﻿{"id":21763,"date":"2024-11-11T21:06:17","date_gmt":"2024-11-12T03:06:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=21763"},"modified":"2025-09-13T15:29:52","modified_gmt":"2025-09-13T21:29:52","slug":"un-secretario-discreto-y-poderoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-secretario-discreto-y-poderoso\/","title":{"rendered":"Un secretario discreto y poderoso"},"content":{"rendered":"<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 66.<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/BiC_66_01_Chousal.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de las decisiones que adoptaba Porfirio D\u00edaz, hubo un hombre que operaba, informaba y transmit\u00eda las \u00f3rdenes del expresidente. Se llamaba Rafael Chousal y Rivera Melo. Lo acompa\u00f1\u00f3 durante sus tres d\u00e9cadas en el poder. Pero no fue un personaje \u00fanicamente tras bambalinas. Varias veces diputados, supo hacer negocios, form\u00f3 parte de las elites de entonces y recibi\u00f3 condecoraciones.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_22871\" aria-describedby=\"caption-attachment-22871\" style=\"width: 499px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-22871\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_002.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_002.jpg 499w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/BiC_66_002-187x300.jpg 187w\" sizes=\"(max-width: 499px) 100vw, 499px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22871\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Chousal y Rivera Melo, fotomontaje coloreado a partir del original, ca. 1890, inv. 419845, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1943 fue filmada <em>M\u00e9xico de mis recuerdos<\/em>, una de las m\u00e1s sobresalientes pel\u00edculas de la llamada \u201c\u00c9poca de Oro del Cine Mexicano\u201d. La cinta, ambientada en los a\u00f1os del cambio del siglo xix al xx en la ciudad de M\u00e9xico, cuenta las peripecias de don Susanito Pe\u00f1afiel y Somellera, representado por el inolvidable actor Joaqu\u00edn Pardav\u00e9, quien aparece como \u201csecretario indirecto, de compras\u201d de Porfirio D\u00edaz, pero que se hac\u00eda pasar en distintos c\u00edrculos por el secretario particular del presidente, Rafael Chousal y Rivera Melo. La pel\u00edcula es una deliciosa comedia de enredos que, m\u00e1s all\u00e1 del entramado anecd\u00f3tico, nos permite evocar una \u00e9poca hist\u00f3rica, relatada con la nostalgia por un pa\u00eds que viv\u00eda en una calma y aparente prosperidad que preludiaron la marea hist\u00f3rica que signific\u00f3 la revoluci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito de la an\u00e9cdota de esta joya del cine nacional nos acercaremos a algunas de las actividades realizadas por quien \u201cconoci\u00f3 todos los secretos menores\u2026y mayores\u201d de la oficina de la presidencia de la Rep\u00fablica; se trata del secretario particular del general Porfirio D\u00edaz a lo largo de toda su gesti\u00f3n en el ejecutivo federal y por cuyas manos transit\u00f3 valiosa y calificada informaci\u00f3n confidencial proveniente de las distintas instancias de gobierno, actores pol\u00edticos locales, estatales, regionales y nacionales, as\u00ed como de representantes de otras naciones en nuestro pa\u00eds. En esta aproximaci\u00f3n, dif\u00edcilmente puede realizarse un perfil certero sobre la personalidad del secretario, ya que, por su propio car\u00e1cter como funcionario, su discreci\u00f3n le imped\u00eda emitir opiniones que nos pudieran llevar a conocer mejor su forma de ser.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQui\u00e9n fue?<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en la ciudad de M\u00e9xico en 1855 y bautizado como Jos\u00e9 Mar\u00eda Teodoro Rafael Sabino en la parroquia del Sagrario Metropolitano, fue uno de los cinco hijos de Juan de Dios Chousal y Centeno, de ra\u00edces gallegas, y de Carmen Rivera Melo y Vel\u00e1squez, proveniente de Le\u00f3n, Guanajuato, aunque sus or\u00edgenes se ubican en el estado de Oaxaca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estudi\u00f3 en las aulas de la Escuela Nacional de Comercio, donde se distingui\u00f3 por su buen desempe\u00f1o y de la cual egres\u00f3 como administrador. En 1880, cuando era presidente Manuel Gonz\u00e1lez, y Porfirio D\u00edaz estaba a cargo de la secretar\u00eda de Fomento, Chousal que ya laboraba en las oficinas, fue distinguido como su secretario particular. Su servicio debi\u00f3 ser del agrado del expresidente, pues cuando D\u00edaz result\u00f3 electo gobernador de Oaxaca, le pidi\u00f3 continuar en su posici\u00f3n y desde entonces no se separar\u00eda del \u201cH\u00e9roe de la Paz\u201d hasta los d\u00edas del destierro, a\u00fan cuando no dejaron de escribirse correspondencia despu\u00e9s de su salida del pa\u00eds. Al inicio del movimiento revolucionario, el secretario particular se traslad\u00f3 a Espa\u00f1a, donde fallecer\u00eda un a\u00f1o despu\u00e9s que su jefe y fue sepultado en la Villa de Mondrag\u00f3n, en San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael Chousal contrajo nupcias con Mar\u00eda Dolores G\u00f3mez-Gallardo Mart\u00ednez de Navarrete, quien muri\u00f3 sin dejar descendencia. En segunda ocasi\u00f3n se cas\u00f3 con Mar\u00eda Garay y C\u00e9spedes, con la que tuvo un hijo llamado Rafael.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien los demandantes trabajos realizados en la secretar\u00eda particular de la Presidencia le ocupaban la mayor\u00eda de su tiempo, como muchos de los miembros de la elite pol\u00edtica de la \u00e9poca, Chousal fue diputado federal en varias ocasiones hasta el final del r\u00e9gimen, fungiendo como miembro de la Comisi\u00f3n Inspectora de la Contadur\u00eda Mayor de Hacienda, dependiente de la C\u00e1mara de Diputados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, como numerosos personajes cercanos al r\u00e9gimen, tambi\u00e9n incursion\u00f3 en el \u00e1mbito de los negocios. Su posici\u00f3n cercana a la figura presidencial le permiti\u00f3 obtener la concesi\u00f3n del abastecimiento de aguas en la ciudad de M\u00e9xico, motivo por el cual fund\u00f3 la sociedad Rafael Chousal y Compa\u00f1\u00eda. En esta empresa se sirvi\u00f3 de las amplias relaciones pol\u00edticas cultivadas desde su cargo, como puede constatarse cuando le comunic\u00f3 al abogado y banquero Pablo Macedo que acababa de presentar al Ayuntamiento unas \u201cposiciones\u201d sobre venta de aguas, y como entend\u00eda que estas pasar\u00edan a las Comisiones Unidas de Aguas y Hacienda, en donde su hermano Miguel ten\u00eda gran prestigio, le solicitaba fuera \u201cfavorecido en lo posible, pero sin exageraciones\u201d. Adem\u00e1s, fue miembro del Consejo Administrativo de la F\u00e1brica de Papel San Rafael y Anexas y particip\u00f3 en actividades mineras; fue socio de la Beneficiadora de Metales de El Moral en el Estado de M\u00e9xico y fund\u00f3 una f\u00e1brica de ladrillos y arcilla en el pueblo de La Magdalena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los a\u00f1os en que ocup\u00f3 la secretar\u00eda particular, Chousal recibi\u00f3 varias condecoraciones, entre ellas la Legi\u00f3n de Honor en grado de Caballero de la Rep\u00fablica Francesa y la de Francisco Jos\u00e9 de Austria, en grado de Caballero Oficial.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>En la secretar\u00eda particular.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No resulta dif\u00edcil adivinar las cualidades que el funcionario debi\u00f3 haber pose\u00eddo para permanecer tantos a\u00f1os al servicio del general D\u00edaz. Indudablemente, adem\u00e1s de su capacidad y destreza en la labor desempe\u00f1ada, como la celosa discreci\u00f3n en el trabajo cotidiano, debi\u00f3 haber reunido valiosos atributos que facilitaron el despacho de los asuntos que depend\u00edan de sus facultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El secretario acostumbraba a reunirse peri\u00f3dicamente en Palacio Nacional con Porfirio D\u00edaz. Primero clasificaba por orden de importancia la profusa correspondencia y telegramas recibidos, la presentaba al mandatario para su conocimiento y despu\u00e9s realizaba a l\u00e1piz una s\u00edntesis de la respuesta a cada uno de los asuntos que deb\u00edan despacharse, ya fueran solicitudes de audiencia, favores de diversa \u00edndole, recomendaciones de variado contenido, agradecimientos, felicitaciones, documentos de procesos jur\u00eddicos, informes de las instancias gubernamentales, oficios y cartas de los miembros del gabinete, jefes pol\u00edticos, gobernadores de los estados, embajadores de los pa\u00edses acreditados, la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica y altos jefes militares, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cotidiano quehacer, don Rafael se convirti\u00f3 en puente primordial entre las m\u00faltiples instancias del r\u00e9gimen y la figura presidencial. Ten\u00eda, adem\u00e1s, la delicada encomienda de administrar y operar los esquemas cifrados dirigidos a los gobernadores y jefes militares; de ser consejero y portavoz oficial del dignatario; manejar el tiempo de las audiencias e informar de los asuntos que a su juicio eran de mayor relevancia, despachando por su cuenta aquellos que no lo eran tanto. En ese sentido, su funci\u00f3n adquiri\u00f3 vital cuant\u00eda, ya fuese para fungir como intermediario entre el general D\u00edaz y los distintos actores de la vida pol\u00edtica, como de consulta en temas relevantes de figuras que se serv\u00edan de su posici\u00f3n para tener acceso a la presidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este orden de ideas, el general Bernardo Reyes sol\u00eda escribir a Chousal solicit\u00e1ndole que, en virtud de sus largas ep\u00edstolas a don Porfirio y con la intenci\u00f3n de \u201cno fastidiarlo\u201d directamente, diera cuenta resumida de sus contenidos. Otros casos confirman que la secretar\u00eda particular fue el conducto m\u00e1s seguro para hacer llegar informaci\u00f3n discreta, como por ejemplo cuando el senador Federico M\u00e9ndez le envi\u00f3, por petici\u00f3n del gobernador de Chiapas, una carta para que el ejecutivo se enterara que el administrador de la aduana de Tapachula era uno de los m\u00e1s importantes contrabandistas de la rep\u00fablica y pretend\u00eda separar de su cargo a los empleados honrados, sorprendiendo al ministro de Hacienda. La respuesta, como en este caso, sol\u00eda ser casi inmediata, a veces de forma vaga y en otras con instrucciones precisas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobernadores tambi\u00e9n se valieron del conducto de Chousal, sobre todo cuando se avecinaban elecciones. As\u00ed, Luis E. Torres, ejecutivo de Sonora, envi\u00f3 al despacho particular el primer n\u00famero de un peri\u00f3dico que hab\u00eda comenzado a publicarse en Guaymas, y que postulaba a Jos\u00e9 Mar\u00eda Maytorena como candidato a la gubernatura en las elecciones locales de 1888. La intenci\u00f3n era que, a trav\u00e9s del secretario, el general D\u00edaz tuviera conocimiento de los trabajos de la oposici\u00f3n, que eran los que estaban \u201ctirando la primera piedra\u201d. Torres manifestaba a Chousal que ten\u00eda profundo inter\u00e9s en que \u201csu mutuo jefe\u201d estuviera al corriente hasta de los menores detalles de lo que ocurr\u00eda en materia electoral, por lo que continu\u00f3 remitiendo publicaciones en las que los \u201cinsultos\u201d que se expresaban, justificaban el haber consignado ante la autoridad judicial competente a algunas de las personas que hab\u00edan dirigido tan graves ofensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra ocasi\u00f3n, a prop\u00f3sito de los intentos reeleccionistas del gobernador de Yucat\u00e1n en 1897, Carlos Pe\u00f3n Machado, el mismo Luis E. Torres, entonces agente electoral de D\u00edaz en esa entidad, pidi\u00f3 a Chousal que consultara con el presidente sobre el asunto y le girara instrucciones sobre c\u00f3mo conducirse en el proceso. En esta \u201cmediaci\u00f3n\u201d con el secretario, se\u00f1alaba que los partidarios del mandatario local estaban \u201cconfundiendo las ideas y el orden de ellas\u201d, pues pensaban que pod\u00edan ejercer alguna influencia con D\u00edaz para que \u201cautorizara\u201d la reforma de la Constituci\u00f3n yucateca. La informaci\u00f3n anterior corrobora la delicada labor en manos de Chousal, pues se trataba de un asunto que requer\u00eda gran discreci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n fue el v\u00ednculo con los jefes pol\u00edticos, pues era el encargado de hacerles llegar las claves para tratar asuntos reservados que hubiera que comunicar al presidente. La relaci\u00f3n directa que algunos de estos protagonistas tuvieron con Porfirio D\u00edaz puede confirmarse en el caso del jefe pol\u00edtico de Texcoco, quien, a trav\u00e9s de la secretar\u00eda particular, solicit\u00f3 se recomendara al gobernador del Estado de M\u00e9xico, Jos\u00e9 Vicente Villada, las listas para la elecci\u00f3n del ayuntamientos en ese distrito y en Tepetlaxco, pues con ello se ahorrar\u00edan \u201cmultitud de dificultades\u201d, de lo contrario, saldr\u00edan los candidatos impuestos por Guillermo P\u00e9rez, recomendado de Manuel Romero Rubio. El asunto denota el juego de contrapesos porfiriano, ya que el jefe pol\u00edtico negociaba por encima del gobernador y del secretario de Gobernaci\u00f3n, con la intenci\u00f3n de hacer valer el peso de la decisi\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a los asuntos electorales de 1888, tambi\u00e9n la secretar\u00eda fue la encargada de transmitir al presidente D\u00edaz las listas de candidatos propuestos para las elecciones de magistrados, senadores y diputados al Congreso de la Uni\u00f3n, con la advertencia de que, si se presentaba alguna modificaci\u00f3n, fuera comunicada de inmediato para avisar oportunamente a los colegios electorales respectivos, como fueron los casos de Sonora y Puebla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conflictos entre pueblos fueron temas que tambi\u00e9n toc\u00f3 a la secretar\u00eda particular transmitir al general D\u00edaz, como sucedi\u00f3 con la segregaci\u00f3n de Jilotepec y Las Lomas, llevada a cabo por administraciones anteriores y que ahora pretend\u00edan volver a su antigua cabecera, de Zacapoaxtla, Puebla, pero, debido a que la resoluci\u00f3n se hab\u00eda ido retrasando, se solicitaba la recomendaci\u00f3n presidencial. En el asunto se advert\u00eda a Chousal que la desmembraci\u00f3n se realiz\u00f3 por cuestiones pol\u00edticas, las cuales no ten\u00edan ya raz\u00f3n de ser, pero que perjudicaron grandemente los intereses del distrito de Zacapoaxtla, sobre todo porque el pueblo de Las Lomas era una parte considerable del municipio. Le manifestaban que el pueblo les hab\u00eda sido arrebatado por la fuerza, porque, de hecho, no exist\u00eda disposici\u00f3n legal que justificara su anexi\u00f3n al distrito de Tetela. En este asunto, los oficios del secretario tuvieron buenos resultados, pues anunci\u00f3 al interesado que, si bien el presidente no conoc\u00eda a fondo el conflicto, le hab\u00eda pedido enviar una carta al general Rosendo M\u00e1rquez, recomend\u00e1ndole que la resoluci\u00f3n del gobierno del estado se determinara cuanto antes y de la mejor manera posible. La gesti\u00f3n result\u00f3 de gran eficacia, pues a las pocas semanas, don Rafael recibi\u00f3 noticias en el sentido de que se hab\u00edan dictado las \u00f3rdenes correspondientes para que Las Lomas volviera a su antigua cabecera y se decretara su segregaci\u00f3n de Jilotepec.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera reelecci\u00f3n gubernamental del coronel Jos\u00e9 Vicente Villada en 1892 y la candidatura del yerno de Porfirio D\u00edaz, Ignacio de la Torre y Mier, apoyado por un sector de hacendados y comerciantes del Estado de M\u00e9xico, tambi\u00e9n fue motivo para que se recibiera correspondencia en la secretar\u00eda particular. El gobernador solicitaba a Chousal hiciera del conocimiento del Ejecutivo que en el peri\u00f3dico <em>Estado de M\u00e9xico<\/em> no cesaban los ataques virulentos a su administraci\u00f3n; que por recomendaci\u00f3n de D\u00edaz hab\u00eda estado observando su marcha, pero que Jos\u00e9 Zubieta, quien se hab\u00eda desempe\u00f1ado como gobernante al principio del r\u00e9gimen porfirista, continuaba con sus ataques. Sin embargo, la candidatura de De la Torre no prosper\u00f3, en parte por no gozar de buena reputaci\u00f3n, lo que permiti\u00f3 la reelecci\u00f3n de Villada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1893, a prop\u00f3sito de un rumor sobre el relevo de Porfirio D\u00edaz en la presidencia, Bernardo Reyes, visiblemente preocupado, se dirigi\u00f3 en varias ocasiones al secretario particular con relaci\u00f3n a una nota publicada en <em>El Continental<\/em>, peri\u00f3dico de oposici\u00f3n en Guadalajara, que bajo el t\u00edtulo \u201cEl sucesor del General D\u00edaz\u201d hac\u00eda referencias relativas a su persona, las cuales juzgaba lo pon\u00edan en rid\u00edculo. Reyes manifest\u00f3 a don Rafael encontrarse herido y decidi\u00f3 telegrafiar a Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo y Rojas para que se encargara discretamente de tal rumor. No obstante, lo expl\u00edcito de su solicitud, dec\u00eda, L\u00f3pez Portillo no s\u00f3lo habl\u00f3 del asunto que se desment\u00eda, sino que \u201cmalamente\u201d hizo comentarios donde sacaba a colaci\u00f3n al presidente y se refer\u00eda a la \u201cgrandiosa figura\u201d de Reyes, r\u00e9plica que, como expres\u00f3 al secretario, \u201cme tuesta\u201d. El asunto preocup\u00f3 de tal manera a Reyes que d\u00edas despu\u00e9s comunic\u00f3 a Chousal que, a prop\u00f3sito de esta nota, se hab\u00eda levantado \u201cla polvareda\u201d en <em>La Federaci\u00f3n<\/em>, <em>El siglo XIX<\/em>, <em>La Patria<\/em> y el <em>San Antonio Daily Express<\/em>, raz\u00f3n por la cual se hab\u00eda visto en la obligaci\u00f3n de desmentir lo publicado pues, de lo contrario, su silencio podr\u00eda dar motivo a suspicacias de los periodistas de oposici\u00f3n que lo pondr\u00edan m\u00e1s en evidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, conocer someramente los trabajos de la secretar\u00eda particular de Porfirio D\u00edaz, marca la pauta para redimensionar la complejidad de la mec\u00e1nica pol\u00edtica ejercida durante el r\u00e9gimen. \u201cChousalito\u201d o \u201cRafaelito\u201d, como sol\u00eda llamarlo cari\u00f1osamente Guillermo Prieto en sus cartas, entre otros muchos que tambi\u00e9n lo hac\u00edan cuando se dirig\u00edan a \u00e9l, ocup\u00f3 un lugar donde se manej\u00f3 informaci\u00f3n privilegiada, de primer orden, un espacio en el que no ten\u00edan cabida la deslealtad ni la indiscreci\u00f3n. Lo anterior parece haberlo cumplido de forma cabal el secretario, quien sin lugar a duda goz\u00f3 de un alto grado de confianza por parte del presidente, sobre todo porque hasta ahora no se conoce que haya utilizado la informaci\u00f3n para obtener beneficios que fueran m\u00e1s all\u00e1 de los permitidos por el propio mandatario. Esto, a pesar de que su vida laboral transcurri\u00f3 en el \u00e1mbito m\u00e1s \u00edntimo, el de la cercan\u00eda a los secretos del personaje que domin\u00f3 el escenario del pa\u00eds por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La labor cotidiana de Rafael Chousal no se ci\u00f1\u00f3 estrictamente a los trabajos propios de un secretario particular, pues adem\u00e1s de los res\u00famenes de la correspondencia recibida en Palacio Nacional y la elaboraci\u00f3n de las respuestas de don Porfirio, por su capacidad trascendi\u00f3 y fue part\u00edcipe de muchas de las complejas problem\u00e1ticas del \u00e1mbito pol\u00edtico nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien Chousal no ocup\u00f3 una posici\u00f3n vistosa dentro de la estructura formal del r\u00e9gimen, no por ello dej\u00f3 de ser un personaje con capacidad de influir en algunas de las decisiones tomadas en el despacho de la presidencia, lo que le permiti\u00f3 relacionarse con los personajes m\u00e1s importantes del r\u00e9gimen y establecer v\u00ednculos personales, permiti\u00e9ndole poseer una fuerza pol\u00edtica propia que ejerci\u00f3 de manera amistosa y de complicidad con sus allegados. Sin embargo, hasta ahora, a Rafael Chousal no se le liga estrechamente con ninguna de las corrientes m\u00e1s representativas del r\u00e9gimen, lo cual podr\u00eda significar un rasgo de su personalidad, aunque es probable que fuera una de las caracter\u00edsticas que Porfirio D\u00edaz demand\u00f3 para su permanencia en el puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que a\u00fan queda mucho material que requiere ser trabajado. Dentro de esta tarea falta, por ejemplo, sacar de la penumbra a m\u00faltiples personajes de la historia del r\u00e9gimen que han sido eclipsados por otros m\u00e1s visibles y atractivos.<\/p>\n<h3>Para saber m\u00e1s\u2026<\/h3>\n<ul>\n<li>Ceballos, Ciro B., <em>Panorama mexicano, 1890-1910 (Memorias)<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 2006.<\/li>\n<li>Tovar y de Teresa, Rafael, <em>De la paz al olvido. Porfirio D\u00edaz y el final de un mundo<\/em>, M\u00e9xico, Taurus, 2015.<\/li>\n<li><em>M\u00e9xico de mis recuerdos<\/em>, 1943, Dir. Juan Bustillo Oro, en <a href=\"https:\/\/goo.su\/xgOu0R\">https:\/\/goo.su\/xgOu0R<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 66. Detr\u00e1s de las decisiones que adoptaba Porfirio D\u00edaz, hubo un hombre que operaba, informaba y transmit\u00eda las \u00f3rdenes del expresidente. Se llamaba Rafael Chousal y Rivera Melo. Lo acompa\u00f1\u00f3 durante sus tres d\u00e9cadas en el poder. Pero no fue un personaje \u00fanicamente tras bambalinas. Varias veces diputados, supo hacer negocios, form\u00f3 parte de las elites de entonces y recibi\u00f3 condecoraciones. En 1943 fue filmada M\u00e9xico de mis recuerdos, una de las m\u00e1s sobresalientes pel\u00edculas de la llamada \u201c\u00c9poca de Oro del Cine Mexicano\u201d. La cinta, ambientada en los a\u00f1os del cambio del siglo xix al xx en la ciudad de M\u00e9xico, cuenta las peripecias de don Susanito Pe\u00f1afiel y Somellera, representado por el inolvidable actor Joaqu\u00edn Pardav\u00e9, quien aparece como \u201csecretario indirecto, de compras\u201d de Porfirio D\u00edaz, pero que se hac\u00eda pasar en distintos<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2832],"tags":[333,2833,2834],"class_list":{"0":"post-21763","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-66","8":"tag-porfirio-diaz","9":"tag-rafael-chousal","10":"tag-rivera-melo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21763"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22873,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21763\/revisions\/22873"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}