﻿{"id":21767,"date":"2024-11-11T21:22:11","date_gmt":"2024-11-12T03:22:11","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=21767"},"modified":"2025-09-13T16:57:34","modified_gmt":"2025-09-13T22:57:34","slug":"la-vida-del-aviador-lindbergh-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-vida-del-aviador-lindbergh-en-mexico\/","title":{"rendered":"La vida del aviador Lindbergh en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>Ma. del Carmen Collado H.<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 66.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/BiC_66_03_Lindbergh.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La haza\u00f1a de Charles Augustus Lindbergh de cruzar por primera vez el Atl\u00e1ntico en un aeroplano, lo catapult\u00f3 a una fama sin precedentes. Invitado a visitar M\u00e9xico en 1927, su presencia fue aprovechada por los gobiernos mexicano y estadunidense para acercar una relaci\u00f3n por entonces muy tirante. Tambi\u00e9n hizo posible que aqu\u00ed conociera a la hija menor del embajador de Estados Unidos con quien se casar\u00eda.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22881\" aria-describedby=\"caption-attachment-22881\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22881 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_044.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_044.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_044-300x198.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_044-768x508.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22881\" class=\"wp-caption-text\">Llegada del Charles A. Lindbergh a los campos de Balbuena, Ciudad de M\u00e9xico, 1927. AGN, Fondo Enrique D\u00edaz, Delgado y Garc\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En octubre de 1927 lleg\u00f3 a M\u00e9xico el embajador Dwight W. Morrow y se present\u00f3 ante el presidente Plutarco El\u00edas Calles. Su llegada trajo, pese a los comentarios negativos de la prensa que lo tacharon de representar a la \u201cdiplomacia del d\u00f3lar\u201d, el inicio de una relaci\u00f3n bilateral basada en la cooperaci\u00f3n y comprometida con mejorar la imagen de ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las m\u00faltiples actividades desplegadas por Morrow y su esposa Elizabeth tuvo un lugar privilegiado la invitaci\u00f3n al m\u00e1s famoso aviador del mundo: Charles Augustus Lindbergh de 25 a\u00f1os. El piloto era una celebridad porque realiz\u00f3 el primer vuelo transatl\u00e1ntico en solitario y sin escalas entre Nueva York y Par\u00eds, 5 800 km de recorrido en 33 horas de vuelo. El aeroplano, que \u00e9l mismo dise\u00f1\u00f3 y arm\u00f3 con un ingeniero de la Ryan Airline Company, bautizado como <em>Spirit of St. Louis, <\/em>hac\u00eda honor a la ciudad natal de la familia que, junto con Lindbergh, financi\u00f3 el vuelo a Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morrow, en su condici\u00f3n de consejero del presidente Calvin Coolidge, conoci\u00f3 al aviador y ya en M\u00e9xico le invit\u00f3 a realizar un vuelo de buena voluntad sin escalas entre Washington y la capital mexicana en el <em>Spirit of St.<\/em> <em>Louis<\/em>. El presidente respald\u00f3 la idea que incluir\u00eda un recorrido a m\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos. Morrow pens\u00f3 que la visita del \u201cespigado aviador\u201d aliviar\u00eda la tirantez que caracterizaba las relaciones entre sendos vecinos y, adicionalmente, mejorar\u00eda el ambiente sombr\u00edo y de zozobra que se viv\u00eda en M\u00e9xico a causa de la guerra cristera y la campa\u00f1a reeleccionista de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n que, entre otros actos de violencia, hab\u00eda provocado el asesinato del general Francisco Serrano y doce de sus seguidores en Huitzilac, Morelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles Lindbergh acept\u00f3 el convite. Despeg\u00f3 de Washington D. C. el 13 de diciembre de 1927 y lleg\u00f3 al campo a\u00e9reo de Balbuena en las orillas de la ciudad de M\u00e9xico el 14, a las 3:16 pm. El periplo dur\u00f3 27 horas porque no exist\u00edan mapas para volar, ni radar, ni comunicaci\u00f3n radiof\u00f3nica: era un vuelo en solitario. Una multitud expectante en Balbuena, entre ellos el embajador, su esposa, el presidente Plutarco El\u00edas Calles, el secretario de Guerra y Marina, Joaqu\u00edn Amaro, el presidente municipal, los periodistas y camar\u00f3grafos esperaba desde temprana hora la llegada de Charles, pero esta se fue retrasando, haciendo v\u00edctimas del calor a quienes aguardaban con ansiedad su llegada. Se enteraron de que el aviador hab\u00eda pasado por Tampico a las 8:50 de la ma\u00f1ana y hasta el mediod\u00eda tuvieron noticias de un avi\u00f3n sobrevolando por la zona de Toluca y cinco aeroplanos salieron a buscarlo. Seg\u00fan los c\u00e1lculos de la prensa unas 5 000 personas pernoctaron en Balbuena en espera de la llegada del piloto y en la ma\u00f1ana se hab\u00edan reunido alrededor de 150 000. Los negocios de la ciudad no abrieron sus puertas, al igual que las oficinas de gobierno que declararon feriado y las calles se adornaron con banderas de los dos pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que toc\u00f3 tierra la multitud lo recibi\u00f3 con aplausos y vivas. El embajador Morrow, acompa\u00f1ado por el capit\u00e1n Winslow, se acerc\u00f3 al <em>Spirit of St. Louis<\/em> en el carro convertible del diplom\u00e1tico. Le regalaron un sombrero de charro que se puso y un sarape de Saltillo que el embajador acomod\u00f3 en su hombro entre los gritos entusiastas de miles de gargantas. Lo trasladaron a la tribuna en donde lo present\u00f3 con el general Calles y recibi\u00f3 las llaves de la ciudad. Ambos personajes cruzaron sonrisas y el joven agradeci\u00f3 el gesto. <em>Exc\u00e9lsior<\/em>, quien asegur\u00f3 que la recepci\u00f3n del piloto en M\u00e9xico fue mayor a la que tuvo en Par\u00eds, describ\u00eda: \u201cLlov\u00edan las flores&#8230; Todo era j\u00fabilo; el sol, el calor, el polvo y todas las penalidades de muchas horas se hab\u00edan olvidado para aclamar a Lindbergh\u201d. Luego, la muchedumbre lo carg\u00f3 en vilo hasta depositarlo en el coche del embajador en el cual, junto con su esposa Elizabeth y su hija Constance, recorrieron el camino a la embajada de Estados Unidos. La multitud estuvo a punto de arrancar la ropa de los Morrow cuando rodearon al joven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capital estaba llena de curiosos, alrededor de otras 150 000 personas, entre ellas, algunas que se trasladaron desde varias partes de la rep\u00fablica, hicieron vallas a lo largo del recorrido para presenciar el evento \u2012el gobierno despleg\u00f3 militares cada cinco metros para resguardar el orden. El piloto y sus acompa\u00f1antes recorrieron el centro de la ciudad y las principales avenidas, donde decenas de miles de capitalinos y visitantes esperaban a Lindbergh arracimados en postes, en las torres de la Catedral, en balcones, azoteas, calles y banquetas mientras circulaba el auto. A veces la comitiva se detuvo por la multitud compacta que la rodeaba y tard\u00f3 poco m\u00e1s de una hora en llegar a su destino en la colonia Ju\u00e1rez. Cuando llegaron a la embajada ubicada en la calle de Niza estaban ba\u00f1ados en flores y confeti. Desde el balc\u00f3n que daba a la calle, Lindbergh salud\u00f3 a la multitud. Los periodistas aseguraron que en M\u00e9xico se hab\u00edan arrojado m\u00e1s flores al piloto que en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lindbergh fue hospedado en la casa del embajador y ah\u00ed se comunic\u00f3 con su madre. Durante su estancia en la ciudad de M\u00e9xico fue objeto de m\u00faltiples homenajes y se vio siempre rodeado por multitudes y periodistas. Al d\u00eda siguiente de su aterrizaje acudi\u00f3 a una funci\u00f3n teatral en su honor y se transport\u00f3 en el auto del presidente, tanto \u00e9l como los Morrow estuvieron en el palco presidencial. La crom organiz\u00f3 una manifestaci\u00f3n en su honor, algo verdaderamente inusitado por ser la central sindical m\u00e1s grande, cuyo l\u00edder, Luis N. Morones, hab\u00eda llevado la batuta en la confrontaci\u00f3n con el gobierno estadunidense. Durante m\u00e1s de dos horas Charles atendi\u00f3 al desfile en el palco central de Palacio Nacional. En este evento figuraron de manera destacada los autobuses que desfilaron frente a la embajada durante m\u00e1s de una hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica realiz\u00f3 un evento en el Estadio Nacional consistente en tablas gimn\u00e1sticas ejecutadas por las escuelas, incluyendo la escuela ind\u00edgena, hubo pir\u00e1mides humanas, carreras de relevos y ejercicios con barras. Tambi\u00e9n se presentaron coros intercalados con cada cuadro y al final bailaron unas 800 ni\u00f1as vestidas de tehuanas con sus hermosos tocados. Por la tarde lo llevaron de visita a las pir\u00e1mides de Teotihuac\u00e1n. El domingo Lindbergh fue honrado con una charreada y por la tarde asisti\u00f3 a una corrida de toros hecha por la comunidad espa\u00f1ola. Tambi\u00e9n pase\u00f3 por los canales de Xochimilco y de Santa Anita. Grupos espont\u00e1neos rodeaban la residencia del embajador para llevar gallo al visitante al tiempo que lo aclamaban y echaban cohetes, flores y confeti en su honor. \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y el Bloque Obregonista le ofrecieron un banquete. Los cines de M\u00e9xico y Estados Unidos proyectaron noticieros sobre la visita de Lindbergh y los asistentes aplaudieron a Calles en los dos pa\u00edses, algo ins\u00f3lito en medio de la animadversi\u00f3n que provocaba la persecuci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">La hija del embajador<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una semana despu\u00e9s del aterrizaje llegaron los otros hijos del matrimonio Morrow. Betty los present\u00f3 con Charles: Elizabeth, Anne y Dwight hijo, hicieron una fila y estrecharon su mano. Anne qued\u00f3 prendada del apuesto joven, aunque crey\u00f3 que \u00e9l se sentir\u00eda atra\u00eddo por su hermana mayor, Elizabeth, a quien ella consideraba muy bella y culta. Anne anot\u00f3 en su diario el d\u00eda que lo conoci\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 este hombre atractivo estimula a Elizabeth a ser mejor y a m\u00ed me aterroriza y me pone en mi peor momento?\u201d<\/p>\n<figure id=\"attachment_22882\" aria-describedby=\"caption-attachment-22882\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22882\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_075.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_075.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_075-300x207.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_075-768x531.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22882\" class=\"wp-caption-text\">Charles A. Lindbergh con la familia del embajador Dwight W. Morrow, Ciudad de M\u00e9xico, 1927. AGN, Fondo Enrique D\u00edaz, Delgado y Garc\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lindbergh continu\u00f3 con una agenda llena de compromisos. Los Morrow lo convencieron de que invitara a su madre a pasar las fiestas de Navidad en M\u00e9xico. Charles la consult\u00f3 e hizo los arreglos para que viajara en avi\u00f3n. El 22 de diciembre lleg\u00f3 Evangeline Lindbergh en un trimotor Ford que hizo varias escalas antes de llegar a Balbuena y por supuesto el campo a\u00e9reo estuvo lleno de curiosos que llegaron a conocer a la madre del piloto y m\u00e1s tarde un grupo de entusiastas le llev\u00f3 serenata a las puertas de la residencia del embajador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego del festejo de Navidad, el 25 de diciembre, realizaron un paseo por Xochimilco, para Lindbergh fue el primer evento no oficial al que asisti\u00f3 en su visita. Anne estaba sobrecogida por las multitudes que rodeaban al aviador donde fuera que estuviese, le asustaba pensar lo que podr\u00edan hacer si se enojasen, nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed y trataba de evadir al piloto tanto como pod\u00eda. No obstante, hubo un magnetismo que aflor\u00f3 entre Anne y Charles: miradas furtivas, observ\u00e1ndose uno al otro a la distancia de la mesa de cenar o en los espacios que compart\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El piloto invit\u00f3 a los Morrow a realizar un vuelo en el trimotor Ford; un avi\u00f3n de mayor capacidad. Betty, Elizabeth, Anne y Constance abordaron la nave y Anne qued\u00f3 subyugada por la experiencia de un vuelo alrededor del valle de M\u00e9xico. Emocionada y asustada cuando arranc\u00f3 la m\u00e1quina, poco a poco fue disfrutando del viaje, todo se ve\u00eda insignificante desde las alturas, s\u00f3lo las monta\u00f1as mostraban su enorme majestuosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 28 de diciembre Lindbergh continu\u00f3 con su gira de buena voluntad, auspiciada por Coolidge, y visit\u00f3 todos los pa\u00edses centroamericanos, el canal de Panam\u00e1, Colombia, Venezuela, Puerto Rico, Rep\u00fablica Dominicana, Hait\u00ed, Saint Thomas y Cuba, una misi\u00f3n que dur\u00f3 poco m\u00e1s de veinte d\u00edas. En todos los lugares que visit\u00f3 fue recibido como un h\u00e9roe, aclamado por miles de personas y agasajado en m\u00faltiples eventos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos del matrimonio Morrow volvieron a Estados Unidos una vez terminadas las vacaciones. Anne regres\u00f3 a Smith College a terminar sus estudios en esta prestigiosa y elitista universidad femenina. Pese a sus ocupaciones, pensaba mucho en Lindbergh y se preguntaba por su silencio, \u00bfno les hab\u00eda ofrecido ense\u00f1arles a volar a Elizabeth y a ella? Decidida a aprender de cualquier forma contrat\u00f3 a un entrenador para que le diera unas clases de aviaci\u00f3n. En junio de 1928 se gradu\u00f3 de la universidad y sin saber todav\u00eda a qu\u00e9 dedicarse volvi\u00f3 a Englewood, Nueva Jersey, donde estaba la casa familiar. Sigui\u00f3 \u00e1vidamente las noticias sobre Lindbergh, sus vuelos, los reconocimientos que recib\u00eda, las mujeres que dec\u00edan ser sus novias, los discursos que daba. Anne fantaseaba con la idea de que Charles se casar\u00eda con Elizabeth, pero al joven le atra\u00eda ella. Le parec\u00eda muy bella, graciosa y sensible. Finalmente, en octubre cuando Lindbergh se enter\u00f3 que estaba en su casa le llam\u00f3 por tel\u00e9fono y la invit\u00f3 a realizar un vuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se reunieron para planear los detalles del viaje y la manera como eludir\u00edan a la prensa. Sobrevolaron Nueva York y la costa de Nueva Jersey y Anne recibi\u00f3 su primera clase de vuelo de manos de Lindbergh. Tres d\u00edas despu\u00e9s realizaron otro viaje a\u00e9reo, pero todo fue m\u00e1s r\u00e1pido pues fueron perseguidos por la prensa. En su segundo vuelo Anne se sinti\u00f3 m\u00e1s segura cuando pilote\u00f3, estaba fascinada y escribi\u00f3 a su hermana Constance que la experiencia de volar trascend\u00eda las fronteras de su imaginaci\u00f3n. Siguieron otros vuelos, citas y recorridos en auto y al finalizar el a\u00f1o Charles le pidi\u00f3 matrimonio. Hab\u00eda encontrado a una mujer que lo proteg\u00eda de la prensa, hab\u00eda aprendido a volar, disfrutaba de la aventura y la naturaleza. Crey\u00f3 que al fin hab\u00eda hallado a alguien que lo entendiera, alguien a qui\u00e9n moldear, que podr\u00eda convertirse en su h\u00e1bil copiloto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anne guard\u00f3 en secreto su noviazgo y lo comunic\u00f3 a sus padres cuando viaj\u00f3 a M\u00e9xico en noviembre de 1928. En esta ocasi\u00f3n tambi\u00e9n viaj\u00f3 Lindbergh y estuvieron juntos durante dos semanas. Realizaron un vuelo por el valle de M\u00e9xico, cerca de los volcanes y fueron perseguidos por la prensa quien afirm\u00f3 que eran novios e incluso que se hab\u00edan casado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fama de Charles Lindbergh provoc\u00f3 que se convirtiese en el primer fen\u00f3meno de masas del siglo xx; con \u00e9l hab\u00edan nacido los fotorreporteros a los que se conocer\u00eda m\u00e1s tarde como <em>paparazzi<\/em>. Casi no hubo aspecto de su vida que no fuera objetivo de \u201cun brillo can\u00edbal en los ojos del fot\u00f3grafo cuando ve carne\u201d. Los viajes a M\u00e9xico no fueron la excepci\u00f3n. La pareja era asediada por la prensa. Los \u00e9xitos de \u00e9l como aviador, y la cercan\u00eda de ella, los convirtieron en materia de consumo de un p\u00fablico \u00e1vido de noticias y fotograf\u00edas. La fama les pasar\u00eda factura m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anne ten\u00eda dudas sobre su compromiso con Charles, le preocupaba que no compartiesen el gusto por la literatura o la escritura de cartas. No obstante, ante la insistencia del joven, la gran atracci\u00f3n que ten\u00eda por \u00e9l y el gusto por volar que s\u00ed compart\u00edan acept\u00f3 casarse el d\u00eda de la inauguraci\u00f3n de la residencia familiar. El 31 de diciembre de 1928 la familia Morrow inaugur\u00f3 su nueva mansi\u00f3n en Englewood bautizada como <em>Next Day Hill<\/em>. Elizabeth Morrow hab\u00eda enviado azulejos de Talavera que fueron adosados a una de las habitaciones a la cual bautiz\u00f3 como \u201cEl cuarto mexicano\u201d. En la fiesta de apertura a la que asistieron los amigos y familiares toc\u00f3 una orquesta mexicana y Anne bail\u00f3 el jarabe tapat\u00edo. Con estos gestos y con la construcci\u00f3n de su \u201cCasa Ma\u00f1ana\u201d en Cuernavaca y la creaci\u00f3n de su colecci\u00f3n de arte y artesan\u00edas los Morrow contribuyeron a la \u201cenorme moda de las cosas mexicanas\u201d en Estados Unidos, una etapa en que m\u00faltiples extranjeros, en especial estadunidenses, pero tambi\u00e9n ingleses, franceses y de otras partes del viejo mundo viajaron a M\u00e9xico atra\u00eddos por su revoluci\u00f3n, su cultura y su arte popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morrow anunci\u00f3 el compromiso de su hija con Lindbergh en febrero desde la embajada y de inmediato la noticia fue replicada por much\u00edsimos diarios en el mundo. La prensa recibi\u00f3 bien la noticia de que Anne fuera la prometida del \u00eddolo popular, en las notas celebraron sus virtudes y la consideraron apropiada. Para el <em>New York Times <\/em>era una chica hermosa, dulce, callada, estudiosa, interesada en la literatura moderna y hogare\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los novios realizaron un viaje a M\u00e9xico por esas fechas y tuvieron que ocultarse de la prensa por todos los medios a su alcance. Se iban a la casa de descanso de la familia en Cuernavaca, realizaron un paseo por Xochimilco, otro a Teotihuac\u00e1n, pero no era f\u00e1cil evitar la presencia de reporteros. Efectuaron un vuelo alrededor del valle de M\u00e9xico, en especial para admirar los volcanes y tuvieron un picnic alejado de los curiosos. Cuando emprendieron el viaje de regreso se cay\u00f3 la rueda del avi\u00f3n y el piloto aterriz\u00f3 con gran pericia, luego de agotar el combustible de la nave. Al llegar a Balbuena los periodistas interrogaron a Charles quien explic\u00f3 el percance y cuando abordaron a Anne para que relatara sus impresiones ella respondi\u00f3 que su prometido era quien hablar\u00eda del tema.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Casamiento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles y Anne se casaron en mayo de 1929. La ceremonia se celebr\u00f3 en la residencia de Nueva Jersey. Sus padres y la servidumbre evitaron que la prensa se enterara y fotografiara la boda. Fue una ceremonia \u00edntima con los familiares y los amigos cercanos. Una vez que los reci\u00e9n casados salieron de la residencia, Morrow dio un escueto anuncio a los reporteros; Charles Lindbergh y Anne Morrow se hab\u00edan casado. La reacci\u00f3n de una parte de la prensa fue adversa, pues empezaban a disputarse a quien pertenec\u00eda la imagen de Lindbergh, aduciendo que gracias a ellos el piloto se hab\u00eda vuelto famoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reci\u00e9n casados realizaron un viaje de luna de miel en un peque\u00f1o yate tripulado por Lindbergh. Zarparon de Long Island y atracaron en Maine, Nueva Inglaterra. Durante este viaje Anne se sinti\u00f3 insatisfecha de pasar el tiempo limpiado y acomodando los v\u00edveres en la embarcaci\u00f3n. En cambio, para su marido todo viaje era una aventura, mientras que ella no se sent\u00eda como reci\u00e9n casada al cumplir el papel de esposa tradicional limpiando y cocinando. En la primera oportunidad que tuvo sac\u00f3 un libro de poes\u00eda y le ley\u00f3 versos a su esposo en la cubierta. Eso no cumpl\u00eda las expectativas de Charles, quien en realidad la estaba entrenando como copiloto y compa\u00f1era de aventuras, como a un \u201cpeque\u00f1o ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prensa averigu\u00f3 donde pasaban su viaje de bodas y veintenas de reporteros los persiguieron en botes en la costa, incluso en aviones, y los obligaron a navegar hacia altamar. El 15 de junio volvieron a Nueva York y se hospedaron en un hotel. Una semana despu\u00e9s emprendieron un vuelo en un biplano Curtis-Falcon, para promover a la Transcontinental Air Transport<em>,<\/em> de quien Lindbergh era asesor. Este viaje fue un verdadero entrenamiento para Anne, quien super\u00f3 el terror que le provocaban la neblina y las fuertes lluvias y cruzaron el pa\u00eds desde Nueva York hasta Los \u00c1ngeles. Los primeros cuatro d\u00edas volaron sobre Nueva Jersey, Pensylvania, Ohio e Indiana. Ella disfrut\u00f3 enormemente los paisajes. Hicieron una escala en Columbus, Ohio, para revisar el estado de la nave y otras escalas en Saint Louis Missouri, Kansas, Wichita, Alburquerque y Winslow, Nuevo M\u00e9xico, y el 6 de julio aterrizaron en Glensdale, en las afueras de Los \u00c1ngeles. En todos los lugares que visitaron fueron aclamados por la gente y seguidos por la prensa, lo cual conmov\u00eda a la joven esposa. Sin darse cuenta Anne se hab\u00eda convertido en copiloto y copart\u00edcipe de los vuelos de Charles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un inicio la joven pareja vivi\u00f3 en la residencia de Englewood, mientras constru\u00edan su propia casa en High Hills, Nueva Jersey. Anne continu\u00f3 acompa\u00f1ando a su esposo en sus viajes exploratorios a Europa y varias partes del mundo; fung\u00eda como radioperadora y copiloto de Charles. Fue la primera mujer que recibi\u00f3 su licencia como piloto en 1930.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Tragedia y nazismo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dwight W. Morrow muri\u00f3 en octubre de 1931 y en 1932 la tragedia se apoder\u00f3 de la familia cuando el primog\u00e9nito de la pareja, Charles Lindbergh, hijo, fue secuestrado cuando ten\u00eda un a\u00f1o y medio. Los secuestradores entraron al cuarto del beb\u00e9 a trav\u00e9s de una escalera de madera. Tomaron al ni\u00f1o y este muri\u00f3 posiblemente de una ca\u00edda casi de manera inmediata. Los raptores pidieron rescate y el propio padre lo pag\u00f3, con la asesor\u00eda policial, pero no recuper\u00f3 a su hijo, tan s\u00f3lo un cuerpo que pudo haber pertenecido al ni\u00f1o varias semanas despu\u00e9s. El asesino, un inmigrante de origen alem\u00e1n, fue juzgado y condenado a muerte en 1936. Se trat\u00f3 de un juicio ampliamente divulgado por la prensa, al que asistieron los padres y familiares de la v\u00edctima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ra\u00edz del secuestro la pareja se mud\u00f3 a Inglaterra en 1935 y aunque Anne tuvo cinco hijos m\u00e1s y cont\u00f3 con el apoyo de su madre, se refugi\u00f3 en sus viajes a\u00e9reos y en la publicaci\u00f3n de diarios, narrativa y poemas. Su marido asesoraba y participaba en varias compa\u00f1\u00edas a\u00e9reas promoviendo la aviaci\u00f3n en todo el mundo y se convirti\u00f3 en un hombre acaudalado. Atribuyeron el secuestro de su primog\u00e9nito a la enorme cobertura period\u00edstica que los rodeaba. La fama de la pareja los condujo a la soledad y el aislamiento. Admiraron a Hitler y su pol\u00edtica antimigratoria creyendo que un r\u00e9gimen autoritario podr\u00eda controlar la delincuencia y llegada de extranjeros indeseables. Su controvertida postura pronazi y aislacionista de \u201cPrimero Estados Unidos\u201d tuvo su fin con el ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor y la entrada de esta potencia a la segunda guerra mundial en 1941. Lindbergh quiso apoyar al ej\u00e9rcito, pero el gobierno no se lo permiti\u00f3 por su militancia y entonces asesor\u00f3 a Henry Ford en la construcci\u00f3n de aviones que volaran a mayor altura. Con el fin de la guerra y su actividad constante promoviendo la aviaci\u00f3n recuper\u00f3 su lugar entre la fuerza a\u00e9rea de su pa\u00eds.<\/p>\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Alvarado Tapia, ricardo, \u201cLa apoteosis de Lindbergh en M\u00e9xico\u201d, <em>BiCentenario. El Ayer y Hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45, 2019, <a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-apoteosis-de-lindbergh-en-mexico-2\/\">http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-apoteosis-de-lindbergh-en-mexico-2\/<\/a><\/li>\n<li>Collado H., Mar\u00eda del Carmen, \u201cElizabeth Cutter Morrow y la construcci\u00f3n de su imagen sobre lo mexicano, 1927-1938, <em>Mexican Studies, <\/em>septiembre de 2023.<\/li>\n<li>Cutter Morrow, Elizabeth, <em>The Mexican Years, Leaves from the Diary of Elizabeth Cutter Morrow,<\/em> Nueva York, edici\u00f3n privada y Spiral Press, 1953.<\/li>\n<li>Hertog, Susan, \u00a0<em>Anne Morrow Lindbergh, Her Life, <\/em>Nueva York, Anchor Books, 1999.<\/li>\n<li>Morrow Lindbergh, Anne, <em>Bring Me a Unicorn: Diaries and Letters of Anne Morrow Lindbergh, 1922-1928, <\/em>Nueva York, Mariner Books, 1993.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma. del Carmen Collado H. Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 66. La haza\u00f1a de Charles Augustus Lindbergh de cruzar por primera vez el Atl\u00e1ntico en un aeroplano, lo catapult\u00f3 a una fama sin precedentes. Invitado a visitar M\u00e9xico en 1927, su presencia fue aprovechada por los gobiernos mexicano y estadunidense para acercar una relaci\u00f3n por entonces muy tirante. Tambi\u00e9n hizo posible que aqu\u00ed conociera a la hija menor del embajador de Estados Unidos con quien se casar\u00eda. En octubre de 1927 lleg\u00f3 a M\u00e9xico el embajador Dwight W. Morrow y se present\u00f3 ante el presidente Plutarco El\u00edas Calles. Su llegada trajo, pese a los comentarios negativos de la prensa que lo tacharon de representar a la \u201cdiplomacia del d\u00f3lar\u201d, el inicio de una relaci\u00f3n bilateral basada en la cooperaci\u00f3n y comprometida con mejorar la imagen de ambos pa\u00edses. Entre las m\u00faltiples actividades desplegadas<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2832],"tags":[2419,2730,2835],"class_list":{"0":"post-21767","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-66","8":"tag-aviacion","9":"tag-lindbergh","10":"tag-morrow"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21767"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22883,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21767\/revisions\/22883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}