﻿{"id":21785,"date":"2024-11-11T23:04:14","date_gmt":"2024-11-12T05:04:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=21785"},"modified":"2025-09-13T20:36:00","modified_gmt":"2025-09-14T02:36:00","slug":"las-ordenes-eran-rendidos-sin-condicion-o-batidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-ordenes-eran-rendidos-sin-condicion-o-batidos\/","title":{"rendered":"\u201cLas \u00f3rdenes eran rendidos sin condici\u00f3n o batidos\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo<br \/>\nColegio Iberoamericano de Ciencias y Artes<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 66.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/BiC_66_11_Entrevista.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Tras la ca\u00edda de Quer\u00e9taro el 15 de mayo de 1867, algunos se\u00f1alaron que el triunfo republicano fue resultado de la traici\u00f3n del coronel Miguel L\u00f3pez, compadre del emperador Maximiliano. Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, el general Mariano Escobedo, jefe de las fuerzas que tomaron la ciudad, concedi\u00f3 una entrevista a<em> El Diario del Hogar<\/em> en la que rechaz\u00f3 las acusaciones y narr\u00f3 la conversaci\u00f3n que sostuvo con el coronel.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22902\" aria-describedby=\"caption-attachment-22902\" style=\"width: 635px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22902\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_187.jpg\" alt=\"\" width=\"635\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_187.jpg 635w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_187-238x300.jpg 238w\" sizes=\"(max-width: 635px) 100vw, 635px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22902\" class=\"wp-caption-text\">Gral. Mariano Escobedo, \u00f3leo sobre tela, ca. 1880, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines de 1890, <em>El Diario del Hogar <\/em>lanz\u00f3 una convocatoria para que sus lectores eligieran al \u201cgeneral m\u00e1s ameritado y valiente\u201d, sin importar que perteneciera al bando liberal o conservador. La votaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo entre el 12 de octubre y el 26 de diciembre de ese a\u00f1o, periodo en el que Porfirio D\u00edaz ejerc\u00eda con firmeza la presidencia de M\u00e9xico, cargo al que lleg\u00f3 defendiendo la no reelecci\u00f3n. Pudiera pensarse que el certamen pudo ser visto como un mero tr\u00e1mite para ensalzar la figura de quien en ese momento llevaba diez a\u00f1os gobernando al pa\u00eds. El \u201cresumen definitivo de la votaci\u00f3n\u201d \u2012elaborado el 25 de diciembre\u2012 le atribuy\u00f3 4 399 votos a D\u00edaz, con los que super\u00f3 ampliamente los 1 512 de Miguel Negrete, pero qued\u00f3 muy lejos de los 7 225 sufragios que obtuvo el vencedor, Mariano Escobedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Originario de Galeana, Nuevo Le\u00f3n, donde naci\u00f3 el 16 de enero de 1826, Escobedo tuvo una infancia desahogada, econ\u00f3micamente hablando, y en su juventud se dedic\u00f3 a las labores del campo; pero en 1846 se alist\u00f3 para combatir la invasi\u00f3n estadunidense, peleando en Monterrey y la Angostura, entre otras acciones. A\u00f1os despu\u00e9s luch\u00f3 contra los \u201cindios b\u00e1rbaros\u201d, defendi\u00f3 al gobierno liberal en la guerra de reforma y tuvo un papel fundamental en la resistencia y el triunfo de la rep\u00fablica contra el imperio, ya que comand\u00f3 a las fuerzas que en mayo de 1867 hicieron prisionero a Maximiliano en Quer\u00e9taro. Fue tambi\u00e9n protagonista de una pol\u00e9mica que gir\u00f3 en torno a la ca\u00edda de esa ciudad, ya que muchos la atribuyen a la traici\u00f3n del coronel Miguel L\u00f3pez, compadre de Maximiliano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1887, el periodista \u00c1ngel Pola, pionero de las entrevistas en nuestro pa\u00eds, habl\u00f3 de este y otros temas con Escobedo, a quien describi\u00f3 como un hombre:<\/p>\n<blockquote><p>alto, flaco, huesoso [\u2026] color moreno, rastro oval, frente amplia y surcada en distintos sentidos de arrugas impresas por el car\u00e1cter de su profesi\u00f3n, cejas poco pobladas y ligeramente curvas, ojos de mirada revelando a la vez que la dulzura, la energ\u00eda, nariz afilada y recta, los surcos naso-labiales marcados por la edad, barba cana, bastante espesa y dividida en el <em>ment\u00f3n<\/em> en dos porciones elegantes terminadas en punta, labios delgados y el superior cubierto por un poblado bigote, orejas levantadas de muy amplio pabell\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presentamos aqu\u00ed lo que consideramos la parte m\u00e1s importante de la conversaci\u00f3n que Pola sostuvo con el general Mariano Escobedo, publicada por <em>El Diario del Hogar <\/em>el domingo 15 de mayo de 1887.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ma\u00f1ana que estuve en su hacienda La Laguna [escribi\u00f3 Pola], al estar los caballos ensillados en el patio, esper\u00e1ndonos para salir a paseo, me dijo [Escobedo]:<\/p>\n<blockquote><p>\u2012Monte usted ese colorado que es manso.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y puso su pie derecho en el estribo de un brioso melado que evad\u00eda la subida girando alrededor del mayordomo que lo ten\u00eda del ronzal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me ense\u00f1\u00f3 sus rastrojos, cultivos de trigo y cebada, agostaderos, represas, mozos, ganados y graneros. En un recodo del casco de la hacienda que tiene salida en la llanura y hay un abrevadero, nos paramos a ver llegar de los pastos el ganado en partidas. A medida que satisfac\u00edan su sed se internaban en los sitios de las casas de dos en dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hacienda tiene una organizaci\u00f3n beneficiosa para los pobres: est\u00e1 dividida en pedazos de terreno que son cultivados por los bald\u00edos. En la cosecha van a medias con el amo, que les da un par de bueyes, granos de siembra e instrumentos de labranza. Quinientos habitantes tiene la Laguna, todos dedicados a la agricultura y de reconocida honradez. Un solo ladr\u00f3n no tiene hogar all\u00ed; el que se comporta mal es arrojado inmediatamente con la execraci\u00f3n general. La instrucci\u00f3n p\u00fablica es obligatoria sin que nadie por ella desembolse un centavo. El que cae en cama es medicinado a costas del patr\u00f3n. Al pasar el general nadie hay que no le salude con respeto a gran distancia con el sombrero en la mano. Hijos, llama a los habitadores y lo quieren como a un verdadero padre. Reina la m\u00e1s completa seguridad y se consideran todos miembros de una misma familia. Por eso dice satisfecho con sobrada raz\u00f3n a sus amigos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Vivo contento y feliz en mi retiro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De vuelta a la casa me introdujo en su pieza de trabajo. La \u00fanica ventana que le da luz cae a un jard\u00edn que cultiva \u00e9l mismo diariamente con empe\u00f1o por v\u00eda de ejercicio. Est\u00e1 arreglada con mucha pobreza: ni el cedro, ni la caoba, ni el terciopelo, ni nada lujoso ostenta. La extremada sencillez le da m\u00e9rito. Tiene por tapiz declaraciones de benem\u00e9rito de Estado, nombramientos de hijo distinguido de pueblos, diplomas honor\u00edficos, cuadros de felicitaciones, medallas quitadas a los franceses de la intervenci\u00f3n, mapas, despachos, condecoraciones, retratos de Hidalgo, Ju\u00e1rez, Zaragoza, Lerdo de Tejada y Maximiliano. El del infortunado Archiduque tiene al respaldo esta dedicatoria con su \u00faltima firma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al Se\u00f1or General Mariano Escobedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 de Junio de 1867.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue a la piecesita un retrete, ornado con una panoplia: armas de siglos pasados, uno de los fusiles con que fue fusilado Maximiliano, otro que sirvi\u00f3 para dar igual fin a Mej\u00eda, el par de pistolas de este jefe, que ya en capilla, en carta las obsequi\u00f3, dos espadas de pu\u00f1o de oro y dos bastones de mango de oro y pedrer\u00eda, obsequiados por ciudades agradecidas, carabinas y rev\u00f3lveres hist\u00f3ricos. Tiene guardada en precioso estuche una de las onzas de oro de a veinte pesos que Maximiliano reparti\u00f3 el 19 de junio a los soldados que iban a fusilarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Memorias<\/em> se titula una obra a que da la \u00faltima mano, que trasformar\u00e1 en mucho la hoy dicha Historia de M\u00e9xico de las que est\u00e1n concluidas las narraciones desde el a\u00f1o 1847 hasta 1872. Los hechos est\u00e1n comprobados por documentos innegables que har\u00e1n luz sobre la vida p\u00fablica de muchas personalidades contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Rectificaciones a las Memorias de Miram\u00f3n<\/em> se llamar\u00e1 otra que tiene en preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su retiro estudia, escribe y no se ocupa de pol\u00edtica m\u00e1s que para la posteridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de ver tanto recuerdo hist\u00f3rico, fuimos a platicar a espaldas de la casa. A nuestra vista, a occidente, ten\u00edamos una extensa explanada. Nuestras sillas estaban pegadas a la pared. En medio de un silencio apacible, platicamos del camino escabroso de la vida militar, de las luchas de partido, de los d\u00edas en que Ju\u00e1rez y Lerdo estaban en su zenit pol\u00edtico, de los combates librados en defensa de las libertades p\u00fablicas, del 5 de mayo, de la toma de Quer\u00e9taro, donde viv\u00eda el imperio con su condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em>, donde estaba encerrado con su vida, con su alma: Maximiliano. Esa jornada decidi\u00f3 de los destinos futuros de la Rep\u00fablica, de la segunda independencia, y debe ser memorable la fecha porque entonces se enterraron para siempre en el polvo, los hombres y las armas de la monarqu\u00eda. M\u00e9xico dio ejemplo de hero\u00edsmo a la Francia, d\u00e1ndole una lecci\u00f3n de que no impunemente se pueden violar las garant\u00edas internacionales. La toma de Quer\u00e9taro influy\u00f3 hasta en la situaci\u00f3n pol\u00edtica europea y la hizo cambiar de rumbo. El imperio estaba en Quer\u00e9taro s\u00f3lidamente fortificado y tomar aquella plaza era darle el tiro de gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha dicho que la plaza fue vendida, que fue entregada en manos de las fuerzas republicanas por traici\u00f3n de un \u00edntimo del emperador. Esta versi\u00f3n ha sido explotada por el partido conservador que en su af\u00e1n de calumniar no ha perdonado ni a los suyos. En la veracidad del hecho los historiadores est\u00e1n divididos, muchos hay que lo niegan, los jefes liberales lo consideran una calumnia, el p\u00fablico piensa de dos modos distintos, la prensa est\u00e1 dudosa. Una voz autorizada, competente, capaz de decir la verdad y \u00fanicamente la verdad, cuyo dicho llenar\u00e1 esa p\u00e1gina de la historia, faltaba que hablara y acaba de hablar. Escobedo no es comprador de la plaza de Quer\u00e9taro: es vencedor y vencedor honrado y sin tacha. La tom\u00f3 poniendo en peligro su vida y la de sus soldados, sin contar para nada con la mano mercenaria y vil de la traici\u00f3n. La tom\u00f3, porque en el reloj de los destinos de la humanidad hab\u00eda sonado la hora de la expiaci\u00f3n para los que vendieron a su patria. En vano fueron los triduos, las rogativas, las maceraciones ac\u00e9ticas de los <em>bonzos<\/em> del Vaticano implorando la ayuda de Dios para confundir a los salvadores de la patria. En vano fueron las limosnas recogidas de puerta en puerta por los legos y los fan\u00e1ticos, buscando con esto la complicidad y una manifestaci\u00f3n m\u00e1s elocuente, seg\u00fan ellos, ante los ojos de Dios para que subsistiera el Imperio. Dios no quiso complacerlos, y Quer\u00e9taro sucumbi\u00f3. Los sitiados carec\u00edan de pertrechos de boca y guerra. La moral los hab\u00eda abandonado y el p\u00e1nico cund\u00eda de una manera prodigiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anochec\u00eda. Un ej\u00e9rcito de estrellas ven\u00eda en el cielo por occidente, precediendo a la diosa de la quietud; la conversaci\u00f3n recay\u00f3 sobre la toma de Quer\u00e9taro. Instado por mis preguntas el prestigioso soldado de la Rep\u00fablica con tono grave y autorizado me revel\u00f3 la verdad, la \u00fanica verdad sobre la toma de Quer\u00e9taro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Se\u00f1or general \u00bfhubo alguien que lo ofreciera la plaza?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012El 10 de mayo un sargento Engle mand\u00f3 pedirme permiso por conducto de una mujer para hablarme en Calleja. En la noche se desprendi\u00f3 del punto intermedio entre San Francisquito y la Cruz, y me ofreci\u00f3 entregarme el punto indicado sin m\u00e1s condici\u00f3n que darle lo necesario para volver a su pa\u00eds. Le ofrec\u00ed lo que deseaba a condici\u00f3n de que volviese a su punto, hasta entretanto se dispusiera lo conveniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012\u00bfFue esa, se\u00f1or general, la \u00fanica proposici\u00f3n que usted recibi\u00f3?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012El d\u00eda 12 recib\u00ed de San Francisquito proposiciones del jefe del punto, sargento Miguel Colich, para pasarse sin m\u00e1s condiciones que garantizarles la vida. Contest\u00e9 accediendo a lo que deseaba y dici\u00e9ndole que esperara. Cualesquiera de los puntos indicados habr\u00eda sido bastante para ocupar a Quer\u00e9taro, dejando aisladas la Cruz y las Campanas; pero pesaba en mi \u00e1nimo el ocupar por asalto la ciudad, porque si yo ten\u00eda 10 000 hombres perfectamente armados, organizados y disciplinados, capaces de todo, 15 000 hab\u00edan estado present\u00e1ndose en peque\u00f1as fracciones que ni su organizaci\u00f3n ni su disciplina daban bastantes garant\u00edas para que al tomar una plaza por asalto, como la de Quer\u00e9taro, no quedara la poblaci\u00f3n reducida a la m\u00e1s absoluta destrucci\u00f3n. Esto me hac\u00eda esperar que el enemigo o intentara abrirse paso por la condici\u00f3n a que hab\u00eda llegado o se rindiera, y en ambos casos habr\u00eda salvado a una ciudad de males terribles que pesar\u00edan exclusivamente sobre el general en jefe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012\u00bfY la entrevista que tuvo con usted el coronel Miguel L\u00f3pez?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012El d\u00eda 14 se hab\u00eda recibido aviso de que en la noche se intentar\u00eda una salida por San Gregorio y recorriendo yo la l\u00ednea de oriente de la plaza, un ayudante del coronel Julio Cervantes daba parte de que un jefe de la plaza deseaba hablarme. Lo recib\u00ed en la casa del Sr. Cervantes, siendo el que deseaba hablarme el coronel D. Miguel L\u00f3pez, quien me manifest\u00f3 que el emperador deseando evitar el derramamiento de sangre hab\u00eda renunciado a la corona y que ofrec\u00eda, bajo su palabra de honor, no volver al pa\u00eds por ning\u00fan motivo; que esperaba le permitiera salir de la plaza con algunos jefes y escoltado por un escuadr\u00f3n de la Emperatriz hasta las inmediaciones de Tuxpan, donde se embarcar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por toda contestaci\u00f3n signifiqu\u00e9 a L\u00f3pez que las \u00f3rdenes de mi gobierno eran o rendidos sin condici\u00f3n o batidos. Continu\u00f3 inst\u00e1ndome sobre la conveniencia de que no se obligara a la guarnici\u00f3n a romper el sitio y salir, porque esto har\u00eda que se prorrogara la guerra del pa\u00eds de una manera indefinida, y que en nombre de la paz y por el archiduque, por quien cualquier sacrificio que hiciera lo considerar\u00eda peque\u00f1o, esperaba obrara con alguna magnanimidad sin obligarlos a salir de la plaza por un ataque brusco que quiz\u00e1 costar\u00eda mucha sangre. En contestaci\u00f3n signifiqu\u00e9 a L\u00f3pez que ya conoc\u00eda de lo que eran capaces mis fuerzas; que deseaba la salida, porque esto har\u00eda que nuestro triunfo fuera completo y sin que sufriera la poblaci\u00f3n; que carec\u00edan en la plaza de toda clase de elementos; que la desmoralizaci\u00f3n era absoluta y que podr\u00edan traerle si deseaba a los jefes Paz y Puente y teniente coronel Ontiveros que acababan de pasarse. Con esto qued\u00f3 terminada nuestra conferencia, en la que volviendo a instar L\u00f3pez hiciera cuanto me fuera posible por darle garant\u00edas al archiduque, que no me pesar\u00eda, con alg\u00fan disgusto le signifiqu\u00e9 que suspendiera de hablarme y me dijera qu\u00e9 lo autorizaba para venir a tomar el nombre del archiduque como su comisionado secreto. A esto me contest\u00f3 que no tra\u00eda m\u00e1s que la copia de su despacho y una carta que me present\u00f3, y en la que le hablaba el archiduque como a persona de su mayor confianza. Pasado esto hice que lo volvieran a su l\u00ednea con las formalidades de estilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Se\u00f1or general, \u00bfle pidi\u00f3 algo m\u00e1s el coronel L\u00f3pez?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Ni ascensos, ni garant\u00edas, ni dinero. Todo lo que me pidi\u00f3 era para el emperador, y s\u00f3lo para el emperador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012\u00bfC\u00f3mo, pues, se dice que entreg\u00f3 la plaza, que traicion\u00f3 a Maximiliano?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Tuve la creencia de que L\u00f3pez hubiera salido a hablar conmigo por autorizaci\u00f3n del archiduque, y esta se corrobor\u00f3 cuando el 17 de mayo hablando conmigo el archiduque, en mi tienda de campa\u00f1a de La Pur\u00edsima, al significarle que algunas personas hab\u00edan pedido permiso para hablarle, y que entre estas, el coronel L\u00f3pez; y que si no se les hab\u00eda dado permiso era porque se esperaba preguntarle, si deseaba recibirlas, me contest\u00f3 que no ten\u00eda inconveniente en recibir algunas personas, suplic\u00e1ndome permitiera al coronel L\u00f3pez que lo viera. Signifiqu\u00e9 que muy especialmente me refer\u00eda a L\u00f3pez a quien no sab\u00eda si quer\u00eda recibir por algunas versiones que hab\u00eda en la plaza respecto de su lealtad a su persona. Me contest\u00f3 s\u00f3lo: \u201cA m\u00ed el coronel L\u00f3pez no me ha faltado\u201d. Y las mismas palabras que L\u00f3pez me dijo la noche del catorce, me las repiti\u00f3 el emperador en el cerro de las Campanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012\u00bfEs cierto general, que tuvo usted amistad con Mej\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Es exacto, pues aunque pertenecimos a distintos partidos, el a\u00f1o 60 dos veces derrot\u00e9 a fuerzas del general Mej\u00eda, haci\u00e9ndoles un fuerte n\u00famero de prisioneros, que puse en libertad sin condici\u00f3n ninguna. En un combate fui derrotado y hecho prisionero por el antes dicho general; y no obstante el empe\u00f1o que ten\u00eda M\u00e1rquez y otros jefes en que se me fusilara, Mej\u00eda y los serranos se opusieron, hasta salvarme. Por esto, m\u00e1s tarde, en los dos sitios que puse a Matamoros, antes de principiar mis operaciones, intimaba la rendici\u00f3n de la plaza y sal\u00eda Mej\u00eda a hablar conmigo y no pudiendo nunca estar de acuerdo nos separ\u00e1bamos, abraz\u00e1ndonos para batirnos. En Quer\u00e9taro tanto al archiduque como al general Castillo y dem\u00e1s jefes los trat\u00e9 con caballerosidad, y de una manera especial a Mej\u00eda, y estuve dispuesto a hacer cuanto fuera posible en su obsequio. El 17 de mayo una persona de mi familia pas\u00f3 a hablar con el general Mej\u00eda a ofrecerle cuanto pudiera necesitar. Mej\u00eda contest\u00f3 que de pronto nada necesitaba y que correr\u00eda la suerte del emperador. El 18 fui personalmente a hacerle una visita y le signifiqu\u00e9 mi deseo para que fuera a San Luis a presentarse al gobierno, con la seguridad de que ser\u00eda tratado de la manera m\u00e1s caballerosa. Por toda contestaci\u00f3n me dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012El emperador, \u00bfQu\u00e9 suerte correr\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Espero \u2012le contest\u00e9\u2012 de un momento a otro \u00f3rdenes del gobierno y creo que estas no ser\u00e1n benignas para los jefes superiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Estoy resuelto a seguir la suerte del emperador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Quiz\u00e1s en este momento por el tel\u00e9grafo se me den \u00f3rdenes que, por severas que sean, tenga que cumplirlas. Como hasta ahora no las recibo, obrar\u00e9 como crea conveniente. Estoy en disposici\u00f3n de salvar a usted sin condici\u00f3n ninguna; pero usted no debe pon\u00e9rmelas a m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me par\u00e9, hizo otro tanto el general Mej\u00eda y me estrech\u00f3 la mano entre las dos suyas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2012Debo \u2012me dijo\u2012 atenciones y confianza al emperador, y correr\u00e9 su suerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo Colegio Iberoamericano de Ciencias y Artes En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 66. Tras la ca\u00edda de Quer\u00e9taro el 15 de mayo de 1867, algunos se\u00f1alaron que el triunfo republicano fue resultado de la traici\u00f3n del coronel Miguel L\u00f3pez, compadre del emperador Maximiliano. Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, el general Mariano Escobedo, jefe de las fuerzas que tomaron la ciudad, concedi\u00f3 una entrevista a El Diario del Hogar en la que rechaz\u00f3 las acusaciones y narr\u00f3 la conversaci\u00f3n que sostuvo con el coronel. A fines de 1890, El Diario del Hogar lanz\u00f3 una convocatoria para que sus lectores eligieran al \u201cgeneral m\u00e1s ameritado y valiente\u201d, sin importar que perteneciera al bando liberal o conservador. La votaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo entre el 12 de octubre y el 26 de diciembre de ese a\u00f1o, periodo en el que Porfirio D\u00edaz ejerc\u00eda con firmeza la presidencia de M\u00e9xico,<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2832,181],"tags":[1007],"class_list":{"0":"post-21785","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-66","7":"category-entrevistas","8":"tag-entrevista"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21785"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21785\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22903,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21785\/revisions\/22903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}