﻿{"id":22098,"date":"2025-04-04T13:03:13","date_gmt":"2025-04-04T19:03:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=22098"},"modified":"2025-08-04T16:58:56","modified_gmt":"2025-08-04T22:58:56","slug":"la-traicion-a-benito-juarez-y-la-movilizacion-de-la-guardia-nacional-de-guadalajara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-traicion-a-benito-juarez-y-la-movilizacion-de-la-guardia-nacional-de-guadalajara\/","title":{"rendered":"La traici\u00f3n a Benito Ju\u00e1rez y la movilizaci\u00f3n de la Guardia Nacional de Guadalajara"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Brayan An\u00edbal Pe\u00f1a G\u00f3mez<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 67.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/BiC_67_01_Ju%C3%A1rez.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La Guerra de Reforma en Jalisco tiene su punto de inicio con el cuartelazo de Antonio Landa y el intento de los conservadores de encarcelar en el Palacio de Gobierno de Guadalajara a Benito Ju\u00e1rez y los integrantes de su gabinete.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_8586\" aria-describedby=\"caption-attachment-8586\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8586\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Nebel_Voyage_42_Guadalajara-640x425.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Nebel_Voyage_42_Guadalajara-640x425.jpg 640w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Nebel_Voyage_42_Guadalajara-640x425-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Nebel_Voyage_42_Guadalajara-640x425-624x414.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8586\" class=\"wp-caption-text\">Carl Nebel, Plaza Mayor de Guadalajara, litograf\u00eda a color en Carl Nebel, Voyage pittoresque et arch\u00e9ologique dans la partie la plus int\u00e9ressante du Mexique, Paris, Chez M. Moench, 1836. Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cotidianidad de Guadalajara fue abruptamente interrumpida en 1858 por una breve guerra civil originada desde el interior de su palacio de gobierno. La rebeli\u00f3n de Antonio Landa, miembro del 5\u00ba Batall\u00f3n de L\u00ednea, que en rigor deb\u00eda proteger al gabinete presidencial, provoc\u00f3 que los cuerpos de guardia nacional de la ciudad se movilizaran con rapidez para intentar liberar a Benito Ju\u00e1rez y sus colaboradores. Los pocos d\u00edas de combates urbanos y su resultado fueron el inicio formal de la Guerra de Reforma en Jalisco, estado cuya participaci\u00f3n fue determinante en el desarrollo de los eventos b\u00e9licos donde se enfrentaron liberales y conservadores en defensa de la Constituci\u00f3n y de la \u201creligi\u00f3n y fueros\u201d, respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desconocimiento de la Constituci\u00f3n liberal por parte del presidente Ignacio Comonfort y el pronunciamiento del cuartel de Tacubaya, en diciembre de 1857, hab\u00edan provocado el inicio de una guerra civil entre los partidarios de \u201cla religi\u00f3n y los fueros\u201d y los defensores de la Carta Magna. Por ello, en su car\u00e1cter de presidente constitucional interino, y ante la persecuci\u00f3n del general Luis Gonzaga Osollo, quien encabezaba el llamado Ej\u00e9rcito Restaurador de las Garant\u00edas, Benito Ju\u00e1rez viaj\u00f3 a Guanajuato y luego hasta Jalisco para establecer su gobierno bajo la protecci\u00f3n de la coalici\u00f3n constitucionalista de gobernadores convocada por Julio Anastasio Parrodi, gobernador de Jalisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ambiente, pese a la lealtad de las autoridades locales a la Constituci\u00f3n federal, no era favorable para el gabinete presidencial. Durante los meses anteriores, el escenario pol\u00edtico y militar del occidente del pa\u00eds sufri\u00f3 una serie de trastornos que fueron mermando, poco a poco, la estabilidad del estado. Para empezar, el 29 de marzo el general Parrodi promulg\u00f3 la Constituci\u00f3n federal y se desat\u00f3 una serie de rebeliones en diversos cantones de la entidad. Ante los levantamientos provocados por el rechazo a la jura de la Constituci\u00f3n, las autoridades locales reaccionaron de distintas maneras: hubo jefes pol\u00edticos que acaudillaron a los rebeldes al grito de \u201creligi\u00f3n y fueros\u201d, como el coronel Remigio Tovar, en Mascota; y otros que padecieron los levantamientos de algunos sectores de la poblaci\u00f3n, como fueron los casos de Toribio Esquivel y Domingo Reyes, jefes pol\u00edticos de San Juan de los Lagos y Lagos, respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo despu\u00e9s, el 24 de julio se pronunci\u00f3 el 7\u00ba Batall\u00f3n de L\u00ednea del cuartel de San Francisco. Aunque las fuerzas de los generales Jos\u00e9 Silverio N\u00fa\u00f1ez y Juan Nepomuceno Rocha sofocaron la rebeli\u00f3n, el batall\u00f3n en su totalidad desert\u00f3. El mes siguiente, el d\u00eda 26 de agosto, el gobernador de Colima, general Manuel \u00c1lvarez, fue asesinado por la guarnici\u00f3n local que se amotin\u00f3. Desde Jalisco se enviaron tropas para restaurar el orden. Posteriormente, a inicios de septiembre, fue descubierta la conspiraci\u00f3n conservadora del teniente coronel S\u00f3stenes Garavito, miembro del extinto 7\u00ba Batall\u00f3n, y del m\u00e9dico Joaqu\u00edn Mart\u00ednez, a quienes encarcelaron. A finales del mismo mes, el caudillo ind\u00edgena Manuel Lozada se pronunci\u00f3 en Tepic, que por entonces era la capital del 7\u00ba Cant\u00f3n de Jalisco, y, por \u00faltimo, el coronel Jos\u00e9 Mar\u00eda Blancarte, que se encontraba en Baja California como comandante militar, abandon\u00f3 su puesto y volvi\u00f3 a Guadalajara para iniciar una revuelta. Sin embargo, pronto fue aprehendido y enviado preso a la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_22497\" aria-describedby=\"caption-attachment-22497\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22497\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_164.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_164.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_164-300x237.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/BiC_67_164-768x607.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22497\" class=\"wp-caption-text\">F. de P. Mendoza, Ataque de Guadalajara. El d\u00eda 29 de octubre de 1860, \u00f3leo sobre tela, 1861, Museo Regional de Guadalajara. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante todo este panorama y tras la proclamaci\u00f3n del Plan de Tacubaya, el gobernador Parrodi emiti\u00f3 un decreto el 21 de diciembre de 1857 con el que Jalisco reasum\u00eda su soberan\u00eda para defender las instituciones liberales y, adem\u00e1s, ofreci\u00f3 asilo al gobierno constitucional para establecer los poderes de la Uni\u00f3n dentro de su territorio. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 27 de diciembre, mediante un nuevo decreto invit\u00f3 a otros estados a formar una coalici\u00f3n militar para resistir y derrotar al ej\u00e9rcito conservador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benito Ju\u00e1rez, presidente de la Suprema Corte de Justicia, que hab\u00eda sido aprehendido el 17 de diciembre de 1857 en Palacio Nacional por el hasta entonces presidente e impulsor del Plan de Tacubaya, Ignacio Comonfort, fue liberado por el mismo Comonfort el 11 de enero de 1858. Ya como presidente interino de la Rep\u00fablica, Ju\u00e1rez se dirigi\u00f3 a Guanajuato, donde lleg\u00f3 el 19 del mismo mes, y posteriormente viaj\u00f3 hacia Guadalajara, donde se instal\u00f3 el 14 de febrero con su gabinete en el Palacio de Gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Guadalajara fue el refugio de Ju\u00e1rez y sus colaboradores, el gobernador Parrodi organiz\u00f3 la coalici\u00f3n constitucionalista y, a principios de marzo, march\u00f3 hacia Salamanca, donde se enfrent\u00f3 al Ej\u00e9rcito Restaurador de las Garant\u00edas, pero tuvo que retirarse por la p\u00e9rdida de toda la caballer\u00eda apenas comenzada la batalla. Para desgracia del gabinete presidencial, cuando Parrodi y sus fuerzas marchaban en retirada hacia Guadalajara, el coronel Antonio Landa, que deb\u00eda proteger la capital de Jalisco, se rebel\u00f3 y tom\u00f3 el Palacio de Gobierno, encarcelando a todos los funcionarios que se encontraban en \u00e9l, incluyendo al gabinete presidencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La traici\u00f3n ocurri\u00f3 la ma\u00f1ana del 13 de marzo mientras se realizaba un cambio de guardia. Entre los altos funcionarios de gobierno capturados destacaban: Melchor Ocampo, que se desempe\u00f1aba como titular del Ministerio de Guerra y Marina, Relaciones Interiores y Exteriores. Tambi\u00e9n ocupaba temporalmente el puesto de ministro de Gobernaci\u00f3n, en ausencia de Santos Degollado, que se encontraba acompa\u00f1ando al general Parrodi en Salamanca; Le\u00f3n Guzm\u00e1n, ministro de Colonizaci\u00f3n, Industria y Fomento; Manuel Ruiz, del Ministerio de Justicia, Negocios Eclesi\u00e1sticos y Hacienda; y Guillermo Prieto, de Cr\u00e9dito P\u00fablico. Tambi\u00e9n figuraban los oficiales mayores de dichos ministerios y algunos diputados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un intento por recuperar el palacio de gobierno y la libertad del gabinete, se dieron enfrentamientos en los que algunos vecinos de la ciudad ofrecieron sus servicios para alguna de las dos causas, la tacubayista o la constitucionalista. Por ejemplo, \u201cel comerciante Eugenio Villanueva\u201d acudi\u00f3 al cuartel de la guardia nacional de San Agust\u00edn y \u201cexponi\u00e9ndose a los disparos recorri\u00f3 los barrios del Santuario y de San Diego; impuso pr\u00e9stamos de dinero y v\u00edveres; recogi\u00f3 algunas municiones, y volvi\u00f3 a San Agust\u00edn, llevando en un coche sus provisiones\u201d con lo que se apoy\u00f3 a la \u201ctropa hambrienta que pele\u00f3 a pecho descubierto todo el d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En auxilio del gobierno acudieron las fuerzas del Batall\u00f3n Hidalgo, dirigidas por el jefe pol\u00edtico Miguel Contreras Medell\u00edn, que se colocaron en la azotea del templo de San Agust\u00edn y abrieron fuego contra los amotinados en el palacio de gobierno. Adem\u00e1s estaban el Batall\u00f3n Prisciliano S\u00e1nchez, comandado por el teniente coronel Miguel Cruz Aedo, y el Guerrero, bajo el mando del comandante Antonio Molina; todos se apresuraron a combatir a los rebeldes. Sus cuarteles se ubicaban en los conventos de San Agust\u00edn, San Francisco y del Carmen, a pocas calles del palacio. Los tres batallones se movilizaron con el objetivo de presionar a Landa a una rendici\u00f3n o, en su defecto, a un acuerdo para liberar a las cerca de 60 personas prisioneras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la guardia nacional, otras fuerzas se agruparon con el fin de recuperar el palacio. Entre ellas se encontraba una secci\u00f3n del 1\u00ba Batall\u00f3n de Caballer\u00eda permanente establecido en el templo de Santa Mar\u00eda Gracia, dirigido por el coronel Antonio \u00c1lvarez y el cuerpo de polic\u00eda de seguridad que, cuando inici\u00f3 el conflicto sali\u00f3 de los cuarteles: \u201clas cornetas, tocando llamada por las calles, y jefes, oficiales y soldados, acudieron a las armas sin demora, reuni\u00e9ndose bien pronto en n\u00famero considerable\u201d. Ante tal situaci\u00f3n, Landa orden\u00f3 liberar a los presos de la c\u00e1rcel para sumarlos a sus tropas y los coloc\u00f3 en las alturas del palacio y la catedral para hostilizar a los hombres de la guardia nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el d\u00eda 14 continu\u00f3 el tiroteo. Sin embargo, los batallones de la guardia nacional aumentaron su n\u00famero por el regreso de la mitad ausente del Batall\u00f3n Prisciliano S\u00e1nchez. Esta presi\u00f3n y la noticia de que Parrodi volv\u00eda con sus fuerzas a Guadalajara hicieron que Landa aceptara negociar para abandonar la ciudad y evitar combatir contra las fuerzas liberales que le superaban en n\u00famero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los representantes para llegar a un acuerdo fueron el teniente coronel Pantale\u00f3n Moret y el general Jos\u00e9 Silverio N\u00fa\u00f1ez, a\u00fan en calidad de prisionero, quienes se entrevistaron con el entonces gobernador interino Jes\u00fas Camarena. Pese a las intenciones de tregua de ambos bandos, las negociaciones se suspendieron porque el teniente coronel Miguel Cruz Aedo y el comandante Antonio Molina, que no se enteraron del alto al fuego, marcharon r\u00e1pidamente al frente de \u201cuna columna de 160 hombres\u201d, dividida en cuatro secciones, para intentar tomar el palacio, provocando que se desataran de nuevo los tiroteos. Este intento de rescate puso en peligro al presidente Ju\u00e1rez que, a punto de ser fusilado, salv\u00f3 la vida gracias a la intervenci\u00f3n de Guillermo Prieto. Seg\u00fan el historiador Joaqu\u00edn Romo, las palabras de Prieto fueron: \u201cVais a derramar sangre inocente. No hemos sido juzgados, mal se nos puede castigar. Dejad vuestras armas para defender los derechos sagrados del pueblo, no para cometer con ellas un crimen terrible. Yo siempre he visto valientes a los soldados del 5\u00ba, no asesinos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras este episodio, los sublevados fueron obligados otra vez a negociar, liberar a los prisioneros y huir con sus pertrechos de guerra ante el inminente regreso de Parrodi. El art\u00edculo 1\u00ba de los acuerdos entre Landa y el gobernador Camarena establec\u00eda que las tropas que \u201cocupan el palacio\u201d saldr\u00edan de la capital a una distancia m\u00ednima \u201cde diez leguas\u201d, llevando \u201csu armamento, parques y dos piezas de artiller\u00eda a su elecci\u00f3n\u201d y devolviendo los \u201cfusiles y dem\u00e1s piezas de artiller\u00eda\u201d. El 3\u00ba declaraba que se garantizaba el respeto y la vida de \u201ctodas las personas que directa o indirectamente hayan prestado su cooperaci\u00f3n a la causa que defienden las fuerzas que salen de la plaza\u201d. En un principio Landa no quiso aceptar y exigi\u00f3 a Camarena modificar la propuesta. Sin embargo, este se neg\u00f3, obligando a Landa a ceder. De esta manera, el presidente y su gabinete se trasladaron a la casa del c\u00f3nsul franc\u00e9s la noche del 15 de marzo y los rebeldes abandonaron la capital tapat\u00eda el siguiente d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, tras su retirada de la Batalla de Salamanca del 10 y 11 de marzo, los restos del ej\u00e9rcito de la coalici\u00f3n, que lleg\u00f3 a contar con cerca de 7 300 hombres, se trasladaron hacia Irapuato, donde el general Manuel Doblado, gobernador de Guanajuato, comunic\u00f3 a los conservadores que deseaba capitular. En efecto, a trav\u00e9s de sus comisionados, avis\u00f3 que se detendr\u00eda en Romita y que en Silao se estipular\u00edan las condiciones de su rendici\u00f3n. Al mismo tiempo, el general conservador Feliciano Liceaga, \u201ccon 700 hombres y dos obuses\u201d, ocup\u00f3 la capital de ese estado. Poco despu\u00e9s, las tropas derrotadas, \u201cen n\u00famero de 800 hombres y catorce piezas\u201d, fueron conducidas a la ciudad de Le\u00f3n, \u201cpara ser refundidos en los cuerpos del ej\u00e9rcito, debiendo marchar a la capital de la Rep\u00fablica los jefes y oficiales\u201d. Doblado y el general Osollo firmaron un documento en el que el primero entreg\u00f3 tanto el mando de las tropas del estado como armas y municiones. El general Manero asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la Brigada de Guanajuato y el resto del ej\u00e9rcito conservador continu\u00f3 la persecuci\u00f3n de Parrodi hacia la capital de Jalisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de marzo el general Parrodi encarg\u00f3 \u201cla fortificaci\u00f3n de la ciudad\u201d y esa misma tarde arrib\u00f3 a Guadalajara el resto de las tropas procedente de Salamanca. Posteriormente, el veterano de la guerra contra Estados Unidos inform\u00f3 a los jefes y oficiales bajo su mando sobre la situaci\u00f3n de Guadalajara, declarando que no quedaba otra opci\u00f3n que rendirla, con el objetivo de evitar m\u00e1s derramamiento de sangre entre la poblaci\u00f3n civil. En contra de esta postura, los coroneles Contreras Medell\u00edn y Cruz Aedo pidieron a Parrodi \u201cque se retirara con todas las tropas al sur\u201d para reorganizar el ej\u00e9rcito. Sin embargo, este se neg\u00f3 y declar\u00f3 que \u201cno sab\u00eda hacer la guerra de bandidos\u201d, como \u00e9l consideraba a las guerrillas. Pese a todo, el hecho de que se retirara a la vida privada evit\u00f3 que muchos civiles continuaran sufriendo los horrores de la guerra dentro de la ciudad, por al menos algunos meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la retirada y posterior capitulaci\u00f3n de las fuerzas de la coalici\u00f3n constitucionalista, las fuerzas liberales se replegaron en el sur de Jalisco. Tambi\u00e9n oblig\u00f3 a que Ju\u00e1rez saliera en compa\u00f1\u00eda de sus ministros hacia Colima, escoltado por el coronel Francisco Iniestra, el general Jos\u00e9 Guadalupe Montenegro y su hijo Jos\u00e9 Mar\u00eda Montenegro hasta Manzanillo. Asimismo, Ju\u00e1rez dio la responsabilidad de dirigir y reorganizar las tropas leales al gobierno liberal a Santos Degollado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tal manera, para marzo de 1858 el ej\u00e9rcito tacubayista ocup\u00f3 la ciudad de Guadalajara mientras que las fuerzas federales se establecieron, bajo el mando de Degollado y del gobernador interino de Jalisco, Pedro Luis Ogaz\u00f3n, en el sur del estado para reorganizar, reclutar y entrenar tropas con el fin de recuperar la ciudad del gobierno conservador y devolverla a la administraci\u00f3n liberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras medidas de Ogaz\u00f3n fue solicitar al coronel Domingo Reyes que mantuviera sus tropas en Sayula, mientras que el general Juan Nepomuceno Rocha se ocupaba de trasladar el cargamento de armas y municiones, que hab\u00eda comprado en el extranjero el gobierno liberal, para evitar que cayera en manos de Landa. A Rocha tambi\u00e9n se le encarg\u00f3 perseguir y derrotar a esos rebeldes. Estas acciones implicaron establecer una frontera segura para reorganizar la resistencia liberal en el occidente del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez en Ciudad Guzm\u00e1n, el gobernador pidi\u00f3 a los jefes pol\u00edticos de los cantones a\u00fan leales que cada uno creara un escuadr\u00f3n de infanter\u00eda o artiller\u00eda, y por lo pronto, form\u00f3 el batall\u00f3n \u201cLibres de Jalisco\u201d con 62 enlistados. Al mismo tiempo, autoriz\u00f3 a Antonio Rojas, Jos\u00e9 Pineda, Jos\u00e9 Contreras y al coronel Jos\u00e9 Villase\u00f1or levantar gavillas en Sayula, Zapotl\u00e1n y Autl\u00e1n. Poco despu\u00e9s, el comandante en jefe del Ej\u00e9rcito Federal, Santos Degollado, orden\u00f3 que las dos brigadas de la 1\u00aa Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito Federal, a cargo de los generales Juan Nepomuceno Rocha y Francisco Iniestra, hostilizaran los alrededores de Guadalajara y que las tropas de Miguel Contreras Medell\u00edn y Fulgencio Hinojosa quedaran bajo las \u00f3rdenes directas de Ogaz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La batalla de Guadalajara, ocasionada por el cuartelazo de Antonio Landa tuvo consecuencias inmediatas en el desarrollo de la guerra. Para empezar, los batallones de guardia nacional de Guadalajara hicieron acto de presencia en la defensa de las instituciones liberales representadas por el gabinete juarista. No s\u00f3lo fueron los primeros en acudir al auxilio de los funcionarios capturados en palacio, sino que sus jefes rechazaron rotundamente la propuesta de rendici\u00f3n de Parrodi y se apresuraron a organizar la resistencia en el sur de Jalisco, con el claro objetivo de recuperar Guadalajara. En segundo lugar, y no menos importante, sustituy\u00f3 el alto mando entre las fuerzas liberales, hecho que implic\u00f3 un nuevo impulso a la resistencia ya que, aunque Santos Degollado no pose\u00eda experiencia militar para una guerra formal, como s\u00ed la tuvo Parrodi por haber enfrentado al ej\u00e9rcito de Estados Unidos, es evidente que s\u00ed la ten\u00eda como guerrillero y veterano de la revoluci\u00f3n de Ayutla y de las conquistas de algunas poblaciones durante la lucha contra Santa Anna. M\u00e1s a\u00fan, hab\u00eda sido gobernador de Jalisco por lo que conoc\u00eda muy bien a los jefes y oficiales de su tropa. Tambi\u00e9n fue gobernador interino de Michoac\u00e1n y guardaba estrechos v\u00ednculos con importantes liberales en ese estado, por lo que sab\u00eda que pod\u00edan apoyarse mutuamente y colaborar en acciones militares como efectivamente ocurri\u00f3 en los meses y a\u00f1os que dur\u00f3 la Guerra de Reforma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, hay que destacar que la poblaci\u00f3n civil sufri\u00f3 en esos pocos d\u00edas la que ser\u00eda una peque\u00f1a muestra de la destrucci\u00f3n de los meses venideros. Probablemente, la esperanza de evitar m\u00e1s destrozos y amenazas a sus vidas fue lo que motiv\u00f3 sus habitantes a desarrollar una relaci\u00f3n cordial con las autoridades conservadoras, encabezadas por el general Francisco Garc\u00eda Casanova, que ser\u00eda nombrado comandante general de Jalisco a finales de marzo. Ese mismo a\u00f1o, los liberales asediaron la ciudad en dos ocasiones y lograron ocuparla brevemente, hasta ser desalojados de ella por las tropas mandadas por Miguel Miram\u00f3n, mediante batallas que merecen ser contadas en otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Fowler, Will<em>, La Guerra de Tres A\u00f1os<\/em>, M\u00e9xico, Cr\u00edtica, 2020.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Galindo y Galindo, Miguel, <em>La Gran D\u00e9cada Nacional 1857-1867. Tomo 1 1857-1860 La Guerra de Reforma<\/em>, Edici\u00f3n Facsimilar en formato electr\u00f3nico, M\u00e9xico, INEHRM, 2020.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Palacio, Celia del, <em>No me alcanzar\u00e1 la vida<\/em>, M\u00e9xico, Planeta, 2022.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soberanes Fern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Luis, Miguel \u00e1ngel Garc\u00eda Olivo, Emmanuel Rodr\u00edguez Baca, An\u00edbal Pe\u00f1a y Sebasti\u00e1n Ojeda Bravo (coords.), <em>Derecho, Guerra de Reforma, intervenci\u00f3n francesa y segundo imperio. A 160 a\u00f1os de las Leyes de Reforma<\/em>, M\u00e9xico, UNAM-Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas, 2020.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Soberanes Fern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Luis, Miguel \u00e1ngel Garc\u00eda Olivo, Emmanuel Rodr\u00edguez Baca, An\u00edbal Pe\u00f1a y Sebasti\u00e1n Ojeda Bravo (coords.), <em>Derecho, Guerra de Reforma, Intervenci\u00f3n francesa y Segundo imperio. Personajes e instituciones<\/em>, M\u00e9xico, UNAM-Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas\/ Universidad Aut\u00f3noma de Tlaxcala, 2022.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brayan An\u00edbal Pe\u00f1a G\u00f3mez Facultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 67. La Guerra de Reforma en Jalisco tiene su punto de inicio con el cuartelazo de Antonio Landa y el intento de los conservadores de encarcelar en el Palacio de Gobierno de Guadalajara a Benito Ju\u00e1rez y los integrantes de su gabinete. La cotidianidad de Guadalajara fue abruptamente interrumpida en 1858 por una breve guerra civil originada desde el interior de su palacio de gobierno. La rebeli\u00f3n de Antonio Landa, miembro del 5\u00ba Batall\u00f3n de L\u00ednea, que en rigor deb\u00eda proteger al gabinete presidencial, provoc\u00f3 que los cuerpos de guardia nacional de la ciudad se movilizaran con rapidez para intentar liberar a Benito Ju\u00e1rez y sus colaboradores. Los pocos d\u00edas de combates urbanos y su resultado fueron el inicio formal de la Guerra de Reforma en Jalisco, estado cuya participaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2848],"tags":[2849,2310,2850],"class_list":{"0":"post-22098","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-67","8":"tag-anastasio-parrodi","9":"tag-melchor-ocampo","10":"tag-tacubayistas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22098"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22098\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22498,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22098\/revisions\/22498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}