Mart\u00edn Villa. Este lo reconoci\u00f3 como familiar suyo. El padre de Doroteo, hijo natural, pertenec\u00eda a la familia de los Villa. Doroteo tom\u00f3 de un muchacho de all\u00ed, muy buen muchacho, muy valiente, el nombre de Francisco Villa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfCu\u00e1l fue el primer libro que ley\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Aprend\u00ed a leer, en casa, para entender la Biblia. Casi me s\u00e9 de memoria muchos pasajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfY el primer libro mexicano que tuvo en sus manos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Martin Luis Guzm\u00e1n me regal\u00f3, cuando yo era una ni\u00f1a, <em>A orillas del Hudson<\/em>. No lo le\u00ed, para qu\u00e9 voy a mentir. Me pareci\u00f3 muy complicado. Lo guard\u00e9. A\u00f1os despu\u00e9s, descifr\u00e9 sus excelencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>H\u00e1bleme de sus libros de cabecera.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Son <em>Gengis Kan, el conquistador,<\/em> de Michael Pr\u00e1dwdin, y <em>Essays on men and manners,<\/em> de William Hazlitt. He le\u00eddo y rele\u00eddo a Graci\u00e1n. Fui, hace ya algunos a\u00f1os, ferviente lectora de Spengler.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfUsted cree en los escritores que se hacen en las escuelas?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013El escritor no se hace con recetas de cocina. Eso no es posible. Los personajes y las an\u00e9cdotas no se aprenden, se descubren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfCu\u00e1l es la finalidad, que persigue a juicio de usted, el escritor?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Un verdadero escritor debe decirle a su pueblo cu\u00e1les son sus limitaciones, sus debilidades. A\u00fan no existe en M\u00e9xico un grupo homog\u00e9neo de escritores que ayude a sus compatriotas. Los escritores mexicanos, casi todos bur\u00f3cratas al servicio del r\u00e9gimen, ocultan en sus libros los problemas reales del pa\u00eds; le falta el valor de denunciar el mundo en que viven y que los oprime. Me refiero, por supuesto, a los escritores que crean obras art\u00edsticas, no a los que escriben obras de propaganda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>Usted, cuando escribe, \u00bfqu\u00e9 es lo que propone?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Intento abrir los nudos v\u00edrgenes de la naturaleza, referirme a la entra\u00f1a de las cosas, de las personas, ver con ojos limpios el espect\u00e1culo que me rodea. Me sobra imaginaci\u00f3n de novelista: todo lo convierto en im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfLos hombres que hicieron la revoluci\u00f3n resultan atractivos personajes de novela?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Los hombres de la revoluci\u00f3n, joven, no necesitan que los novelen: traen en s\u00ed mismo la novela. No ten\u00edan entra\u00f1as. Eran unos nibelungos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>Y de Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, \u00bfqu\u00e9 opina?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013El se\u00f1or Guzm\u00e1n es, para m\u00ed, el mejor escritor de la revoluci\u00f3n.<em> El \u00e1guila y la serpiente<\/em> me gusta m\u00e1s que <em>La sombra del caudillo<\/em>. <em>Las Memorias de Pancho Villa<\/em> est\u00e1n basadas en la persona y la personalidad del general: se recogen sus verdaderos actos, su manera de hablar. Su obra tiene, empleando t\u00e9rminos de danza, dimensi\u00f3n y relieve.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 razones la movieron a escribir sus libros?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Mis libros los he escrito para contestar ofensas o para pagar deudas. As\u00ed, por ejemplo, cada l\u00ednea de \u201cEstadios\u201d [incluido en<em> Tres poemas<\/em>, 1957] es un reproche hacia aquellos que utilizaron mi danza para su propio beneficio, y me olvidaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfC\u00f3mo ve, a 29 a\u00f1os de distancia, su primer libro?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Mi primer libro de versos apareci\u00f3 en 1929 [ediciones LIDAN]. Lo titul\u00e9, <em>Yo.<\/em> Langston Hughes tradujo al ingl\u00e9s varios de estos poemas, los cuales incluy\u00f3 Dudley Fitts en su <em>Antolog\u00eda de la poes\u00eda latinoamericana contempor\u00e1nea <\/em>[Nortolk, 1942].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 me dice de<em> Cartucho<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Se termin\u00f3 de imprimir en Jalapa el 13 de octubre de 1931. Lleva como subt\u00edtulo <em>Relatos de la lucha en el norte de M\u00e9xico<\/em>. Fue uno de los libros publicados por Ediciones Integrales. S\u00e9 que por entonces escrib\u00edan, y que narraban hechos guerreros, principalmente contra Francisco Villa. Escrib\u00ed en este libro lo que me consta del villismo, no lo que me han contado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>H\u00e1bleme de <em>Las manos de mam\u00e1<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Sali\u00f3 a la venta en febrero de 1937, impreso por la Editorial Juventudes de Izquierda. La Editorial Villa Ocampo public\u00f3 en 1949 la segunda edici\u00f3n, ilustrada por Jos\u00e9 Clemente Orozco. Lo compuse para pagar una deuda, una deuda que ten\u00eda contra\u00edda con ella, con mam\u00e1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<strong>\u00bfC\u00f3mo redact\u00f3 <em>Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013En los <em>Apuntes<\/em>, publicados en 1940, utilic\u00e9 testimonios de primera mano: el de la viuda, do\u00f1a Austreberta Renter\u00eda, quien me hizo conocerlo tanto en lo f\u00edsico como en lo moral; los de algunos de sus dorados: Jos\u00e9 Nieto, Ismael M\u00e1ynez y Pedro D\u00e1vila. El de Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, quien tan hermosas p\u00e1ginas ha escrito sobre el gran caudillo de las batallas de la revoluci\u00f3n. Para redactarlo fui a conocer varios lugares donde se dieron algunas de sus batallas. Para comprender y describir estas, estudi\u00e9 estrategia general. Mi deseo era saberlo todo. En los <em>Apuntes <\/em>s\u00f3lo constan algunos de los hechos de armas de la vida del guerrero: \u00fanica que vivi\u00f3 Francisco Villa, conductor de hombres de guerra. En otros aspectos no existe. La verdad de sus batallas es la verdad de su vida. El Villa que aqu\u00ed yo presento nada tiene que ver con el protagonista de tantas historias falsas y leyendas rid\u00edculas. Mi Francisco Villa naci\u00f3 en 1910, vestido de amarillo, llevando un sombrero ancho, un list\u00f3n tricolor en la copa y unas cananas fajadas en cruz.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aguilar Mora, Jorge, \u201cEl silencio de Nellie Campobello\u201d, <em>Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de M\u00e9xico<\/em>, Nellie Campobello, M\u00e9xico, Ediciones Era, 2013, pp. 9-41.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Campobello, Nellie, <em>Obra reunida<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2016.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Carballo, Emmanuel, <em>Protagonistas de la literatura mexicana<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2003.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vargas Vald\u00e9s, Jes\u00fas y Flor Garc\u00eda rufino, <em>Nellie Campobello. Mujer de manos rojas<\/em>, M\u00e9xico, B\u00e1rbaros ilustrados, 2020.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Izcoalt Ismael Guzm\u00e1n G\u00f3mez Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 67. Recuperamos aqu\u00ed la entrevista de Emmanuel Carballo, de 1958, donde la escritora y bailarina se describe como \u201cparlanchina\u201d y \u201caut\u00e9ntica\u201d, y da cuenta de su pasi\u00f3n por Francisco Villa, las lecturas que la formaron, las motivaciones detr\u00e1s de sus libros y el oficio de escribir. Mar\u00eda Francisca Moya Luna, mejor conocida como Nellie Campobello, naci\u00f3 en Villa Ocampo, Durango, en 1900. Fue escritora, bailarina, asidua promotora de la danza ind\u00edgena en M\u00e9xico y feroz defensora de Francisco \u201cPancho\u201d Villa. Nellie es la \u00fanica mujer incluida en la antolog\u00eda de Antonio Castro Leal La novela de la revoluci\u00f3n mexicana. Registrada como hija natural, sus padres fueron Rafaela Luna y Felipe de Jes\u00fas Moya; fue la tercera de siete hijos que vivieron una infancia dif\u00edcil, con un padre alcoh\u00f3lico y pr\u00e1cticamente ausente.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2848,181],"tags":[2319,78],"class_list":{"0":"post-22123","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-67","7":"category-entrevistas","8":"tag-francisco-villa","9":"tag-revolucion-mexicana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22123"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22523,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22123\/revisions\/22523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}