﻿{"id":22109,"date":"2025-04-04T14:40:33","date_gmt":"2025-04-04T20:40:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22109"},"modified":"2025-08-04T17:19:48","modified_gmt":"2025-08-04T23:19:48","slug":"la-tragedia-del-magisterio-durante-la-guerra-cristera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-tragedia-del-magisterio-durante-la-guerra-cristera\/","title":{"rendered":"La tragedia del magisterio durante la guerra cristera"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Julio Alberto Rojas Rodr\u00edguez<br \/>\nPosdoctorante en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana &#8211; Xochimilco<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 67.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/BiC_67_05_Magisterio.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Se calcula que unos 250 maestros perdieron la vida por los enfrentamientos entre tropas federales y los cat\u00f3licos que se alzaron en armas contra la Ley Calles de 1926. Tomar partido por un bando o simplemente realizar el trabajo de ense\u00f1ar, fue intensamente perseguido en el occidente y zonas del centro del pa\u00eds.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22506\" aria-describedby=\"caption-attachment-22506\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22506\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_035.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"502\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_035.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_035-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_035-768x482.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22506\" class=\"wp-caption-text\">Tropas cristeras durante ceremonia religiosa, ca. 1927, inv. 5214, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra cristera surgi\u00f3 como resultado de un prolongado conflicto entre liberales y conservadores durante el siglo XIX, el cual se vio agudizado por la implementaci\u00f3n de las Leyes de Reforma y la publicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1857 que ten\u00edan como objetivo, reducir la influencia de la Iglesia cat\u00f3lica en los asuntos p\u00fablicos. Este enfrentamiento alcanz\u00f3 una mayor intensidad despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n mexicana, con la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1917, que incluy\u00f3 disposiciones anticlericales tales como la instauraci\u00f3n de la educaci\u00f3n laica, la regulaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos, as\u00ed como un control riguroso sobre las actividades del clero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, el establecimiento de la Ley Calles en 1926 marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n al reforzar las restricciones hacia la Iglesia, provocando una reacci\u00f3n contundente entre los sectores cat\u00f3licos. Organizaciones como la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, articularon estrategias de resistencia que incluyeron protestas pac\u00edficas y una posterior lucha armada. La suspensi\u00f3n de cultos y el cierre de templos intensificaron estas tensiones, dando lugar a uno de los episodios m\u00e1s relevantes y controvertidos del M\u00e9xico posrevolucionario. Aunque a menudo se le percibe como un conflicto de alcance nacional, el desarrollo de la guerra cristera fue principalmente localizado en regiones espec\u00edficas del pa\u00eds, como El Baj\u00edo y el occidente mexicano, donde las tensiones entre las comunidades cat\u00f3licas y las pol\u00edticas anticlericales del gobierno alcanzaron su punto m\u00e1s \u00e1lgido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este combate entre el ej\u00e9rcito federal y las tropas rebeldes se caracteriz\u00f3 por su excesiva violencia, propiciando \u2013seg\u00fan diversas fuentes\u2013 la muerte de aproximadamente 250 000 personas, de las cuales los maestros fueron las v\u00edctimas principales. A pesar de que no se dispone de cifras oficiales, se estima que alrededor de 250 de ellos fueron asesinados durante la revuelta.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Violencia en las aulas<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La puesta en pr\u00e1ctica del principio del laicismo en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n b\u00e1sica provoc\u00f3 conmoci\u00f3n y gener\u00f3 un ambiente de descontento que deriv\u00f3 en la oposici\u00f3n radical de diversos grupos. En particular, la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica mostr\u00f3 su rechazo, sosteniendo que su verdadera intenci\u00f3n era \u201carrebatar a los padres de familia la libertad de decidir el tipo de educaci\u00f3n que consideraban m\u00e1s adecuado para sus hijos.\u201d Por consiguiente, para el clero, los nuevos planes y programas de estudio de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, creada en 1921, eran considerados como una amenaza a su fe y a sus tradiciones, as\u00ed como una imposici\u00f3n que socavaba sus principios y valores religiosos, por lo que determinaron realizar una serie de ataques en su contra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, al ser los portadores de las reformas educativas impulsadas por la federaci\u00f3n, los maestros oficiales fueron considerados por los cristeros como los agentes oficiales de gobierno, lo que los situaba en sus principales blancos de ataque. Durante los momentos m\u00e1s intensos del combate, los miembros de las fuerzas rebeldes asaltaron e incendiaron las escuelas oficiales y llevaron a cabo una persecuci\u00f3n continua en contra del magisterio, como parte de su estrategia frente a la educaci\u00f3n laica. As\u00ed lo refiri\u00f3 la profesora de la Escuela Rural de San Diego, ubicada en el municipio de Indaparapeo, Michoac\u00e1n, la cual \u201cfue amagada de muerte por los cristeros, as\u00ed como los alumnos de las escuelas nocturnas, llam\u00e1ndola gobiernista y bolchevique por no ense\u00f1ar el catecismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, diversos maestros se vieron inmersos en un ambiente de terror y violencia, situaci\u00f3n que qued\u00f3 documentada en algunos de sus testimonios, los cuales reflejan la vulnerabilidad frente a grupos radicales que luchaban de manera en\u00e9rgica, en pro de la libertad religiosa de los cat\u00f3licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, algunos casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Yoricostio, Michoac\u00e1n, el maestro rural Mois\u00e9s Zamora fue asesinado a mano de los cristeros Elizondo y Trinidad Rodr\u00edguez, quienes fueron considerados como los &#8220;brazos armados&#8221; del obispo michoacano, Leopoldo Lara y Torres. El profesor Zamora hab\u00eda ingresado a la Escuela Normal Rural de Tac\u00e1mbaro a sus escasos catorce a\u00f1os y egresado a los 16, respectivamente. De acuerdo con los testimonios, \u201cel maestro se encontraba en un pajar donde fue descubierto al amanecer y trasladado a la c\u00faspide de un cerro conocido como Cerro del \u00c1guila, donde se ejecut\u00f3 el crimen\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando fue localizado su cuerpo, se constat\u00f3 que ten\u00eda una ancha herida de arma blanca en la regi\u00f3n pectoral izquierda, un balazo que le destroz\u00f3 el om\u00f3plato y otro disparo que le destruy\u00f3 el cr\u00e1neo, adem\u00e1s de un tercer impacto de bala que le hizo pedazos la mano derecha. Asimismo, se localiz\u00f3 una herida de arma blanca en el costado derecho y, por si fuera poco, ten\u00eda dos se\u00f1ales de un lazo en el cuello. Posteriormente, sus compa\u00f1eros trasladaron su cuerpo a las instalaciones de la escuela, donde fue velado. Al difundirse la noticia, los dem\u00e1s profesores que laboraban en la regi\u00f3n optaron por dormir acompa\u00f1ados de pistolas para salvaguardar su seguridad ante el constante peligro para sus vidas. De este modo, los testimonios de aquellos hombres y mujeres que formaron parte del magisterio oficial evidencian el entorno de tensi\u00f3n, miedo e incertidumbre que se convirti\u00f3 como un elemento de su vida cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, el profesor J. Alc\u00e1zar R., de la regi\u00f3n de Uruapan, a trav\u00e9s de un comunicado enviado a la SEP, mencion\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed la situaci\u00f3n es alarmante. Los cristeros est\u00e1n a decir de muchas personas con quien he tratado de orientarme, muy orgullosos y se han dado a cometer tropel\u00edas terribles\u2026 el inspector de esta zona ha aceptado el cierre de una escuela, atendida por una se\u00f1orita, pues a esta infeliz mujer, un cura que capitaneaba una chusma de bandidos, trataban de colgarla, porque no ense\u00f1aba el catecismo\u2026 todas las personas con quien he consultado mi partida, me han dicho una sola expresi\u00f3n,\u00a0 \u00a1que no llego a cinco\u00a0 kil\u00f3metros de este lugar, cuando ya me colgaron los cristeros!<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A causa de la creciente violencia, diversos maestros abandonaron sus funciones y huyeron a zonas m\u00e1s seguras. En m\u00faltiples casos, centenares de escuelas fueron clausuradas debido a la falta de seguridad y personal docente, sobre todo en las regiones del centro-occidente del pa\u00eds, donde la Iglesia gozaba de mayor presencia. La profesora Eusebia Nieto, relat\u00f3 c\u00f3mo, en Santiago Undameo, lugar donde fue comisionada, \u201clabor\u00f3 en un principio con \u00e9xito, no obstante que el bandidaje y la fuerza de los cristeros que asolaba los lugares vecinos a este pueblo, quienes hicieron huir varias veces a los pobladores y a la propia maestra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los maestros que sobrevivieron al conflicto hablaron pocas veces de sus experiencias, ya que constantemente eran transferidos a otras escuelas y muchos mantuvieron en anonimato su car\u00e1cter de v\u00edctimas de violencia. La guerra cristera fue un obst\u00e1culo relevante para la consolidaci\u00f3n del sistema educativo federal. Ataques a maestros rurales, escuelas saqueadas e incendiadas y la labor de descr\u00e9dito de la Iglesia obstaculizaron significativamente\u00a0al quehacer del magisterio. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 ocurr\u00eda con los maestros cat\u00f3licos?<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Agresiones anticat\u00f3licas<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia adquiri\u00f3 un amplio poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social y se hab\u00eda constituido como una instituci\u00f3n que regulaba las normas sociales y morales en el pa\u00eds. En el \u00e1mbito educativo, a trav\u00e9s de la fundaci\u00f3n de escuelas privadas, mantuvo su influencia en las \u00e9lites, en lo que gozaba de una trayectoria larga y compleja. Debido a esto, en 1926 el presidente Calles prioriz\u00f3 en la vigilancia de los preceptos constitucionales en materia religiosa y educativa con la promulgaci\u00f3n de la ley sobre delitos y faltas en materia de culto religioso y disciplina externa, la cual, en su art\u00edculo 4\u00ba, establec\u00eda que \u201cninguna corporaci\u00f3n religiosa, ni ministro de alg\u00fan culto, podr\u00e1n establecer o dirigir escuelas de instrucci\u00f3n primaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta normativa deriv\u00f3 en la clausura de gran cantidad de centros educativos religiosos debido a la falta de cumplimiento de la legislaci\u00f3n y caus\u00f3 gran indignaci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n. El 10 de marzo de 1926, en la capital de la Rep\u00fablica, las fuerzas federales intervinieron violentamente las instalaciones de una escuela cat\u00f3lica atendida por las Hermanas de la Caridad. Al quedarse los alumnos sin estos espacios, se vieron obligados en tomar las clases en casas privadas. Ante la situaci\u00f3n, la Iglesia alert\u00f3 a sus feligreses a fomentar la apertura de escuelas clandestinas dirigidas por maestros cat\u00f3licos bajo la siguiente indicaci\u00f3n: \u201csi nos cierran una escuela, \u00e1branse 20; si se arrebata un edificio escolar, edif\u00edquense muchos otros; si no hay dinero para edificarlos; lev\u00e1ntense tiendas de campa\u00f1a e imp\u00e1rtase la instrucci\u00f3n religiosa, aunque sea a la sombra de los \u00e1rboles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actitud representaba un contundente desaf\u00edo para el r\u00e9gimen callista. Por tanto, durante la guerra cristera la agresi\u00f3n de los federales contra los cristeros fue intensa y brutal, caracterizada por una serie de t\u00e1cticas y estrategias militares que trataban de socavar una rebeli\u00f3n que defend\u00eda la libertad religiosa. Dado que la educaci\u00f3n fue considerada por ambos bandos como una herramienta poderosa para la formaci\u00f3n de ciudadanos, los maestros cat\u00f3licos fueron percibidos como una amenaza directa al control ideol\u00f3gico que el gobierno federal deseaba establecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, muchos de estos maestros se hab\u00edan alineado con diversas organizaciones religiosas y tropas cristeras que se levantaron en armas para defender \u201cla libertad y los derechos de los cat\u00f3licos\u201d, lo que los convirti\u00f3 en las principales v\u00edctimas de los federales. Aunque persiste la necesidad de profundizar en las investigaciones sobre este tema, algunos testimonios constituyen una fuente valiosa de an\u00e1lisis que permite explorar la trayectoria de aquellos hombres y mujeres que impulsaron la educaci\u00f3n religiosa durante los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Huajuapan de Le\u00f3n, Oaxaca, en el contexto de los preparativos de la festividad de Cristo Rey, efecuada el 31 de octubre de 1926, la maestra Juliana Olazar que hab\u00eda adquirido dos crucifijos, uno de los cuales era para su hijo como recuerdo de la celebraci\u00f3n, de la llegada de la consagraci\u00f3n, se lo mostr\u00f3 a su hijo, coloc\u00e1ndoselo en el cuello y dici\u00e9ndole que lo conservara siempre, tal como ella hab\u00eda hecho desde el d\u00eda en que se lo regal\u00f3 su madre cuando era peque\u00f1a. Posteriormente, clav\u00f3 el crucifijo m\u00e1s grande en la pared, diciendo al mismo tiempo, \u201cahora hagamos la consagraci\u00f3n de Cristo Rey y pidamos por nuestro prelado, por si se encuentra en una prisi\u00f3n en M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando rezaba, \u201cse escucharon golpes a la puerta que ced\u00eda a la fuerza brutal de la tropa federal.\u201d En medio de la agitaci\u00f3n, el muchacho se hab\u00eda abrazado a su maestra, sorprendido de ver la escolta de doce soldados y un oficial. A culatazos los separaron y arrancaron el crucifijo que colgaba de su cuello, lo mismo que el que estaba en el muro y los arrojaron al suelo.\u00a0 Poco despu\u00e9s, el oficial orden\u00f3 a la maestra que pisara el crucifijo, pero como se resist\u00eda a \u201ccometer tal sacrilegio\u201d por una orden oficial, los soldados lo hicieron. Al contemplar esta escena, la maestra se encar\u00f3 con los soldados y les dijo: \u201canimales, no maltraten a mi Dios, a mi Rey crucificado, maltr\u00e1tenme a m\u00ed\u2026\u201d As\u00ed hablaba cuando el oficial le dispar\u00f3 todos los tiros que ten\u00eda en su pistola. Cuando el agente sali\u00f3, solo qued\u00f3 su cuerpo ba\u00f1ado en sangre. El muchacho huy\u00f3 despavorido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mismo tenor, Jos\u00e9 Anacleto Gonz\u00e1lez Flores, en su papel de educador cat\u00f3lico y l\u00edder de la resistencia pac\u00edfica, se convirti\u00f3 en un ejemplo relevante por sus actividades contrarias al gobierno. Apodado como \u201cMaistro Cleto,\u201d hab\u00eda destacado por dedicar buena parte de su vida a la formaci\u00f3n de los cat\u00f3licos. Desde que comenz\u00f3 la persecuci\u00f3n religiosa, fue el blanco de los callistas, por lo que tuvo que ocultarse trabajando desde su escondite. Fue aprendido por los federales en la casa particular de la familia Vargas Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, se le traslad\u00f3 al cuartel Colorado donde se le aplicaron diversos castigos corporales toda vez que le exig\u00edan, entre otras cosas, revelar el paradero del arzobispo de Guadalajara, a lo que contest\u00f3: \u201cno lo s\u00e9, y si lo supiera, no se lo dir\u00eda.\u201d Los soldados, bajo las \u00f3rdenes del general de divisi\u00f3n Jes\u00fas Mar\u00eda Ferreira, jefe de operaciones militares de Jalisco, descoyuntaron sus extremidades, le levantaron las plantas de los pies y, a golpes, le desencajaron un brazo. Muri\u00f3 fusilado el viernes primero de abril de 1927, acompa\u00f1ado \u2013a decir de los testimonios\u2013 por m\u00e1s de 10 000 personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Jos\u00e9 Dionisio Padilla G\u00f3mez, quien en 1917 ingres\u00f3 al seminario conciliar de Guadalajara, destac\u00f3 como profesor impartiendo clases sin ninguna retribuci\u00f3n a ni\u00f1os y j\u00f3venes pobres. Fue socio fundador y miembro activo de la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mexicana, donde se desarroll\u00f3 sobre todo en el campo de la promoci\u00f3n social y la educaci\u00f3n cat\u00f3lica. En 1927 fue acordonado su domicilio por un grupo de soldados del ej\u00e9rcito federal, quienes con violencia ordenaron el saqueo de la casa y la aprehensi\u00f3n de los habitantes. Durante su traslado al cuartel Dionisio Padilla soport\u00f3 golpes, insultos y vejaciones. Posteriormente los federales lo fusilaron a sus 26 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el gobierno, los maestros cat\u00f3licos impulsaban una ideolog\u00eda que contraven\u00eda los principios laicistas y modernistas que el Estado intentaba imponer. Debido a esto, dentro del campo de batalla, tambi\u00e9n los propagadores de la educaci\u00f3n religiosa y moral sufrieron ataques, aspecto que merece la pena seguir investigando toda vez que no existen suficientes investigaciones que visibilicen a aquellos hombres y mujeres que, en cumplimiento de su deber, fueron ultrajados e incluso perdieron la vida.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Educaci\u00f3n derrotada<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra cristera, que se origin\u00f3 como una respuesta violenta a las pol\u00edticas anticlericales del gobierno de Plutarco El\u00edas Calles, provoc\u00f3 la muerte de cientos de personas, que tomaron las armas en defensa de sus ideales. Entre ellos, destacaron los maestros, tanto oficiales como cat\u00f3licos, quienes, durante el combate, fueron las v\u00edctimas principales a causa del cumplimiento de su deber. Este conflicto los coloc\u00f3 en un entorno tenso, convulso y hostil, en que las diversas agresiones de las que fueron v\u00edctimas formaron parte de su vida cotidiana, lo que propici\u00f3 que la educaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n se viera seriamente afectada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal sentido, el \u00e1mbito educativo constituy\u00f3 un elemento fundamental de este desencuentro institucional ya que, para ambas partes, garantizaba su injerencia en la sociedad. A\u00fan m\u00e1s, el cumplimiento efectivo del art\u00edculo 3\u00b0 constitucional por parte del r\u00e9gimen callista constituy\u00f3 un campo de disputa ideol\u00f3gica en el que se enfrentaron, por un lado, el laicismo y, por otro, la perspectiva religiosa del clero. Como resultado, las acciones contra el magisterio se volvieron cada vez m\u00e1s violentas, ya que los maestros oficiales, que luchaban por la educaci\u00f3n laica y obligatoria, fueron percibidos como agentes oficiales de gobierno, lo que los situ\u00f3 como un blanco de ataque para los cristeros. Por su parte, los maestros cat\u00f3licos, quienes abogaban por una educaci\u00f3n religiosa y moral dentro de las escuelas, tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas de los federales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1929, a pesar de los &#8220;Acuerdos&#8221; establecidos entre la Iglesia cat\u00f3lica y el gobierno federal, as\u00ed como de la notable disminuci\u00f3n de ataques por parte de cristeros y federales, persistieron lo lugares que a\u00fan representaban un grado de peligro para los maestros, quienes siguieron sufriendo graves perjuicios. En esta coyuntura, la rebeli\u00f3n armada sembr\u00f3 la miseria en muchos poblados, interrumpiendo de manera significativa el desarrollo educativo del pa\u00eds.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Becerra Gonz\u00e1lez, Rafael, <em>Anacleto Gonz\u00e1lez Flores: de la palabra a la transformaci\u00f3n social<\/em>, Cuernavaca, Fundaci\u00f3n Vasco de Quiroga, 2022.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Bautista, Cecilia Adriana, \u201cMaestros y masones: la contienda por la reforma educativa en M\u00e9xico, 1930-1940\u201d, <em>Relaciones. Estudios de historia y sociedad<\/em>, 2005, en <a href=\"https:\/\/goo.su\/62MOlo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/goo.su\/62MOlo<\/a><\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">L\u00f3pez arellano, Marcela, \u201cVoces escritas. Experiencias de profesores y profesoras durante la Cristiada en Aguascalientes, 1927-1928\u201d; <em>Caleidoscopio &#8211; Revista Semestral de Ciencias Sociales y Humanidades<\/em>, 2019, en https:\/\/goo.su\/bte5<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Meyer, Jean A.,\u00a0<em>La Cristiada: la guerra de los cristeros<\/em>. M\u00e9xico, Siglo XXI, 1994.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ram\u00edrez de Alba, Horacio, &#8220;La guerra cristera y la misi\u00f3n magisterial\u201d, <em>Revista de Identidad Universitaria<\/em>, 2023, en https:\/\/goo.su\/8TLtR<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Alberto Rojas Rodr\u00edguez Posdoctorante en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana &#8211; Xochimilco En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 67. Se calcula que unos 250 maestros perdieron la vida por los enfrentamientos entre tropas federales y los cat\u00f3licos que se alzaron en armas contra la Ley Calles de 1926. Tomar partido por un bando o simplemente realizar el trabajo de ense\u00f1ar, fue intensamente perseguido en el occidente y zonas del centro del pa\u00eds. La guerra cristera surgi\u00f3 como resultado de un prolongado conflicto entre liberales y conservadores durante el siglo XIX, el cual se vio agudizado por la implementaci\u00f3n de las Leyes de Reforma y la publicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1857 que ten\u00edan como objetivo, reducir la influencia de la Iglesia cat\u00f3lica en los asuntos p\u00fablicos. Este enfrentamiento alcanz\u00f3 una mayor intensidad despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n mexicana, con la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1917, que incluy\u00f3<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2848],"tags":[1435,843,2856],"class_list":{"0":"post-22109","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-67","8":"tag-catolicos","9":"tag-plutarco-elias-calles","10":"tag-profesores"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22109"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22507,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22109\/revisions\/22507"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}